Estoy ensayando como volver. Como seguir más bien.
Volver, lo que se dice volver, no se puede. Ni siquiera, puedo volver a ser la misma. Cuando uno aprende algo, cambia la forma de ver las cosas.
El pasado ya está, no se discute. Es como es.
Ni uno puede volver atrás siendo el que es ahora, ni puede cambiar el después con 20 años menos.
Sino, miren el quilombo que se le armó a Michael Fox.
La vida no tiene deshacer. Por suerte.
Si te enteraste que sos cornudo, por ejemplo, no vale de nada decir “ah, prefería no enterarme”.
No importa que preferís. Ya lo sabés.
Podés hacerte el boludo si querés. Pero no saber, no.
Nada borra la tinta, con la que se escriben los recuerdos. Ni uno no puede elegir que se cuenta, ni como.
La mente, es el reino más difícil de gobernar. Freud decía que el inconciente, es como un caballo desbocado. Y yo, siento que no nací para jinete.
Tengo una relación especial con el pasado. Con la de mi país y con el mío propio. Son unas pocas imágenes, anárquicas y caprichosas, desparramadas en mi memoria.
Guardo un par de flashes de cuando era chica. En uno, me veo parada frente a un enorme árbol de navidad, y yo, con un vestido naranja, mirando por la ventana.
No sé si ese recuerdo existió alguna vez. Pero ahí está. Firme en mi cabeza como busto de San Martín en colegio primario.
Cuando me junto con mis compañeras del secundario, y hablan del pasado en común, es como si me hablaran de una vecina, muy vecina mía, que no conocí del todo. Y me da bronca no poder conocerme tan bien como ellas.
Algunos recuerdos… ni siquiera los recuerdo.
Y lo peor, es cada vez, me pasa más cerca del presente. Llego a la oficina, y saludo a la misma gente, más de una vez. A veces, tengo ganas de llegar y decirles: “no se muevan, quédense como están, esto no es un asalto, sino un pedido de socorro: Esperen que termine de saludar. ”
Sin duda, era más fácil de chica.
Estoy en la quinta de mi tía, un día muy lluvioso.
Tengo unos ocho años, una malla y un chorro de agua que se desprende del techo por la zinguería, cae por mi cuello y salpica de barro, el piso encerado de la galería.
Es el baldazo de agua fría más feliz que recuerdo.
Mis pies, festejan con aplausos en el pasto.
Nada mejor que ver una gota de barro, en un piso encerado.
Las formas, se dibujan perfecto. Uno ve lo que está limpio y lo que no.
Me gustan las manchas que se quitan con agua, así como los errores fáciles de aprender.
Esta imagen, sin embargo, sé que sí. Existió.
Tengo muchos recuerdos mirando estrellas. Y muchos descalza, y con la cabeza hacia arriba, como esperando que pase algo.
Hay otro, en que soy más chica. Tan chica como para ver barrotes al abrir los ojos.
Tan indefensa, como para no poder hacer nada más que atinar a llorar: uno gran oso polar, se acerca a mi cuna para sacudirme.
Este, estoy segura que no fue cierto.
Como era posible que hubiera un enorme oso en mi cuarto?
Como soy tan poco guardona , tengo pocos. No osos, sino recuerdos.
Hay los que hay y son lo que son. No puedo elegirlos, ni arrancar los osos de mi pasado.
“Se viaja no para buscar el destino, sino para huir de donde se parte” (Miguel de Unamuno)
Puede ser Miguel, puede ser. No es por contradecirte, pero en mi caso, tuve que además, huir de donde llegué…
Cuzco está a 3900 km de Bs. As. si le pegamos derecho hacia adelante. Y después, unos 3400m encarando para arriba, cerquita las estrellas. Cerquita también, está Machu, su hermano famoso, un poco más petiso, solitario y egocéntrico. Uno es colorido y sociable; el otro, silencioso y enigmático.
Yo quería a los dos y en ese orden. A mis 43, es pecado negarse a ciertas cosas, casi como una última oportunidad. Pero resultó que el primero nomás, me dejó de cama.
Gentileza de Mariela Vaccaro, una de las hechiceras viajeras
EL PLAN PERFECTO
Por primera vez, después de muchos, muchos años, me animé a abrir el cajón de los sueños. Primero salió un poco de baranda a humedad, dado que algunos habían vencido hace rato. Así que resigné el de bailarina clásica, el de azafata internacional y el de gimnasta rusa (este particularmente venía mal parido).
Algunos separé por las dudas y otros me emocionaron como foto vieja del secundario. Viajar con tres de las hechiceras lejos, a un lugar bello y espiritual, me resultó irresistible.
Todavía con las cuotas de aires acondicionados, placares y préstamos hipotecarios abultando los plásticos mes a mes, decidí unirme al grupo de aventureras. Sacamos los pasajes un ratito antes que venciera el 2010. La fecha, 29 de mayo.
Ni bien me mudé a esta casa, tenía claro que “viajar” era EL PLAN. Con hijas grandes casi haciendo su vida, sin pareja a la vista y vacaciones suficientes por delante, no quedaron más excusas.
Ese lugar enigmático y espiritual parecía un buen eslabón del camino que venía trazando: respiración, silencio, búsqueda interior, yoga… si si, definitivamente, visitar Cuzco, Ollantaytambo y Machu Picchu estaba más que bien para empezar.
Era la versión sudaca de Comer, Rezar, Amar y un poco más económica que Italia, India e Indonesia. También algo más corta, mi “año sabático” duraba solo una semana.
Los meses previos, los dediqué a armar el viaje, e incluso, a entrenar físicamente con 10km diarios de bici y tres veces por semana de yoga. Llevé equipo necesario para pasar noches en la Antártida y días en el Caribe, y hasta una zapatilla con diferentes tomas para que el low battery no sea un problema.
Tenía elegida hasta la música que haría sonar antes de levantar la vista y ver el Wayna Picchu, y cargué mi Orsai Nro 2 en la mochila para sacarnos una foto allí, al aire libre, como pide Casciari en su blog.
Nunca imaginé, que lo único imprescindible en mi equipaje, sería el pijama.
DIA D (omingo)
Hacía frío. Marie se había quedado a dormir en casa, pero a decir verdad, ninguna de las dos pegó un ojo. A las cinco, nos tocó el timbre el remis, y allá fuimos. Un Duna a punto de jubilarse nos esperaba fuera. Rogué para mis adentros que se banque un viaje a Ezeiza.
Al remisero lo habían asaltado recién, a unas cuadras de casa. Uno de ellos le dijo que había salido ayer de Devoto (y no precisamente de la plaza). Lo llevaron a comprar merca a la puerta de la cancha de Argentinos y le convidaron vino del tetra.
Yo tenía tanta alegría dentro de mi que la historia del choreo me pareció adecuada. Por un rato, me sentí Indiana Jones partiendo hacia la aventura, con matones rodeándonos para impedir nuestro viaje a Cuzco.
Varias horas después, abatida totalmente por la realidad, me pregunté si era necesario ser tan extremista con mis sensaciones.
Marie estaba pálida, pero no dijo nada. Pasamos a buscar a Pao y Lore y partimos rumbo a Ezeiza. Despachamos el equipaje puntualmente, nos tomamos un café en Mc Donalds leyendo el mail de David, un bloggero Limeño, que nos pasó algunos tips de Cuzco y nos distrajimos un buen rato en el free shop.
De pronto, una azafata o similar, se pasea por pasillos gritando a viva voz por megáfono “Recalde… Paola Recalde!!!!!! Recalde!!!!!! Pasajera Recalde!!!”
Che Pao, te llaman a vos… le dije, como si fuera ajena al asunto.
Si si!!!! Soy yo!!!! Dice la otra, como si hiciera falta.
La azafata nos miró entre aliviada y nerviosa: “Son cuatro? Que hacen acá? Vine de casualidad… el vuelo está por cerrar y la puerta de embarque queda en la otra punta del aeropuerto. “
Hace una pausa, agarra el handy y esgrime “ bi biiiip…. Si, acá están, las encontré… dame dos minutos que ya vamos…” Se da vuelta y nos dice, onda coach de fútbol americano “Corran, entienden? CORRAN !!!!!”
No hubo que repetirlo. Salimos las cuatro con la azafata delante corriendo a todo trapo por las salas de preembarque del aeropuerto y muertas de risa. Parecía una escena de sex and the city del subdesarrollo: nada de tacos y trajecitos… a caucho y mochila nomás.
Al aterrizar en Lima, nos portamos bien: hicimos los deberes y nada de free shop, derechito a sentarse al lado la puerta de embarque y encadenadas a la manga onda piquete aeronáutico.
Todavía no era momento de arruinar el viaje. Ya habría tiempo para eso también.
Voltaire allá por el 1759, escribió “Cándido y el optimismo”, una novela irónica acerca la premisa que todo lo que sucede en el mundo, sucede para bien.
A Cándido, le pasa todo lo malo que puede pasarle a un ser humano. Aún así, no deja de tener fé: para él, el mundo es el mejor de los mundos posibles, como le enseñó su maestro, Pangloss.
(Cualquier semejanza con la candidez de la escriba, es mera coincidencia.)
Su sarcasmo, cuenta la historia, tenía un destinatario: Leibniz (Pangloss) y su Discurso de Metafísica, que planteaba un Creador benevolente y un Universo formado por elementos encadenados de causas y efectos, destinados a la armonía universal.
Voltaire fue uno de los íconos del racionalismo que estaba de moda durante la Revolución Francesa. De hecho, el siglo de las luces fue llamado así porque su finalidad, era disipar las tinieblas de la humanidad mediante las luces de la razón. (1)
A mi maternal parecer, el filósofo, en realidad, gestó su pensamiento por una causa mucho menos noble que instar a la Revolución ni iluminar a nadie. Lo suyo, me huele más a una venganza edípica: Su viejo lo metió a estudiar en un colegio jesuita durante siete años de su adolescencia.
Obvio, cuando salió de allí, se volvió ateo.
(Cualquier semejanza con la educación de mis hijas, corre por cuenta del lector)
Moraleja: Nunca subestimes el pensamiento de un adolescente. Ni que hablar si son dos.
Tarde negra
Ya sospechaba que no iba a llegar a Pascuas como Alfonsín, diciendo “la casa está en orden”. O tal vez si, la casa iba a estar en orden, pero vacía y sin nadie a quien gobernar.
A punto de probar el cortado…
Michelle: Creo que nos debés una disculpa.
Sol: Qué?
Michelle: Si, ayer nos gritaste y nos faltaste el respeto.
“La corriente de pensamiento vigente en Francia durante la revolución era la ilustración, cuyos principios se basaban en la razón, la igualdad y la libertad”…(2)
Sol: Yo a uds.? Mirá vos, yo sentí que fue exactamente al revés.
Michelle estaba muy seria. Miró a su hermana como diciendo: probá vos, porque yo la mato.
Juli: Tres veces me dijiste que lave los platos y haga la cama. No necesitás repetírmelo. Sentí que me trataste de tonta.
En términos generales fueron varios los factores que influyeron en la Revolución: el descontento de las clases populares…
Sol: Ahá. Y te fuiste sin hacer nada de eso.
Juli: Bueh… Obvio!!! Aparte, nos dijiste mocosas. Y no te das cuenta que ya no somos mocosas.
Sol: Se comportan como tales.
Michelle: … Ah buenoooo. Y por eso te crees que tenés derecho a gritarnos?
Juli: Si, las cosas se pueden dialogar. De hecho, yo te propuse dialogar, y te pedí que bajes el tono. Pero siempre tenés esos modos de mierda…
Sol: Vine acá porque uds. querían hablar conmigo, pensé que querían arreglar las cosas. Pero no. La verdad, es que si me van a agredir, me voy.
Se hizo un silencio… No me sentí demasiado cómoda con la última frase. Yo soy la madre… debía recordar eso y tomar las riendas de la situación, si me iba, como seguíamos? Respiremos profundo, tomemos distancia y asumamos que la discusión de ayer excedió un poquito los límites del decoro y buenas costumbres…
“…un régimen monárquico que sucumbía ante su propia rigidez en el contexto de un mundo cambiante,…”
Sol: En realidad, ayer perdimos los estribos, pasa en las mejores familias. Uds. tienen razón, ya son “grandes” para que les tenga que repetir siempre las mismas cosas. O uds. no saben que tienen que ordenar su cuarto y lo mínimo que les pido, el día sábado, es que laven los platos? Michelle, vos cada vez que te lo pido lo hacés. Pero vos, Julieta, hace cuánto no sacás la ropa de la soga? Ni lavás un vaso? Y mucho menos ordenás tu cuarto!!!! Y vos Michelle, ayer gritaste que ibas a llamar al 911… ni que fuera una madre golpeadora…
Michelle: Pensé que ibas a empujar a mi hermana por la escalera.
Sol: Pero que te pasa? Enloqueciste? Aparte, estábamos adentro el baño Michelle!!!!
Michelle: No!!! Después estaban en el pasillo!!!! Me asustaste, estabas sacada.
Juli: Bueno, de todas maneras, eso ya pasó. La verdad es que ya crecimos, y te des cuenta o no, es así. Hace tiempo que venimos diciéndote que nos vamos a ir a vivir solas. Creo que llegó el momento. Ayer estuve hablando con papá, y sería más fácil para mí, usar la discusión de ayer como excusa. Pero no es la manera. Aparte, nos gustaría contar con tu apoyo.
Sol: La verdad, es que yo no estoy de acuerdo para nada con esto. A ver, por ejemplo, con que se van a mantener?
Julieta se puso muy seria, indignada ante mi pregunta. Se le llenaron los ojos de lágrimas de bronca. Desde sus tiernos 16, cuando su hermana mayor comenzó la facu, el trabajo y con ella la vida adulta, Julieta quiso trabajar también.
“…el surgimiento de una clase burguesa que nació siglos atrás y que había alcanzado un gran poder en el terreno económico y que ahora empezaba a propugnar el político;…”
Puso las palmas de su mano abiertas delante mis ojos mientras decía:
Juli: Con estas manos me voy a mantener!!!!!
Que linda, pensé. Que agallas!!! No pude evitar que se me llenaran los ojos de lágrimas como a ella, pero de orgullo. Tampoco pude disimular la sonrisa. Intenté seguir la charla.
Sol: OK. Me parece muy bien. Bajemos eso a números. Cuánto ganan?
Michelle: Que te importa?
Ufff, que difícil!!! Evidentemente, seguía sintiéndose amenazada. Sacó las garras.
Sol: Michelle, si me están pidiendo que las ayude, abramos el juego .
Juli: Entre las dos, un poco más de cuatro lucas.
Sol: OK. Van a estar un poco ajustadas. Aparte… hay que armar una casa!!!! Yo creo que no tienen idea a lo que se enfrentan.
Michelle: Papá nos va a ayudar.
Juli: Mirá, no necesitamos demasiado de entrada. Con tener un colchón y un baño, es suficiente. Lo más importante, que es la decisión, ya la tenemos. Además, una compañera mía del laburo, que gana menos que yo, se mantiene sola y sus padres solo le pagan la facu. Nosotras somos dos. Nos vamos a arreglar.
Sol: Y vos Michelle? También estás convencida o es por bancar a tu hermana?
Michelle: Yo pienso ir a vivir un tiempo con ella, y en diciembre, me voy a la costa, a la casa de papá, para seguir mi carrera en Mar del Plata. Siempre quise vivir cerca del mar. Hace tres años, ya te lo había dicho, te acordás? Pero convenciste a papá y me quedé.
A fin de año se va lejos encima? Ay Dios!!!!!!
Sol: No sé, no estoy segura, dejen que lo piense. Quiero hablar con tu papá.
“…la expansión de las nuevas ideas liberales;…”
Juli: Ya sabés como piensa papá…
Uffff, Pappo y su maldita costumbre de hacerse el papá compinche.
Sol: Uds. toman una decisión así después de una discusión y no se dan cuenta… yo pasé por muchas cosas estos últimos años. Estuve en crisis, lo que pasa es que desde hace muchos años quiero no depender de nadie, y recién pude lograrlo a mis 40, me separé, vendimos la casa, me endeudé y compré una casa para las tres y me costó mucho…
“…la crisis económica que imperó en Francia tras las malas cosechas agrícolas y los graves problemas hacendísticos causados por el apoyo militar a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. Esta intervención militar se convertiría en arma de doble filo, pues, pese a ganar Francia la guerra contra Gran Bretaña y resarcirse así de la anterior derrota en la Guerra de los Siete Años, la hacienda quedó en bancarrota y con una importante deuda externa…”
Juli: La que no se da cuenta sos vos, ma. Ya te lo veníamos diciendo antes que compres la casa que nos queríamos ir a vivir solas, pero no nos escuchaste. Ya crecimos. Esto no tiene nada que ver con vos. Yo sé que hiciste y hacés lo que podés, que estuviste sola y la remaste mucho tiempo. La verdad, es que ahora lo que me gustaría es que nos apoyes en esta decisión. Incluso, nuestra relación va a mejorar…
Sol: A mi me sigue pareciendo una locura. Yo creo que las cosas se hacen más despacio, no de un día para otro. Y no estoy segura que estén preparadas…
“…Los problemas fiscales de la monarquía, junto al ejemplo de democracia del nuevo Estado emancipado, precipitaron los acontecimientos.Todo ello fue rompiendo el prestigio de las instituciones del Antiguo Régimen, ayudando a su desplome.”
Juli: La verdad que me jode que me digas eso. A mi me gustaría que nos digas “ok chicas, aunque no estoy del todo de acuerdo, las voy a ayudar a buscar depto porque confío que lo harán bien”. Siempre nos dijiste, desde chiquitas, que teníamos que ser independientes. Que solo así, una puede tomar decisiones libremente. Acá están los resultados de tu educación.
Jaque mate. Era cierto. Mis hijas tenían razón. Me sentí derrotada y sin argumentos. Además, estaba muy confundida. Ellas ya no me necesitaban. Al menos, no de la misma manera. Y eso, da una mezcla de dolor, orgullo y miedo.
El 1 de mayo hizo un mes que se mudaron solas. Cambiaron moto por cercanía al subte. Y madre rompehuevos por padre que hace la vista gorda, los días que viene a Baires.
Están felices en su nuevo depto, y algo enquilombadas… aunque no tanto como imaginé. Hablamos todos los días y una o dos veces por semana, nos juntamos a comer.
A Flavia, mi mejor amiga, le falta muy poquito para tener su primer bebé. Se va a llamar Gaetana. Ayer por la tarde, mientras caminábamos por la plaza de Devoto para que “baje” su panza…
Fla: Yo le decía a Silvio, que te veo mucho mejor… (se agarra la panza) Ayyyy esta piba, como patea!!!!
Sol: Preparate Fla… no va a nacer en el “bello abril”, esta piba es de mayo, y en mayo, solo se gestan revoluciones!!!! Viste que todavía no terminé con el posteo de las chicas, no? Bueno, hoy estaba en eso, antes que pases a buscarme… fijate: las asambleas de la Revolución Francesa, comenzaron en mayo 1789, sus valores eran “la razón, la igualdad y la libertad”…. Más adelante, el 1 de mayo de 1886, comenzó en EEUU la huelga que terminaría recordando ese día como el día del trabajo, en honor a los Mártires de Chicago, que bregaban por “ocho horas para el trabajo, ocho para la casa y ocho para el sueño” (3). El 25 de mayo de 1810, tendríamos a nuestro primer gobierno patrio y luego, en 1968, tenemos el mayo Francés y su “prohibido prohibir”(4)…
Fla: Ay Dios mío, amiguita, lo que me espera…
Sol: No te preocupes… acá está la tía, lista para provocar nuevas rebeldes!!!!
Pangloss, el filósofo que Voltaire imaginó como maestro de Cándido, le dice al final del libro:
“Todos los sucesos están encadenados en el mejor de los mundos posibles; porque si no te hubieran echado a patadas en el trasero de un magnífico castillo por el amor de Cunegunda, si no te hubieran metido en la Inquisición, si no hubieras andado a pie por las soledades de la América, si no hubieras pegado una buena estocada al barón y si no hubieras perdido todos tus carneros del buen país de El Dorado, no estarías aquí ahora comiendo confite de sidra y pistachos.
-Bien dice usted -respondió Cándido- pero tenemos que cultivar nuestra huerta.” (5)
NDR: Espero que todos hayan pasado un lindo día del trabajo porque hoy es lunes y hay que laburar… en el mejor de los mundos posibles…
Dos días después, un jueves, en un café de Caballito. El émulo de Pappo y yo.
Sol: Miguel, que es eso de las motos?
Miguel: Qué motos? De que hablás?
Sol: Las chicas me dijeron que vos vas a ayudarlas a comprarse una moto cada una…
Miguel: Que yo qué? Naaaa, yo no dije eso. Juli me dijo que estaba viendo motos por internet, y yo les dije que cuando junten plata hablamos.
Sol: Dejá de hacerte el papá copado, me tenés harta con eso.
Miguel: Yo converso con las chicas, las dejo hablar. Ellas se quejan que vos les bajás línea. Me parece que no es la manera. Ya crecieron, no es lo mismo que cuando tenían diez.
Sol: OK. Yo estoy todos los días con ellas. Las reglas son necesarias para cualquier convivencia. Y por otro lado, para vos es sencillo, encima tenés el Edipo de tu lado. Por favor, cuando hables de estos temas con las chicas, antes de tomar una postura, conversemos.
Miguel: Ajá, y si surge la charla que hago? Les digo “Esperá que tengo que llamar a tu vieja?”
Sol: Si, por ejemplo. Porque me agarraron de improviso. De todas maneras, como se te ocurre ofrecerles eso sin consultarlo conmigo? Motos? Que tenés en la cabeza?
Miguel: Me estás cargando? Siempre anduve en moto, sabés lo que pienso. Por que debería decirles algo diferente a mis hijas?
Sol: Por eso mismo, porque son tus hijas…
Miguel: Hablás como si nunca te hubieras subido a la moto conmigo…
Sol: Era una pendeja…
Miguel: Dale, capaz que ahora no te subirías…
Sol: Soy grande!
Miguel: Ellas también. Ya crecieron, Sol. No nos van a preguntar si nos gusta…
Un mes después. Medianoche de sábado.
La madre, parada en el pasillo que conduce al baño y los cuartos. Julieta pintándose en el baño para ir a bailar. Michelle, en el cuarto, con la compu.
Sol: Te dije que antes de irte, laves los platos y ordenes el cuarto.
Julieta: Te dije que “después” lo hago. Y bajá el tonito que ya te escuché.
La “nena” dice todo eso y se sigue maquillando como si nada. La madre, oye todo eso y siente un volcán en el estómago que le sale por los ojos.
Un puñado de límites para esta adolescente…
Sol: No te pases de lista, mocosa malcriada, no soy tu compañera de cuarto, soy tu madre.
Julieta: Es que no soy tarada, es la tercera vez que me lo decís.
Los límites son así, funcionan por repetición. Vayamos con la indagatoria.
Sol: A dónde vas?
Julieta: A bailar. Como todos los sábados.
Sol: A las siete te quiero acá.
Julieta: No voy a volver a las siete. Es ridículo. A esa hora, cierra el boliche, entre que saco las cosas del guardarropa y llego a casa, se hacen como las ocho y media. Y es probable que me vaya a desayunar con mis amigos…
Chan!!!! Y ahora?? Busquemos en el manual para padres!!!!!
Sol: Una hora y media para llegar a casa? Que venís, a la hora pico? A las siete acá, Julieta.
Acudamos a la repetición y a sostener la firmeza!!! La paciencia, a esta altura, bien gracias…
Julieta: No voy a volver a las siete, ya te expliqué… A VER!!!!
Ahhhh noooooo. Ahhhhh NOOOOOO!!!!!! A VEEER????? A VERRRRR?????
Sol: A LAS SIETE ACÁ O NO VUELVAS!!!!
(Mi voz interna: Escuchame, qué es este autoritarismo tan… tan… obsoleto? Maldición, qué buena excusa acabo de darle!!!!! Alerta roja, alerta roja!!!!! )
Julieta: POR SUPUESTO QUE VOY A SALIR, Y SI NO QUERÉS NO VUELVO!!!! ESO QUERÉS? YA LO DIJISTE, YA LO DIJISTE!!!!!!
Sol: AH SI???? AHORA SABÉS QUEEEEEEEEEEE????? NO SALÍS!!!!!!!!!!!!!!
Le arranqué el rimmel de las manos y lo guardé en el porta cosméticos en una maniobra desesperada. No queda otra, ahora hay que darle a fondo.
Julieta: VOY A SALIR IGUAL, DEJAME EN PAZ!!!!
Sol: SOS UNA MOCOSA MAL EDUCADA Y AHORA TE QUEDÁS ACÁ!
Me sentí Gasalla en Más respeto… Perdón Casciari!!!!
Julieta gritaba como si tuviera delante de sí a una legión de enviados de la Inquisición.
Julieta: (desorbitada) Soltameeeeeeeee!!!!!
Sol: Te quedás acá!!!
Se suelta y va buscar su cartera al cuarto.
La sigo y agarramos las manijas a la vez. Comenzamos a tironear de la cartera a los gritos…
Julieta: (más fuerte) SOLTAMEEEEEEEEEEEEEE TE DIJEEEEEE!!!!!
Michelle: Soltá a mi hermana!!!
Sol: Vos callate y no te metas!!!!
Michelle agarra el teléfono como si empuñara la espada de Damocles (1)
Michelle: Soltá a mi hermana o llamo al 911!!!! Dejala en paz!!!!
Sol: Al novecientos qué???? Soltá ese teléfono querés!!!! Que les pasa?? Enloquecieron?
Tan sacada como su hermana, que seguía gritando como si estuviera acogotándola a ella en vez de a las correas de la cartera, Michelle sacude el teléfono delante de mí.
Michelle: DEJÁ A MI HERMANA!!! Auxilio!!!!!!
Sol: Auxilio voy a pedir yo!!!!! Ahora voy a llamar a tu papá.
Michelle: Nos vamos las dos ahora mismo!!!! Dejá a mi papá en paz!!!!
Sol: Pero que te crees, que soy una asesina serial? No van a ningún lado!!!! Que les pasa ???
Michelle: Soltanosssssssssssss!!!!! Nos vamos a dormir a la oficina de papá. Chau!!!!
Bajaron la escalera corriendo, con lo puesto, y salieron dando un portazo. Una, lista para ir a bailar. La otra, solo por bancar a su hermana, con calzas, remera y algo de plata en la mano. Y por supuesto, las llaves de la oficina.
Nunca antes hicieron eso. Jamás, una discusión llegó a ese límite. Winnicott dice que una de las tareas del adolescente es “matar” a los padres. (2)
Sin duda, ese portazo dolió como un puñal.
CONTINUARÁ
(1) La frase “la espada de Damocles” se utiliza desde hace mucho tiempo, para expresar la presencia de un peligro inminente y para ejemplificar la inseguridad en que se instalan aquellos que ostentan un gran poder.(http://es.wikipedia.org/wiki/Damocles)
(2) Winnicott. Duelo y Adolescencia. “Para que el joven pueda elaborar y aceptar los cambios, renunciar a sus objetos, elaborar el duelo, es necesario que el entorno se lo permita. Para que los adolescentes se des identifiquen de sus modelos anteriores y desalojen a sus padres del lugar omnipotente que ocupaban, se necesitan padres que se dejen sustituir, o matar…” ”…El niño pequeño se angustiaba ante la ausencia de los padres. Ahora los padres parecen revertir la dependencia cuando se angustian y no pueden dormir cuando el adolescente sale al mundo…”
NDR: Las referencias no pretenden avalar mi accionar, todo lo contrario. Ese mismo día caí en en la cuenta que inflexibilidad fue la que provocó ese desenlace. Ni bien, ni mal. Las cosas son como son. Y sucedieron más o menos así. Ni el padre de las chicas es el “émulo de Pappo”, ni yo soy la madre ejemplar, ni ellas son unas rebeldes sin causa.
No escribo esto para buscar apoyo moral. Tampoco jueces de la situación. Es más bien una catarsis de algo que pasó y fue muy importante en la relación con mis hijas. Siempre que se van los hijos hay un quiebre. Puede suceder antes o después, puede o no que hayan discusiones en el medio. Pero el quiebre existe. Y así como cuando nacen los hijos uno sabe que la vida cambió para siempre, cuando años después se van, también.
Digo esto porque seguramente, mis hijas leerán el texto y quien sabe quién más. Con el papá de las chicas nos llevamos muy bien. Tenemos acuerdos y desacuerdos, pero siempre, siempre, nuestras hijas estuvieron primero. El las ama con todo su corazón y yo también. Y en estos últimos meses, me escuchó, me apoyó y medió para que las cosas salieran lo mejor posible. Así que de antenamo, mi agradecimiento a él, a Ángeles (su mujer, que hace honor a su nombre) y a Paula, mi ex cuñada, que siempre está ahí bancando.
A uds. los lectores, gracias por llegar hasta acá. Solo espero entretenerlos.
Hacía calor. El sol de Baires en noviembre, es pegajoso. Igual, la mayoría de las noches, refresca un poco.
Justo ESA…
No.
Me tocó la cama de arriba. Debajo la nena y al lado la ventana, mi madre karmática.
Los mosquitos atacaban, el aire estaba desacondicionado, y yo no lograba relajarme lo suficiente como para que todo eso no me importe. Me había indispuesto esa mañana y me dolían terriblemente los ovarios.
Nos acostamos a las diez con la promesa de que a las seis y media, estaríamos de pie en la carpa. Eran las cuatro y yo seguía ensayando como dormir: cambié de cabecera, me saqué la almohada, bajé a buscar un vaso de agua, me puse off, recé todas las oraciones que sabía, incluso estuve a punto de entregar mi alma al diablo… pero me dijo que duerma y no moleste.
Que hasta los demonios necesitan paz.
Mi mente se cansó de pensar estupideces hasta las cinco y media en que me levanté para bañarme.
Teníamos solo una hora, un baño y un espejo para tres. Lo logramos.
Llegué a la carpa puntual y ni bien lo saludé a Chris me anunció: Te aviso que entro oficialmente en silencio. No te pienso dirigir la palabra en todo el fin de semana.
Que pibe ansioso, pensé. Para que declararlo antes que lo pidan?
Hicimos algunos ejercicios con el cuerpo, otros con el alma y otros con otros. Repasé una vez más virtudes y defectos (no creí que mi lista fuera tan larga y pareja) y escuché historias tan tremendas, que me reconcilié con la mía.
Beatriz nos hizo numerar uno a uno. Éramos 141. Nuestro compañero de al lado, sería nuestro “angelito” por el fin de semana. Chris es grandote, pelado y mide uno noventa, casi un guardaespaldas. Pero es lindo y buena gente. Así que de la combinación, resulta un perfecto “ángel de la guarda”.
Después del mediodía, entramos en silencio. Lo más extraño, ocurre durante las comidas. Me sentía invisible. Solo se oían los cubiertos y los pájaros del parque.
Al principio, me costó que la gente no me mire a los ojos. Yo lo hago todo el tiempo. Me parecía de lo más interesante el ejercicio… pero los demás, evidentemente, pensaban distinto.
Se siente raro estar entre tanta gente callada. Sin embargo, no es un silencio forzado, como el de un discurso o una misa. Nadie por ejemplo, tuvo que decir el clásico “shhhhh” .
Es más bien, un silencio semejante al que produce un paisaje impactante.
Salvo por la primera noche, fueron los días de mi vida, en los que me sentí feliz, de manera pareja y constante.
Es una felicidad porque sí, que viene desde dentro, desde hace tanto, y brota como catarata. Está muy lejos de la euforia, y más cerca de ese amor que une, de que el cielo está aquí y es ahora, repartido en pedacitos de almas azules y diferentes. Un rompecabezas en perfecto movimiento.
Todo parecía encajar en su lugar… cada dolor, cada elección, cada fracaso. Nuestro pasado está bien así, porque no existe otro posible. Es el que es. Igual que nosotros.
En silencio, los sentimientos son más puros, más limpios, más ellos. Sin ruido. Como no hay palabras, tampoco hay desacuerdos, ni ofensas.
Uno se da cuenta, que la mayoría de los malestares, los genera nuestra mente sin que nadie haga nada.
Morí y nací de nuevo. Fui al norte, al sur, al este y al oeste, y lloré parejo en todos los puntos cardinales.
Y también reí a carcajadas solapadas cuando Beatriz, en medio de una meditación, nos dijo “recuerden todo lo que se llevaron a la boca”… Y si, por eso que están pensando.
Un completo desconocido, en tiempo de recreo, y mirando mi cara de deseo ante una Magnolia magnífica recién abierta, se colgó de la rama, la cortó, me la regaló y se fue sin decir palabra alguna como si tal cosa.
Y ni siquiera pude decirle gracias.
Esculpí de cero, al hombre y la mujer de mis sueños. Y también le conté mis secretos.
Grité, lloré, y sentí a todo un estadio alentándome en un ejercicio que puso a prueba mi resistencia. Y lo logré…
Como todo el resto!!!!!
Estar esos días ahí, entre tanta belleza, natural y humana, me devolvió toda junta y con moño, las ganas de vivir.
Y estoy ansiosa de contagiarlos.
Como dice el anuncio, el curso no me cambió la vida, pero me la hizo más fácil.
(Gracias Beto por la contribución!!!)
“Con la vida ocurre lo mismo que con los chistes: lo importante no es lo que duren, sino lo que hagan reír”
A que iba allí? Uno no se acerca a la meditación porque un día se levanta con ganas de iluminarse. Al menos, eso no fue lo que me pasó a mi.
Uno decide meditar, casi con desesperación, como se aferra un náufrago a una tabla. Y todo lo que obtiene, los primeros días, es mucho ruido interno. El ego no para de gritar y el trasero no cesa de dolerte.
Dicen que el maestro aparece, cuando el discípulo está preparado. El mío, vive de huelga.
La religión siempre me aburrió sobremanera. Me sabía de memoria la misa para tener idea de donde iba y cuanto faltaba. Aparte, era un buen ejercicio para el cerebro, pensaba, en la parte en que mi madre lloraba de rodillas una vez más, porque había muerto Jesús.
No era hora de superarlo, ya?
***
Un día en que soplaba un fortísimo viento, saltó un paracaidista del avión y fue arrastrado a más de cien millas de su objetivo, con la mala suerte de que su paracaídas, quedó enredado en un árbol, del que estuvo colgando y pidiendo socorro durante horas, sin saber siquiera donde estaba.
Al fin, pasó alguien por allí y le preguntó: ¿Qué haces subido a ese árbol?
El paracaidista le contó lo ocurrido, y luego le preguntó: ¿Puedes decirme dónde estoy?
En un árbol. Le respondió el otro.
Oye, tú debes ser clérigo…!
El otro quedó sorprendido. Sí, lo soy ¿Cómo lo sabes?
Porque lo que dices es verdad, pero no sirve para nada.
(Extraído de “La oración de la Rana” de Anthony de Mello)
***
Saber que Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida, es un dato insuficiente.
Yo lo que necesito saber es cuántos kilómetros me faltan y hacia dónde, como hago para vivir mientras tanto y cuáles son las cuatro verdades, que me servirán para resolver este entuerto.
A decir verdad, el único camino que me gustaría recorrer en mi vida, sería el de ser feliz (nada original, por cierto).
Pero mi motivación más fuerte, para asistir ese fin de semana, fue otra.
Simplemente curiosidad. Por qué a todos les había cambiado la vida y a mí no? Cómo era eso posible?
Con las lunas llenas (y los bolsillos vacíos)
Todo comenzó el sábado anterior.
Ya les conté que el curso de respiración Parte 1, me volvió una persona más desquiciada, verdad? Al menos en los primeros días. Una furia ancestral se apoderó de mi. Engordé como nunca, comí como cerda y pasé horas y horas quejándome sin parar.
Eso sí, dejé de fumar e hice mis ejercicios de respiración como pude, durante 40 días. Mi genio? Empeorando, gracias.
Un par de meses después de eso, Beatriz, la instructora del curso, volvió de viaje, y nos invitó a cenar a su casa a todos sus discípulos. Demás está decir, que su corazón es tan grande como su casa.
Me descalcé en la entrada de su residencia blanca y enorme, del barrio de Belgrano. Subí esa escalera de mármol gris, que curiosamente, no estaba para nada frío.
La estancia era amplísima, con muchos sillones diferentes y espacios armoniosos. Una gran biblioteca, poco pretensiosa y atiborrada de libros. El piso de madera, alfombras caras y algunos objetos de arte. Había unas sesenta personas y no se notaba en lo más mínimo.
Grandes ventanales a un jardín descuidado, y un balcón, desde donde la luna, parecía morar seguido. Tres enormes arcadas, y unas cortas escalinatas, separaban el living de otro más elevado que daba a la calle, lleno de almohadones blancos para meditar.
El clima era festivo y tranquilo. Luces tenues de esas que alumbran sin incomodar. Una paz alegre, recorría el ambiente. Podía sentirse en la piel. Resultaba imposible, estar de mal humor.
Un montón de desconocidos, unidos por una cena simple.
Llegué una hora tarde. Christian, una de las personas que me había sugerido hacer el curso, y que además, es mi compañero de laburo, también.
Nos sentamos en el suelo, servimos vasos de agua, y nos acercaron un plato de comida. La mayoría ya había comido. Beatriz, se puso a hablar y se hizo silencio.
“Bueno, a ver… quiero conocerlos un poco y saber cómo les fue con esto”. Quién quiere contar?
Sergio empezó… diciendo que estaba en una época de su vida en que lo único que pensaba era en suicidarse. Y un amigo, le sugirió que antes de matarse, hiciera el curso. Y su vida cambió para siempre. Y está por recibirse de instructor.
Otra dijo que ahora era feliz, y que antes, había sido pediatra y antropóloga. Y así siguieron una veintena de historias de vidas que después de respirar, dieron un vuelco. Cambios drásticos y maravillosos.
Christian, dijo que él había ido con el único propósito de poder conciliar el sueño por las noches, y que si bien no lo había logrado del todo (dormir), su vida mejoró desde que respira. Que se sentía menos enojado y más comprensivo.
La noche era perfecta, la gente tranquila y el clima general, contagiaba alegría. Yo parecía ser la única que le habían ido peor las cosas… Algo no estaba bien.
Levanté la mano, y conté lo mío.
“Me dá un poco de vergüenza decirlo, pero yo terminé peor que antes. Durante el curso, todo bien, pero cuando terminé, casi echo a mis hijas de casa. Me sentía muy enojada e iracunda.
Eso sí, dejé de echar humo y me dediqué a engordar. Pero igual, voy por más quiero hacer la parte 2 en algún momento. Me encanta sufrir”
Dije, para finalizar un poco arriba.
Se acercaba fin de mes y no tenía un mango. El parte dos, empezaba ese jueves. Mi compañero iría.
Su entusiasmo, me resultó contagioso una vez más. Además, podría putearlo con señas en vivo y en directo, si me iba mal de nuevo.
Me tentaba también la idea de no cocinar por cuatro días, ni lavar ropa, ni ir a trabajar… Ya sabía que mi vida no iba a cambiar, pero al menos, no tendría que regar, ni bajar la ropa de la soga.
Antes de irme, la saludé a Beatriz y me dijo: lo vas a hacer, no? Si, por supuesto!!!! Le dije sin siquiera pensarlo. Esa rotunda afirmación de mi parte, terminó de decidirme.
Nos despedimos en la puerta, y me fui feliz a casa por primera vez, en muchos, muchos días. Una luna redonda y blanca, me hizo olvidar del semáforo y me tocaron bocina.
Beatriz dijo algo, que me tocó de cerca: lo que nos hace despertar, puede ser cualquier cosa. No importa qué y en qué momento.
No es para todos igual. Pero sucede, en algún momento sucede.
***
Un vaquero iba cabalgando por el desierto. De pronto se encontró con un indio tendido sobre la carretera, con la oreja pegada al suelo.
“¿Qué pasa, jefe?”, dijo el vaquero
“ Gran rostro pálido con cabellera roja conducir Mercedes Benz verde oscuro con pastor alemán dentro y matrícula SDT965 rumbo oeste”.
“¡Caramba, jefe! ¿Quieres decir que puedes oír todo eso con sólo escuchar el suelo?”
“Yo no escuchar suelo. Hijo de puta atropellarme”.
Qué es lo que te hace reaccionar: La Realidad o lo que tu supones de ella?
(Extraído de “La oración de la Rana” de Anthony de Mello)
Lo que puedo decir del curso que hice el fin de semana pasado, es que duró cuatro días y se llevó a cabo en silencio.
Pero la mente, habla igual. Aunque nadie quiera oírla.
Tampoco se podía leer ni escuchar música. Mucho menos, hablar por teléfono.
Lo primero que hice cuando llegué, fue firmar un papel en el que me comprometía a no contar nada de lo que pasara en esos cuatro días.
No me imagino a Jesús diciendo “loco, no me hagan como a Moisés con las tablas, y dejen de darle a la piedra … Si quieren publicar algo, los tiene que autorizar mi Viejo…” “Todos los copy rigth de lo que digo, pertenecen al Tata”, etc.
En fin. No podías tomar apuntes, ni grabar, pero te vendían CD, libros y hasta fotos del Barba, pero no del que uds. conocen sino de uno indio, que se deja ver. Este es un Barba del 2000: tiene facebook y página web.
Hasta allí, mi desconfianza.
Pero creo que lo que más me molestó del asunto, es que no podría escribir sobre ello. Y yo soy de las que quiero vivir para contarlo. A veces, únicamente para escribirlo.
Días antes, me decía a mi misma: Te vas a querer ir a la mierda, en dos horas. No jodas, quedate en casa.
Todavía no te conocés? Dale, si para vos un semáforo en rojo es un ejercicio de paciencia zen!!!!
Mi parte jodida, es peor que una suegra.
Aspiré profundo -como venía haciendo los últimos dos meses- y allá fui.
Solo para demostrarme, que yo tenía razón.
Antes de salir, me aseguré de firmar la rendición de entrada. Podría irme cuando quisiera siempre y cuando, no estuviera enojada en el momento de tomar la decisión. Y como mis enojos siempre vencen, como máximo, al amanecer… tendría que quedarme a dormir, aunque sea una vez.
Esa era la letra chica, del contrato que firmé conmigo misma.
Lo peor que podría pasarme, sería encularme por la mañana.
Por suerte, todo comenzó un jueves por la tarde.
Pedían que aquellos que fueran en auto, pasen por la sede de Belgrano, a llevar a algunas personas que estuvieran a pie. El retiro sería en Pilar.
Puntual, a las cuatro y media, mi karma me había madrugado. Mis compañeros de auto, eran una adolescente de 18 (y pensar que yo quería huir unos días de las que tenía en casa!!!!) y una señora con reemplazo de cadera… como mi madre. También nos asignaron el mismo cuarto.
Yo tenía razón, no habían pasado ni dos horas, y ya me quería ir. Recordé el contrato que acababa de firmar conmigo y me asaltó un pensamiento. Me sentía violada por mí misma… así que “relájate y goza”, me dije, mientras sonreía y cargaba bolsos ajenos en mi auto.
Lo que tenía claro, es que esto duraría bastante más que un semáforo.
En fin. Yo creo que no hay mucho por agregar. Lo que si, puedo pintarles el cuadro de la situación, en la que oí este “poema”.
Domingo por la noche, casa de Tato. Noche de juegos.
La consigna?: Cada uno debería preparar una “peformance” (no se preocupen, yo tampoco entendí) Por eso no preparé nada. Por eso, y porque me enteré cuando estaba ahí.
De los 17 asistentes, 14 son actores y uno, un músico del carajo. Yo soy una de los dos que quedan.
Resulta que una performance, es convertir una pelotudez que a uno se le ocurra, en algo agradable para el público. El tiempo es indeterminado, no hay reglas, excepto hacer algo delante de todos. El público no vota, ni tampoco juzga demasiado. A veces participa y a veces no.
Es bastante eclético, así que no puede predecirse demasiado su comportamiento. Es capaz de ser cruel y sádico y mutar en amable y cariñoso en el mismo comentario. De hecho, Mariana participó varias veces esa noche, y ese mismo público que al comienzo conquistó… luego le pidió que bajara del escenario sin miramientos.
Igual, nadie sale lastimado y uno se va de allí bien comido, algo bebido y con sonrisas que diluyen la resaca.
A mí, al otro día, me siguió pareciendo una genialidad… Le rogué que lo publicara en el facebook y acá fue el copy paste.
Se suponía que mi vida iba a cambiar radicalmente después de ese curso. Es más, alguien me dijo unos días antes… “disfrutá tus últimos días de mierda!”
Es cierto que no dijo nada más. Pero nunca pensé que lo que realmente pasaría es que iba a extrañarlos!!!!
Quiero que alguien me devuelva mi vida de mierda anterior!!! No quiero ver quien soy!!!!! Gracias!!!! Estaba mejor antes!!!!
Quiero volver a fumar, bajarme un tubo de tinto, entrarle a un asado y encafeinarme con un cortado!!!!!
Y no beber nada más que un sorbo de agua para lavarme los dientes y no tres malditos litros por día!!!!
Estoy a punto de transformarme de una fuente humana en una urbana!!!!
Quiero llenar el mundo de caritas felices apretando solo dos puntos y paréntesis!!!
Quiero escribir boludeces sin cuestionarme si estoy haciendo lo correcto o si hablo demasiado de mi!!!!
Quiero de regreso mi ansiedad, que no se que hacer sin ella!!!!
Quiero apagar el último pucho del atado y tener que salir al kiosco a las dos de la mañana!!!!
Quiero mandar a la puta que los parió a los clientes cuando se lo merecen sin contar hasta diez ni sentirme culpable si solo llego a las dos!!!
Odio la gente tibia!!!!!! A quien le gustan las cosas tibias???? Hasta el agua tibia parece un meo a esa temperatura!!!!
Quiero gente CA-LIEN-TE!!!
Yo quiero que no haya nada de tráfico, no acostumbrarme a él, y mucho menos disfrutarlo!!!! Estamos todos locos??? Que es eso de ponerse música y DISFRUTAR del tráfico!!!!
“ Nada como un buen tráfico para escuchar música tranquilo” De donde salió eso??? Eh????
No sé, todo esto me resulta muy cuerdo, muy raro, no me siento yo. Estoy muy enojada, completamente del orto y no quiero ver a nadie.
Hagan lo que sea necesario, hablen con quien tengan que hablar, empiecen terapia, amíguense con sus ex, llamen a Dios, pero por favor, quiero que retrocedamos dos semanas para atrás.
No voy a volver a pedirlo, es por única vez. Lo juro.
Ahhh, yastá.
Descargué un poco.
Es que me viene a la cabeza, la frase de la teacher… “Haced todo con el CIEN x CIEN!”
Ahora si, a relajar el cuello, manos a la cintura, espalda derecha y…
Andate mil veces a respirar a la concha de la lora!!!!!!
Sin dudas, respirar me cambió la vida… y ahora no sé donde está!!!!!!
Está en la naturaleza del escorpión morder. Por eso es un arácnido y no un ser un humano. Y en las cucarachas, ser un asqueroso insecto, aunque no maten a nadie.
Tranquilos, no somos ni una cosa ni la otra. Ninguno de nosotros.
Tal vez haya que ver allá al fondo, de esas cosas horribles que nos dicen, con bronca o arrastrando un implacable silencio, que allá lejos y tímido, un defecto nos dice “acá estoy”.
Y uno puede mirarse para arreglarse un poco, o darse vuelta para dar de nuevo y buscar ese ancho que se niega a aparecer.
Tal vez ese, sea el límite de un valiente cobarde que se atreve a enfrentarse a todo, menos a sí mismo.
Tal vez sea mejor jugar las cartas tocan, a un cobarde, que esta vez, se la juega por ser valiente.
Tal vez la manera, en que el temblor deje de vomitar pánico en el cuerpo, sea sacarle el vestido y ver que es solo un poco de miedo. Y quizá haya que escucharlo y esperar que pase.
Esto solo se parece al truco, en que uno apuesta por las cartas que tiene. Aunque tenga poco.
Quizá haya que barajar perder, antes de cantar la falta con 22.
Qué lindo ganar la falta, con 22. Y decirle al seguro del ancho de espada, que no importa que haya vencido hace tres manos. Que no hacía falta, tanta puntería.
Que una derrota, tras otra, tras otra, no hacen más que gritarnos que así no vá. Y que la medida del grito, nos indica el nivel de sordera y no su solución.
Que no es necesario para hacer algo, quemarse al borde del infierno. Que el fuego, se alimenta de errores repetidos. Y que quema mucho. Para qué?
Esta vez la ansiedad pide ir despacio y no le gusta que la empujen.
Ya lo decía el genio loco despeinado de blanco:
Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.
Yo le creo.
Alguien me convenció de puro convencimiento, nomás, que aprender a respirar, lo más básico, era un buen comienzo.
Diatribas, delirios, discusiones, humor, pensamientos y elucubraciones de varias mujeres juntas en un solo cuerpo.
Ya se le había ocurrido a Dios ser varios en uno, en eso, no soy nada original.
Pero lo divino, está en el cielo y volar está caro.
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