Muerto en vida
Tantas cosas hubiera querido decirte… y las frases quedaron ahí, amontonadas como flores secas.
Y tantas preguntas que no te hice, y respuestas en huelga de oyentes. Lo tuyo es mirar sin ser visto. Oír voces que nadie parece dispuesto a escuchar. Mostrar aquello que atormenta y escuece. Cargar heridas como piedras y encontrar belleza, donde solo hay dolor. Uno tan viejo y arraigado, que no recuerda el motivo. Solo está ahí. Teñido de gris y frío.
Me creí con fuerzas para contagiarte mi alegría, pero no. Quedé herida yo también. Herida de un dolor, que ahora siento mío y es tuyo.
Lo que más me paraliza es saber que no puedo hacer nada. Caer en la cuenta, que de volver atrás, no hubiera hecho nada diferente. Abriste puertas de mi corazón de las que nada sabía, tocaste mi piel delicadamente, me llamaste frágil.
Y me ahoga esta tristeza, de no haber sabido acompañarte en silencio, como el perfume del pasto en las tardes de lluvia.
Tres frases bastaron para entender que tenía que irme. “Es muy simple”, dijiste. “Quiero estar solo. No quiero que estés triste, pero como decía Zitarrosa, yo solo te puedo entregar un corazón apagado.”
Ni odio, ni resquemor, ni deseos de venganza. Hay sí, una desazón que todo lo inunda.
No estoy de pie ahora, aunque parezca que sí. Me sostienen unos pasos temblorosos, me animan unas risas que no son mías.
Me alberga este frío, que ahora me sienta bien.
http://blogsdelagente.com/bichodeletras/2009/9/25/empezo-concurso-relatos-cortos
- 49 Comentarios
- 9 votos
- Reportar este Posteo


Ultimos Comentarios