Posts etiquetados como ‘economía’

“Qué época tan terrible esta en que unos idiotas conducen a unos ciegos”

“La servidumbre moderna es una servidumbre voluntaria, consentida por esos esclavos que se arrastran por la faz de la tierra. Ellos mismos compran las mercancías que los esclavizan cada vez más. Ellos mismos procuran un trabajo cada vez más alienante que se les otorga si demuestran estar lo suficientemente amansados. Ellos mismos eligen los amos a los que deberán obedecer. Para que esta tragedia absurda pueda tener lugar, ha sido necesario despojar a esa clase de la conciencia de su explotación y de su alienación. He ahí la extraña modernidad de nuestra época. Al igual que los esclavos de la antigüedad, que los siervos de la Edad Media y que los obreros de las primeras revoluciones industriales, estamos hoy en día frente a una clase totalmente esclavizada, pero que no lo sabe o más bien no lo quiere saber. Ellos ignoran la rebelión, que debería ser la única reacción legitima de los explotados. Ellos aceptan sin discutir la vida lamentable que se planeó para ellos. La renuncia y la resignación son la fuente de su desgracia.”
De la servidumbre moderna from Les Temps Bouleversés on Vimeo.

El premio Nobel nos dice que el gasto público no es malo

NUEVA YORK.- ¡El Dow está subiendo! ¡No, está bajando! ¡No, está subiendo! No, está?

Como sea. Mientras el maníaco-depresivo mercado de valores ocupa los titulares, la historia más importante transcurre en las sombrías noticias sobre la economía real. Ahora resulta claro que el rescate de los bancos no es más que el comienzo: la economía no-financiera también necesita ayuda desesperadamente.

Y para proporcionar esa ayuda, vamos a tener que dejar de lado algunos prejuicios. En lo político, está de moda echar pestes contra el gasto del gobierno y exigir responsabilidad fiscal. Pero en este preciso momento, un incremento del gasto gubernamental es justo lo que ha prescripto el médico, y habría que reprimir la preocupación por el déficit presupuestario.

Pero antes de abordar ese punto, hablemos de la situación económica. Justo esta semana nos enteramos de que las ventas minoristas se han despeñado en el abismo y lo mismo ocurre con la producción industrial. Se estima que el desempleo está en niveles dignos de una recesión profunda y el índice de manufacturas de la Reserva Federal de Filadelfia cae al ritmo más rápido en casi 20 años. Todos esos signos revelan la existencia de una crisis económica que será cruel, brutal? y larga.

¿Cruel hasta qué punto? El índice de desempleo ya está por encima del 6 por ciento. Ya es prácticamente seguro que superará el 7 por ciento, y posiblemente llegará por encima del 8 por ciento, convirtiendo esta recesión en la peor de los últimos 25 años.

¿Y larga hasta qué punto? Podría ser realmente muy larga. Pensemos en lo que ocurrió durante la última recesión, que sucedió al estallido de la burbuja tecnológica a fines de la década del 90. Superficialmente, la respuesta política a esa recesión parece exitosa. Pero la verdad es que a la Reserva Federal le resultó difícil ganar impulso. A pesar de las reiteradas reducciones de la tasa de interés, el índice de desempleo siguió en ascenso; pasaron más de dos años antes de que el panorama laboral empezara a mejorar. Y cuando finalmente se produjo una recuperación convincente, se debió tan sólo al hecho de que Alan Greenspan había conseguido reemplazar la burbuja tecnológica por una burbuja inmobiliaria.

El temor a otra burbuja

Ahora le ha llegado el turno de estallar a la burbuja inmobiliaria, dejando el paisaje financiero sembrado de ruinas. Aun cuando los esfuerzos destinados a rescatar el sistema bancario y a descongelar los mercados crediticios funcionaran ?aunque los resultados iniciales han sido desalentadores?, resulta difícil imaginar que la vivienda pueda volver a inflar una burbuja en el futuro próximo. Y si hay otra burbuja en espera, no es para nada obvia. Entonces a la Reserva Federal le resultará aún más difícil ganar impulso esta vez. En otras palabras, Ben Bernanke no puede hacer gran cosa por la economía.

Por otra parte, el gobierno puede hacer mucho por la economía. Puede proporcionar mayores beneficios a los desempleados, algo que ayudará a muchas familias en mala situación y pondrá dinero en manos de personas que probablemente lo gastará. Puede dar ayuda de emergencia a gobiernos estatales y locales para que no se vean obligados a realizar grandes recortes presupuestarios que degradan los servicios públicos y destruyen empleos. Puede comprar hipotecas y reestructurar los términos para ayudar a las familias a quedarse en sus casas.

Y también es un buen momento para realizar algunos serios gastos en infraestructura, que el país necesita con urgencia. El argumento habitual en contra de las obras públicas como estímulo económico es que toman demasiado tiempo: para el momento en que se acaba de reparar aquel puente y de mejorar esa línea de ferrocarril, la recesión ya pasó y no hacen falta estímulos. Bien, ese argumento carece de fuerza ahora, ya que las posibilidades de que esta crisis acabe en un futuro próximo son prácticamente nulas. De manera que será mejor que pongamos en marcha esos proyectos.

¿La próxima administración hará lo necesario para enfrentar la recesión? No si John McCain consigue una victoria sorpresiva. Cuando en uno de los debates le preguntaron cómo enfrentaría la crisis, contestó: ?Bueno, lo primero que debemos hacer es controlar los gastos?. Si Barack Obama es presidente, no tendremos la misma oposición inquebrantable al gasto. Pero deberá enfrentarse a un coro de personajes que le dirán que debe ser responsable, que si no el enorme déficit que tendrá el gobierno el año próximo es inaceptable. Obama debería ignorar ese coro. La actitud responsable, en este momento, es darle a la economía la ayuda que necesita. Este no es el momento de preocuparse por el déficit.
Por Paul Krugman
De The New York Times
Traducción: Mirta Rosemberg

Que empieces bien el fin de semana, es decir, que puedas evadirte.

Estoy harto de que tantísima gente que nunca ha estado “en la trinchera” del sufrimiento de esta sociedad, se dedique a decir lo que hay que hacer, cuando en grandísima parte, el problema radica en que ellos no saben callarse ni renunciar a los malogrados puestos que ocupan. Trabajando donde trabajo, lo digo con gran conocimiento de causa…


Un regalo para el Sr. George W. Bush

http://www.20minutos.es/data/img/2007/12/10/724619.jpg

Muerte en Irak. Un iraquí carga el cuerpo sin vida de un niño muerto en la explosión de un coche bomba en el barrio de Nuevo Bagdad, en la capital de ese país (Carlos Barria / Reuters, Enero, 2007).

Un premio para Kevin Carter

Miembro del Bang Bang Club, Kevin Carter, junto con un grupo de fotógrafos decidieron dedicar su vida a transmitir, mediante el poder de las mismas imágenes, postales del horror de la guerra, el hambre y la miseria en carne propia, con el fin de despertar conciencia de sus pares, dándole un nuevo significado a un oficio tan presuntamente fútil como lo podría ser un fotógrafo, un testigo mudo de la realidad.Su fotografía más famosa le otorgó el premio Pulitzer de 1994, dio vueltas alrededor del mundo, cubriendo su nombre de un reconocimiento que él comenzó a odiar hasta el límite de lo intolerable, una foto que puede considerarse la suma de lo inhumano: en primer plano un niño sudanés está doblado sobre la tierra, casi moribundo, a causa del hambre. Unos metros más allá, un buitre observa con serena impaciencia el desenlace del drama para iniciar el banquete.La culpa y la vergüenza aumentaba en proporción a la celebridad del fotógrafo, a pesar de la aberración de la cual sus ojos eran testigos, no había podido soltar su cámara para socorrer a la niña, y este acto de cobardía se había materializado en un premio Pulitzer y en la portada del Times.Unos meses después de obtener el premio abrumado por la culpa a la edad de 33 años Kevin Carter se suicidó conectando una manguera al caño de tubo de escape y aspirando los gases tóxicos. Días antes al terrible suceso había declarado con respecto a la foto del premio: “Será la foto más importante de mi carrera, pero no quiero ni verla. La odio. La tragedia y la violencia son imágenes poderosas; por eso se pagan así. Pero algo de la emoción, de la empatía y la vulnerabilidad que nos hacen humanos se pierde cada vez que apretamos el gatillo”.También dijo David Suárez: “el encuadre de Kevin Carter es el mismo que el del ave de rapiña que espera impaciente la muerte del niño. Son dos testigos de una misma agonía: para el buitre, el plato a devorar; para el fotógrafo, es la imagen maldita de la muerte del hombre, de todos los hombres“.Kevin Carter, se autoproclamó en un judas contemporáneo, atormentado por legiones de demonios, no ha hecho más que mostrar el grado de deshumanización al que como “orbe civilizada” hemos llegado los seres humanos guiados por el individualismo, la codicia y la enjenación consumista.

En qué mundo estamos viviendo


Políticos del mundo: USTEDES SON LOS CULPABLES DE ESTO.

Paremos este horror

http://www.sudan.net/graphic/news/famine/famine1.jpg

Empresarios del mundo: USTEDES SON LOS CULPABLES DE ESTO.

Paremos este horror

http://www.sudan.net/graphic/news/famine/famine2.jpg

Votantes de este mundo: SOMOS LOS CULPABLES DE ESTO.

Paremos este horror

http://www.sudan.net/graphic/news/famine/famine_lying.jpg

Mientras esto sigue sucediendo no seremos humanos, seguiremos siendo “homoanimales”.

Mi primer celular

Mi primer celular

http://ugotrade.com/?p=3

De rodillas

Trabajo infantil

Niños con edad entre 4 y 6 años, en su mayor parte provenientes de familias afganas refugiadas de la guerra civil en su país, y trabajan en fábricas de ladrillos. Su trabajo consiste en virar o dar vuelta cada pieza para que se sequen más rápidamente al sol. Su peso (el de los niños) es tan poco que permite que este penoso trabajo, sin deformar los ladrillos en que se apoyan.

http://www.candilejitas.com.ar/id60.htm

Alfabetización Digital

Alfabetización digital

http://www.yogacoffeeoutlook.com/ayco/2006/06/wordless_wednes_1.html

Pidiendo una limosna

http://www.20minutos.es/data/img/2007/02/19/562736.jpg

Un hombre pide limosna a las afueras de un santuario musulmán en Haldibari, en la India. (Rupak De Chowdhuri / Reuters, 2007).

Solo contra el mundo

http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Tianasquare.jpg

Construyendo (para otro)

Del bangladesí Bhuiya Akash sobre la explotación laboral de niños en su país (Foto premiada por UNICEF).

Mama por siempre

Wafaa Hussein, una madre iraqui, intenta animar a su hijo de 6 añitos, ya fallecido, en el norte de Bagdad, el día de 16 de septiembre del 2007 (Foto de la Agencia AFP
VIA HUMANISMO Y CONECTIVIDAD

Un espectáculo nunca visto

Vivir en los Estados Unidos en estos días es tener una platea en uno de los espectáculos más insólitos del planeta. Un turista recién llegado no advertirá nada inusual. Las calles están tranquilas, la gente se encamina a su trabajo, los chicos van al colegio, los restaurantes están llenos, los bancos atienden normalmente y la televisión pasa su cuota diaria de banalidad y publicidad.

Y, sin embargo, George W. Bush salió el miércoles para advertir que la economía se encuentra al borde la catástrofe y que si no se hace algo rápidamente, no habrá borde que valga. El anuncio fue hecho sin ningún dramatismo, no porque el presidente se hubiera propuesto mostrarse calmo, sino porque no sabe hacerlo de otra manera. Bush puede anunciar el fin del mundo y el fin del año con la misma expresión. Pero si se prestaba atención al contenido de lo que decía, el futuro no se veía muy alentador.

Todo esto ocurre en medio de una de las campañas electorales más atípicas de la historia. Por lo pronto, los candidatos son senadores, lo cual ya constituye una anomalía. Sólo dos senadores llegaron a la presidencia.

Luego están las características excepcionales de los candidatos. De ganar, Barack Obama será el primer presidente negro y John McCain, el primer septuagenario.

Pero esta campaña es mucho más que una serie de curiosidades. Cuando faltan apenas 38 días para las elecciones, el país no sabe muy bien dónde está parado. Nadie sabe si la cifra de 700.000 millones de dólares asignada al paquete de rescate será suficiente, ni nadie puede asegurar que su aprobación produzca los efectos esperados.

De lo que todo el mundo está seguro es de que se trata del peor negocio de la historia. ¿De qué otra manera puede calificarse una operación que consiste en comprar la mala deuda del sistema financiero y sentarse a esperar que se vuelva buena?

Pasados algunos días desde el dramático anuncio de que el erario saldría al rescate del sistema financiero, el ánimo general ha ido cambiando de la expectativa a la indignación. Mucha gente tiene la sensación de que detrás de la anunciada intención de salvar la economía se oculta la perversa tendencia de exonerar a los culpables y castigar a las víctimas.

Nadie sabe tampoco cómo terminará la guerra en Irak. Precisamente el recinto de la Asamblea General de las Naciones Unidas se convirtió esta semana en la caja de resonancia del furor internacional contra los errores de la presente administración, patentizados en la debacle financiera. Hasta se notó satisfacción entre algunos de los presentes de que la administración Bush, que acostumbraba a sermonear a otras naciones acerca de los beneficios de los mercados irrestrictos, rechazaba ahora su medicina.

Frente a esta realidad, muchos observadores encuentran desconcertante el que aún no se sepa con certeza quién ganará las elecciones. ¿Cómo explicar que casi la mitad del electorado apoye la continuidad de una administración que arrancó con el 11 de Septiembre y terminó con la mayor debacle financiera desde la Gran Depresión, pasando por el desastre del Katrina y una guerra equivocada e inútil?

Larry King le hizo esta pregunta a Bill Clinton. “En las elecciones presidenciales, gran parte del voto es cultural y basado en la identidad”, respondió.

Explicó que demócratas y republicanos se reparten aproximadamente el 90% de los votos por partes iguales y la decisión final estará en el 10% independiente. Parece una responsabilidad inquietantemente grande para una minoría tan exigua. Pero esto es también parte del espectáculo insólito.

Mario Diament

PREMIO MEJOR BLOG VOTAME

Bush¿El PEOR o el ULTIMO Presidente de USA?


El partido Demócrata de Estados Unidos ¿se debate? entre prestarle apoyo o no a Bush,

¿Qué escenarios se presentan detrás de este debate?, ni mas ni menos que prestarle apoyo al PEOR PRESIDENTE de USA , por un monto de 700 mil millones de dólares( lo que representaría que cada americano tendría una nueva deuda de 6000 dólares con el estado)o NO PRESTARLE APOYO AL ULTIMO PRESIDENTE DE USA.

¿Exagerado? Muy probablemente pero tanto Bush, los neocons y las corporaciones que los apoyan , son EXPERTOS EN EXTORSION. Y han presentado la aprobación de éste paquete como VITAL para la supervivencia de la Nación.

Primero fue el tema de la seguridad nacional; les fue muy bien ya que con ese pretexto han invadido dos países y van por más, ahora es la CRISIS DE LOS MERCADOS FINANCIEROS, que empezó mucho antes con la caída de Enron y WorldCom, y en ningún caso se buscará a los responsables sino que la intención es que todos saquemos la tarjeta de crédito.

Ahora bien que harán los Demócratas? Harán lo que esperan los clientes, perdón , los votantes; como permitieron que se invadiera Irak y Afganistán van a poner el gancho para que entre todos paguemos la fiesta.

No nos engañemos estamos viviendo la era de las democracias extorsionadas por las corporaciones

Sincerator

Decimos que no tenemos dinero para erradicar la pobreza. Que es imposible. Pero de repente, ¡anda! sí que tenemos 700.000 millones de dólares para salvar de la quiebra a Wall Street.

Bernie Sanders, senador de EE.UU.
acerca del plan de rescate ante la crisis financiera en EE.UU.


Ciertamente, esta frase es para reflexionar… No es que no haya llegado el momento de apoyar al sistema financiero estadounidense. Cuando el castillo de naipes se cae, alguien tiene que atajarlas. Pero cuando la crisis se desató hace más de un año tal vez se podría haber apoyado (con muchos menos recursos) a la economía real, es decir, a los tomadores de crédito sub-prime. Nótese la diferencia filosófica que hubiera comportado esta medida de apoyo.

Fuente: Microsiervos


Bueno , bueno…….bueno.

Por Jorge Oviedo
Durante mucho tiempo estuve esperando que este blog cumpliera una función social, la crisis de los MERCADOS NO EMERGENTES, me a ha dado esta oportunidad ; por lo tanto he tomado la posta y publicaré como registro de los tiempos diferentes opiniones acerca de la crisis.
En este caso es la opinión de un liberal dentro de un diario liberal, el periodista Jorge Oviedo, el diario ,La Nación, Leamoslo:
Cristina Kirchner hace piruetas en el aire: trata de aferrarse a las manos de George W. Bush

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner pidió hace días que los argentinos no hablen tan despectivamente de su propio país y deslizó que algunas de esas críticas suelen ser injustas. Tiene razón. Se atribuye a nuestra clase política decir en campaña una cosa y hacer la contraria luego de asumir. Y se señala muchas veces que en el mundo desarrollado tales cosas no pueden suceder. George W. Bush acaba de demostrar que el cambio de discurso de Carlos Menem, por ejemplo, entre la campaña electoral de 1989 y sus decisiones de gobierno son un mero detallle frente a lo que la administración republicana acaba de hacer en su propio país.

Desde 1997, los republicanos neoconservadores acosaron al presidente Bill Clinton con los escándalos sexuales y con críticas despiadadas a la política de salvatajes de países, como los aplicados a México en 1995, al sudeste asiático en 1997 y a Brasil en 1999. En el nuevo orden mundial, el Tesoro norteamericano primero y el FMI, el Banco Mundial y el BID después se transformaron en prestamistas de última instancia para naciones en problemas.

Pero los representantes del partido del elefante pusieron el grito en el cielo. El dinero de los contribuyentes americanos no podía ser usado para salvar a países que habían tomado riesgos irresponsablemente. Catedráticos como Kenneth Rogoff y Anne Krueger, políticos como el luego secretario del Tesoro Paul O Neill y propagandistas, como el columnista de The New York Times , Thomas Friedman, señalaron a los cuatro vientos con toda clase de argumentos que países enteros debían pagar el precio de sus errores y quebrar irremediablemente, cualquiera que fuera el daño que eso pudiera causar.

Bush y sus neoconservadores ganaron los comicios y llevaron sus ideas a los foros e instituciones internacionales. Sorprendentemente, aquí fueron adoptadas entusiastamente por sectores supuestamente progresistas, que hoy dicen que es un triunfo de la heterodoxia, y por lo tanto propio, que la Casa Blanca utilice enormes cantidades de dinero estatal para salvar ya no a países, sino a compañías privadas llevadas a la ruina por aventuras especulativas colosales.

Cristina Kirchner se ha alegrado del cambio de la receta norteamericana. Parece no haber reparado que ella y su marido, con su ministro Roberto Lavagna, aplicaron aquí la primera, la de la quiebra y el default, que licuó los ahorros de miles de depositantes y de todos los aportantes a las AFJP. Si Bush utilizara los términos futboleros de José Sanfilippo, podría achacarle al matrimonio gobernante haberse “comido el amague”. El presidente de los Estados Unidos felicitó públicamente a Néstor Kirchner cuando el entonces titular del Ejecutivo argentino envió a los aportanes a las AFJP al default junto con los extranjeros, algo que ni Adolfo Rodríguez Saá ni Eduardo Duhalde se habían animado a hacer.

Kirchner y Lavagna, en esa ocasión, tal vez tomaron una decisión lejanamente parecida al colosal salvataje americano, al permitir que los bancos locales mantuvieran fuera del default los papeles que eran de ellos.

Anne Krueger prometía como número dos del FMI crear un sistema de convocatoria de acreedores para países, que no estuvo disponible para la Argentina, que sufrió la peor de las circunstancias sin ayuda externa alguna. El sufrimiento sólo fue aliviado por una providencial devaluación del dólar y aumento de los precios internacionales de las materias primas, que probablemente haya sido decisivo para que no hubiera una descomposición institucional violenta y de consecuencias difíciles de prever.

Thomas Friedman, que en 1997 clamaba que no había que ayudar a Corea del Sur en medio de la hecatombe, señalaba: “Es hora de que algún banquero se corte el pelo, y no hablo sólo de sacarse un poco la pelusa, sino de un corte de verdad”. Hoy defiende que el Estado norteamericano absorba, con costo para los contribuyentes, las hipotecas “tóxicas” que los mismos banqueros, más melenudos que nunca, otorgaron más que irresponsablemente a personas que jamás podrían pagarlas. Ahora se socializarán las pérdidas, pero Friedman ya no defiende a los plomeros y carpinteros norteamericanos que pagarán la fiesta ajena. Es notable cómo cambian las opiniones cuando lo que puede quebrar es el país donde uno vive, el banco donde están los ahorros o la empresa en la que se cobra el salario.

Lo reprochable del sistema americano es que de verdad vivieron estos años como si el Estado pudiera no hacerse cargo en medio de una quiebra generalizada. La “codicia contagiosa” a la que ahora Friedman vuelve a culpar por la catástrofe fue culpa del Estado. Bush no quiso de ninguna manera ver profundizarse una recesión y una corrección del valor de los activos y los salarios en su país e hizo todo lo que pudo para tener una política fiscal más que laxa, pasando del colosal superávit que dejó Clinton a un déficit fiscal jamás visto. Además, redujo impuestos a los ricos y la Reserva Federal bajó las tasas a mínimos históricos. No puede pedirse a los particulares que sean cuidadosos con el dinero, cuando los billetes llueven del cielo.

Cristina Kirchner dice que “los loros” que hablan de economía no lo advirtieron. Pero en enero de 2006, cuando Alan Greenspan dejó la Fed, el semanario The Economist le dedicó su portada. Greenspan era un corredor de posta que ponía en manos de su relevo el testimonio, que no era otra cosa que un cartucho de dinamita con la mecha encendida y que tenía impreso su nombre: “la economía”.

“La partida de Greenspan bien podría marcar el punto más alto de la economía estadounidense, con un período de crecimiento lento por delante. Esto no se debe tanto a que se va, sino a lo que deja atrás: los mayores desequilibrios económicos de la historia de los EE.UU.”, señaló el semanario inglés en la nota “Tiempo de peligro para los Estados Unidos”.

Las principales críticas de esa nota a la Fed fueron:

l Las políticas de la Fed de la última década parecerían tener costos de largo plazo muy dolorosos.

l El robusto consumo ha sostenido el crecimiento del PBI, pero al costo de una tasa de ahorro personal negativa, una creciente carga de deuda para los hogares y un inmenso déficit de cuenta corriente del país.

l Parte de la actual prosperidad de los EE.UU. no se basa en aumentos genuinos del ingreso ni en un alto crecimiento de la productividad, sino en un endeudamiento a futuro. Cuando se aplanen los aumentos de los precios de las casas y por tanto se termine el margen para seguir endeudándose en función de esos precios, el consumo sufrirá un tropiezo. La marea de dinero fácil no está en ascenso y muchos hogares estadounidenses se van a ver expuestos de manera intempestiva. En palabras de Warren Buffett: “Es sólo cuando baja la marea que se puede ver quién está nadando desnudo”

VIA DIARIO LA NACION DIA DOMINGO 21 DE SEPTIEMBRE DE 2008

Todo es igual ,nada es mejor.

Así dice el tango Cambalache .En esta nota publicada en Clarín Digital del día de la fecha podemos ver declaraciones de la Sra Presidenta respondiéndole a Lehman Brothers y mas específicamente al vocero de este EX novemo banco a nivel mundial,Sr.Mondino (Fundación Mediterránea es decir Cavallista). Como podemos ver en este mundillo económico se hace carne como en ningún lado la frase del tango.
Parece el reino del revés. Antes eran los analistas de Wall Street los que pronosticaban bancarrotas y defaults en los países emergentes, pero ahora, con el terremoto de los mercados, hasta esta situación se invirtió: fue Cristina Kirchner quien le recomendó a Lehman Brothers, el pasado 10 de septiembre, “que se ocupe de sus propias cuentas”. El banco por entonces ya había reportado pérdidas millonarias.

Cristina había cargado en aquella ocasión contra los “loros de Wall Street”: “Algunos los llaman gurúes pero yo los llamo loros, porque repiten sin saber; que se ocupen más de las cuentas propias en lugar de mirar a otros países”. La Presidenta estaba enojada por los muy críticos comentarios sobre la Argentina que venía haciendo Lehman a través de su economista jefe para América latina, Guillermo Mondino.

Los analistas de Wall Street que siguen al país -en su mayoría argentinos con algún posgrado en EE.UU- son en promedio bastante más pesimistas con la economía local que sus colegas basados en Buenos Aires. En parte porque se apoyan más en indicadores financieros, que vienen siendo mucho más desalentadores que los de la economía real, y en parte porque les importa menos recibir retos del Gobierno.

En este contexto, el departamento de análisis de Lehman era un “duro entre los duros”.

Un reporte de Mondino, un economista que fue jefe de asesores de Domingo Cavallo en su segunda gestión ministerial, en el Gobierno de De la Rua, fue clave en la construcción de la visión negativa sobre la decisión argentina de pagarle al Club de París con reservas del Banco Central. En la primera semana de septiembre, Lehman criticó la determinación oficial de no negociar con el FMI y reclamó que se avance en la confección de índices de inflación confiables. El informe coincidió con un análisis del ex jefe de mondino, Cavallo, quien dijo que si había una corrida el dólar podría irse a $ 4,40. Ese día el riesgo país volvió a tocar un nivel récord para la poscrisis.

Durante la pelea con el campo, los analistas de Lehman apuntaron con munición gruesa sobre la estrategia del Gobierno.“Inmovilizada, frenada y helada aparece la administración argentina. El kirchnerismo tiene una manifiesta inhabilidad para resolver el conflicto”. Más tarde, el banco de inversión quebrado la pifió con su pronóstico para este conflicto: anticipó que el Gobierno terminaría “acordando con el campo”. Fue poco antes del voto “no negativo” de Julio Cobos en el Senado.

Los últimos reportes de Lehman versaron sobre las dificultades de la Argentina para afrontar las necesidades de financiamiento de 2009, uno de los temas de moda en Wall Street, y gracias a lo cual los economistas de la Gran Manzana están recuperando (al menos una parte) del protagonismo que tuvieron en la etapa previa al default. Para Lehman, el acuerdo con el Club de París no despeja el panorama de financiamiento del año que viene, en el que hay el doble de vencimientos que en 2008, porque aporta créditos de largo plazo para infraestructura y comercio exterior, pero no fondos frescos para un roll over de la deuda.

Consultado por Clarín por correo electrónico, Mondino prefirió no explayarse. “No comment”, respondió.
Sincerator

¿Brasil es un modelo exitoso?

El movimiento del capital financiero

En los últimos años hubo un proceso intensivo y permanente de concentración y centralización de las empresas que actúan y controlan todo proceso productivo de la agricultura mundial.

Concentración es el concepto utilizado por la economía política para explicar el movimiento que hacen las grandes empresas, para aglutinar, acumular y constituirse en grandes grupos. Así, en cada rama de producción se va generando una situación de oligopolio, donde unas pocas empresas controlan tal sector

.

El segundo movimiento del capital es la centralización, en el que una misma empresa pasa a controlar solita varios sectores de producción, a veces incluso sin relación entre sí. Esos dos movimientos lógicos del capital, ha sido complementado en el sector agrícola con un proceso de internacionalización del control del mercado y del comercio a nivel mundial. Es decir, algunas empresas han pasado a actuar en todos los países y a controlar el mercado a nivel mundial.

Ese movimiento del capital, que era más perceptible, desde la teoría del imperialismo, en las grandes empresas industriales, en los últimos diez años pasó a dominar también el sector agrícola

.
Y lo más grave, ahora, bajo la hegemonía del capital financiero, la velocidad y el volumen de capital que aportó en la agricultura llegaron con mucha más fuerza y alcance, de lo que había acontecido en los demás sectores productivos a lo largo del siglo XX. Y eso ocurrió, porque en los últimos años se acumuló en los países ricos, mucho capital en forma de dinero, es decir capital financiero.

Y ese capital se fue desplazando a la compra de acciones de las empresas más lucrativas también del sector primario. Así, en pocos años, por efecto de la inversión de ese capital financiero en la compra de acciones, la concentración y la centralización se dieron de forma impresionante.

Resultado

Hoy, casi todas las ramas de la producción agrícola están controladas por grupos de empresas oligopolizadas, que se coordinan entre sí.
Así, en la producción y comercio de granos, como la soja, maíz, trigo, arroz, girasol, están solamente Cargill, Monsanto, ADM, Dreyfuss y Bungue, que controlan el 80 % de toda producción mundial. En las semillas transgénicas, están la Monsanto, Norvartis, Bayer y la Syngenta que controlan toda la producción.
En los lácteos y derivados encontramos a Nestlé, Parmalat y Danone. En los fertilizantes, aquí en Brasil, sólo tres empresas transnacionales controlan toda la producción de las materias primas: Bungue, Mosaico y Yara. En la producción del glifosato, materia prima de los pesticidas agrícolas, sólo dos empresas: Monsanto y Nortox. En la maquinaria agrícola también el oligopolio está repartido entre Agco, Fiat, New Holland, etc.

Ese movimiento que se desarrolló a partir de la década de los 90, se aceleró en los últimos dos años, con la crisis del capitalismo en Estados Unidos.

Las tasas de interés en los países centrales cayeron al 2% anual, y, comparado con la tasa de inflación llevó a que los bancos pierdan dinero. Entonces, el capital financiero se desplazó a la periferia del sistema para protegerse de la crisis y mantener sus tasas de ganancia.

En los últimos dos años, llegaron a Brasil cerca de 330 mil millones de dólares en forma de dinero. Parte de ese recurso fue invertido a través de los bancos locales, para incentivar las ventas a plazos de inmuebles, electrodomésticos y automóviles, a tasas promedio del 47% anual. Una locura, comparado con las tasas de los países desarrollados.

Otra parte del capital fue destinado a la compra de tierras.
Un reportaje de Folha de São Paulo estimó que el capital extranjero compró, en los últimos años, más de 20 millones de hectáreas. En especial en las regiones del centro-oeste y en la nueva frontera agrícola del llamado Ma-pi-to (Maranhão, Piauí y Tocantis), donde los precios de las tierras estaban mucho más bajos. Otra parte enfiló hacia la Amazonía buscando áreas mineras, proyectos hidroeléctricos y la posesión de inmensas áreas de biodiversidad que más tarde darán frutos cuando sean explotadas por sus laboratorios.

En el área de la celulosa, tres grandes grupos: el noruego (Aracruz), el sueco-finlandés (Stora Enzo) y el estadounidense (International Paper) desplazaron toda su producción hacia las ricas condiciones edafoclimáticas encontradas en Brasil. Así, están previstos una expansión del monocultivo del eucalipto en toda la región que va del sur de Bahía hasta la frontera con Uruguay y seis nuevas fábricas proyectadas. Serán miles de hectáreas de esta plantación industrial que destruye todo y se transforma en un verdadero desierto verde.

El agronegocio

Esta avalancha del capital extranjero en el control de nuestra producción agrícola, en los insumos y en la expansión de los productos para exportación sólo fue posible por la alianza entre las empresas mencionadas y los grandes hacendados propietarios de la tierra. Los hacendados intervienen con sus grandes extensiones de tierra, con la depredación del medio ambiente y con la superexplotación del trabajo agrícola, y a veces hasta con trabajo esclavo, y se asocian subordinadamente a ellas.

Este modelo agrícola, que llamamos como agronegocio, es el matrimonio de las empresas transnacionales con los grandes propietarios de tierras.

En él no hay espacio para la agricultura familiar, campesina. No hay espacio para el trabajo agrícola. Pues usan alta tecnología, [1]. El resultado ya se percibe en las estadísticas. Brasil está girando hacia el gran monocultivo para la exportación. Una especie de re-colonización agro-exportadora, que recuerda los tiempos del imperio. De las 130 millones de toneladas de granos producidos, nada menos que 110 millones son sólo de soja y maíz. Para la producción pecuaria bovina queda 300 millones de hectáreas, para producir para exportación. Y lo que sobra es un inmenso desierto verde de eucalipto.

¡Ese es el modelo brasileño! Dará mucha ganancia a algunos hacendados y a unas pocas empresas extranjeras. Pero, el pueblo brasileño se quedará con el pasivo ambiental, con el desempleo y la pobreza.

Las contradicciones afloran rápido

Se duplicó, eLas contradicciones de ese modelo perverso afloraron con rapidez. El precio de los alimentos se disparó

,
fruto de la especulación del capital financiero en las bolsas y el control oligopólico del mercado por las empresas. n dólares, en el último año.

Los alimentos están cada vez más contaminados por el uso intensivo de pesticidas. Y el agro-negocio no logra producir alimentos sanos, sin herbicidas. Sólo la agricultura familiar y campesina lo consigue. La producción intensiva de etanol por medio del monocultivo de la caña, no soluciona los problemas del calentamiento global, al contrario, los agrava. El mayor problema de los combustibles no es sólo el petróleo, es sobre todo la forma de transporte individual, alentada por el capital financiero que presiona por el aumento de las ventas de vehículos a plazos. Transformaron nuestras ciudades en un infierno.

Esa forma de monocultivo agota los recursos naturales, el suelo, el agua subterránea y afecta la calidad y localización de las aguas. El monocultivo destruye la biodiversidad y desequilibra el medioambiente de la región.

Frente a esa situación es que los movimientos sociales reunidos en la Vía Campesina de Brasil resolvieron unirse e incrementar sus protestas. En los últimos meses se multiplicaron las protestas de campesinos en todos los estados del país. Contra el modelo y contra la actuación de las empresas transnacionales, como la Monsanto, Cargill, Syngenta, Bungue, Bayer, etc. Esas protestas han servido como una especie de pedagogía de masas. Una alerta para que la sociedad brasileña despierte dada la gravedad del problema y sus consecuencias futuras.

João Pedro Stedile
Miembro de la Coordinación Nacional de la Vía Campesina de Brasil.

La mentira y el dinero

El dinero es un documental didáctico donde se explica cómo se crea y funciona el dinero, una vez observado éste documental, uno ya podrá hacerse una idea de cómo funciona nuestro agradable mundo financiero y social. Es espeluznante entre otras frases que mencionan en el documental la del banquero Meyer Rothschild, fundador de la dinastía Rothschlid: “Denme el control del dinero y ya no importará quién haga las leyes.

Sincerator


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog