Archivo para la categoría ‘Cuentos’

Vida Nueva

La colisión era inminente, el vehículo derrapaba sobre el pavimento mojado, al final terminó su recorrido chocando contra un árbol al costado de la ruta.
La sangre brotaba, se filtraba por un profundo corte en su cabeza por sobre la oreja derecha.
Su cuerpo comenzó a entumecerse, sintió que el frío invadía su cuerpo y se dispuso a morir.
Cuando la ambulancia llegó al lugar ya había perdido el conocimiento, la trasladaron hasta el hospital del pueblo.
Allí ingresó directamente a quirófano, las heridas internas eran aún más graves que las de su cráneo.
En el momento de la intervención, unas imágenes llegaron hasta su cerebro, la fiesta de cumpleaños de su madre, su padre ebrio golpeaba a su hermano a la hora de la torta; su casamiento quizás el día mas feliz de su vida, la que luego se convertiría en un infierno, un trabajo mediocre, un esposo poco gentil, la vida no era lo que ella había querido para sí.
De pronto una luz cegadora y al fin sintió paz.
Tres días más tarde despertó, su madre, sus hermanos, y sus hijos rodeaban su cama.
Ya habían enterrado a su esposo.



El Y Su Remington

El y su Remington

Once menos cuarto de un domingo cualquiera, la noche está en calma y las ánimas que aún transitan por las calles son los amantes que salen del cine y transmutan sus pasos en vertiginosas carreras al lecho que los cobijara esta noche.

Yo que no puedo dormir me siento frente al ventanal de mi habitación con la remigton y comienzo a garabatear letras que se transforman en palabras acorde a lo que acontece allí abajo.
James hoy ha cerrado temprano su kiosco, y partió con su hijo en la moto roja que hace poco tiempo se comprara, Gustavo tiene abierto unos parroquianos han ingresado hará menos de una hora a beber hasta desfallecer.
Imagino ya que el silencio se verá interrumpido mas tarde.
Los amantes se detienen al llegar a la esquina el le roba un beso a ella ¡Qué romantico! eso pensarán ustedes para mi es una hábil maniobra de él para meterla luego a su cama falta que pase el florista y le compre una rosa…

-Que jodido que sos-
Si tal vez porque descreo en el amor. Descreo en el amor hombre mujer, mujer hombre.
-Por eso estas solo a las once de la noche mirando hacia afuera con tu remington delante-
A vos eso no te importa solo obedecé a mis manos y no parlotees mas que ya me estas cansando.

Yo no fui nunca un buen tipo, mas bien he sido un ogro y ermitaño, prefiero la soledad de un whisky a la muchedumbre que no aporta nada a mi vida.
Me he salvado con la copa en la mano, me he sumergido en las atroces mareas de la soledad extasiado por un puro que consumía mis ganas y he resurgido de la mano de mi cerebro que nunca ha dejado de dictarme y dictarme y dictarme…

Que me he vuelto loco me lo han sugerido, no directamente pero siento igual que la gente al pasar apenas levanta la vista a mi ventana y si me ven aqui sentado observandolos no esgrimen un saludo ni por putas.
-Deja ya los insultos o no te obedezco mas-
Mira ya me he cansado de ser yo mismo dejaré que hagas y deshagas a tu antojo al fin y al cabo quien leeerá esto que estoy escribiendo, a quien le importa la historia de los amantes o la de Gustavo, o acaso la de James, nadie esta leyendo ahora solo tu y yo, y yo ya no existo.

-¿Ahora quién te avisará que no acabas de matarte, que habías muerto ya hace tiempo?

Ayuen