AUTISMO Y PALABRA
Debemos reconocer cuánto aprendimos de la Lic. Rosa Mary Marrone, especialista en autismo.
Y de mi hijo Hugo.
Debemos reconocer cuan equivocado estábamos accediendo a terapias equivocadas, que terminaban de ocultar los síntomas de Hugo y, a la larga, lo retrotraía a un origen aún más complicado.
Dejar de confiar en las soluciones rápidas y comenzar a aceptar los buenos resultados que nos dieron el tiempo.
La dedicada investigación del caso de Hugo, combinada con el tratamiento psicoanalítico personalizado. No invasivo.
Tomando al de Hugo como el de una persona con un caso singular y único.
Escuchando cada signo de su verbosidad.
Devolviéndole el papel de sujeto de la oración.
Dueño supremo de su oralidad.
Ante la falta de reciprocidad social y emocional, buscamos compartir los gozos y placeres.
La imaginación.
El despertar de su interés.
El asomo a su muro.
El ruido del celofán que envuelve los caramelos.
El tin de la campanita.
El lápiz “faber” golpeando sus dientes y sacando sonidos.
La letra A gritada al compás del vibrar más grave del chelo.
La palabra… la palabra por todos lados.
La atención puesta en la palabra.
El signo.
El significante.
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