Merluza para todos!
O la imperiosa necesidad de un cambio de nuestros hábitos alimenticios.
En otra de sus locas propuestas la Presidenta de los Argentinos y Argentinas lanzó el programa “Merluza, ahora para todos”, vendiendo este pescado y el calamar a “precios populares”, como una alternativa ante el aumento de la carne. Lamentablemente el concepto de “todos” de Cristina parece limitarse solamente a un par de barrios pobres del conurbano bonaerense. El plan consiste simplemente en 3 camiones que van a vender pescado barato en el Gran Buenos Aires. Dificilmente con 3 camiones “todos” puedan conseguir el pescado barato y generar una alternativa ante la costosa carne.
Seguramente recordarán que Cristina ya había instado anteriormente a que comamos el “cerdito afrodisiaco”. Tanto ese hecho como este son justos merecedores de calificativos tales como “payasada” o “mamarracho”. No ayuda tampoco que en la jerga popular se le diga merluza a la cocaina. Pero como suele pasar con este gobierno, el fin es loable, por mas que el camino elegido sea el equivocado.
La carne de vaca es el alimento mas apreciado en el mundo, considerandose un lujo en todos los países. En Argentina, en cambio, tenemos la fortuna de que hasta las clases populares pueden acceder a este exquisito alimento. Según un estudio del INTA del año 2007 el consumo argentino de carne comparado con los principales países ganaderos es el siguiente:
Como se aprecia, los argentinos consumimos mas carne de vaca que todos los demás paises, por amplio margen, incluso sobre los hiperobesos yanquis famosos por sus dietas a base de hamburguesas. Estas cifras al día de hoy se ampliaron, consumiendo los argentinos mas de 73 kilos de carne de vaca per capita por año. Y se queda corta de la marca de hace cincuenta años cuando se consumían mas de 100 kilos de carne de vaca por persona.
Cual es el problema con esto? Que la carne en el mercado internacional vale mucho mas de lo que la pagamos nosotros. Al ganadero le va a convenir siempre venderle su vaca a un extranjero a precios altos que a un local a precios bajos. Entonces para mantener los precios relativamente bajos del mercado local el gobierno tiene que recurrir a mecanismos que siempre terminan en algún tipo de subsidio a la carne y distorsiones en el mercado. ¿Es justo que el gobierno susbsidie este alimento de lujo mientras hay gente que no tiene nada para comer y niños que mueren desnutridos? Si la gente comiera menos carne esta se podría exportar en mayor cantidad y mediante el sistema de retenciones se podría beneficiar a los indigentes que no acceden a la carne. No es justo que en un país unos vivan comiendo oro mientras otros tienen la panza vacía. En lugar de que unos pocos se coman el alimento caro, este se podría vender afuera y con el dinero comprar alimentos mas económicos para todos.
Pero ojo, tampoco es cuestión de apoyar a los cipayos que pretenden vender todo afuera y que el pueblo se quede con la falda y la tortuguita. Lo ideal es buscar un punto medio, donde la gente pase de tener una dieta basada en la carne de vaca, a una dieta mas variada y saludable donde se siga comiendo lomo y bife de chorizo, pero con mas pescado y vegetales. No es indispensable vivir comiendo carne de vaca todos los días. ¿O hay taaaanta diferencia cuando te comés un sandwich de bondiola completo en la costanera, comparado con el mismo sandwich pero de carne?
El alto consumo de vaca en Argentina no es solo porque somos un país ganadero, sino porque somos un país sumamente conservador. Al argentino medio no le gusta probar nada exótico, y no hay alimento mas facil de preparar que la carne tierna de vaca. Agarrá un pedazo de lomo, cuadril o de nalga y hacela a la plancha o sarten. La condimentás con sal y tenés una comida riquísima, hay que ser muy bruto para que salga mal. Sal, ese es el condimento preferido de los argentinos, ni salsas ni condimentos mas que la mostaza, mayonesa y ketchup.
Cuales son nuestras comidas típicas? Las empanadas, locros y humitas son comidas norteñas y salvo las primeras por su practicidad, no son comidas que se coman normalmente en una casa de familia. Las comidas típicas argentinas son milanesa, hamburguesa, churrasco con ensalada, asado, y pastas al fileto o a la crema. Como ven, salvo el perejil del fileto, en todas las demás comidas el único condimento es la sal. No le vayas a poner media cucharita de ají molido o ajo a algo que el argentino medio seguramente lo encontrará demasiado picante. Fuimos bendecidos con la mejor carne del mundo y por eso podemos comerla sin demasiada preparación. Quizás por esto es que el argentino, conservador por naturaleza, también es conservador con la comida. El pescado que es una de las comidas mas consumidas mundialmente, acá casi ni se prueba. Nunca un mero, unas trillas, un abadejo, un congrio, un dorado, corvina negra o cualquier otra variedad de las que nos ofrecen nuestros ríos y el inmenso mar argentino. Cosechamos todos los vegetales habidos y por haber, pero las ensaladas son de lechuga y tomate, papa y huevo o zanahoria rallada, nada mas. Ahora están de moda las ensaladas gourmet, pero es un lujo de quienes pueden pagar 25 pesos una ensalada, solo la high society come eso en su casa.
El argentino tiene una dieta básica de carne vacuna con sal, gracias a la alta calidad de la misma. Los condimentos tienen un origen similar a los perfumes, que fueron inventados por los franceses para tapar el mal olor. Si uno tiene un lomo de vaca, lo hace a la parrilla y tiene un platazo, al tener “buen olor”, no es necesario enmascararlo con otros perfumes. Ahora si tenemos un aburrido pollo o vegetales, hay que ponerse en creativo y hacer como los indios y llenarlo de especias, ponerle picante como los mexicanos o salsas como los franceses. Si tenemos carne de cordero, le podemos poner cerveza o curry como los britanicos. Si la cocina francesa es famosa, es precisamente por tomar carnes de baja calidad cocinarlas por horas, cubrirlas con salsas y lograr algo delicioso. Si la cocina italiana es famosa, es por lograr que el higado, los chinchulines y los sesos se vuelvan manjares; por levantar yuyos como la rúcula, la radicheta o la achicoria, y ponerlos en sus ensaladas.
Ustedes se imaginan a un argentino probando un queso lleno de hongos? Así los franceses descubrieron el Rockefort. O cuantos argentinos se pondrían a experimentar con el higado de un ganso? De este modo los franceses crearon el Foie Grass, una delicia que se vale su peso en oro. Y ni hablar de los caracoles o las ancas de rana. Son un desperdicio las milanesas, empanadas y guisos hechos con carne de lomo o cuadril. Pero como las carnes tiernas son las mas fáciles de cocinar, son las que utilizan la mayoría. Hay que aprender a cocinar y comer carnes que no sean “una manteca”.
Puede resultar un tanto chocante por nuestra herencia cultural, pero pretender que un estado subsidie que sus habitantes coman 70 kilos de carne de vaca por año es una locura. Si todos pudieran comer los 70 kilos no habría problema. Pero vivimos en un país con un 40% de pobres y hasta que esto no se resuelva, es obsceno que el estado pierda miles de millones para sostener un hábito lujoso. El problema no se resuelve con ningún plan mágico “para todos”, sino con una campaña a largo plazo, donde se enseñe desde la escuela cocina, nutrición y las alternativas a la carne, principalmente los sanos vegetales y pescados. Porque la carne podrá ser muy rica, pero es la principal causante del alto nivel de enfermedades coronarias que tiene nuestro país.
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Ah no, a mi vegetales y pescado no, no tiene nada de onda. De ahora en mas parripollo y bondiolazo para todooooooooooos!!!