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¿Seguirán subiendo las monedas latinoamericanas?

¿Seguirán subiendo las monedas latinoamericanas?

¿Seguirán subiendo las monedas latinoamericanas? “Cuando el Banco Mundial hace un estudio y prevé que Brasil seguirá creciendo y que puede, en 2016, ser la quinta mayor economía del mundo, nos está colocando un desafío”, Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil.

Las monedas latinoamericanas continúan bajo presión hacia la apreciación frente al mayor flujo de capitales que está llegando a la región producto del deseo de buenos retornos por parte de los inversores. ¿Seguirá así la tendencia? ¿Qué otra moneda latinoamericana se podría unir a este grupo?

No nos debería sorprender lo que sigue ocurriendo en Brasil. A pesar del impuesto al ingreso de capitales, los incentivos de los inversores a seguir mirando hacia la economía brasileña, siguen estando presentes.

Es que la solidez de la economía de Brasil y la muy buena perspectiva de crecimiento que observa y que genera el tipo de elogios que acaba de realizarle el Banco Mundial, hacen que las inversiones tengan un importante retorno esperado con un limitado nivel de riesgo. Y dicho riesgo se limita también en la sensación del mercado debido a las políticas prudentes que desarrolla el gobierno de Lula, como el referido impuesto, para evitar tensiones en la economía.

La región está en la mira de los inversores que reconocen en la prueba superada por estas economías, con la reciente crisis financiera internacional, una clara señal de madurez de los gobiernos y economías latinoamericanas que aumentan la probabilidad de observar una verdadera evolución de la región hacia el desarrollo económico.

El atractivo que está manteniendo la región para los inversores se manifiesta en la continua presión que están padeciendo la mayoría de las monedas latinoamericanas hacia la apreciación. Así por ejemplo, el real brasileño es hasta el momento la moneda que más se apreció en el año en una magnitud del 35% (que pasó de R$ 2,31 a principios de año al nivel actual de R$ 1,71 por dólar), seguida por el peso chileno que se apreció en un 20% (que pasó de los $ 638 a los $ 532 en lo que va del año), y el peso colombiano que lo hizo en un 17% (pasando de los $ 2.247 a los $ 1.915 por dólar a lo largo del año). Otras monedas como el peso mexicano y el nuevo sol peruano, también sufrieron la apreciación cambiaria a lo largo del año aunque en una magnitud menor.

Mientras varios banqueros centrales luchan por sostener la competitividad de sus monedas, hasta unas pocas semanas atrás, el Banco Central de Argentina (BCRA), luchaba en sentido contrario buscando impedir que la moneda argentina se depreciara más de la cuenta con el riesgo latente de generar una disparada en el tipo de cambio. De hecho, el peso argentino inició el año intercambiándose en 3,45 unidades por dólar y actualmente lo hace a 3,83 unidades por dólar.

En el último tiempo, las señales provenientes desde la economía argentina que busca reconciliarse con los mercados de deuda y la buena acogida que el cambio de postura del gobierno argentino tuvo en el mundo inversor, promete el retorno de capitales al país y probablemente un problema para el BCRA.

Según Leandro Gabin de El Cronista, en el mes de octubre se ha observado un freno y reversión en la fuga de capitales en Argentina, que por primera vez desde marzo de 2007, experimentará un ingreso neto de capitales que podría ascender a US$ 300 millones.

El cambio en el contexto económico más el poder de fuego que posee el BCRA garantizan a los inversores que no se producirá una reversión brusca hacia la depreciación cambiaria que les pudiera producir una pérdida de capital. Actualmente, el nivel de reservas del BCRA se encuentra en los US$ 46.000 millones, lo que representa una garantía contra las presiones de reversión de la posible depreciación cambiaria mencionada. De hecho, el BCRA ya ha demostrado que no permitirá movimientos bruscos en el mercado cambiario, lo que representa una señal positiva para el mercado.

Con los tipos de interés por encima del 10%, apostar a colocaciones en pesos en Argentina es una tentadora alternativa bajo este contexto esperado de presiones a la apreciación cambiaria. Todo este atractivo que ofrece en este contexto la economía argentina se ve reforzado por las perspectivas de recuperación que observa a partir de este trimestre final del 2009. De este modo, el peso argentino se suma al resto de las monedas latinoamericanas que seguirán bajo presión en los próximos meses.

¿Seguirán bajo presión las monedas de la región? ¿Se puede esperar que las monedas latinoamericanas se sigan apreciando frente al dólar? Más allá de la continuidad esperada en el flujo de capitales hacia la región (que incluso se puede acelerar ante la mejora esperada en el contexto), existe un elemento que les generará mayor presión en los próximos meses y se vincula a la política de gestión de las reservas internacionales de China.

Desde el gobierno de China existe el convencimiento acerca de la necesidad de incrementar la participación de otras divisas dentro de la composición de las reservas internacionales para reducir su exposición al dólar estadounidense. De este modo, tanto el euro como el yen son las dos monedas que tienen todas las chances de comenzar a aumentar su porcentaje en el total de reservas internacionales de China.

Para tener una idea de la magnitud a la que nos estamos refiriendo, vale mencionar que hacia finales del mes de setiembre, China contaba con reservas internacionales por US$ 2,27 billones, con un alto porcentaje de las mismas denominadas en dólares.

Y la moneda estadounidense ya ha sentido el impacto de estos rumores. Ayer Zhou Hai, del Banco Central chino opinaba en el Financial News: “Las tenencias de euro y yen deberían ser incrementadas para reflejar el creciente intercambio comercial con la Unión Europea y Japón”. El dólar sentía el impacto en el día de ayer y se ubicaba en su nivel más bajo de los últimos 14 meses en 1,5061 por euro hacia la madrugada, para luego inmediatamente revertir y subir a su mayor nivel en una semana llegando a los 1,4844 por dólar. Lo que generó caída generalizada en los mercados de commodities e impulsando la baja accionaria ayer en Wall Sreet.

La economía estadounidense tampoco ofrece argumentos sólidos como para pensar en que el dólar pueda recuperar valor en los próximos meses, por lo que su relación con las monedas latinoamericanas seguirá debilitándose.

Distintos elementos del contexto económico internacional resultan clave para poder anticiparnos y predecir hacia dónde se comportarán las divisas latinoamericanas. ¿Cuánto se puede ganar pudiendo anticiparse a los mercados? Posiblemente mucho, pero para ello, resulta necesario poseer al menos mínimos conocimientos de economía. Es por este motivo que Latinforme ha lanzado el Curso de Economía Básica para Inversores, en el que se repasan los elementos principales de la economía con aplicación práctica en la determinación de las decisiones de inversión.

Nos encontraremos nuevamente mañana,

Horacio Pozzo

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Aprovechemos esta baja en Wall Street para comprar. Como ya lo hicieron los suscriptores de nuestra newsletter de inversión Valor Global, que ya recuperaron su costo al invertir en las compañías que les recomendamos. ¿Quiere saber cuáles son? Puede probar ingresando aquí para averiguarlo y comenzar a invertir en nuestras acciones recomendadas. ¡Pronto salen las de noviembre! Para suscripciones haga clic aquí o bien escríbanos a info@latinforme.com para mayores detalles.

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¿Seguirán subiendo las monedas latinoamericanas?

¿Seguirán subiendo las monedas latinoamericanas?

¿Seguirán subiendo las monedas latinoamericanas? “Cuando el Banco Mundial hace un estudio y prevé que Brasil seguirá creciendo y que puede, en 2016, ser la quinta mayor economía del mundo, nos está colocando un desafío”, Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil.

Las monedas latinoamericanas continúan bajo presión hacia la apreciación frente al mayor flujo de capitales que está llegando a la región producto del deseo de buenos retornos por parte de los inversores. ¿Seguirá así la tendencia? ¿Qué otra moneda latinoamericana se podría unir a este grupo?

No nos debería sorprender lo que sigue ocurriendo en Brasil. A pesar del impuesto al ingreso de capitales, los incentivos de los inversores a seguir mirando hacia la economía brasileña, siguen estando presentes.

Es que la solidez de la economía de Brasil y la muy buena perspectiva de crecimiento que observa y que genera el tipo de elogios que acaba de realizarle el Banco Mundial, hacen que las inversiones tengan un importante retorno esperado con un limitado nivel de riesgo. Y dicho riesgo se limita también en la sensación del mercado debido a las políticas prudentes que desarrolla el gobierno de Lula, como el referido impuesto, para evitar tensiones en la economía.

La región está en la mira de los inversores que reconocen en la prueba superada por estas economías, con la reciente crisis financiera internacional, una clara señal de madurez de los gobiernos y economías latinoamericanas que aumentan la probabilidad de observar una verdadera evolución de la región hacia el desarrollo económico.

El atractivo que está manteniendo la región para los inversores se manifiesta en la continua presión que están padeciendo la mayoría de las monedas latinoamericanas hacia la apreciación. Así por ejemplo, el real brasileño es hasta el momento la moneda que más se apreció en el año en una magnitud del 35% (que pasó de R$ 2,31 a principios de año al nivel actual de R$ 1,71 por dólar), seguida por el peso chileno que se apreció en un 20% (que pasó de los $ 638 a los $ 532 en lo que va del año), y el peso colombiano que lo hizo en un 17% (pasando de los $ 2.247 a los $ 1.915 por dólar a lo largo del año). Otras monedas como el peso mexicano y el nuevo sol peruano, también sufrieron la apreciación cambiaria a lo largo del año aunque en una magnitud menor.

Mientras varios banqueros centrales luchan por sostener la competitividad de sus monedas, hasta unas pocas semanas atrás, el Banco Central de Argentina (BCRA), luchaba en sentido contrario buscando impedir que la moneda argentina se depreciara más de la cuenta con el riesgo latente de generar una disparada en el tipo de cambio. De hecho, el peso argentino inició el año intercambiándose en 3,45 unidades por dólar y actualmente lo hace a 3,83 unidades por dólar.

En el último tiempo, las señales provenientes desde la economía argentina que busca reconciliarse con los mercados de deuda y la buena acogida que el cambio de postura del gobierno argentino tuvo en el mundo inversor, promete el retorno de capitales al país y probablemente un problema para el BCRA.

Según Leandro Gabin de El Cronista, en el mes de octubre se ha observado un freno y reversión en la fuga de capitales en Argentina, que por primera vez desde marzo de 2007, experimentará un ingreso neto de capitales que podría ascender a US$ 300 millones.

El cambio en el contexto económico más el poder de fuego que posee el BCRA garantizan a los inversores que no se producirá una reversión brusca hacia la depreciación cambiaria que les pudiera producir una pérdida de capital. Actualmente, el nivel de reservas del BCRA se encuentra en los US$ 46.000 millones, lo que representa una garantía contra las presiones de reversión de la posible depreciación cambiaria mencionada. De hecho, el BCRA ya ha demostrado que no permitirá movimientos bruscos en el mercado cambiario, lo que representa una señal positiva para el mercado.

Con los tipos de interés por encima del 10%, apostar a colocaciones en pesos en Argentina es una tentadora alternativa bajo este contexto esperado de presiones a la apreciación cambiaria. Todo este atractivo que ofrece en este contexto la economía argentina se ve reforzado por las perspectivas de recuperación que observa a partir de este trimestre final del 2009. De este modo, el peso argentino se suma al resto de las monedas latinoamericanas que seguirán bajo presión en los próximos meses.

¿Seguirán bajo presión las monedas de la región? ¿Se puede esperar que las monedas latinoamericanas se sigan apreciando frente al dólar? Más allá de la continuidad esperada en el flujo de capitales hacia la región (que incluso se puede acelerar ante la mejora esperada en el contexto), existe un elemento que les generará mayor presión en los próximos meses y se vincula a la política de gestión de las reservas internacionales de China.

Desde el gobierno de China existe el convencimiento acerca de la necesidad de incrementar la participación de otras divisas dentro de la composición de las reservas internacionales para reducir su exposición al dólar estadounidense. De este modo, tanto el euro como el yen son las dos monedas que tienen todas las chances de comenzar a aumentar su porcentaje en el total de reservas internacionales de China.

Para tener una idea de la magnitud a la que nos estamos refiriendo, vale mencionar que hacia finales del mes de setiembre, China contaba con reservas internacionales por US$ 2,27 billones, con un alto porcentaje de las mismas denominadas en dólares.

Y la moneda estadounidense ya ha sentido el impacto de estos rumores. Ayer Zhou Hai, del Banco Central chino opinaba en el Financial News: “Las tenencias de euro y yen deberían ser incrementadas para reflejar el creciente intercambio comercial con la Unión Europea y Japón”. El dólar sentía el impacto en el día de ayer y se ubicaba en su nivel más bajo de los últimos 14 meses en 1,5061 por euro hacia la madrugada, para luego inmediatamente revertir y subir a su mayor nivel en una semana llegando a los 1,4844 por dólar. Lo que generó caída generalizada en los mercados de commodities e impulsando la baja accionaria ayer en Wall Sreet.

La economía estadounidense tampoco ofrece argumentos sólidos como para pensar en que el dólar pueda recuperar valor en los próximos meses, por lo que su relación con las monedas latinoamericanas seguirá debilitándose.

Distintos elementos del contexto económico internacional resultan clave para poder anticiparnos y predecir hacia dónde se comportarán las divisas latinoamericanas. ¿Cuánto se puede ganar pudiendo anticiparse a los mercados? Posiblemente mucho, pero para ello, resulta necesario poseer al menos mínimos conocimientos de economía. Es por este motivo que Latinforme ha lanzado el Curso de Economía Básica para Inversores, en el que se repasan los elementos principales de la economía con aplicación práctica en la determinación de las decisiones de inversión.

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Los inversores internacionales vuelven a Latinoamérica

Los inversores internacionales vuelven a Latinoamérica

Los inversores internacionales vuelven a Latinoamérica Es tiempo de regresos. Los capitales que huyeron de los mercados emergentes están volviendo tanto por propia ambición de rentabilidad como así también a consecuencia de la clara muestra de fortaleza que han ofrecido las economías latinoamericanas.

Cada vez queda más en claro que la recuperación que se ha iniciado en la economía estadounidense no se detendrá, aunque no existan demasiadas expectativas de que la misma sea vigorosa. Desde China vienen noticias alentadoras de la fuerza que ha recuperado el crecimiento económico. En el día de ayer, las bolsas asiáticas festejaron lo bien que se encuentra la economía que pretende pelearle el liderazgo regional a Japón.

La posibilidad de nuevos episodios de crisis se encuentra en su nivel mínimo desde iniciadas las turbulencias financieras en el contexto económico global y eso de por sí es una buena noticia para aquellos que deseen apostar por las monedas latinoamericanas.

Con el panorama externo más despejado, las economías latinoamericanas podrán retomar su senda de crecimiento de los últimos años. La economía brasileña arrancó en punta en esta recuperación. La economía peruana promete seguirla, mientras que la economía colombiana todavía debe tener más en claro qué ocurrirá con su relación comercial con la siempre conflictiva Venezuela para saber si se unirá a este pelotón o al que le sigue.

Chile y México tendrán que tener paciencia para que sus economías recuperen la senda del crecimiento, mientras que Argentina y Venezuela serán las economías colistas y las que mantendrán un riesgo no menor de ocurrencia de crisis.

Con este panorama para las economías latinoamericanas, los inversores ya han comenzado a mirar hacia la región. Sobre esta cuestión, el director de investigaciones económicas de Corredores Asociados, Julián Cárdenas entrevistado por América Economía consideraba: “Yo pensaría que los inversionistas retornarían a América Latina, debido a que las cifras de Estados Unidos han mejorado y la gente está pensando que lo peor de la crisis ya pasó”.

David Duarte, analista de 4CAST Inc, en Nueva York coincidía con Cárdenas diciendo: “La tendencia es a la apreciación, asumiendo que la aversión al riesgo continúe su paulatino descenso”.

En parte por el debilitamiento del dólar y en parte por el flujo inicial de capitales hacia la región, las monedas latinoamericanas ya han comenzado a apreciarse en lo que va del año. La apreciación más pronunciada se dio con el real brasileño que pasó de cotizar a R$ 2,313 a fines de 2008 a R$ 1,864 en estos momentos. El peso chileno resultó ser la segunda moneda que más fuerte se apreció (de $ 638,16 a $540,25), principalmente producto de la recuperación del precio del cobre. En tercer lugar aparece el peso colombiano que pasó de $ 2.247,19 por dólar a $ 2.032,52 por unidad de la moneda estadounidense. Sólo el peso argentino se depreció en lo que va del año frente al dólar estadounidense y dicho comportamiento responde a las dudas que genera entre los inversores su economía, que se vio reflejada en una permanente fuga de capitales. En el caso del bolívar fuerte de Venezuela, la depreciación que observa en el mercado paralelo supera a la del peso argentino y la moneda venezolana se intercambia a 6,95 unidades por dólar cuando a principio de año lo hacía a 5,7 unidades por la moneda estadounidense.

La apreciación observada hasta el momento por la mayoría de las monedas latinoamericanas pueden hacer pensar que no existe demasiado margen para que se sigan fortaleciendo frente al dólar. Esta hipótesis se encuentra bastante alejada de la realidad ya que las cotizaciones de las monedas latinoamericanas se encuentran bastante alejadas de los máximos que supieron alcanzar hacia mediados del 2008. La recuperación de las economías de la región y el ingreso de capitales son los fundamentos principales para apostar por la continuidad de la apreciación de estas monedas.

Sobre qué monedas probablemente observen las mayores apreciaciones en la región en lo que queda del año, yo apostaría por el real, el nuevo sol y el peso chileno. La moneda brasileña, podría esperarse que cierre el año por los R$ 1,70 aunque dependerá de la fuerza con la que el Banco Central de Brasil intervenga en el mercado de divisas. Hasta el momento lo ha podido hacer sin generar presiones inflacionarias, pero a medida que la economía se recupere, el margen de intervención se irá reduciendo. En el caso del nuevo sol peruano, su cotización podrá alcanzar las 2,8 a 2,85 unidades por divisa estadounidense hacia finales de año, mientras que el peso chileno puede esperarse, dependiendo de cómo siga la política monetaria del Banco Central y la cotización del cobre, que cierre el 2009 entre $ 510 a $ 520 por dólar estadounidense. También el peso colombiano muestra perspectivas de apreciación, aunque su panorama no está tan claro en vista de las turbulencias en las relaciones bilaterales con Venezuela.

Sobre el peso argentino y el bolívar fuerte, no tengo dudas de que ambas monedas seguirán depreciándose. Ya no quedan demasiadas dudas acerca de que el peso argentino terminará el año por encima de los $ 4 (incluso algunos apuestan a un peso a 4,4-4,6 unidades por dólar hacia fin de año). En el caso del bolívar fuerte, si bien la cotización oficial no dejará de observar un debilitamiento (aunque cada vez sufre de mayores presiones para que lo haga), sí lo seguirá haciendo su cotización paralela.

El panorama de las monedas latinoamericanas se muestra bastante claro para lo que resta del año. Hay que apostar por las monedas latinoamericanas.


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