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Crece la economía de EEUU pero la recesión no ha terminado

Crece la economía de EEUU pero la recesión no ha terminado

Crece la economía de EEUU pero la recesión no ha terminado “Nos queda un largo camino que recorrer para la plena recuperación económica”, dijo Barack Obama, presidente de EEUU luego de conocerse el dato de crecimiento de la economía.

Por primera vez desde el 2008, la economía estadounidense volvió a crecer. En el tercer trimestre la economía creció a una tasa de 3,5%, el ritmo más fuerte desde igual período de 2007. ¿Los factores que explican dicha recuperación? La mejora en el nivel del gasto del consumidor y la inversión para la construcción de casas. Si bien aún no lo ha confirmado así la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas, de este modo, para los términos técnicos, la economía de los EEUU deja atrás la recesión económica ¿Y con ella deja sus problemas?

Si uno se concentra únicamente en el dato de crecimiento, no se puede negar que es positivo, e incluso ha superado los pronósticos ya que el mercado esperaba una recuperación de la economía estadounidense un poco más débil. Un crecimiento de entre el 3,2% y 3,3% era el apuntado por el mercado. Pero para darle vuelo a nuestra esperanza de estar frente al comienzo de la recuperación de la economía americana, hay que ir al detalle y analizar qué hay detrás de su recuperación.

A pesar del entusiasmo del presidente estadounidense, muchos analistas mantienen sus reservas sobre la fuerza de la recuperación. Para Marc Jourdier de AFP: “EEUU sale técnicamente de la recesión, sin despejar las dudas sobre su economía”, teniendo en cuenta las múltiples dudas que el mercado está mostrando sobre la consolidación de la recuperación.

En la visión de John Authers del Financial Times: “La economía crece pero las penas permanecen”. Catherine Rampell en New York Times reflejaba en un artículo la visión de los economistas que apuntaban a la finalización de los programas de estímulo para el sector automotriz e inmobiliario que se sumarán a los problemas laborales para hacer pensar que la recuperación puede durar.

Volviendo al análisis de la recuperación del crecimiento estadounidense, se ha puesto en evidencia que las familias siguen siendo el sostén de la economía y a pesar del golpe que les significó la crisis, que les ha hecho perder una parte significativa de sus riquezas (lo cual condiciona el consumo futuro), siguen demostrando su capacidad para impulsar el crecimiento económico. Pero a pesar de la recuperación del consumo en el tercer trimestre del año, desde el mercado ya se anticipa una recaída del mismo producto por la baja de la confianza de los hogares ante el aumento del desempleo.

Si las familias tienen problemas laborales, entonces no podemos ilusionarnos con la continuidad de la recuperación del consumo familiar. Por eso nos interesará responder esta pregunta: ¿Qué ocurre con el desempleo en los EEUU? Christina Romer, presidenta del consejo de asesores económicos de la Casa Blanca recordaba que: “La reversión de los cruciales indicadores de los mercados laborales, tales como la tasa de desempleo, normalmente se produce luego de la reanudación del crecimiento”. Por estos momentos, la tasa de desempleo alcanza al 9,8% de la Población Económicamente Activa (PEA) y es la tasa más alta desde 1983. Lo más probable es que para lo que reste del año, el desempleo en lugar de descender, alcance los dos dígitos, y dependiendo cómo afecte esta situación a las expectativas de las familias es que torcerá la dinámica del consumo o permitirá que mantenga la expansión iniciada.

El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner mostró su moderación sobre la evolución de la economía por los problemas que aún enfrentan las familias: “El desempleo se mantiene inaceptablemente alto para cada persona desempleada, para cada familia que enfrenta un embargo, para cada pequeña empresa que no logra un crédito, la recesión se mantiene viva y aguda”.

¿Por qué puede seguir en alza el desempleo? Las empresas aún no están dispuestas a contratar más trabajadores y la tasa de crecimiento del empleo no alcanza a compensar el aumento de los individuos que pretenden ingresar al mercado laboral. Es que las empresas no contratarán más trabajadores hasta que la recuperación sea lo suficientemente sólida como para justificar tal decisión. Y si esperamos fortaleza en la recuperación de la economía, desde la Reserva Federal no vienen buenas noticias, ya que la entidad responsable de la política monetaria en los EEUU estimó recientemente que el crecimiento no será tan fuerte como para hacer bajar el desempleo en 2010.

Dijimos que el sector inmobiliario ha aportado positivamente a este 3,5% del PBI, pero ¿Podemos pensar en que seguirá sumando al crecimiento económico en los próximos meses? El sector inmobiliario ha recuperado actividad pero en una parte, gracias al estímulo temporal del gobierno estadounidense. La caída inesperada del 3,6% en las ventas de viviendas nuevas del mes de setiembre, muestra la frágil situación del sector. Encima el sector financiero no está realizando su aporte para generar demanda, una demanda que lejos está de estimularse por los problemas de fragilidad laboral antes mencionados y de incertidumbre en el contexto económico.

Hablando del sistema financiero, debemos prestar atención a lo que pueda ocurrir en los próximos meses más allá de los avances regulatorios. El sistema financiero estadounidense aún puede depararnos alguna sorpresa. En el año las quiebras bancarias se cuentan hasta el momento en 106, pero no será este el número total de entidades bancarias que hayan dejado de existir en este 2009.

Si consideramos el crecimiento observado en el PBI del país del norte en función de los intereses latinoamericanos, no existe demasiado margen para el entusiasmo. Es que la fragilidad de dicha recuperación y los riesgos de reversión que aún persisten, no hacen esperar un efecto benéfico sobre las economías latinoamericanas, y en especial para México, de significación.

Para colmo de males, la apreciación cambiaria de las monedas latinoamericanas ha deteriorado su competitividad relativa respecto a la economía americana, lo cual disminuye aún más las expectativas de crecimiento en la región a partir del sector externo.

Creo que aún es prematuro descorchar y celebrar el fin de la crisis tanto para Latinoamérica pero principalmente para los EEUU. La crisis por sus características no acabará tan fácilmente y el tiempo conjuntamente con decisiones prudentes, es el que determinará la consolidación de la recuperación. Sólo queda esperar ya que no hay más margen para nuevos planes de estímulo económico cuyo principal efecto podría ser el aumento del riesgo de una nueva crisis, aunque esta vez, desde las cuentas fiscales.

Horacio Pozzo

Horacio Pozzo es Magister en Economía por la Universidad de La Plata, Argentina y editor del Curso Economía Básica para Inversores, para aprender a invertir en función de la economía.

Brasil sigue liderando la región

Brasil sigue liderando la región

Brasil sigue liderando la región “Tenemos que agradecer de tener a Brasil cerca”, fue la frase que se escuchó en uno de los paneles del “Encuentro de los Líderes”, evento realizado la semana pasada en Argentina.

Buena noticia para Brasil, buena noticia para Latinoamérica y en especial, para Argentina: la economía brasileña salió oficialmente de la recesión en la que se encontraba inmersa.

El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística dio la buena nueva al confirmar que la actividad económica se expandió un 1,9% entre abril y junio en comparación con el primer trimestre del año. El dato fue mejor al que habían proyectado los analistas consultados por Reuters que ubicaban la recuperación del PBI en el 1,6%. La industria brasileña por su parte, en un contexto de fuerte apreciación cambiaria que le resta competitividad, tuvo en el trimestre una performance destacada al expandirse en un 2,1%.

No solamente la industria brasileña se está recuperando sino que desde el sector agrícola ganadero se está atravesando por un gran momento gracias a las políticas de estímulo del gobierno de Lula. Durante este mes, Brasil finaliza la cosecha de la campaña 2008-2009 y la estatal Compañía Nacional de Abastecimiento estima que la misma alcanzaría las 134,34 millones de toneladas de granos, siendo ésta la segunda mayor producción en su historia.

La recuperación de la economía brasileña le debe al menos en parte, reconocimiento a las medidas de estímulo dispuestas por el gobierno para impulsar la economía del país, que incluyeron exenciones impositivas temporarias para estimular el consumo y la industria.

Por otra parte, la desaceleración de la dinámica inflacionaria que en su variación interanual al mes de agosto se ubica en 4,36%, por debajo de la meta de inflación establecida por el Banco Central de Brasil en el 4,5%, permite a la entidad monetaria mantener el actual sesgo sin tener que recurrir a una actitud más dura que podría poner en riesgo la recuperación económica e incrementar las presiones cambiarias.

La tasa de interés de referencia (tasa Selic), se encuentra actualmente en su mínimo histórico de 8,75%, y todo hace indicar que se mantendrá en dicho nivel. Para el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central la serie de recortes de tasas de interés practicada entre enero y julio continuará teniendo efectos rezagados para impulsar la economía. El Copom además ve los precios de la economía contenidos, lo cual es un mensaje sobre el perfil que mantendrá la política monetaria en beneficio de la recuperación económica.

Un Lula feliz afirmaba luego de conocerse la noticia de crecimiento del PBI: “Este país realmente estaba más preparado que todo el mundo desarrollado para enfrentar la crisis económica, más que toda Europa y más que Estados Unidos”.

Pero no solamente Lula celebra el fin de la recesión en Brasil. La importancia de la economía brasileña en la región aumenta las expectativas de recuperación por los efectos benéficos que la mayor actividad económica en Brasil pueda tener para la demanda de productos latinoamericanos. Los argentinos, entristecidos por la derrota en el fútbol frente a la selección carioca, celebran la mejora en la economía vecina por sus implicancias directas sobre la industria argentina.

La recuperación de Brasil tiene además bases sólidas de perdurabilidad en el largo plazo. Los fundamentos para confiar que esto es así, son una política de largo plazo previsora a la que le está agregando mayor justicia social. En este contexto se enmarca la creación hace unos días de una nueva petrolera estatal, llamada Petrosal que se encargará de gestionar los yacimientos en aguas profundas, descubiertos hace tres años, aplicando los beneficios que dicha actividad genere a mejorar la salud y la educación en Brasil.

Y con el creciente desarrollo del sector petrolero, una de las firmas brasileñas que ha sigue mejorando su perfil y pretende aprovechar su vigoroso crecimiento es Braskem (BVSP:BRKM3; NYSE: BAK), la mayor compañía petroquímica de América Latina, una empresa joven, creada en 2002. A principios de año, la revista Mercado había revelado que el objetivo de Braskem para el 2012 era estar entre las 10 mayores petroquímicas del mundo, y ese objetivo está cada vez más cerca.

La petroquímica también busca desarrollarse en el segmento de energías renovables. A mediados del mes de agosto, Braskem inauguró en el estado de Bahía dos plantas de producción de ETBE, un aditivo para gasolina producido a partir de etanol. Parte de la producción de ETBE será destinada al mercado japonés mediante un contrato a largo plazo firmado con la Corporación Sojitz, que estipula la entrega de 120.000 toneladas de bioaditivo en tres años.

Hace tres semanas, Braskem había iniciado conversaciones con los accionistas controladores de su rival Quattor -controlada por Unipar Participacoes (BVSP:UNIP3), otro productor petroquímico de Brasil-, para buscar opciones de una alianza estratégica. Si bien aún no se han logrado resultados positivos, la posibilidad de alcanzar un acuerdo representaría una oportunidad de potenciar su crecimiento.

A principios de mes, la compañía formó una nueva empresa de distribución bautizada como Varient que se concentrará en las ventas de resinas termoplásticos. En dicho momento Fernando Butze, jefe de operaciones de Varient decía: “La separación de los negocios nos permite dar prioridad a cada segmento y agilizar los procesos de distribución”. Varient es lo que anteriormente era la división de polímeros del distribuidor de químicos y petroquímicos quantiQ, controlada en su totalidad por Braskem. La empresa además participará del proyecto Etileno XXI que busca en México incrementar la producción de etileno y sus derivados.

Las acciones de Baskem han logrado una extraordinaria recuperación en los últimos meses. Muy conformes se deben sentir los inversores que aportaron por la compañía a principios de marzo cuando sus ADR cotizaban a US$ 3,74. En la jornada del viernes, el ADR de la compañía cerraba a US$ 12,32, aún lejos de los US$ 20,1 que supo alcanzar en agosto de 2007 (o los US$ 25,82 de febrero de 2005), y que sin dudas, podrá superar sin problemas en el mediano plazo con la consolidación de su crecimiento y expansión.

Horacio Pozzo

Brasil confiado espera crecer al 4% en los próximos doce meses. Su mercado bursátil ha adelantado los tiempos de la economía y crece un 63% en dólares, en claro reflejo de estas expectativas. Se esperan más subas accionarias y buenas noticias para que el Bovespa siga subiendo, adelantémonos al resto de los inversores e invirtamos aquí.

¿Va o no va Latinoamérica hacia el desarrollo?

¿Va o no va Latinoamérica hacia el desarrollo?

¿Va o no va Latinoamérica hacia el desarrollo?

“No se si se puede decir que es exitoso, pero sí que se mantiene”, Mario Blejer, ex presidente del Banco Central de la República Argentina al referirse a las políticas monetarias de metas de inflación.

Los últimos años han marcado a fuego la manera en que la política monetaria se conduce en buena parte de los países latinoamericanos. La importancia y reconocimiento de la independencia de los Bancos Centrales ha sido el primer paso para la estabilidad de las economías de la región que dejaron atrás el problema de la dominancia fiscal. La instauración de políticas monetarias de metas de inflación (IT en sus siglas en inglés), ha contribuido a la credibilidad de los banqueros de la región. Pero las recurrentes crisis dejan lugar a la duda ¿Estamos ante una verdadera evolución de las economías latinoamericanas hacia el desarrollo?

Las Jornadas monetarias y bancarias también arrojaron polémica en torno a la implementación de las políticas monetarias de metas de inflación, consideradas la salvación para que Latinoamérica deje atrás su historia de inestabilidad. El ex presidente del BCRA, Mario Blejer cuestionó este tipo de políticas monetarias presentando el siguiente dato: Los objetivos de sobre la tasa de inflación en las mismas no han sido cumplidos en el 40% de las veces.

Si las políticas de monetarias que plantean explícitamente una tasa objetivo de inflación no son tan eficaces en alcanzar la meta propuesta ¿Por qué es que se siguen utilizando y confiando en dichas políticas de estabilización del nivel de precio en las economías? Además ¿Qué se puede decir acerca de las rigideces que la política monetaria sujeta a objetivos posee?

Tal como ha ocurrido en el caso de las políticas de acumulación de reservas internacionales, durante el seminario se aprovechó para cuestionar las políticas de metas de inflación, pero la conclusión final ha sido su reivindicación como mecanismo de estabilización de las economías.

Sé que puede resultar un poco confuso que algo que no logra cumplir con el objetivo para el cual tiene razón de ser, pero las políticas monetarias de tasa de inflación objetivo han logrado objetivos no siempre reconocidos, a pesar de las dificultades que han tenido que enfrentar.

Un elemento valioso de las políticas de IT para las economías latinoamericanas ha sido la confianza que han generado entre los ciudadanos, el compromiso de los banqueros centrales para con el mantenimiento de la estabilidad de precios.

Esta confianza ha moderado las expectativas inflacionarias que se han mantenido contenidas a pesar de períodos turbulentos por los que han tenido que pasar las economías y que han desviado a la tasa efectiva de inflación minorista de su nivel objetivo, y en algunos casos (como el de Chile en 2008), incluso de un modo significativo.

La credibilidad en el compromiso de los Bancos Centrales en un nivel objetivo de inflación, aunque no sea alcanzado en todos los casos, les ha permitido a los banqueros la aplicación de medidas no ortodoxas en estos períodos de crisis como la intervención en los mercados cambiarios sin que ello tenga un impacto en las expectativas inflacionarias. Además de la confianza, la política de IT aumentó la transparencia y responsabilidad en el accionar de los Bancos Centrales, algo muy valorado por el mercado.

Es así que la crisis fue una prueba que demostró que las políticas de IT en los hechos tienen una mayor flexibilidad de lo que se pensaba en la teoría a medida que la confianza y el compromiso para con la estabilidad de precios, resulte creíble.

En esta flexibilidad que se permitió a las políticas de IT y que demostraron tener cabida en este tipo de modelos, se observaron episodios temporales de imposición de control de capitales como ha sido el caso de Colombia, que buscó evitar saltos bruscos en el tipo de cambio que pudieran generar efectos desestabilizadores para la economía.

La decisión de implementar controles de capitales por parte de países con una conducción monetaria orientada explícitamente hacia una tasa de inflación, que se ha observado durante el período de crisis deja abierta la posibilidad de que se vuelvan a repetir en el caso en el que la apreciación cambiaria que se está produciendo en varias monedas de la región, como es el caso de Chile y Brasil por nombrar a dos de los más destacados, amenace la estabilidad macroeconómica.

La apreciación cambiaria que se observa responde a la incidencia de grandes flujos de capitales especulativos hacia la región que han corrido a los tipos de cambio de su nivel de equilibrio afectando incluso de manera artificial, a las presiones inflacionarias a las que se exponen las economías.

En el caso de Argentina, si bien no cuenta con una política monetaria de metas de inflación, el país posee controles de capitales para evitar la especulación. La ley establece la obligatoriedad de establecer un encaje por el 30% del capital financiero ingresado al país, el cual queda inmovilizado por el término de un año (esta normativa del BCRA fue endurecida recientemente al modificar las condiciones para la excepción al cumplimiento por parte de las entidades financieras locales). Se puede decir que esta normativa ha permitido en parte limitar la volatilidad en el sistema financiero argentino que hubiera generado riesgos desestabilizadores, aunque también hay que reconocer que Argentina no es un país que de por sí, en los últimos años resultara atractivo para dichos capitales.

Hace unos días, la presidente Cristina Fernández de Kirchner desestimó un pedido realizado públicamente por el titular de la Bolsa de Comercio porteña, Adelmo Gabbi, que pretendía la eliminación del encaje impuesto al ingreso de capitales financieros, que rige desde 2005 en el país. El motivo expuesto por Cristina Kirchner fue que el mismo ha sido: “una de las fortalezas que nos permitió evitar fuertes variaciones en el tipo de cambio” en los momentos de mayor incertidumbre en el mercado.

Volviendo a los logros de las políticas de IT, la estabilidad macroeconómica y el crecimiento alcanzado por las economías latinoamericanas a partir de la estabilidad monetaria representan una garantía de la continuidad de dicho crecimiento y desarrollo económico. Por estos motivos es que ante los cuestionamientos de Blejer, tanto el presidente del Banco de Reserva de Perú, Julio Velarde como el gobernador del Banco Central de Colombia, José Darío Uribe, no perdieron tiempo en defender las bondades de dicha política y los beneficios generados para sus economías.

Si bien la estabilidad de precios no garantiza el crecimiento sostenido, es un muy buen punto de partida para los objetivos de las economías latinoamericanas, las cuales aún tienen mucho por hacer para lograr economías competitivas y de baja vulnerabilidad ante cambios en las condiciones del contexto.

Si bien hay algunos países de la región, como Argentina, Ecuador y Venezuela, que no han logrado consolidar la estabilidad en materia de precios, creo que el resto está superando un desafío histórico que muchas veces ha sido motivo de estancamiento en el desarrollo económico en dichos países.

Es por ello que no tengo dudas que estamos ante una nueva etapa para las economías de la región y esto queda evidenciado en el rol que jugará de aquí en más el G20, donde Latinoamérica está muy bien representada, en la coordinación de políticas económicas a nivel global. Latinoamérica ya no será una espectadora pasiva, sino que será partícipe de lo que ocurrirá con la evolución de la economía global.

Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,

Horacio Pozzo

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Lecciones de la crisis que cambió al mundo

Lecciones de la crisis que cambió al mundo

Lecciones de la crisis que cambió al mundo Ayer se iniciaron en el Banco Central de la República Argentina las Jornadas monetarias y bancarias llamadas “Los Países Emergentes frente a la Crisis: Lecciones y Desafíos”. La actualidad y la participación de prestigiosos académicos y hacedores de política entre los que se encontraban Robert Merton, Olivier Blanchard y Felipe Larraín, por nombrar sólo algunos, ha generado un gran interés reflejado en la participación de representantes de varios países de los diferentes continentes.

Tanto fue el interés que generaron estas Jornadas que a pesar de haber llegado media hora antes del comienzo, tuve que presenciar la primera parte de los paneles en un salón alternativo (además del salón de exposiciones, se llenaron otros dos salones), para verlo a través de una pantalla, aunque no fue obstáculo para aprovechar la oportunidad de escuchar a tan prestigiosos expositores.

Ciertamente resulta una tarea más que difícil poder sintetizar la abundancia del debate en un solo artículo y es por eso que en éste solamente quiero compartir algunos de los efectos que la crisis ha tenido y tendrá en el escenario en donde deben actuar los hacedores de política, con el compromiso de abordar las restantes temáticas discutidas, en próximos artículos.

Sin dudas, como mencionaba el gobernador del Banco Central de Chile, José De Gregorio, la crisis ha cambiado la visión de los banqueros centrales. Hasta la crisis, los Bancos Centrales se concentraban principalmente en el control de la estabilidad monetaria de una manera separada con la estabilidad del sistema financiero. La crisis ha demostrado que ambos objetivos deben ser coordinados y logrados de manera conjunta ya que no es posible alcanzar una sólida estabilidad en el nivel de precios si en el sistema financiero existen elementos que pueden transformarse en un foco de crisis.

Debemos recordar que la crisis actual se ha iniciado en el sistema financiero estadounidense y se ha propagado rápidamente hacia el resto de los sistemas financieros de los países desarrollados. La incertidumbre provocada por el estallido de la crisis llevó a los inversores a buscar refugio en activos tradicionales como los títulos del Tesoro estadounidense. Pero en esta oportunidad, una buena parte de los flujos de inversión se refugiaron en los commodities cuyas cotizaciones alcanzaron niveles récord generando fuertes presiones sobre los bancos centrales que a pesar de la caída en la actividad económica debieron llevar adelante una fuerte política de suba de tasas poniendo a las economías en riesgo de estanflación.

La crisis ha generado un cambio en la visión de las políticas monetarias que probablemente desde ahora en más dejen de ser exclusivamente de tinte ortodoxo para permitir la heterodoxia en tiempos de crisis. Probablemente algunos sientan el temor generado por posibles acciones de riesgo moral (esto es, la toma de acciones riesgosas a sabiendas de la existencia de una autoridad monetaria que saldrá en auxilio en caso de necesidad), pero probablemente, este cambio de visión en los banqueros centrales limitará la incertidumbre en los mercados que confiarán en la capacidad de aquellos para implementar mecanismos estabilizadores en casos en que los mercados estén en dificultades.

A partir de esta crisis, ha quedado demostrado que en ciertos casos es conveniente la intervención en el mercado cambiario a pesar de la implementación de una política monetaria de metas de inflación. Tal como lo reflejara De Gregorio para la experiencia chilena, en donde la credibilidad de la política monetaria es la clave que asegura que dicho comportamiento no derive en presiones inflacionarias. Misma postura ha sido adoptada desde el Banco Central de Brasil, que pretende luchar con los efectos perversos que generan los capitales especulativos sobre el valor del real.

¿Nos podemos imaginar de aquí en adelante un mundo sin coordinación de políticas económicas? La necesidad de coordinación entre los diferentes países, según mencionaba en su discurso el presidente del BCRA, Martín Redrado, es otro de los elementos que modificará el contexto en el que se desenvolverán los hacedores de política en el escenario postcrisis. Vinculada a la necesidad de coordinar políticas aparece también la necesidad de construir redes de protección tanto en términos de liquidez como de solvencia para evitar que la ocurrencia de situaciones de estrés impacte con profundidad en los mercados.

En este contexto de coordinación internacional, la puesta en marcha del G20 le ha dado una participación a nivel internacional a las economías emergentes como nunca antes habían tenido. Y no solamente en el G20 los países emergentes han ganado influencia a nivel internacional, sino también a través del recientemente creado Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea e incluso en el Fondo Monetario Internacional (FMI). En dichos organismos, las economías emergentes, y las latinoamericanas en particular, pueden realizar un valioso aporte dada la experiencia de crisis recurrentes en el pasado.

Hasta la presente crisis, la política fiscal no contaba con la reputación que supo tener durante la gran depresión. En su lugar aparecía la política monetaria con un poder supremo. Pero la actual crisis volvió a demostrar la vigencia de la política fiscal en limitar los efectos de este tipo de situaciones. La crisis nos enseñó que para este tipo de contextos, la política monetaria y fiscal se dan una mano mutua en enfrentar el escenario adverso.

Barry Eichengreen en su exposición en la que buscó similitudes con la crisis del 30´, remarcó la profundidad de las políticas fiscales expansivas en la presente crisis. Para Eichengreen, las políticas fiscales de estímulo económico han sido clave en limitar la profundidad de la crisis y no deberían ser eliminadas antes de tiempo como ocurrió en la crisis del 30´ lo cual limitó la recuperación del PBI estadounidense que alcanzó los niveles de 1928 recién en 1942.

La crisis ha sido una prueba en la que varios de los emergentes demostraron que se están desarrollando. Un elemento que probablemente haya pasado desapercibido pero que demuestra la fortaleza lograda por las economías emergentes, han sido los acuerdos de intercambios de monedas que realizaron entre ellas. Estos acuerdos han reducido la dependencia de asistencia por parte de organismos internacionales para mantener una posición de fortaleza frente a la crisis y se transforma en un mecanismo de consolidación del desarrollo de estas economías.

En Latinoamérica en particular, la crisis ha resaltado la importancia de la preservación de la estabilidad macroeconómica a través de políticas sanas y sistemas financieros sólidos y adecuadamente regulados, aunque no da la sensación que todos los países hayan aprendido acabadamente la lección y valoren en su dimensión dichos bienes que tanto aporte le generan al crecimiento y desarrollo económico.

Un nuevo mapa mundial surge luego de la crisis con un mayor protagonismo del mundo emergente y con la necesidad de una mayor coordinación y regulación internacional. ¿Estaremos mejor o volveremos a decir que “todo tiempo pasado fue mejor”?

Horacio Pozzo

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El nuevo escenario del sector bancario internacional

El nuevo escenario del sector bancario internacional

El nuevo escenario del sector bancario internacional
14 Agosto 2009 El sector bancario a nivel internacional está elaborando su estrategia luego de la crisis. La caída de entidades de prestigio mundial no solamente ha dejado un hueco que ocupar, sino que ha dejado un antecedente y una mancha contra la cual, las entidades sobrevivientes deberán luchar.
La crisis ha cambiado la estrategia de las entidades bancarias en todo el mundo. Les ha marcado un antes y un después que resultará positivo para algunas y negativo para otras. Y mientras un grupo de entidades aprovecha la crisis para crecer a nivel global, otras tendrán que trabajar para reducir la vulnerabilidad provocada.

Mi primera impresión, es que las entidades con cierto grado de involucramiento en la crisis, desde ahora en más buscarán seguir una estrategia de cuidar su buen nombre para recomponer la confianza del público hacia ellas, mientras que para aquellas entidades con operaciones internacionales (o que pretenden expandirse internacionalmente), que han logrado mantenerse al margen, se encuentran ante una posibilidad única de crecimiento y de aumento de su participación de mercado que quieren aprovechar.

Los movimientos en el sistema bancario no solamente se están produciendo en las economías desarrolladas, principales afectadas por la suprime, sino también en el resto de las economías producto de este replanteo en la estrategia global de las entidades financieras.

Según un artículo de La Nación en el propio sector financiero se reconoce que, “después de la crisis internacional, muchos de los grandes grupos extranjeros estarían buscando reducir su presencia en países que no son centrales para su negocio o en donde los riesgos de la operación son un poco más elevados”.

El contexto actual, con el advenimiento de la recuperación económica que viene de la mano de una mayor disponibilidad de recursos en los mercados, ha decidido a varias entidades, a llevar a cabo esta estrategia de reducción de las operaciones riesgosas, que probablemente haya sido decidida tiempo atrás pero que no resultaba conveniente concretar por la falta de ofertas adecuadas en el mercado y para no generar señales negativas sobre la salud de dichas entidades.

La lógica de estas entidades extranjeras que buscan limitar el nivel de operaciones riesgosas se vincula principalmente a la estrategia de alejar el nombre de la entidad de cualquier posibilidad de situaciones de estrés. Imagínense si una entidad X que estuvo afectada por los activos tóxicos se viera involucrada en el corto plazo con una situación problemática en alguna de sus unidades de negocios menores, el impacto que puede llegar a tener en el conjunto de la entidad. No es un riesgo que se justifique.

Una de las entidades que ha decidido reducir sus operaciones de riesgo es el BNP Paribas. En Argentina, la filial del BNP Paribas tiene el cartel de venta aunque sus autoridades lo nieguen. Hay tres entidades internacionales que pugnan por el negocio del BNP y que son el Itaú Unibanco (BVSP:ITUB3; NYSE:ITUB), el HSBC (NYSE:HBC) y el Standard Bank (PINK:SBGOY).

El BNP Paribas no toma esta decisión por encontrarse en una situación problemática. Lejos de ello, la entidad a nivel global logró ser en la primera mitad del año, la segunda entidad europea de mayores ganancias, con un resultado positivo de 3.162 millones de euros. Incluso su filial argentina, que cuenta con 17 sucursales y 29 cajeros automáticos, ha logrado en el primer trimestre del año, una utilidad de US$ 4,9 millones.

Mientras algunas entidades como el BNP reducen sus operaciones riesgosas a nivel mundial, la banca brasileña está creciendo con fuerza y vive un proceso de adquisiciones y fusiones puertas adentro, apuntando en una segunda etapa con avanzar hacia la internacionalización de las entidades, en un principio, a nivel regional. El Itaú Unibanco, segundo banco latinoamericano y octavo en todo el continente, con activos por US$ 305.600 millones, está buscando profundizar su crecimiento en los países de la región y es por ello que ha mostrado el mencionado interés por los activos del BNP en Argentina.

El sector bancario estadounidense se encuentra en una situación de fragilidad que abre oportunidades de crecimiento para entidades extranjeras, tales como el Santander. Si bien las principales entidades financieras de los EEUU ya se encuentran bastantes restablecidas, aún no han logrado normalizar su capacidad de generación de intermediación, lo cual les hace perder parte del mercado.

En el sector bancario estadounidense, el riesgo persiste entre las entidades más pequeñas cuya debilidad puede hacerlas presa de entidades extranjeras. La comisión del Congreso que supervisa el programa de rescate financiero por US$ 700.000 millones del Tesoro de los Estados Unidos, reconoció ayer que las entidades pequeñas (con activos entre los US$ 600 millones y US$ 1.000 millones), necesitarán entre US$ 12.000 millones y US$ 14.000 millones para hacer frente a sus préstamos morosos. Según el informe de la comisión, dirigida por Elizabeth Warren: “Necesitarán reunir mucho más capital, ya que las pérdidas calculadas rebasarán los beneficios y reservas previstos”. Esta situación llevará a una caída en el total de entidades bancarias y un aumento de la participación de la banca extranjera.

En España, según Prensa Latina, el sector bancario apunta a la eficiencia y es por ello que los cinco principales bancos del país (Banco Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid y Banco Popular) han reducido su personal y número de sucursales. La mayor eficiencia y el aumento de la actividad produjeron que el Santander y el BBVA sean la primera y tercera entidad de mayores beneficios durante la primera mitad de 2009 en Europa.

El Santander ha logrado una ganancia de 4.500 millones de euros en la primera mitad del año, quedando segundo a nivel mundial detrás del Bank of America (NYSE:BAC) que ha logrado beneficios por 5.263 millones de euros. El BBVA (IBEX35:BBVA) obtuvo el tercer lugar en Europa con un beneficio de 2.799 millones de euros.

Para Santander y el BBVA no importan tanto las ganancias alcanzadas como la capacidad que muestran para poder continuar con su política de expansión internacional para seguir creciendo entre las principales entidades bancarias del mundo.

En donde se esperan importantes cambios es en el sector bancario es en China, país que se comprometió con EEUU, según Pueblo en Línea, a profundizar la reforma de su sistema financiero y promover una intermediación financiera más eficiente en apoyo a la demanda interna. Como parte de esta iniciativa, China promoverá la liberalización de las tasas de interés y el financiamiento al consumidor. Estas iniciativas son el inicio de una mayor apertura que permitirá en el futuro una mayor competencia en dicho mercado de entidades extranjeras.

El sector bancario enfrenta un escenario totalmente distinto luego de la crisis. Nuevas entidades han surgido en el contexto internacional y otras han desaparecido. Mercados que parecían impenetrables hoy se muestran más permeables, mientras otros estarán atrayendo las miradas.

Horacio Pozzo

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Los inversores internacionales vuelven a Latinoamérica

Los inversores internacionales vuelven a Latinoamérica

Los inversores internacionales vuelven a Latinoamérica Es tiempo de regresos. Los capitales que huyeron de los mercados emergentes están volviendo tanto por propia ambición de rentabilidad como así también a consecuencia de la clara muestra de fortaleza que han ofrecido las economías latinoamericanas.

Cada vez queda más en claro que la recuperación que se ha iniciado en la economía estadounidense no se detendrá, aunque no existan demasiadas expectativas de que la misma sea vigorosa. Desde China vienen noticias alentadoras de la fuerza que ha recuperado el crecimiento económico. En el día de ayer, las bolsas asiáticas festejaron lo bien que se encuentra la economía que pretende pelearle el liderazgo regional a Japón.

La posibilidad de nuevos episodios de crisis se encuentra en su nivel mínimo desde iniciadas las turbulencias financieras en el contexto económico global y eso de por sí es una buena noticia para aquellos que deseen apostar por las monedas latinoamericanas.

Con el panorama externo más despejado, las economías latinoamericanas podrán retomar su senda de crecimiento de los últimos años. La economía brasileña arrancó en punta en esta recuperación. La economía peruana promete seguirla, mientras que la economía colombiana todavía debe tener más en claro qué ocurrirá con su relación comercial con la siempre conflictiva Venezuela para saber si se unirá a este pelotón o al que le sigue.

Chile y México tendrán que tener paciencia para que sus economías recuperen la senda del crecimiento, mientras que Argentina y Venezuela serán las economías colistas y las que mantendrán un riesgo no menor de ocurrencia de crisis.

Con este panorama para las economías latinoamericanas, los inversores ya han comenzado a mirar hacia la región. Sobre esta cuestión, el director de investigaciones económicas de Corredores Asociados, Julián Cárdenas entrevistado por América Economía consideraba: “Yo pensaría que los inversionistas retornarían a América Latina, debido a que las cifras de Estados Unidos han mejorado y la gente está pensando que lo peor de la crisis ya pasó”.

David Duarte, analista de 4CAST Inc, en Nueva York coincidía con Cárdenas diciendo: “La tendencia es a la apreciación, asumiendo que la aversión al riesgo continúe su paulatino descenso”.

En parte por el debilitamiento del dólar y en parte por el flujo inicial de capitales hacia la región, las monedas latinoamericanas ya han comenzado a apreciarse en lo que va del año. La apreciación más pronunciada se dio con el real brasileño que pasó de cotizar a R$ 2,313 a fines de 2008 a R$ 1,864 en estos momentos. El peso chileno resultó ser la segunda moneda que más fuerte se apreció (de $ 638,16 a $540,25), principalmente producto de la recuperación del precio del cobre. En tercer lugar aparece el peso colombiano que pasó de $ 2.247,19 por dólar a $ 2.032,52 por unidad de la moneda estadounidense. Sólo el peso argentino se depreció en lo que va del año frente al dólar estadounidense y dicho comportamiento responde a las dudas que genera entre los inversores su economía, que se vio reflejada en una permanente fuga de capitales. En el caso del bolívar fuerte de Venezuela, la depreciación que observa en el mercado paralelo supera a la del peso argentino y la moneda venezolana se intercambia a 6,95 unidades por dólar cuando a principio de año lo hacía a 5,7 unidades por la moneda estadounidense.

La apreciación observada hasta el momento por la mayoría de las monedas latinoamericanas pueden hacer pensar que no existe demasiado margen para que se sigan fortaleciendo frente al dólar. Esta hipótesis se encuentra bastante alejada de la realidad ya que las cotizaciones de las monedas latinoamericanas se encuentran bastante alejadas de los máximos que supieron alcanzar hacia mediados del 2008. La recuperación de las economías de la región y el ingreso de capitales son los fundamentos principales para apostar por la continuidad de la apreciación de estas monedas.

Sobre qué monedas probablemente observen las mayores apreciaciones en la región en lo que queda del año, yo apostaría por el real, el nuevo sol y el peso chileno. La moneda brasileña, podría esperarse que cierre el año por los R$ 1,70 aunque dependerá de la fuerza con la que el Banco Central de Brasil intervenga en el mercado de divisas. Hasta el momento lo ha podido hacer sin generar presiones inflacionarias, pero a medida que la economía se recupere, el margen de intervención se irá reduciendo. En el caso del nuevo sol peruano, su cotización podrá alcanzar las 2,8 a 2,85 unidades por divisa estadounidense hacia finales de año, mientras que el peso chileno puede esperarse, dependiendo de cómo siga la política monetaria del Banco Central y la cotización del cobre, que cierre el 2009 entre $ 510 a $ 520 por dólar estadounidense. También el peso colombiano muestra perspectivas de apreciación, aunque su panorama no está tan claro en vista de las turbulencias en las relaciones bilaterales con Venezuela.

Sobre el peso argentino y el bolívar fuerte, no tengo dudas de que ambas monedas seguirán depreciándose. Ya no quedan demasiadas dudas acerca de que el peso argentino terminará el año por encima de los $ 4 (incluso algunos apuestan a un peso a 4,4-4,6 unidades por dólar hacia fin de año). En el caso del bolívar fuerte, si bien la cotización oficial no dejará de observar un debilitamiento (aunque cada vez sufre de mayores presiones para que lo haga), sí lo seguirá haciendo su cotización paralela.

El panorama de las monedas latinoamericanas se muestra bastante claro para lo que resta del año. Hay que apostar por las monedas latinoamericanas.

General Motors (NYSE:GM) apuesta a Brasil

Soy Paola Pecora , editora de Latinforme.com y quiero decirle algo: como inversora y analista de mercados, me aferro a lo que creo y sigo mi propio análisis e investigación. Invierto profesionalmente desde 1990, y vengo ayudando a inversores como usted , desde 1996.
Con mi equipo hemos estado viendo algunas buenas compañías en las cuales invertir y que generarán buenas ganancias en los próximos 6 meses. Pero éste es el momento de hacerlo. Si quiere seguirme y formar parte de los nuevos inversores PREMIUM que comenzarán a incrementar su capital siguiendo las recomendaciones de Valor Global , le sugiero que se tome 2 minutos para leer lo que sigue aquí…

General Motors (NYSE:GM) apuesta a Brasil

General Motors (NYSE:GM) apuesta a Brasil
16 Julio 2009 La crisis financiera internacional ha alterado el ritmo de vida de las familias en todo el mundo, modificando sus hábitos de consumo de una forma tan brusca como inesperada. Ayer me comunicaba con un amigo que tengo en los Estados Unidos (específicamente, está viviendo en Miami) quien me describía cómo ha impactado la crisis en el ritmo habitual de la ciudad, la cual ha optado por un bajo perfil en el consumo que le ha hecho perder su brillo característico.
El consumidor estadounidense se ha vuelto menos consumista de golpe y ha comenzado a desarrollar la cultura del ahorro. En uno de los mercados en donde esta situación queda en claro es en el mercado automotriz. El parque automotor estadounidense está envejeciendo porque las familias posponen su decisión de renovar el modelo de su vehículo. La crisis ha achicado el consumo de los estadounidenses y hasta el tamaño de los automóviles.

Seguramente estas familias estén recurriendo a una gran cantidad de excusas para justificar frente a sus vecinos la decisión de mantener sus vehículos más de lo acostumbrado. Las excusas suelen ser ingeniosas, aunque la más frecuente se vincula al componente emotivo relacionado a los recuerdos que el automóvil familiar les genera. En Argentina los automóviles suelen tener una vida útil mucho mayor que la observada en las economías del primer mundo, tal es así que, tengo un amigo que posee un Fiat 600 del año 1969, que todavía funciona y bastante bien.

Lo cierto es que luego de dos años de iniciada la crisis subprime, las automotrices estadounidenses están más que preocupadas por la situación que se vive desde la demanda de automóviles, ya que los consumidores han decidido extender el tiempo de uso de sus vehículos (aunque no al extremo de casos como los observados en Argentina). Para peor, esta situación promete extenderse en el tiempo por unos cuantos años más hasta que las familias estadounidenses recuperen parte de la riqueza perdida durante la crisis, riqueza que en realidad ha sido transferida desde manos de estas familias hacia los accionistas y directores de las entidades financieras, por lo que la renovación del parque automotor estadounidense demandará más años de lo habitual.

Por este motivo, la orientación del sector comienza a enfocarse en aquellos mercados con un gran potencial en un futuro no muy lejano. Y entre estos mercados aparece Latinoamérica como mercado potencial (y en especial, el mercado brasileño).

Esta situación es un poco rara, si se quiere. Las largas décadas en las que la región ha estado inmersa en la pobreza ha hecho de ella una región poco consumista, lo que había generado un cierto desprecio por parte de las grandes compañías multinacionales.

El inicio de los 90´ generó un pequeño boom de consumo que llamó un poco la atención en la región, aunque dicho atractivo se fue desvaneciendo con el tiempo hasta desaparecer hacia fines de dicha década.

Pero ahora, la recuperación de la senda de crecimiento en Latinoamérica tiene fundamentos sólidos y se ha transformado en impulsor del desarrollo regional con incidencia concreta en la mejora de la situación social de la población. Mejora que se inició recientemente, se ha interrumpido por la crisis, pero que sin lugar a dudas, se retomará en breve. Dentro de esta mejora general, la economía brasileña aparece como una de las que mejores perspectivas de mejora social y aumento del consumo ofrece.

Latinoamérica es entonces, una de las nuevas regiones objetivo para el consumo de las multinacionales. Es en este sentido que apenas resuelto su salvataje por parte del gobierno de los Estados Unidos, la automotriz General Motors Corp. (NYSE:GM) ha decidido realizar inversiones en Brasil por US$ 1.000 millones hasta el 2012.

Esta inversión resulta un claro mensaje de la importancia que ha cobrado el mercado brasileño en particular, y el latinoamericano en general en tiempos donde la crisis ha golpeado a las principales economías desarrolladas. Esta inversión es la mayor inversión que realiza GM Brasil en sus 84 años de existencia y la primera gran inversión de la empresa en el mundo desde el estallido de la crisis global el año pasado.

Jaime Ardila, presidente de GM para Brasil y los países del Mercosur, decía sobre el desarrollo de los nuevos modelos: “Son dos modelos de vehículos, uno pequeño y mediano, que serán distribuidos en el mercado interno de Brasil y el Mercosur”.

En principio, GM con esta inversión apunta al mercado de las economías del Mercosur, pero la idea es extenderse hacia el resto de Latinoamérica existiendo la posibilidad además de distribuir los nuevos modelos en otros países, como Sudáfrica. Las inversiones contemplan la ampliación de la planta de Gravataí, cuya capacidad de producción pasará de 230.000 vehículos por año a 380.000 en 2012.

El apoyo financiero de entidades brasileñas hace posible que la inversión se lleve a cabo. Ardila explicaba que “La operación se hará con 50% de recursos propios de GM Brasil y el resto con recursos de entidades financieras” (las entidades bancarias que financiarán el proyecto son Banrisul y probablemente el estatal Banco Nacional de Desarrollo -BNDES-).

La concreción del proyecto gracias a la capacidad de financiamiento del mercado local, me hace reflexionar nuevamente sobre la importancia para consolidar el crecimiento económico en Latinoamérica de fortalecer y profundizar los mercados financieros, pero esto es un tema para abordar en otro artículo.

La importancia para GM de Brasil se refleja en cifras: en 2008 la automotriz vendió 580.000 autos en el país y en 2009 se espera que el número ascienda a 600.000. Argentina es otro mercado potencial de interés para crecer, y lentamente irán ganando en atractivo otros mercados como Perú y Colombia.

El mercado automotriz brasileño se ha recuperado rápidamente del impacto de la crisis (gracias en buena medida a los beneficios impositivos otorgados por el gobierno), a tal punto que la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos de Brasil (Anfavea) estima que en 2009 se venderán 3 millones de unidades, lo que representa un 6,4% más que en 2008, alcanzando un nuevo récord. En junio se vendieron 300.000 vehículos en Brasil, un 21% más que en mayo y 17% por encima de junio de 2008.

Este hecho de GM es una clara señal de que las economías de la región han ganado en importancia como mercados de consumo a nivel mundial y es por este motivo que no sería de extrañar que sea el inicio de una serie de grandes proyectos de inversión en la región. ¿Cuál será el próximo?

¿Nace una nueva etapa en la banca latinoamericana?

¿Nace una nueva etapa en la banca latinoamericana?

¿Nace una nueva etapa en la banca latinoamericana? Tantas crisis ha padecido el sistema financiero latinoamericano, que paradójicamente (o probablemente no), en una de las peores crisis financieras de la historia, se ha mantenido al margen, observando una saludable fortaleza. Sin dudas un éxito que merece ser reconocido y analizado en perspectiva para lo que viene.

Ricardo Marino, presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN), reconocía lo logrado por el sector bancario latinoamericano en un seminario realizado en Madrid: “Aprendimos mucho con las crisis de volatilidad del pasado y vemos que la banca hoy es parte de la solución y no del problema”.

Como cada vez que se alcanza un éxito, en la hora de los reconocimientos, los gobiernos latinoamericanos (en líneas generales ya que como siempre, existen excepciones), tienen un gran mérito.

La decisión de optar por políticas macroeconómicas más sanas es la mejor alternativa que pueden seguir los gobiernos para mantener la estabilidad de la economía y es la opción que esta vez han elegido casi todos los gobiernos latinoamericanos. Ello contrasta con la vieja tradición de buscar resultados inmediatos típico de décadas pasadas en donde la política económica terminaba generando graves daños en el mediano y largo plazo, encontrando su desenlace en una nueva situación de crisis.

La política monetaria ha hecho sin dudas su parte también y merece reconocimiento. La utilización de las metas de inflación en la mayor parte de las economías, ha dotado de mayor transparencia a la política monetaria. Las familias y empresas, y las entidades bancarias, lograron contar con una referencia clara de lo que podían esperar en materia inflacionaria y en base a esta mayor previsibilidad mejoraron la eficacia en sus decisiones de consumo e inversión, dos componentes que han aumentado al reducirse el ahorro precautorio derivado de la incertidumbre que genera el contexto.

Al esfuerzo realizado por los gobiernos se le ha sumado el buen comportamiento de las entidades bancarias que evitaron tomar riesgos excesivos. Claro que en este punto, también han jugado su papel los sistemas de regulación y supervisión bancaria. Por eso en la región no se registraron casos de quiebras de instituciones financieras ni entidades afectadas por los activos tóxicos en sus hojas de balances.

Para lograr alcanzar la situación actual para el sistema bancario latinoamericano, sin dudas no existen atajos y la banca latinoamericana ha dado los pasos precisos para su consolidación.

Por la salud de estas entidades bancarias, es que no tienen que atravesar por la etapa que están enfrentando las entidades bancarias de las economías desarrolladas (principalmente en Estados Unidos y Europa), de tener que sanear sus balances.

Y esta saludable situación de la banca les permite dedicarse a eso que les da la razón de ser que es generar intermediación financiera para apuntalar al crecimiento y desarrollo de las economías.

Según la información que recoge el Banco Central de la República Argentina, el crédito al sector privado asciende en Latinoamérica al 34% en términos del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que dicho ratio en la Europa emergente es del 59%, en Asia emergente del 86% y en los países desarrollados alcanza al 131%.

El bajo nivel de crédito al sector privado en términos de PBI indica el potencial de crecimiento que el mismo tiende, y por ende, el potencial de expansión de la banca en Latinoamérica. El nivel de bancarización en la región sigue en aumento aunque aún resulta insuficiente. Por otra parte, la mejora en la situación social de los países latinoamericanos, que se consolidará luego de la crisis, aumentará la demanda de los productos bancarios.

El aumento del crédito en las economías latinoamericanas se desarrollará apoyado en el desarrollo de las economías y la ampliación de la demanda y la oferta crediticia. El crecimiento de la economía implica por lógica la necesidad de financiar la mayor actividad tanto por el lado del consumo como por el lado de la inversión. En cuanto a la ampliación crediticia, ello se refiere al surgimiento de nuevas líneas crediticias de largo plazo y adecuadas a las necesidades de la demanda (por ejemplo, con períodos de gracia para el financiamiento de inversiones).

Salvo que ocurra una catástrofe, las economías latinoamericanas entrarán luego de superar la crisis financiera internacional en un círculo virtuoso en donde el crecimiento de la intermediación se traduzca en mayor crecimiento y dicho mayor crecimiento fortalezcan el desarrollo de la intermediación financiera.

Pero la banca latinoamericana no solamente tiene en mente crecer puertas adentro incrementando el volumen de créditos y depósitos. La internacionalización de las entidades bancarias se encuentra dentro de su estrategia de expansión. Así como en la década del 90´ varias entidades europeas llegaban hacia la región estableciéndose en varios países latinoamericanos a la vez, ahora es cuando varias de las entidades de los países de la región buscarán expandirse, en primer lugar, dentro de Latinoamérica tal como lo ha hecho el ITAUUNIBANCO (BVSP:ITAU3; NYSE:ITU), y luego, por qué no, hacia tierras afuera de la región.

El sistema bancario latinoamericano aprendió muchas lecciones a lo largo de su historia. Con la crisis financiera internacional, existe la sensación de que ha finalizado una etapa en la banca latinoamericana en donde ha llevado adelante su consolidación. Ahora se inicia una etapa de crecimiento y expansión que probablemente la ubique al nivel de la banca de las economías desarrolladas en sus buenos tiempos.

Estas son nuestras opciones de inversión

Soy Paola Pecora, editora de Latinforme.com y quiero decirle algo: como inversora y analista de mercados, me aferro a lo que creo y sigo mi propio análisis e investigación. Invierto profesionalmente desde 1990, y vengo ayudando a inversores como usted, desde 1996.

Con mi equipo hemos estado viendo algunas buenas compañías en las cuales invertir, y que generarán buenas ganancias en los próximos 6 meses. Pero éste es el momento de hacerlo, por eso si quiere seguirme, y formar parte de los nuevos inversores que comenzarán a incrementar su capital siguiendo las recomendaciones de Valor Global , le sugiero que se tome 2 minutos para leer lo que sigue aquí…

¿Nace una nueva etapa en la banca latinoamericana?

¿Nace una nueva etapa en la banca latinoamericana?

¿Nace una nueva etapa en la banca latinoamericana? Tantas crisis ha padecido el sistema financiero latinoamericano, que paradójicamente (o probablemente no), en una de las peores crisis financieras de la historia, se ha mantenido al margen, observando una saludable fortaleza. Sin dudas un éxito que merece ser reconocido y analizado en perspectiva para lo que viene.

Ricardo Marino, presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN), reconocía lo logrado por el sector bancario latinoamericano en un seminario realizado en Madrid: “Aprendimos mucho con las crisis de volatilidad del pasado y vemos que la banca hoy es parte de la solución y no del problema”.

Como cada vez que se alcanza un éxito, en la hora de los reconocimientos, los gobiernos latinoamericanos (en líneas generales ya que como siempre, existen excepciones), tienen un gran mérito.

La decisión de optar por políticas macroeconómicas más sanas es la mejor alternativa que pueden seguir los gobiernos para mantener la estabilidad de la economía y es la opción que esta vez han elegido casi todos los gobiernos latinoamericanos. Ello contrasta con la vieja tradición de buscar resultados inmediatos típico de décadas pasadas en donde la política económica terminaba generando graves daños en el mediano y largo plazo, encontrando su desenlace en una nueva situación de crisis.

La política monetaria ha hecho sin dudas su parte también y merece reconocimiento. La utilización de las metas de inflación en la mayor parte de las economías, ha dotado de mayor transparencia a la política monetaria. Las familias y empresas, y las entidades bancarias, lograron contar con una referencia clara de lo que podían esperar en materia inflacionaria y en base a esta mayor previsibilidad mejoraron la eficacia en sus decisiones de consumo e inversión, dos componentes que han aumentado al reducirse el ahorro precautorio derivado de la incertidumbre que genera el contexto.

Al esfuerzo realizado por los gobiernos se le ha sumado el buen comportamiento de las entidades bancarias que evitaron tomar riesgos excesivos. Claro que en este punto, también han jugado su papel los sistemas de regulación y supervisión bancaria. Por eso en la región no se registraron casos de quiebras de instituciones financieras ni entidades afectadas por los activos tóxicos en sus hojas de balances.

Para lograr alcanzar la situación actual para el sistema bancario latinoamericano, sin dudas no existen atajos y la banca latinoamericana ha dado los pasos precisos para su consolidación.

Por la salud de estas entidades bancarias, es que no tienen que atravesar por la etapa que están enfrentando las entidades bancarias de las economías desarrolladas (principalmente en Estados Unidos y Europa), de tener que sanear sus balances.

Y esta saludable situación de la banca les permite dedicarse a eso que les da la razón de ser que es generar intermediación financiera para apuntalar al crecimiento y desarrollo de las economías.

Según la información que recoge el Banco Central de la República Argentina, el crédito al sector privado asciende en Latinoamérica al 34% en términos del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que dicho ratio en la Europa emergente es del 59%, en Asia emergente del 86% y en los países desarrollados alcanza al 131%.

El bajo nivel de crédito al sector privado en términos de PBI indica el potencial de crecimiento que el mismo tiende, y por ende, el potencial de expansión de la banca en Latinoamérica. El nivel de bancarización en la región sigue en aumento aunque aún resulta insuficiente. Por otra parte, la mejora en la situación social de los países latinoamericanos, que se consolidará luego de la crisis, aumentará la demanda de los productos bancarios.

El aumento del crédito en las economías latinoamericanas se desarrollará apoyado en el desarrollo de las economías y la ampliación de la demanda y la oferta crediticia. El crecimiento de la economía implica por lógica la necesidad de financiar la mayor actividad tanto por el lado del consumo como por el lado de la inversión. En cuanto a la ampliación crediticia, ello se refiere al surgimiento de nuevas líneas crediticias de largo plazo y adecuadas a las necesidades de la demanda (por ejemplo, con períodos de gracia para el financiamiento de inversiones).

Salvo que ocurra una catástrofe, las economías latinoamericanas entrarán luego de superar la crisis financiera internacional en un círculo virtuoso en donde el crecimiento de la intermediación se traduzca en mayor crecimiento y dicho mayor crecimiento fortalezcan el desarrollo de la intermediación financiera.

Pero la banca latinoamericana no solamente tiene en mente crecer puertas adentro incrementando el volumen de créditos y depósitos. La internacionalización de las entidades bancarias se encuentra dentro de su estrategia de expansión. Así como en la década del 90´ varias entidades europeas llegaban hacia la región estableciéndose en varios países latinoamericanos a la vez, ahora es cuando varias de las entidades de los países de la región buscarán expandirse, en primer lugar, dentro de Latinoamérica tal como lo ha hecho el ITAUUNIBANCO (BVSP:ITAU3; NYSE:ITU), y luego, por qué no, hacia tierras afuera de la región.

El sistema bancario latinoamericano aprendió muchas lecciones a lo largo de su historia. Con la crisis financiera internacional, existe la sensación de que ha finalizado una etapa en la banca latinoamericana en donde ha llevado adelante su consolidación. Ahora se inicia una etapa de crecimiento y expansión que probablemente la ubique al nivel de la banca de las economías desarrolladas en sus buenos tiempos.

Estas son nuestras opciones de inversión

Soy Paola Pecora, editora de Latinforme.com y quiero decirle algo: como inversora y analista de mercados, me aferro a lo que creo y sigo mi propio análisis e investigación. Invierto profesionalmente desde 1990, y vengo ayudando a inversores como usted, desde 1996.

Con mi equipo hemos estado viendo algunas buenas compañías en las cuales invertir, y que generarán buenas ganancias en los próximos 6 meses. Pero éste es el momento de hacerlo, por eso si quiere seguirme, y formar parte de los nuevos inversores que comenzarán a incrementar su capital siguiendo las recomendaciones de Valor Global , le sugiero que se tome 2 minutos para leer lo que sigue aquí…

¿Se viene la integración de los Mercados de Capitales en Latinoamérica?

¿Se viene la integración de los Mercados de Capitales en Latinoamérica?

¿Se viene la integración de los Mercados de Capitales en Latinoamérica? En momentos de crisis global como el actual, puede resultar secundario el abordaje de temas como las perspectivas de integración financiera latinoamericana. Sin embargo, mi sensación es que esta crisis representa una gran oportunidad para que la región pueda posicionarse a nivel mundial y superar de una vez por todos sus ciclos de “freno y avance” en el crecimiento económico (lo que los economistas denominamos, el proceso de “stop and go”), para alcanzar un verdadero desarrollo económico.

En varios artículos de 2008 les comenté acerca de las iniciativas de integración de los mercados de capitales en Latinoamérica. Intentos que se limitaban en un principio a un grupo de países (con Chile, México, Brasil, Perú y Colombia), pero que pretendía extenderse al resto de Latinoamérica. La virulencia de la crisis ha frenado buena parte de los esfuerzos en la materia, pero no hicieron fracasar este proyecto que sigue en pie y está mostrando signos de vida.

Un artículo de ayer de Jorge Errázuriz Graz para América Economía sobre las posibilidades que tiene la integración financiera en Latinoamérica, me hizo reflexionar sobre la necesidad de instalar nuevamente este tema en la discusión sobre las cuestiones más relevantes dentro de las perspectivas de desarrollo de las economías latinoamericanas.

En este nuevo tiempo, las compañías latinoamericanas necesitan acceder a un mercado financiero más amplio y más profundo. En varios países latinoamericanos se está trabajando en el desarrollo de megaproyectos de inversión que requieren de miles de millones de dólares para su financiamiento. Así por ejemplo, Colombia está pensando en las inversiones en infraestructura para la próxima década, Perú pretende desarrollar su potencial energético a través del aprovechamiento de sus recursos naturales y Brasil se ha lanzado hacia el liderazgo mundial en varios sectores económicos, tales como el de biocombustibles, la aeronáutica o el sector automotriz.

Y hay empresas que están recibiendo financiamiento por parte de China, que serán las grandes empresas del futuro porque producen lo que el mundo fuertemente demandará cuando comience a verse un genuino crecimiento económico a nivel mundial, y esas empresas son latinoamericanas, y hoy cotizan en la Bolsa de Nueva York.

No tengo dudas de que el desarrollo del sistema financiero y el crecimiento económico se fortalecen mutuamente. Es por ello que entiendo que el avance hacia la integración de los mercados financieros latinoamericanos, provocará el surgimiento de un segmento de empresas que no se pueden desarrollar en el contexto actual. La integración financiera de la región aumenta las posibilidades de desarrollo se segmentos del mercado de capitales tales como el de capital de riesgo de gran importancia para las compañías de sectores de alta tecnología, por su alto nivel de riesgo (aunque también con un alto potencial de rentabilidad) y que dependen de este tipo de financiamiento para realizar sus proyectos de inversión.

Por otra parte, un mercado financiero latinoamericano hará retornar hacia la región a aquellas compañías que se han listado en mercados extranjeros (principalmente en los EEUU a través de la emisión de ADR).

No solamente mercados financieros regionalmente integrados benefician a los demandantes de fondos, sino también generan optimismo para los inversores que encontrarían beneficios en una mayor liquidez de sus activos y en mayores posibilidades de diversificación del riesgo, ya sea por el hecho de poder acceder a una gama mucho mayor de empresas o porque se estaría invirtiendo en países con estructuras económicas diferentes que no sufren de la misma manera los shocks externos.

La concreción de la integración de los mercados financieros latinoamericanos implicaría también un beneficio hasta para los futuros jubilados. Las administradoras de fondos de pensión (AFP) tienen por ley limitaciones de inversión en activos extranjeros, por lo que encuentran un límite tanto en su diversificación de carteras como en el aprovechamiento de inversiones rentables, limitaciones que se reducirían ante la posibilidad de acceder a mercados regionales como si se tratara de mercados locales.

Tengo la clara sensación de que están dadas las condiciones en la mayoría de los países latinoamericanos en términos de estabilidad macroeconómica para que la integración de los mercados financieros tenga lugar. El desarrollo de un sistema financiero integrado a nivel regional reforzará las bases de la estabilidad económica latinoamericana ya que fortalecerá la situación financiera de las empresas de la región, reduciendo la probabilidad de caída de las mismas en caso de shocks negativos.

La integración de los mercados financieros se producirá en el tiempo justo. Errázuriz Graz decía en el artículo que les mencionaba: “Primero vino el auge de la integración comercial, luego el auge de las inversiones directas en otros países de la región y ahora estamos viviendo los primeros síntomas de financiamiento cruzado de inversiones. ¿Por qué cruzado? Porque una empresa chilena puede financiarse en el mercado peruano de capitales o viceversa, al igual que una empresa brasileña y/o colombiana”. La integración de los mercados financieros esperó su momento para aparecer en escena y este panorama es más que conveniente para ello.

En este proceso de integración de los mercados financieros, ya se pueden distinguir aquellos países que tomarán la iniciativa y qué países serán básicamente seguidores del proceso. Brasil ya se ha asegurado el liderazgo en el impulso de la integración de los mercados financieros regionales.

A pesar del entusiasmo, no debemos pensar que esta integración se producirá inmediatamente. Todo lo contrario, probablemente sea gradual y demore varios años dados los obstáculos por vencer. Ya se han producido algunos intentos como ha sido el caso de Brasil y México, aunque no con el resultado esperado.

Pero seamos optimistas e imaginemos el futuro. El desarrollo que estamos observando en Latinoamérica me hace pensar por qué no, en la posibilidad de poder desarrollar un mercado financiero profundo que atraiga a empresas estadounidenses o europeas para listarse en el mismo.

En este nuevo milenio, muchas cosas que parecían imposibles se hicieron realidad. Impensado era esperar que Latinoamérica pudiera sostener un crecimiento fuerte por varios años, y menos, comenzar con su desarrollo económico. Impensado era también lo que estamos viviendo con la crisis en las principales economías mundiales, la caída de de grandes entidades financieras y el posible fin del reinado del dólar. ¿Podremos esperar que el sueño de la integración de los mercados financieros latinoamericanos se haga realidad? Hay muchas posibilidades para que se concrete.


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