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¿Se cae China?

¿Se cae China?

¿Se cae China? “Debemos ver claramente que los fundamentos de la reactivación no son estables, no son sólidos y no están equilibrados. No podemos ser optimistas a ciegas”. Wen Jiabao, primer ministro de China.

La economía china aún mantiene las esperanzas de llegar a un crecimiento de su Producto Bruto Interno (PBI), del 8% en el presente año. A pesar de ello, la principal economía oriental enfrenta grandes desafíos que preocupan al gobierno. ¿Comienza a mostrar sus debilidades el modelo económico chino?

¡Qué paradójico que un país que crezca al 8% sienta preocupación por ello! La explicación es simple y se centra en el hecho que China es un país que necesita crecer fuerte, no tiene otra alternativa. El gobierno chino le ha “vendido” a la población las bondades de su sistema político. La mejor propaganda para el Partido Comunista de China es el crecimiento económico con mejora en el bienestar de la sociedad. Pero para al menos mantener en equilibrio la situación social, la economía debe ser capaz de generar un alto nivel de empleo.

Hasta la crisis subprime, la economía global se encontraba en un equilibrio inestable. Si bien todos reconocen que China jugaba un papel fundamental en el sostenimiento del déficit de cuenta corriente estadounidense, pocos reparaban en que del mismo modo, Estados Unidos, jugaba un rol esencial en el crecimiento de la economía china.

Con la recesión en el corazón de la economía estadounidense impactando además de lleno en las economías de la eurozona y en Japón, China se encontró con que los clientes preferenciales de sus productos, se encontraban en problemas. Y dado que la apuesta del modelo oriental es hacia el sector externo, la economía se encontraba con un problema muy difícil de resolver.

En la tarea de sustituir la caída de la demanda externa se decidió la implementación de un plan de estímulo por US$ 586.000 millones para de este modo, estimular el consumo y la inversión doméstica.

En el Wall Street Journal, J. R. Wu, alertaba sobre los riesgos que emergerán en cuanto se agote el impulso del plan de estímulo económico lanzado por el gobierno chino. El plan de estímulo se limitó a darle un golpe ascendente a la demanda interna sin mayor interés por su continuidad. No parece ser la intención del gobierno chino de generar un cambio en los hábitos de consumo y ahorro de la población. Andy Xie, analista que sigue de cerca la evolución de la economía, afirma sin dudar: “China no está cambiando su modelo de crecimiento”.

Agotado el plan de estímulo sin que la economía global (y principalmente, los EEUU) se hayan recuperado, China se encuentra ante un verdadero problema para sostener su ritmo de crecimiento. Por este motivo, Wen Jiabao, salió a tranquilizar a los mercados asegurando que el gobierno mantendrá la política de estímulo: “Debemos mantener la continuidad y la consistencia en las políticas macroeconómicas, y nuestra principal prioridad sigue siendo mantener un crecimiento económico estable y bastante rápido. Esto significa que no podemos darnos el lujo de la menor relajación o duda”.

En medio de las dificultades de la economía china para poder sostener el crecimiento económico al menos cercano al 8%, la Comisión Reguladora de la Banca ha decidido aumentar los requisitos de capital (mediante la reducción de deuda subordinada que se puede contabilizar a tal fin), impactando de este modo en la capacidad del sistema financiero de generar crédito. Este incremento en los requisitos de capital actúa limitando el efecto multiplicador de cada yuan de capital sobre la generación de crédito. Sheng Nan, analista en UOB Kayhian Investment Co. en Shanghai: “Esta decisión reducirá una de las fuentes de financiación más importantes de los bancos”.

El objetivo del gobierno es alcanzar un piso de crecimiento del 8% en el PBI, pero ¿Será suficiente? Las presiones por mayor crecimiento se incrementan y el 8% pareciera ser insuficiente. Según el gubernamental China Daily: “El desbalance entre oferta y demanda (de empleos) se convertirá en algo superior a lo del año pasado debido al fracaso para crear suficientes oportunidades de empleo”. Ya se espera para el presente año que la economía china genere 12 millones nuevos de desocupados.

Las dificultades y mayores tensiones que están emergiendo, mientras la economía sigue creciendo, pondrán a prueba la capacidad del gobierno y la consistencia del modelo económico. La sintonía fina en materia de política económica se hace cada vez más necesaria. Y por si los propios problemas no fueran suficientes, los inconvenientes emergentes de la economía estadounidense comienzan a jugar.

Para China no es el momento de tomar decisiones drásticas respecto a su política de manejo de reservas internacionales. El propio Wen Jiabao, primer ministro chino, ha dicho que está “decididamente un poco preocupado” por la exposición de China al dólar, queriendo significar que su gobierno está dispuesto a seguir sosteniendo el déficit de cuenta corriente estadounidense. Sin embargo, en junio China hizo el mayor recorte en sus tenencias de títulos del Tesoro en nueve años. Esta inconsistencia entre lo que se dice y se hace en China genera importantes riesgos de debilitamiento para el dólar, aunque también genera riesgos para la continuidad del modelo económico chino.

El debilitamiento del dólar viene acompañado del riesgo de tener su correlato con el incremento en las cotizaciones de los precios de los commodities, cuya valuación se expresa en moneda estadounidense.

Pero existe un elemento más peligroso aún y se relaciona con la política cambiaria de China que, ante la necesidad de mantener su competitividad con respecto a los EEUU, interviene para mantener fijo el valor del yuan frente al dólar. En este contexto un debilitamiento del dólar implicaría también un debilitamiento del yuan con las correspondientes presiones inflacionarias emergentes de dicha situación.

Las alternativas se reducen para China. El gobierno oriental sabe que para sostener el actual modelo económico no puede “soltarle la mano a EEUU”. También es consciente que por un lado, los EEUU no tendrán durante unos cuantos meses, la fuerza suficiente como para generar la demanda que China necesita, y por otro lado, existe preocupación por la alta exposición de las reservas internacionales chinas a un dólar que no se ve fuerte en el mediano y largo plazo.

¿Vale la pena para las autoridades chinas, continuar sosteniendo este modelo? El modelo de crecimiento económico chino está dando muestras de su inconsistencia. La necesidad de generar cambios y pasar a un modelo de crecimiento apoyado en mayor medida en la demanda interna es evidente. Los interrogantes giran en torno a saber si en primer lugar, existe al menos una mínima voluntad para cambiar de modelo de crecimiento y en los riesgos que puede generar un cambio de modelo, con una mayor occidentalización de la cultura china para la sostenibilidad del modelo político chino.

Horacio Pozzo

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Europa está mal pero va bien

Europa está mal pero va bien

Europa está mal pero va bien Lo que resta del 2009 será todavía un período de contracción económica y aumento del desempleo para la eurozona. Los signos positivos se comenzarían a ver en 2010 y todo hace pensar que el crecimiento aparecerá en cámara lenta. ¿Se podrá acelerar la recuperación de la economía allí?

El Fondo Monetario Internacional (FMI) no se ha mostrado demasiado optimista acerca de las perspectivas de la economía de la eurozona para el 2010. El site de Hoy Digital daba cuenta que el organismo internacional espera que la región experimente en 2010 una recuperación lenta y rodeada de incertidumbre. La apuesta del organismo es que sólo alcance un crecimiento del 0,3%. Los temores que plantea el FMI dejan la sensación que el sólo hecho de que la economía crezca es una buena noticia, y debería de conformar.

Pero un 0,3% es un número demasiado modesto como para ilusionar a la gran masa de desocupados con que cuenta hoy la eurozona, con la posibilidad de conseguir empleo. Pienso principalmente en los más de 3,1 millones de jóvenes menores de 25 años desempleados (el segmento poblacional más castigado por la crisis), con que cuenta la región. La economía con un pobre 0,3% de crecimiento no tendría en dicho escenario demasiada capacidad para generar empleo, ni siquiera el necesario para absorber a quienes ingresen al mercado laboral.

El escenario de lo que queda del 2009 no es tampoco demasiado optimista como lo presentan, con un FMI anticipando una contracción del 4,8% del PBI de la región (aunque la Comisión Europea, no se muestra tan pesimista y anticipa que espera una contracción del 4%).

Para las empresas, persiste además el riesgo de deflación que afecta sus márgenes de rentabilidad. Durante el mes de junio, según datos de Eurostat, la eurozona exhibió su primera deflación de precios interanual (que fue del 0,1%), desde que se instauró el euro. La lógica del empresario que ve una economía que se contrae y que sus márgenes se achican además producto de la baja de precios, tiende a considerar que no es éste un año para invertir, o si surge la posibilidad de hacerlo, mejor optar por alternativas de corto plazo. Con esta comprensible forma de pensar de los empresarios europeos, se genera un círculo vicioso que profundiza la contracción de la economía de la eurozona.

“Estamos mal, pero vamos bien” (Carlos Saúl Menem, durante su presidencia en Argentina, 1990). Esta frase refleja nítidamente la situación de la economía de la eurozona. En este sentido, un signo alentador para la industria fue, según dio cuenta hace una semana Expansión, que en el mes de mayo registró su primer crecimiento mensual desde agosto de 2008, más allá que en términos interanuales la industria observó una contracción del 17% durante dicho mes. El crecimiento experimentado en el mes es un signo que aumenta la esperanza de recuperación de la industria de la zona del euro. La producción industrial explica alrededor del 17% del PBI de la eurozona y de allí radica su importancia en términos de la salida de la recesión.

La salida a esta situación recesiva y la recuperación de la industria de la eurozona, tiene una alta dependencia de lo que ocurra en la economía estadounidense. Las familias y las empresas europeas no se encuentran demasiado fortalecidas como para impulsar la demanda interna y con ello al crecimiento económico. Y por el lado de la economía de los EEUU, las perspectivas de recuperación mejoran a buen ritmo.

La mejora en la economía estadounidense y los signos de moderación de la crisis en la eurozona, vienen mejorando el humor de familias y empresas. Así es que a pesar de los malos augurios acerca del crecimiento económico para la región brindados por el FMI, en el mes de julio y por cuarto mes consecutivo, volvió a subir la confianza económica por parte de consumidores y empresarios. El índice de confianza económica se elevó en julio a 76 puntos, frente a 73,2 puntos el mes anterior. Los analistas consultados por Dow Jones Newswires habían pronosticado una subida más moderada, hasta 75,3 puntos.

Si es positiva la mejora en el humor del sector privado en la región, más lo es el cambio de expectativas en Alemania. La mejora en las condiciones económicas allí, principal economía de la eurozona y motor de la región, se refleja en el fuerte crecimiento del índice IFO de confianza empresarial y de los índices de gestores de compras que muestran una clara recuperación en las perspectivas de crecimiento para la primera economía de la eurozona.

Estas buenas expectativas ayudarán a torcer las decisiones de familias y empresas, aunque aún se necesita algo más para que se vean reflejadas en mejoras en los datos económicos.

Un elemento clave, y de gran importancia para apuntalar la recuperación económica pasa por el sistema financiero. En este sentido, todavía no existe una fuerte decisión tanto de empresas y familias como de entidades bancarias por comenzar a recuperar al mercado crediticio desde ambas partes. De hecho, el Banco Central Europeo (BCE) acaba de informar hace unos días que el crecimiento de los préstamos bancarios a empresas y hogares dentro de la zona euro cayó en junio a su nivel más bajo desde 1992, con un pobre crecimiento de solamente el 1,5% interanual.

“Estamos mal pero vamos bien” podría repetir el BCE. Esto se debe a una buena noticia brindaba el pasado miércoles El Economista informando que los bancos de la Eurozona prevén relajar las condiciones para dar créditos a las empresas y los hogares en el tercer trimestre del año. Esta novedad surge de la encuesta que el Banco Central Europeo (BCE) realizó entre 118 bancos de la región. Las condiciones de las entidades bancarias europeas en términos de acceso de los mismos a la financiación y su posición de liquidez están contribuyendo a cambiar la predisposición de los bancos a prestar.

La generación de financiamiento para la economía, y la recuperación de la demanda externa (principalmente desde los EEUU y de China), son los elementos claves para el fin de la recesión y el inicio del crecimiento económico de la eurozona. No tanto lo que puedan hacer los gobiernos europeos y el BCE como lo que puedan incidir estos dos elementos, explicarán la fuerza con que la recuperación económica se producirá. Todavía no existen grandes expectativas para 2010, pero así como nos sorprendió la profundidad de la recesión, no nos tendría que extrañar una recuperación más fuerte en la eurozona.

Horacio Pozzo

Inversión Independiente

La historia podrá mostrar que la Fed ayudó a evitar una Gran Depresión en 2008, pero los pasos radicales que tomó a lo largo del camino la hacen más vulnerable políticamente de lo que ha sido en décadas. Durante sus 96 años de historia, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha atravesado por un puñado de momentos de transformación.
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¿Se reactiva la economía global?

¿Se reactiva la economía global?

¿Se reactiva la economía global?

Cada vez son más y más fuertes las voces que anuncian el fin de la crisis y el comienzo de la recuperación en la economía global. ¿Son sólo buenos deseos o existen datos concretos y contundentes que avalan esta aseveración? Hasta George Soros se ha unido al grupo de los optimistas al declarar que: “Decididamente lo peor (de la crisis) ya quedó atrás”.

La fuerza de los deseos muchas veces pueden hacer realidad hasta situaciones que en la previa aparecen como poco probables. A esta fuerza la llamamos en economía la “profecía autocumplida”. En el caso concreto que nos interesa, las mayores expectativas de recuperación económica, pueden reforzar las probabilidades de que la misma tenga lugar ya que, entre otras incidencias, impactan positivamente tanto en las decisiones de consumo como de inversión de las economías. Teniendo en mente este fenómeno, no tendría que resultar extraño que las principales economías pretendan manejar las expectativas para acelerar la recuperación económica.

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Para develar el misterio de los posibles fundamentos en el optimismo acerca del fin de la crisis, el eje central es la economía estadounidense, que si bien ha comenzado a dar señales de recuperación su situación sigue siendo crítica. Sobre ello el dato de desempleo que alcanzó su mayor nivel en 25 años exhibiendo una cifra de dos dígitos en 13 estados del país (con Michigan alcanzando un desempleo del 14,1% de la PEA), es un fiel reflejo.

De todos modos, al ser el mercado laboral una especie de indicador atrasado de la evolución económica, no tenemos que prestarle demasiada atención a la hora de indagar sobre la situación de la economía. Una buena señal sobre la situación de la economía estadounidense, es el indicador adelantado de la actividad económica (que sintetiza dentro de sí a múltiples variables económicas), el cual volvió a crecer en mayo (lo hizo en un 1,2%), superando las expectativas del mercado.

También los datos de la construcción han observado una interesante recuperación en mayo, mes en el que los inicios de construcción de casas y permisos de edificación tuvieron un alza del 17,2%. Mayo también fue testigo de la recuperación de las ventas minoristas (en un 0,5%), luego de tres meses de bajas.

A los datos positivos se le suma la mejora en la confianza del consumidor estadounidense, en su mayor nivel en seis años, y en la confianza empresarial que también se comporta al alza.

Los signos de recuperación en los EEUU ilusionan a la Eurozona, cuya economía sigue penando. La producción industrial cayó en abril un 1,9% (21,6% en términos interanuales), la tasa de desempleo se ubica en el 9,2% de la PEA, el nivel más elevado en 10 años, mientras que la economía de la eurozona se redujo un 2,5% durante el primer trimestre del año. Signo de la débil demanda de la región es que durante mayo, la inflación minorista fue nula en términos interanuales. Por otra parte, las fuerzas externas de recuperación, esto es, las exportaciones han caído un 23% en los primeros cuatro meses del año. La debilidad de la demanda interna también se evidencia en una caída de otro 23% en las importaciones en el primer cuatrimestre del año.

Optimista por fundamento o por conveniencia, Jean Claude Trichet expresaba a radio Europe 1 que ve atrás a la crisis y se prepara para lo que vendrá: “Llega un momento en el que no se puede gastar más y no se puede acumular más deuda. Creo que estamos en ese momento”. Trichet es consciente de que los gobiernos y los Bancos Centrales han realizado esfuerzos extremos para superar la crisis, los cuales se deberán revertir cuanto antes, si no desean que cuando sobrevenga la recuperación económica, los mismos se transformen en factores de presión para la inflación y los precios de los activos. Mientras Trichet comienza a ver superada la crisis, desde el BCE se siguen observando riesgos de un aumento en el impago en el mercado crediticio, que puede profundizar el deterioro económico: “No hay margen para la autocomplacencia porque los riesgos de la estabilidad financiera siguen siendo altos, especialmente porque el ciclo del crédito no ha alcanzado todavía un valle”.

Mientras el mundo quiere creer que lo peor de la crisis ya ha quedado atrás, el Banco Mundial devuelve pesimismo estimando una contracción del 2,9% en la economía mundial (luego del -1,7% de marzo), y de – 3% para los EEUU. Justin Lin, del Banco Mundial argumentaba en ABC: “La necesidad de reestructurar el sistema bancario, combinada con las restricciones que los países de altos ingresos han comenzado a imponer a las políticas expansionistas, impedirá que la recuperación de la economía mundial cobre fuerza”. Este pesimismo del BM contagió ayer a los mercados accionarios que se comportaron hacia la baja y también impactó en las monedas en donde se vio a un dólar fortalecerse frente al yen y al euro.

También la gente de la OCDE mantiene su pesimismo sobre las perspectivas económicas. En CNN Expansión, el titular de la OCDE, José Ángel Gurría, afirmaba: “Vemos un 2009 muy difícil, con un crecimiento negativo en el área OCDE. Los problemas del desempleo seguirán persistiendo”. La OCDE espera para sus economías una contracción del 4,3% en 2009 y del 0,1% en 2010.

En este desacuerdo acerca de si la economía global ha despertado de la pesadilla, los inversores han involucrado al precio del petróleo que venía observando una fuerte recuperación en el año, superando los US$ 70 el barril, gracias a las apuestas de los optimistas.

El Wall Street Journal reconocía que el petróleo había estado sometido a acciones especulativas que apostaban a una pronta recuperación de la economía: “El crudo y otros commodities han sido vehículos claves para los inversores para apostar por la recuperación de la economía”. Hace unos días, en un artículo que escribí al respecto, intenté descifrar qué fuerzas estaban impulsando al alza el precio del petróleo “Por qué sube el precio del petróleo”, y el componente especulativo que me sugería Paola, aparecía como uno de los elementos determinantes del alza mencionada. Luego de la mala jornada de ayer, desde el Wall Street Journal se ha aventurado que el precio del petróleo deberá esperar un tiempo más para su recuperación. Ayer el precio del petróleo caía hasta alcanzar los US$ 67 el barril a pesar de que se agravara la tensión entre Irán y los EEUU, al tiempo que el principal grupo miliciano de Nigeria reconocía el domingo que había atacado tras instalaciones petroleras de Royal Dutch Shell en el Delta del Níger. Probablemente, el pesimismo de ayer, no detenga las ambiciones de los especuladores que seguirán forzando al alza al precio del petróleo.

Para el profeta de esta crisis, Nouriel Roubini, ahora es más probable que la crisis dibuje una W, teniendo al petróleo como un factor determinante. Roubini confiaba a El País, sus expectativas de que las especulaciones en torno al precio del petróleo se mantendrán, lo que limitará la recuperación económica e incluso la revertirán en 2010: “El petróleo podría acercarse a los US$ 100 por barril a finales de año, lo que supondría un shock negativo para la economía”.

Recuperación económica global: ¿Ilusión o realidad? Veo algunos signos alentadores desde los EEUU. También se comienza a frenar la caída de las economías europeas y asiáticas. Mi visión es que la recuperación se está comenzando a gestar muy lentamente en un contexto de altísimo riesgo, que hace que no se pueda asegurar que la misma pueda llegar a buen puerto y no terminar revirtiéndose.

Cuánto se puede ganar apostando al Euro

Cuánto se puede ganar apostando al Euro

Cuánto se puede ganar apostando al Euro

Todavía se encuentra lejos de los máximos que supo alcanzar hacia el mes de abril de 2008. Sin embargo, el euro viene recuperando valor en los últimos meses frente al dólar, lo cual hace surgir inevitablemente la pregunta ¿Hasta dónde puede llegar el euro?

Desde principios de marzo, Paola venía recomendando comprar euros, casi en el piso de la baja de diciembre 2008- inicios marzo de 2009 y lo podemos comprobar en este artículo “A comprar euros antes que Wall Street”

Cuando Paola hizo esta recomendación, el euro cotizaba a US$ 1,2792. El euro cotiza esta mañana en US$ 1,4235. Quienes hicieron caso a este consejo, en poco más de dos meses y medio, han podido disfrutar de una ganancia de alrededor de un 11,30% con una simple operación de divisas.

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***¿Dónde está China invirtiendo su dinero ahora? En una alianza estratégica con una empresa sudamericana que les reportará a ambos fuertes ventajas a corto, mediano y largo plazo. ¿Cuál es esa empresa? Ya pronto se lo revelaremos. Esté atento a los próximos avances en LATINFORME DIARIO, donde detallaremos la próxima oferta lanzamiento del reporte en que anunciaremos el nombre de esta empresa y otras que se beneficiarán con el gigante asiático. Pero no son promesas chinas ni argentinas. Esta alianza ya está en marcha y esta empresa ha encontrado justo lo que estaba necesitando para impulsar fuertemente su producción. Hay que invertir ya en esta compañía antes de que la noticia sea ampliamente conocida.***

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Si bien estamos viendo un comportamiento tendencial ascendente inicios de marzo, vale decir que el euro se encuentra en un nivel no muy lejano al que observaba hacia principios de año. La cotización de la divisa de la eurozona iniciaba el 2009 a US$ 1,3937. En la jornada del viernes pasado, la moneda europea cerraba a US$ 1,4138.

En este sube y baja en el que se ha conducido el euro frente al dólar desde hace unos meses, interesa descifrar si podrá mantener la tendencia actual para alcanzar sus máximos. Recordemos que en su mejor momento, el euro llegó a cotizar a US$ 1,6036 en el intradiario.

Para poder develar este interrogante, más allá de lo que nos puedan decir las gráficas, uno puede mirar las variables macroeconómicas fundamentales tanto de la economía estadounidense como de la economía de la eurozona. Estas variables, entre las que se pueden mencionar, el balance fiscal y la política monetaria, nos dan una perspectiva de la fortaleza relativa de la economía.

Para aquellos que no están muy entrenados en lo que al análisis fundamental se refiere, les ayudará saber que cuanto más débil se encuentra una economía, más difícil le resulta sostener el valor de su moneda y es por ello que se puede esperar que la misma se debilite en relación al resto de las monedas. Claro que esto no es una ciencia exacta y dicho resultado esperado puede demorar más de la cuenta en producirse por la intervención de otros factores que afectan a las fuerzas de la oferta y la demanda en los mercados de divisas. Un claro ejemplo de ello lo ha observado el dólar estadounidense, cuya economía ha experimentado un gran déficit gemelo (de balanza fiscal y de cuenta corriente), financiado en una alta proporción por China. La fuerte demanda de activos denominados en dólares por parte de la economía china resultó ser el elemento clave en sostener el valor de la moneda norteamericana que de otra manera hubiera perdido con fuerza su valor.

Cuando consideramos estas cuestiones del análisis fundamental, encontramos que tanto en materia de política monetaria como en la cuestión fiscal, la eurozona se muestra más disciplinada que la economía estadounidense.

Mientras la Reserva Federal de los Estados Unidos, tiene mayor flexibilidad en aceptar mantener las tasas bajas por más tiempo hasta que se recupere la economía, a pesar de los múltiples riesgos que ello implica, el Banco Central Europeo, siente un cosquilleo insoportable por volver a retomar la senda de alza de tasas sin importarle demasiado las consecuencias en términos de producto. Se puede decir que el BCE está a la espera de una excusa adecuada para poder volver a subir las tasas.

En materia fiscal, si bien tanto los EEUU como la Eurozona se encuentran atravesando

altos déficits dada la necesidad de atenuar los efectos de la crisis sobre el crecimiento económico, en primer lugar, el déficit de los EEUU es claramente superior al observado en la eurozona (en los EEUU alcanzó al 12% del PBI y para el próximo ejercicio se mantendrá por encima del 8% del PBI). Por otra parte la eurozona tiene por el Tratado de Maastricht, que cumplir con un objetivo fiscal (el déficit fiscal no debe superar al 3% del PBI), que si bien ha sido superado en varios países del bloque en este período de crisis, representa un parámetro disciplinador el cual se debe cumplir de la manera más estrictamente posible.

El déficit comercial de la economía estadounidense si bien ha experimentado una leve reducción producto de la fuerte desaceleración económica, se mantiene en niveles elevados. En 2007 y 2008, el déficit de cuenta corriente estadounidense se ubicó en el 5,3% y 4,7% del Producto Bruto Interno (PBI), respectivamente. La zona del euro si bien ha observado déficits en 2007 y 2008 (0,2% y 0,4%, respectivamente), dicho nivel es claramente inferior que el observado en la economía estadounidense.

Una mejor perspectiva observa ésta última en términos de crecimiento ya que ha crecido con más fuerza que la eurozona durante 2008 (1,1% versus 0,8%) y tiene mejores perspectivas para 2009 y 2010 (-2,2% y 1,6% de crecimiento versus -3,0% y 0,6% para la eurozona, según Latinfocus).

Para resumir, la mayor parte de las variables macroeconómicas fundamentales estarían indicando una perspectiva de fortalecimiento relativo del euro frente al dólar. Situación que no es del agrado ni del gobierno de Obama ni de los países que conforman la eurozona, que necesitan del sector externo para recuperar lo más rápidamente posible la senda del crecimiento.

¿Debemos esperar entonces que el euro continúe con su tendencia ascendente para volver a sus niveles máximos del 2008? En principio existe margen para pensar que sí, aunque no necesariamente ello deba producirse en el corto plazo. Este comportamiento ascendente del euro frente al dólar puede demandar varios meses o quizás más que eso.

A pesar de esto, la intención de Obama por contar con un dólar fuerte y la intención de los países de la eurozona de que el euro no experimente una excesiva apreciación, más la fuerza que pueda hacer la economía china en mantener una fuerte demanda de dólares para sostener su valor, pueden evitar que se concreten las perspectivas de fortalecimiento relativo del euro.

Por otra parte, el gobierno estadounidense está desarrollando un plan de reforma fiscal tendiente a reducir su elevado déficit. Además, es prioridad para Obama recomponer la competitividad de la economía, para apuntalar su senda de crecimiento. El éxito de esta política económica puede devolverle la fortaleza perdida al dólar ¿Lo logrará? Por las dudas de que no logre este resultado, y si el euro nos tienta, es bueno recordar la recomendación de Paola y recurrir al ETF CurrencyShares Euro Trust (NYSE:FXE) que sigue la evolución del euro.

Cierre de semana con recortes históricos de tasas: ¿Qué impacto tendrán en las economías?

Cierre de semana con recortes históricos de tasas: ¿Qué impacto tendrán en las economías?

Buenos Aires, Argentina

7 de marzo de 2008

El contexto económico ampliamente negativo lo exigía y tanto el Banco Central Europeo (BCE) como el Banco de Inglaterra (BOE), cumplieron. Termina una semana en donde estas entidades monetarias realizaron recortes históricos en sus tasas de interés de referencia.

Ambas entidades recortaron en 50 puntos básicos la tasa de interés de referencia. El BCE la llevó a 1,5%, mientras que el BOE la ubicó en tan sólo el 0,5%, complementando dicha acción con la adopción de un mecanismo monetario denominado “alivio cuantitativo” por 75.000 millones de libras esterlinas con los que comprará bonos gubernamentales y acciones de compañías en un intento por impulsar el crédito bancario.

Pero el BCE no se conformó con ello, sino que además reconoció que no descarta nuevos recortes a futuro, aunque no los crea convenientes en términos de los incentivos distorsivos que podrían generar.

También en la semana que finaliza, continuaron las correcciones en las proyecciones de crecimiento hacia abajo. Los economistas del BCE ahora prevén que la economía de la eurozona puede llegar a observar una contracción del 3,2% y no se descarta una caída del PBI de la eurozona también en 2010, al tiempo que consideran latentes los riesgos de deflación para el presente año.

La profundidad de la crisis quedó marcada en el último trimestre del 2008, en donde la eurozona registró una contracción del 1,5% en su PBI en relación al mismo trimestre del año anterior.

La situación lo requería y es por ello que el BCE y el BOE continuaron con el ciclo de recortes. Pero no debemos ser ingenuos y esperar que estos recortes en las tasas de interés de los principales Bancos Centrales de Europa, tengan un impacto positivo en sus economías. Como he venido comentando, los canales de transmisión de la política monetaria se encuentran muy debilitados (la acción del BOE de otorgar créditos directos así lo demuestra). El único efecto que se logra con dichos recortes es reducir la probabilidad de tensiones en el mercado monetario.

El impacto de las acciones de política monetaria sobre la economía real se producirán recién hacia principios del 2010 (difícilmente lo puedan hacer antes).

¿Se puede pensar que hacia la segunda mitad del 2009 las tasas de interés de referencia tanto en la eurozona, como en Inglaterra y, lógicamente, en EE.UU. y Japón, puedan coincidir en territorio neutral? Parece difícil pensando principalmente en el BCE, pero ahora sí es una posibilidad a considerar.

Y si el BCE continúa recortando las tasas de interés ¿Se lo puede interpretar como una señal de indisciplina en el control inflacionario alejándose de dicho objetivo en búsqueda de apuntalar a la economía? Probablemente ésa no sería la señal que habría que hacer ya que el BCE ha dado muestras claras de llegar incluso a excederse en la política monetaria restrictiva con el objetivo de controlar la inflación. La interpretación correcta sería que el BCE estaría dando una clara señal de que la crisis es más grave de lo que suponen incluso los más pesimistas.

Más allá de las especulaciones acerca de la posibilidad de nuevos recortes en las tasas de interés, y considerando que las mismas tendrán un impacto de poca significación en las economías, resulta necesario considerar si estas decisiones de política monetaria implican algún tipo de riesgos.

En el corto plazo, estos recortes en las tasas de interés, no revisten riesgo alguno tanto para la economía británica como para la eurozona. Pero generan riesgos ante la posibilidad de no realizar convenientemente en tiempo, la reversión del ciclo descendente de tasas.

Probablemente estos riesgos deban preocupar más al BOE que al BCE ya que este último ha realizado los recortes en la tasa de interés contra su voluntad con lo cual, al menor signo de recuperación de la economía de la eurozona, dará por finalizado el ciclo de recortes e iniciará inmediatamente el ciclo creciente de tasas.

El BOE por su parte, que debe estimular a una economía más golpeada que aquella de la eurozona y con un sistema bancario en problemas más graves, probablemente demore más de la cuenta en revertir la política de tasas, estimulando de este modo las presiones inflacionarias y la generación de burbujas especulativas en el precio de los activos financieros.

Los recortes de tasas de interés no solucionan los problemas de las economías e incrementan los riesgos a futuro. Los Bancos Centrales deberían haber trabajado de un modo más activo y directo en la recomposición del crédito al sector privado.

Mientras tanto, las economías continúan deteriorándose sin encontrar aún un piso a la crisis. Y cuando cada vez la salida se encuentra más lejana, nos debemos hacer la siguiente pregunta ¿Están los Bancos Centrales sembrando el germen de la próxima crisis? Esta pregunta es no menor si recordamos que la presente crisis fue precedida por un ciclo de bajas tasas de interés, originada en la política monetaria estadounidense que buscaba sacar a la economía de una situación recesiva mucho menos grave que la presente.

Otro viernes negro (y ya se está haciendo costumbre)

Otro viernes negro (y ya se está haciendo costumbre)

Buenos Aires, Argentina

28 de febrero de 2009

Viernes negro para la economía norteamericana. Viernes negro para los mercados mundiales. Panorama negro sin una luz siquiera a la distancia. Incertidumbre en los mercados: ganancia para el dólar en relación al euro.

Se confirmó el dato del Producto Bruto Interno (PBI) estadounidense del último trimestre del año. No fue sorpresa que el mismo se haya contraído, pero sí que lo haya hecho en la magnitud en que lo hizo. La contracción del PBI de la economía estadounidense no fue del 3,8% como se había estimado en un principio sino del 6,2% ¿Puede haber tanta diferencia entre el cálculo preliminar y el definitivo? Para los que sospechan de todo, quizás especulen con la posibilidad de que se haya sesgado hacia abajo la estimación para darle tiempo al gobierno de Obama de asumir y lanzar los planes de estímulo económico y saneamiento del sistema financiero de modo tal que cuando se conociera el dato definitivo, no repercutiera duramente en el humor de los mercados. Para el resto, las estadísticas estadounidenses son confiables, no como la de algunos países del subdesarrollo.

Pero volviendo a la salud de la economía estadounidense, evidentemente la misma no se encuentra en su mejor forma. El panorama aparece más oscuro al considerarse la frágil salud de su sistema bancario.

¿Qué utilidad tiene el plan de saneamiento del sistema bancario si el Tesoro de los EE.UU. debe salir de urgencia a salvar a una de las principales entidades del sistema financiero de manera directa?

Con la nueva intervención, el Tesoro estadounidense se quedará con el 36% de las acciones del Citigroup (NYSE:C). Con ello, se pretende apuntalar la frágil base de capital de la entidad. El valor de las acciones de la entidad sintieron el golpe y cayeron significativamente, una mala noticia para los tenedores de dichos papeles. También sintió el golpe la bolsa de valores norteamericana en donde el índice S&P500 alcanzó su mínimo de los últimos doce años.

Evidentemente algunas de las entidades del sistema bancario estadounidense no resisten esperar hasta la plena implementación del plan de saneamiento del sistema bancario aprobado recientemente.

Preocupa la situación del sistema bancario estadounidense por dos motivos que ya he comentado anteriormente en otros artículos: la posibilidad de que se produzcan nuevos episodios de crisis en el sistema bancario que profundizarían la recesión económica, y la incapacidad que el mismo exhibe en este contexto para reactivar la rueda crediticia necesaria para la recuperación económica. Pero la continua inestabilidad del sistema financiero genera una preocupación adicional y es el riesgo de que se produzca una corrida bancaria, posibilidad no muy considerada pero latente y cada vez con mayor probabilidad de ocurrencia.

En otra de las novedades negativas dadas a conocer en el día de ayer, Fannie Mae (NYSE: FNM), anunció que perdió US$ 58.707 millones en 2008, (en 2007 había perdido US$ 2.050 millones), a pesar del incremento del 55% en sus ingresos netos. El gigante hipotecario le solicitó al Gobierno US$ 15.200 millones para hacer frente a su difícil situación financiera. La entidad posee actualmente un pasivo que supera a su activo. ¿Se puede confiar que esta entidad pueda generar en el corto plazo, créditos hipotecarios para recuperar al sector inmobiliario?

¿Y qué ha ocurrido del otro lado del Atlántico? También abundaron las malas noticias en las últimas horas. Finlandia y Dinamarca entraron oficialmente en recesión, alza del desempleo en el grupo de países que conforman la Unión Europea (que se ubica en el 7,6% de la PEA) y en la Eurozona (8,2% de la PEA), caída de la tasa de inflación tanto en la UE (-0,6% en enero), como en la Eurozona (-0,8% en enero) con un mayor riesgo de deflación y problemas en Europa del Este que obligó a la realización de un salvataje bancario en el que intervinieron conjuntamente el Banco Mundial, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo y el Banco Europeo de Inversiones.

En relación a esto último, la situación del sistema bancario en las economías de Europa oriental preocupa especialmente a algunas economías de la Europa occidental dado que la mayoría de las entidades bancarias de Europa del este se encuentran en manos de entidades de Europa de occidente (principalmente de entidades austríacas, italianas y suizas).

Ciertamente la crisis está descubriendo la fragilidad de las economías desarrolladas y el nivel desmedido de exposición a ciertos riesgos de los sistemas financieros. Ya a más de un año y medio de estallada la crisis, es difícil determinar la magnitud de la misma. A cada instante se hace más comparable por sus costos a la crisis del 30´ y ya no debería sorprender que la supere en varios aspectos.

¿Qué nuevos episodios nos sorprenderán la próxima semana? Difícil imaginar como también es difícil imaginar que de una vez por todas, los líderes de las principales economías decidan unirse para coordinar sus políticas económicas. También el sector privado debe hacer su parte y comprometerse con la recuperación económica. El “sálvese quien pueda” ya demostró no funcionar ¿Se habrá aprendido la lección?

¿Puede el deterioro de la economía llevar al euro a la paridad con el dólar?

¿Puede el deterioro de la economía de la eurozona llevar al euro a la paridad con el dólar?

Buenos Aires, Argentina

27 de febrero de 2009

Un hecho ocurrido en Argentina durante el 2008 y que realmente me llamó poderosamente la atención cuando se produjeron los temores sobre la salud de la economía local invadió a los argentinos. Tradicionalmente, cuando la incertidumbre se apoderaba del contexto económico argentino, los ahorristas se volcaban masivamente a la compra de dólares ya que la moneda norteamericana ha sido tradicionalmente uno de los pocos refugios capaces de proteger la riqueza de la población. En el nuevo episodio de incertidumbre, los argentinos recurrieron nuevamente a una divisa extranjera para proteger sus ahorros, sólo que la divisa elegida no fue el dólar sino el euro.

Debo aclarar que este episodio que se observó claramente en Argentina, no se volvió a repetir en los subsiguientes momentos turbulentos del año, y difícilmente vuelva a repetirse al menos en el corto y mediano plazo.

Una de las enseñanzas que nos está entregando la crisis financiera internacional sin dudas es que la economía de la eurozona nos ha engañado haciéndonos pensar que la misma tenía una mayor fortaleza que la que realmente posee.

Seguramente muchos se preguntarán a qué me estoy refiriendo cuando hablo acerca del engaño causado por la economía de la zona del euro. Es que apenas estallada la crisis, muchos creían que estábamos frente al fin del liderazgo mundial de la economía estadounidense y con ella frente al final del predominio del dólar como la moneda líder. Ante el vacío que produciría la caída de los EE.UU. como líder mundial, la zona del euro, que insinuaba una cierta consolidación luego de casi una década funcionando como tal, prometía tomar dicho liderazgo.

En dicho contexto, el euro emergía como la nueva divisa fuerte capaz de desafiar el liderazgo del dólar. Así, como muchos recordarán, el euro rozó los US$ 1,6 hacia el mes de abril de 2008 y se mantuvo cercano a dicho valor hasta que a finales del mes de julio comenzó su caída, con intentos de recuperación de por medio, hasta alcanzar los US$ 1,27 actuales.

Pero la zona del euro no solamente estaba implicada con los activos tóxicos que produjeron la crisis subprime en los EE.UU. y que infectó su sistema financiero, sino también se ha visto afectada por la caída en la actividad económica de aquel país demostrando el alto nivel de dependencia hacia la economía estadounidense y la poca capacidad que posee la demanda interna de los países de la eurozona para compensar el debilitamiento externo.

Tal es la debilidad demostrada por la economía de la eurozona que en los últimos tiempos se ha dudado incluso sobre la sostenibilidad tanto del bloque económico como tal (debido a las consecuencias negativas que en este tipo de situaciones sufren algunas de sus economías integrantes, dada la rigidez de acción que dicha pertenencia implica), e incluso la sostenibilidad del euro.

Lo cierto es que luego de haber perdido más del 20% de su valor máximo, existe un gran debate acerca de la evolución de la relación entre el euro y el dólar. En relación a este tema existen dos elementos que hacen probable la continuidad del debilitamiento de la moneda de la eurozona en relación al dólar y que son la continuidad del contexto de incertidumbre mundial y las perspectivas de un mayor deterioro en las condiciones económicas de la eurozona.

En relación al primer factor, existe una alta probabilidad de que el contexto de incertidumbre se mantenga durante gran parte del presente año. No solamente se ha complicado el panorama para la recuperación de la economía estadounidense y mucho más para la eurozona, sino aún no ha quedado atrás la posibilidad de ocurrencia de nuevos episodios de crisis en los sistemas bancarios. Este contexto de fragilidad no hace probable pensar en una recuperación sostenible del valor del euro.

En lo que a la situación de la economía de la eurozona se refiere, las variables macroeconómicas muestran un continuo deterioro. Ello ha provocado que la confianza económica en la eurozona siga cayendo en picada y su indicador se ubique ya en los 65,4 puntos, su menor nivel desde que el mismo comenzó a ser medido en 1985.

Las economías de la región han experimentado durante el cuarto trimestre de 2008 una fuerte contracción de su producto, pero las perspectivas son aún peores para el 2009. La mayoría de las proyecciones anticipan una contracción del PBI para la eurozona que podría superar el 2%.

La debilidad de la demanda externa ha sido uno de los factores determinantes de la contracción de la economía de la eurozona. Esta debilidad del frente externo se ve reflejada en la cuenta corriente de la región que perdió su posición superavitaria y en 2008 cerró con un déficit del 0,7% en términos del PBI.

Pero no solamente las economías de la eurozona se ven afectadas por su debilidad macroeconómica, también se encuentran amenazadas por la situación por la que atraviesan las economías de Europa del este que puede incidir fuertemente en la región. En Austria, Hungría y Rumania, la situación fiscal y el estado de salud del sistema bancario son frágiles. Desde las principales economías de la eurozona, se ha garantizado la ayuda para evitar una situación de crisis. No es que Alemania y Francia sean países tan solidarios que en estos tiempos piensen en ayudar a las economías más débiles solamente por caridad, sino un posible colapso de las mismas puede implicar un impacto negativo que ahondaría la situación recesiva de las economías de la eurozona con las que existen estrechas vinculaciones (principalmente por el sector financiero).

En este contexto negativo, la esperanza para el euro proviene de lo que pueda hacer EEUU. La economía norteamericana tiene mejores perspectivas de recuperación que la economía de la eurozona, pero ello puede influir favorablemente para la recuperación del euro dado que aumenta las perspectivas de recuperación de la economía de la eurozona dada la dependencia de la misma de la fortaleza económica estadounidense. De todos modos, las dificultades por las que atraviesa la economía estadounidense a pesar de los múltiples planes lanzados, hacen difícil estimar en cuánto tiempo y con que magnitud podrá recuperarse la misma. Por otra parte, la recuperación de la economía estadounidense puede no beneficiar al euro ya que podría implicar un brusco cambio de la dirección de la política monetaria con el objetivo de evitar la generación de una nueva burbuja especulativa y que se generen presiones inflacionarias desmedidas, lo cual alentaría el fortalecimiento del dólar.

En este contexto negativo para el euro ¿Hasta dónde puede caer la divisa de la eurozona?

Si bien el euro ha perdido significativamente valor desde sus máximos, no pocos analistas consideran que aún puede seguir desvalorizándose frente a la moneda estadounidense. La visión más extrema la propuso un artículo publicado en el site argentino “Infobae” que planteaba la posibilidad de que el euro vuelva a la paridad con el dólar. En relación a ello, el site argentino reflejó las declaraciones de John Mauldin, presidente de Millennium Wave Advisors, para quien el colapso de Europa del Este tendrá un impacto demoledor sobre la banca europea. Según Mauldin: “Europa está mucho más en riesgo que los Estados Unidos ante la ausencia de capacidad financiera de muchos países para nacionalizar algunos bancos, cuyos balances superan con creces sus respectivos PBI”.

A pesar de las malas perspectivas que tiene el euro, es difícil que pueda quebrar la barrera de los US$ 1,20. Este valor actuará probablemente como una barrera de contención para la divisa europea. ¿Y si quiebra el euro los US$ 1,20? Entonces sí podrá acercarse peligrosamente a la paridad con el dólar. Para que estas especulaciones tengan posibilidades de concretarse, la primera mitad de este año será crucial. Más allá de dicho período, estas posibilidades se irán diluyendo.

Datos negativos y más temor: La zona del euro se sigue hundiendo en la recesión

Datos negativos y más temor: La zona del euro se sigue hundiendo en la recesión

Buenos Aires, 31 de enero 2009


La situación de la economía de la eurozona preocupa cada vez más a los gobernantes que no logran encontrar una salida clara a la presente crisis.

En el último artículo sobre las economías de la eurozona, “Más pesimismo en Europa ¿Preocupación para Latinoamérica?” les comentaba acerca del deterioro que estaban observando las mismas y de su posible impacto negativo sobre las economías latinoamericanas. Es que el deterioro que está observando la economía de la eurozona tiene un impacto sensible sobre la economía global afectando las cotizaciones de los commodities, el volumen de comercio e incidiendo también a través de los mercados de capitales. De este modo, las economías latinoamericanas sufren ante la huída de los capitales, los menores precios de sus commodities de exportación, la menor demanda de sus bienes y servicios transables y una mayor competencia desde el exterior.

Sobre el cierre de la semana, se dio a conocer la tasa de desocupación del mes de diciembre para las economías de la eurozona, la cual resultó ser la mayor registrada en la región desde el año 2006 al alcanzar al 8% de la Población Económicamente Activa (PEA).

La desaceleración en la actividad económica tiene su reflejo también en la evolución de la tasa de inflación que continúa en pleno proceso de desaceleración. Si bien la menor tasa de inflación puede tomarse como un elemento positivo en términos no solamente de la competitividad del tipo de cambio real en la eurozona, sino también del mantenimiento del poder adquisitivo de las familias, también es reflejo de la profundidad que ha alcanzado la actual crisis financiera internacional sobre la región.

El dato preliminar de la tasa de inflación en la eurozona para el mes de enero indica que la misma cayó a su nivel más bajo en casi 10 años, al alcanzar un alza interanual del 1,1%. Si bien para el Banco Central Europeo (BCE), la posibilidad de una deflación de precios está descartada, la misma es tiene una probabilidad concreta de ocurrencia y no puede desestimarse. Vale recordar que el BCE tiene como objetivo mantener la tasa de inflación cercana al 2% por lo que probablemente deba continuar con los recortes en la tasa de interés de referencia (aunque seguramente no lo haga en la próxima reunión del mes de febrero), para evitar que la inflación se siga alejando del nivel objetivo.

Por otra parte, y como no podía ser de otra manera, la crisis está golpeando también el ánimo de los europeos. El indicador que mide la confianza económica cayó en la zona euro a mínimos históricos en el mes de enero, al ubicarse en los 68,9 puntos. Este resulta ser el nivel más bajo desde que comenzó la serie en 1985. El pesimismo de los europeos acerca de la situación económica impacta en sus hábitos de consumo haciendo de este modo más profunda la desaceleración económica.

Un dato que puede hacer pensar en la profundización de la caída en la demanda interna en la eurozona proviene del mercado crediticio. Los préstamos a empresas y hogares de la zona euro cayeron en diciembre por primera vez desde que comenzaron a llevarse estadísticas, según las cifras oficiales divulgadas el pasado jueves. Los préstamos al sector privado cayeron en un valor neto de 47.000 millones de euros en diciembre frente al mes de noviembre, lo que representa un descenso del 0,4%, un récord para los datos estadísticos que comenzaron a medirse en 1998.

Sobre la situación del mercado crediticio, según Julian Callow, economista en Barclays Capital: “Constituye una clara evidencia que la restricción en las condiciones crediticias está comenzando a sentirse y también refleja el colapso de la confianza empresaria”.

Quizás más pesimista sobre la situación del mercado de créditos se mostró Gilles Moec del Bank of America: “Básicamente, el crédito originado en el sector privado en la zona euro se ha estancado y eso, en sí mismo, es un muy mal síntoma para el futuro crecimiento económico”.

Otro dato que puede utilizarse para inferir la evolución del consumo familiar, es el relativo a la evolución del ahorro de las mismas. Ayer justamente se conoció que la tasa de ahorro de los hogares de la zona del euro aumentó cuatro décimas en el tercer trimestre de 2008, hasta el 14,4% de su renta disponible. Este incremento en el ahorro familiar se puede interpretar como un ahorro por precaución ante el temor que tienen las familias de perder sus ingresos ante la posibilidad de que sus integrantes queden desempleados.

Ya en el final de la semana aquella euforia generada por la novedad de que en los Estados Unidos se está evaluando la creación de un “banco malo” que se encargue de adquirir los activos tóxicos de las entidades bancarias estadounidense, fue absorbida por las nuevas noticias negativas que surgiera en las principales economías desarrolladas en general y en las economías de la eurozona en particular.

Al mismo tiempo que aparecen nuevos datos negativos, las opiniones de destacadas personalidades especialistas en la materia no dejan de generar temor sobre el futuro de la economía de la eurozona. Entre las opiniones que más impacto han generado, la del multimillonario George Soros, quien ha sugerido la posibilidad concreta de que el euro no logre sobrevivir a la actual crisis, ha sido sin dudas la que más preocupado tiene a los europeos.

Es que en la visión de Soros, si no se absorben los activos tóxicos existentes en el sistema financiero, ello podría afectar significativamente a la fortaleza del euro de modo tal de poner en peligro su supervivencia.

La actual crisis no solamente está amenazando al euro sino también lo está haciendo con una divisa histórica como lo es la libra esterlina. Es que la economía inglesa y su sistema financiero se encuentran atravesando por profundos problemas que han llevado a la cotización de la divisa inglesa a niveles mínimos en relación al dólar y a ubicarse en una relación de cuasi paridad frente al euro.

Mientras los gobiernos europeos siguen sin encontrar una salida clara a la crisis, la propuesta de creación de un banco malo evaluada actualmente en los EE.UU. aparece también como una alternativa válida para sacar a las economías europeas de la crisis. ¿Será ésta la solución que están buscando?

¿Qué tan bueno resultaría la creación de un “banco malo” para salir de la crisis?

¿Qué tan bueno resultaría la creación de un “banco malo” para salir de la crisis?

Buenos Aires, Argentina

29 de enero de 2009

Ayer, luego de bastante tiempo, volvió la euforia a los mercados de la mano de una buena noticia proveniente de los Estados Unidos y que podría acelerar la salida de la economía global de la situación de recesión en la que se encuentra.

Es que, más allá del mantenimiento de la tasa de interés de referencia por parte de la Fed y de la aprobación del plan de estímulo por parte de la Cámara de Representantes, ha cobrado fuerza la posibilidad de la creación por parte del gobierno estadounidense de un “bad bank” o entidad que adquiera la mayor parte de los activos tóxicos de los bancos, la cual limpiaría los balances de las entidades bancarias y de este modo apuntalaría la estabilidad de los mismos poniéndolas en condiciones de comenzar a reactivar el circuito crediticio.

Vale la pena recordar que esta idea de creación de un “banco malo” que adquiera los activos tóxicos de las entidades bancarias ya fue utilizada por las autoridades escandinavas en la resolución de la crisis bancaria del año 1991.

Dicho “banco malo” en la propuesta para los EE.UU. estaría gestionado por la Corporación Federal de Garantía de Depósitos (FDIC en sus siglas en inglés), entidad presidida por Sheila Bair, quien sería la encargada de adquirir de las entidades financieras estadounidenses aquellos activos afectados por las ‘hipotecas subprime’.

Una vez adquiridos dichos activos tóxicos, la FDIC asegurará los mismos mediante una emisión de bonos garantizada por la propia institución. Así la FDIC limpiaría a las entidades de activos tóxicos eliminando con ello los riesgos de crisis a los que están sometidas actualmente las entidades financieras estadounidenses.

Pero para concretar dicha “limpieza” de las entidades financieras, una de las cuestiones claves que se deberá analizar con cuidado, y que resultará esencial para que la iniciativa funcione, es la manera en que la FDIC valorará los activos tóxicos de los bancos en el momento de adquirirlos. En relación a este tema, el Secretario del Tesoro, Timothy Geithner, ha dado tres posibilidades que se están considerando: valorarlos tal y como el mercado está valorando activos similares, usar modelos de valoración utilizados por firmas independientes o buscar una valoración por parte de los supervisores financieros.

Considerando la metodología de valuación y su relación con el verdadero valor de mercado de los activos tóxicos, se identifican dos variantes para esta modalidad de banco malo: la del buen banco malo y la del mal banco malo. La primera alternativa es la que menores costos generaría y se encuentra más alineada con los objetivos de buscar un comportamiento prudente de las entidades financieras frente al riesgo. Es que en dicha variante el banco malo adquiere los activos a su valor de mercado obligando a los bancos a amortizar dichos activos y a limpiar sus balances. Del resultante, aquellos bancos que resulten ser insolventes son recapitalizados, nacionalizados o liquidados por el Estado.

En la variante de mal banco malo, el banco malo compraría los activos tóxicos a precios inflados (por encima de su valor de mercado) para que las entidades bancarias puedan empezar cuanto antes a prestar dinero nuevamente. Esta alternativa aparece como atractiva para los gobiernos ya que aceleraría el proceso de recuperación de las economías (al reactivar el canal crediticio), pero generaría perversos incentivos para las entidades bancarias a futuro además de implicar un mayor costo fiscal (e incluso grandes cuestionamientos por parte de la población).

Sobre estas alternativas, según la visión de David Roche, quien ha sido durante muchos años jefe de estrategia de Morgan Stanley y ahora presidente de su firma independiente: “Si no se adopta la solución del buen banco malo, el sistema seguirá tan corrupto como antes. Los activos malos seguirán chupando recursos del sistema económico en forma de prestatarios zombis, mala distribución y precio distorsionado del capital, deuda pública y déficits presupuestarios”.

Pero más allá de la modalidad que adopte dicha propuesta (aunque esto no sea un tema menor), lo cierto es que la creación de dicha entidad aumenta las posibilidades de una más rápida recuperación de la economía estadounidense ya que sacaría al sistema financiero estadounidense de la lucha por sanear sus estados contables y lo pondría en condiciones de poder generar crédito para el consumo y la inversión productiva.

Con un sistema financiero recuperado y tasas de interés históricamente bajas, la economía estadounidense, altamente dependiente del consumo doméstico, podrá acelerar su recuperación y ello representa una más que buena noticia para el resto de las economía mundiales.

El impacto positivo de la creación de dicho banco malo incentivará a otros hacedores de políticas a adoptar esta propuesta de resolución de la crisis. De este modo, un resultado positivo en la aplicación de la metodología de resolución en los EE.UU. podría inducir al Banco Central Europeo a tomar una medida similar que beneficiaría al sistema financiero de la eurozona.

Por lo pronto, lo que se puede afirmar es que esta propuesta ha traído un poco de esperanzas para que las economías puedan enfrentar la crisis y acelerar la salida de la crisis.

Pero hay que ser conscientes que tanto esta nueva propuesta de resolución como las medidas adoptadas anteriormente por los gobiernos, producirán incentivos perversos a futuro en el comportamiento de las entidades financieras sobre lo cual se deberá trabajar seriamente.

La otra cuestión sobre la que se deberá trabajar es sobre la solidez de la macroeconomía principalmente en los países desarrollados. Entre otras consecuencias, la crisis ha obligado a las economías desarrolladas a incurrir en grandes costos fiscales para atenuar su impacto, que implicarán un mayor peso de la deuda a futuro. Estas economías saldrán de la crisis golpeadas y requerirán de acciones urgentes para evitar la continuidad en el deterioro de sus variables macroeconómicas que puedan hacerlas nuevamente vulnerables a shocks adversos.

¿Por qué la crisis ha generado tanto interés entre los españoles en ingresar al ejército?

¿Por qué la crisis ha generado tanto interés entre los españoles en ingresar al ejército?

Buenos Aires
12 de Enero de 2009

¿Por qué los españoles están tan interesados en ingresar al ejército? En 2007 47.000 españoles se enrolaron en el ejército de España. En 2008 la cifra se incrementó notoriamente alcanzando los 80.000 enrolados.

No es que los españoles hayan encontrado un despertar en la vocación militar, sino que la situación del mercado laboral se ha deteriorado de tal manera durante el último año que no pocos ven en actividades como la mencionada una de las pocas salidas laborales existentes.

En 2008 la cantidad de desocupados en la economía española se incrementó en casi un millón de trabajadores. Actualmente existen en España 3,1 millones de personas desocupadas, la cifra más alta desde enero de 1996. Pero lo peor es que las perspectivas para este año es que continúe el deterioro en el mercado laboral español. Para algunos economistas, España puede alcanzar en 2010 un desempleo del 20% en su población económicamente activa.

Dentro de esta compleja situación recesiva por la que atraviesa la economía española el dato positivo lo ha dado la inflación. Cuando la tasa de inflación se mantenía en niveles elevados en la eurozona, en España su nivel superaba ampliamente el observado en el conjunto de países que componen la zona del euro (5,3% en España versus 4% en la eurozona). Pero en diciembre de 2008, la tasa de inflación interanual en España resultó levemente inferior a la observada en la eurozona (1,5% versus 1,6% en el conjunto de países del bloque).

El impacto de la crisis sobre la economía española se refleja claramente en la situación por la que atraviesa la producción industrial la cual cayó a su menor nivel de los últimos 15 años (registró una contracción del 15,1% en el mes de noviembre en relación al mismo mes del año anterior). Otro dato negativo lo aporta el incremento en el número de empresas que han solicitado su concurso de acreedores: en 2008 los mismos se vieron incrementados en un 182%.

El contexto recesivo por el que atraviesa la economía española se ha derivado en un círculo vicioso que agrava aún más la situación y de la cual no existe una salida sencilla dado el contexto recesivo de la economía mundial que hace que la demanda externa no pueda actuar como impulsora del crecimiento de la economía española.

Si bien la desaceleración inflacionaria resultó una buena noticia para España, el actual círculo vicioso que se genera por la caída de la actividad, el aumento del desempleo y la disminución en el consumo genera la posibilidad de que la economía española sea afectada por la deflación de precios, situación que agravaría el panorama por su impacto sobre la capacidad de los deudores de hacer frente a sus obligaciones que se verían incrementadas en términos reales.

Sobre la situación y perspectivas de la economía española, José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, fue claro en un artículo escrito para el site “Expansión” en el que afirmaba: “El modelo de crecimiento de la economía española, baja productividad, soportado por la demanda doméstica e intensivo en mano de obra, explica el rápido e intenso deterioro del mercado de trabajo. ¿Y el futuro? Sinceramente, hay pocos elementos positivos en estos momentos que permitan más allá de una ligera moderación sobre la rápida destrucción de puestos de trabajo observada hasta el momento”.

En base a lo planteado por Campuzano, la actual crisis que ha sumergido a la economía española en una dura recesión, sin dudas que ha determinado el final del actual modelo de crecimiento español.

El mismo ha demostrado su alta fragilidad y dependencia del contexto externo positivo para poder funcionar adecuadamente y su incapacidad para poder absorber shocks negativos.

El pertenecer a la eurozona, implica para España el no poder contar con la capacidad de generar los ajustes que fueran necesarios para sostener el crecimiento de su economía. Esta rigidez que le impone el pertenecer al bloque económico de la eurozona hace necesario que la economía española cuente con un margen de maniobra necesario para soportar escenarios adversos.

En este contexto, queda claro que la economía de España requiere de reformas estructurales que apunten directamente a aumentar su productividad, a diversificar su estructura económica, reducir su dependencia energética y su dependencia del consumo doméstico.

Sobre las perspectivas de la economía española, para el 2009 no se puede esperar otra cosa que la continuidad del deterioro en el crecimiento económico. Este año será un año de crecimiento negativo para España.

Lo positivo de la situación española es que su sistema financiero se encuentra en buen estado dado que ha sido debidamente protegido por el Banco de España de asumir riesgos desmedidos. Es por ello que se puede esperar que el sistema bancario español pueda alimentar la demanda interna generando financiamiento para el consumo doméstico y la inversión.

Claro que tanto el consumo como la inversión deberán ser incentivadas a través de medidas de estímulos llevadas adelante por el gobierno español que deberá trabajar duramente para apuntalar a la economía para evitar que la misma continúe con su deterioro.

Esta crisis le ha dejado una lección que deberá aprender España: su economía necesita de reformas estructurales para que pueda adecuarse a pertenecer a un bloque económico que le impide libertad en el uso de instrumentos de política económica. Si no aprende esta lección, indefectiblemente deberá soportar con mayor dureza que el resto de las economías de la eurozona, los padecimientos de las crisis futuras.


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