Posts etiquetados como ‘ecuador’

Se complica Ecuador

Se complica Ecuador

Se complica Ecuador El presidente de Ecuador, Rafael Correa Delgado cada vez está más cerca de Chávez y esta cuestión se hace notar en la economía ecuatoriana. La última decisión del gobierno de Correa, la quita de autonomía al Banco Central de Ecuador puede determinar el principio del fin de la dolarización en Ecuador.

Con la reforma aprobada por la Comisión Legislativa de Ecuador, en la cual decidió la eliminación de la autonomía del Banco Central, el presidente de Ecuador pasa a tomar el control absoluto de lo que haga la entidad monetaria. Según El Comercio: “Con el proyecto queda en manos del Ejecutivo la facultad de fijar las políticas monetaria, crediticia, cambiaria y financiera. Para ello, el proyecto reforma los artículos que se refieren a la conformación del Directorio de la entidad y sus atribuciones”.

Comisión Legislativa afirmaba en un comunicado: “Las reformas tienen por objeto eliminar su autonomía (Banco Central) y establecer una nueva conformación del directorio de la entidad, sus atribuciones, así como ajustar el sistema de remuneraciones de sus funcionarios”. Sin dudas, esto es una mala noticia para quienes aún creen en la sostenibilidad del modelo económico de dolarización de la economía ecuatoriana.

¿Qué hará desde ahora en más el Banco Central de Ecuador? Simplemente, obedecer órdenes del gobierno ecuatoriano. Y está altamente probado por la historia (por ejemplo, el economista estadounidense Alan Blinder lo ha hecho), que cuanto menor es la independencia del Banco Central, mayor es la tasa de inflación esperada.

Es que un gobierno con capacidad de influir en las decisiones del Banco Central no puede evitar la tentación. Es como poner frente de un niño, una canasta llena de golosinas y esperar que no se sienta tentado a tomar algunas sin que nadie se diera cuenta. El gobierno ecuatoriano se fijará más de la cuenta en la marcha de la economía y le dará órdenes al Banco Central en dicho sentido.

Por lo anterior, creo que los ecuatorianos deberían estar muy preocupados ya que la decisión tomada por el “Congresillo” como lo llama El Comercio, es altamente riesgosa para una economía dolarizada como la ecuatoriana.

Para aquellos lectores que no conocen demasiado acerca de la economía de Ecuador, les cuento que la economía ecuatoriana se encuentra dolarizada desde el año 2000 y la decisión de implementar este modelo económico se produjo en un contexto particular. La adopción del uso de la moneda estadounidense en Ecuador se produjo luego de que el país sufriera una gran crisis económica a finales de la década de los 90´ y una fuerte devaluación del sucre, su ex moneda. En dicha situación, el sistema económico que finalmente se aplicó aparecía como una de las únicas alternativas viables para estabilizar a la economía (quizás podrían haber optado por la convertibilidad de su moneda por el dólar norteamericano para contar con cierta flexibilidad y posibilidad de volver atrás la decisión cuando el contexto interno mejore, pero eso ya es otra historia).

Hasta el momento, con la aplicación de este nuevo modelo económico en el que el dólar ocupa un lugar central, a Ecuador no le ha ido tan mal que digamos. La economía ha podido crecer a buen ritmo, y las cuentas fiscales y externas se han mantenido en orden. Podemos decir que la economía se había disciplinado luego de su decisión de utilizar una moneda de reserva internacional. Es que la dolarización de la economía ecuatoriana impone una serie de restricciones para que la misma pueda sostenerse sin generar situaciones de crisis. Entre dichas condiciones, la disciplina en las cuentas fiscales y externas más la estabilidad de precios son cuestiones primarias.

Y en relación a esto último, la utilización de la divisa norteamericana no ha generado todos beneficios prometidos de antemano. La tasa de inflación de la economía ecuatoriana se ha mantenido en niveles elevados en todo el período en el que la economía adaptó el uso del billete estadounidense como moneda de curso legal. Entre los años 2001 y 2008 la tasa de inflación promedio de Ecuador fue del 7,2% mientras que la tasa de inflación promedio en los Estados Unidos fue del 2,5%.

Si bien durante el período 2004 a 2007 la tasa de inflación minorista en Ecuador se logró reducir a un promedio del 2,81%, estando en tres de dichos cuatro años por debajo de la tasa de inflación minorista estadounidense, en el 2008 resurgieron las presiones inflacionarias registrando una variación del 8,8%.

La mayor tasa de inflación diferencial repercute en la competitividad de la economía ecuatoriana con consecuencias negativas sobre los resultados de balanza comercial. Por el momento, este efecto negativo no se ha reflejado del todo pero ello tiene una explicación. El resultado del Balance Comercial se ha podido mantener gracias al incremento observado en 2008 en el precio promedio del petróleo. El 63% de las exportaciones de Ecuador responde al sector petrolero.

El sector petrolero ha contribuido al crecimiento de la economía y al sostenimiento de la estabilidad en las cuentas fiscales y externas ocultando detrás de sí el deterioro de la economía ecuatoriana. La llamada “enfermedad holandesa”, que se produce cuando la explotación de un recurso natural genera una apreciación cambiaria destructiva para el resto de los sectores productos de una economía, pareciera ser que se está abriendo paso.

La mayor inflación esperada agravará el problema de apreciación del tipo de cambio real de la economía ecuatoriana y hará más vulnerable al sector externo de Ecuador. Ya existen elementos para anticipar iniciativas de política monetaria expansivas, dentro de lo que una economía dolarizada permite. La contracción esperada del PBI de Ecuador para el presente año (de -0,2% según LatinFocus) y la baja tasa de crecimiento que se anticipa para el 201 (del 2,3% en una economía que necesita un mayor ritmo de crecimiento), son una tentación para que el gobierno de Correa sugiera políticas expansivas.

Pero a la cuestión de la política monetaria, se agregan otros dos problemas para la sostenibilidad del modelo en Ecuador. Uno se relaciona a la proyección del resultado fiscal para el presente año y para el 2010. Según el relevamiento realizado por LatinFocus, para el presente año se espera que la economía ecuatoriana observe un déficit fiscal del 3,7% del PBI y del 2,5% para el 2010. Este déficit fiscal se traducirá en parte, en déficit de cuenta corriente, el segundo de los problemas, que según las proyecciones del relevamiento de LatinFocus, alcanzarán al 2,7% del PBI en el presente año y al 1,6% en el 2010.

El default en el que incurriera Ecuador tiempo atrás le ha cerrado los mercados externos para financiarse lo que puede poner bajo tensión a la economía de Ecuador en caso de necesitar hacerse de fondos, justo cuando la billetera de Chávez no está disponible.

Bajo este contexto, se hace muy difícil pensar que el modelo de dolarización de la economía ecuatoriana pueda sostenerse. ¿Estará el gobierno de Correa evaluando seriamente lo que está haciendo?

Horacio Pozzo

LatInforme Diario

Si no pudo hacerlo en Julio, puede hacerlo en Agosto. Suscríbase a Valor Global y sea más rico que el mes pasado. Ver más acá:

Valor Global

Vuelven los capitales a las economías emergentes

Vuelven los capitales a las economías emergentes

Buenos Aires, Argentina
12 de mayo de 2009

Con las señales positivas que han estado surgiendo en los últimos días desde la economía estadounidense, las perspectivas de recuperación económica global han mejorado de un modo no menor.

Como a los inversores no les gusta demasiado estar mucho tiempo escondidos hasta que pase la tormenta, con los primeros rayos solares de la recuperación, están saliendo apresurados a tomar posiciones de mayor riesgo para ser los primeros en beneficiarse con la recuperación de las economías.

publicidad
eToro es operar en Forex con sólo darle a un botón.
Un software visual de Forex que pone a su disposición todas los instrumentos que necesita para operar.
Conózcanos mejor aquí

John Lyons, Alex Frangos y Alastair Stewart grafican claramente en una nota para “The Wall Street Journal”, lo que está sucediendo en los mercados emergentes los cuales no logran comprender aún por qué están regresando los capitales externos con tanto entusiasmo.

Con las economías girando lentamente hacia la recuperación, los inversores están modificando sus posiciones y lentamente comenzaremos a observar un desarme de las posiciones más conservadoras. Así por ejemplo, en siete semanas, los inversores desarmaron sus carteras en inversiones estadounidenses por US$ 9.800 millones para orientarlas hacia mercados más rentables. No es que no valoren la seguridad, pero los inversores prefieren ampliamente buscar rentabilidad ya que es lo que está en su esencia.

El tiempo de defender el capital está finalizando según lo que han entendido los inversores. Se inicia para ellos nuevamente la etapa de buscar rentabilidad. Y qué mejor idea que recurrir a los mercados emergentes en donde se pueden encontrar gran cantidad de oportunidades de inversión de muy buena rentabilidad.

Lógicamente, en los mercados emergentes en donde se encuentra la rentabilidad, la misma se consigue aceptando un cierto nivel de riesgo. Incluso este riesgo puede no ser tan fácilmente medible luego de los sacudones que han experimentado las economías producto de la crisis, y de los que aún no se han logrado liberar.

Aunque exista incertidumbre acerca del riesgo que estarán asumiendo los capitales que se dirijan hacia las economías emergentes, se puede suponer que dicho riesgo se ve reducido por la situación de salida de la crisis. Quizás pueda parecer un argumento extraño, pero vale recordar que la crisis les ha hecho perder fuertemente valor en buena medida por motivos no vinculados a la situación propia de los mismos sino a la necesidad de los inversores de hacerse de liquidez y buscar inversiones más seguras.

El apetito inversor por las posiciones de riesgo ya se está haciendo sentir en los índices bursátiles. En el caso de Brasil, el índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo, ha registrado un alza del 75% desde sus niveles mínimos del mes de octubre de 2008. También las bolsas de los mercados emergentes han avanzado 50% en los últimos dos meses. Así lo refleja el índice MSCI de Mercados Emergentes (NYSE:EEM), que sigue el desempeño de 23 mercados emergentes.

chart


El retorno del apetito inversor por el riesgo, creo que es sin dudas una buena noticia aunque quizás sea un poco desmedido el comportamiento que se está observando frente a las aún insuficientes evidencias de que la crisis ha comenzado a pegar la vuelta.

Más allá de mis dudas acerca de lo fundamentado del accionar inversor (es que muchas veces, el comportamiento que exhiben los capitales carece de racionalidad), uno puede pensar en los efectos positivos que el retorno del optimismo a los mercados pueda implicar para las economías. Sin dudas, el optimismo en los mercados puede generar un efecto contagio positivo sobre el consumo de las familias y la inversión empresaria, ya que, ante la percepción de cambio de escenario, pueden animarse a reducir sus comportamientos precautorios. Así, las profecías de recuperación que están vaticinando los inversores se estarían auto cumpliendo.

De este modo, lo que se está observando en los mercados bursátiles da lugar a ilusionarse con una más pronta recuperación de la economía global ante un cambio de ánimos que se traduzca en una mayor demanda. Pero hay que tener cuidado con los riesgos que puede generar un optimismo excesivo (si es que esto es lo que está ocurriendo), ya que comportamientos extremos de los inversores pueden dar lugar a movimientos desestabilizadores en los mercados. Así, lo que parece una situación favorable puede transformarse en un elemento que obstaculice los objetivos de recuperación económica.

Para los hacedores de política monetaria, el contexto actual de movimientos bruscos en los mercados financieros representa sin dudas un gran desafío ya que la política monetaria de manejo de tasas de interés no basta para controlar la estabilidad de los mercados y conducir el comportamiento tanto de la inflación como del crecimiento económico.

Sin dudas, el retorno de los inversores a las economías emergentes se debe seguir con atención por parte de los gobiernos para evitar que se transformen en una amenaza para la estabilidad de las economías. Volviendo al caso de Brasil, el regreso de los inversores se está reflejando en la evolución del real que se ha venido apreciando en el último tiempo y actualmente está cerca de romper el piso de las dos unidades por dólar, nivel que no observaba desde octubre de 2008 (actualmente el dólar en Brasil cotiza a R$ 2,06). La apreciación cambiaria puede afectar aún más a las cuentas externas de Brasil que han sido duramente afectadas por la crisis, lo cual mantiene atemorizados a los industriales brasileños que aún no lograr superar la situación depresiva por la que están atravesando. Esta amenaza sobre el tipo de cambio no solamente está latente en Brasil, sino también en el resto de las economías latinoamericanas.

Para no resultar pesimista, creo que es válido rescatar el aspecto positivo que tiene el retorno de los capitales a las economías emergentes en general y a las economías latinoamericanas en particular. Es que el regreso de los capitales a las economías emergentes representa no solamente una señal de la recuperación del apetito de los inversores por el riesgo, sino también es una señal de confianza hacia dichas economías.

Esta confianza en las economías emergentes tiene fundamentos sólidos. Vale recordar que la actual crisis financiera internacional no se originó en el mundo emergente. Lejos de ello, buena parte de las economías en desarrollo observaban un sólido y sostenido crecimiento económico que estaba apoyando al desarrollo de las economías.

En el caso de las economías latinoamericanas, salvo los casos de Argentina, Venezuela y Ecuador, en líneas generales venían aplicando políticas económicas sólidas y consistentes con el crecimiento de largo plazo. La crisis detuvo el ritmo de crecimiento que venían observando pero no frenó las perspectivas de crecimiento de largo plazo, por lo que en ellas existen grandes oportunidades de inversión para cuando se retome la senda de crecimiento local y global.

Pienso en estos momentos en economías como las de Brasil, Perú y Colombia, economías con grandes perspectivas en un futuro no muy lejano, que antes de la crisis exhibían gran cantidad de proyectos para consolidar el crecimiento a largo plazo y para prepararse para el mismo. Estos proyectos (de infraestructura, de inversión en fuentes de energía, en sectores económicos estratégicos, entre otros), de ninguna manera han sido abandonados, sino que se han mantenido vigentes y se acelerarán en cuanto el contexto económico mejore. Sin dudas, economías con importantes proyectos de inversión, representan un ambiente más que atractivo para aquellos inversores que buscan rentabilidad. ¿Podrán aprovechar estas economías, el retorno de los inversores para potenciar su desarrollo económico?

Colombia se prepara para un difícil 2009

Colombia se prepara para un difícil 2009

Buenos Aires, Argentina

23 de enero de 2009

En el último artículo sobre Colombia “¿Hasta cuándo Venezuela podrá mantener el tipo de cambio oficial?les hablaba de sus muy buenas perspectivas que observa su economía en el

largo plazo. Sin embargo, en el corto plazo la economía colombiana deberá enfrentar un escenario adverso y es por ello que deberá extremar los esfuerzos por evitar que la crisis tenga un impacto desmedido sobre la misma poniendo en riesgo los grandes logros que ha alcanzado.

La economía de Colombia, entró en un periodo de desaceleración en medio de la crisis financiera internacional. La misma habría crecido un 3,5% en el 2008 luego de un crecimiento del 7,7% en el 2007. Para el 2009, el Gobierno de Uribe espera un crecimiento de un 3,0% en el PBI dado el impacto de la crisis financiera internacional. La desaceleración en el crecimiento económico se explica tanto por la caída en la demanda externa como en la interna.

La situación de crisis global ha afectado a los principales socios comerciales de Colombia (EE.UU., Venezuela y Ecuador), lo cual está generando una gran preocupación en el gobierno de Álvaro Uribe. Es que estos tres países representan el 57% de las exportaciones colombianas y la posibilidad de una más que significativa caída en sus demandas de bienes y servicios colombianos en dichos países no es menor.

En el caso de Venezuela, en el último artículo Por qué Colombia es una de las economías con mejores perspectivas de largo plazo en Latinoamérica les comentaba acerca los problemas de la economía venezolana ante la caída del precio internacional del petróleo que dificultan la sostenibilidad del tipo de cambio nominal poniendo en riesgo el volumen de importaciones en general y aquellas provenientes de Colombia en particular (que resultan de gran necesidad para una economía con una limitada variedad de producción de bienes y servicios).

El gobierno de Ecuador por su parte, implementó una serie de medidas para restringir las compras externas en US$ 1.453 millones elevando los aranceles e implementando cupos de importación. Ello es debido al fuerte deterioro esperado en las cuentas externas del país que podría tener un impacto en la economía real al estar la economía dolarizada y depender de la generación de divisas para sostener la oferta monetaria.

Sobre la decisión de Ecuador, el Ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Luis Guillermo Plata decía: “Ecuador también me preocupa porque sacó una resolución donde dice que tiene un problema de balanza de pagos, o sea, que no va a tener dinero para pagar sus importaciones y eso afecta a todos los países”.

Los problemas en el sector externo repercuten en la economía colombiana y producen temor en la población que se prepara para tiempos difíciles. Es así que la producción industrial descendió en Colombia un 13,3% en términos interanuales en el mes de noviembre de 2008, mientras que las ventas minoristas decrecieron un 2,95%, según se acaba de dar a conocer en la presente semana.

Pero además de los problemas por la desaceleración en la demanda externa y la caída en la demanda interna (menor inversión y menor consumo), la economía colombiana deberá soportar el deterioro de sus cuentas fiscales producto de menores ingresos y la necesidad de llevar adelante un mayor gasto fiscal para evitar la profundización de la desaceleración económica provocada por la crisis externa.

En estos momentos en Colombia se está elaborando un nuevo paquete anticrisis que presupone una erogación de US$ 24.500 millones consistente principalmente en inversiones en infraestructura. Con ello se pretende preservar el empleo y generar nuevos puestos de trabajo.

Las metas del déficit fiscal consolidado y del Gobierno Central fueron ampliadas a un 1,8% del Producto Interno Bruto (PIB) y a un 3,2% del PIB, respectivamente. Esta ampliación de las metas fiscales no significan que Colombia decida tomar una actitud irresponsable incrementando su déficit, sino ciertamente responde a una necesidad de atenuar la amplitud del ciclo económico para que no tenga un impacto social profundo.

A los esfuerzos que deberá hacer la política fiscal para atenuar el impacto de la crisis, el Banco Central de Colombia deberá hacer su parte. Para la reunión del presente mes, se espera que la entidad recorte nuevamente su tasa de interés de referencia aunque en diciembre la inflación haya finalizado en 7,67%.

Para el 2009 las expectativas inflacionarias de la entidad rectora de la política monetaria en Colombia se ubican en el 5%, con lo cual se cumpliría la meta que se ubica justamente en dicho nivel (con un margen de medio punto porcentual hacia ambos lados). Es que el deterioro tanto del contexto interno como externo reducen las presiones inflacionarias de la economía.

Pero volviendo al contexto planteado para el año actual en la economía colombiana, más allá de estos inconvenientes que deberá enfrentar la misma, la economía se encuentra protegida ante un posible agravamiento de la situación. Es que la economía colombiana cuenta con recursos para hacer frente a la situación de crisis y a cualquier shock inesperado que pueda afectarla, lo cual aumenta la fortaleza de la misma.

En este sentido, el ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga sostuvo que existen varias líneas contingentes que el país podría usar ante algún faltante de liquidez, que en el caso del Fondo Monetario Internacional (FMI) podría ascender hasta los US$ 6.000 millones en caso de ser necesario. Colombia tiene cubierto su programa financiero para este año y no tendrá problemas en cubrir el del año entrante. Ello despeja el panorama de cualquier posible situación es estrés por falta de recursos ante mercados financieros internacionales prácticamente cerrados.

El 2009 será un año duro para Colombia, aunque no afectará sus buenas perspectivas en el mediano y largo plazo. El gobierno de Uribe deberá tener como objetivos a alcanzar durante este año, además de evitar la profundización de la desaceleración económica, continuar con la mejora en la competitividad de la economía y avanzar lo más aceleradamente posible en la celebración de nuevos Tratados de Libre Comercio (TLC), para reducir la dependencia externa y ampliar el abanico de destino posibles de los productos colombianos.

¿Puede Ecuador ir hacia una desdolarización de su economía?

¿Puede Ecuador ir hacia una desdolarización de su economía?
Buenos Aires, Argentina
15 de diciembre de 2008
La decisión del presidente ecuatoriano Rafael Correa, de no pagar los vencimientos de la deuda externa de su país, generó cataratas de interrogantes acerca de dicha decisión, las cuales intentaré descifrar en el presente artículo.
¿Está justificada la decisión de Ecuador de no pagar los servicios de su deuda externa?
Ecuador ya se encuentra en default. El viernes, según se podía leer en el portal del periódico ecuatoriano “El Comercio”, había declarado Correa que no pagaría los servicios por los bonos Global 2012, por un valor de US$ 30,6 millones. De este modo, el país entra en default por sexta vez en su historia.
En el día de hoy, el presidente Rafael Correa tenía tiempo hasta las 10 hs. para abonar US$ 30,9 millones de intereses de los bonos de deuda Global 2015. Pero el presidente ecuatoriano decidió no pagar la deuda diciendo estas palabras: “Yo di la orden… así que el país está en default (moratoria) de su deuda externa”.

Lógicamente, Ecuador tiene en estos momentos un índice de calificación de riesgo que está en la categoría CCC, es decir, país de altísimo riesgo.
¿Es acertada la decisión de Correa de no pagar los servicios de la deuda externa?
La historia demuestra que nunca resulta acertada una decisión de no pago de deuda. Aunque parezca que pueda resultar beneficioso en el corto plazo, las consecuencias del incumplimiento para con las obligaciones internacionales se hacen sentir a futuro sobre la economía incumplidora.
¿Qué implicancias tiene para la economía ecuatoriana el no pago de la deuda?
Obviamente, con esta decisión Correa está adquiriendo un mayor costo financiero sobre las futuras emisiones de deuda que su país pretenda hacer (cuando el mercado desee volver a abrirle sus puertas). Este antecedente implica que Ecuador es un país riesgoso, y como tal deberá pagar una prima de riesgo adicional por dicha condición.
En relación a lo anterior se puede decir que Correa está cerrando con su decisión prácticamente toda posibilidad de financiamiento externo, muy necesario para que la economía ecuatoriana siga funcionando.
El mayor acercamiento a Chávez que Correa produce (al menos a los ojos del mundo), con esta determinación de no pagar los servicios de la deuda, atenta contra el ingreso de capitales destinados a inversión en la economía real ecuatoriana.
Pero no solamente se limita la inversión extranjera en la economía de Ecuador, sino también los empresarios locales reducirán sus planes de inversión ante un eventual aumento de la volatilidad e incertidumbre en la economía. Ello se traduce en un menor crecimiento para los próximos años.
Por lo visto, la ecuación parece ser bastante negativa, para las perspectivas de la economía ecuatoriana, ya que los costos superan ampliamente los beneficios del no pago.
Pero para Ecuador, el no pago de la deuda no es el único problema que debe enfrentar. La crisis financiera internacional ha golpeado fuerte a la economía ecuatoriana produciendo una fuerte caída en sus exportaciones y en el volumen de sus remesas. Las remesas se han reducido en el acumulado del año, un 4,03%.
Frente al deterioro de la economía ecuatoriana, existe una idea que por el momento no se está evaluando abiertamente pero que representa una alternativa viable en momentos en que un ajuste resulta necesario. Y dicha alternativa es la desdolarización de la economía ecuatoriana.
La posibilidad de que Ecuador decida desdolarizar su economía, genera tantos beneficios como riesgos. La desdolarización de la economía le permitiría mayor flexibilidad al gobierno para ajustar el valor de su moneda de modo tal de lograr un tipo de cambio competitivo que potencie el crecimiento de la economía ecuatoriana vía la demanda externa.
Por otra parte, se debe considerar que la desdolarización de la economía ecuatoriana implica un riesgo ante la falta de disciplina en el manejo de la política monetaria que puede derivar en una alta inflación y en la desconfianza sobre la economía.
Ecuador se encuentra frente a un momento clave en el desenvolvimiento de su economía, por eso es que resultará clave para la misma que el gobierno ecuatoriano se comporte de manera prudente.

¿En qué países latinoamericanos miran las firmas españolas para invertir?

¿Qué países latinoamericanos son los más atractivos para las inversiones que los capitales españoles harán en 2009?

El contexto económico en España es por demás preocupante. La economía, aunque no declarada, se encuentra en recesión con un fuerte deterioro de la actividad económica que se ve reflejada en un incremento en el nivel de desempleo que lo ubica como el más alto de los últimos 12 años.
En medio de este contexto, las principales empresas españolas miran hacia Latinoamérica para invertir. Pero esto que puede sonar contradictorio, tiene su lógica y es que las inversiones que realizan dichas empresas en América Latina, les permiten lograr un efecto compensatorio ante la desaceleración de la economía de España ya que las economías de la región, aunque a un menor ritmo, continúan creciendo y con mejores perspectivas a futuro apuntaladas por la salud de sus variables macroeconómicas.
En este sentido y en este orden México, Brasil, Chile y Colombia encabezan las preferencias como destinos prioritarios para la inversión, según un informe elaborado por IE Business School y la consultora de relaciones públicas Gavin Anderson & Company que recoge la opinión de 20 compañías que cotizan en la bolsa española, en donde se destacan firmas como BBVA, Repsol YPF, Iberia o Telefónica.
¿Por qué son estos países los que lideran las preferencias de inversión de las firmas españolas en la región? Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de Economía de IE Business School y autor del informe, lo explica de la siguiente manera: “Se trata de mercados donde las reglas del juego están muy claras y la renta per cápita ha subido notablemente en los últimos años, lo que incita a un mayor flujo de compras”.
Los resultados arrojados por la encuesta muestran que el 75% de los encuestados (esto es, 20 de las 35 compañías que forman el Ibex) tiene pensado incrementar su presencia en México en 2009 y el argumento en el que se apoyan más decididamente para justificar dicha determinación es el importante mercado interno que el país posee. Vale destacar que la economía mexicana es una de las más afectadas de la región por la recesión por la que atraviesa la economía norteamericana.
Así como la encuesta muestra el reconocimiento que reciben las economías latinoamericanas que están llevando adelante políticas más sanas y que buscan respetar las reglas de juego de modo tal de generar un contexto de previsibilidad para las inversiones, la misma también muestra el castigo que reciben (y el costo implícito que ello produce), aquellas economías en donde la incertidumbre de las reglas de juego en el contexto de los negocios, ha pasado a ser lo común.
Dentro de este grupo de países, se encuentran tanto Venezuela, como Argentina y Bolivia, quienes serán los países de la región que tengan un desarrollo menos favorable para el 2009, según las respuestas de las empresas encuestadas.
Como ya les he mencionado en mis artículos (aunque sea algo que cada vez más resulta evidente), en Latinoamérica existen dos grupos de países bien diferenciados: aquellos que buscan respetar las reglas de juego y priorizar la transparencia en los mercados y en sus acciones de política económica y aquellos que sólo piensan en el día a día y aplican sus políticas económicas en función a ello cambiando de manera muy frecuente las condiciones del mercado.
En relación a lo anterior Martínez Lázaro, decía acerca de la visión de las empresas españolas: “Los inversores se han dado cuenta de que Latinoamérica no es un todo y han marcado una diferencia más acusada entre aquellos países que presentan unas condiciones adecuadas y los que no”.
La inseguridad jurídica observada en estos países, la inestabilidad política y económica y un mercado no muy grande, son factores muy tenidos en cuenta por las firmas españolas para decidir el destino de sus inversiones en la región. Posiblemente, en el caso de Perú, este país no se encuentra dentro de los cuatro principales destinos de inversión de los capitales españoles, por su reducido mercado interno, aunque su economía viene creciendo a muy buen ritmo y sus variables macroeconómicas gozan de muy buena salud, al tiempo que muestra un interesante potencial de desarrollo.
Quizás se pueda pensar que esta encuesta muestra solamente la visión de veinte empresas españolas, pero a mi parecer es bastante representativa de la visión del inversor extranjero para con la región.
Es por ello que representa una buena guía de hacia dónde deben orientarse las economías latinoamericanas si pretenden generar un mayor atractivo de los capitales extranjeros para de este modo, lograr potenciar el crecimiento y desarrollo de sus economías.
¿Tomarán nota los gobiernos latinoamericanos de estos mensajes que los inversores les envían?
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo

¿Efecto dominó?: No solamente Ecuador cuestiona préstamos de Brasil

El caso Odebrecht que crispó los nervios de brasileros y ecuatorianos trae cola. A raíz de este caso, varios países latinoamericanos están auditando sus deudas externas y, de seguir los pasos de Ecuador, se pueden generar no sólo conflictos diplomáticos, sino económicos de gran escala como nos detalla a continuación este artículo de Latinforme.com

Lo que en una primera instancia aparecía como un hecho aislado en lo que era la decisión de Ecuador de no pagar el crédito contraído con el BNDES, por considerarlo irregular y de este modo, solicitar a un tribunal internacional la anulación de una deuda por US$ 286,8 millones, parece que puede ser la punta de un iceberg.

El crédito solicitado al BNDES tuvo como motivación el financiar la construcción de la hidroeléctrica de San Francisco, una obra construida por la empresa brasileña Odebrecht, que fue inaugurada a mediados de 2007 pero que dejó de funcionar en junio del presente año debido a fallos estructurales serios. A consecuencia de ello, Ecuador responsabilizó a la firma brasileña, la cual fue echada del país por su presidente Rafael Correa.

Pero el problema con las financiaciones realizadas por Brasil, no terminan allí. Es que luego de que Ecuador cuestionara dicha deuda, se sumó a los reclamos de Correa, su amigo Hugo Chávez que anunció el pasado viernes la creación de una auditoría para su deuda externa.

Y a Ecuador y Venezuela, se sumaron también Paraguay y Bolivia, quienes iniciaron auditorías internas al respecto. El primero también creó otra auditoría, con foco en la deuda asumida en conjunto con Brasil para construir la hidroeléctrica de Itaipú, la cual no es del todo clara y genera tantas dudas como en el caso de Ecuador.

En el caso de que la deuda ecuatoriana sea anulada por el tribunal internacional, la misma tendrá que ser asumida por el Tesoro brasileño, que fue garante de la operación. Algo similar puede ocurrir con el resto de los países.

La generalización del conflicto, además de producir un conflicto diplomático entre Brasil y este conjunto de países, implicaría un perjuicio económico para Brasil por US$ 5.000 millones. Pero también implicará un perjuicio económico para todos los países involucrados al reducir el comercio entre éstos y la economía brasileña.

En este sentido, en relación al conflicto con Ecuador el canciller brasileño Celso Amorim decía en caso de que Ecuador no haga efectiva sus obligaciones: “Va a acabar el comercio entre Brasil y Ecuador”. Esta amenaza tiene implicancias negativas no solamente para Ecuador, sino también para Brasil y potencialmente para el resto de los países que pueden ingresar en un conflicto similar con el país que gobierna Lula Da Silva.

Como dato de la relación comercial existente entre Ecuador y Brasil en 2007, el intercambio comercial entre ambos totalizó US$ 767,5 millones, de los cuales US$ 36,6 millones correspondieron a exportaciones ecuatorianas y US$ 730,9 millones restantes correspondieron a importaciones desde el Brasil.

Las relaciones comerciales entre Brasil y Venezuela, acumulaban a setiembre US$ 5.500 millones y las estimaciones ubicaban en US$ 7.000 al volumen total del presente año. El posible deterioro de las relaciones comerciales entre ambos países podría generar en Brasil un impacto significativo en la Zona Franca de Manaos, en el norte de Brasil desde donde se producen y exportan a Venezuela materiales electrónicos, electrodomésticos, cauchos y últimamente además, alimentos y ganado bovino. Del lado de Venezuela, las exportaciones hacia Brasil son principalmente derivados del petróleo al tiempo que, de la represa del Guri, Venezuela suministra energía a las poblaciones fronterizas del norte de Brasil.

En lo referente a la relación comercial entre Brasil y Paraguay la balanza comercial es netamente favorable al primero en más de US$ 1.100 millones anuales. Por otra parte, la importancia del apoyo de la economía brasileña para Paraguay no es menor. Paraguay se convirtió en el quinto exportador más grande de soja del mundo con el apoyo de la tecnología brasileña.

Para Bolivia, además de representar un importante socio comercial, Brasil es el actual mayor inversionista extranjero en el país, por lo que un deterioro en las relaciones entre ambos implicaría un daño no menor para la economía boliviana.

Pero no solamente este conflicto dañaría las relaciones comerciales entre dichos países, sino que además, también alteraría las inversiones extranjeras directas, aunque en una menor magnitud.

El conflicto entre Ecuador y Brasil ha derivado en una serie de consecuencias con un potencial impacto negativo de significación para todos los países involucrados (incluido Brasil), pero el daño en las economías más pequeñas puede llevarlas al punto de comprometer su salud macroeconómica. ¿Estarán estos países dispuestos a negociar una solución alternativa que evite que todos pierdan en el conflicto?

Correa en Ecuador no la pasa mejor que Chávez en Venezuela

Los efectos de la baja del precio del crudo en las economías exportadoras de petróleo en Latinoamérica… economías populistas que basan su caudal político y económico-social en el commodity, pero cuando el commodity baja… ¿cuáles son los efectos provocados en esos países y qué debieran hacer para evitarlo? Ayer hablamos de Venezuela, hoy es el turno de Ecuador.

Ayer hablábamos de la difícil situación por la que atraviesa la economía venezolana en El dólar es la principal amenaza para Chávez , una economía que por graves errores de política económica de su gobierno, se hizo altamente dependiente de sus exportaciones de petróleo, al tiempo que sufre los efectos sobre su sistema productivo de la distorsión producida en sus precios relativos (internos y en el tipo de cambio).
Hoy será el turno de Ecuador, un país amigo de Venezuela y que tampoco la está pasando de la mejor manera, dada su alta dependencia de las exportaciones de petróleo. Para Ecuador, las exportaciones de petróleo representan el 40% del total de las mismas.
El desplome del precio del petróleo ha llevado gran preocupación no solamente al gobierno ecuatoriano sino también a los inversores que han aumentado la percepción de vulnerabilidad de la economía ecuatoriana.
Es que la fuerte caída en la cotización del crudo ha deteriorado significativamente las cuentas fiscales ecuatorianas. Ecuador, recibe actualmente menos de US$ 50 por su crudo, mientras que su presupuesto está estructurado en torno a un precio del barril de US$ 80 dólares, de acuerdo con el análisis realizado por la consultora IdeaGlobal.
Para colmo de males para Ecuador, el país decidió reingresar a la OPEP en el mes de octubre del año pasado tras 15 años de una participación casi desapercibida, lo cual lo obliga a aceptar la reducción en su producción tal cual fue acordada en la última reunión de la organización.
Según el site “El Comercio” el consultor petrolero Héctor Paz y Miño decía sobre la reducción de la producción de petróleo dispuesta por la OPEP: “Estar sujetos a las cuotas de la OPEP no nos beneficia porque el país tiene dos problemas: bajos precios y una baja producción. En ese escenario preocupa que debamos bajar aún más la producción”.
Más allá de la preocupación manifestada por Paz y Miño, el ministro ecuatoriano de Coordinación de la Política Económica, Pedro Páez, se mostró tranquilo ante la situación y en declaraciones recogidas por el site venezolano “2001” decía: “Hemos hecho varios escenarios y creemos que dentro de lo previsible de la evolución de la crisis internacional, estamos con los colchones suficientes que evitarían llegar a mayores. Además, hay varios mecanismos que permitirán afrontar con más serenidad las fluctuaciones del mercado”
Pero el desplome del precio del petróleo no ha sido la única mala noticia recibida por la economía ecuatoriana en los últimos meses. Es que la fuerte devaluación producida en varias de las monedas latinoamericanas representa un golpe a su balanza comercial la cual se verá afectada por la pérdida de competitividad. Es que el 36,6% de las exportaciones ecuatorianas tienen como destino a los países latinoamericanos, mientras que el 46,5% de las importaciones ecuatorianas provienen de los países de Latinoamérica.
La fragilidad de la economía ecuatoriana se ve reflejada en el salto que pegó el riesgo país, el cual se encuentra por encima de los 2.950 puntos y es el nivel de riesgo país más alto de la región. Vale recordar que en enero de 2007, cuando Rafael Correa asumía como presidente de Ecuador, el riesgo país ascendía a 827 puntos básicos.
Es por este nivel del riesgo país que, según los datos emitidos por el Banco Central de Ecuador, el valor de mercado de la deuda de los bonos Global se encuentra en un tercio de su valor nominal.
Esta fuerte alza, si bien responde en parte a una preferencia de los inversores por activos más seguros, se explica en una mayor proporción a las políticas y declaraciones de Rafael Correa, quien manifestó que si le falta dinero no pagará la deuda: “En caso de que haya una crisis muy grave y caigan mucho los precios del petróleo, primero, le insisto, revisaremos el pago de deuda externa” decía en una entrevista radial en la ciudad de Cuenca. Obviamente que el mercado no podía quedarse tranquilo ante tal manifestación de sinceridad.
La situación de la economía ecuatoriana es sin dudas, bastante compleja. Para colmo de males, tiene que lidiar con un alto nivel de inflación que se ubica actualmente en el 9,97%, que si bien no parece demasiado, si se la compara con la tasa inflación observada en Venezuela y la real en Argentina, la dolarización de la economía ecuatoriana implica un fuerte deterioro de su competitividad con semejante ritmo de crecimiento en los precios.
Pero el problema de la economía ecuatoriana no se reduce a los actuales problemas coyunturales vinculados particularmente al precio del petróleo, sino que van más allá y se relacionan con las limitaciones de su economía y su estrecha estructura productiva, entre otros aspectos tan importantes como éste. Ecuador debería alejarse un poco de las malas influencias de Chávez y comenzar a trabajar para eliminar las rigideces de su economía y así fortalecerla para que no tenga que padecer antes shocks adversos como el que está viviendo actualmente.
Y paradójicamente, aunque tanto Correa como Chávez se muestren alegres con el colapso de las economías desarrolladas provocado por esta crisis, imagino que al mismo tiempo estarán esperando su pronta recuperación para así lograr recomposición del valor del barril de petróleo, al menos para evitar una situación de crisis y poder pensar seriamente en un cambio de su política económica.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo


AgenciaBlog