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Otra empresa internacional cae en Venezuela

Otra empresa internacional cae en Venezuela

Otra empresa internacional cae en Venezuela

“Voy a estatizar todo, menos empresas brasileñas”, le prometió Chávez a Lula. Tan distraído es Chávez que esto no lo dijo en privado, ni tuvo la precaución de asegurarse que los micrófonos estén apagados. Lo cierto es que hasta el momento, las empresas brasileñas efectivamente están a salvo de la mano estatizadora de Chávez.

Este proceso de eliminar la propiedad privada extranjera en Venezuela no se detiene. Chávez sigue con su plan de recuperar el control de sectores estratégicos en la economía. Ahora a su ideología se suma la necesidad de hacerse de fuentes de recursos ante las dificultades provenientes del sector petrolero. Y si bien no fue una estatización, esta vez decidió no prorrogar la concesión Gold Reserve de una filial de la minera canadiense Gold Reserve (AMEX:GRZ) en el proyecto de oro Brisas, uno de los mayores depósitos de oro en América Latina.

La concesión había vencido en abril de 2008, pero la compañía canadiense había adquirido los derechos de explotación al comprar en 1992 la Compañía Aurífera Brisas del Cuyuní. Gold Reserve nunca pudo llevar adelante una explotación a gran escala de esta área debido a los múltiples obstáculos que le fue imponiendo el gobierno venezolano que incluyeron la no concesión de todos los permisos administrativos y ambientales requeridos.

La decisión no ha sido tomada al azar. El control de las reservas de oro a Chávez puede permitirle al gobierno venezolano compensar al menos en parte, la caída del precio del petróleo. La necesidad de recursos es cada vez mayor ante los desequilibrios en ascenso que observa la economía de Venezuela.

Según los comunicados difundidos por Gold Reserve, el aluvión Brisas del Cuyuní supone alrededor del 3% de las reservas probables y probadas de Brisas, pero debajo del mismo se encuentra la concesión de roca dura, el principal depósito aurífero del proyecto con reservas estimadas de más de 10 millones de onzas de oro.

Lo que le ocurrió a Gold Reserve Inc ya tenía antecedentes ya que en mayo del 2008 el gobierno de Chávez le negó a la compañía canadiense Crystallex International Corp. (AMEX:KRY). un permiso final para comenzar a excavar en cuatro secciones de la mina Las Cristinas, el mayor yacimiento de oro del país, otorgando en enero de este año la adjudicación de Las Cristinas a una empresa conjunta entre el Estado venezolano y la minera rusa Rusoro Minería Ltd (PINK:RMLFF), con sede en Canadá. La compañía mixta aún no está operando en el yacimiento ya que todavía el mismo se encuentra en disputa legal.

El gobierno de Venezuela necesitaba de un socio con capacidades como para poder explotar los recursos mineros del país y qué mejor que un socio ruso. Así como Rusoro Minería Ltd participará de la explotación de la mina La Cristina, es altamente probable que también lo haga en Brisas. Por lo menos, es lo que afirman las primeras versiones.

La no renovación de la concesión le genera a Gold Reserve un costo demasiado alto. Por este motivo, la compañía ya advirtió que reclamará más de US$ 5.000 millones en que está valuada su inversión en el proyecto. De todos modos, lo más probable es que a pesar de que resulte beneficiada por las acciones legales, difícilmente pueda recuperar buena parte de sus inversiones.

Pero lo peor para Gold Reserve, no termina allí. El descaro del gobierno de Chávez llegó al punto de aclarar que las medidas adoptadas no eximirán a la concesionaria: “del pago de las sumas adeudadas por concepto de ventajas especiales, multas, impuestos e intereses moratorios”.

Ahora fue el turno de Gold Reserve. El resto de las empresas extranjeras no brasileñas se preguntan ¿Cuál será la próxima víctima de las locuras estatizadoras de Chávez? La situación es más que compleja para las compañías extranjeras que operan en Venezuela. La única estrategia viable es mantener sus negocios funcionando con el menor nivel de inversiones posibles como para que se mantengan así.

Tampoco las empresas de capitales nacionales hallan incentivos para invertir en este contexto de alta incertidumbre. Si invierten y mantienen en funcionamiento sus negocios es porque tampoco tienen demasiadas alternativas ante las dificultades que encuentran para sacar sus recursos al exterior.

El resultado de este proceso estatizador es un Estado que irá agotando a un ritmo cada vez mayor los recursos no renovables del país y que se mostrará incapacitado como para generar riqueza y para administrar la gran cantidad de empresas bajo su control.

Las primeras consecuencias de esta política de control sobre la economía ya están a la vista. Los precios de los productos básicos siguen volando y la escasez llega a situaciones límites. Un ejemplo de esto lo brinda un ciudadano venezolano, Francisco Quintero que en una tienda del gobierno que vende artículos de primera necesidad subsidiados para los pobres, le decía a “The Miami Herald”: “Hoy no hay ni leche, frijoles, pollo, carne, mantequilla ni aceite de cocinar”. Edgar Salas, dirigente de un gremio farmacéutico en Caracas, también decía: “Alrededor de una cuarta parte de los productos que se encuentran normalmente en una farmacia ya no están en existencia”.

La incapacidad evidente de Chávez para asegurarle a la población el suministro de bienes y servicios básicos hace prever que la situación bordeará el colapso a medida que se agreguen al control estatal, mayor cantidad de bienes y servicios.

El escenario económico de Venezuela es cada vez más oscuro. Como para agregarle una complicación más a la problemática de la economía, el descontento social va en aumento y las protestas se multiplican mientras desde el gobierno se hace todo lo posible por acallar a la prensa.

No hay dudas que Chávez está obstinado con implantar un modelo socialista a pesar de que está condenado al fracaso antes de ver la luz completamente. Vargas Llosa sintetizó recientemente en una frase la obstinación de Chávez: “(Chávez insiste) a pesar de que la historia nos demostró que las dictaduras fueron más ineficientes que las democracias mediocres”. Todavía Chávez no culminó su obra y ya comenzamos a imaginarnos su final.



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Chávez estatiza y suma más problemas para Argentina

Chávez estatiza y suma más problemas para Argentina

Chávez estatiza y suma más problemas para Argentina Venezuela sigue siendo noticia, y de las malas. Son noticias que impactan al empresariado argentino, y en especial a los accionistas del Grupo Techint. Pero las consecuencias de las recientes decisiones de la política estatizadora chavista pueden ir más allá de su impacto en la economía venezolana y afectar de un modo no despreciable a la economía argentina.

El Grupo Techint vuelve a ser víctima de la mano expropiadora de Chávez. Esta vez, el mandatario venezolano tomó la decisión de estatizar a las empresas Tavsa (Tubos de Acero de Venezuela SA), Matesi (Materiales Siderúrgicos), en las que Techint es accionista mayoritario. También estatizó a Comsigua (Complejo Siderúrgico de Guayana). Allí Techint era también accionista aunque con presencia minoritaria.

Ya en el pasado reciente, Techint había experimentado el sabor amargo de perder negocios en Venezuela. Anteriormente Chávez se había quedado con unas áreas petroleras que el grupo explotaba en su país, mientras que el año pasado resolvió expropiarle la siderúrgica Sidor. La indemnización por el 60% de esta firma había terminado de acordarse hace dos semanas por US$ 1.970 millones.

Probablemente, las nuevas estatizaciones no hayan tomado por sorpresa al Grupo empresario argentino. Pero a pesar de poder anticiparlas resultaba una tarea casi imposible el poder liquidar los negocios a un valor que permitiera al menos rescatar en parte la inversión realizada.

Esto es debido a que nadie se animaría a adquirir una firma en Venezuela en estos momentos. Entonces, la estrategia de esperar y ver qué se podía rescatar de lo invertido aparecía como la acción más lógica.

Desde el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, no se ha demostrado hasta el momento, mayor preocupación por lo que ocurre con las empresas argentinas en Venezuela. Sólo algunas acciones que se pueden entender como un acto de reflejo. Esta actitud le ha comenzado a generar problemas al gobierno argentino, justo en un momento inoportuno ante la cercanía de las elecciones.

Es en este contexto que las decisiones del gobierno venezolano repercuten y generan focos de conflicto en Argentina. Es que desde el empresariado, se le reclama al gobierno argentino que intervenga para defender los derechos de las empresas. La situación le genera al gobierno de Cristina problemas de negociación con el empresariado incluso en cuestiones relativas al contexto local.

Es por eso que desde el gobierno en las últimas horas se había intentado ensayar alguna defensa a su gestión. En este sentido, la viceministra de Trabajo, Noemí Rial decía: “El Estado argentino defendió a empresas de capitales nacionales radicadas en Venezuela (como la nacionalizada Sidor, también del Grupo Techint) y lo va a seguir haciendo”.

También el jefe de gabinete salió a ensayar algunas palabras que demuestren intenciones de intervenir. Massa decía simplemente: “A Techint hay que ayudarla porque es una empresa argentina”. El canciller argentino Taiana dijo que se reuniría con su par venezolano, Nicolás Maduro, y abordará este tema en dicha reunión. Lo cierto del caso es que dicho encuentro se producirá en el marco de la asamblea de la OEA a la que ambos asistirán por lo que de otro modo, dicho encuentro no se hubiera producido.

Pero mientras estos funcionarios intentaban demostrar una actitud conciliadora entendiendo que el conflicto podría tener repercusiones en el frente electoral, la presidente argentina salió a atacar a los directivos de Techint reclamándoles no haber depositado US$ 400 millones que recibieron por la estatización de Sidor.

Probablemente la presidente no se habrá cuestionado qué responsabilidad tiene su política económica en la decisión de Techint de no repatriar dicho dinero. De hecho, en el 2008, salieron del país US$ 23.100 millones según confirmó el BCRA. Tampoco recordará que cuando su marido era gobernador de la provincia de Santa Cruz, no confiando en la economía argentina, envió US$ 535 millones de dólares de la provincia al exterior.

A la inconsistencia de la política del gobierno argentino, se suma su evidente debilidad en materia de relaciones internacionales. Prueba de ello es el hecho de que hace unos días, Chávez estuvo de visita por Argentina, y el tema de las estatizaciones pasadas y futuras de empresas argentinas en Venezuela, no estuvo en la agenda de discusión.

Es por la incapacidad negociadora del gobierno de Cristina Kirchner que las empresas argentinas en Venezuela se sienten desprotegidas. Su incapacidad se hace más evidente cuando se observa la actitud de Chávez para con Brasil. El mandatario venezolano en su paso por Brasil, le confirmó a Lula que las empresas brasileñas se mantendrán al margen de la ola estatizadora de su gobierno.

Ante este panorama, la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) buscaba la manera de presionar al gobierno para que tome una actitud en defensa de las empresas argentinas, con lo que seguramente se abrirá un foco de conflicto entre el empresariado y el gobierno.

El posible distanciamiento que se puede producir entre la UIA y el gobierno argentino, puede traer consecuencias similares a las observadas en el conflicto con el campo. La actitud del gobierno argentino frente a los reclamos de los sectores productivos ha sido generalmente redoblar la apuesta y contraatacar. Uno puede aventurar la manera en que lo hará: ¿Reformas en el ámbito laboral con la implantación de la doble indemnización?¿Mayores controles impositivos?¿Restricciones a las exportaciones? Cualquier alternativa es válida para castigar la rebeldía empresaria.

Es difícil imaginar cómo terminará este foco de conflicto que se abre en Argentina entre el gobierno y el empresariado local por la política de Chávez. Si hay algo que está claro es que esto impactará en la economía argentina probablemente a través de menores inversiones ya que los empresarios se mostrarán más inseguros ante una nueva demostración del gobierno argentino de no cuidar al sector empresario.

¿Puede esto acelerar una crisis en la economía argentina? Este conflicto tendrá costos para el gobierno argentino. De ello no quedan dudas. Será responsabilidad del gobierno de saber leer cuidadosamente las señales que surgirán por ejemplo del resultado electoral, de la dinámica de la economía en general y de la inversión privada en particular. Si no comprende lo que está sucediendo, las consecuencias pueden ser irreversibles.

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¿Peligra la democracia en Venezuela?

¿Peligra la democracia en Venezuela?

27 Abril 2009

Muchas veces los mercados de divisas latinoamericanos han permitido grandes ganancias mediante el arbitraje producto de las múltiples deficiencias que padecían los mismos y de las medidas poco comunes adoptadas por los gobiernos de Latinoamérica.

Un interesante caso de potencial arbitraje lo ofrece el mercado de divisas venezolano. La decisión de mantener un tipo de cambio fijo en un nivel que no se condice con la realidad de la economía venezolana genera grandes riesgos dado que la frágil situación económica está provocando que el valor del dólar en el mercado paralelo se aleje cada vez más de dicho valor oficial.

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Para el gobierno venezolano el dólar vale 2,15 bolívares, pero para el mercado paralelo cotiza cerca de los 7 bolívares. Demasiada diferencia que permite lograr una ganancia fácil a quienes pueden acceder al dólar al tipo de cambio oficial. Lógicamente, para el ciudadano común, esta posibilidad de ganancia fácil está vedada. Probablemente no es así para los amigos de la causa chavista.

Ya en artículos anteriores les he hablado acerca de la insostenibilidad de esta paridad cambiaria. Es por ello que para sostener esta irreal relación entre las monedas, el gobierno venezolano ha recurrido a limitar la entrega de divisas a sectores no prioritarios ante el déficit de dólares necesarios para sostener semejante desequilibrio. ¿Qué harán estos sectores? Recurrirán al mercado paralelo lo que implica para ellos que los costos de importación se tripliquen automáticamente, algo sin dudas injusto para los mismos.

Se puede decir que Chávez atenta contra la democracia de los mercados. El ejemplo del mercado cambiario que les menciono no es el único. Pero lo más grave en Venezuela es que Chávez está decidido a atentar contra la democracia en un sentido amplio, más allá de la frontera de los mercados.

Con las últimas medidas adoptadas, Chávez sigue transformando a la Venezuela democrática y en donde predominaba la libre empresa en un país en el cual todo se debe regir por su autoridad y según su voluntad, incluso yendo contra las mismas leyes y la Constitución del país.

Algo que no se puede negar, es que Chávez tiene mucha imaginación para doblegar las leyes. Un nuevo ejemplo de ello ha sido lo ocurrido hace dos semanas cuando amparado en una nueva ley aprobada por la mayoría oficialista del Parlamento, Chávez designó a Jaqueline Faría como la primera “jefe de gobierno de Caracas”. Así con esta designación, Faría ejercería varias de las funciones que son de competencia de Antonio Ledezma, el opositor que es titular de la Alcaldía Metropolitana y ha sido electo por el voto popular.

Chávez toma lo que necesita sin medir las consecuencias. El sector privado presencia con temor cómo el gobierno venezolano avanza en su cruzada expropiadora. Además de empresas, en los últimos días, el gobierno ha decido expropiar tierras (unas 3.500 hectáreas) las que consideraba que se encontraban infrautilizadas. Pero lo peor del caso es que, según el gobierno, con ello inició una “ofensiva de rescate de tierras” con lo cual se deben esperar nuevas expropiaciones.

No existe consuelo para la población que ve además cómo la política de Chávez le ha generado un daño irreparable a la economía y ha dilapidado los inmensos recursos provenientes de las riquezas petroleras.

La justificación que esgrime Chávez para justificar su accionar, la de buscar priorizar la situación de los más necesitados, no cuenta con un verdadero correlato en los hechos. Para este año, el FMI ha proyectado que la economía venezolana sufra una contracción del 2,2% y para peor, seguirá contrayéndose un 0,5% en 2010, lo cual implicará un aumento del desempleo, especialmente en los segmentos de menores ingresos. La inflación en Venezuela no cede, se mantiene elevada en el 28,1% interanual y afecta principalmente a los más pobres.
Si Chávez dice gobernar para los pobres ¿Por qué ellos están cada vez peor?

El avance de Chávez sobre los derechos particulares y sobre la propiedad privada no se detiene. ¿Hasta cuándo podrá soportar el pueblo venezolano estos atropellos de un mandatario elegido bajo los principios de la democracia?

La oposición, que sufre la persecución constante de Chávez, los estudiantes y ahora la Iglesia de Venezuela buscan resistir los atropellos del presidente. La Iglesia venezolana ha hecho sentir su preocupación por el desconocimiento de la voluntad popular y la creciente arbitrariedad en la administración de justicia que se viene observando en el último tiempo.

En Venezuela no se puede opinar de manera contraria al gobierno y ello lo denuncia la Iglesia: “ha mermado el derecho que tiene la ciudadanía a información veraz”, mediante “una progresiva escalada de intervenciones oficiales” que pretende “limitar la autonomía de los medios”.

Y por si todo lo anterior fuera poco, el discurso de Chávez choca en más de una oportunidad con sus propias acciones. ¿Usted le haría un regalo a su peor enemigo? Entiendo que no. Pero Chávez sí lo hizo y le acaba de regalar ni más ni menos que una isla a los Estados Unidos. Lo hizo a través de la empresa Citgo, filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y se la donó al estado de Nueva Jersey.

En este estado de situación, la economía venezolana tiene pocas posibilidades de resistir y no entrar en crisis. Inevitablemente el deterioro de la misma continuará, y el sector privado estará cada vez menos dispuesto a invertir ante la imposibilidad de asegurarse que la rentabilidad del proyecto pueda ser apropiada por la propia compañía y no por el gobierno venezolano. No existen mayores dudas acerca de que esta situación derivará en una crisis en Venezuela, sólo resta saber cuándo.

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El ALBA se suma a la cruzada contra el dólar

El ALBA se suma a la cruzada contra el dólar

El ALBA se suma a la cruzada contra el dólar
21 Abril 2009
La crisis financiera internacional ha puesto en duda la continuidad del dólar como moneda de referencia para los mercados financieros internacionales. Es que la volatilidad que ha observado el dólar estadounidense en este último tiempo ha implicado grandes riesgos para la estabilidad del resto de las economías.

Ante la incapacidad del resto de las divisas de transformarse en la nueva moneda internacional de referencia, la idea que se impone es la de utilizar una canasta compuesta por las principales divisas mundiales para reemplazarlo. Pero mientras ello madura, varias economías han comenzado a implementar diferentes acuerdos para sustituir al dólar como moneda de intercambio comercial.

Uno de los gobernantes que más resistencia ofrece a los Estados Unidos, es sin dudas, Hugo Chávez. En relación a esta cuestión, el presidente venezolano, ha sido uno de los impulsores dentro de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), para la creación del Sucre (Sistema Unificado de Compensación Regional), un sistema monetario de compensación comercial que sustituirá al dólar en el comercio entre los países del ALBA a los que se suma Ecuador (quien participa del ALBA como país observador).

El Sucre comenzará a entrar en acción en el mes de enero de 2010. Pero, ¿Qué es el Sucre? En realidad el Sucre será una moneda virtual para el intercambio comercial entre estos países, en sustitución del dólar estadounidense. Esta propuesta contempla la posibilidad de abrirse hacia aquellos países del Sur, Centroamérica y el Caribe que deseen adherirse al acuerdo.

Dada la alta inestabilidad de las economías que forman parte del acuerdo, la viabilidad del Sucre no está del todo garantizada. Por otra parte, si bien la instauración del Sucre no representa por sí sola una amenaza para el dólar estadounidense, considerando el bajo peso relativo de las economías que forman parte del acuerdo, el Sucre representa una señal más del riesgo que está observando la moneda estadounidense en su supremacía mundial.

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Sin dudas, para los EEUU que el dólar sea la divisa líder a nivel mundial implica una serie de beneficios no menores, los cuales corren actualmente un serio peligro de desvanecerse. Uno de ellos es, el señoraje que percibe EEUU por tener la potestad de emisión de la divisa líder mundial.

La supremacía de la divisa norteamericana parece estar llegando a su fin y gradualmente, el dólar está dejando de ser la única moneda utilizada para el comercio entre países. Es que la crisis financiera internacional ha generado una proliferación de acuerdos bilaterales de intercambio recíproco de monedas. Así por ejemplo, hace unos meses en Latinoamérica, los gobiernos de Argentina y Brasil, celebraron un acuerdo para la eliminación del dólar en el comercio bilateral.

También, en el contexto de la Asociación Latinoamericana de Integración –Aladi- (un organismo de integración económica intergubernamental de América Latina), se está evaluando la utilización de las monedas de los países miembros en el comercio entre éstos.

A fines de marzo, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva decía sobre la sustitución del dólar como divisa global: “Cuando aprobamos con Argentina el uso de las monedas argentina y brasileña es porque creemos que es posible no quedar subordinado a la moneda de otro país”.

Haciendo un paréntesis con el tema del dólar, vale la pena mencionar que, si las economías latinoamericanas están avanzando en el uso de las monedas locales para el comercio internacional, lo pueden hacer por la estabilidad y fortaleza macroeconómica que han alcanzado. Si bien aún tienen varios de los países, un largo camino por recorrer (algunos incluso deben corregir el camino actual), este hecho no hace otra cosa que volver a remarcar el valor que tiene para las economías, trabajar por mantener la fortaleza macroeconómica.

Retornando a la problemática del dólar, China, la economía emergente más importante y con objetivos ambiciosos de liderazgo mundial, está incrementando sus esfuerzos por desplazar el uso del dólar como divisa de intercambio comercial. Hace unas semanas, el gobierno chino acordó con Argentina un acuerdo de intercambio de monedas con el gobierno chino, lo cual le permitirá a la Argentina, descomprimir su volumen de dólares.

Además del acuerdo firmado con Argentina, China firmó otros cinco acuerdos de ’swap’ con sus homólogos de Corea del Sur, Hong Kong, Malasia, Bielorrusia e Indonesia. El monto global de los acuerdos es por un total de 650.000 millones de yuanes (alrededor de US$ 94.000 millones). De este modo, los importadores de estos países podrán pedir prestados yuanes al Banco Central para comprar productos en China y limitar así los efectos de las fluctuaciones de los tipos de cambio del dólar.

El objetivo de China de imponer el yuan como divisa internacional es claro, aunque dicho objetivos tienen límites claros y es por ello que China está impulsando el reemplazo del dólar por una canasta de monedas, iniciativa apoyada también por Rusia y que fuera presentada en la pasada reunión del G20. La propuesta inmediata para sustituir al dólar ha sido el uso de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que está bajo el control del Fondo Monetario Internacional. Los DEG son actualmente una cesta de monedas formada por el dólar, el yen, el euro y la libra esterlina. Los DEG vienen siendo utilizados por el Fondo Monetario Internacional como activo virtual de financiación y reserva internacional.

Para Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco del Pueblo de China (su Banco Central), la utilización de los DEG limitaría la incidencia de la volatilidad de las divisas sobre la estabilidad de las economías. En este sentido, según Zhou, el objetivo de impulsar el uso de los DEG sería: “Crear una reserva internacional desconectada de países particulares y capaz de mantenerse estable a largo plazo, evitando así las deficiencias inherentes causadas por el uso de monedas nacionales”.

Si bien el reinado del dólar como divisa líder tiene los días contados, está claro que no es la intención de ninguno de los países en cuestión, que la sustitución del dólar como divisa líder mundial se produzca de una manera abrupta. Es que en caso de que el dólar perdiera a un ritmo veloz su relevancia como divisa global, implicará una fuerte pérdida de valor en relación al resto de las monedas, lo cual trae aparejado importantes pérdidas para el resto de los países cuyas reservas internacionales se encuentran en su mayor proporción denominadas en dólares estadounidenses.

¿Fortalecerá a las economías en desarrollo el comercio en monedas locales? ¿Aumentará la estabilidad financiera global el uso de una canasta de monedas como nuevo patrón de referencia? En principio, ambos elementos parecen marcar el nuevo escenario económico global y prometen alcanzar una mayor fortaleza y estabilidad para las economías. Y mientras ello sucede, EEUU deberá reformular su rol en la economía global.

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La nueva política económica bolivariana: ¿Con ingredientes del FMI?

La nueva política económica bolivariana: ¿Con ingredientes del FMI?

Buenos Aires, Argentina

23 de marzo de 2009

El gobierno venezolano está en aprietos y debe tomar medidas urgentes, aunque algunas de ellas impliquen, alejarse de su cruzada socialista y hurgar soluciones en los viejos libros de recetas del Fondo Monetario Internacional.

El contexto económico internacional sigue siendo adverso. Ello ha provocado que el gobierno venezolano haya tenido que reducir su estimación del precio de la cesta local de crudo a US$ 40 por barril, desde los US$ 60 por barril fijados en el presupuesto para el 2009. También ha tenido que reducir la producción petrolera prevista a 3,17 millones de barriles por día (bpd), desde los 3,7 millones de bdp previamente estimados. Con semejante reducción en las proyecciones de la principal fuente de ingresos fiscales, el gobierno venezolano no tuvo otra alternativa que lanzar una serie de medidas para ajustarse a la nueva realidad económica.

De nuevo debo repetir que esta crisis financiera internacional es histórica no solamente por su magnitud, sino también por la multiplicidad de situaciones impensadas que se están sucediendo. Los postulados que promulgan las economías desarrolladas, se han derrumbado como un castillo de naipes, y sus economías se muestran más flexibles y tolerantes. En el otro extremo, parece que la indisciplina de la política económica venezolana, deberá desaparecer al menos por un tiempo. Así, países y políticas económicas extremas se están acercando como consecuencia de la crisis.

El sábado pasado, el presidente venezolano, Hugo Chávez comenzó con el anuncio de medidas anticrisis y la pregunta que más de un analista se habrá hecho es ¿De qué libro de “política económica socialista”, salieron? Muchas de ellas son ideas típicas de cualquier funcionario del FMI.

Obviamente, Chávez niega el haberse apartado de su política económica socialista diciendo: “Estas son unas medidas anticrisis en consonancia con nuestro espíritu socialista para salvaguardar en primer lugar lo social, al pueblo, a los trabajadores”.

Antes de darse a conocer las medidas de Chávez (aunque algunas de ellas ya se anticipaban), Oscar García Mendoza, presidente del Banco Venezolano de Crédito y con gran experiencia en el sector bancario, opinaba que: “Serán medidas fondomonetaristas, pero puestas con hipocresía, hará medidas duras y las pondrá con nombres patriotas”. Mendoza criticaba el accionar del gobierno agregando: “Lo que han hecho es despilfarrar el dinero. En lugar de aumentar el IVA y el Impuesto a las Transacciones Financieras, elimine las ayudas al exterior. Elimine las compras de armas, los enormes barcos a España y armas a Rusia y China”.

Mendoza no se equivocó, y varias de las medidas anunciadas son de las recomendadas por el FMI. Así es que la crisis ha obligado a Chávez a ajustarse el cinturón y a reducir el presupuesto del presente año en un 6,7%, aunque dicho recorte se producirá principalmente a través de la reducción de los salarios de altos funcionarios y la eliminación de gastos innecesarios. La medida es sin dudas, muy positiva en un contexto en donde se reducen los ingresos fiscales del gobierno venezolano.

Esta reducción del gasto fiscal no es proporcional a la reducción esperada de los ingresos, lo cual obliga a Venezuela a incrementar su endeudamiento interno en alrededor de US$ 10.000 millones (que sería en 2009 de US$ 15.813 millones), lo que puede provocar un efecto desplazamiento del crédito al sector privado (para consumo e inversión), que sin dudas afectará negativamente a la economía venezolana.

Otra de las medidas anunciadas apuntó al salario mínimo, el que incrementará en un 20% durante el presente año, aumento que será realizado en dos tramos. El primer aumento del 10% será en el mes de mayo y el restante en setiembre. Esta medida tendría un impacto fiscal estimado de US$ 1.584 millones. Lo que aparece como una medida tendiente a mejorar, tanto de manera relativa como absoluta, la situación de los segmentos más pobres de la población, pierde peso cuando se observa que la tasa de inflación esperada por la mayor parte de los analistas venezolanos para este año, supera al 25%. En 2008, el incremento del salario mínimo apenas compensó la pérdida de poder adquisitivo del salario provocada por la elevada tasa de inflación.

Para compensar la caída en los ingresos fiscales, Chávez anunció un incremento en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), de tres puntos porcentuales, que si bien es positivo desde el punto de vista de las cuentas fiscales, incrementará la tasa de inflación minorista del presente año.

Chávez aclaró que entre las medidas contempladas, no se considera devaluar la moneda ni incrementar el precio de la gasolina. Si bien este anuncio ha llevado tranquilidad al pueblo venezolano no dejan de ser una noticia negativa (sobre todo la primera), considerando las tensiones que enfrenta la economía.

El tema de la devaluación del bolívar fuerte, es un tema que se viene discutiendo desde hace ya unos cuantos meses. Si bien la devaluación del tipo de cambio oficial implica riesgos inflacionarios, el mismo se encuentra cada vez más lejos de su valor de equilibrio (ello, producto principalmente del alto nivel inflacionario de la economía), aumentando las tensiones y haciendo necesario cada vez más dólares para cerrar el desequilibrio externo que se genera con esta situación.

¿Le alcanzarán estas medidas a Chávez para hacerle frente a la actual crisis? Seguramente no. Y probablemente, algunas de estas medidas provocarán efectos secundarios indeseados para la misma.

La economía venezolana está sometida a múltiples y fuertes tensiones. Seguramente a lo largo de este año, asistiremos a una sucesión de medidas económicas del gobierno venezolano para evitar que la crisis siga agravando la situación de la economía. La devaluación del bolívar fuerte está cada vez más cerca aunque Chávez lo resista. ¿Sufrirá Venezuela una fuerte estanflación?

Nos encontraremos nuevamente el próximo miércoles,
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¿Qué cambios se pueden producir en la economía venezolana luego del referéndum?

¿Qué cambios se pueden producir en la economía venezolana luego del referéndum?

Buenos Aires, Argentina

13 de febrero de 2009

Venezuela está próxima a decidir acerca de la aceptación de la reforma constitucional que posibilitaría a Hugo Chávez a ser reelecto indefinidamente como presidente venezolano. El continuo deterioro de la situación económica de Venezuela obligó a que Chávez apure la reforma constitucional ya que aún cuenta con el poder político necesario para realizarlo.

El ambiente político está más que agitado en Venezuela. Vuelan las acusaciones cruzadas entre los que apoyan la reforma constitucional y los que se oponen a ella. Insólitamente, Chávez denuncia un complot en su contra a pesar del gran poder que demuestra en su país.

Desde el oficialismo se indica que las encuestas estarían resultando positivas para que Chávez logre el sí para la reforma constitucional. La realidad indica que aún no existe una clara tendencia.

La oposición está moviéndose a toda marcha, aunque paradójicamente, la fuerza más importante de la oposición la representan los estudiantes. El movimiento estudiantil, responsable en buena medida de la primera derrota que sufrió Chávez en las urnas en el 2007, no se ha quedado de brazos cruzados y se viene movilizando para evitar que el actual presidente venezolano logre perpetuarse en el poder.

El movimiento estudiantil tiene un alto nivel de influencia sobre la población. Según Luis Vicente León, director de la encuestadora privada Datanálisis: “Tienen un alto nivel de respeto, un alto nivel de conexión popular y son muy atractivos desde el punto de vista del envío de comunicación y mensaje, porque son aceptados por todos los estratos socioeconómicos”.

Ante el importante poder alcanzado por el movimiento estudiantil, la oposición ha buscado aliarse al mismo para enfrentar a un Chávez que recurre a todo lo que está a su alcance enfrentar a los universitarios.

Ante la gran paridad observada en torno al referéndum, habrá que esperar que transcurra la votación para saber hacia dónde se dirigirá Venezuela.

Pero una vez que finalice el referéndum, más allá del resultado, Venezuela deberá hacerle frente a las grandes urgencias que se le presentan en materia económica.

Entre las grandes urgencias, el tema cambiario sigue al frente de las preocupaciones del gobierno venezolano. Actualmente, cada dólar se intercambia por 2,13 unidades de bolívar fuerte. Esta paridad se mantiene desde abril de 2005 y desde dicho período Venezuela viene padeciendo altos niveles de inflación (actualmente superiores al 30% interanual) que han afectado duramente la competitividad de la economía por la fuerte apreciación del tipo de cambio real.

Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs, se refería al tema cambiario diciendo: “Es de esperar que muy pronto, posiblemente luego del referendo del domingo, el gobierno reajuste el tipo de cambio”.

Según Ramos, el tipo de cambio nominal debería alcanzar los 4 bolívares fuertes para ubicarse cerca de su nivel de equilibrio. Sin embargo existen dos problemas en la actual situación de la economía venezolana. El primero consiste en que un ajusta de la magnitud que necesita el tipo de cambio nominal produciría fuertes presiones inflacionarias, lo cual impactaría principalmente en los segmentos de la población de menores recursos.

Adicionalmente, la aceleración inflacionaria recortaría en un tiempo breve, buena parte de los beneficios de la devaluación de la moneda venezolana. El segundo problema que posee Venezuela se relaciona con la dinámica que ha alcanzado la tasa de inflación que impide la realización de un ajuste en un solo paso. La tasa actual de inflación requiere un ajuste continuado del tipo de cambio para que el mismo pueda mantener un cierto nivel de competitividad. El problema es lograr que dicho ajuste se reduzca gradualmente hasta desaparecer y no ocurra todo lo contrario de que se amplifique a lo largo del tiempo (esta segunda posibilidad aparece como más probable).

Más allá del tema de la competividad cambiaria y a pesar de la resistencia que ofrece el gobierno de Chávez de modificar el tipo de cambio, Venezuela tiene un incentivo adicional para devaluar su moneda y se relaciona al cumplimiento de sus metas fiscales. Es que la principal fuente de ingresos fiscales del país proviene de las exportaciones petroleras realizadas por PDVSA. Así una devaluación del tipo de cambio incrementaría los ingresos del país, medidos en moneda local posibilitando de esta manera la cobertura de los gastos presupuestarios.

La necesidad de devaluación cambiaria para alcanzar el objetivo presupuestario se apoya en las pobres perspectivas de la cotización del barril de petróleo que muy difícilmente pueda alcanzar el valor previsto en el presupuesto del presente año. La media del mercado no espera que el valor del barril de petróleo supere los US$ 45 hacia fines del presente año. Ayer el crudo de Texas se negociaba cerca de los US$ 35 el barril.

Desde el gobierno de Chávez se están analizando diferentes medidas para cerrar la brecha fiscal sin tener que recurrir a la devaluación de la moneda. La decisión de no ceder a la devaluación cambiaria responde más a cuestiones políticas que a un razonamiento lógico. Quizás se logre posponer el ajuste cambiario, pero ello producirá mayores consecuencias negativas.

Si bien el problema cambiario es un tema de preocupación para el gobierno venezolano, el problema principal radica en el actual modelo económico, el cual ha dado claros signos de agotamiento. La economía venezolana corre serio riesgo de contracción durante el presente año. Para el ex gerente de investigación económica del Banco Central de Venezuela José Guerra, el país ingresó en fase de estanflación (mezcla de recesión con aceleración de la inflación). Guerra estima una contracción del PBI en Venezuela de entre el 1,5% y el 2,5% y que la tasa de inflación minorista alcance al 35%. Según Guerra: “Se agota un modelo basado en el rol empresarial del Estado”.

Ante el agotamiento del modelo de Estado empresarial, un debilitamiento general del poder de Chávez y los grandes riesgos que esta situación implica para la estabilidad de la economía, el mandatario de Venezuela deberá tomar medidas urgentes para reducir las tensiones a las que se haya expuesta la misma. Sobre las medidas que deberá aplicar el gobierno, Guerra anticipa: “se va a aplicar un modelo de ajuste no anunciado”.

Cuando aún no queda claro qué posición se impondrá en el referéndum del próximo domingo, sí existe total claridad y coincidencia en que la economía venezolana necesita cambios y reformas urgentes que eviten que la misma se dirija hacia una crisis. ¿Estará Chávez decidido a hacerlo o se mantendrá inflexible haciendo oídos sordos a una situación que ya no resiste mucho más?

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Chávez sigue en campaña mientras los ingresos petroleros peligran

Chávez sigue en campaña mientras los ingresos petroleros peligran

Buenos Aires, Argentina

3 de febrero de 2009

Ayer 2 de febrero, en Venezuela resultó ser un día no laborable, decisión tomada por Hugo Chávez para lo que ha llamado “celebrar los diez años de revolución”, en conmemoración de sus diez años en el poder.

Chávez, no conforme con los diez años que lleva ya como presidente de Venezuela, se apresta el próximo 15 de febrero buscar una votación favorable por parte del pueblo venezolano que el permita realizar la enmienda de la constitución para poder ser reelecto indefinidamente.

Y mientas el gobierno venezolano con Chávez a la cabeza se entretiene haciendo campaña en búsqueda del sí a la enmienda constitucional, los ingresos petroleros corren peligro ante el incremento de las deudas a las empresas prestadoras de servicios al sector petrolero.

Una nota escrita para Reuters por Brian Ellsworth decía al respecto: “Venezuela enfrenta un creciente riesgo de que su producción de crudo caiga en los próximos meses debido a que las compañías de servicios petroleros muestran signos de que podrían interrumpir sus actividades clave por una enorme acumulación de cuentas impagas”.

Según se afirma en la misma nota, la estatal venezolana PDVSA, afectada por la brusca caída en el precio del petróleo, tiene grandes problemas para hacer frente al pago de deudas por más de US$ 8.000 millones que mantiene con empresas prestadoras de servicios (transporte, exploración, entre otros).

Ya se han producido suspensiones en la prestación de servicios por parte de algunas empresas y se espera que continúen produciéndose nuevas suspensiones. De este modo, la posibilidad de reducción en la producción de petróleo es concreta y produciría un nuevo foco de conflicto en una economía venezolana altamente dependiente de los ingresos petroleros.

Pero la amenaza sobre la producción de petróleo no es el único problema que está en aumento en Venezuela. También se están agravando los problemas de desabastecimiento, principalmente de aquellos bienes de primera necesidad.

El problema del desabastecimiento alimenticio en Venezuela es, según el presidente del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios de Venezuela, Eduardo Samán, parte de un plan para sabotear un próximo referendo sobre una enmienda constitucional el cual es: “promovido por sectores de la contrarrevolución que están jugando a crear descontento con el desabastecimiento”.

Este argumento que expone Samán como el motivo del actual desabastecimiento es también sostenido por el propio Chávez quien lanzó una advertencia a las empresas alimenticias diciendo: “Mejor no lo hagan porque se van a arrepentir, es una recomendación, porque se pueden quedar sin el chivo y sin el mecate”.

Vale recordar que en 2007 Venezuela sufrió desabastecimientos de diversos productos básicos tales como la leche, verduras, pollo y que contribuyó a generar la primera derrota electoral en el mes de diciembre de dicho año.

Tan llamativo como lo es el problema del desabastecimiento en Venezuela, lo son también los sobreprecios que se pagan por la importación de ciertos productos, como es el caso de la leche en polvo. En el site “Urgente24”, se publicaba en el día de ayer una nota sobre las exportaciones de leche en polvo de Argentina. Lo destacado de la nota es la información acerca de lo que brindaba acerca del precio que los diferentes países pagan por importar leche en polvo desde Argentina.

Mientras el valor promedio de la leche en polvo exportada por tonelada desde Argentina ascendía a US$ 1.984, Venezuela le pagaba a una de las empresas argentinas exportadoras (específicamente, a Sancor) US$ 3.220 por tonelada de leche en polvo, mientras que Brasil pagaba por tonelada US$ 1.624 en promedio a las empresas argentinas, Verónica, Molfino y Williner por su leche en polvo.

Ante el menor ingreso de dólares, seguramente en Venezuela habrá que aumentar la eficiencia en la importación de bienes de primera necesidad. Esta carencia de dólares no solamente obligará a una mayor eficiencia en las importaciones sino también ha frenado, al menos por este año, los deseos de estatizar nuevas empresas. Incluso se ha puesto en duda la estatización del Banco de Venezuela, actualmente en manos del Santander. No es que Chávez desee detener el proceso estatizador, sino que no tiene muchas alternativas.

Frente al surgimiento de nuevas tensiones en la economía venezolana, al menos pareciera ser que el impacto de la crisis y los problemas internos en la misma, aliviarían el problema inflacionario que sufre Venezuela tal como está ocurriendo en Argentina.

Al menos ello es lo que se pronostica desde el Banco Central de Venezuela cuya proyección de inflación para este año se ubica en el orden del 15%.

Si bien el escenario de reducción de la dinámica inflacionaria en Venezuela ante la desaceleración económica es un escenario probable, no se puede obviar un posible escenario de estancamiento económico con una fuerte tasa inflación en los niveles que se han estado observando ante una posible retracción en la oferta agregada.

Desde el Banco Central de Venezuela (BCV), se ha manifestado una gran preocupación en torno al crecimiento económico por encima de la cuestión inflacionaria. Así es que se aprobaron recientemente los lineamientos de política monetaria en donde afirmó que el BCV adecuará los niveles de liquidez en la banca para mantener en el correcto funcionamiento de los sistemas de pago, al tiempo que estimulará el crédito y aplicará medidas para el sostenimiento de la actividad económica en el país. Esta búsqueda por sostener la actividad económica puede representar un riesgo en materia inflacionaria.

En resumidas cuentas, la situación de Venezuela está preocupa por el deterioro progresivo de la actividad económica, los menores ingresos petroleros y el riesgo de una reducción en su producción, con desabastecimiento de productos básicos y con un gobierno venezolano hoy por hoy preocupado por la enmienda constitucional y desatendiendo las urgencias económicas. En este contexto, muchos se preguntan: ¿Cuánto tiempo más podrá sostenerse esta situación?

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¿Hasta cuándo Venezuela podrá mantener el tipo de cambio oficial?

¿Hasta cuándo Venezuela podrá mantener el tipo de cambio oficial?

Buenos Aires, Argentina

15 de enero de 2009

La paridad cambiaria oficial en Venezuela es una bomba de tiempo a punto de estallar. El valor del bolívar fuerte en relación al dólar se encuentra cada vez más alejado de au valor de equilibrio y como consecuencia del desplome en el precio del crudo, el país contará con menos dólares para poder sostener el tipo de cambio en su nivel oficial.

La caída inesperada del precio del barril de petróleo en niveles inferiores a los US$ 50 está poniendo en apuros a Chávez. Es que su economía se apoya exclusivamente en el petróleo y prueba de ello fue el aporte que PDVSA le realizara al tesoro de Venezuela durante el último año.

En 2008 estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) entregó al tesoro venezolano US$ 38.199 millones en concepto de regalías, impuesto de extracción, impuesto sobre la renta, dividendos y otros impuestos. Sólo en regalías la estatal petrolera aportó US$ 24.558 millones.

Para tener una idea de lo que significa basta decir que el total aportado por la petrolera estatal representa alrededor del 12,3% del PBI venezolano (y lo aportado en concepto de regalías representa alrededor del 7,9% del producto).

El significativo aporte que realizara la actividad petrolera a la economía y al gobierno de Venezuela en 2008 fue posible gracias a la elevada cotización del barril de crudo que llegó a rozar los US$ 150. Pero con el petróleo en los niveles actuales, la realidad es radicalmente diferente y la actual situación hace insostenible el tipo de cambio oficial (lo cual se refleja en la dinámica que está teniendo el mercado paralelo de dólares), lo que hace necesario ajuste gradual de su valor para evitar que se deba abandonar la paridad cambiaria de golpe o que se produzcan saltos bruscos en el mismo que generen un impacto inflacionario que aumente la inestabilidad de la economía venezolana.

La sostenibilidad de la paridad cambiaria se ha tornado más difícil en el último tiempo ya que con el precio del petróleo en los niveles actuales, peligra el resultado de la balanza de pagos que generaría un déficit de divisas. Según un artículo publicado por el site de AFP, el 93% de las exportaciones venezolanas provienen del sector petrolero por lo que la baja en su cotización hace que difícilmente los ingresos generados por dichas exportaciones puedan cubrir el monto necesario para las importaciones de bienes y servicios que en 2008 ascendieron a US$ 47.601 millones.

Y lógicamente, con esta caída en los precios del petróleo, las cuentas fiscales venezolanas se ven seriamente afectadas poniendo en peligro la continuidad de los planes sociales aunque Chávez se esfuerce en negarlo.

Según el mismo artículo, si el gobierno venezolano decidiera limitar las importaciones ello agravaría el desabastecimiento de bienes básicos con el correspondiente incremento inflacionario. Es que la política llevada adelante por Chávez desincentivó completamente a la producción haciendo que la oferta de bienes y servicios no crezca a la par de la demanda. Sobre la evolución de la producción de bienes y servicios transables también incidió negativamente el mantenimiento de un tipo de cambio nominal fijo que ante una inflación superior al 30% destruyó completamente la competitividad del sector transable.

La situación es compleja y de difícil resolución para Chávez. Es que en Venezuela no existía un “Plan B” en caso de que la bonanza de los petrodólares se revirtiera. La posibilidad de que el petróleo cotizara en estos niveles era muy baja pero los efectos de la crisis financiera internacional hizo que se produjera en la economía mundial una situación de crisis tan profunda que llevara el valor del barril del petróleo a los niveles actuales.

Venezuela no aprovechó su época de bonanza para lograr el desarrollo de su economía reduciendo su independencia del petróleo y es por ello que liberar el tipo de cambio puede traerle a la economía venezolana más de un dolor de cabeza.

Una vez más, un país se transforma en un nuevo ejemplo de la denominada enfermedad holandesa en donde un commodity de exportación (en este caso el petróleo), puede tener un impacto negativo sobre el resto de los sectores productivos a los que termina afectando al deteriorar su competitividad.

Pero en el caso de Venezuela la situación era más grave aún ya que a los problemas generados por la apreciación del tipo de cambio real que golpeó de lleno la competitividad de los sectores transables venezolanos, Chávez le agregó inestabilidad macroeconómica e institucional que hace muy difícil al sector privado realizar prácticamente cualquier emprendimiento productivo.

¿Cómo puede Venezuela salir de esta encrucijada?

Tiene dos caminos: o sale por voluntad propia o lo hace producto de una crisis. Indefectiblemente, cualquiera sea la decisión que se tome, se deberán enfrentar diferentes dificultades que dependerán de la elección que se tome así como de la manera en que se maneje la situación posterior.

Para varios economistas venezolanos además de la devaluación del bolívar fuerte (que indefectiblemente tendría un impacto inflacionario), es probable que el gobierno venezolano deba incrementar los impuestos para recomponer la situación fiscal. Por el momento, desde el gobierno venezolano se han descartado completamente estas posibilidades.

El mandatario venezolano, que parece mantenerse al margen de la delicada situación fiscal, anunció el pasado martes un plan de inversiones públicas por US$ 225.000 millones entre 2009 y 2013. El gobierno de Chávez pretende invertir US$ 100.000 en 121 proyectos no petroleros y otros US$ 125.000 millones en 88 proyectos petroleros. Más allá de sus buenas intenciones, el problema surge a la hora de considerar cómo se financiarán estas inversiones cuando las cuentas fiscales se deterioran fuertemente y los recursos se reducen rápidamente.

Mientras Chávez se mantiene inflexible con mantener fijo el tipo de cambio oficial, el mercado paralelo de dólares continúa en aumento. En estos momentos, el dólar en el mercado paralelo se vende con una diferencia superior al 60% en relación al valor oficial.

Y mientras la economía venezolana corre un serio peligro, Chávez se entretiene en buscar la enmienda de la constitución que le permita la posibilidad de ser reelecto indefinidamente. En el día de ayer se trataba en la Asamblea Nacional de Venezuela la enmienda constitucional que le diera la posibilidad de ser reelecto indefinidamente. Luego de ello restará que sea aceptada por los venezolanos en un referéndum.

Mientras Chávez desatiende las urgencias de la economía venezolana, la realidad amenaza con terminar con su sueño de perpetuarse en el poder.

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Los problemas de billetera de Chávez le complican su gobierno

Para Chávez, lejos ha quedado el tiempo de bonanza en el que su petróleo superaba los US$ 100 (en el mes de julio de este año llegó a su precio máximo de US$ 129,54). Hoy,
por el barril de petróleo venezolano se paga solamente US$ 35 (poco más de la cuarta parte que se pagaba en su nivel máximo).
Como les comentaba en un artículo del mes de octubre ” ¿Podrá el contexto económico actual hacer reaccionar a Chávez? “, Venezuela había aprobado un presupuesto para el 2009 con un precio estimado del barril de petróleo de US$ 60, que si bien en dicho momento podía considerarse razonable (e incluso bajo), actualmente es un valor muy superior al que obtiene el país por su oro negro.
Con este precio del petróleo, la billetera de Chávez no está tan gorda y es por eso que el mandatario deberá cuidar sus gastos para no entrar en crisis. Pero eso es lo que por el momento no está dispuesto a hacer.
En la semana pasada, el site venezolano “El Carabobeño”, publicó una nota sobre las estatizaciones decididas por Chávez en 2008 que aún están pendientes de concreción y que por la salud de las finanzas públicas de Venezuela, sería conveniente que se mantengan en dicha situación. Pero Chávez no se encuentra dispuesto a evaluar dicha alternativa que evitaría que Venezuela tuviera que realizar erogaciones por un valor de entre US$ 4.000 y US$ 5.000 millones en caso de concretarlas.
Chávez señalaba: “Esos procesos (de nacionalización) siguen adelante cada uno a su ritmo”.
En otro site venezolano, “El Impulso”, se reproducía una entrevista al ex ministro de Energía y Minas, Humberto Calderón Berti quien afirmaba que en Venezuela no se han empezado a ver las profundidades de la crisis económica generada por la caída del precio del petróleo. El argumento que esgrimía es que las ventas de petróleo se pagan a noventa días, y es por ello que los ingresos actuales por el mismo son en términos del precio del barril del mes de septiembre con un nivel muy superior al actual.
Como lo refleja el site “El Nuevo Herald”, los bajos precios del petróleo dificultan las inversiones estratégicas de Venezuela en sus países aliados. Las perspectivas negativas en el precio del petróleo han hecho que Venezuela posponga multimillonarias inversiones en Nicaragua y Ecuador. En el primero, Venezuela suspendió inversiones por US$ 4.000 millones.
La crisis en Venezuela puede derivar en una fuerte crisis en Nicaragua, ya que, como lo refleja el site “El Nuevo Herald” Venezuela podría “verse imposibilitado de financiar un déficit de $100 millones que mantiene en jaque al gobierno del presidente nicaragüense Daniel Ortega, luego de que organismos multilaterales de financiamiento de Estados Unidos y Europa suspendieran sus desembolsos argumentando un potencial fraude en las recientes elecciones municipales”.
Muy probablemente, las menores inversiones en sus países aliados, implicará un menor nivel de apoyo de éstos para con Venezuela. Al menos esto es lo que se infiere que ocurrirá con Argentina, que ya no cuenta con el acceso al financiamiento (para nada barato), que le ofrecía Venezuela, por lo que deberá posicionarse mejor para poder iniciar su estrategia de retorno a los mercados financieros internacionales.
El impacto de la crisis financiera internacional sobre el precio del petróleo ha complicado sin dudas a Chávez que acaba de festejar sus 10 años al frente del país y que se encuentra en plena campaña para que se apruebe un referéndum que le posibilite ser elegido indefinidamente en el cargo de presidente.
La fuerte caída del precio del petróleo ha modificado los planes del mandatario venezolano que se verá obligado a acelerar los tiempos de su iniciativa con fines electorales.
Según la opinión de Orlando Ochoa, un economista independiente residente en Caracas, entrevistado por “El Nuevo Herald”: “Chávez va a tratar de ganar el referéndum lo más pronto posible, antes de tomar medidas como la devaluación o aumentar impuestos, que pueden tener graves impactos políticos y sociales en Venezuela”.
El fuerte deterioro de la economía de Venezuela, obligará a Chávez a tomar dichas medidas drásticas (o similares) comentadas por Ochoa, si es que se pretende evitar que se produzca una crisis originada por el fuerte deterioro de las cuentas fiscales de Venezuela.
Con las medidas que inevitablemente deberá tomar Chávez, el nivel de apoyo popular se verá fuertemente resentido. El pueblo de Venezuela le ha ido quitando apoyo a Chávez a medida que la economía se deterioraba con un fuerte incremento inflacionario y el freno de la actividad económica.
Lo que surge del contexto analizado es que cada vez se hace menos probable que Chávez pueda mantenerse en el poder, más allá que logre el visto bueno del referéndum para ser reelecto.
La tendencia muestra que la oposición inevitablemente accederá al poder en las próximas elecciones presidenciales en Venezuela. El problema es que para las mismas aún faltan varios años. ¿Podrá la economía de Venezuela resistir a Chávez hasta el 2012?
La billetera de Chávez ha enflaquecido demasiado y si no cambia su política económica con un giro drástico, la economía socialista que promulga colapsará y ya no tendrá que preocuparse por lograr ser reelecto en 2012.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo

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¿Se viene una crisis económica en Venezuela?

Nota de la Editora : con el precio del petróleo en tendencia descendente, más elecciones cercanas, el cóctel es explosivo: Chávez se muestra cada vez más nervioso y quiere sacar al ejército para ganar votos a ‘tancazo’ limpio. Hay empresarios venezolanos que advierten que el país se aproxima peligrosamente al desastre económico. Nos pueden dejar sus comentarios en www.latinforme.com

¿Se viene una crisis económica en Venezuela?
Buenos Aires, Argentina
11 de noviembre de 2008

Si existiera un libro de recetas para preparar grandes crisis económicas, créanme que Hugo Chávez sería el autor del mismo. Es que el presidente venezolano día a día le agrega un ingrediente más al cóctel explosivo que es la economía de Venezuela.
“Si permiten que la oligarquía regrese a la gobernación de Carabobo, a lo mejor voy a terminar sacando los tanques de la brigada blindada para defender al gobierno revolucionario y para defender al pueblo”, decía el presidente de Venezuela ante sus temores de caer derrotado en las elecciones municipales del próximo 23 de noviembre.
Esta elección no es menor ya que se elegirán 22 gobernadores, 328 alcaldes y 233 legisladores. Es por ello que Chávez está más que inquieto ante la posibilidad de sufrir una dura derrota en los comicios venideros. Es que su popularidad cae al ritmo del deterioro económico. El site venezolano “Unión Radio” dio a conocer una encuesta realizada por la encuestadora Hinterlaces en 14 estados en donde se llevarán a cabo elecciones que muestra que los candidatos chavistas perderían en al menos 8 de los mismos.
Chávez está decidido a utilizar la fuerza militar contra sus opositores a toda costa. De hecho, ya lo ha hecho. En el día de ayer la Fuerza Armada de Venezuela tomó un aeropuerto en el departamento de Sucre por orden del presidente Hugo Chávez, quien acusó a las autoridades de esa región del nordeste, gobernada por el opositor Manuel Rosales, de negar su uso a la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Sólo a Chávez se le puede ocurrir realizar acciones militares en su propio país.
La inestabilidad política que vive Venezuela se suma con más fuerza a los problemas económicos crecientes del país, generando un círculo vicioso imposible de frenar y con un final imaginable.
De más está decir que mientras Chávez atemoriza a la población, ya no resulta novedoso que la inflación en Venezuela siga subiendo. En el mes de octubre, la tasa de inflación minorista alcanzó un incremento del 2,4%, siendo el acumulado del año del 24,7%. Según el site “Ansa Latina”, la tasa de inflación en Venezuela ya duplica la meta oficial instaurada por el Banco Central de Venezuela.
Por otra parte, el site venezolano “El Universal”, refleja una situación que resulta contradictoria a lo que Chávez dice promover: “El Banco Central registra que en Caracas, entre octubre de 2007 y octubre de este año, la incidencia del alza de los precios ha sido de 33,9% en la capa de alto ingreso, mientras que las familias que forman 25% de más pobres del país padecen un golpe de 39,5%”. De este modo, el socialismo que promueve Chávez afecta duramente a las capas sociales de menores recursos.
Este agravamiento de la inflación representa un golpe más para el crecimiento de una economía que pierde fuerzas a cada instante y que para colmo tiene a su gallina de los huevos de oro con sus precios internacionales por el piso producto de las consecuencias de la crisis financiera internacional.
A medida que crecen los problemas en la economía, aumenta la resistencia contra el gobierno de Chávez. Y si los segmentos de la sociedad de mayores ingresos se oponen a las políticas de Chávez que atentan contra el sector privado y si los segmentos de menores ingresos padecen cada vez con mayor dureza las consecuencias de políticas de autodestrucción y despilfarro: ¿Quién podrá entonces seguir apoyando al gobierno de Hugo Chávez?
Me da la sensación de que la permanencia de Chávez en el poder no se extenderá por muchos años más. No pienso en la posibilidad de acciones violentas contra el mandatario venezolano, pero sí será desplazado del poder por la fuerza de la oposición o por la fuerza de una cada vez más inminente crisis económica.
En el site venezolano “Caracol Radio”, se publicó una nota en donde empresarios del país advertían que Venezuela se encamina hacia el desastre económico. En dicha nota, el presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela, José Manuel González describía un panorama desolador y aterrador de Venezuela. González manifestaba que Venezuela está sumida en la corrupción a todos los niveles, con un presidente que despilfarró los recursos de las exportaciones de petróleo, que desaprovechó los buenos precios del crudo para industrializar a Venezuela, al tiempo que volvió al país altamente dependiente de la producción extranjera (las importaciones se quintuplicaron en unos pocos años), entre otros daños que produjo en la economía.
A lo anterior, el ofuscado José Manuel González era terminante con Chávez al reconocer que no es garantía para la inversión y que además ha permitido que se deteriore el aparato productivo del país.
Justo en el momento en que Venezuela necesita calma ante los graves problemas económicos internos y ante el fuerte deterioro del contexto externo del que se había beneficiado ampliamente, a Hugo Chávez se le ocurre agitar más las aguas del país.
Si las inversiones eran espantadas de la economía venezolana por la fragilidad institucional y macroeconómica del país, el agregado político termina con los pocos valientes que a pesar de todo se animaban a apostar a la economía venezolana. Sin inversión, los problemas de la economía se agravan mucho más.
Con este panorama, ya no se puede hablar de posibilidad de crisis en Venezuela. Entiendo que ya deberíamos estar hablando acerca de cuándo se va a producir.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo

http://www.latinforme.com/articles/%c2%bfse-viene-una-crisis-economica-en-venezuela/3588

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