Archivo para la categoría ‘europa’

La deuda pública británica puede hundir a la libra esterlina

La deuda pública británica puede hundir a la libra esterlina

La deuda pública británica puede hundir a la libra esterlina En esta nueva era económica en donde las economías emergentes ganan protagonismo y donde las economías desarrolladas padecen los sufrimientos que acostumbran soportar aquellas subdesarrolladas, Gran Bretaña aparece como una de las economías que mayores desafíos está enfrentando.

Problemas en el sector inmobiliario, financiero y en las cuentas públicas aparecen como una carga demasiado pesada para que su economía siga siendo considerada, toda una garantía para los acreedores.

La situación de la economía británica sigue aumentando el nivel de tensiones internas que la hunden en una disyuntiva entre implementar políticas para salir de la recesión o priorizar apuntar hacia la disciplina fiscal para evitar el castigo de las calificadoras y una potencial situación de crisis.

Durante la semana pasada, la calificadora de riesgo soberano Ficht Ratings, advirtió a los mercados que el elevado nivel de deuda pública de la economía británica está poniendo en riesgo su calificación AAA (la máxima calificación). Para la calificadora, de todos los países que ostentan la calificación AAA, el Reino Unido es el que mayores esfuerzos en materia fiscal deberá hacer para sostenerla.

La advertencia fue realizada por David Riley, uno de los responsables de Fitch en el área de calificaciones soberanas, en una entrevista con Reuters Televisión. Ficht por su parte, le advertía al gobierno británico a través de un comunicado: “Nuestra perspectiva estable refleja la expectativa de que el Gobierno británico articulará un programa de mayor consolidación fiscal durante el próximo año”.

Ficht se une de este modo a Standard and Poor´s que en el mes de mayo había advertido al gobierno británico sobre la posibilidad de recortarle su calificación. De hecho, S&P puso bajo vigilancia negativa el rating de AAA.

La calificadora condiciona la continuidad de la calificación de la deuda inglesa a señales claras y contundentes para reducir el déficit fiscal. El problema aquí planteado es, considerando el contexto económico del país, si la implementación de un ajuste inmediato terminará por generando efectos negativos superiores sobre el resultado fiscal, que los beneficios perseguidos.

El elemento que hace pensar en esta posibilidad es la frágil situación de la demanda interna de la economía afectada por los problemas en el mercado laboral. Mayores impuestos combinados con recortes en los gastos, reducirán las perspectivas de recuperación de la economía y posiblemente terminen por golpear en dos sectores que se encuentran al borde de una nueva crisis como lo son el sector bancario e inmobiliario.

¿Qué debe hacer el gobierno británico, dejar que la economía se recupere por sí sola o volver a generar estímulos? “Si hubiera otro paquete de estímulo fiscal significativo en Gran Bretaña, entonces la calificación estaría en riesgo”, advertía Riley, mostrando que existe un solo camino para sostener la calificación crediticia.

Por lo pronto, las advertencias que se acumulan en torno a la deuda británica están haciendo que sus Credit Default Swaps (CDS –seguros de default de la deuda de Gran Bretaña-) comiencen a elevarse y harán cada vez más costoso el financiamiento para el gobierno de Gordon Brown.

A pesar de los anuncios realizados en abril para lograr una mayor disciplina fiscal, el déficit de las cuentas públicas sigue en alza. Steven Hawkes recordaba días atrás en un artículo en The Sun que el gobierno británico tuvo que endeudarse por 77.600 millones de libras esterlinas entre los meses de abril y setiembre del presente año, más del doble en relación al financiamiento que necesitó para el mismo período del 2008.

Para el presente año, el Fondo Monetario Internacional (FMI), ha estimado que el déficit fiscal de Inglaterra alcanzará al 11,6% de su Producto Bruto Interno (PBI), cifra que hubiese sido considerada escandalosa por el organismo internacional en caso de tratarse de una economía en desarrollo.

La libra esterlina, por su parte, aparece como una damnificada por esta situación ya que el mayor riesgo de una rebaja en la calificación crediticia de la deuda pública reducirá la demanda de activos denominados en esa moneda, presionando a una depreciación cambiaria. Ashley Seager en un artículo para The Guardian destacaba el impacto inmediato que sufriera la cotización de la libra esterlina una vez conocida la advertencia de Ficht.

Los problemas para la economía británica se encadenan y la potencial menor demanda de libras esterlinas aumentará las necesidades de una política restrictiva que redoble los esfuerzos por quitar la liquidez excedente si no quiere agregar a todos los problemas de la economía actuales, la amenaza inflacionaria o el surgimiento de nuevas burbujas especulativas.

Para colmo de males, Gran Bretaña está ingresando en 2010 en un período electoral en donde el actual partido gobernante buscará mantenerse en el poder y para ello, necesita una mejor propaganda que la actual situación recesiva de la economía. Este contexto puede actuar como un condicionante de las decisiones tanto de política económica como de política monetaria.

Ante los posibles temores sobre la posible falta de voluntad del gobierno de implementar una política fiscal restrictiva en vísperas del contexto electoral, una señal positiva, y lógica, para los ciudadanos británicos es el gran consenso político existente previo al contexto electoral en torno a la necesidad de apuntar a la disciplina fiscal.

Probablemente, las próximas semanas sean cruciales para la economía inglesa. En los primeros días de diciembre, Alistair Darling presentará mayores detalles acerca del presupuesto del año entrante y de los planes para reducir el abultado déficit fiscal.

Lo que ocurra con la calificación crediticia del Reino Unido, importa no solamente para el propio país, sino también es relevante para el resto de las economías desarrolladas, principalmente para las que ostentan una situación fiscal similar. La posible rebaja en la calificación crediticia en la economía británica puede disparar una ola de sospechas y temores entre los inversores acerca de la calificación crediticia de la deuda de economías desarrolladas como la estadounidense, lo cual puede además, hacer resurgir las turbulencias en los mercados internacionales y alterar la recuperación económica.

Una vez más, queda en evidencia la importancia que tiene el poder comprender lo que ocurre en las economías para anticipar los posibles impactos sobre nuestras decisiones de inversión. En este sentido, Latinforme ha querido brindarle, a través del Curso de Economía Básica para Inversores , una manera sencilla y comprensible para aprovechar los hechos económicos en la toma de decisiones de inversión.

Horacio Pozzo

Regulación financiera en la Unión Europea

Regulación financiera en la Unión Europea

Regulación financiera en la Unión Europea Ha llegado el turno de la Comisión Europea para proponer el nuevo modelo de supervisión financiera para los países de la Unión Europea. El gobierno estadounidense ya había presentado su proyecto de reforma del cual diera ayer mayores detalles y que promete, como en la propuesta europea, defender a los consumidores, los grandes perdedores de la crisis.

Parece que la Comisión Europea quiere tener mayores ingerencias en la supervisión financiera de los países que conforman la UE. En el nuevo modelo de supervisión europeo propuesto se contempla la creación de un Consejo Europeo de Riesgos Sistémicos (CERS), el cual será el encargado de vigilar la estabilidad del sistema financiero en su conjunto y de emitir alertas y recomendaciones en caso de detectar riesgos. El CERS sólo advierte, pero la decisión de las medidas a implementar seguirá en manos de los supervisores nacionales quienes deberán comunicar las medidas adoptadas y, en caso de decidir no hacerlo, deberán dar explicaciones.

Lo positivo para el CERS es que al ser un organismo supranacional, no estará tan influenciado por presiones políticas como ocurre habitualmente. Probablemente hasta encontremos al CERS sobreactuando, al menos en sus primeros años, ya que deberá armarse de una reputación ante la sociedad.

Creo además, que uno de los temas interesantes gira en torno a la comunicación de las alertas ya que una alternativa es hacerlas públicas. Esta posibilidad tiene sus aspectos positivos aunque implique riesgos. El hacer público la detección de ciertos riesgos en el sistema financiero de alguno de los países de la UE obliga a las autoridades nacionales a implementar medidas o al menos a contar con muy buenos fundamentos para demostrar que la situación está bajo control. El riesgo que se corre pasa por la sensibilidad existente en torno a la difusión de riesgos en los sistemas financieros que puede generar inestabilidad en los mismos.

Mientras estos temas se discuten, algunos no han perdido el tiempo y ya se ha comenzado a hablar de los posibles candidatos al frente del CERS. Según da cuenta el Financial Times, el actual presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, será el presidente del organismo, que tendrá un mandato por cinco años renovables. Otro que parece, tendría un lugar asegurado es el gobernador del Banco de Inglaterra Mervin King quien sería la segunda autoridad del organismo después de Trichet.

La oferta de este papel a King supondría el reconocimiento implícito del papel de Reino Unido como el mayor centro financiero de Europa, así como la relativa importancia de los servicios financieros en la economía británica, aunque también puede ser interpretado como una señal para un mayor control del sistema financiero británico el cual ha sido fuertemente afectado por la crisis por los graves problemas de su regulación. Ciertamente, si King es nombrado segundo en el CERS, no le resultará agradable que el sistema financiero británico vuelva a tener inconvenientes, por lo que buscará asegurar que el mismo sea conducido con la mayor prudencia posible.

Uno de los factores que ha permitido que los riesgos se expandieran fue la falta de coordinación entre los reguladores de los diferentes jugadores del sistema financiero. Es por eso que la propuesta de la CE considera también la creación de un Sistema Europeo de Supervisores Financieros (SESF), formado por tres nuevas autoridades para los sectores de banca, bolsa y seguros, que tendrán nuevas competencias, una propuesta interesante por el hecho de generar un ámbito concreto en donde los reguladores puedan considerar los riesgos particulares de cada componente del sistema financiero y la transferencia de riesgos entre los mismos.

La propuesta de reforma del sistema financiero realizado por la CE apunta a adaptarse a la creciente internacionalización del sector y a mejorar la respuesta ante hipotéticas crisis. Es una respuesta a las fallas en la supervisión que permitieron que la crisis siguiera su curso. La clave pasará por saber si es lo suficientemente flexible como para detectar nuevas modalidades de crisis.

Desde el otro lado del Atlántico, el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, exponía ayer en el Congreso la propuesta del Gobierno de Estados Unidos para la reforma del sistema financiero, en vísperas de la cumbre del G-20. En el día de ayer, Geithner anunciaba la creación de un organismo supervisor nacional de bancos para evitar que las firmas financieras escapen del control del Gobierno.

En líneas generales, las propuestas regulatorias de la CE y de los EEUU apuntan a evitar el arbitraje regulatorio que le permitió al sistema financiero generar posiciones de altísimo riesgo sin ser advertidos por ello, al tiempo que se promete una supervisión más estricta que limitará el margen de acción de las entidades financieras.

La propuesta de reforma estadounidense sin embargo, aparece como más estricta en varios aspectos. La existencia de una agencia explícita de protección del consumidor financiero que propone el gobierno de Obama limitará que las entidades se sobrepasen imponiendo cargas excesivas sobre sus clientes. La decisión de obligar a las entidades bancarias a mantener un mayor volumen de reservas, y aumentar la vigilancia del mercado de derivados (el ámbito en donde se desarrolló el núcleo de la crisis) son otros dos elementos que limitarán el riesgo sistémico.

Si bien aún restan conocer más detalles para comprender las implicancias de la propuesta de la CE sobre la regulación de su sistema financiero, creo que no debería ahorrar dureza en la nueva propuesta regulación. Mientras la crisis aún está fresca en la mente de todos, hay que aprovechar para reformar al sistema financiero ya que existe una mejor predisposición para el cambio. Es preferible ahora excederse en lo restrictivo que no aprovechar la oportunidad y mantenerse tolerante ante un sistema financiero que demostró no ser disciplinado. Los reguladores deben entender que para flexibilizar los requisitos habrá tiempo en el futuro, pero no para restringirlos más, sobre todo en tiempos de bonanza en donde la percepción de la crisis está muy lejos en el horizonte.

No sé si lo habrán notado, pero las propuestas de reformas tanto en Europa como en EEUU contemplan la creación de varias agencias que supervisarán al sistema financiero. Hay que tener en cuenta que además existe un compromiso por el momento implícito, de coordinación internacional en la supervisión del sistema financiero para advertir posibles transferencias de riesgos. A toda esta nueva estructura regulatoria hay que agregarle el nuevo rol del Fondo Monetario Internacional (IMF), de velar por la estabilidad financiera internacional, para lo cual estará facultado para advertir a los países sobre situaciones de riesgos excesivos. Cuando uno observa toda esta estructura en su conjunto se encuentra ante la presencia de un nuevo problema.

Es que la estructura de regulación y supervisión de los sistemas financieros terminará alcanzando un nivel de complejidad y de duplicación de funciones tal que probablemente se puedan generar conflictos que terminen por afectar aquella estabilidad financiera que tanto pretenden proteger.

Imaginemos qué puede ocurrir si por ejemplo, existen diferencias en la apreciación de la situación de estabilidad del sistema financiero europeo entre el FMI y los nuevos organismos supranacionales de Europa. Los inversores probablemente no esperen a saber quién tiene la razón y buscarán deshacer aquellas posiciones que impliquen cierto riesgo desestabilizando de este modo a los mercados y dando lugar a lo que los economistas conocemos como “la profecía autocumplida”.

Hay que reconocer que cada propuesta apunta a solucionar fallas en la regulación y supervisión que permitieron la generación de la crisis, pero ¿No estaremos generando una estructura regulatoria altamente inestable y con grandes dificultades para adaptarse a la evolución de los sistemas financieros?

Europa se recupera, ¿Por qué España no?

Europa se recupera, ¿Por qué España no?

Europa se recupera, ¿Por qué España no?
16 Septiembre 2009 En medio de la crisis el gobierno español ha intentado evitar la brusca caída del mercado inmobiliario. En estos momentos, lo que parecía ser una ayuda, terminó perjudicando no solamente al mercado inmobiliario español que no culminó con su proceso de ajuste, sino que además se transformará en uno de los factores explicativos de la demora en la recuperación de la economía española.
En Europa, la mayoría de las economías, a excepción de España, se preparan para la recuperación económica que experimentarán en 2010. La economía española deberá esperar un poco más para percibir los efectos benéficos de la recuperación económica, tiempo que podrá ser aprovechado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para repasar los errores cometidos en materia de política económica y elaborar un plan de reformas profundas para recuperar la solidez económica.

La Comisión Europea (CE) mejoró ayer de manera sensible sus previsiones de crecimiento para la zona euro y la Unión Europea, adelantando su recuperación del primer trimestre de 2010 al tercer trimestre de este año. Los signos alentadores en las principales economías europeas como Francia y Alemania, generaron este cambio en las expectativas de recuperación. Para España, sin embargo, el pronóstico de la CE empeora en medio punto hasta una caída del PIB del 3,7% en 2009.

¿Por qué si en Europa en su conjunto reina el optimismo, el contexto para España aparece tan oscuro? El comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, apuntaba acertadamente a los múltiples desequilibrios de la economía española para justificar que España experimentará una recesión más prolongada que el resto de los países europeos: “El mayor endeudamiento de los hogares, la crisis inmobiliaria, la balanza exterior y la elevada tasa de paro”.

La situación del mercado inmobiliario español se percibe a simple vista. En el periódico Cinco Días, se reflejaba la visión de R.R. de Acuña & Asociados que en su anuario estadístico del mercado inmobiliario anticipaba que la recuperación del sector con todo lo que ello implica, no se producirá sino hasta el 2013 (¡o incluso existe la posibilidad que se deba esperar hasta el 2016!).

Los problemas para las grandes inmobiliarias no cesan. El pasado viernes fue el turno de Nozar, que ha declarado concurso de acreedores al suspender pagos con un pasivo de 700 millones de euros. Así se suma a otras grandes como Martinsa-Fadesa o Habitat. Lo peor es que con Nozar no termina la lista de compañías en problemas.

Con un mercado inmobiliario deprimido, los precios de las viviendas siguen en baja, pero si quiere comprar, lo mejor será seguir esperando ya que se anticipa que el precio de la vivienda seguirá cayendo hasta 2011, y quizás hasta más allá del 2011 también.

El desfase existente entre la oferta y la demanda en el sector es preocupantemente significativo. Actualmente existirían en España 1,7 millones de pisos en stock en el mercado inmobiliario español. Este año solamente se espera una demanda de 218.428 pisos. O sea que si le asignamos a todos los pisos en stock la misma probabilidad de ser vendidos, la tasa de éxito es del 12,8%.

La firma advierte además de que “el problema se agrava” al analizar la cartera de suelo disponible para construir vivienda actualmente existente, que suman una edificabilidad de 2,40 millones de pisos más. “Ello indica que existe suelo para nueve años que, unido al ’stock’, supone que el mercado cuenta con viviendas y suelo para los próximos quince años”,

¿Qué se debe hacer ante semejante exceso de oferta? ¿Cómo encontrar comprador que al menos pague lo suficiente para salvar una parte del valor del inmueble? Según Finanzas, los outlets han llegado hasta el mercado inmobiliario español en donde los constructores ofrecen inmuebles con descuentos de hasta el 40%. Entre el viernes 11 y el domingo 13 de septiembre, se celebrará en IFEMA (Feria de Madrid), la primera edición del Salón del Outlet Residencial. Las empresas expositoras, entre las que también se encuentran las sociedades inmobiliarias de algunas entidades financieras, pondrán a la venta restos o construcciones de otras temporadas, (por eso es que se lo denomina “outlet inmobiliario”) de un total de 654 promociones repartidas por toda España. La feria será la primera de este tipo, pero promete no ser la última.

Estos problemas del mercado inmobiliario no quedan contenidos sino se esparcen al resto de la economía. Siempre que menciono al mercado inmobiliario, no puedo dejar de hacer referencia a la importancia del mismo para un gran conjunto de actividades vinculadas. Que la actividad de la construcción se encuentre en niveles mínimos históricos no debería sorprender.

Según Rodríguez y Rodríguez de Acuña: “La situación del mercado no justifica una mayor construcción y los bancos tampoco darían dinero para construir algo que no se vende”.

Los problemas en el sector de la construcción, un sector mano de obra intensivo, repercutirán en la tasa de desempleo de la economía española y es por este motivo que no habría que ilusionarse con una significativa caída del desempleo en los próximos meses. Quizás probablemente el mejor resultado será que la tasa de desocupación se mantenga en los niveles actuales.

Tan mal está la situación en el mercado inmobiliario español, que hasta los fondos buitres huyen de él. Cargill Value Investors, Aktiv, Intrum. Carval Investors, Benson Elliot, Coltrane o Colony Capital son algunos de los tantos fondos buitres que han “sobrevolado” el mercado español desde que estalló la crisis inmobiliaria en búsqueda de compras de oportunidad. El motivo de la huída de estos fondos es que no se ha producido el ajuste brusco en el mercado inmobiliario español. Las ofertas que han venido realizando estos fondos para hacerse de inversiones inmobiliarias no han tenido la respuesta esperada. Con la salida de los fondos buitres, se reafirman las perspectivas de demora en la recuperación del mercado inmobiliario español.

¿Por qué el mercado inmobiliario español demorará tanto en su recuperación?

Un motivo es, como se acaba de mencionar, la lentitud con la que se produce el ajuste, situación motivada por la compra masiva de activos de los bancos a los promotores quienes han pagado incluso por encima de su valor de tasación para evitar la entrada en concurso de las grandes inmobiliarias ha impedido que el ajuste en los precios en el mercado español sea tan rápido como en otros mercados, incluido el estadounidense.

Según el Índice de Mercados Inmobiliarios Españoles (Imie) elaborado por Tasaciones Inmobiliarias (Tinsa), los precios de las viviendas alcanzaron en el mes de agosto los niveles de 2005, pero el ajuste realizado no alcanza

El sector financiero, más allá de sus propios problemas, ni piensa en el mercado inmobiliario y allí encontramos otro de los factores que provocará la demora en el proceso de recuperación del mercado. No le interesa apoyar ni a la oferta ni la demanda de dicho sector. La sobre-sobreabundancia desde el punto de vista de la oferta, no hace viable casi ningún proyecto inmobiliario, mientras que la alta fragilidad en la fuente de ingresos de las familias (recordemos que España tiene una tasa de desempleo que se encamina al 20% de la PEA), hacen del financiamiento hipotecario, una decisión más que riesgosa agravada por la tendencia bajista del precio del colateral.

Probablemente sea injusto el acusar al mercado inmobiliario español de todos los males de la economía, pero indudablemente, allí se podrá encontrar una buena parte de las causas de la situación actual de la economía española.

Horacio Pozzo

______________________________________________________________________________

¿Busca ganar en Bolsa? ¿Está con miedo, no sabe cómo empezar? ¿Busca a alguien que lo ayude a abrir una cuenta para operar en Wall Street? ¿No conoce el monto mínimo para comenzar a operar? ¿Quiere obtener su deseada Libertad Financiera?

Las respuestas a esas preguntas y muchas más están en el reporte de inversión Valor Global.

Los suscriptores de Valor Global van camino hacia su independencia financiera.

Compruebe usted mismo las ganancias de nuestras recomendaciones:

¿Quiere usted también ganar como los suscriptores de Valor Global?

Haga click aquí y sea dueño usted también de su destino financiero.

Europa está mal pero va bien

Europa está mal pero va bien

Europa está mal pero va bien Lo que resta del 2009 será todavía un período de contracción económica y aumento del desempleo para la eurozona. Los signos positivos se comenzarían a ver en 2010 y todo hace pensar que el crecimiento aparecerá en cámara lenta. ¿Se podrá acelerar la recuperación de la economía allí?

El Fondo Monetario Internacional (FMI) no se ha mostrado demasiado optimista acerca de las perspectivas de la economía de la eurozona para el 2010. El site de Hoy Digital daba cuenta que el organismo internacional espera que la región experimente en 2010 una recuperación lenta y rodeada de incertidumbre. La apuesta del organismo es que sólo alcance un crecimiento del 0,3%. Los temores que plantea el FMI dejan la sensación que el sólo hecho de que la economía crezca es una buena noticia, y debería de conformar.

Pero un 0,3% es un número demasiado modesto como para ilusionar a la gran masa de desocupados con que cuenta hoy la eurozona, con la posibilidad de conseguir empleo. Pienso principalmente en los más de 3,1 millones de jóvenes menores de 25 años desempleados (el segmento poblacional más castigado por la crisis), con que cuenta la región. La economía con un pobre 0,3% de crecimiento no tendría en dicho escenario demasiada capacidad para generar empleo, ni siquiera el necesario para absorber a quienes ingresen al mercado laboral.

El escenario de lo que queda del 2009 no es tampoco demasiado optimista como lo presentan, con un FMI anticipando una contracción del 4,8% del PBI de la región (aunque la Comisión Europea, no se muestra tan pesimista y anticipa que espera una contracción del 4%).

Para las empresas, persiste además el riesgo de deflación que afecta sus márgenes de rentabilidad. Durante el mes de junio, según datos de Eurostat, la eurozona exhibió su primera deflación de precios interanual (que fue del 0,1%), desde que se instauró el euro. La lógica del empresario que ve una economía que se contrae y que sus márgenes se achican además producto de la baja de precios, tiende a considerar que no es éste un año para invertir, o si surge la posibilidad de hacerlo, mejor optar por alternativas de corto plazo. Con esta comprensible forma de pensar de los empresarios europeos, se genera un círculo vicioso que profundiza la contracción de la economía de la eurozona.

“Estamos mal, pero vamos bien” (Carlos Saúl Menem, durante su presidencia en Argentina, 1990). Esta frase refleja nítidamente la situación de la economía de la eurozona. En este sentido, un signo alentador para la industria fue, según dio cuenta hace una semana Expansión, que en el mes de mayo registró su primer crecimiento mensual desde agosto de 2008, más allá que en términos interanuales la industria observó una contracción del 17% durante dicho mes. El crecimiento experimentado en el mes es un signo que aumenta la esperanza de recuperación de la industria de la zona del euro. La producción industrial explica alrededor del 17% del PBI de la eurozona y de allí radica su importancia en términos de la salida de la recesión.

La salida a esta situación recesiva y la recuperación de la industria de la eurozona, tiene una alta dependencia de lo que ocurra en la economía estadounidense. Las familias y las empresas europeas no se encuentran demasiado fortalecidas como para impulsar la demanda interna y con ello al crecimiento económico. Y por el lado de la economía de los EEUU, las perspectivas de recuperación mejoran a buen ritmo.

La mejora en la economía estadounidense y los signos de moderación de la crisis en la eurozona, vienen mejorando el humor de familias y empresas. Así es que a pesar de los malos augurios acerca del crecimiento económico para la región brindados por el FMI, en el mes de julio y por cuarto mes consecutivo, volvió a subir la confianza económica por parte de consumidores y empresarios. El índice de confianza económica se elevó en julio a 76 puntos, frente a 73,2 puntos el mes anterior. Los analistas consultados por Dow Jones Newswires habían pronosticado una subida más moderada, hasta 75,3 puntos.

Si es positiva la mejora en el humor del sector privado en la región, más lo es el cambio de expectativas en Alemania. La mejora en las condiciones económicas allí, principal economía de la eurozona y motor de la región, se refleja en el fuerte crecimiento del índice IFO de confianza empresarial y de los índices de gestores de compras que muestran una clara recuperación en las perspectivas de crecimiento para la primera economía de la eurozona.

Estas buenas expectativas ayudarán a torcer las decisiones de familias y empresas, aunque aún se necesita algo más para que se vean reflejadas en mejoras en los datos económicos.

Un elemento clave, y de gran importancia para apuntalar la recuperación económica pasa por el sistema financiero. En este sentido, todavía no existe una fuerte decisión tanto de empresas y familias como de entidades bancarias por comenzar a recuperar al mercado crediticio desde ambas partes. De hecho, el Banco Central Europeo (BCE) acaba de informar hace unos días que el crecimiento de los préstamos bancarios a empresas y hogares dentro de la zona euro cayó en junio a su nivel más bajo desde 1992, con un pobre crecimiento de solamente el 1,5% interanual.

“Estamos mal pero vamos bien” podría repetir el BCE. Esto se debe a una buena noticia brindaba el pasado miércoles El Economista informando que los bancos de la Eurozona prevén relajar las condiciones para dar créditos a las empresas y los hogares en el tercer trimestre del año. Esta novedad surge de la encuesta que el Banco Central Europeo (BCE) realizó entre 118 bancos de la región. Las condiciones de las entidades bancarias europeas en términos de acceso de los mismos a la financiación y su posición de liquidez están contribuyendo a cambiar la predisposición de los bancos a prestar.

La generación de financiamiento para la economía, y la recuperación de la demanda externa (principalmente desde los EEUU y de China), son los elementos claves para el fin de la recesión y el inicio del crecimiento económico de la eurozona. No tanto lo que puedan hacer los gobiernos europeos y el BCE como lo que puedan incidir estos dos elementos, explicarán la fuerza con que la recuperación económica se producirá. Todavía no existen grandes expectativas para 2010, pero así como nos sorprendió la profundidad de la recesión, no nos tendría que extrañar una recuperación más fuerte en la eurozona.

Horacio Pozzo

Inversión Independiente

La historia podrá mostrar que la Fed ayudó a evitar una Gran Depresión en 2008, pero los pasos radicales que tomó a lo largo del camino la hacen más vulnerable políticamente de lo que ha sido en décadas. Durante sus 96 años de historia, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha atravesado por un puñado de momentos de transformación.
El actual es uno de ellos, este es el momento que deben aprovechar los Inversores Individuales para lograr la independencia financiera. Paola Pecora nos cuenta aquí las opciones de inversión que más de 4000 Latinoamericanos ya están aprovechando. No pierda más tiempo y aprenda a invertir y conviértase en un inversor PREMIUM ahora.

Los pronósticos del FMI no dan lugar al optimismo

Los pronósticos del FMI no dan lugar al optimismo

Los pronósticos del FMI no dan lugar al optimismo
23 Abril 2009
Cuando hace unos días se comenzaba a hablar de las primeras señales de recuperación de la economía estadounidense, renacía la esperanza de que la terrible crisis financiera que está padeciendo el mundo, tuviera un final cercano. Sin embargo, mientras dichas señales se encuentran esperando nuevas confirmaciones, las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (IMF), sobre el crecimiento global, vuelven a instalar el pesimismo. ¿Se retrasa la recuperación de la economía mundial? ¿Qué pueden hacer las economías latinoamericanas para limitar el impacto negativo del contexto global adverso?

¿Qué tan profunda es la crisis? Lo suficiente como para que el FMI estime que la economía mundial sufrirá una contracción del 1,3% durante el presente año. El deterioro de las condiciones económicas ha sido tal en los últimos meses que en el mes de enero, sólo cuatro meses atrás, el organismo internacional había pronosticado un crecimiento de la economía mundial del 0,5% para el presente año.

Los números de crecimiento proyectado por el FMI para las principales economías son preocupantes. En la zona del euro se espera que la economía se contraiga en un 4,2% e incluso seguirá contrayéndose durante el 2010 en un 0,4%. Dentro de la eurozona, la economía alemana sufrirá en el presente año una contracción del 5,6% (y seguirá cayendo en 2010, aunque lo haría un 1%).

Nuevo Foro de discusión en Latinforme.com

Regístrese gratis y publique sus ideas, ahora escribe usted.

Haga correr su voz.

Clíck aquí

Para la economía estadounidense, el organismo internacional anticipó una contracción de su producto del 2,8% para el presente año, mientras que la economía japonesa se contraerá un 6,2%. Para el FMI, la principal economía mundial continuará contrayéndose en 2010. La economía estadounidense observaría una caída de su PBI en un 0,05% el próximo año, lo cual desalentaría las esperanzas sobre las perspectivas de recuperación de la economía mundial.

Para Latinoamérica, las proyecciones tampoco resultan alentadoras. Es que el FMI espera que la región entre en recesión durante el 2009 y su PBI se contraiga un 1,5%. En 2010, la región volverá a crecer, aunque lo haría en un 1,6%. Pero no todos los países latinoamericanos recuperarían la senda del crecimiento ya que el FMI proyecta que tres países seguirán observando una contracción de su producto, entre ellos, Venezuela cuyo PBI se reduciría un 0,5%.

Entre las economías latinoamericanas que más sentirán el efecto de la crisis según el FMI están México (-3,7%), Venezuela (-2,2%) y Ecuador (-2%). Luego sigue, entre las principales economías de la región, Argentina con una contracción esperada del 1,5%.

Luego de presentado este panorama desolador: ¿Qué se puede decir al respecto de estas proyecciones? Si lo pienso buscando una doble intencionalidad por parte del FMI, diría que el organismo estaría exagerando las cifras de caída del PBI global para lograr que los gobiernos aumenten sus esfuerzos para lograr la recuperación económica.

Uno puede interpretar esta intención en párrafos como el siguiente en donde el organismo internacional se refiere a la Unión Europea: “si los países de la Unión Europea son capaces de poner en marcha una respuesta contundente, global y coordinada a las tribulaciones del sector financiero, la confianza y deseos de asumir riesgos se podrían recuperar más rápido de lo esperado”.

Todavía no me animo a pensar que la crisis permanecerá un tiempo más entre nosotros. Personalmente, le tengo un poco de fe a la capacidad de recuperación de la economía estadounidense y a su poder, como locomotora de la economía mundial que es, de liderar la recuperación del resto de las principales economías. Es por ello que, aún espero que el 2010 arroje signos positivos en términos de crecimiento para las principales economías del planeta.

Lógicamente, soy consciente que mis expectativas corren un serio riesgo en medio de un contexto altamente turbulento y en donde aún persiste la incertidumbre que atenta contra las expectativas. Pero no tengo dudas que a medida que se vayan reduciendo los riesgos, la recuperación económica cobrará fuerza de la mano de un cambio de humor que impulsará el consumo y la inversión nuevamente.

Está claro viendo las proyecciones del FMI que las economías sudamericanas sufrirán más de lo esperado la crisis actual. Ello a pesar de que las mismas están haciendo todo lo posible tanto desde la política monetaria como la fiscal para contrarrestar el impacto negativo de la misma.

Una reflexión que creo necesaria realizar es que tanto las economías latinoamericanas que han llevado adelante políticas económicas sanas como aquellas que no, se ven duramente golpeadas por la crisis. Claro que existe una diferencia entre ambas. Aquellas economías que han estado llevando adelante políticas sanas y consistentes a largo plazo, sufrirán menos y observarán un más pronto restablecimiento de su crecimiento económico.

Mientras tanto, mientras la crisis sigue afectando a la región: ¿Qué pueden hacer los países latinoamericanos? Las perspectivas negativas de crecimiento en las principales economías mundiales representan un duro golpe para la región, a la que dicha situación le dificultará su recuperación. La única alternativa que tienen para atenuar los efectos de la crisis es continuar recurriendo a la política monetaria y fiscal expansivas y a la cooperación regional.

Sobre la política monetaria, las economías deben tener cuidado de que la misma no genere efectos negativos sobre la estabilidad cambiaria ni que genere un efecto negativo sobre el flujo de capitales, por lo que la misma probablemente encuentre límites a su accionar en el manejo de su tasa de interés de referencia. Ello hará necesario que para lograr mayores efectos sobre la economía real, se trabaje con más intensidad sobre otros mecanismos para lograr que el sistema financiero genere el crédito necesario para recuperar la fortaleza de la demanda interna.

La cooperación regional es un elemento clave para atenuar los efectos de la crisis en Latinoamérica. Este es un mal momento para pensar el aumentar el proteccionismo entre los países de la región. ¿Será posible que los países de la región puedan avanzar en acuerdos de cooperación para expandir el comercio intrarregional como respuesta a la crisis?

¿La economía mundial entra en deflación?

¿La economía mundial entra en deflación?

Buenos Aires, Argentina

22 de abril de 2009

La lista de países se acrecienta día a día. No solamente la crisis está afectando el crecimiento de la economía global, sino también, ahora las principales economías del planeta están comenzando a sufrir deflación de precios.

Mientras escribía este artículo pensaba que esta situación de deflación será al menos un consuelo para Felipe, un amigo mío que desde fines del año pasado, viene planeando un viaje hacia los Estados Unidos para el mes de julio de este año. Es que la devaluación del peso argentino ha hecho que mi amigo pueda comprar menos dólares que los previstos para su viaje al país del norte (el estancamiento económico que sufre Argentina ha impedido también, que obtenga una mejora salarial). Seguramente la deflación que padece la economía estadounidense hará que mi amigo encuentre precios más amistosos con sus golpeados bolsillos, y por qué no, más de una gran liquidación se cruzará por su camino.

El escenario económico global ha cambiado varias veces de manera brusca desde que se inició la crisis. ¿Se podía prever que las principales economías del planeta iban a estar amenazadas por la deflación de precios cuando justamente poco menos de un año atrás sufrían las mayores alzas de precios en años? Si bien era difícil imaginarlo, esta situación era totalmente predecible y de esperar. Es que los episodios de profunda recesión como la actual generan frecuentemente situaciones de deflación.

Cada vez son más los países que se encuentran o han comenzado a observar signos de deflación. En el día de ayer, Inglaterra (con una caída mensual en sus precios minoristas del 0,4%, por primera vez luego de casi cincuenta años), se unió al grupo de países que están experimentando síntomas de deflación de precios. En dicho grupo ya se encontraban Estados Unidos, Alemania, España, Suiza, Japón y China, entre las principales economías del planeta. La lista promete incrementarse en breve, principalmente con países europeos.

(publicidad) ¿Quiere invertir en el Mercado Forex?

Comience ahora a operar con una cuenta forex Real: haga click aquí y sepa todo lo que necesita para invertir de manera rápida y eficaz.

La deflación preocupa y para mostrarlo, tomaré el caso de Japón. La situación de la economía japonesa es tal que los precios industriales observaron en el mes de marzo, una caída interanual del 2,2% (su mayor caída desde 2002). Según Hideyuki Araki, economista del Instituto de Investigaciones de Resona: “Las empresas están en una dura competencia para reducir los precios, debido a la debilidad de los consumidores”. Esta competencia que se traduce en rebajas en los precios implica también reducción en los flujos de fondos de las empresas y quizás también, menores ganancias (ya que la caída en los precios puede no compensarse con el incremento en las ventas), aumentando el riesgo de quiebras. Así, menor cantidad de empresas sobrevivirán en un mercado que se sigue achicando por la crisis y el aumento de la desocupación.

Las perspectivas de las principales economías hacen prever que se mantendría el contexto de deflación. Para colmo, la caída del precio del petróleo aumenta el margen para que el resto de los precios en las economías, continúe cayendo.

La incapacidad de la política monetaria de los principales bancos centrales ya ha quedado ampliamente demostrada durante la presente crisis. Y esta incapacidad no solamente se ha observado en el contexto actual de deflación (y deterioro económico), sino también se ha percibido con claridad durante el período de fuerte incremento de los precios internacionales de los commodities (agrícolas, minerales y de energía, entre los principales), que se había traducido en un aumento no menor en la tasa de inflación minorista.

¿Será el momento de rever la manera en que se conducen las políticas monetarias? Probablemente sí. Las políticas monetarias utilizan actualmente como instrumento exclusivo el control de la tasa de interés de referencia. Las mismas funcionan y muy bien en contextos económicos relativamente normales o en aquellos en donde los problemas económicos están limitados al ámbito nacional. Pero las mismas fracasan rotundamente frente a una crisis generalizada o cuando el problema supera el ámbito nacional (como en el caso del alza sostenida en el precio de los commodities agrícolas).

Si bien los principales Bancos Centrales del mundo han complementado su política de tasas de interés con otras medidas para suministrar liquidez al mercado monetario y para estimular el mercado crediticio, las mismas no han logrado ser lo exitosas que se esperaban. En esta cruzada por ejemplo, la Fed ha realizado grandes inyecciones de liquidez en forma de préstamos a entidades financieras e incluso a empresas con el objeto de apoyar la reactivación de la economía.

Probablemente la política monetaria no pueda hacer mucho más al respecto en situaciones de crisis como la actual, pero se pueden trabajar en medidas complementarias que contribuyan a restaurar los canales de transmisión de la política monetaria para que gane en eficacia.

Sin lugar a dudas, los gobiernos de las principales economías están preocupados por los síntomas de deflación que los afecta. Y los ciudadanos de dichos países ¿Cómo se deberían sentir? La caída generalizada en los precios puede en principio ser bien recibida por la población, pero ello puede representar un riesgo serio en este contexto de crisis. Es que la caída en los precios puede implicar menores ganancias para las firmas y la necesidad de mayores recortes en la plantilla de trabajadores para mantenerse en actividad, lo cual a su vez impacta negativamente sobre el consumo, en una suerte de círculo vicioso difícil de detener.

No existen dudas de que esta situación de deflación no es buena en este contexto de recesión global. Y ante la incapacidad de la política monetaria para revertir la situación, la alternativa que queda es que se produzcan mayores impulsos sobre la demanda agregada desde la política fiscal.

¿Qué harán los gobiernos ante esta situación? Si las economías siguen mostrando una tendencia hacia la baja en los precios internos, deberán evaluar seriamente la posibilidad de recurrir a mayores esfuerzos fiscales ante la pobre performance de la política monetaria (la cual en varios países se encuentra en un nivel límite en términos de recortes de tasas).

La clave para resolver el problema deflacionario y de recesión pasa por estimular la demanda interna. En la situación actual, la apuesta por la política fiscal aparece como más atractiva frente a la política monetaria. Sin embargo, una solución más contundente pasaría por torcer las expectativas del sector privado. En EEUU se están observando mejoras en los indicadores de expectativas de los consumidores: ¿Será esta la clave para resolver los problemas actuales de la economía estadounidense y mundial?

¿Por qué todos están pendientes de la posible quiebra de General Motors?

¿Por qué todos están pendientes de la posible quiebra de General Motors?

feature photo

¿Irá finalmente General Motors (NYSE:GM) a la quiebra? La compañía lucha por lograr su reestructuración sin tener que recurrir al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos. Un nuevo rescate de la firma, que ya recibió US$ 16.000 millones del gobierno, no sería del agrado de los contribuyentes, pero su quiebra puede provocarle a la economía estadounidense mayores costos que los imaginados.

La situación de GM preocupa no solamente a los estadounidenses, sino también a aquellos países en donde la compañía tiene operaciones.

Traders FX FOREXYARD

¿Quiere invertir en el Mercado Forex?

Comience ahora a operar con una cuenta forex Real: haga click aquí y sepa

todo lo que necesita para invertir de manera rápida y eficaz.

Las reuniones no cesan entre los directivos de la GM y miembros del gobierno. Por lo pronto, éste ya le ha solicitado que comience a ordenar la documentación necesaria para el procedimiento de solicitud de quiebra.

¿Qué se puede hacer para salvar a GM? Es una de las preguntas más difíciles de responder en estos momentos. ¿Quiebra quirúrgica? Es una de las alternativas que se están planteando y consistiría en la suspensión inmediata de pagos con la posterior creación de una empresa más pequeña con los activos más rentables de la compañía (donde estarían las marcas Chevrolet, Cadillac y GMC), siendo liquidados el resto de los activos (incluidas las marcas Saturn, Saab y Hammer).

Estas marcas estratégicas de GM, mencionadas en el párrafo anterior, están siendo sometidas a un proceso de reestructuración para poder aumentar su rentabilidad y eficiencia tal como lo había solicitado el gobierno de Barack Obama.

La alternativa de la “quiebra quirúrgica” es una alternativa seriamente considerada por el nuevo consejero delegado, Fritz Henderson, quien además considera necesario reducir la red de concesionarias en los Estados Unidos para adecuarla al nuevo tamaño que alcanzaría la compañía.

A pesar de que para muchos, la quiebra de GM es algo inminente, aún no está todo dicho. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama sigue negociando las condiciones para volver a salvarla de la quiebra. Obama pretende que GM se encargue de la reducción de su deuda no asegurada (por valor de alrededor de US$ 28.000 millones) y de las obligaciones financieras con sus trabajadores (estimada en otros US$ 20.000 millones). En relación a lo primero, el Grupo Presidencial del Automóvil (GPA) de Estados Unidos envió recientemente una comisión de 15 personas para lograr un acuerdo con los acreedores y transformar la deuda no asegurada en acciones de la compañía (por un porcentaje que iría del 10% al 20%).

Actualmente, la deuda de General Motors, incluyendo los préstamos recibidos por el gobierno norteamericano, supera los US$ 60.000, cifra que para considerada por Henderson, resulta insostenible. Para colmo, las perspectivas de ventas de la compañía son, por lógica, más que negativas en un contexto de profunda recesión global, lo cual le dificulta la generación de recursos. Está claro que en este panorama, la supervivencia de GM resulta más que complicada.

La fecha clave para GM es el 1 de junio, día en que vence el plazo dado por el presidente estadounidense para que la firma consiga cerrar los detalles de su reestructuración. Dicha fecha es la que muchos señalan como el día en que GM entrará en quiebra.

Y por si los problemas de solvencia de la compañía no fueran suficientes, GM tendrá que revisar alrededor de 1,5 millones de vehículos en Estados Unidos al descubrirse un problema que puede provocar incendios en el compartimento del motor.

Que GM quiebre puede representar un grave impacto para la economía estadounidense. Y este impacto negativo se produciría tanto de un modo directo como indirecto. Es que más allá de las potenciales pérdidas de empleos y quiebras de empresas proveedoras que puede generar, este hecho volvería a sembrar el contexto económico de incertidumbre provocando un impacto directo sobre la recuperación de la economía estadounidense.

La potencial quiebra de GM también tendría su impacto negativo sobre Europa. Una eventual quiebra de General Motors que podría derivar en la liquidación de las firmas automovilísticas Opel y Vauxhall, generaría un impacto de 19.000 millones de euros en el continente durante el período 2009-2011, según las estimaciones realizadas por la propia General Motors Europe. Alemania sería el país más afectado por esta situación dado que allí se encuentran establecidas la sede de Opel como así también la mayor parte de sus plantillas y de sus fábricas.

En México, también se sentiría el impacto. Allí, GM genera 10.000 puestos directos y 40.000 indirectos de trabajo. Si bien preocupa la situación de la compañía, por otra parte se sabe que la filial mexicana es de las filiales más rentables dados sus bajos costos de producción (reducidos además en el último tiempo por el debilitamiento del peso mexicano). GM cuenta en México con cuatro complejos industriales, un edificio corporativo, un centro de pruebas y otro de ingeniería.

El impacto negativo para México sería principalmente a corto plazo por la eventual suspensión de pagos que surgiría de la compañía, y que afectaría a los autopartistas mexicanos. Incluso para México, la crisis de GM en particular, y del sector automotriz estadounidense en general, podría tener efectos positivos al provocar una posible relocalización de plantas en territorio mexicano. De todos modos, este potencial impacto de corto plazo sobre los autopartistas mexicanos puede derivar en consecuencias graves para muchos de ellos en tanto y en cuanto no cuenten con la suficiente fortaleza financiera como para soportar el cese de pagos de GM.

En vista de los elevados costos que podría implicar una potencial quiebra de GM, está claro que la compañía no va a quedar sola en esta lucha por la supervivencia en épocas de aguas turbulentas. El aporte del gobierno de los Estados Unidos estará a la orden del día en caso de que GM lo necesite. ¿Será el último esfuerzo que el gobierno estadounidense deba hacer para que la recuperación económica dé inicio sin mayores obstáculos?

Otro viernes negro (y ya se está haciendo costumbre)

Otro viernes negro (y ya se está haciendo costumbre)

Buenos Aires, Argentina

28 de febrero de 2009

Viernes negro para la economía norteamericana. Viernes negro para los mercados mundiales. Panorama negro sin una luz siquiera a la distancia. Incertidumbre en los mercados: ganancia para el dólar en relación al euro.

Se confirmó el dato del Producto Bruto Interno (PBI) estadounidense del último trimestre del año. No fue sorpresa que el mismo se haya contraído, pero sí que lo haya hecho en la magnitud en que lo hizo. La contracción del PBI de la economía estadounidense no fue del 3,8% como se había estimado en un principio sino del 6,2% ¿Puede haber tanta diferencia entre el cálculo preliminar y el definitivo? Para los que sospechan de todo, quizás especulen con la posibilidad de que se haya sesgado hacia abajo la estimación para darle tiempo al gobierno de Obama de asumir y lanzar los planes de estímulo económico y saneamiento del sistema financiero de modo tal que cuando se conociera el dato definitivo, no repercutiera duramente en el humor de los mercados. Para el resto, las estadísticas estadounidenses son confiables, no como la de algunos países del subdesarrollo.

Pero volviendo a la salud de la economía estadounidense, evidentemente la misma no se encuentra en su mejor forma. El panorama aparece más oscuro al considerarse la frágil salud de su sistema bancario.

¿Qué utilidad tiene el plan de saneamiento del sistema bancario si el Tesoro de los EE.UU. debe salir de urgencia a salvar a una de las principales entidades del sistema financiero de manera directa?

Con la nueva intervención, el Tesoro estadounidense se quedará con el 36% de las acciones del Citigroup (NYSE:C). Con ello, se pretende apuntalar la frágil base de capital de la entidad. El valor de las acciones de la entidad sintieron el golpe y cayeron significativamente, una mala noticia para los tenedores de dichos papeles. También sintió el golpe la bolsa de valores norteamericana en donde el índice S&P500 alcanzó su mínimo de los últimos doce años.

Evidentemente algunas de las entidades del sistema bancario estadounidense no resisten esperar hasta la plena implementación del plan de saneamiento del sistema bancario aprobado recientemente.

Preocupa la situación del sistema bancario estadounidense por dos motivos que ya he comentado anteriormente en otros artículos: la posibilidad de que se produzcan nuevos episodios de crisis en el sistema bancario que profundizarían la recesión económica, y la incapacidad que el mismo exhibe en este contexto para reactivar la rueda crediticia necesaria para la recuperación económica. Pero la continua inestabilidad del sistema financiero genera una preocupación adicional y es el riesgo de que se produzca una corrida bancaria, posibilidad no muy considerada pero latente y cada vez con mayor probabilidad de ocurrencia.

En otra de las novedades negativas dadas a conocer en el día de ayer, Fannie Mae (NYSE: FNM), anunció que perdió US$ 58.707 millones en 2008, (en 2007 había perdido US$ 2.050 millones), a pesar del incremento del 55% en sus ingresos netos. El gigante hipotecario le solicitó al Gobierno US$ 15.200 millones para hacer frente a su difícil situación financiera. La entidad posee actualmente un pasivo que supera a su activo. ¿Se puede confiar que esta entidad pueda generar en el corto plazo, créditos hipotecarios para recuperar al sector inmobiliario?

¿Y qué ha ocurrido del otro lado del Atlántico? También abundaron las malas noticias en las últimas horas. Finlandia y Dinamarca entraron oficialmente en recesión, alza del desempleo en el grupo de países que conforman la Unión Europea (que se ubica en el 7,6% de la PEA) y en la Eurozona (8,2% de la PEA), caída de la tasa de inflación tanto en la UE (-0,6% en enero), como en la Eurozona (-0,8% en enero) con un mayor riesgo de deflación y problemas en Europa del Este que obligó a la realización de un salvataje bancario en el que intervinieron conjuntamente el Banco Mundial, el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo y el Banco Europeo de Inversiones.

En relación a esto último, la situación del sistema bancario en las economías de Europa oriental preocupa especialmente a algunas economías de la Europa occidental dado que la mayoría de las entidades bancarias de Europa del este se encuentran en manos de entidades de Europa de occidente (principalmente de entidades austríacas, italianas y suizas).

Ciertamente la crisis está descubriendo la fragilidad de las economías desarrolladas y el nivel desmedido de exposición a ciertos riesgos de los sistemas financieros. Ya a más de un año y medio de estallada la crisis, es difícil determinar la magnitud de la misma. A cada instante se hace más comparable por sus costos a la crisis del 30´ y ya no debería sorprender que la supere en varios aspectos.

¿Qué nuevos episodios nos sorprenderán la próxima semana? Difícil imaginar como también es difícil imaginar que de una vez por todas, los líderes de las principales economías decidan unirse para coordinar sus políticas económicas. También el sector privado debe hacer su parte y comprometerse con la recuperación económica. El “sálvese quien pueda” ya demostró no funcionar ¿Se habrá aprendido la lección?

¿Puede el deterioro de la economía llevar al euro a la paridad con el dólar?

¿Puede el deterioro de la economía de la eurozona llevar al euro a la paridad con el dólar?

Buenos Aires, Argentina

27 de febrero de 2009

Un hecho ocurrido en Argentina durante el 2008 y que realmente me llamó poderosamente la atención cuando se produjeron los temores sobre la salud de la economía local invadió a los argentinos. Tradicionalmente, cuando la incertidumbre se apoderaba del contexto económico argentino, los ahorristas se volcaban masivamente a la compra de dólares ya que la moneda norteamericana ha sido tradicionalmente uno de los pocos refugios capaces de proteger la riqueza de la población. En el nuevo episodio de incertidumbre, los argentinos recurrieron nuevamente a una divisa extranjera para proteger sus ahorros, sólo que la divisa elegida no fue el dólar sino el euro.

Debo aclarar que este episodio que se observó claramente en Argentina, no se volvió a repetir en los subsiguientes momentos turbulentos del año, y difícilmente vuelva a repetirse al menos en el corto y mediano plazo.

Una de las enseñanzas que nos está entregando la crisis financiera internacional sin dudas es que la economía de la eurozona nos ha engañado haciéndonos pensar que la misma tenía una mayor fortaleza que la que realmente posee.

Seguramente muchos se preguntarán a qué me estoy refiriendo cuando hablo acerca del engaño causado por la economía de la zona del euro. Es que apenas estallada la crisis, muchos creían que estábamos frente al fin del liderazgo mundial de la economía estadounidense y con ella frente al final del predominio del dólar como la moneda líder. Ante el vacío que produciría la caída de los EE.UU. como líder mundial, la zona del euro, que insinuaba una cierta consolidación luego de casi una década funcionando como tal, prometía tomar dicho liderazgo.

En dicho contexto, el euro emergía como la nueva divisa fuerte capaz de desafiar el liderazgo del dólar. Así, como muchos recordarán, el euro rozó los US$ 1,6 hacia el mes de abril de 2008 y se mantuvo cercano a dicho valor hasta que a finales del mes de julio comenzó su caída, con intentos de recuperación de por medio, hasta alcanzar los US$ 1,27 actuales.

Pero la zona del euro no solamente estaba implicada con los activos tóxicos que produjeron la crisis subprime en los EE.UU. y que infectó su sistema financiero, sino también se ha visto afectada por la caída en la actividad económica de aquel país demostrando el alto nivel de dependencia hacia la economía estadounidense y la poca capacidad que posee la demanda interna de los países de la eurozona para compensar el debilitamiento externo.

Tal es la debilidad demostrada por la economía de la eurozona que en los últimos tiempos se ha dudado incluso sobre la sostenibilidad tanto del bloque económico como tal (debido a las consecuencias negativas que en este tipo de situaciones sufren algunas de sus economías integrantes, dada la rigidez de acción que dicha pertenencia implica), e incluso la sostenibilidad del euro.

Lo cierto es que luego de haber perdido más del 20% de su valor máximo, existe un gran debate acerca de la evolución de la relación entre el euro y el dólar. En relación a este tema existen dos elementos que hacen probable la continuidad del debilitamiento de la moneda de la eurozona en relación al dólar y que son la continuidad del contexto de incertidumbre mundial y las perspectivas de un mayor deterioro en las condiciones económicas de la eurozona.

En relación al primer factor, existe una alta probabilidad de que el contexto de incertidumbre se mantenga durante gran parte del presente año. No solamente se ha complicado el panorama para la recuperación de la economía estadounidense y mucho más para la eurozona, sino aún no ha quedado atrás la posibilidad de ocurrencia de nuevos episodios de crisis en los sistemas bancarios. Este contexto de fragilidad no hace probable pensar en una recuperación sostenible del valor del euro.

En lo que a la situación de la economía de la eurozona se refiere, las variables macroeconómicas muestran un continuo deterioro. Ello ha provocado que la confianza económica en la eurozona siga cayendo en picada y su indicador se ubique ya en los 65,4 puntos, su menor nivel desde que el mismo comenzó a ser medido en 1985.

Las economías de la región han experimentado durante el cuarto trimestre de 2008 una fuerte contracción de su producto, pero las perspectivas son aún peores para el 2009. La mayoría de las proyecciones anticipan una contracción del PBI para la eurozona que podría superar el 2%.

La debilidad de la demanda externa ha sido uno de los factores determinantes de la contracción de la economía de la eurozona. Esta debilidad del frente externo se ve reflejada en la cuenta corriente de la región que perdió su posición superavitaria y en 2008 cerró con un déficit del 0,7% en términos del PBI.

Pero no solamente las economías de la eurozona se ven afectadas por su debilidad macroeconómica, también se encuentran amenazadas por la situación por la que atraviesan las economías de Europa del este que puede incidir fuertemente en la región. En Austria, Hungría y Rumania, la situación fiscal y el estado de salud del sistema bancario son frágiles. Desde las principales economías de la eurozona, se ha garantizado la ayuda para evitar una situación de crisis. No es que Alemania y Francia sean países tan solidarios que en estos tiempos piensen en ayudar a las economías más débiles solamente por caridad, sino un posible colapso de las mismas puede implicar un impacto negativo que ahondaría la situación recesiva de las economías de la eurozona con las que existen estrechas vinculaciones (principalmente por el sector financiero).

En este contexto negativo, la esperanza para el euro proviene de lo que pueda hacer EEUU. La economía norteamericana tiene mejores perspectivas de recuperación que la economía de la eurozona, pero ello puede influir favorablemente para la recuperación del euro dado que aumenta las perspectivas de recuperación de la economía de la eurozona dada la dependencia de la misma de la fortaleza económica estadounidense. De todos modos, las dificultades por las que atraviesa la economía estadounidense a pesar de los múltiples planes lanzados, hacen difícil estimar en cuánto tiempo y con que magnitud podrá recuperarse la misma. Por otra parte, la recuperación de la economía estadounidense puede no beneficiar al euro ya que podría implicar un brusco cambio de la dirección de la política monetaria con el objetivo de evitar la generación de una nueva burbuja especulativa y que se generen presiones inflacionarias desmedidas, lo cual alentaría el fortalecimiento del dólar.

En este contexto negativo para el euro ¿Hasta dónde puede caer la divisa de la eurozona?

Si bien el euro ha perdido significativamente valor desde sus máximos, no pocos analistas consideran que aún puede seguir desvalorizándose frente a la moneda estadounidense. La visión más extrema la propuso un artículo publicado en el site argentino “Infobae” que planteaba la posibilidad de que el euro vuelva a la paridad con el dólar. En relación a ello, el site argentino reflejó las declaraciones de John Mauldin, presidente de Millennium Wave Advisors, para quien el colapso de Europa del Este tendrá un impacto demoledor sobre la banca europea. Según Mauldin: “Europa está mucho más en riesgo que los Estados Unidos ante la ausencia de capacidad financiera de muchos países para nacionalizar algunos bancos, cuyos balances superan con creces sus respectivos PBI”.

A pesar de las malas perspectivas que tiene el euro, es difícil que pueda quebrar la barrera de los US$ 1,20. Este valor actuará probablemente como una barrera de contención para la divisa europea. ¿Y si quiebra el euro los US$ 1,20? Entonces sí podrá acercarse peligrosamente a la paridad con el dólar. Para que estas especulaciones tengan posibilidades de concretarse, la primera mitad de este año será crucial. Más allá de dicho período, estas posibilidades se irán diluyendo.

Nuevos rescates y planes de estímulo: ¿Con el mismo resultado?

Nuevos rescates y planes de estímulo: ¿Con el mismo resultado?

Buenos Aires, Argentina

21 de febrero de 2009

¿Qué se puede decir del cierre de esta semana que no hemos dicho antes? Las principales economías continuaron lanzando nuevos planes de estímulo económico y de rescate del sistema financiero, pero los mercados pocas expectativas tienen sobre el éxito de los mismos. Y para peor, luego del primer mes en el gobierno, las esperanzas que traía consigo Barack Obama de poder revertir esta situación, poco a poco se están transformando en desilusión.

Alemania sigue manteniendo una lucha desigual contra la recesión económica. En el día de ayer Alemania lanzó un nuevo plan de estímulo económico, esta vez por US$ 65.000 millones, enfocado en inversiones en infraestructura y en recortes impositivos a familias y empresas para alentar la demanda interna. Pero el principal problema de la economía alemana pasa por el deterioro de la demanda externa por lo que no se puede esperar que el plan que actúa estimulando la demanda interna tenga un efecto compensatorio suficiente como para atenuar la desaceleración externa.

En la semana que está por terminar, el gobierno de Angela Merkel anunció además la decisión del gobierno de nacionalizar a aquellos bancos que se encuentren en problemas, decisión no muy bien tomada por aquellos tenedores de acciones de entidades que potencialmente podrían ser nacionalizadas y que soñaban con la bondadosa ayuda del gobierno alemán mediante aporte de capital.

Mientras Alemania sigue intensificando sus esfuerzos, el resto de los países europeos no logran que sus planes de estímulo económico ayuden a sus economías, sino por el contrario, los están llevando a enfrentar problemas con el cumplimiento de las metas fiscales comprometidas.

También en Asia se han realizado nuevos esfuerzos para sostener el crecimiento económico. China ha lanzado nuevos paquetes de estímulo económico durante esta semana con el objeto de mantener el crecimiento del PBI por encima del 8%. El nuevo paquete de estímulo contempla planes para potenciar los sectores de electricidad, electrónica, tecnología de información y petroquímica, a los cuales les otorgará mayores reembolsos de los impuestos a la exportación y un mayor apoyo crediticio. China confía en alcanzar su meta de crecimiento, pero el contexto externo es cada vez más adverso para que pueda lograrlo.

Mientras tanto, en los EE.UU., Barack Obama lanzaba oficialmente el pasado martes el plan de estímulo económico. Luego del anuncio del plan de estímulo económico, Obama anunció un plan para ayudar a los deudores hipotecarios que beneficiaría a nueve millones de deudores que enfrentan no solamente problemas para el pago de sus créditos, sino también, el desincentivo a hacerlo dada la fuerte caída en el precio de sus viviendas.

Así, EE.UU. contaba con un plan para sostener y limpiar al sistema financiero de activos tóxicos, reforzado con un plan para deudores hipotecarios que reduciría la irregularidad potencial de esta cartera, complementado todo ello con el plan de estímulo que mantendría la demanda interna que ayudaría a limitar la contracción en el PBI estadounidense. Pero a pesar de tantos planes y tantos miles de millones de dólares que serán destinados para los mismos, el humor tanto del mercado como del ciudadano común no cambia y el pesimismo se mantiene junto con la contracción continua de la economía.

Es cierto que el primer mes en la presidencia de los EE.UU., ha sido por demás agitado. Ha tenido que trabajar mucho Obama para evitar que la economía estadounidense siga hundiéndose, y con ella, al resto de las economías mundiales. Obama logró en este período y no sin mucho esfuerzo, la concreción de medidas claves para sostener a la economía tales como la mencionada aprobación de un nuevo plan de salvataje para el sistema bancario y de un nuevo plan de estímulo económico.

Tenía mucho por hacer e hizo mucho Obama. Pero tanto fue lo que hizo como los errores cometidos, los cuales le han quitado eficacia a los esfuerzos por sostener a la banca estadounidense y recuperar a la economía.

La gestión de Obama cometió un grave error al lanzar el plan de rescate bancario dejando más dudas que certezas. El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner no ha brindado claridad acerca de cómo se instrumentará el plan de rescate bancario y si el mismo implica la adquisición de los activos tóxicos en poder de las entidades bancarias, y no arrojó luz acerca de cómo se valuarán los mismos (lo cual es una cuestión no menor).

Con relación al plan de estímulo económico, tampoco parece que el gobierno de Obama haya procedido de la manera correcta. Al menos eso es lo que ha dejado trasmitir el mercado. El nuevo plan de estímulo está acusado de falta de elaboración. El plan de estímulo económico pareciera estar inspirado en la creencia de que con lanzar dinero a la economía, resultaría suficiente para que tenga un impacto positivo sobre la misma. Pero esto claramente no es así, sino más bien, muchas veces es preferible actuar sobre el humor de las familias y empresas que darles dinero y mantenerlas atemorizadas acerca del futuro.

Los errores y las dudas que evidencia la gestión de Obama intranquilizan a los mercados. Ya no existe la confianza de que Obama podrá sacar a la economía estadounidense de la situación recesiva.

Mientras tanto, la crisis se sigue profundizando en la economía estadounidense y la desocupación crece a un ritmo cada vez más acelerado. Prueba de ello, en la semana finalizada el 14 de febrero, 627.000 estadounidenses solicitaron por primera vez el seguro de desempleo. La tasa de desempleo ya alcanza al 7,6% de la Población Económicamente Activa (PEA) y las perspectivas de que continúe incrementándose fuertemente durante el presente año es un factor fuertemente negativo que afecta al consumo doméstico.

Con las nuevas medidas en su primera etapa de implementación no queda otra alternativa que esperar para saber si éstas pueden lograr revertir la situación recesiva de la economía y contener los riesgos del sistema financiero estadounidense para que el mismo pueda de una vez por todas volver a generar financiamiento. El tiempo dirá si alcanzarán los resultados esperados o, al igual que las medidas anteriores, serán un nuevo derroche de recursos.

Mientras tanto, y mientras siguen analizando e implementando nuevos planes de salvataje y estímulo económico, el resto de las economías mundiales mantienen la esperanza de que los EE.UU. pueda comenzar hacia la segunda mitad del año con su recuperación económica que contagie al resto de las economías.


AgenciaBlog