Cómo ganar con el dólar en Argentina
Cómo ganar con el dólar en Argentina
Creo que a esta altura de las circunstancias, lo hecho durante todo este tiempo por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), se puede catalogar como “heroico” y más que meritorio.
El BCRA sigue domando al mercado, un mercado que lo supo vencer en otros tiempos llevando a la economía argentina a sufrir varios y recordados episodios de crisis. La autoridad monetaria de Argentina está siendo el bombero del gobierno y ahora está luchando por sostener al tipo de cambio frente al dólar acosado por las presiones a la apreciación.
Javier Blanco para La Nación, daba cuenta de la lucha que está sosteniendo la autoridad responsable de la política monetaria en argentina por sostener el valor del billete verde. Entre el martes y el jueves, el BCRA adquirió en el mercado cambiario US$ 485 millones, cuando unos meses atrás la situación era radicalmente diferente y nadie imaginaba lo que está ocurriendo por estos momentos con el valor del dólar en Argentina.
Hasta fines del mes de julio, el BCRA había tenido que vender alrededor de US$ 1.180 millones para evitar una depreciación del peso argentino afectado por una incesante salida de capitales y por el accionar de los especuladores que apostaban con fuerza por un tipo de cambio por encima de los $ 4 hacia finales de año.
No lo voy a negar, en medio de dicho contexto yo también estaba convencido que el dólar alcanzaría los $ 4 cuando el 2009 se despidiera para darle paso al 2010. Y eso que me consideraba de los más conservadores en cuanto a mis estimaciones cambiarias. Las expectativas de depreciación eran tales que recuerdo las proyecciones de reconocidos analistas de mercado que apostaban por un dólar a $ 4,60 y más también.
Fundamentos había y muchos. Hasta se podía justificar pensar en una posible crisis cambiaria, un poco remota pero posible al fin. Es que Argentina se encontraba en un contexto que además de la fuga de capitales, tenía que enfrentar los problemas fiscales (que no solamente no se han reducido sino que probablemente se hayan agravado) con mercados externos cerrados para el país que hacían apetecibles las reservas internacionales del Banco Central que si bien están resguardadas por ley, al gobierno argentino no le hubiese costado demasiado eliminarla.
A lo anterior se agregaba el peso adicional que le sumaba a la demanda tanto los pequeños ahorristas que no estaban dispuestos nuevamente a perder todo lo ahorrado y los oportunistas que buscaban sacar tajada de la posible disparada del dólar y apostaban (e incluso generaban temores), a que ello ocurriera.
Tal era la situación por la que atravesaba el mercado cambiario argentino que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, (con privilegios y poder que van mucho más allá de lo que serían sus funciones) utilizando la receta de la Venezuela de Chávez, comenzó a disponer trabas a la importación de algunos bienes provocando un daño a los importadores que muy poco podían hacer al respecto.
Pero ahora la situación en el mercado cambiario argentino se ha revertido radicalmente. Si antes el BCRA tenía que esforzarse por evitar una depreciación cambiaria con real riesgo inflacionario, ahora está haciendo esfuerzos superiores para sostener lo que queda de la competitividad cambiaria.
———OPORTUNIDAD DE INVERSIÓN———-
Los suscriptores de nuestro reporte de inversión Valor Global llevan más de un 30% de ganancia desde julio. Y usted… ¿se lo va a seguir perdiendo?

(Valores vendidos a la fecha: 0)
Haga click aquí para suscribirse
———————————————————–
¿Qué ha hecho el gobierno argentino para en tan poco tiempo cambiar de esta manera la situación en el mercado cambiario? En realidad ha hecho muy poco o nada en concreto, salvo prometer arreglar la problemática de la deuda en default con los bonistas y con el Club de París más el necesario acercamiento al Fondo Monetario Internacional (FMI). Luego continuó con su ceguera, escondiendo la verdadera situación de la economía a través de estadísticas falsas y generando un clima de conflicto permanente e impredecibilidad.
Lo que ha ocurrido es que el contexto externo ha dado un giro total. La economía global ha comenzado con su recuperación generando la confianza en los inversores de que lo peor de la crisis ya ha pasado, la tormenta ha terminado y se han comenzado a percibir los primeros rayos de sol. Los inversores entonces han salido de sus trincheras y están esparciendo sus dólares por todo el mundo.
A lo anterior se debe sumar que el dólar en sí se ha debilitado frente a casi todas las principales monedas del mundo y de Latinoamérica. Es el debilitamiento relativo del dólar lo que explica una parte de las presiones que recibe el peso argentino para que se fortalezca. La recomposición en parte del flujo de ingresos por exportaciones le ha dado fuerza a la oferta de divisas en el mercado, mientras que la recesión por la que atraviesa la economía argentina se siente desde el lado de la demanda de divisas producto de la sensible caída en el volumen de importaciones.
Para el gobierno, el fortalecimiento del peso argentino es un mal negocio. La necesidad de recursos fiscales veía con agrado que el dólar siguiera su proceso gradual de fortalecimiento frente al peso argentino. Una moneda estadounidense a $ 4 hacia finales del 2009 era un buen resultado tanto para el gobierno como para quienes están al mando de la política monetaria.
Con el nuevo cuadro de situación, el mejor resultado que puede lograr el gobierno es mantener al dólar en el nivel actual, pero el mercado apuesta a que ello no ocurrirá si Argentina tiene “la mala suerte” (en términos de valor de su moneda) de tener éxito en retornar a los mercados.
Según comentaba Javier Blanco en La Nación, el analista de mercados emergentes de RBC Capital Markets Nick Chamie había recomendado desde Toronto apostar al peso argentino especulando con que se fortalecerá hasta 4,5% frente al dólar en los próximos 3 meses si la Argentina llegara a volver a los mercados.
El BCRA volverá a luchar contra las presiones de la apreciación cambiaria como lo ha estado haciendo hasta principios del 2008. Nuevamente la sostenibilidad de la política de intervención dependerá de la capacidad de esterilización que tenga la entidad monetaria sin incurrir en un déficit cuasifiscal.
Argentina vuelve a mostrar retornos interesantes en dólares para los inversores y eso es una mala noticia porque genera las presiones mencionadas sobre el tipo de cambio. Afortunadamente, la inestabilidad institucional y la pobre conducción de la política económica de Argentina harán dudar a los inversores sobre la conveniencia de confiar en el país.
Horacio Pozzo
- Sin Comentarios
- 1 voto


Ultimos Comentarios