¿Qué cambios se pueden producir en la economía venezolana luego del referéndum?

¿Qué cambios se pueden producir en la economía venezolana luego del referéndum?

Buenos Aires, Argentina

13 de febrero de 2009

Venezuela está próxima a decidir acerca de la aceptación de la reforma constitucional que posibilitaría a Hugo Chávez a ser reelecto indefinidamente como presidente venezolano. El continuo deterioro de la situación económica de Venezuela obligó a que Chávez apure la reforma constitucional ya que aún cuenta con el poder político necesario para realizarlo.

El ambiente político está más que agitado en Venezuela. Vuelan las acusaciones cruzadas entre los que apoyan la reforma constitucional y los que se oponen a ella. Insólitamente, Chávez denuncia un complot en su contra a pesar del gran poder que demuestra en su país.

Desde el oficialismo se indica que las encuestas estarían resultando positivas para que Chávez logre el sí para la reforma constitucional. La realidad indica que aún no existe una clara tendencia.

La oposición está moviéndose a toda marcha, aunque paradójicamente, la fuerza más importante de la oposición la representan los estudiantes. El movimiento estudiantil, responsable en buena medida de la primera derrota que sufrió Chávez en las urnas en el 2007, no se ha quedado de brazos cruzados y se viene movilizando para evitar que el actual presidente venezolano logre perpetuarse en el poder.

El movimiento estudiantil tiene un alto nivel de influencia sobre la población. Según Luis Vicente León, director de la encuestadora privada Datanálisis: “Tienen un alto nivel de respeto, un alto nivel de conexión popular y son muy atractivos desde el punto de vista del envío de comunicación y mensaje, porque son aceptados por todos los estratos socioeconómicos”.

Ante el importante poder alcanzado por el movimiento estudiantil, la oposición ha buscado aliarse al mismo para enfrentar a un Chávez que recurre a todo lo que está a su alcance enfrentar a los universitarios.

Ante la gran paridad observada en torno al referéndum, habrá que esperar que transcurra la votación para saber hacia dónde se dirigirá Venezuela.

Pero una vez que finalice el referéndum, más allá del resultado, Venezuela deberá hacerle frente a las grandes urgencias que se le presentan en materia económica.

Entre las grandes urgencias, el tema cambiario sigue al frente de las preocupaciones del gobierno venezolano. Actualmente, cada dólar se intercambia por 2,13 unidades de bolívar fuerte. Esta paridad se mantiene desde abril de 2005 y desde dicho período Venezuela viene padeciendo altos niveles de inflación (actualmente superiores al 30% interanual) que han afectado duramente la competitividad de la economía por la fuerte apreciación del tipo de cambio real.

Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs, se refería al tema cambiario diciendo: “Es de esperar que muy pronto, posiblemente luego del referendo del domingo, el gobierno reajuste el tipo de cambio”.

Según Ramos, el tipo de cambio nominal debería alcanzar los 4 bolívares fuertes para ubicarse cerca de su nivel de equilibrio. Sin embargo existen dos problemas en la actual situación de la economía venezolana. El primero consiste en que un ajusta de la magnitud que necesita el tipo de cambio nominal produciría fuertes presiones inflacionarias, lo cual impactaría principalmente en los segmentos de la población de menores recursos.

Adicionalmente, la aceleración inflacionaria recortaría en un tiempo breve, buena parte de los beneficios de la devaluación de la moneda venezolana. El segundo problema que posee Venezuela se relaciona con la dinámica que ha alcanzado la tasa de inflación que impide la realización de un ajuste en un solo paso. La tasa actual de inflación requiere un ajuste continuado del tipo de cambio para que el mismo pueda mantener un cierto nivel de competitividad. El problema es lograr que dicho ajuste se reduzca gradualmente hasta desaparecer y no ocurra todo lo contrario de que se amplifique a lo largo del tiempo (esta segunda posibilidad aparece como más probable).

Más allá del tema de la competividad cambiaria y a pesar de la resistencia que ofrece el gobierno de Chávez de modificar el tipo de cambio, Venezuela tiene un incentivo adicional para devaluar su moneda y se relaciona al cumplimiento de sus metas fiscales. Es que la principal fuente de ingresos fiscales del país proviene de las exportaciones petroleras realizadas por PDVSA. Así una devaluación del tipo de cambio incrementaría los ingresos del país, medidos en moneda local posibilitando de esta manera la cobertura de los gastos presupuestarios.

La necesidad de devaluación cambiaria para alcanzar el objetivo presupuestario se apoya en las pobres perspectivas de la cotización del barril de petróleo que muy difícilmente pueda alcanzar el valor previsto en el presupuesto del presente año. La media del mercado no espera que el valor del barril de petróleo supere los US$ 45 hacia fines del presente año. Ayer el crudo de Texas se negociaba cerca de los US$ 35 el barril.

Desde el gobierno de Chávez se están analizando diferentes medidas para cerrar la brecha fiscal sin tener que recurrir a la devaluación de la moneda. La decisión de no ceder a la devaluación cambiaria responde más a cuestiones políticas que a un razonamiento lógico. Quizás se logre posponer el ajuste cambiario, pero ello producirá mayores consecuencias negativas.

Si bien el problema cambiario es un tema de preocupación para el gobierno venezolano, el problema principal radica en el actual modelo económico, el cual ha dado claros signos de agotamiento. La economía venezolana corre serio riesgo de contracción durante el presente año. Para el ex gerente de investigación económica del Banco Central de Venezuela José Guerra, el país ingresó en fase de estanflación (mezcla de recesión con aceleración de la inflación). Guerra estima una contracción del PBI en Venezuela de entre el 1,5% y el 2,5% y que la tasa de inflación minorista alcance al 35%. Según Guerra: “Se agota un modelo basado en el rol empresarial del Estado”.

Ante el agotamiento del modelo de Estado empresarial, un debilitamiento general del poder de Chávez y los grandes riesgos que esta situación implica para la estabilidad de la economía, el mandatario de Venezuela deberá tomar medidas urgentes para reducir las tensiones a las que se haya expuesta la misma. Sobre las medidas que deberá aplicar el gobierno, Guerra anticipa: “se va a aplicar un modelo de ajuste no anunciado”.

Cuando aún no queda claro qué posición se impondrá en el referéndum del próximo domingo, sí existe total claridad y coincidencia en que la economía venezolana necesita cambios y reformas urgentes que eviten que la misma se dirija hacia una crisis. ¿Estará Chávez decidido a hacerlo o se mantendrá inflexible haciendo oídos sordos a una situación que ya no resiste mucho más?

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Morcilla 35 cm
Febrero 15, 2009, 3:21 pm Morcilla 35 cm dijo

Pienso que el sí va a ganar, ya que Chavez se la va a jugar con el fraude. Ya que la vez pasada se dio cuenta que jugando limpio no tiene ningun chance. Hay que ser muy tonto para no predecir la jugada.

daniela alvarez
Octubre 14, 2009, 7:49 pm daniela alvarez dijo

hola como estas yo estoy bien y vos como estas que me conta de bueno

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