Junio 10, 2009 | Por Seda | # Enlace permanente
Todo lo que le importaba a Pedro en ese momento era poder satisfacer sus necesidades primarias, y entre ellas por supuesto se encontraba la supervivencia de la especie, por ello cuando miraba a una mujer quería asegurarse que ese plato fuera comida segura.
Pedro es un hombre de pocas palabras, cabizbajo, siempre de gorro, con un cigarrillo entre los labios y una mueca que comienza en la boca y termina cuando el humo de su cigarro sobrepasa la visera de su gorro. Aunque no es bien parecido lo que más le gusta a Pedro es conquistar una mujer, rodearla de palabras, agasajarla y llevarla a la cama. Digo a la cama y no a su cama porque Pedro no tiene ni donde caerse muerto, ni siquiera cama y vive de prestado de un lado a otro diciendo que disfruta su vida de bohemio, dicho que ni el mismo se lo cree. En el barrio es un personaje casi ausente, él pasa y casi nadie lo nota, tal vez porque le gusta juntar sus amistades en un lugar donde nadie lo conozca o quizá porque no quiere que en el barrio sepan quien es él verdaderamente.
Dicen que ha tenido una vida difícil, que le gusta ahogar sus penas en alcohol y saciar sus ansiedades aspirando el polvo blanco de sus fantasías, para crear sólo por un momento un mundo al que solo él tiene acceso. Las pocas veces que accedí a su conversación le oí decir en tono burlesco chistes de «cuando estuve en el penal» o «mi compañero de celda», pero creo que de burla sólo tiene la ilusión de ocultar su pasado o desviar la verdad por el camino de la duda; pues, cualquiera piensa si bromea sobre eso entonces los rumores no son ciertos.
Pero Pedro, con todos sus defectos y virtudes, con su pasado incierto y con su fama de mujeriego igualmente nunca está solo y se pelean las mujeres por él.
Así sucedió este verano cuando, Susi, mi vecina de junto vino, como lo hace todos los veranos, de vacaciones arrastrando desde el año anterior una historia de amor a escondidas con Pedro. Él dice estar perdidamente enamorado de ella pero cuando ella termina de poner su segundo pie del otro lado del río, él no pierde oportunidad de llenar su ausencia con antiguos amores, calentando camas ajenas como es su especialidad.
Susi llegó cargada de ilusiones dispuesta a pasar las mejores vacaciones de su vida queriendo olvidar todo su pasado pero no tomó en cuenta que acá también la esperaba un pasado, porque por donde uno pasa va dejando una estela de recuerdos y vivencias que van formando su propia historia. y las historias de Susi y Pedro están unidas.
Es así que, este verano como muchos otros se llenó de una diáfana historia de amor, que sin quererlo llenó el corazón de dos locos y fugaces amantes.
Mayo 4, 2009 | Por Seda | Claves: realidades y verdades | # Enlace permanente
MI querido Pichu:
Espero estés mejor, pues sé que tu recaída seguramente es directamente proporcional a tu estado anímico, y en eso también sé que somos parecidos, extremadamente frágiles.
Quiero que te cuides y pienses positivo esa será la clave para que te recuperes. Piensa en toda la gente que te quiere y en el millón de cosas que puedes hacer con tu apenas 20 años. ¡Hay que seguir amor, hay que seguir!
Me gustaría que habláramos de todo esto personalmente, porque es bueno mirar a los ojos a la gente para decir las cosas, hace a la comunicación más franca y eso te mantiene limpia el alma. Además sería bueno escuchar tu opinión. Pero poco nos vemos, y las cartas, cuando son escritas con el corazón, también son un buen medio de comunicación.
Hoy quiero decirte que has sido una pieza fundamental en mi vida, aunque que digas que fuiste un ayudante, tal vez para zafar, o porque de pronto no quieras, o tengas miedo de involucrarte conmigo y ni siquiera ser mi amigo. Tal vez yo me lo merezca por pasarme de la raya más de una vez, contigo. Bueno, yo soy así, y cuando siento algo lo digo. Quizá no de la forma más diplomátca, pero lo digo; claro que en este mundo machista, eso está mal visto. Si yo fuera hombre y vos mujer, las cosas cambiarían. Se diría que yo iba para adelante y vos serías una chica istérica que se queja de todo.
Esto es muy difícil para mí. Sabés que lo que me pasa contigo es muy fuerte, y aunque te doble la edad, los sentimientos no tienen edad. Hace un tiempo ya me alejé de vos para no sufrir, y hasta busqué consuelo en antiguos brazos, porque sabés que le temo a la soledad. Pero fue una estupidez, pues no se tapa el sol con un dedo.
También sabes que si no existieras en mi vida, si no te hubiera encontrado, mi novela hubiera quedado en dos cuentos locos, no tendría historia de amor ni dragones encantados. No tenés idea de lo que es hoy esta historia, tiene varios capítulos más y la otra, la historia del ángel es mucho mejor y más extensa. Con la práctica he perfeccionado los métodos y las formas y cambié el estilo de narrativa, la re-versioné toda. Pero faltan tus dibujos. Deben estar los dibujos que un día soñé y que prometiste hacer. Hay un amigo que se ha ofrecido, incluso trajo algunos bocetos, hizo un par de lindos ángeles, pero es muy remolón y además está muy ocupado. Yo he dibujado, pero termino angustiada y dejo todo llorando.
Y aunque escribir esta historia me motiva mucho, porque por un rato soy el Supremo y arreglo las historias a mi antojo, dibujarla me destruye. Además sé que vos podrías hacerlo, y hasta me culpo, porque pienso que lo arruiné todo con mi estupidez.
En este tiempo me han dado toda clase de ataques de celos, histeria, arranques de locura y de impaciencia, pero al final fui superando cada cosa. Aprendí a ir viviendo lo que podía y a resignarme por los imposibles de mi vida, y seguí con lo que iba sucediendo. Tomo lo que tengo, lo disfruto y sigo. Y eso también me inspira otras historias que estoy escribiendo. Aprendí que las cosas pueden ser pasajeras y eternas a la vez .
Hace uno días te mandé un mensaje diciendo: : “Tengo tanto y no tengo nada…es más fugaz lo que aparenta permanencia, que lo que ha pasado por mi vida como un cometa y me dejó envuelta en su estela.” Y realmente, sabes que es así, en mi interior esto es así. Todos me ven como triunfadora y una mujer feliz, pero he perdido lo que más me importa, a mi inspirador. Y no aparece ningún otro, ninguno que pueda suplir la fuerza y la energía de tu ser y el efecto que ha tenido en mi.
Se que tengo que seguir, con esto que aparenta permanencia y arrastro como un lastre desde mi pasado, pero que quizá deba permanecer a su lado porque aún deba aprender o enseñarle algo, y además tratar de ser feliz de las formas que se presentan. Y porque el amor tiene muchas formas.
Hoy, ya que estamos de confesiones, te cuento que todos mis ataques han el mismo origen: celos e impotencia. Perdoname, si podés, por todos los malos momentos que te hice pasar. Pero, como te habrás dado cuenta, yo soy diferente a otras personas, algunas cosas ya ni me mueven, y más si veo por dónde vienen y una vez que supero los ataques, es como si nada. Sigo. Y por sobre todas las cosas no soy rencorosa, y eso hace que hasta mi mayor enemigo sea mi amigo mañana. Digamos que todo lo que tengo de loca, lo tengo de buena. Así que cualquier cosa que me haya dolido de tus arranques de “borrate de mi vida”, ya fue. Hoy sos para mí, el mismo Pichu de antes y te quiero lo mismo, y te extraño mucho.
Quizá para vos no sea así, pero recuerdo que un día dijiste que estabas orgulloso de que fuera tu amiga, quizá te decepcionaste de mi, quizá yo no era lo que pensabas, pero soy quien soy. Y ahora te siento lejos. Y quizá haya perdido el privilegio de caminar a tu lado, pero sabés que podés contar conmigo. He tratado de serte leal y si alguna vez me equivoqué, bueno no soy perfecta y además agregale el condimento maldito de los celos, de los cuales creo haberme curado.
Quiero dejarte apenas unos versos para que veas que aún te sigo amando, por que el amor no muere, sólo se transforma:
.
Sólo quiero pedirte una sonrisa
Para disfrutar de ella
y quiero que despiertes y te ames
Para regocijarme en ello.
Y quiero verte límpido y sin miedos
Para que seas tu conciencia…
Y quiero que me muestres cómo te estas amando
para sentirme orgullosa de ti…
Además, mi querido de aquí en adelante prometo no invadir tu vida, más allá de los límites que vos impongas. Y de lo que mis ganas me lo permitan.
Un beso grande
Angela.
Mayo 1, 2009 | Por Seda | # Enlace permanente
Amado mío:
Quiero que sepas, que aún te sigo amando, con el mismo candor que antes, con mayor paciencia y más suspiros; porque el tiempo cierra las heridas y conserva las grandes obras, aquellas que fueron creadas con pasión, dedicación y amor.
También quiero que sepas que eres una luz para mí, aunque no quieras alumbrar mi camino o ni siquiera tengas el valor de acercarte a mis recintos. Pero sólo una de tus palabras y una diminuta sonrisa puede hacerme volar al infinito.
Hoy luchan en tu interior dos planos que todavía no alcanzas a discernir que son paralelos, uno corresponde a la realidad inmediata, la que te da el sistema y el tiempo en que habitas, y la otra una verdadera realidad, la que no te atreves a reconocer que existe, en la que habitan tus verdaderos sentimientos y anhelos, en la que están las necesidades y el clamor de tu alma y no las de tu cuerpo, pasajero de esta vida.
En ella habitan mis miradas a través de las vidas, mis besos y caricias aquellos que sé que compartí contigo en otros tiempos. Siempre he estado cerca de ti, eso puedo sentirlo y siempre hubo alguien que nos ha separado.
Es difícil de explicar pero yo sigo girando en tu mismo círculo, encerrando miedos y escapando de los escalones resbaladizos por temor a caer. Huyo antes de que los duendes del amor me sorprendan danzando de felicidad y entonces pierda mi equilibrio. Estoy en la misma lucha que tú, tratando de encontrar la realidad perdida entre mis sueños, y lo vengo haciendo desde hace muchos años, desde antes de que tú nacieras quizá. Pero yo ya divisé la luz que separa los dos planos y corrí hacia uno, y me monté en él, en el verdadero, en el eterno, en el que pertenece a todas mis vidas. Y cual si fuera un jinete adiestrado me he lanzado en esta vida a sortear vallas y a ganar carreras.
Ahora, la pregunta es: ¿acaso, te has dado cuenta cuál de todas es verdaderamente la realidad?
Yo si.
Siempre tuya:
SEDA.
Abril 30, 2009 | Por Seda | # Enlace permanente
Redonda, girando a una velocidad impresionante, lanzada sobre la red, va la pelota de los chicos de la cuadra hacia el gol.
Ellos sólo visten las camisetas de la ilusión, sudan sin esperar más que el reconocimiento de ellos mismos o de algún vecino que sin ocupación, se sienta, mate en mano, a mirar como nueve o diez gurises entre gritos, peleas, patadas y goles recrean en una tarde todo un estadio con cincuenta mil almas y veintidós jugadores.
Al cuadro de Juan José siempre le falta algún jugador, porque Leo, que elige siempre primero, se lleva a todos los mejores y Juan José se queda con lo que puede. Igualmente pasan las tardes en el campito de la esquina, al lado de lo de don Ramón, jugando al más popular de los deportes y con la ilusión de algún día ser campeones, gastando todas las energías de las golosinas del recreo y de las tortas fritas de la abuela como si cada tarde se jugara una final.
Pero al caer la tarde llega María a buscar a Juan José, Pedro hace lo propio con Ruben y sus dos vecinos Matías y Cristian. Al rato llega Valentina, la hermana mayor de Jorge y se lo lleva a casa. Los hermanos Pérez saben que su mamá los espera y se van comentando los goles del partido.
Pero Leo y Richard quedan peloteando hasta que la luna corona el cielo, y quizá en su casa negligentemente ni noten la ausencia de estas dos almas que deambulan por las calles en busca de la compañía, la atención y el amor que tanta falta les hace.
Y… ¿por qué pasan estas cosas? ¿Acaso Leo y Richard no tienen los mismos derechos que sus amigos a ser cuidados, protegidos y amados? Si, ellos tienen los mismos derechos que todos los niños del mundo, pero quizá sus padres lo han olvidado.
Sandra Gutiérrez
Artículo 19 de la Convención Internacional de los Derechos del niño.
Se adoptarán medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos, explotación, incluso abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, representante legal o persona a cargo.
| Por Seda | # Enlace permanente
Este, fue un año de sequías. La sequía, un monstruo que devora poco a poco el hábitat, las pertenencias, las ilusiones y hasta la cordura de la gente. Lenta y paulatinamente mata cada cosa de cada rincón que ataca
Pero no es necesario ser muy observador para notar que muchas sequías habitan hoy en la Tierra. Y todas ellas, acongojan mi alma.
He visto a muchos padres corriendo tras el oro virtual, dejando a sus niños por horas frente a una extensión de sus sentidos. Todo el día atados al teclado, creando y alimentando una adicción para toda la vida, sintiéndose poderosos por acceder a matar, robar y dominar a sus pares con un sólo clic.
He visto a los que enriquecen con la debilidades ajenas, y a los “menos afortunados” escondiéndose para “quemar” o beber en una esquina. También a los que ya no tienen nada que perder, y arriesgan hasta el último suspiro por conseguir un gramo de basura.
He visto a muchos burlándose de las desgracias ajenas y a otros abusar de las necesidades de sus semejantes.
He visto mujeres, que sin amor se atan a un hombre, que les permiten andar sobre ruedas y adquirir cuánto deseen, mientras regodean sus sentidos con las falsas promesas de otros que aspiran a poseer lo ajeno. Y en esos triángulos de mentiras
he visto la violencia y el abuso de poder codearse con la hipocresía y la posición social.
Pero también he visto el manejo de las conciencias mediante el miedo al Supremo, creando y manipulando leyes a su antojo.
He visto el cadáver del espíritu de la gente.
Y este año, en esta región, hemos padecido una gran sequía, sin duda no menos peligrosa que la que invade gran parte del alma de la humanidad.
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