Noviembre 8, 2009 | Por wonderwoman | # Enlace permanente |
Caminé los 30 metros que separan la puerta de mi casa con la calle. El pasillo interminable que solemos transitar los que vivimos en un ph al fondo se hizo cada vez más largo. No lo veía solo escuchaba los perros ladrar.
Mi hijo de la mano, él por primera vez lo iba a ver y yo pensando cuantas veces habíamos hablado de tener un hijo juntos.
Sonreíste con esos dientes blancos y alineados. “Es una pulga”, dijiste.
Abrí la reja y le respondí: “él, es mi ,enano.”
Los recuerdos de este mes vinieron a mi mente. Su llamada después de tantos días, esos cafés, las miles de historias.
Nuestros miedos.
Un beso.
Y nuevamente el silencio.
Deberíamos sentarnos frente a frente y hablar de todo esto.
De porque desde que nos reencontramos nos buscamos y desaparecemos. También soy culpable de eso.
Porque no puedo creer que después de tantos años pudo cambiar.
Porque no puede creer que después de tantos años pude cambiar.
Continuará… ¿Continuará…?
Muy buen fin de semana para todos!!!!