Einstein, el Pucará y la pavota.

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Para mi amiga Irene, ella sabe por qué.

Semana Santa, 1991.

Me pregunto si en esa época era feliz. No me acuerdo. Fueron tantos los períodos de alegría y plenitud y tantos también los de tristeza y amargura que con los años los límites entre unos y otros se fueron desdibujando. Mirando las fotos de ese fin de semana creo que puedo asegurar que tenía la sonrisa en los ojos, lo cual me provoca una sonrisa ahora. En realidad, cada vez que recuerdo ese viaje termino riéndome sola, otra vez de mí misma, pero con benévola auto simpatía ya que estoy convencida de que la responsable de lo que me sucedió fue la mismísima relatividad.

De lo que sí estoy segura es que durante ese viaje lo pasé muy bien. Fuimos a Salta y Jujuy por el fin de semana largo y nos dedicamos a recorrer los alrededores. Los dos detestábamos los tours organizados así que el primer día contratamos un taxi para ir a Cafayate, la cual fue una muy buena idea ya que el conductor resultó ser un espontáneo y excelente guía de turismo. Nos hubiéramos quedado de todas maneras con la boca abierta frente a esos paredones de roca roja pero ayudó mucho que el hombre supiera ponerle nombre a cada forma. También, en el trayecto de ida y vuelta a través de campos sembrados de tabaco y hojas secándose al sol, nos contó sobre su vida y vicisitudes como peón tabacalero. Mientras él hablaba, desde el asiento trasero yo miraba su reflejo en el espejo retrovisor y pensaba “pobre tipo, lo que le debe doler ese absceso”. Hasta le di un codazo a mi marido mientras hacía gestos con mis ojos y cejas y señalaba disimuladamente con mi mentón hacia la mejilla abultada del taxista. Recién me avivé de lo que era el “Acullico” cuando al segundo o tercer día de nuestra estadía caí en la cuenta de que, o gran parte de la población del Norte Argentino sufría infecciones en la boca, o algo raro estaba pasando. Raro también fue lo que pasó con los loros. En el camino de ida atropellamos, o mejor dicho, se estampó solo contra el parabrisas, un loro verde y grande de los muchos que rondaban las hojas de tabaco y quedó ahí, despachurrado sobre la ruta bajo el sol de la mañana. A la vuelta, ya con las luces del atardecer, cuando pasamos por el mismo lugar se nos vino encima una bandada que nos acompañó a los gritos furiosos sobrevolando el auto por varios kilómetros. El comentario del conductor fue digno del Mendieta: “Se están vengando”. Ésta no es la anécdota que quería contar, pero muestra en cierta forma el estado de inconsciente ignorancia sobre ciertos temas en el que me encontraba ‘todavía’ en esa época, y también, mi grado de despiste.

Al día siguiente nos fuimos a Jujuy tomando el camino de montaña cubierto por una selva más tupida que la que conocí hace poco en Costa Rica. Ahora, a la distancia, cuando pienso en lo que pasó, refuerzo mi tendencia a la auto indulgencia porque, no me digan, había estado el día anterior en una de las zonas más áridas del planeta bajo un sol rajante y un cielo tan limpio y tan azul que no sólo me hacían escocer los ojos, sino también doler el alma por el impacto de esos colores y esos espacios. Nunca podría habérmelos imaginado sin conocerlos personalmente. Y, de haberlos imaginado seguro que habría pensado que no me iban a gustar, tan pelados. El camino de la selva es un camino de montaña, de cornisa, con un techo verde por el que pasan apenas los rayos de luz. El paisaje ameritaba una fotografía, así que nos bajamos del auto para sacarlas. Esta vez habíamos alquilado un coche junto con una pareja de amigos que encontramos en Salta y con los que decidimos hacer el viaje a la Quebrada de Humahuaca. Mi marido y yo posamos para la foto, cariñosamente abrazados, pero esta vez mi sonrisa creo que se ve un poco forzada porque yo estaba pensando en los pumas que me habían contado que abundaban por ahí. Mientras esperaba el disparo de la cámara pregunté sobre algo que me había llamado la atención desde que la selva se había empezado a poner cada vez más espesa: “¿Qué serán esos enormes copos blancos que se ven por todos lados? Parece nevado…” La imagen ésa salió un poco movida porque en el momento del click yo había empezado a pegar el salto para zambullirme de cabeza en el auto ya que la respuesta de nuestro amigo fue: “Telas de arañas”. No, ésta tampoco es la anécdota, pero muestra también que yo no tengo toda la culpa por haberme portado después como una pavota. ¡Qué caramba! ¡Tanto estímulo visual! ¡Tantas emociones! Por un lado, el viaje y las bellezas naturales. Por otro, el fin de semana sin los chicos y el estado de ensoñación que me provocaba la renovación de la pasión y el romance.

Esa mañana nos habíamos levantado muy temprano. Era sábado y yo quería hacer una compra antes de partir para la excursión porque había descubierto que en un negocio, justo enfrente del hotel, en una esquina de la ciudad de Salta, vendían un moisés plegable que había estado buscando para regalarle a una prima que acababa de tener un bebé. Yo lo había usado en su momento y me había resultado muy útil, pero se ve que con los años en Buenos Aires no lo vendían más. Así que no quería desperdiciar la oportunidad y cuando terminé de desayunar me crucé para tratar de averiguar el horario del local. No había ningún cartelito, así que le pregunté a un señor de mameluco que estaba de espaldas a mí limpiado los vidrios:

— Buenos días, señor, ¿usted sabe a qué hora abren?

Silencio…

— Señor, buenos días, ¿me puede decir a qué hora abren?

Nada…

Ya bastante molesta y pensando en lo mal educado que había resultado el tipo, le pegué en el hombro unos golpecitos firmes e indignados con mi dedo medio curvado, al mismo tiempo que levantando la voz le decía:

— ¡Señor!

El hombre se dio vuelta sobresaltado y para mi terrible vergüenza, me hizo señas de que no escuchaba mientras pronunciaba:

— Is-cul-pe.

De más está decir que volví al hotel con la cola entre las patas y sintiéndome una pelotuda. Y así me subí al auto, totalmente abochornada.

Por suerte, ese sentimiento se me fue pasando a medida que avanzábamos porque el descubrimiento de Purmamarca, Uquia con su Via Crucis de tapices de pétalos de flores, Humahuaca, y todo el largo de la Quebrada en sí, no dejaban mucho lugar en mi capacidad de absorción de tanta hermosura. Ésta no es una crónica de viaje, aunque aprovecho para contar lo que recuerdo y recomendar a los que no conocen esa parte de nuestro país que vayan, vale la pena, mucho. Digo “lo que recuerdo” porque pasaron muchos años desde que hice este viaje y lamentablemente no tomé notas, ni siquiera en las fotografías, cosa rara. Así que puede ser que mi información no resulte muy exacta y la que no preciso, es porque no estoy segura. Por ejemplo, el número de algunas rutas. Tampoco estoy muy segura de que el pueblo en el que vi el maravilloso Vía Crucis haya sido Uquia. Buscando en Google Earth, creo que lo reconozcí. Más abajo les muestro fotos.

La visita al Pucará de Tilcara la dejamos para la vuelta. Nos bajamos del auto sobre el final de la tarde y recorrimos el lugar. Dentro del Museo arqueológico, aunque no es muy grande, nos fuimos separando cada uno en lo suyo. Yo estaba sola, bueno, sola de marido y amigos pero rodeada de turistas y mirando a través de un vidrio una recreación de una escena de vida de los tilcaras cuando me di cuenta de que había algo fundamental que no sabía y que ni siquiera me había preguntado. Así que para subsanar esa falencia me dirigí a un señor que estaba sentado detrás de una mesita cerca de la puerta de entrada del salón:

— Buenas tardes, señor. ¿Qué quiere decir “pucará”?

— Fuerte.

— Pucará. ¿Qué quiere decir?

¡Fuerte!

¡Pucaráaa! ¡Que qué quiere deciiir!

¡FUEEERTEEEEE!!

¡QUE QUÉEEE QUIERE DECIR…!!!!!

Me cortó la frase mi marido que apareció atropelladamente por la puerta con nuestros amigos pegados a sus talones:

— Negra, ¿qué pasa? ¿qué pasa? ¿por qué le gritás al señor?

— Es que es sordo…

¡Más sorda será su abuela, colifata!

……………………………………………………………………………………………..

Galería:

Cafayate:

De Salta a Jujuy:

Telarañas.


Uquia:

Via Crucis 1

Sí, los diseños están completamente hechos con pétalos de flores frescas.

El Pucará de Tilcara:

Vista desde el Norte

De Google Earth

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Escribí tu comentario

, , morggan dijo

Ana!!! Sos genial, me encantó! Estamos acostumbrados a entender el mundo de acuerdo a las coordenadas que aprendimos y bajo las cuales hemos sido educados. ¿Qué pasa con esos sentidos y las explicaciones que damos cuando nos trasladamos a un lugar tan diferente como los paisajes de Salta y Jujuy? La selva, Humahuaca, el Pucará (otras culturas, otras civilizaciones). El loro mismo que se estampa en el vidrio del taxi (colisión de dos mundos!). El “abseso” que me imagino habrás entendido horas, o días después… Lo mismo pasa cuando habla con los parroquianos. Tenemos tantos estereotipos metidos en la cabeza que nos resulta dificil o imposible penetrar esos ambientes. Una vez me contaba un dentista que iba a atender a los wichis, que los indios se reunen por las noches junto a un árbol que les habla. Y el dentista me dijo: después de un tiempo, te das cuenta que es verdad. Lleva tiempo dar vuelta la cabeza y darse cuenta de esas verdades que nuestros escasos elementos nos permiten captar.
Por suerte el paisaje es tan imponente que aunque sea nos llevamos una parte en la retina (y otra, la ponemos en fotos para no olvidarnos).
Buenisima la anecdota del final!

, , analatana dijo

Morggan, qué buen comentario!! Por el contenido, obvio, y por lo largo! Qué suerte que interpretaste lo que quería contar. Bueno, viniendo de vos, no me extraña, pero dudaba de si se iba a entender. Muchas gracias!! Y muchas gracias también por tu comentario en el post sobre Costa Rica. Hoy relojeé que publicaste algo sobre “habilidades” y tenía pensado pasar por “Amar,…” más tarde, cuando termine de enviar un mailing promocionando mi nueva web. Justo publiqué un post sobre aprovechar habilidades en mi blog Digitana.

Besos, casi socia! Te perdiste las rayuelas en la Avda. 9 de julio! Yo también. No fui.

, , María Cristina dijo

Me encantó Ana lo que escribiste, los recuerdos y las fotos. A mi me encanta el norte argentino y al ver las fotos y leer tus relatos me transporte a mis viajes. Espero poder volver pronto. Es la primera vez que escribo en estos nuevos inventos, pero no podía dejar de hacerlo. Suerte!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

, , analatana dijo

Gracias, Mari!! Me alegra haber colaborado a que dieras el primer paso en este mundo virtual. Se encuentra material muy interesante. Ya sé que sos una viajera excelente, que no es lo mismo que ser una simple turista.

Un beso grande,

Ana

, , Mariana dijo

hermoso recuerdo de aquel viaje………………
tengo muy presente las anecdotas en especial la de Pucara!!!
jajajaja…………si nos habremos reido con esa historia.
Un placer revivirlo ,leyendolo………..
Besos

, , Abel Desestress dijo

Todo el norte es bello, encantador y misterioso.
Asi lo recuerdo.
Besotes.
Abel

, , analatana dijo

Abel, gracias por tu visita. Lo mejor del interior de nuestro país: la gente!

Besos,

Ana

, , amy dijo

Ana me gustó mucho este post, lo que narrás las fotos excelente…

Abrazo y voto

, , gerardo-salvador dijo

Hermoso viaje me hiciste vivir en paisajes que escuchan…Un gran abrazo. Gerardo

, , Anónimo dijo

Gracias, Amy. Besos!!

, , analatana dijo

Uy… esa de arriba fui yo. Me había olvidado de loguearme.
Besos, Amy!

, , analatana dijo

Gerardo, qué lindo eso de “los paisajes que escuchan”.

Muchas gracias,

Abrazos!

, , Irene dijo

Aunque me acordaba perfectamente de tu cuento no pude dejar de leerlo aunque ya me estaba riendo con anticipacìón, es increíble como lo que alguna vez causó tanta gracia lo sigue haciendo, o será que estoy un poco gagá.- Te lo digo FUERTE o sea pucará, felices pascuas y beso, Cuqui

, , analatana dijo

Como verán, mis amigas, con su sentido del humor, son mi gran fuente de inspiración!

Besos y gracias, Cuqui

, , edgardo dijo

Felices pascuas Ana

edgardo

, , analatana dijo

Edgardooooo!! ¡¡¿¿Dónde estáaaas??!!!

Por qué tu blog está vacío?? No encontré la opción de mandarte un mensaje por “Contacto”. ¿Por qué borraste toda esa música y esas imagenes tan buenas?

Besos y muy felices Pascuas para vos también!

Ana

, , lady-alyx dijo

Que suerte que aun estas y con tu sentido del humor!
¿Te imaginas una charla conmigo? Pero yo si reconozco que de una oreja no escucho un pomo, asi que no hay problema….
Ahora, me he encontrado cara a cara en la noche con un puma (un puma viejo segun me conto luego el guardafauna que esperaba que le metiera el tiro del final, y en cambio yo me agache a dejarme oler por el y hacer de potencial cena, aunque por suerte se conformo con unas gallinas a las que creo vio mas nutritivas que a mi) me he metido a la jaula de otro y no me he mosqueado, pero ver esas telas de araña, si que mas que corriendo salgo volando y por propulsion propia. Cualquier otro bicho lo tolero, hasta un dinosaurio, pero añanas, no.

, , analatana dijo

Alyx, UN PUMA??? Qué coraje!

Te mando un beso y gracias por el comentario!

Ana

, , monicaiforte dijo

Mi marido es tocólogo.
Pues el mío es meteorólogo.
¡Qué suerte tienen algunas!

Feliz fin de semana LArgoooo jaja

, , kar2 dijo

Ana, he tenido el privilegio de recorrer dos tercios de este hemoso país, pero mi primer viaje al noroeste lo hice leyendo tu post. Hermosa forma de relatar el viaje y tus sentimientos. Muchísimas gracias!

Nos seguimos leyendo

, , analatana dijo

José, te contesté en tu blog pero no quiero dejar de darte las gracias por acá.

Abrazo!

Ana

, , van-der-graaf dijo

Ana:

a lo mejor no te ayude a encontrar el amor con los boleros de mi blog, pero en sus historias siempre se alberga la esperanza de algo que viene o el recuerdo de un amor que fue.

ojala visites mi blog y te enamores si es tu deseo…

un cariño

Joaquin Emilio

, , -edgardo dijo

Muy Buena Semana ANA ANA ANA ANA!!!!

, , -edgardo dijo

Muy Buena Semana ANA ANA ANA ANA!!!!

, , agosto90 dijo

Hola ana… Es la primera vez q te visito.. Y veo que dejaste de escribir.. ¿Porqué?

Dejo voto y te agrego como amiga por si se te ocurre seguir escribiendo.

Además espero encontrarte a vos por mi espacio!

Besote y voto!

, , omarpogliano dijo

hola ana yo tambien como agosto 90 paso por primera vez y me encantò este fino y pormenorizado relato de tu excursion por esas esplèndidas bellezas provincianas.
Al escribir en mis post sobre historia y comidas energéticas, no puedo menos de leer tu relato y recordar que en esas situaciones geográficas tan diseñadas naturalmente hermosas y acogedoras se libraron tantas batallas en la época triste y abrumadoramente confusa de nuestros caudillos y sus dificultades con el puerto de bs.as y tambien màs recientemente se despoblaron en una paradójica migración por la subsistencia.
Tus anécdotas son risueñas y emotivas jajjaja me hicieron un rato alegre.
Cuando estuve tantas veces en esos lugares, algunas veces de paseo y muchas en lo laboral, siempre volví con un dejo amargo por lo que expuse, entonces me encerraba en casa a desempolvar la historia y tratar de entender como una forma de no sucumbir de angustia.
mi voto y un saludo afectuoso…….y si me permites un abrazo.
Omar.

, , -edgardo dijo

SALUDOS ANA, ESPERO QUE ESTES BIEN.

, , analatana dijo

Agostina, escribí en tu blog, pero igual te doy las gracias por la visita y el comentario.

Cariños,

, , analatana dijo

Omar, gracias por tu comentario. Es muy halagador y me alegra mucho haberte causado una sonrisa. Por lo que decís, pareces una persona muy sensible a los acontecimientos y a las realidades de los demás. Por mi parte, puedo decir que visitando distintos destinos de nuestro país, y obviamente también acá en la capital y alrededores uno puede ver tantas miserias y penurias que no puede dejar de causarme estupor el espamento que hizo el público argentino con la película “Slum down millonaire” (que me gustó). No hace falta ir a la India para encontrar una villa de pasillos angostos, pobreza extrema y abuso infantil.

Voy a ir a leer lo tuyo, me interesa porque no me vendría mal conocer un poco más de historia, y TAMBIÉN me interesa… la comida, así sea energética, afrodisíaca, engordante, dietética… o también, de vez en cuando, chatarra…

Un abrazo, Omar.

, , analatana dijo

Hoooolaaaa, Edgardo!!!!!!!! Qué alegría recibir tu mensaje. Voy a ir a visitarte.

Besos!

, , mari-ayosa dijo

Ana hoy comento por primera vez en tu blog. Es que por tercera vez hago un viaje virtual por esas zonas del norte. Antes lo hice por las fotografias y descipciones de mis hijos que también aman esos lugares. Un día iré.
Te saludo afectuosamente desde mi valle, ahora lleno de humo.

, , omarpogliano dijo

hola amiga ana
Te hice una devolución en el post, te invito a verla, un abrazo

, , bigas-alberto dijo

Ana, por primera vez sobrevuelo tu post, mi vista, acostumbrada a paisajes de libros, hoy entrenándose en lo virtual, se regocija con tus descripciones y se entretiene con tus fotografías, me encantó tu forma de contar y la manera simple y espontánea de anexarle al relato un remate simpático.
Viajar sigue siendo para mi una de las cosas pendientes de mi vida, y gracias a que existen personas que relatan como tu es que puedo seguir eperando ese momento sin desaliento ni desesperación.
Gracias por el obsequio.
Un abrazo sin espinas

, , analatana dijo

Hola, Alberto. Bienvenido al mundo virtual. Muchísimas gracias por tu comentario.

Ojalá puedas cumplir tu sueño de viajar. Para mí, es algo fantástico. Así sea que vaya lejos o acá nomás. En el momento de partir ya siento el ánimo más ligero, festivo y espectante por lo nuevo por conocer, o lo ya conocido por volver a disfrutar.

Gracias a vos y un abrazo, también.

, , analatana dijo

Mary, te pido disculpas pero estaba convencida de que te había contestado. Menos mal que pasó lo del humo. Y como le dije a Alberto, espero que puedas conocer todos esos lugares más allá de lo virtual.

Te mando un beso!

, , oriana dijo

ana querida yo me voy a la mierda si veo esas telarañas y q encima hay pumas pero dejame de joder yo le tenia miedo a unas arañitas q ivan juntas y vos vistes lo q es eso chau un cagaso bye ordis espero q hayas disfrutado de ese viaje me llamo oriana y te mando millones de saludo besote

, , solange dijo

hola yo soy solange y me gustaria conocerte


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