Ella, la tórtola. Capítulo III.

Mi primera impresión fue que venía suspendido por algún hilo invisible que lo sostenía por la nuca pero no pude fijarme mucho en los detalles, por un lado por el aguacero y por otro, porque de golpe me había asaltado la duda de estar en mi sano juicio. De todas maneras, no tuve tiempo de decidir si debía escaparme o no, ya que él ya había quitado el cerrojo y me sacó de la parálisis al tomarme por los hombros y arrastrarme pegada a su flanco hacia el interior de la casa.

Por lo poco que había podido percibir desde la verja de entrada y a través de las ramas que la ocultaban, la casa era una construcción de bloques de piedra gris, con una puerta negra, no muy alta pero ancha, algunas ventanitas mínimas salpicando la planta baja aquí y allá, y una hilera de ventanas de poca altura, pegadas al techo de lo que parecía ser un primer piso, y que ocupaban toda la fachada. Al aterrizar en el vestíbulo, me vi reflejada en un espejo alto y con un hermoso marco tallado y plateado que colgaba de una pared baja pintada de rojo oscuro y que enfrentaba la puerta de entrada ocultando la vista hacia el interior. En el espejo, junto a mí, estaba el flaco. Porque era —es— flaco. Y alto, bastante alto. Y tiene el pelo blanco. Y cejas negras, espesas. Un poco juntas. Con una curva en los extremos, como si fueran dos tildes enfrentados — ¡ja! qué diría mi amiga Julita, la psicóloga, por esta comparación —. Y un bigote blanco. Raro… Pero, más que en su aspecto, y aunque parezca mentira, a causa de mi imaginación desbocada en lo primero que pensé fue que por suerte, y para mi alivio, lo podía ver en el espejo. ¡Miren si estaría sugestionada!

Me sacó el paraguas de la mano, lo puso dentro de un cilindro que ya estaba lleno de cañas de pescar y mirándome a los ojos, me dijo:

— Dame tu abrigo, Laura.

¡Me llamó Laura! Bueh, mi nombre es Laura. Pero no sé, ¡me dio una cooosaaa! Además, me dijo eso mientras me miraba con esos ojitos. Porque no eran “ojos”, eran “ojitos”, cariñosos, vivos, pícaros, cálidos. Me compró, les juro que me compró. Me saqué el tapado sintiendo que me quitaba el manto, la capa, la corona y la estola. Me tomó de la mano, y me llevó con él del otro lado de la pared roja.

— ¡Ohhhhhhh!!!— Tenía enfrente una panorámica. Cinerama. Era un ambiente con una enorme pared de vidrio, de doble altura, a través de la cual, a pesar del empañado, se podía ver el jardín iluminado. Me solté de su mano y fui derecho hacia el vidrio. Zigzagueé mi mano sobre su superficie para despejar una ventanita en medio de la humedad y pude ver, a continuación de la casa, a la derecha, una pileta muy larga y rectangular con el agua rojo sangre iluminada y que terminaba en una pérgola también rectangular pero perpendicular a ella, y que llegaba hasta el cerco medianero. En la pérgola o como se llame, parecía haber una parrilla y un horno de barro, o por lo menos, eso me pareció teniendo en cuenta la escasa luz y la lluvia torrencial. El efecto entre el color del agua picada, las cortinas transparentes que luchaban por desanudarse de las columnas de la pérgola, y el gris oscuro de la tarde, se me representó como una escenografía de Pompeya sucumbiendo ante el agua, lluvia al fin. O por lo menos, mi fantasía loca me transportó hasta allá. Me sacó del ensueño su voz, que me cosquilleó la oreja izquierda diciéndome:

—Vení, que te sirvo algo para tomar.

Me tomó otra vez de la mano y me llevó a pasos lentos hacia la cocina que estaba a la vista, hacia la izquierda de la puerta de entrada, dividida del ambiente por una especie de caja de container, con ruedas altas, y rodeada por unas banquetas de acero con asientos transparentes de color naranja. Cerca de esa mesada reciclada había una mesa un poco más formal, muy grande, con tapa de vidrio y patas plateadas, con sillas de estilo creo que francés, no sé cuál, patinadas también de plateado y con tapizado gris, de pana. En el medio del living había un sillón larguísimo, con el mismo tapizado de las sillas y muchos almohadones de seda en distintos tonos de rojo y naranja, y una especie de kilim, o algo así, tirado a la sanfasón sobre uno de los brazos. A espaldas del sillón, una mesa de carpintero sobre la cual había una pecera, y en la pecera, dos tortugas. Me sorprendió ver que estaban como locas tratando de llamar la atención golpeando el vidrio con la cabeza y las patas. También había un gran jarrón de vidrio lleno hasta la mitad de damas firmadas. Y una especie de pedestal de trofeo en el que se lucía una talla, que parecía un pedazo de hueso de vaca. Al lado del sofá, un sillón con su apoya pies, los dos de color naranja. En el costado opuesto a la cocina y rodeando un tronco de arbol que desaparecía en el techo, había una escalera caracol de estructura de acero y escalones de vidrio que subía hasta un entrepiso que parecía ocupar todo el ancho de la casa y que balconeaba sobre el living. Más allá de la escalera había un jaulón, cromado, de varios pisos, compartimentado, enorme, con hamacas, recipientes para alimento, bañaderas, juguetes, y ocupado por varias palomas blancas. Una parecía tener un trato privilegiado porque estaba sola, en uno de los extremos de la jaula, y además de todos esos objetos típicos para alimentar y entretener a los pájaros, tenía ¡un espejo! Y el espejo tenía un marco dorado rodeado por lamparitas diminutas, como de linterna. Yo no podía salir de mi estupor y me quedé muda, señalándolo con el dedo. Así que carloparise detuvo la marcha y me dijo: “Ésa es Ella, —lo pronunció “Ela”— ya vas a intimar con ella y te vas a encariñar”. Yo no entendí muy bien, pero me distraje relojeando el resto del ambiente donde había bibliotecas, cuadros colgados o apoyados directamente en el piso o sobre los estantes, objetos que parecían recuerdos de viajes, lámparas de pie, spots y plantas. Y dos gatos. “Renata y Juanito”— me los presentó—. Tuve que contener la risa al pensar en mi hermana, con lo snob que era, cuando supiera que le habían puesto su nombre a una gata. Y ni siquiera era siamesa, una simple gata de tres colores, de esas que llaman “mariposa”. Juanito era gris perla y muy peludo. Enseguida vino a frotarse en mis piernas y se dejó alzar y rascar. Renata en cambio, miró para otro lado y me ignoró. “Empezamos mal”, pensé.

Continuará…

Siguiente: Capítulo IV
Anterior: Capítulo II

sep

  • Comentarios
  • Sin votos

Escribí tu comentario

, , SB dijo

Bueno, empiezo a saciar mi ansiedad. :)

, , dra-lau dijo

Ok Laura está en las garras de carlosparise … hmmm suena interesante!
Mi tocaya está a full con la casa no?
Seguí por favor o me voy a tener que ir a hacer la manicure porque me estoy comiendo las uñas.

, , lavaga dijo

Sigo esperando como continua la historia, muy interesante por cierto….

, , el-eternauta dijo

Te juro que al leerte me senti detras de algún sillon mirando todo lo que sucedía, me encanto el poder descriptivo que tenes. me gusta mucho leerte. Que pasa despues? cuando sigue? daleee que me provoca mucha intriga.

Salute, Laura!!

, , el-eternauta dijo

Gracias por pasar, ya te estaba extrañando..jajaja…Que alguien que escribe al nivel que vos lo haces le guste algo mio, es mas que un halago. Siempre trato de escribir lo que siento, evito las palabras ampulosas, me gusta lo sencillo…de alguna forma quería expresar que las admiro por todo lo que hacen, me acorde de la mama de lorena la piba violada en nuñez y que sigue y sigue peleando por justicia, me acorde de la señora q limpia en casa que siempre esta feliz (y no como mi vieja que siempre esta rezongando)…me acorde de las mamás de los pibes de cromañon, me acorde de mi vecina que esta sola y espera…
vaya mi admiración y respeto por todas las mujeres.
Salute!

, , saltimbanqui dijo

LEO CON AVIDEZ EL LARGO Y DESARROLLADO TEXTO, DE TODOS LOS —-
ESCRITOS, QUE HAS TRABAJAD EN TU BLOG Y ME MARAVILLA COMO LA
FERTIL IMAGINACION, DESDELA MERA OBSERVACION DEL ENTORNO,
SE PROCURA MATERIAL, LITERARIO PARA LA EXTENSA PROSA QUE TIENES
SOBRE TEMAS, DIFERENTES, Y DEL MISMO ASUNTO, SE TE RESPETA EN
EL TRABAJO EPISTOLAR, Y MI RECONOCIMIENTO, Y ANIMO QUE DESARRO-
LLES, MAS EL CAMPO DE TO VOIYER, Y PROFUNDICES, EN LAS INTERIO–
RIDADES, SIEMPRE EN LA LINEA DE LA BUENA PROSA, SIN ADJETIVOS -SOECES, NI PALABRAS GRUESAS….UN SALUDO Y ANIMO.

, , Anónimo dijo

QUE DIVINO EL MENSAJE QUE ME ESCRIBISTE ANA EN MI BLOG!!!

HTTTP://BLOGS.CLARIN.COM/SILVIAMARTINEZCASSINA

SOS UNA MUJER ENCANTADORA,CON MUCHA CULTURA DETRAS TUYO.

ME ENCANTA TU ELEGANTE LÉXICO.

MI BLOG PUEDE PARECER ALGO TRASGRESIVO PERO LO QUE INTENTO MOSTRAR ES ALGO INFORMAL,EN PANTUFLAS Y QUE ME APOYE LA GENTE CON SUS COMENTARIOS Y CON INFORMACIÓN PARA NUTRIRME DE ESAS FUENTES.

¿EN QUE BARRIO VIVIS?

TENDRÍAS QUE NARRAR UN BLOG ACERCA DEL INDIVIDUALISMO DE LA GENTE,EL ARGENTINO ES MUY INDIVIDUALISTA,ALGUNOS MALEDUCADOS,EL EGOISMO,LA DISCRIMINACIÓN,LA SOCIEDAD Y SUS DISCRIMINACIONES DE NIVELES SOCIOECONÓMICOS,EL ABUSO DE PODER EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN MASIVA.
COMPARACIONES DE COMO VAN CAMBIANDO LAS COSAS Y UNO NO SE DA CUENTA,COMPARAR AÑOS ANTERIORES CON EL AHORA.

ESTAMOS MUCHO MEJOR EN TECNÓLOGIA,MUY AVANZADOS EN LAS COMUNICACIONES PERO PESIMOS COMO SERES HUMANOS EN EL AÑO 2008.
ESTO YO LO ENCUANDRO EN EL NIVEL PLANETARIO TERRICOLA.

Y ACERCA DEL COMENTARIO QUE ME DEJÓ EL FUTBOLERO,LO RESPETO PERO NO ME GUSTA EL FUTBOL,ES UNA BASURA Y HAY MUCHOS INTERESES PARA CONSERVAR ESE MALDITO NEGOCIO.
DEBERÍAS CRÍTICAR AL FUTBOL COMO MUJER INTELECTUAL.

UN BESITO.

SOS DIVINA.

SILVIA

, , casadelhincha dijo

Que peligro este sujeto o sujeta y parece que le gustaste mas que yo ,la cultura siempre nos supera ,por eso ODIO A LOS INTELETUALES como dice el profesor Delia

, , saltimbanqui dijo

YO TENGO LA CLARA PERCEPCION DE QUE EL MUNDO, A PESAR DE LAS
DSTANCIAS, ES PEQUEÑO, POR ELLO MI COMUNICACION A TRAVES DE
ESTE MEDIO, ES ALGO QUE HACE QUE ESTA PALABRAS QUE ME DEDICAS
SEAN UN BALSAMO, QUE ME RECONFORTA, HACIENDO QUE SIENTA UN–
AFECTO AGRADECIDO, Y CORRESPONDO A ELLO UN SALUDO Y UN GRACIAS
SINCERO…. COMO YA HE DICHO SIGUE EN LINEA, QUE LEERE CON AVIDEZ
TU PROXIMO RELATO, …..

, , analatana dijo

Silvia/o, muchas gracias por los halagos. Me hacés acordar a “Un soneto me manda a hacer Violante, en mi vida…” Bueh, yo no escribo por encargo, salvo para mi trabajo. Este blog está dedicado a la literatura y lo que esté relacionado con ella. Mis comentarios sobre actualidad o cualquier otro tema, los hago en blogs de amigos o en aquellos que me parezcan interesantes. Las opiniones de mis personajes a veces, y sólo a veces, son las mías. Los mismos personajes a veces me gustan y otras veces me parecen insoportables o desdeñables. Así que, ya que tenés todas esas ideas que pensás que hay que divulgar y compartir, ¿por qué no te animás y lo hacés vos en tu propio blog?

Saludos!

, , analatana dijo

Gracias, otra vez, Saltimbanqui. Vi que volviste a postear, pero ando bastante atrasada con la atención a mi blog y a los de los demás. Apenas pueda voy por ahí a leerte.

Saludos!


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog