San Martín : You gotta break the silence!
El otro día, en la cama, junto a mi marido, 17 de agosto…San Martín aparece gigantesco en nuestro diálogo. Quizás, la añoranza de esas fechas donde vibraba el metal de su voz en las nieves más altas…Radios que no dicen nada sobre el país. Ni lo nombran. Sólo cuando Maradona hace un giro inesperado con su vida o la primera dama aparece para gestionar algo y habla tanto, pero tanto, que no hay periodista que pueda colar una pregunta.
San Martin, decimos a dúo. ¡Qué hombre! ¿Argentino? Si, nació en el norte del país, un provinciano, un super héroe desde la perspectiva del tiempo pasado, un extraterrestre, un ser diseñado por la saga americana.
No sabemos si fue mito, pensamos que no, que fue real, con un temple singular, como los ídolos de ese tiempo, si robaba…no sé, no creo…Y si así hubiera sido, al menos libertó o abrió las puertas a dos países más para echarse a volar en una independencia soñada.Cuando nos enseñaron que la libertad del tirano era para autodefendernos, autoenriquecernos, autogobernarnos…El pueblo, soberano, creímos…
Vargas Llosa, desde su tribuna, lanza un ataque a los presidentes de Argentina. Si, nuestra pareja presidencial. La elegida por la mayoría del pueblo soberano. El autor de Pantaleon y las visitadoras cuestiona la blancura de su patrimonio. La radio da la noticia de repente, ¡qué par éstos dos!, señalan. Nos enteramos otra vez del país…San Martin versus la realidad…¿Robaron? ¿Es esto verdad?
San Martin:¿Nos merecemos otra vez estar en las bocas extranjeras? Con esa estatura tuya, ese timón, esa imagen superadora de cualquier odisea…¿Nos merecemos esto otra vez? O son sólo calumnias, envidias seguramente, de un país tan rico, que tiene tanto.
- 25 Comentarios
- 4 votos
- Reportar este Posteo


Lo mejor de San Martín era su humanidad.
Era humano.
Hace un tiempo García Hamilton se mandó un libro diciendo esa obviedad, San Martín era humano. Y si siendo humano hizo lo que hizo, el resto, o sea nosotros, podemos hacer. Construir.
Y por otro lado, de Vargas Llosa en estos días no tengo nada bueno que decir. Nunca lo escuché por ejemplo, custionar la Masacre de Bagua, en donde Alan García mandó reventar a miembros de pueblos originarios del Amazonas que pedían que no les quitaran su vida. Si lo escuché defendiendo el Golpe de Estado en Honduras. Olvidos que tiene Don Llosa.