Abril 16, 2009 | Por marko | # Enlace permanente
Mujercita de papel
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Hoy voy a jugar con tu misterio,
con tu sonrisa.
Con las luciérnagas que en tu pelo se enredan.
Hoy voy a llenarme de tus ojos,
de tu danza, de ti.
Y dejaré que vueles, claro,
en el viejo azul de mis palabras
en las arrugas bizarras de mis mañanas.
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Marco Pinta / 09 – Abril – 2009 / 04:04hs
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Imagen al pie del poema: Arthur Rackham
Abril 7, 2009 | Por marko | # Enlace permanente
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Nuevamente me han abofeteado por ser vulnerable
Por cuestionar lo incuestionable.
Por pisar sobre las huellas de dios
y preguntarle al cielo si alguna vez existió.
Nuevamente me han escupido por celebrar la vida y la muerte
Por dejarme llevar por el viento y su fiebre.
Nuevamente me pusieron delante un misil
Por dejar de lado al que ríe sin sonreír.
Y por no dejar que la divisa elija por mí
Por tirarme al pasto hasta de risa morir.
Por no saber mentir.
Por descomponer el cuerpo de un fusil.
Me han puesto una venda por no respetar
a los farsantes que a mis maestros quisieron imitar.
Me encerraron en las celdas, me quisieron matar
por hablar en altavoz de lo inmortal.
Varias veces me quitaron la garganta
por faltar a mis clases de desgracias.
Me plantaron muertos, cerraron mi cabeza
al ciego sabor de lo que jamás se expresa.
Entonces supe de la torpeza
de aquel que llora sin que nadie le entienda.
Y le extendí una mano, le di mi grandeza
para que sea roca en la tormenta.
Me dieron de beber la gloria y el desamor
esas bebidas que se visten de alcohol…;
Justo entendí al mundo como ese son
donde llegan las canciones del amor.
Pero nuevamente, otra vez, me quisieron asesinar
con noticias escaseadas de sobriedad.
Y creé una nueva fe para ya no arrodillar
a los pecadores invitados a celebrar.
Me tacharon de adicto
por amar a mis mujeres, como erudito.
Y por probar con mi propia boca
la miel de lo que no se toca.
Y por dedicarte un verso
cuando nadie más te lo quiso dedicar.
Por darme cicuta de alimentar
aunque sabía que en el intento podría fallar.
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Marco Pinta / 29 – Marzo – 2009 / 19:19hs
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Marzo 29, 2009 | Por marko | # Enlace permanente
[Anda MUY MAL la configuración de estos Blogs, disculpen]
Uno cortito, traspapelado desde hace ya un tiempo…
La vieja Rosario y sus relatos de terror

Cada vez que llegaba desde una lejana ciudad al oeste del viejo andén perteneciente a mi ciudad, la anciana Rosario tenía una historia diferente por contarnos. Nuestras madres nos tenían plenamente prohibido reunirnos con esa señora de piel blanca, ojos nublados y notable curvatura en su espalda. Pero era evidente que desde la primera palabra, hasta la última, nos tenía atrapados de susto, curiosidad y suspenso. Contaba relatos de terror, siempre fueron su preferencia. Y juro que ponía el alma en pronunciar los acentos, detenerse en las comas y pausar su voz en los puntos y aparte.
Una vez, mientras todos dormían, nos citó para contarnos la historia más escalofriante y su favorita de su biblioteca mental. Salvador, Ismael, Pablo y yo elegimos una reconocida esquina, donde la cubierta de lluvia de un almacén nos brindaba una oscuridad única y hasta ambiental.
Rosario comenzó con su historia, esta vez no eran hombres lobos, no eran curas ahorcados ni brujas desquiciadas. No se trataba ni de Transilvania, ni de vampiros, ni de hombres con sed de venganza. Sino que estaba relatándonos sobre la ciudad, armas de fuego y el abuso de poder… ¿Qué podríamos entender cuatro chicos de diez años acerca de asunto de adultos? ¡Vaya decepción! La interrumpimos y pedimos casi de rodillas que cuente uno de los cuentos de siempre, al menos el mismo que el del mes pasado. Pero ella nos miró, se sonrió y señaló al viejo Carlos Ferro que bajaba de su impecable auto y echaba desesperadamente a los mendigos del barrio y pronunció:
- “Ellos son el peor monstruo. Nosotros su mejor presa”.
Acabó su relato al que denominó “el terror de las calles” y siguió su rumbo. Hasta el próximo encuentro, hasta la próxima reunión.
Al cabo de un mes, Rosario no aparecía por el barrio y estaba en la voz de cada madre que, contentas, festejaban la desaparición de la vieja señora.
Y así pasaron los meses, y así pasaron los años sin tener noticia alguna.
Hoy, ya por fin crecí y de algún modo he perdido el miedo a los seres fantasiosos, las brujas, los malditos duendes, Drácula, los vampiros y el hombre lobo. Pero me he dado cuenta que su último relato es el mismo que se corre de boca en boca entre los mendigos y los soñadores con una realidad diferente. Y temo que las presas siempre seamos las mismas.
Marco Pinta / 04 – Diciembre – 2008 / 05:51hs
La vladlkasdlasdkasdkasdklaslasdlaskdlñsajdklasbzxnlñcbzjkxdc
Marzo 19, 2009 | Por marko | # Enlace permanente
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Aixa, el viento te busca entre las hojas. Sobre el cielo surcan el destello de tus ojos y la luz que el sol dispone en tus manos cada amanecer… cada amanecer.
La neblina se detiene a tus pies cuando ve llegarte con cara de ángel… divina, dejando deseos en la orilla, arena que recogen el mar y las clepsidras.
En tus ojos se pierden los dioses, se pierden indagando entre sueños e ilusiones que atrapas sin intenciones, como luz de luciérnagas de noche.
Aixa, búscame entre la luz y la mentira, búscame entre tantas sombras y agonías. Búscame en tu dolor, curándote una herida… Pero no estés sola, amiga, que la luna duele si es de día, pero no estés sola, querida, que la esperanza necesita de tus sonrisas.
[Marco Pinta / 20 – Marzo – 2009 / 20:44hs]
Escrito dedicado a una gran amiga..
Marzo 17, 2009 | Por marko | # Enlace permanente
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Estoy sentado entre el silencio y las palabras que hablan por tu voz.
Se acercan, vienen desde abajo de la tierra y surcan cielos de antaño, infiernos de mi locura. Me rodean, me centran en la fe de un perdedor y en el antifaz de quien gana sin personalidad ni color.
Me vienen con necedades y viejos destellos. Me contagian el placer de perder de madrugada y agonizar mientras callan tus palabras. Me comparten la mitad podrida del pan que disputaron la guerra y la soledad.
Yo sólo quiero tu boca alcanzar.
Me predicen sobre el agua de la melancolía, hechando raíces de mala sangre y agonía. Están perdurando las medidas, agudizando la mentira. Se pasean en vientos y mareas, donde naufragan las trovas más certeras.
Me dicen que el calor tras tu piel es humedad y que lo que sueño no es placer, sino necesidad, necesidad de llamarte a llenar huecos de tempestad y propia pasividad… Yo sólo espero a que silencies tantos gritos rebalsando esta amarga soledad.
Yo sólo espero por tu belleza, por tu capacidad de amar entre ojos que ya no sonreirán.
Que se callen tantos asesinos bostezando al azar.
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[Marco Pinta / 25 - Diciembre - 2008 / 8:34hs] ________________________________________________________
(uno dedicado a vanina, después del festejo navideño).
Marzo 5, 2009 | Por marko | # Enlace permanente








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A veces, nos hacemos la idea de que todo es terriblemente difícil, que la propia situación por donde surcamos, está lejos de ser cambiada, de ser un ángel con dos alas. Y de pronto, la realidad se encarga de posicionarnos delante de un espejo e idearnos débiles, hartos de morir, cansados de andar con piedras sobre los pies, cansados de “estar solos”, cansados de aferrarnos a una ilusión con calzado pero sin pies, y daríamos un puñado de vida a cambio de una esperanza que mantenga la llama viva del amor, de las fuerzas.
A veces, duele que la lluvia caiga lenta y rápidamente sin contemplación ni piedad de nadie, ¿y dónde quedaron las viejas promesas?, ¿y qué fue de ese pasado colmado de rosas y sueños?, ¿y dónde estará esa bella mujer con la sonrisa más tierna de la cuidad, o ese poeta de la vida que hablaba del precioso amor y la paz?.. ¿Y qué fue de todo lo que dejamos atrás?
Salís a caminar por la calle – para ahuyentar los fantasmas que viven en tu particular claustrofobia – y ves esos niños vestidos con remera rota y las manos sucias (que, al fin y al cabo, son el reflejo de su alma) pisando el asfalto y la vereda y sujetando con sus pequeños dedos el sueño de un mundo diferente, el breve pero gigantesco deseo de que todo algún día cambie. Tras de ellos, un viejo mendigo se recuesta como por última vez y suspira con lentitud, esperando despertar y verse contento de sí mismo, sentirse orgulloso de besar a sus hijos y a su esposa, de tener en los ojos, el brillo que le ha servido de utopía para andar hasta el día de hoy.
Pero el mundo gira como escaseando de piedad, como un tonto ignorante que sólo piensa en sí mismo y nada mas. Y podría despedazarse y hacerse añicos a un metro de tus pies, que no estarás sorprendido, ya te pasó una factura inteligente de desdicha. No te sorprenderías, por fin todo acabaría y lo haría de una única vez.
Pero hay algo distinto en el sonido de las campanas y en el aleteo diligente de las palomas… Pero ya viste esta función. Ya miraste a la derecha y observaste a los negociantes. Pero ya escuchaste las mismas mentiras. Pero ya sabés que es lo que exactamente sucederá. Entonces, te detenés en la acera y ves a los mismos muertos morir nuevamente, a los mismos farsantes ponerse en bota de otros y jugar al azar, ya observaste a los sordos, a los ciegos, a los mudos y a los estúpidos por elección. Ya compraste la entrada para este circo romano muchas veces y dentro de tu cabeza alguien relata la cuenta regresiva: – “Uno… dos… tres… ¡Ideologías de ocasión!”.
Algo debió cambiar, algo debe cambiar, algo suena distinto… Y quizá, siempre fue así, pero se nos mantuvo ocupado en creer que era imposible, que las utopías son razones para caer sucesivamente. Y los jardines no están marchitos, y esos victimarios fueron víctimas, y el que hablaba con fe murió completo; y resulta que nada está perdido, que lo que no pudo ser, es nuestro mejor maestro. Y que el ahora, es el mejor espacio para vivir (y cuando digo vivir, que no cuente el tiempo ni la muerte), y el presente lo es todo, y el futuro… ¡Nos espera gozante y esplendoroso!
Nunca es tarde para volver a nacer. Nunca es tarde para abrazar nuestros sueños, esos que sobrevivieron a tiempos de guerra por sí solos. Nunca es tarde para retomar las tareas que dejamos dormir en la vereda. Nunca es tarde para buscar el objetivo más grande: ser feliz. Nunca es tarde para aprender. Nunca es tarde para amar sin excusas ni condiciones ni prejuicios. Nunca es tarde para arriesgar. Nunca es tarde para saber perdonar o perdonarnos. Nunca es tarde para darse una nueva oportunidad. Nunca es tarde para verse alado y orgulloso, para extender los brazos y atrapar luciérnagas. Pero sí es tarde para negar el ahora, pero sí será tarde cuando hayas dejado para mañana todo lo que podrías haber hecho hoy.
[Marco Pinta / 05 - Marzo - 2009 / 05:25hs]
Marzo 2, 2009 | Por marko | # Enlace permanente
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Te Amo y te Amaré
Te amaré cuando las horas dejen de surcar.
Te amaré al volver a nacer y morir.
Te amaré en el olvido y la distancia.
Te amaré mas allá de tiempos y desgracias.
Te amaré en la noche y en el día.
Te amaré cuando sepa que todo es mentira.
Te amaré con el sol y la luna,
te amaré cuando todo descubra.
Te amaré amando con arte.
Te amaré cuando duermas en la mar.
Te amar. Y cuando acabe de amarte,
te amaré aún mas… V
[Marco Pinta / 02-Marzo-2009 / 00:20hs]
Gracias, mi amor..
Febrero 26, 2009 | Por marko | # Enlace permanente
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Lo de menos
Lo de menos es que me delates delante de tus miedos.
Lo de menos es que me susurres al oído no que sucederá jamás.
Lo de menos son los hombres que no saben ver ni interrogar.
Lo de menos es que me ignores pasadas las horas de ultramar.
Lo de menos es que camines por la nieve,
desnuda y casi dormida.
Lo de menos es que me busques cuando estés perdida.
Lo de menos son los males y este dolor,
mientras exista en tu cuerpo tan hermosa devoción.
Lo de menos es que le cierres las puertas a la necesidad,
lo de menos es que busques tiempos cargados de necedad.
Lo que importa son el cielo y el viento,
que recorren tu cuerpo como olas, sentimientos.
Lo de menos, todavía, son mis versos
y la sangre de este amor.
Lo de menos son los besos
que nos roba cada día el rencor.
Lo de menos es que camines por el asfalto
con los pies siempre descalzos.
Lo que importa son las horas que vendrán
y el calor de sentirnos eternos
por siempre, jamás.
Marco Pinta / 26 – Febrero – 2009 / 17:33hs
Febrero 2, 2009 | Por marko | # Enlace permanente






La sociedad y todas sus herramientas de bajo costo para dejarnos desorientados y fuera de cualquier alcance humanitario nos están solicitando cada vez menos independientes, más consumistas, menos personales. Hoy vemos a un montón de gente creyendo ser originales mostrando cuán poco diferentes son a los demás y así, la cadena va creciendo sin que muchos puedan voltearse y mirar.
El miedo es un virus: un virus que se esconde tras palabras huecas y sentimientos inadaptables al arte de arriesgar. Todos tememos, todos llevamos en los pies una cadena de sueños, todos creemos que – de pronto – un muro de imposibilidades se cae sobre nosotros y nos hace inútiles, y nos vuelve cobardes. Imposibilitados de mirar al pasado como el mejor maestro; al presente como el mejor lugar habitable y al porvenir como el jardín donde sembrar lo que cultivamos hoy (en el presente).
Este virus lo utilizan las fuentes de poder para controlar, lo usan los farsantes para llenar sus bolsillos y su ignorancia. Lo utilizan los fracasados con memoria de ganadores. Lo esconden los que llevan una máscara y se muestran diferentes. Lo gritan los que al suicidio irán.
William Wallace dijo una vez: “Todos los hombres mueren, no todos los hombres realmente viven”. ¿Acaso vivir es sentir latir el corazón, sin objetivos, sin una mísera razón por la que luchar? La vida es vida cuando somos conscientes que crecemos arriesgando y perdiendo, buscando y encontrando; sabiendo que todos somos seres independientes, diferentes entre sí, que cada persona (como cada casa, como cada ciudad) es un mundo distinto, capaz e incapaz. Sino, no vivimos, contamos horas en el calendario.
Una persona con el virus del miedo camina por la calle con temor a ser vista como víctima, no confía en las voces que le gritan que otra realidad es posible. La persona con miedo no tiene consciencia de su capacidad de superación, no cree en los demás porque no cree en sí misma, porque algún farsante (el contrario de “maestro”) le vendió una imagen inapropiada del mundo, donde escasean los buenos brazos, donde todos damos en base a nuestra conveniencia. Una persona con miedo no arriesga, por ende, no gana.
Una persona con el virus no es capaz de amar ni ser amada, porque para amar es necesario abrir el pecho y el alma al punto más profundo, y el miedo se ocupa de cerrarte tras barrote de oro o barro. El miedo te amolda, te hace un estereotipo contagiable, te cierra los ojos y deja en tu cabeza las palabras más incapaces, más innecesarias para continuar avanzando. De pronto, somos un molde de mármol que no puede ser esculpido porque es demasiado frágil, pero no puede quedarse como molde y no mas, porque está estancado gritando en silencio que alguien o algo les salve, les saque de un pozo de inutilidad y necedad.
Las malas experiencias hacen a los malos pensamientos y a las malas formas de vida. Detengámonos, sentémonos y tratemos de ser artistas para ver un destello de luz y remarcarlo, y agrandarlo y valorarlo como ninguna otra cosa. Seamos seres bellos, ¡repletos de hermosura!… Que es la única manera de crecer (mirando hacia arriba).
[Marco Pinta / 02 - Febrero - 2009]
¡Pura vida!
Enero 18, 2009 | Por marko | # Enlace permanente
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…Y a veces me sucede, también, que no logro distinguir entre tu presencia expandida con total claridad y mi vano esfuerzo por olvidar. Por dejar cien pájaros más en libertad.
Es extraño, es casi mortal. Se abren dos puertas a las que no deberías entrar pero te dejas llevar por los pensamientos ordinarios que no saben hablar. Por los vencedores vencidos que no se recuestan jamás.
Por eso, hoy tengo una certeza: te comenzaré a dejar de pensar. Negaré cuán versos obtenga del pesar.
Crearé una mentira, una ilusión que me aleje de tí. Haré las maletas, pondré verbos sobre la cesta. Le contaré a mis secretos que el asfalto te ha tragado, le diré a tus encantos que ya no ríes buscando.
Tengo la certeza de olvidarte, tengo que buscar como no encontrarte.
Tus brillos cuestan vidas de tiempo, tu silencio vale más que todo sentimiento.
Si no giras la cabeza, hazte a un lado… Estoy ocupado.
[Marco Pinta / 18-Enero-2009 / 08:41hs]
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