“EL ÁRBOL”

EL ÁRBOL

Por el Dr. Tintitaco Chanquía

El algarrobo no es un árbol, sino varios. La denominación se la pusieron los conquistadores españoles por su parecido con otra especie. Esta palabra deriva del árabe “al carob” que significa “El Arbol” por antonomasia.

Nuestros aborígenes de influencia quechua le llamaban “Taku” o “Taco”, designando así a todo un grupo botánico y distinguiendo dentro de esta varias especies. Curiosamente también para ellos se trataba de “El Arbol”; Taku significa precisamente eso. Otras tribus le llamaron de otros modos: Ibopé (Guaraní); Jwaáyuk (Wichí); Mapic y Paataik (Toba).

De acuerdo a su clasificación botánica pertenece a la familia de las Leguminosas; es un árbol nativo de Córdoba y toda la región chaqueña.-

El algarrobo y la mitología

Trabajo realizado por alumnos del IPEM Nº 4 – Cruz del Eje

El algarrobo ha sido considerado por los nativos de América la más preciada ofrenda de los dioses. Objeto de veneración y devoción, es muy extensa la mitología asociada con “el árbol” por antonomasia. A su sombra se han cobijado tribus enteras para decir el futuro o para alejar la suerte adversa. El follaje les daba su sombra; su fruto les brindaba comida, dulces, bebidas; con su madera obtenían calor, materiales de construcción; la corteza permitía extraer tinturas; prácticamente todas sus partes podían ser aprovechadas, incluso para curar múltiples afecciones del cuerpo.

Lucio V. Mansilla, en su libro Una excursión a los indios Ranqueles, nos relata los usos y costumbres del algarrobo de esa época: “Eran chañares, espinillos y algarrobos. Estos últimos abundaban más. Es el árbol más útil que tienen los indios. Su leña es excelente para el fuego, arde como carbón de piedra; su fruta engorda y robustece los caballos como ningún pienso, les da fuerzas y bríos admirables; sirve para elaborar la espumante y soporífera chicha, para hacer patay pisándola sola, y pisándola con maíz tostado una comida agradable y nutritiva. Los indios siempre llevaban bolsitas con vainas de algarrobas, y en su marchas la chupan, lo mismo que los coyas del Perú mascan coca. Es un alimento y un entretenimiento que reemplaza al cigarro”…


Carlos Villafuerte, en su Diccionario de árboles, arbustos y yuyos en el folklore argentino, nos dice:
“Arbol como el algarrobo no hubo ninguno para el criollo; con razón le llamaban El Arbol, como síntesis de toda vida vegetal. “Tacu”, le decía el quichua y el diaguita; “Ibopé”, el guaraní; pero el español lo nombró como un árbol parecido que existía en su tierra, “algarrobo”, y de su fruto se nutrió en los momentos difíciles de los muchos que tuvo la conquista del Noroeste.
“Todavía allí, en los valles calchaquíes, se encuentran bosques de algarrobos añejos que, sin duda, dieron el alimento a los pueblos nativos y a los primeros habitantes españoles; todavía hoy se va a la cosecha de la algarroba, cuando el árbol se viste de flores amarillas. Su presencia indica la proximidad de una corriente de agua dulce.
“Cuando septiembre florece en colores, comienza la gemación del algarrobo, y al poco tiempo sus copas se llenan de verdor, y antes de finalizar la primavera principia a pichusquiar, es decir a florecer; vuelca las flores inútiles y sólo deja las que fructificarán. Llega el estío y todo comienza a madurar en las tierras montesas. Los algarrobos se llenan de frutos crecidos y curvos, y aparece el coyuyo, haciendo madurar las anchas vainas con sus estridencias monótonas.
“Para el indio fue el árbol de la vida, por eso lo defendía, lo respetaba y lo veneraba. De su fruto se hizo el patay y la chicha, la añapa y la aloja. Bajo su sombra se cobijaba en las desesperanzas y alegrías, y cuando el árbol caía vencido por el tiempo, aprovechaba su madera para hacer morteros para la molienda.

El algarrobo blanco, cuando florece en el invierno, es anuncio para el hombre de campo de carencia en la época de cosecha. Ellos saben que no habrá algarroba si el árbol se llena de bolillas, quiste redondo que aparece en las ramas, causado por una larva y de los cuales cae una lluvia de hilos delgados y rubios llamados “cabellos de ángel”.
“El algarrobo negro difiere del blanco porque sus ramas tienen una gran cantidad de espinas y el tallo es menos corpulento. El fruto, de color gris oscuro, se guarda después de la recolección en unos depósitos en forma de ranchos que instalan a una cierta altura del suelo, piruas. Con la harina del fruto también se fabricaba patay“.
Considerado desde antiguo la más preciada ofrenda de los dioses, tuvo entre los indígenas categoría de divino por la cantidad de usos y aplicaciones: el follaje les daba su sombra; su fruto les permitía hacer comidas, dulces, bebidas; con su madera tenían calor y abrigo; la corteza les brindaba colorantes para los tejidos, las hojas y la misma corteza, y con él además hallaban la forma para curar afecciones del cuerpo. Tanta ha sido la influencia del algarrobo en ciertas regiones del país, que algunos etnógrafos han pensado clasificar a la cultura del norte como “cultura del algarrobo”.
La devoción de “el árbol” ha seguido viva hasta nuestros días tanto entre los indígenas como entre los criollos. Por cierto que el algarrobo les proporciona leña para consumo, vainas para fabricar aloja y patay, sombra para descansar y celebrar ritos, y la corteza permite fabricar tintas y brinda tanino para curtir cueros. Además, las hojas y las vainas sirven como forraje para el ganado y tienen propiedades terapéuticas.

Bebida y alimento popular:
Tradicionalmente, para obtener la aloja se prefiere el algarrobo negro, y el procedimiento es el siguiente: En el mortero se reduce a polvo el fruto del algarrobo (algarroba) y luego se lo mezcla con agua fría. De esta manera se obtiene la añapa, que es una bebida refrescante y además diurética y estomacal. Como no ha sido fermentada, ésta no produce efectos alcohólicos. Luego la aloja se obtiene de la añapa fermentada, es decir que la misma bebida se deja unos siete u ocho días en los noques y seguidamente se cuela para su consumo. El proceso de ambas bebidas no ofrece ninguna dificultad para la fabricación casera, con la diferencia que la molienda se puede hacer en simples morteros hechos de madera de algarrobo o bateas. Unicamente se requiere las vainas de la algarroba, con preferencia la negra. La aloja es excitante, de sabor ligeramente desagradable al comienzo y embriaga con facilidad.

Para la fabricación del patay, se prefiere algarrobo blanco. El procedimiento a utilizar es muy simple: se amasa la harina de algarroba machacada en morteros con agua fría, se pone a cocer la masa en hornos a fuego lento, previamente colocada en moldes de lata para darle forma convencional. Al patay se lo llama con justa razón “pan indígena”. Las vainas que desean conservarse para la alimentación cotidiana se guardan en depósitos llamados piruas o tipiles, construidos con ramas y palos. El patay es un típico alimento norteño.-

El árbol que tú olvidaste

siempre se acuerda de ti,

y le pregunta a la noche

si serás o nó felíz .

(Atahualpa Yupanqui)

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, , anonimo dijo

no me sirve nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd nd
este sitio no sirve!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
chau.

, , euge dijo

muy buenoo este sitiooo me encantoo aunque no encontre la informacion que buscabaa perooo se nota que tiene informacion muy buenaaaa…….
chau chau

, , simon dijo

voy a 2do grado buscaba informac sobre el algarrobo para hacer folletos para darle a los chicos.

, , Anónimo dijo

Me reconforta si de algo te ha servido. Saludos a Simón.

, , tamyt dijo

yo quiero buscar informacion de las comidas que se hacen con la algarroba ¿me podes contestar aca grax?

, , Fernando Chanquía Aguirre dijo

HOLA TAMYT:

Aquí te respondo sobre alimentos que se preparan a base de algarroba:
El fruto del algarrobo (la chaucha madura) se usa para alimentación humana y de animales domésticos. Es muy alimenticia y constituía uno de los alimentos principales de nuestros antepasados, los indios del centro y norte del país.
Se las puede consumir frescas tal como caen del árbol, o elaborar el patay y la aloja. El patay se prepara machacando en mortero chauchas maduras y secas, o haciendo harina con una muela sobre piedra, incluidas las semillas. La harina así obtenida se humedece con agua, se amasa y se coloca en unos moldecitos redondos, se lleva a horno de barro a calor moderado para deshidratarlo bien. Los españoles le llamaron “pan de algarroba”. Los conquistadores lo supieron incorporar a su dieta por el alto contenido energético con un 50% de azúcar natural de frutas, vitaminas, minerales, calcio, hierro y fósforo. Se puede guardar mucho tiempo, es de sabor dulce, agradable y muy seco.
Las semillas de algarroba son ricas en mucílagos y tienen la facultad de ejercer una acción favorable contra las inflamaciones de las mucosas, reduciendo la irritación, tanto en vías respiratorias como digestivas, actuando adecuadamente contra las diarreas. También reducen el dolor de las contusiones.
La aloja es una bebida alcohólica fermentada que se hace también con la chaucha del algarrobo molida en mortero. Luego se le agrega agua y se deja fermentar al sol. En el verano y bebida bien fría es exquisita y se podría decir que es una especie de cerveza dulzona y rubia.
La misma bebida pero antes de que fermente, es decir sin alcohol, también se toma como refresco y se llama añapa, o “añapita para aloja, que alegre ayudaba a pisar” dice una chacarera santiagueña.

Un afectuoso saludo de Fernando.

, , CLOVIS GOUVEIA DA SILVA dijo

Caro Fernando,
Na qualidade de entusiasta dessa maravilhosa cultura de múltiplas aplicações e usos aqui no Brasil e pelos demais países da América, parabeniza esse portal. Gostaria de receber mais informações sobre a função ambiental, social e economica da algaroba aí no seu país.

Um grande abraço,

Clóvis

, , Fernando Chanquía Aguirre dijo

CLOVIS G. da SILVA:
El algarrobo na área da Argentina teve importância econômica e social muito grande, sendo uma árvore que fornece alimentos, madeira, lenha e carvão.
A vastidão das florestas algarroba que existia no passado de toda a Argentina também tinha grande importância ecológica como habitat dos animais selvagens, e proteger o solo e como um pulmão verde.

Um grande abrazo.