Mayo 28, 2011 | Por danna | # Enlace permanente |
Hoy una banda amiga tocaba en villa Martelli, me preparaba para ir a escucharlos y el llamado llegó.
A las 15,30 en la capilla de chacarita.
Realidades, Lina fue una dama que casi llegó a sus 94 añitos, la conozco desde hace más de dos décadas. Me abrió las puertas de su hogar para atender a su marido (soy podóloga) un hombre dulce, callado, quién peleó en la guerra en su Italia natal. Su hablar rápido en una lengua extraña me costó trabajo entenderla, lo recuerdo y me sonrío. Una mujer fuerte de espíritu y pequeña su contextura. En la Ergentina formaron una familia, en la actualidad atiendo a las 4 generaciones, Bisabuela, hijo, nieta y bisnietos….. Cuanta agua bajo el puente ha pasado. La he querido tanto, me acompañó como a muchos y de particular manera la acompañé y cuidé.
Ayer su hijo me avisó que falleció, la vi por última vez hace mes y medio, no me animé a verla luego de su vuelta de la internación (cobardía emocional) Su familia me dió la posibilidad que pocas veces tengo, de decirle adiós a mis pacientes (muy mayores en su mayoría)
Es mucho tiempo de compartir vida en su familia y la muerte es parte de la vida de todos también.
La nona Lina fue para mis hijos también una realidad, al decirles hubo tristeza en ellos.
Adiós nona; seguiré desde mi humilde atención cuidando a los suyos.
Cuando uno abre sus puertas a otros, muchas cosas lindas pasan.
Esta es la visión de alguien que entra y sale casi una vez al mes de la casa y vida de muchas familias, disfrutando y compartiendo buenos y malos momentos, risas, emociones y llantos.
Que loco como hay gente que conocemos por casualidad y se convierten en un capitulo aparte en nuestras vidas… Te quiero. Un beso.