Polemizar ?… Veamos, será…o no.

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Muhsin Al-Ramli nació en Irak el 7 de marzo de 1967. Poeta, novelista, dramaturgo, narrador, periodista y traductor. Licenciado en Filología Española por la Universidad de Bagdad, 1989. Doctorado en Filosofía y Letras y Filología Española, por la Universidad Autónoma de Madrid en 2003. Tesis: Las huellas de la cultura islámica en el Quijote. Libros publicados: Regalo del siglo que viene, Amman, 1995; En busca de un corazón vivo, Madrid, 1997; Hojas lejanas del Tigris, Amman, 1998; Migajas esparcidas, El Cairo, 1999; Las felices noches del bombardeo, El Cairo 2003; y Todos somos viudos de las respuestas, Madrid 2003. Ha traducido al árabe algunas obras de Miguel de Cervantes, Lope de Vega y José de Espronceda, entre otros. Recibió el Premio de los Escritores Jóvenes, Bagdad, 1988, por su relato El último encuentro con un amigo y el mismo premio en 1989, por su relato Un accidente de copia. Ha trabajado como periodista en Irak, Jordania y España. Desde 1992 es miembro de la Asociación de traductores iraquíes. Ha realizado conferencias sobre la literatura iraquí, la literatura árabe, la traducción y El Quijote. Fundador, editor y codirector de la revista cultural ALWAH desde 1997 (la única revista cultural árabe en España). Algunos de sus textos suyos han sido traducidos al inglés, español, alemán, catalán y kurdo. Sus palabras: «En mi país, la poesía no se considera un complemento o un lujo sino una necesidad. No es sólo un medio de expresión sino que se convierte en una experiencia viva y, aún más, en una extensión de la propia vida. Gracias a la poesía, la persona vive lo que no le ha sido permitido vivir. La poesía enriqueció a Irak más que el petróleo, que más bien le ha traído catástrofes. La península de Arabia e Irak son los únicos lugares del mundo en el que se festejaba el nacimiento de un poeta porque se convertiría en portavoz de la tribu. Las leyes, la enseñanza, la historia se escribían en verso. Todavía hoy en mi pueblo las cartas se escriben en verso. Es el único país del mundo en que existió un mercado de poesía, el de Mirbad, en Basora, al que acudía la gente de lugares muy lejanos a comprar, (especialmente los enamorados), vender, aprender o criticar.».

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No a liberar Irak de mí

Esta tinta derramada en vuestra prensa
es la sangre de mi país.
Esta luz diluviada de vuestras pantallas
es el brillo de los ojos en los niños de Basora.
Éste que está sollozando en la oscuridad de su exilio
soy yo;
Huérfano después de que hayáis matado a mis padres: Tigris y Eufrates;
Viudo después de que hubierais crucificado la pareja de mi alma: Irak
Oh… por ti, tierra mía: crucificada de entre las regiones.

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Ay… de vosotros, señores de la guerra
Escuchadme:
No a la fiesta de los ejércitos en el tejado de mi casa.
No al verdugo que habéis plantado o al que vais a plantear.
No a vuestra libertad caída sobre las cabezas de mi gente en bombas
No a liberar Irak de mí o a mí de él.
Yo soy Irak.

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Mis hierbas son las letras y sé lo que quiero.
Dejadme a mí mismo, a mi rabel y a vuestra ausencia.
Volved a vuestras películas detrás del océano.
Dejad para mí lo que queda
de los minaretes, de los mausoleos de mis ancestros,
de las tumbas de mi familia …
Y bebed de las copas del petróleo hasta que os saciéis.

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Robad la miel del azufre y la arena del desierto.
Llevad con vosotros vuestros clientes.
Llevaos al dictador con cada parte de vosotros que ha comprado con mi sangre.
Llevad lo que queráis y marchad,
dejadme sólo
con lo derribado de los sueños de mi hermana,
con el incendio de las palmeras en las orillas de Mesopotamia,
con los huesos de mi padre
y el té de la merienda.

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Dejadme sólo
con las canciones tristes del sur,
con la danza degollada del norte
y con el pavo real de los Yasidíes.
Dejadme sólo
curando las heridas de mi tierra Irak
Sólo…
igual que María…
sólo con mi solitario…
Mi país: el crucificado de entre las regiones.
Sabré cómo animar su resurrección.

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Sabrá cómo renacer de su ceniza.
¿Acaso habéis olvidado que él es el creador del Fénix?

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Ay, un infierno, para vosotros señores de la guerra
Escuchadme:
No asustéis a las nubes de Bagdad con vuestros aviones.
No sembréis soldados en nuestro jardín.
No quitéis la chilaba a mi madre.
No. Grito no a liberar Irak de mí o a mí de él.
Yo soy Irak.
Las aldeas han florecido de mi abrigo, y sé lo que quiero.
Dejadme a mí mismo, a mi familia y a vuestro olvido.

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atodono
Noviembre 1, 2008, 1:49 pm, Reportar este Comentario atodono dijo

Ausentes:
RAPSODA
SENCILLITO
SIGALAFLECHA
SUSANI
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Pregunta: Es mucho trabajo poner en en borrador así:
( FULANO ) El poema de la etcccc. )

Si es mucho trabajo dejar el comentario en FORUM.
Gracias

monicaiforte
Noviembre 1, 2008, 4:08 pm, Reportar este Comentario monicaiforte dijo

Para egipcios, griegos y romanos, el ave Fénix era considerado un ser mitologico. En el Antiguo Egipto se denominaba Bennu y fue asociado a las crecidas del Nilo, a la resurrección, y al Sol. El Fénix ha sido un símbolo del renacimiento físico y espiritual, del poder del fuego, de la purificación, y la inmortalidad. Según el mito, poseía varios dones, como la virtud de que sus lágrimas fueran curativas.

Heródoto (siglo V a. C.), el historiador griego, escribió:

< <...Otra ave sagrada hay allí que sólo he visto en pintura, cuyo nombre es el de fénix. Raras son, en efecto, las veces que se deja ver, y tan de tarde en tarde, que según los de Heliópolis sólo viene al Egipto cada quinientos años a saber cuándo fallece su padre. Si en su tamaño y conformación es tal como la describen, su mote y figura son muy parecidas a las del águila, y sus plumas en parte doradas, en parte de color de carmesí. Tales son los prodigios que de ella nos cuentan, que aunque para mi poco dignos de fe, no omitiré el referirlos. Para trasladar el cadáver de su padre desde la Arabia al templo del Sol, se vale de la siguiente maniobra: forma ante todo un huevo sólido de mirra, tan grande cuanto sus fuerzas alcancen para llevarlo, probando su peso después de formado para experimentar si es con ellas compatible; va después vaciándolo hasta abrir un hueco donde pueda encerrar el cadáver de su padre; el cual ajusta con otra porción de mirra y atesta de ella la concavidad, hasta que el peso del huevo preñado con el cadáver iguale al que cuando sólido tenía; cierra después la abertura, carga con su huevo, y lo lleva al templo del Sol en Egipto. He aquí, sea lo que fuere, lo que de aquel pájaro refieren. ...>>

atodono
Noviembre 1, 2008, 4:15 pm, Reportar este Comentario atodono dijo

Esta la tenías SEÑORA:

De un Lorca a otro
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Lo que estaba se ha llevado lo que queda…
y me despedí de Irak
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Abandoné las comisarías, los cementerios.
Crucé las murallas de fusiles
y las farmacias vacías.
He sido duro con el jardín de las manos en despedida
y con las lágrimas de las chicas que se quedaban atrás
porque mi llanto, delante de mí, es largo
y mi mapa es un bastón de ciego.
Mi corazón es un cementerio lleno de seres queridos
y mi medicina está allí… allí,
con los gitanos de Andalucía.
Crucé países, muchas ciudades
y conviví con pueblos deprisa
porque Granada estaba esperándome,
Y yo a ella;
Porque Lorca posa su mirada
sobre las agujas del reloj y los olivares.
Mi amigo, mi hermano, está esperándome
desde nuestros primeros cuadernos.
Sollozaré entre sus brazos.
Mojaré su camisa bordada de canciones.
Le contaré todo lo que ha hecho el verdugo
en los dos ríos, en las palmeras
y en los amigos.
Le describiré la cuerda con la que ahorcaron a Hassan Mutlak,
y la máquina de picar almas y carne iraquíes.
Pero he encontrado su casa vacía
a excepción de su sillón, vibrando,
entre la ventana y el poema.
Llamé: Lorca. Lorca.
Oh, secreto de la insistencia de mi madre en fumar, a pesar del asma.
¿Dónde estás?
Amigo mío y socio mío en la inocencia.
¿Dónde estás?
Nada, excepto su sillón, vibrando,
entre la ventana
y el piano.
Seguí llamando
hasta que apareció su vecina, una gitana,
y dijo:
Tu amigo nos dejó lo que queda.
Se ha despedido de su sillón… ahora
te describiré el pañuelo con el que le taparon los ojos
después de su última mirada al reloj, esperándote.
Te cantaré su último poema;
su último respiro.
Los disparos se agitaron y
nos retorcimos en
la torcedura…
El llanto en todas las partes…
Todas las partes son llanto.
Nuestras manos han señalado
a las nubes
y a la alta perplejidad.
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«He venido a Granada
buscando a Lorca.
Tal vez…
para que escribiera sobre los asesinados de mi familia.
Pero… le encontré asesinado».

monicaiforte
Noviembre 1, 2008, 4:35 pm, Reportar este Comentario monicaiforte dijo

lLA TELEVISION TUERTA
Apenas había comenzado el decimotercer año de mi vida, empezó la guerra entre Irak e Irán, y antes de cumplir su primer año, murió en ella mi hermano mayor y cayó prisionero uno de mis primos. Fue entonces cuando empecé a oír cómo mi padre insultaba al Señor Presidente cada vez que se encontraba a solas con mi madre en la huerta, la cocina, el dormitorio o mientras ella ordeñaba las vacas en el establo.
Este hecho me desconcertaba, no sabía cómo encajar estos insultos vulgares y aquellas fotos y canciones bonitas que nos enseñaban en el colegio. Elogiaban al Señor Presidente como el líder, gran maestro, héroe, valiente, genio, fuerte,
necesario, inspirado, etc., dentro de una larga lista de nombres y adjetivos de palabras grandes de las que no sabíamos el significado
de todas ellas. Aun así, soñábamos con ver al Presidente aunque fuera en nuestros sueños —algunos alegaron haberlo conseguido— o con ser igual que él de mayores.
También oí a mi padre insultar después de medianoche, cuando yo me despertaba para beber agua o hacer pis y pasaba muy cerca de donde estaban sentados en el salón él, mi madre y mi tía, madre del prisionero. A menudo ella venía a casa después de que se hubiera dormido toda la gente del pueblo para escuchar junto con mis padres la emisora enemiga de Teherán, que por aquel entonces retransmitía diariamente un programa
en el que los prisioneros saludaban a sus familiares. Cada vez que concluía el programa sin que se hubiera mencionado el nombre de mi primo, mi tía rompía a llorar y mi madre la acompañaba en el llanto. En ese instante, mi padre lleno de furia y amargura volvía la cabeza y escupía al suelo y, a veces incluso, cogía una de sus chanclas y se lanzaba a golpear el escupitajo con odio como si de un escorpión se tratara, pronunciando
insultos demasiado horripilantes. Él, que nos castigaba por el simple hecho de que alguno de nosotros dijera alguna palabrota.
Esta era una confusión de entre otras muchas que me preocupaban en la personalidad de mi padre. Pero no puedo negar el gran orgullo que me hacía sentir por ser él el único que tenía una caja pequeña que hablaba y cantaba llamada ¡radio!, a pesar de que él nunca le permitiera cantar, pues al oír por un solo segundo cualquier tipo de música, cambiaba rápidamente
buscando noticias o alguna lectura del Corán.
Dominaba muy bien el movimiento del hilo rojo, el dial de la radio, conocía todas las emisoras y los horarios de sus programas. Así, mi padre era el eje, punto de mira, protagonista y gran estrella brillante de las reuniones de las mañanas en la cafetería del pueblo, donde todos los hombres le rodeaban preguntándole sobre las noticias del mundo lejano y su propia opinión. Era muy habilidoso transmitiendo y tenía un estilo peculiar que les dejaba a todos llenos de asombro por su gran conocimiento
y de admiración por su gran elocuencia. Le invitaban a te, café, yogur, arguila y lo que fuera. Este hecho movió la envidia en el corazón de Jalil, el herrero, que fue a fabricar una caja de hierro muy parecida a la de mi padre, pero nunca logró hacerla hablar.
Mi padre compró aquella radio cuando viajó a Nínive para vender la cosecha de tomate, fruto de una buena temporada. A todo el mundo le prohibió tocarla. La escondió en su caja personal con candado grande, y no recuerdo si la toqué más de una vez. Aquella vez me dijo, mientras salía de casa con mucha prisa: “Llévasela a tu madre y dile que la encierre muy bien, pero que muy bien, ¡eh!”. Aquello fue algo inolvidable para mí, con temor y asombro le di vueltas entre mis manos, pegué mis ojos a sus agujeros para ver lo que había en su interior… Más que ver, imaginé…
Nuestro pueblo es pequeño, sus casas no superan las cincuenta, entre ellas, una mezquita y un colegio. Todo está construido con barro y piedras. Se sitúa en una estrecha llanura entre la montaña Makhul y el río Tigris. Por eso, los viajes desde y hasta el pueblo son muy escasos. Todos somos familiares, nos casamos entre nosotros, colaboramos en las construcciones, las cosechas, los funerales y las bodas. En ocasiones, nos peleamos hasta el punto de matarnos entre nosotros, por razones simples, como una gallina o un huevo. Pero no tardamos en reconciliarnos.
La única persona del pueblo que hace años se fue a vivir a una ciudad es la señora Laila, que se enamoró de un vendedor ambulante de perfumes
que pasaba con su mula por nuestro pueblo. Como la familia de Laila rechazó la petición de mano de este extranjero, ella se fugó con él y se casaron. Según nuestras tradiciones, el castigo consiste en que cualquier familiar suyo la mate, si la ve en el transcurso de los siguientes dos años. Pero si ese tiempo pasara sin que nadie la hubiera visto, entonces ella podrá volver y su matrimonio será reconocido. Eso fue lo que pasó. Así, la señora Laila visitaba el pueblo durante las fiestas junto con su marido, el vendedor ambulante de perfumes. Vestían ropa distinta y bonita por diseño y colores, que desprendía unos olores que encantaban a todos.

monica
Noviembre 1, 2008, 4:49 pm, Reportar este Comentario monica dijo

Sus visitas eran lo mejor que nos traían las fiestas o lo que esperábamos
de ellas, pues si no, nos limitábamos a comer dulces, beber té, visitar el cementerio o repetir el intercambio de las frases —consabidas— de felicitación. Las familias competían entre sí, pues todas querían invitarles
a cenar, porque aparte del olor de Laila y el tintineo de sus collares y pulseras de oro, tenía gran capacidad para atraer los oídos de la gente. Sus cuentos, sobre la ciudad y otros, eran distintos a los que estábamos acostumbrados a escuchar antes de dormir en boca de nuestras abuelas, sobre sultanes, princesas, duendes, ángeles, magos, animales que hablan y serpientes que vuelan.
Los cuentos de Laila trataban sobre gente normal como nosotros y no contenían lo sobrenatural y milagroso; nos atraían por las diferentes actitudes y el complejo entrelazamiento de sus personajes. Así, el pueblo
trasnochaba alrededor de Laila en el salón o el patio de la casa de su sonriente anfitrión, que no dejaba de ofrecerles té y pasteles caseros mezclados con dátiles y sésamo. Laila era para nosotros la fiesta misma. Las mujeres le pedían consejo sobre cómo ganar los corazones de los hombres y los hombres sobre cómo ganar los corazones de las mujeres. Los niños se acercaban a ella porque no paraba de besar y acariciar las cabezas de los más cercanos a su asiento.
Más tarde descubrimos el secreto de toda esa ternura y el de sus cuentos. Era estéril, pasaba el tiempo delante de la televisión cuando su marido se encontraba ausente por trabajo, haciendo giras con su mula entre los pueblos.
Lo descubrimos durante el segundo año de la guerra, cuando el Señor Presidente dispuso regalar una televisión a cada familia que todavía no tenía, tras visitar un pueblo kurdo.
Ahí, la gente huyó al aterrizar sus helicópteros en la plaza del pueblo y, cuando sus guardias le trajeron a algunos de los huidos, extrañado les preguntó: “Yo soy el Señor Presidente, el Líder… ¡¿no me conocéis?!”. Sus miradas se desviaron con miedo y movieron sus cabezas en señal de negación. Entonces, el Presidente decidió que le vieran y conocieran todos los ciudadanos de la patria. Recibimos los televisores en cuyos bordes
había escrito, en plateado, una frase que indicaba que era un regalo del Señor Presidente, el Líder, su nombre, una pequeña foto suya junto a la bandera de Irak y el eslogan de la República. En las cajas, libritos y folletos de algunos de sus discursos en vez de manuales y catálogos de los aparatos. Y para que todos pudieran ver la televisión, dio la orden de llevar la electricidad a cada pueblo y rincón del país, incluso a las tiendas de los beduinos en el desierto que veíamos lejanas en el horizonte, detrás de la otra orilla del río. Y como son nómadas, les regaló generadores de luz para que los llevasen junto con los televisores a lomos de sus camellos fueran a donde fueran.
A partir de aquello, todo cambió, absolutamente todo.
Nuestros cabellos descansaron de las quemaduras de los candiles de gasóleo, cuando preparábamos nuestros deberes del colegio luchando contra los insectos y las mariposas que volaban alrededor de las luces. Nuestras narices se libraron del humo de sus mechas. La luz de la electricidad
apagó para siempre la luz de la señora Laila y descubrimos que los cuentos que antes nos habían encandilado no eran más que las películas que había visto en televisión. Así, sus visitas ya no daban sabor a las fiestas,
sobre todo porque el Gobierno emitía las películas, canciones y bailes más bonitos en los días festivos, mientras que durante el resto del año aumentaba la emisión de las giras y los discursos del Señor Presidente. Imágenes y películas de guerra donde los cadáveres de los enemigos, las caras asustadas de los prisioneros y las banderas de la patria ondeaban en la cima de las colinas de una tierra abandonada y desolada.
Los cuentos antiguos fueron desapareciendo poco a poco en el camino
hacia el olvido y, después, al cementerio con los abuelos.
Mi padre murió justo un mes después de la llegada de las televisiones a nuestro pueblo. Mi madre dijo: “Le mató la pena”. Y no sabíamos a qué se refería cuando decía “pena”. ¿Se refería a la pena que sentía por mi hermano mayor y mi primo en prisión o porque empezó a ver las imágenes
del Señor Presidente? Antes ardía de furia, rabia y escupitajos por el simple hecho de oír su nombre o su voz en la radio. ¿O sería porque él también perdió su importancia y brillo en la cafetería de las mañanas, pues la gente podía escuchar las noticias e incluso verlas en imágenes en sus casas y ya nadie le preguntaba por ellas?
Mi madre nunca se olvidó de llevar la radio cada vez que visitaba la tumba de mi padre.
También recuerdo a nuestro vecino Abu-Hassun al cual, tras ver un largo documental de Jacques Cousteau con los seres más variados e increíbles y, después en las noticias, unas manifestaciones multitudinarias contra la guerra en las calles de las principales capitales del mundo, se le desorbitaron los ojos y boquiabierto dijo: “¡Oh, Dios mío, qué ganas y paciencia tienes para crear todos estos bichos y esta gente! Yo, que en ocasiones ni aguanto a mis hijos, ni a mí mismo, ¿cómo puedes aguantar a todos estos?”. Enseguida pidió perdón a Dios por lo que había dicho y reconoció que verdaderamente es grande y poderoso y merecía ser Dios por aguantar a toda esta gente y bichos ruidosos. Y se dio prisa en cambiar
de tema preguntando: “Si toda esta gente está en contra de la guerra, ¿por qué se pelean entonces?”. Al darse cuenta de la importancia de su pregunta, se puso el traje y, llevando consigo su bastón, se dirigió al Imán de la mezquita.
El Imán le contestó que las guerras no están entre la gente, querido Abu-Hassun, sino entre sus cabezas. Cuando se dio cuenta de que no lo entendía, el Imán se tomó tiempo desde el rezo del mediodía hasta la oración
del crepúsculo, explicándole que las enfermedades del ser humano no están en los cuerpos, sino en sus cabezas y que los presidentes también son cabezas. Ellos son los que encienden las guerras y el resto de la gente no son más que la leña de sus hogueras.
Quien realmente brilló como una estrella desde la llegada de la televisión
fue el Imán, por ser un feroz enemigo de este instrumento dedicando todos los discursos de sus oraciones del viernes en contra de la televisión,
hasta el punto de dejarnos escépticos y enredados a todos nosotros hasta hoy. En una ocasión dijo que esta caja es la ventana por donde entran los venenos y el soplo ardiente del infierno, en otra dijo que es el mismísimo Satanás y que es la destrucción de las mentes, corazones, familias y países.
Otras veces nos convencía de que es el Anticristo, y la prueba estaba en que es igual a como lo describieron los libros antiguos, es un tuerto por no tener nada más que un ojo, y tiene la habilidad de seducir a la gente fácilmente guiándola hacia la desmoralización, especialmente a las mujeres. Y de ahí a llamarla “el Desmoralizador”, porque incluso nuestro digno y puro idioma árabe, la lengua del sagrado Corán, se enalteció al no contener un nombre para ella, dejándola con su nombre extranjero: televisión.
Algunos intentan convencernos de que su nombre viene del verbo ver y del sustantivo visión… Oh, gente, ¡qué visión, qué leches es esto! Es la misma ceguera, es el deslumbrador quien impide veros los unos a los otros, a vosotros mismos, a la verdad y al camino recto. ¿Cómo aceptáis que un tuerto guíe vuestra visión?
Y la gente fue dando nombre propio a su televisor, como si dieran y crearan nombres para sus hijos, su perro o su vaca, todo ello para evitar llamarle por su nombre extranjero, extraño a nuestro idioma. Sin embargo,
la televisión comenzó a dar nombres nuevos a los recién nacidos, unos nombres que antes no habían existido en nuestro pueblo.
Así hizo Jalil, el herrero, conocido por la fuerza de sus músculos y su violento trato con la gente, idéntico a su trato con el hierro, y cabezota hasta el punto de llamarle Cabeza de Hierro. Cuando su mujer dio a luz a dos gemelos varones, les llamó Rambo y Tarzán, por su excesiva admiración por la fuerza. Pero al llevarles al Registro Civil, el funcionario
se opuso diciéndole que según la ley los nombres extranjeros están prohibidos, especialmente nombres como estos que corresponden a personajes
del enemigo americano. Jalil se enfadó muchísimo y se empeñó en ponerles esos nombres, el funcionario se obcecó en lo contrario. En ese momento, Jalil tumbó a los gemelos encima de la mesa delante del funcionario y sacó de su bolsillo un cuchillo; poniéndolo en el cuello de uno de ellos, dijo: “Si no les registras con los nombres que yo quiero, les degollaré aquí mismo y te dejaré sus cadáveres. Soy su padre, y soy libre en nombrarles como quiero y hacer con ellos lo que me venga en gana”.

moni
Noviembre 1, 2008, 4:55 pm, Reportar este Comentario moni dijo

El funcionario se rindió ante su petición, y así tuvimos en nuestro pueblo un Rambo y un Tarzán, que en su adolescencia fueron los más rebeldes y problemáticos de los chavales y los mejores en la caza de perdices y en robar gallinas, huevos e higos de las huertas.
Una tarde, después de buscar en todos los canales y solo encontrar documentales y reportajes sobre animales en los bosques africanos, el mismo Jalil le dijo a su hijo Tarzán: “Hijo, ve a ver si la antena se ha caído al establo”.
En el primer día de la instalación de las televisiones, nosotros los pequeños dimos vueltas alrededor y por debajo de las cajas en busca de las piernas y del resto del cuerpo de los presentadores. A los más pequeños
que nosotros, nuestras familias les metían miedo con las orquestas sinfónicas, porque —para ellos— se parecen a una banda de caras adustas afilando sus espadas o agitando sus palos y haciendo ruidos extraños que suben y bajan repentinamente. Y todavía asustan más cuando van acompañados
de los fuertes gritos de un cantante de ópera. Así, los pequeñitos se asustaban, temblaban y obedecían… hacían pis y se dormían.
Mi tía no dejaba de fijarse en todas las caras que salían en la pantalla, su corazón latía cada vez que veía un rostro parecido al de su hijo prisionero.
Trataba a la televisión con mucha inocencia y cariño, considerándola
un ser vivo, hasta el punto de darle comida al principio, y le hablaba porque, como ella decía, si es capaz de moverse y hablar, seguro que también puede oír. La tapaba cuando hacía frío y la limpiaba con agua y jabón hasta que se averió.
Mientras, la tímida, modesta y religiosa mujer del Imán cubría su cara con el burka al entrar en el salón y decía: “No es correcto sentarse con hombres extranjeros y a cara descubierta”, refiriéndose a los presentadores
y actores. Así, no distinguía entre las voces de los invitados y las de la televisión, pues no solía mirarles y se conformaba con oírles. Por eso en algunas ocasiones contestaba a la televisión, creyendo que se trataba de alguno de los que estaban sentados hablando con ella.
Las mujeres más jóvenes y las chicas dejaron de preguntar a la señora
Laila sobre cómo ganar los corazones de los hombres. Empezaron a imitar a las mujeres de la televisión en sus vestidos, el hablar y el andar. Las embarazadas ponían un vaso de agua encima del televisor cuando salía alguien guapo y, después, bebían el agua esperando a que el bebé saliera igual de guapo. Algunas jóvenes ponían ramos de flores delante de la pantalla cada vez que salían sus cantantes favoritos.
La mayoría de las mujeres cosieron, aprovechando restos de sus ropas antiguas, unas mantas especiales, bonitas y bordadas para tapar las televisiones después de apagarlas.
La cuidaban más que a sus maridos y olvidaban las tareas domésticas. Las chicas coqueteaban y hablaban sobre el amor y no sobre el matrimonio,
y la gente empezaba a encontrarse a algunas parejas de jóvenes en los rincones oscuros del pueblo por la noche o en las huertas besándose en la boca, algo que antes no conocían o por lo menos nunca habían visto. De hecho, la campaña del Imán se intensificó en contra de su enemigo, el Desmoralizador, el símbolo del deshonor y del desastre. Este Anticristo que engañaba a nuestros hijos y les desviaba del camino de la buena moral y de los grandes valores. Así, el Imán animaba a los padres a darse prisa en casar a sus hijos, especialmente a las hijas, lo antes posible. El número de los hombres que estaban de acuerdo con su campaña y la apoyaban iba en aumento. Obedientes se dirigieron hacia él y le dijeron: “Jeque e Imán nuestro, estamos arrepentidos y pedimos perdón a Dios. ¿Qué debemos hacer?”.
El debate duró meses, las opiniones y propuestas fueron variando y multiplicándose. Todos intentaban concentrarse y usar lo mejor de su sabiduría para encontrar una solución a este problema. Algunos dijeron: tiramos los televisores al río. Otros les contestaron: esto va a contaminar el agua que bebemos nosotros y nuestros animales y con la que regamos nuestras huertas y campos, y mancha y desmoraliza a los peces y las ranas. Otro dijo: los quemamos. El Imán le contestó que ese tipo de castigo está solo reservado a Dios, y ningún ser tiene derecho o capacidad para castigar
a cualquier otro ser con el fuego. Dios es el único que castiga con el fuego y el infierno, y esta caja contiene unos seres que hablan y se mueven a pesar de que no sabemos de qué materia están hechos, al igual que los ángeles, duendes y diablos.
Se dijo: pues los rompemos con palos o los lapidamos con piedras. Pero otros advirtieron de que si se enteraba de ello el Gobierno, nos llevarían
a todos a la cárcel, nos matarían o bombardearían, porque estos televisores llevan escrito el nombre del Señor Presidente, su foto y la bandera de la patria. Otros dijeron: los vendemos o regalamos a la gente de las ciudades. Pero la oposición dijo que, según nuestras tradiciones y conceptos morales, un regalo no se regala, ni se vende.

monicaiforte
Noviembre 1, 2008, 4:58 pm, Reportar este Comentario monicaiforte dijo

La confusión, la incertidumbre y el debate continuaron hasta que se acordó dejar el asunto en manos del Imán, que es quien ruega y hace plegarias
a Dios y aumenta sus oraciones multiplicando las de recogimiento, en espera de que le guíe a la elección correcta.
También el Imán tardó en comunicarnos la solución, respondiendo a quien le preguntaba que todavía estaba rogando a Dios, alargando el tiempo de su encierro, las oraciones, las lecturas de libros religiosos y, por supuesto, el dormir, porque las soluciones que Dios inspira a los devotos pueden aparecer en el sueño o de repente encontrarse en la mente y el pensamiento con toda claridad.
Pasó mucho tiempo hasta que llegó el día de la fatua. El Imán nos reunió a todos en el patio de la mezquita y nos dijo: “La inspiración me vino anoche, gracias a Dios. Y como anteriormente ya os dije, esto es el Anticristo, que hará que el mal se extienda y cubra toda la faz de la tierra, y después de esta etapa, Dios nos enviará al Salvador, que luchará contra el tuerto y le vencerá haciendo que el bien se extienda y cubra toda la faz de la tierra hasta el día del juicio. Entonces, esta es la voluntad de Dios y una señal suya, así que nosotros no tendremos remedio ni elección ante la voluntad y la decisión divina, solamente podremos aceptarla. Así que podéis quedaros con vuestros Desmoralizadores hasta que se acerque el día de la llegada del Salvador y se cumpla la voluntad de Dios. El fiel se pondrá a prueba y esto será un examen de Dios a sus fieles, porque si él no lo hubiera querido, no habría permitido que el cerebro humano llegase
a inventar tal cosa. Dios tiene su objetivo y voluntad en todo esto”.
Después, el Imán cerró su discurso con una de sus típicas frases-rima a las que estábamos acostumbrados. “Es tu efecto, tú, creador del insecto. Es tu ansia, tú, creador de la bestia. Es tu antojo, Dios, creador del piojo.”
Y así fue como irrumpió el ruido del mundo en el silencio de nuestras
casas y en la soledad de nuestro pueblo. La televisión se convirtió en nuestra compañera cotidiana y perpetua, la veíamos de día y de noche, algunos incluso pusieron varias en su casa: en el salón, los dormitorios, la
cocina y el cuarto de baño, para que la emisión no parara ni se perdiera una sola toma. Y así se iba acercando la llegada del Salvador.
De tanto ver y escuchar la televisión, disminuyeron las conversaciones y relaciones entre nosotros, con nosotros mismos y con nuestros animales,
árboles y río. Los ojos de la gente, con miradas tontas, se desorbitaron igual que los faros de los tractores, las orejas se alargaron como las de los burros, las lenguas se encogieron como las de los pájaros y los traseros se quedaron cuadrados de tanto estar sentados.
La gente estaba más pegada a la televisión, cada día más, a pesar de que la primera mujer del Imán —la que al principio era tímida ante la televisión— infiltró más tarde el secreto entre las mujeres, que lo llevaron
a oídos de sus hombres en los dormitorios. Evidentemente ellos les dieron la espalda en la cama diciendo que la mujer del Imán mentía y que su motivo eran los celos y la venganza. Estas son charlas de mujeres. Después se durmieron.
La mujer del Imán juró estar diciendo la verdad, aunque no negaba sus motivos de celos y venganza, pues su marido se había casado con tres más desde la llegada de la televisión al pueblo. Le perdonó con la segunda y con la tercera porque —como decía— son tontas y menos bellas que ella, pero ahora y después de casarse con la cuarta, había dejado a la primera
marginada por ser la última la más guapa y parecerse mucho a las mujeres de la televisión, ganándose el corazón del Imán todas las noches, mientras ella —la primera— no encontraba más compañía en sus noches que la de la televisión. A su vecina le dijo: “Escucha hermana, el Imán no tuvo inspiración, ni sueño, ni nada, porque en la noche en que presumió haber tenido supuestamente el sueño y la inspiración, no dormimos en absoluto, él y yo trasnochamos viendo al Desmoralizador. Vimos cosas que me daría vergüenza describir, ya sabes, y después de lo que vimos, pasamos una noche loca. Nunca habíamos vivido algo semejante en cuanto a placer y pasión, ni siquiera en las noches de nuestra luna de miel, y no creo que vayamos a vivir una noche igual en lo que nos queda de vida, nunca jamás. Desde aquella noche está obsesionado con casarse y casarse… eh,… La televisión me quitó a mi marido, así que yo le quité la televisión a mi marido”.

Para interferir un poco el ping-pong precedente:
Agrego otro poema del poeta porta irakí extraído del sitio Web:
http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Revista/ultimas_ediciones/74_75/ramli.html
Espero les guste.

De un Lorca a otro

Lo que estaba se ha llevado lo que queda…
y me despedí de Irak

Abandoné las comisarías, los cementerios.
Crucé las murallas de fusiles
y las farmacias vacías.
He sido duro con el jardín de las manos en despedida
y con las lágrimas de las chicas que se quedaban atrás
porque mi llanto, delante de mí, es largo
y mi mapa es un bastón de ciego.
Mi corazón es un cementerio lleno de seres queridos
y mi medicina está allí… allí,
con los gitanos de Andalucía.
Crucé países, muchas ciudades
y conviví con pueblos deprisa
porque Granada estaba esperándome,
Y yo a ella;
Porque Lorca posa su mirada
sobre las agujas del reloj y los olivares.
Mi amigo, mi hermano, está esperándome
desde nuestros primeros cuadernos.
Sollozaré entre sus brazos.
Mojaré su camisa bordada de canciones.
Le contaré todo lo que ha hecho el verdugo
en los dos ríos, en las palmeras
y en los amigos.
Le describiré la cuerda con la que ahorcaron a Hassan Mutlak,
y la máquina de picar almas y carne iraquíes.
Pero he encontrado su casa vacía
a excepción de su sillón, vibrando,
entre la ventana y el poema.
Llamé: Lorca. Lorca.
Oh, secreto de la insistencia de mi madre en fumar, a pesar del asma.
¿Dónde estás?
Amigo mío y socio mío en la inocencia.
¿Dónde estás?
Nada, excepto su sillón, vibrando,
entre la ventana
y el piano.
Seguí llamando
hasta que apareció su vecina, una gitana,
y dijo:
Tu amigo nos dejó lo que queda.
Se ha despedido de su sillón… ahora
te describiré el pañuelo con el que le taparon los ojos
después de su última mirada al reloj, esperándote.
Te cantaré su último poema;
su último respiro.
Los disparos se agitaron y
nos retorcimos en
la torcedura…
El llanto en todas las partes…
Todas las partes son llanto.
Nuestras manos han señalado
a las nubes
y a la alta perplejidad.

«He venido a Granada
buscando a Lorca.
Tal vez…
para que escribiera sobre los asesinados de mi familia.
Pero… le encontré asesinado».

Deméter
Noviembre 1, 2008, 5:22 pm, Reportar este Comentario ebe-cane dijo

Dear Atodono:
Muy informativo tu Post.
¿Por qué será que todos los Imperios se miden con la misma vara? Cuando emergerá uno donde las necesidades básicas de cada habitante estén cubiertas y fluya la paz elegida. Que sean con músicas y alegrías, cuentos y poesías, las plenas algarabías. Donde prevalezca el trabajo gustoso y su compensación merecida. La hermandad y la cooperación de la sociedad en conjunto. En fin podría enumerar muchos más sueños, con harto ardor para que se hagan realidades. Utopías, que han dado más de mil vueltas en mi cabeza, y que aún, revolotean!

Much love,
Ebe
New York
http://blogs.clarin.com/demeter

carmen
Noviembre 2, 2008, 5:24 am, Reportar este Comentario carmen dijo

Hace algunos años, pensando en este tema escribí este cuento corto…

Carta de un niño terrícola a su amiguito de la galaxia Andrómeda
06 Feb 2008 | Por carmen | # Enlace permanente

Tu me preguntas quiénes son los adultos? …

Los adultos son esos niños grandes que desnudan el cuerpo en vez de desnudar el alma. Yo no sé cómo se entienden… Hablan con palabras difíciles y se sienten orgullosos; Ríen muy poquito y se quejan de que los otros no rían; Quieren hablar de amor y hacen la guerra.

Los adultos, sí

Los adultos son la tristeza de esta tierra enfriándose.

Estoy asustado

Porqué harán las cosas tan difíciles …

Van creciendo y van perdiendo el color y la forma como las flores.

Los adultos, sí

Ellos son como los árboles en primavera: con los primeros brotes todos prometen una copa frondosa y cuando llega el otoño, son pocos los que conservan aún sus hojas.

Carmen del Blanco

cassandra
Noviembre 2, 2008, 2:18 pm, Reportar este Comentario cassandra dijo

Tanta muerte me estremece, soy yo misma regresando, soy yo misma desangrando en el camino gris de tanta muerte

atodono
Noviembre 2, 2008, 2:53 pm, Reportar este Comentario atodono dijo

Será sierto EBE ?

atodono
Noviembre 2, 2008, 2:54 pm, Reportar este Comentario atodono dijo

DOÑA SEÑORA
CON USTED NO SE PUEDE… ??????

atodono
Noviembre 2, 2008, 2:55 pm, Reportar este Comentario atodono dijo

mARGARITA
GRACIAS POR RECORDAR EL COMENTARIO QUE LE ENVIÉ A LA SEÑORA MONICA.

atodono
Noviembre 2, 2008, 2:56 pm, Reportar este Comentario atodono dijo

Cramen:
Sin palabras.
Gracias-

atodono
Noviembre 2, 2008, 2:57 pm, Reportar este Comentario atodono dijo

AHHHHHHHH. ” CARMEN”

manuel abal
Noviembre 2, 2008, 4:23 pm, Reportar este Comentario manuelabal dijo

Esta es una zona de guerras, desde antes de Cristo.
No va a cambiar facilmente.
Y moriran niños inocentes, poetas y artistas.

lady-di
Noviembre 2, 2008, 10:42 pm, Reportar este Comentario lady-di dijo

“La poesía es una extensión de la propia vida y gracias a ella,
la persona vive lo que no se le ha permitido vivir”
Saludos
lady-di

nataliaficicchia

………… bueno, por dónde empezar??
Convengamos que la guerra no es un tema fácil, no es algo en lo que podamos decir “blanco o negro”, creo que en definitiva nunca se termina sabiendo por qué se inició y es muy muy dificil de terminar.
Cuando vemos a todos los inocentes que mueren por la ambición de unos pocos, nos da bronca, angustia, impotencia, dolor… mcuhos sentimientos encontrados. Ganas de hacer algo, pero también de no meternos…. no sé. Es muy complejo.
Como argentina, creo que también tenemos internamente varias “gerras Irak – EEUU”, donde las ambiciones de pocos matan a muchos inocentes. Tal vez deberíamos empezar a mirar para adentro y cuestionarnos entre todos muchas cosas, y también mirar afuera y aprender de las fatalidades de otros, para que después no tengamos que lamentarnos por actuar demasiado tarde…..

(no es poético ni mucho menos, de hecho no opino sobre ese tema porque … eso si desconozco casi por completo… sólo puedo decir “me gusta” o no… perón!)

Natty PR

nataliaficicchia

PD: esos comentarios tan tan tan larrrrrgooosssssssssssssss, no los pude leer… y no creo q muchos los lean.
Creo que si somos concisos comunicamos mejor y podemos entablar un debate entre todos…..

Slds!!!

Natty PR

gitana
Noviembre 3, 2008, 8:20 am, Reportar este Comentario gitana dijo

la verdad debo decirte que mi obtusa cabeza jamas penso que alguien viviendo en irak,pudiera o tuviera ganas de escribir una poesia,pero este hombre en su poesia describe todo el sufrimiento que alli viven y padecen…..muerte al imperialismo,ya!
y monicainforte,muy buena la info sobre el ave fenix,saludos

atodono
Noviembre 3, 2008, 10:16 am, Reportar este Comentario atodono dijo

MENOS MAL….
Dios Exciste

El antagonista
¿Cómo define George Bush a su antagonista?
Los estadounidenses se están preguntando: ¿Quién atacó a nuestro país? Las
pruebas que hemos reunido apuntan todas a una colección de organizaciones
terroristas conocida como al Qaeda.
… Al Qaeda es al terror lo que la mafia es al crimen. Pero su objetivo no
es ganar dinero; su objetivo es reformular el mundo e imponer sus creencias
radicales en pueblos por todas partes… Las directivas de los terroristas les
ordenan matar a cristianos y judíos, matar a todos los estadounidenses y no
hacer distinción entre militares y civiles, incluyendo mujeres y niños. Este
grupo y su líder, una persona llamada Osama Bin Laden, están ligados a muchas
otras organizaciones en diferentes países, incluyendo la Yihad Islámica
egipcia, el Movimiento Islámico de Uzbekistán.
Nuestro enemigo es una red radical de terroristas y cada gobierno que
la respalda… Los estadounidenses se están preguntando: ¿Por qué nos
odian? Ellos odian lo que ven aquí en esta cámara: un gobierno elegido
democráticamente. Sus líderes son autodenominados. Odian nuestras
libertades: nuestra libertad de religión, nuestra libertad de expresión,
nuestra libertad de elección y asamblea y nuestro derecho a tener diferentes
opiniones.
El presidente de Estados Unidos, George Bush, calificó la guerra
que ha emprendido su país contra el terrorismo como una batalla entre
el bien y el mal:
“Las naciones amantes de la libertad nos respaldan.
Esta será una lucha monumental contra el mal. Pero el bien prevalece-
“Semana de Recuento del Carácter Nacional, 2001. Proclamación por el
presidente de Estados Unidos de América”, 22 de octubre del 2001. www.
whitehouse.gov.
El primer mandatario estadounidense insistió en que es una guerra
para salvar a la humanidad del terrorismo:
Apenas tres días tras estos eventos, los estadounidenses aún no sienten la
distancia de la historia. Pero nuestra responsabilidad ante la historia ya está
clara: responder a estos ataques y

………liberar al mundo del mal.

atodono
Noviembre 3, 2008, 10:18 am, Reportar este Comentario atodono dijo

Carta a Bush
¿Cómo se siente?
Gabriel García Márquez
¿Cómo se siente ver que el horror estalla en tu patio y no en el living del vecino?
Cómo se siente el miedo apretando tu pecho, el pánico que provocan el ruido ensordecedor, las llamas sin control, los edificios que se derrumban, ese terrible olor que se mete hasta el fondo en los pulmones, los ojos de los inocentes que caminan cubiertos de sangre y polvo?
¿Cómo se vive por un día en tu propia casa la incertidumbre de lo que va a pasar?
¿Cómo se sale del estado de shock?
En estado de shock caminaban el 6 de agosto de 1945 los sobrevivientes de Hiroshima. Nada quedaba en pie en la ciudad luego que el artillero norteamericano del Enola Gay dejara caer la bomba. En pocos segundos habían muerto 80 000 hombres mujeres y niños. Otros 250,000 morirían en los años siguientes a causa de las radiaciones.
Pero ésa era una guerra lejana y ni siquiera existía la televisión.
¿Cómo se siente hoy el horror cuando las terribles imágenes de la televisión te dicen que lo ocurrido el fatídico 11 de septiembre no pasó en una tierra lejana sino en tu propia patria?
Otro 11 de setiembre, pero de 28 años atrás, había muerto un presidente de nombre Salvador Allende resistiendo un golpe de Estado que tus gobernantes habían planeado.
También fueron tiempos de horror, pero eso pasaba muy lejos de tu frontera, en una ignota republiqueta sudamericana. Las republiquetas estaban en tu patio trasero y nunca te preocupaste mucho cuando tus marines salían a sangre y fuego a imponer sus puntos de vista.
¿Sabías que entre 1824 y 1994 tu país llevó a cabo 73 invasiones a países de América Latina?
Las víctimas fueron Puerto Rico, México, Nicaragua, Panamá, Haití, Colombia, Cuba, Honduras, República Dominicana, Islas Vírgenes, El Salvador, Guatemala y Granada.
Hace casi un siglo que tus gobernantes están en guerra. Desde el comienzo del siglo XX, casi no hubo una guerra en el mundo en que la gente de tu Pentágono no hubiera participado. Claro, las bombas siempre explotaron fuera de tu territorio, con excepción de Pearl Harbor cuando la aviación japonesa bombardeó la Séptima Flota en 1941. Pero siempre el horror estuvo lejos.
Cuando las Torres Gemelas se vinieron abajo en medio del polvo, cuando viste las imágenes por televisión o escuchaste los gritos porque estabas esa mañana en Manhattan, ¿pensaste por un segundo. en lo que sintieron los campesinos de Vietnam durante muchos años?
En Manhattan, la gente caía desde las alturas de los rascacielos como trágicas marionetas. En Vietnam, la gente daba alaridos porque el napalm seguía quemando la carne por mucho tiempo y la muerte era espantosa, tanto como las de quienes caían en un salto desesperado al vacío.
Tu aviación no dejó una fábrica en pie ni un puente sin destruir en Yugoslavia. En Irak fueron 500.000 los muertos. Medio millón de almas se llevó la Operación Tormenta del Desierto…
¿Cuánta gente desangrada en lugares tan exóticos y lejanos como Vietnam, Irak, Irán, Afganistán, Libia, Angola, Somalia, Congo, Nicaragua, Dominicana, Camboya, Yugoslavia, Sudán, y una lista interminable?
En todos esos lugares los proyectiles habían sido fabricados en factorías de tu país, y eran apuntados por tus muchachos, por gente pagada por tu Departamento de Estado, y sólo para que tu pudieras seguir gozando de la forma de vida americana.
Hace casi un siglo que tu país está en guerra con todo el mundo.
Curiosamente, tus gobernantes lanzan los jinetes del Apocalipsis en nombre de la libertad y de la democracia. Pero debes saber que para muchos pueblos del mundo (en este planeta donde cada día mueren 24.000 pobladores por hambre o enfermedades curables), Estados Unidos no representa la libertad, sino un enemigo lejano y terrible que sólo siembra guerra, hambre, miedo y destrucción.
Siempre han sido conflictos bélicos lejanos para ti, pero para quienes viven allá es una dolorosa realidad cercana, una guerra donde los edificios se desploman bajo las bombas y donde esa gente encuentra una muerte horrible. Y las víctimas han sido, en el 90 por ciento, civiles, mujeres, ancianos, niños efectos colaterales.
¿Qué se siente cuando el horror golpea a tu puerta aunque sea por un
sólo día?
¿Qué se piensa cuando las víctimas en Nueva York son secretarias, operadores de bolsa o empleados de limpieza que pagaban puntualmente sus impuestos y nunca mataron una mosca?
¿Cómo se siente el miedo? ¿Cómo se siente, yanqui, saber que la larga guerra finalmente el 11 de septiembre llegó a tu casa?

atodono
Noviembre 3, 2008, 10:23 am, Reportar este Comentario atodono dijo

CRISIS

Analistas políticos creen que ya se está produciendo un impacto directo en las carteras de activos estadounidenses y que el abandono de éstos se precipitará ante la inevitable aceleración de la devaluación del dólar, resultando difícil imaginar que los gobiernos no defiendan el valor de sus reservas y que las megaempresas afectadas permanezcan en una actitud contemplativa. Parece imposible que Japón, que no ha salido de la recesión que lo afecta y que es muy dependiente del petróleo -cuyos precios podrían llegar a triplicarse según algunos calculistas- no tome medidas, ya que de no hacerlo podría llegar a una cesación de pagos con efectos devastadores para el resto del mundo. Además, por razones de sobrevivencia, la OPEP podría adelantar un acuerdo para vender el petróleo en euros.
Estos efectos desbaratarían los propósitos de EEUU y en algún momento le obligarían a dejar de ser la superpotencia mortífera incontrolable, urgida por resolver sus graves desequilibrios económicos.
La humanidad movilizada puede acelerar el fin de la masacre, denunciando su verdadero objetivo y agregando en el primer lugar del boicot a los productos estadounidenses, al dólar en todas sus expresiones: acciones de bolsa, reservas de bancos centrales y ventas de la OPEP.

Un interesante ensayo sobre el tema es el de W. Clark, “The Real Reasons for the Upcoming War With Iraq: A Macroeconomic and Geostrategic Analysis of the Unspoken Truth”, Independent Media Center, January 2003 (last revised 6 March).
Faisal Islam, “When will we buy oil in euros?”, The Observer, Sunday February 23, 2003.
Según W. Clark, op.cit., la información sobre la divisa petrolera de Irak es censurada por los medios de EEUU y por la administración Bush para evitar los efectos que tendría su conocimiento.
“Economics Drive Iran Euro Oil Plan, Politics Also Key”, August, 2002
W. Clark, op. cit. Este autor señala además que: Corea del Norte después del embargo de petróleo contra su país, necesita urgentemente petróleo y alimentos, y en un acto de desesperación reactivó su programa nuclear (…) La CIA estima que Corea del Norte podría producir 4 a 6 armas nucleares para la segunda mitad de 2003, (lo que) (…) confirma que la premisa fraudulenta (…) contra Saddam fue totalmente ficticia.
Caroline Gluck, “North Korea embraces the euro”, December 1, 2002 http://news.bbc.co.uk/1/hi/world/asia-pacific/2531833.stm.
Rafael Poch, “Una guerra contra el euro”, La Vanguardia, 19 de febrero, 2003, http://www.rebelion.org.
“The Choice of Currency for the Denomination of the Oil Bill”. Speech given by Javad Yarjani, Head of OPEP’s Marketing Analysis Department, April 2002.
VoteNoWar.org, “The World Unites Against War”, March 29, 2003.
Kim Ghattas in Damascus, “Syria denies sending arms to Iraq”, Financial Times, March 28, 2003.
International Staff, “US warns Syria and Iran on Iraq”, Financial Times, March 28, 2003.
Guy Dinmore in Washington, “Pentagon to blacklist companies investing in Iran”, Financial Times, March 28, 2003.

Noviembre 3, 2008, 10:23 am, Reportar este Comentario miotroyo dijo

Los poemas contaron la historia de la humanidad cuando sólo el boca a boca podía transmitirla, contaban de dioses y de conquistas y de batallas. Contaban (cantaban) als grandes pasiones humanas y de los pueblos para que no se perdiera, para mantener los ihlos de la trama de la memoria, para enseñar modelos, valores, principios y fines.
Y los occidentales banalizamos esa tradición sustituída, por supuesto, por la banalización de la multiplicidad informativa. Seguimos cantando, por supuesto. los cantantes son nuestros poetas reconocidos.

No quiero perderme en los comentarios para comentara, (los leí, interesante el relato por puso Mónica y el poema dedicado a Lorna, sensillamente conmovedor), sino detenerme en el poema del post.

¿Lo puedo leer como simple composición literaria? No.
Porque su contenido lo define, su materia hace a su forma, tengo conciencia precisa de una cosmovisión de un ser protagonista de esa realidad. No hay ficción sino sangre.
Puedo coincidir o disentir con ciertos versos, entonces.
Identificarme con algunas declaraciones y enervarme contra otras.

Es un poema político, una declaración de ideas e ideales, un grito de protesta hecho canto. Una denuncia.
Desde ese lugar puedo decir: es un poema valiente. ¿Valiente es un calificativo para un poema? No sé, no me importa, es lo que me da la gana decir.

Cuando el tiempo ha transcurrido es más sencillo “juzgar” la historia. La historia no tiene blancos y negros. Cuestionamos la no intervención contra Hitler pero cuestionamos la intervención contra Hussein (o la apoyamos fervientemente). ¿Es la misma clase de intervención? ¿Podemos poner simetrías y paralelismos?
Nos llenamos la boca de palabras como libertad e independencia y vomitamos bombas sobre sables y tiendas.
Huele a petróleo, tanto la invasión y la pretensión de control, como quienes gobernaron en su propio beneficio petrodolárico. Huele a ambición y a capitulismo virulento.
Y ahi la magia de la televisión norteamericana, que inventó un nuevo capítulo de las Mil y Una Noches, “creando” una guerra y convenciendo de su justificación a millones de personas.

No había leído a Muhsin Al-Ramli, gracias por traerme su poesía. Este tipo de post permite abrirse a nuevos conocimientos y autores y estilos. Lo buscaré en la biblioteca para leer algo más.

Y les cuento que de inmediato me vino a la mente otro gran poeta de otra guerra pero también de aquellas lejanas tierras. NAZIM HIKMET.

Pienso y pregunto: ¿son el dolor, la muerte, el desamor, la guerra los grandes inspiradores de la poesía?

atodono
Noviembre 3, 2008, 10:28 am, Reportar este Comentario atodono dijo

Creo que estoy de acuerdo con el 10 %

Gracias a todos
Partamos de la base que pensar destinto no me convierte en tu enemigo y viceversa.

AH. Me gusta mucho y leí mucho a Samuel Langhorne Clemens

atodono
Noviembre 3, 2008, 10:29 am, Reportar este Comentario atodono dijo

Graciasss

gitana
Noviembre 3, 2008, 10:33 am, Reportar este Comentario gitana dijo

ATODONO:dicho de forma simple en mis palabras,a bush le salio el tiro por la culata,se penso (creo) que el pobre pueblo de irak no le iba a dar pelea y se la dio,podemos debatir el tema de osama bin laden,el tipo es un fanatico y un fanatico y encima resentido es peligroso,maravillosa la carta de gabriel garcia marquez
NANIM:que mejor prueba que la poesia de este sr iraki que nos caba de acercar ATODONO?…

Abel Desestress

Gracias por pasar y recordarme
la vida, los dìas y los minutos que se van
Unabrazo
te q

Abel Desestress

Gracias por pasar y recordarme
la vida, los dìas y los minutos que se van
Unabrazo
te q

Abel Desestress

Gracias por pasar y recordarme
la vida, los dìas y los minutos que se van
Unabrazo
te q

Abel Desestress

Un abrazo
te quiere tu amigo
Abel

princesa-luz

Muy bueno . triste y real… “Esta tinta derramada en vuestra prensa es la sangre de mi país.”
Si el mundo fuera como soño, como cantó John Lenon …sin fronteras
Si los políticos no se dejaran gobernar por el poder … y pudieran controlar su ambición
Si buscaran el bien común de la humanidad….
si fueramos menos egoistas…
Si los pueblos nos levantaramos en son de paz.. entonces nuestro grito sería mas fuerte…
Muy bueno realmente me conmovió.. besos

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