Cajita de Cartón (Comprar-Librerías)

Zona Norte.

Olivos:
Libros Pehuen, Ricardo Gutierrez 1418, esq Maipú.
San Isidro:
Librería Marciano, Belgrano 131.
Villa Adelina:
Librería Septiembre, Paraná 6301.

Ciudad de Buenos Aires.

Centro:
Obel Libros, Corrientes1230, dos cuadras del Obelisco.

Belgrano:
La Porteña libros, Juramento 1705.

Zona Oeste

San Miguel:
Carrefour de Malvinas Argentinas, Kiosco de Revistas.

http://www.fusiondelosgeneros.com.ar/

http://www.carloscaposio.blogspot.com.ar/

Semáforos en verde

Cada mañana despierto y fracaso.
Todo es muy duro para todos.
No quiero reír si ellos no pueden.
No quiero jugar. Vuelvo a ser grande.
¿Dónde queda su tiempo cuando les adelantan los relojes.
¿Hasta dónde llega su cielo.
¿Por qué los sigue la luna.
Todo es un misterio.
A veces escribo y las palabras se ponen gigantes.
Ya no hay excusas donde escapar.
Todos los semáforos están verdes.
Voy a esconderme en un árbol para que a ellos,
les lluevan hojas.

(Los signos en todo el libro se encuentran sólo al comienzo de las oraciones, a modo de protesta, por la mala costumbre de usarlos sólo al final)

Soy parte de tus recuerdos

Tuve una sensación:
Creí que eras la chica que tocaba el piano
y que yo entraba con el sombrero y las armas en la cartuchera.
Que vos dejabas todo, mirabas mi entrar de bandido y luego de robar esa fonda
de alguna provincia argentina, te ibas conmigo, en mi caballo, en busca del destino.

Tuve una sensación:
Creí que eras la japonesa que curaba mis heridas
y que yo, el guerrero samurái recio, se entregaba desnudo
junto al lago, a tu pañuelo de agua fría. Y que luego nos íbamos lejos de las espadas
por algún paisaje que nos excitara.

Tuve una sensación:
Creí que eras la magdalena besando mis pies
y que yo ensangrentado, bajaba de la cruz y mandaba al diablo a Dios
y ya no salvaba más al mundo que nunca tuvo salvación. Y nos íbamos por ahí,
lejos del imperio romano a pecar, a no dejar de pecar nunca.

Sólo fueron sensaciones
Y un corto tiempo
Ya me eliminaste de tu vida
Nunca fui tu héroe
Soy parte de tu pasado que no existe
Soy todas tus mentiras
El rincón oscuro al que echas tierra en tu memoria
Del que nunca quieres hablar
Sólo soy uno más al que irás tapando
Como si nunca hubieras dormido en mi cama
O cepillado tus dientes en mi baño
Sólo soy uno más al que irás enterrando
Pero cuando pase la tormenta
Cuando el charco esté calmo
Y estés por ahí con otros cuerpos, sin amor
El viento vuelve, todo lo empuja
Y ahí estaré, en tu memoria
No se puede engañar a la memoria
Soy parte de tus recuerdos.

Puntos de Venta del libro Cajita de Cartón de Carlos Caposio

Zona Norte

Libros Pehuen, Ricardo Gutierrez 1418, esquina Maipú, Olivos.
Tienda de libros, Maipú 552, Florida.
Librería Marciano, Belgrano 131, San Isidro.

Ciudad de Buenos Aires

Obel Libros, Corrientes1230 (a metros de 9 de Julio)
Librería La Porteña, Juramento 1705 (a metros de estación Barrancas de Belgrano)

Zona Oeste

Carrefour Malvinas Argentinas, Kiosco de revistas.

Córdoba.
En La Carlota, kiosco de revistas frente al banco Provincia.

Libro Cajita de Cartón

El libro está a la venta en la feria del libro, pabellón amarillo, stand 2538. El autor, Carlos A. Caposio, firma ejemplares el viernes 6 de mayo de 20 a 21. El sábado 7 es la presentación oficial en Tiempos Modernos, Aristóbulo del Valle 1701, Florida, a tres cuadras de puente Saavedra.

Más información en… http://www.carloscaposio.blogspot.com/

Fotosíntesis

Crecemos con el abono que creen adecuado,

la cantidad de agua que piensan correcta

y tratan de darnos luz,

paseándonos por los rincones de la casa.

 

Salimos de la tierra.

Vamos hacia arriba.

Y por alguna razón,

creemos que hay que llegar al cielo.

 

Al principio tenemos hojas verdes,

firmes y brillantes;

nos acarician y nos hablan.

 

Cuando transplantan gajos

entendemos que no es eterno

el cuerpo en la maceta.

Y vamos disfrutando la fotosíntesis

pero siempre con miedo a la guadaña.

 

Es la vida…

a veces nos mea por el perro y

nos hace viajar en mudanzas.

O somos abandonados bajo el sol y la lluvia,  

padeciendo vientos y granizos.

 

Crecemos con tiempos de calendarios.

 

Pronto aparecen los retoños,

pequeños ángeles que nos sacan hojas amarillas,

pero trepan fuertes, se nos parecen,

y verlos grandes es una gota de rocío.

 

Cuando logran altura

pasan a otra maceta

casi sin darnos cuenta,

se independizan.

 

¿Y si no era el abono adecuado

 y el agua, no era suficiente?

 

Tenemos pérdidas hasta los tallos,

momentos de tierra seca en que la muerte acecha.

 

Es fácil bajar los gajos.

Querer ser  colgados de un ventanal.

 

Pero pasan las hormigas, los pesticidas

y comenzamos a buscar en los recuerdos,

a hurgar en nuestra naturaleza. 

 

Es difícil llegar.

Siempre que se alcanza el poroto

huele a podrido la formación.

 

¿Era el abono adecuado

 el agua suficiente?

 

¿Y sí hay que llegar a la semilla,

al papel secante de germinación,

despojarse de todo y

no creer más en el palito que ataban

para hacernos crecer derechos?

 

Quizás no es tan bueno que remuevan la tierra

y nos protejan del clima.

 

Tal vez para llegar a las raíces

haya que dejarse llevar por el viento,

romper la maceta al caer por un balcón,

viajar por aguas de alcantarilla,

llegar al río,

flotar hasta el mar

y encontrar alguna isla

para mezclarse con nuevas especies.

 

Puede que así nazcan otros retoños

y logren dar el fruto, la flor.

 

Quizás lejos de las tijeras de podar,

los pimpollos crezcan como enredaderas.

 

Y disfruten la fotosíntesis, 

sin miedo,100_3753

sin terror a la guadaña.

 

Carlos A. Caposio/ Malacara (16 de octubre de 2006) (terminado 16 de noviembre de 2006)