LIBRO NEGRO

Desde hace años la historia de Guatemala es escrita con sangre de aquellos guatemaltecos que sus deseos era hacer otra historia que vea por el clamor de los pobres y no de los acaudalados de esta nación que cabe mencionar son la minoría pero que nos tienen bien clavados con sus ambiciones destructoras.

Pero hay quienes obtienen altos mandos dentro de las instituciones que fueron creadas supuestamente para proteger a los ciudadanos pero son ellos los principales asesinos de los hombres y mujeres que por la libertad de su nación entregaron su vida, si, son los que visten de verde olivo y uniformes azules y ahora negros (Ejercito, Policía Nacional y Policía Nacional Civil) con los cuales pretenden intimidar y callar la voz de jovenes revolucionarios.

Muchos sobrevivientes quedan de estas acciones de estado, pero hoy dicen que fueron cometidas por algunos militares o policías que decidieron sus propias acciones asesinas, de los cuales el estado guatemalteco no revela planes y archivos clasificados como secretos de estado, porque saben que si fueron ellos quienes mandaron a su gente a cometer cada masacre en la época del conflicto armado interno.

En tiempos de paz no puede existir una reserva de los informes militares que dejaron a miles de guatemaltecos sin su padres y padres sin hijos, es tiempo de romper el silencio del genocidio denunciándolo ante los poderes de justicia que también son mal vistos por emitir resoluciones favorititas a quienes pueden comprar las voluntades de los juzgadores (algunos de ellos), pero como todo en la política se hace bajo la mesa y las pruebas de tan lamentables hechos no se pueden denunciar por la falta de pruebas, pero las resoluciones son tan notorias que los ciudadanos solo observan como se manipula la justicia.

Los autores intelectuales de las masacres y de hechos recientes se escudan en la política bajo un manto negro de impunidad que les oculta todo refugiándoles en puestos claves para adquirir una vestimenta de inmunidad que le otorga la poca gente que tiene conciencia del terror que vivieron sus comparatriotas, la mayoría de los beneficiados son de rangos militares que incluso llegaron al poder tras un golpe de estado –gobierno de facto- como el del decadente militar José Efraín Ríos Montt, del cual hablamos pero que nadie sabe que siente es conocimiento de genocida masivo.

El presente libro no es con el fin de crear mentiras de las matazas sino traer a la memoria cada uno de los hechos plasmados en la historia como pinturas sangrientas que vemos al despertar por no existir en la mente de los sobrevivientes un borrador que de paso a recuerdos nuevos en una era de paz.