
USA, Tallahassee .- 28 de Octubre del 2011 www.zonadeazar.com En una medida diseñada para cambiar el foco de atención sobre el juego en la Florida, dos legisladores presentaron el miércoles proyectos de ley que entregarían licencias exclusivas para abrir casinos en pleno a tres enormes “centros turísticos”, y dejar que la atribulada industria de las parimutuales se extinga por sí misma.
El objetivo de las propuestas del representante Erik Fresen, republicano de Miami, y la senadora Ellyn Bogdanoff, republicana de Fort Lauderdale, “es reducir el juego en el estado y tener el tipo de juego que va a producir ingresos de verdad”, dijo Bogdanoff.
Eso significaría que no habría un tratamiento igualitario para los ocho “racinos” -mezcla de hipódromo y casino- del sur de la Florida, los cuales pagarían impuestos más altos que los nuevos casinos y solamente podrían ofrecer parimutuales y máquinas tragamonedas de juegos. Significaría el fin del monopolio de la tribu seminola, la cual perdería su derecho exclusivo a ofrecer juegos de mesa como blackjack, baccarat y otros en sus siete casinos en la Florida y dejaría de hacer pagos anuales al estado.
En lugar de eso, los proyectos de ley permitirían todos los juegos de azar estilo Las Vegas en tres ubicaciones en los dos condados que ya cuentan con referendos aprobados para permitir el uso de las máquinas tragamonedas de juego: Miami-Dade y Broward. Cualquier otro condado que quiera competir por la ubicación de casinos tendría que llevar a cabo un referendo para autorizarlos. A cambio de las licencias exclusivas para operar los “casinos turísticos”, las compañías tendrían que probar que van a invertir un mínimo de $2,000 millones en su establecimiento.
Los solicitantes pagarían $50 millones por el derecho a competir por las licencias, y se les juzgaría de acuerdo a su habilidad para atraer turistas de América Latina, Asia, Europa y el resto de Estados Unidos, dijo Bogdanoff.
“La Florida está considerada como el cuarto estado en importancia del país en relación con el juego, pero ha permitido que la industria dirija las decisiones políticas y ha producido el peor tipo de juego”, dijo la legisladora. “Para mí, ningún tipo de juego es bueno, pero como legisladores tenemos que decidir: ¿queremos juegos con hoteles cinco estrellas o cafés de internet en pequeños centros comerciales?”
Los dos legisladores han eliminado cuidadosamente de su proyecto de ley todo énfasis en el juego. En las 142 páginas de su reforma de las regulaciones de los juegos de azar en el estado nunca se usa la palabra “casino”, refiriéndose en su lugar a instalaciones que brindan “juegos de azar limitados”, y la legislación lleva por nombre “Ley de Destinos Turísticos”.
Un elemento central del proyecto de ley es la creación de una Comisión Estatal de Juegos de Azar de siete miembros, una nueva agencia estatal que investigaría a los solicitantes, entregaría licencias a los más destacados y asumiría el control regulatorio de la estructura de juegos de azar en el estado.
Pero los críticos dijeron que el proyecto de ley se queda corto con respecto a las promesas hechas por Fresen y Bogdanoff de acabar con los juegos de azar no regulados, ya que no hace nada por regular los internet cafés, los pequeños casinos que han instalado máquinas semejantes a máquinas de juegos de azar aprovechando una laguna jurídica en las leyes estatales.
“Lo único que han hecho es crear puestos de patronazgo creados por la Legislatura para dar licencias de casino a los más ricos”, dijo Marc Dunbar, experto en leyes sobre juegos de azar y cabildero por Gulfstream Racetrack.
La propuesta otorga además la ventaja a los primeros en entrar al debate sobre los casinos: Las Vegas Sands, Wynn Resorts, Caesar’s, MGM y Genting Americas.
Genting, la compañía con sede en Malasia, ya compró la propiedad de The Miami Herald esperando construir un “casino de destino turístico” en la ubicación. Las otras compañías han comenzado conversaciones para comprar bienes raíces en el downtown de Miami o en el condado Broward.
Bajo esta ley, compañías tales como Genting que proponen construir casinos de destino turístico en zonas en desarrollo económico o junto a áreas de alto desempleo, tendrían un puntaje más alto en el proceso de licitación.
La tribu seminola también saldría ganando con este proyecto de ley. Bajo la legislación federal, los siete casinos de la tribu en el sur de la Florida serían autorizados a expandirse de blackjack y máquinas tragamonedas a juegos de casino en pleno. Mientras tanto, la tribu tampoco tendría que pagar al estado $233 millones en los próximos tres años, y sus competidores en las máquinas tragamonedas -los “racinos” del sur de la Florida- se verían en desventaja para competir con ella. Bajo el proyecto de ley, los casinos pagarían una tasa de impuestos del 10 por ciento, mientras que las parimutuales continuarían pagando el 35 por ciento.
Bogdanoff admite que, aunque su objetivo es reducir el juego al permitir que la industria de las parimutuales disminuya, los hipódromos son una poderosa fuerza política que trabajará para incluir cláusulas que los protejan en el proyecto de ley de casinos.
Al fin y al cabo, dijo la senadora, esta no es más que la primera versión. “Ese proyecto de ley va a parecer que lo despedazó un perro cuando salga del Senado, y la Cámara tendrá que decidir lo que quiere hacer”, dijo. “Tendremos que dejar que pase lo que tenga que pasar”.
Estos son algunos de los principales componentes del proyecto de ley, de 142 páginas, que será discutido cuando la Legislatura celebre su temporada de sesiones de dos meses a partir de enero.
• Se crearía una Comisión Estatal de Juegos de Azar para seleccionar a los ganadores del proceso de licitación. Tendría sus oficinas centrales en el sur de la Florida, y amplia autoridad no sólo para entregar licencias sino para investigar y enviar citaciones judiciales, hacer cumplir las leyes, recaudar impuestos e imponer tarifas y penalidades. La comisión estaría parcialmente exenta de las reglas de transparencia y se le permitiría celebrar en secreto algunas de sus reuniones.
• El espacio destinado al casino no podría ser de más del 10 por ciento del área total del establecimiento.
• Los juegos de casino incluirían máquinas tragamonedas, ruletas, dados, póquer, blackjack, baccarat y otros juegos de mesa.
• El espacio destinado al casino se mantendría segregado del resto de las atracciones del centro, de modo que un visitante pueda asistir sin tener que verlo.
Fuente: El Nuevo Herald Noticias Sur de la Florida
Editó: www.zonadeazar.com @_fonta