Argentina.- Una foto con Raúl Alfonsín que lo muestra muy joven, a principios de los 90. Una placa de reconocimiento de la intendencia de Ramallo por la inauguración de una sala de juegos, al lado de una imagen de su padre en blanco y negro. Banderines, fotos y merchandising de Boca, dispersos por la habitación, junto a un tarjetero con la presentación de una compañía de caballos y su nombre.
El amplio despacho de Carlos Pellegrini, a metros del Obelisco, pinta de manera clara y concreta el hasta ahora casi inaccesible mundo de Daniel Angelici, el “Tano” para los amigos, mano derecha de Mauricio Macri en el club de la Ribera, empresario del “entretenimiento” y jefe indiscutido de un grupo de radicales que gana cada vez más influencia en Pro.
“Soy una mezcla de empresario y político. Lo que más me gusta es la militancia, pero me fue bien con los negocios”, dice Angelici a La Nacion, con media sonrisa. Hombre de contadas palabras, tiene un look alejado del modelo de Pro, adonde llegó en 2005: camisa abierta, jeans, cadenas de oro alrededor del cuello, pelo peinado hacia atrás. Sus detractores le adjudican influencias y poder en el Congreso, los negocios del juego, la Legislatura porteña, el fútbol y la Justicia. Lo sindican como “el Moyano de Macri” por la cercanía y a la vez la posibilidad de presión que tendría sobre el jefe de gobierno porteño. Le critican también sus “modales agresivos” y la cercanía a Macri, que lo tuvo entre los invitados a su exclusivo casamiento en Tandil.
Sabedor del mito que se ha generado, Angelici decidió contestar las acusaciones. “Se acabó el bajo perfil”, dice en voz baja, todavía algo dubitativo. Más allá de su destino político (que imagina ligado a Macri aunque sin abandonar su condición de afiliado a la UCR), el hombre que considera a Enrique Nosiglia (”Coti”) su jefe político desde la militancia juvenil radical, tiene un objetivo: la presidencia de Boca en 2011.
La influencia de Angelici, que nació en la modesta Villa Soldati y militó en la UCR de Pompeya desde 1983, pareció adivinarse en la ausencia de los diputados Laura Alonso, Cristian Gribaudo, Soledad Martínez y Silvia Majdalani minutos antes de la votación del presupuesto. El jefe de bloque, Federico Pinedo, afirmó que esas ausencias eran difíciles de explicar. Y blanqueó una crisis interna que terminó en tregua luego de la intervención del propio Macri. “Fue un error político, y se lo dije a Mauricio. Nadie midió las consecuencias, y los errores en política se pagan”, dice, y aclara con picardía: “Los amigos que militaron conmigo ya están grandes y deciden solos”. Extiende el concepto a los legisladores porteños que crecieron bajo sus alas: Martín Ocampo, Oscar Zago y Raquel Herrero, y al diputado provincial Orlando Yans.
Uno de los puntos discutidos de Angelici son sus negocios. Reconoce acciones en bingos de Ramallo, Pergamino, Córdoba y Mendoza, e intereses en Brasil desde la empresa World Games junto a varios socios. Pasó de tener un humilde bingo en San Bernardo a presidir la cámara de empresarios del sector. “Siempre generando ganancias para las provincias en las que invertí”, se ataja. El empresario K Cristóbal López, que le ganó la pulseada por las fabulosas ganancias del juego en Capital, es para él sólo un competidor. “Lo vi tres veces en mi vida. Tenemos intereses distintos, aunque él tuvo más suerte que yo”, bromea. Su amor por los caballos también lo llevó a adquirir el stud Bingo Horse. “Vendí todo; no me quedé con nada”, dice, mientras añora a su preferido, Vacacionado, con el que ganó varios grandes premios.
En Pro, recelan de su creciente poder, que llegó hasta los postulantes para el Consejo de la Magistratura. Cuando todo parecía dado para que Martín Borrelli (cercano a Gabriela Michetti) accediera a ese espacio, Macri optó por respaldar a Sebastián Destefano, cercano a otro radical Pro, Tom Costanzo. “No pueden darle tanto poder a alguien que se jacta de tener jueces amigos”, afirman desde sectores liberales de Pro. “Mauricio lo escucha al «Tano», forma parte de la mesa de conducción, pero lo suyo es más un mito que otra cosa. A los otros no les va tan mal”, ironiza un ministro de trato diario con Macri.
Más allá de los avatares políticos, el interés de Angelici pasa por Boca Juniors, una de las herramientas reales de poder de Macri. “El necesitaba gente de confianza, y yo cumplí”, dice sobre su paso por la tesorería boquense, a la que renunció cuando se opuso al nuevo contrato de Juan Román Riquelme, enemigo de Macri desde su paso por la presidencia del club. A pesar de las críticas de sus adeversarios internos, como el peronista Roberto Digón, y de quienes dicen que “se pegó demasiado a Macri y eso lo quitó credibilidad”, Angelici sueña con ser presidente desde la agrupación Dale Boca, que también integra el duhaldista Carlos Ben. “Mauricio es el gran elector, y si soy el mejor posicionado, aceptaré”, dice, sin poder ocultar su sonrisa. De todos los hilos que maneja, Boca parece ser el que más le gusta.
Daniel Angelici
Dirigente de PRO
Angelici explica sus estrategias con lógica de la UCR. “Vamos a lograr todo lo que podamos. Diez diputados; lugares en el Consejo. Pero ojo: Mauricio no es apretable; no funciona así”, dice. Reconoce que se lleva mejor con los peronistas de Pro, que entienden que hay tiempos para pelear y otros para acordar. Y cree que Macri “es de centro, como muchos radicales”. No quiere cargos. “Me aburriría”, asegura.
Fuente: L a Nación.


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La Politica Online | 09.04.2011 18:23:00
Los trabajadores del Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar de la Argentina (ALEARA) cumplieron con su promesa y en una movida que promete sumar más capítulos escarcharon hoy al zar del juego macrista Daniel Angelici, en reclamo de mejoras laborales en los bingos de Ramallo y Pergamino. Lo hicieron donde más le duele al jefe de varios dirigentes del PRO y candidato a presidente de Boca: en la concentración del equipo xeneize en el Hotel Madero.
Cerca de 20 trabajadores tiraron algunos papeles al aire y repartieron volantes a los turistas y transeúntes para, según dicen, “desenmascarar” a Angelici que se niega a acceder un reclamo salarial y a la firma de un convenio colectivo.
“Con el resto de los empresarios estamos perfecto. El año pasado nos dio un aumento del 18 por ciento pero se quedó corto. Ahora quiere que firmemos un aumento del 25 por ciento hasta marzo pero nosotros queremos volver a discutir en agosto”, señaló Ariel Fassione, secretario gremial de ALEARA.
Además, criticó a Angelici y señaló que “permanentemente usa términos despectivos hacia los trabajadores”.
“De mi dice que hace diez años fui un simple remisero. Si, fui remisero y vendí diarios, soy docente. Mis compañeros me llamaron para esto. El tuvo que comprar el título universitario, es una vergüenza”, atacó.
Si bien Angelici no se encontraba en el hotel, la estrategia de los trabajadores de bingos es clara. La intención es embarrarle a Angelici la campaña a presidente de Boca. Para eso mañana en el partido en el que el xeneize enfrentará a Lanús, también habrá reparto de volantes. Además, los trabajadores evalúan hacer un paro en Ramallo y Pergamino el fin de semana que viene.
“Él está concentrado en su campaña. En vez de buscar una solución, tiene la atención en otro lado”, señalaron fuentes del sindicato
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