
Europa.- Cada vez son más las empresas que lanzan centros de apuestas y juegos de azar online, pero el hecho de que este tipo de negocio mueva importantes cantidades de dinero de usuarios de cualquier parte del mundo, provoca que la regulación fiscal sea algo complicada.
En Estados Unidos, el debate entorno a este negocio está centrado en la preocupación que suscita la adicción que este tipo de juego crea en algunos usuarios, y el dramático resultado de estas adicciones en algunos de los casos.
En algunos lugares de Europa, en un principio se opusieron a este negocio alegando que iba en contra de los monopolios de lotería patrocinados por los estados y los operadores de juegos de azar, aunque finalmente parece que se busca crear un marco regulador común.
Mientras que los ingresos continúan bajando en los casinos físicos, las apuestas online y los juegos de azar como el poker, parecen funcionar cada vez mejor. Sería sencillo culpabilizar a Internet de la caída de ingresos de los casinos, aunque más bien todo forma parte de la evolución y de que hoy en día hay mucha más diversidad de opciones de ocio.
El problema con el que se encuentran las administraciones, es que las compañías de juego online están constituidas fuera del alcance de su sistema de recaudación de impuestos mientras a través de Internet operan en todos los países.
Otro de los problemas, es que no existe una reglamentación que defienda a los usuarios del fraude o la adicción al juego.
Europa tiene la intención de buscar una solución a estos problemas -como ya anunció a principios de este mismo año-, y trabaja por regularizar esta actividad e introducirla en la economía digital de Europa, donde pueda estar sujeta al pago de impuestos al igual que el resto de actividades.
Realmente esta es la mejor solución para las administraciones, y es que de otro modo los usuarios continuarán jugando en compañías que están constituidas en el extranjero mientras las administraciones no perciben ningún impuesto.
No siempre ha habido consenso en esta intención de regular los juegos de azar online en Europa. En Francia por ejemplo, hace cuatro años fueron detenidos los altos ejecutivos de la empresa de apuestas Bwin International Ltd (Bwin) aprovechando una visita que realizaron al país, o en Portugal llegaron a prohibirse las apuestas transfronterizas y su administración sancionó a Bwin.
Actualmente en Francia, se acaba de permitir que las compañías como Bwin operen en el país y compitan con la lotería pública. Dinamarca ha dado el visto bueno a una ley aprobando este tipo de empresas, y Grecia también se encuentra desarrollando un proyecto de ley para aprobar el juego online.
Reino Unido fue el primer país de Europa en apoyar la respetabilidad de este tipo de negocio en 2005, y es que la afición por las apuestas en Gran Bretaña viene de muy atrás.
Actualmente Europa es el mayor mercado de juego de azar online del mundo, y esto requiere de una serie de medidas por parte de las administraciones.
Según la firma consultora, H2 Gambling Capital, el juego online en Europa ingresa 12.500 millones de dólares, una cantidad considerable si tenemos en cuenta que la industria del juego ha ingresado este año 29.300 millones de dólares.
Con la creación de un marco regulador, las administraciones podrán recaudar en impuestos de estas actividades miles de millones anualmente.
El crecimiento que experimentan las apuestas online contrasta con el ligero declive que están experimentando los casinos físicos en distintos lugares de Europa, pero estos casinos tradicionales tienen el inconveniente de que están geograficamente dispersados y se necesitan más medios económicos para comenzar a jugar.
Otros mercados importantes en el sector de las apuestas online son el estadounidense y el chino, aunque de momento en ambos continúa prohibido el juego.
En Estados Unidos, cierto sector está a favor de regularizar el juego online. Barney Frank, del partido demócrata de Massachussets, ha propuesto una legislación para regular esta actividad y la Cámara de Servicios Financieros la está debatiendo, aunque esta no es la primera vez que se propone y en anteriores ocasiones no ha habido éxito.
Otros estados han presentado propuestas que contemplan la aprobación de las apuestas online siempre y cuando no sean transfronterizas.
Atendiendo a la política de Internet, no es de recibo prohibir a un usuario hacer uso de un servicio porque este está alojado fuera de sus fronteras y esto disminuye los ingresos locales. Internet ofrece las mismas oportunidades para todos eliminando las distancias, y son las administraciones quienes deben regular nuevos marcos que permitan el cobro de impuestos en estas transacciones.
Quizás es necesario un marco regulador que proteja al usuario y grave las nuevas actividades, pero prohibir operar a empresas internacionales a través de la red no es la solución.
Fuente: Gigle.net