Posts etiquetados como ‘oiga’

EDITORIAL – “LOS CUADERNOS DEL PAJARILLO VERDE” por Francisco Igartua

CON la ley que cortó el juicio civil a los asesinos de La Cantuta y los trasladó a la justicia castrense -con el propósito de dejar libres a los autores intelectuales del crimen-, se ha puesto fin al precario orden legal que existía en el Perú. La cúpula militar ha notificado al país que es la Fuerza Armada la que manda, que los llamados poderes del Estado son simples ejecutores de sus órdenes. De esa ley en adelante, ya nada ni nadie estará tranquilo en el Perú. La seguridad jurídica ha muerto. Mañana es posible cualquier cosa. Por ejemplo, si los miembros del misterioso Consejo Estratégico del Estado -el verdadero poder en el Perú- decidieran que el servicio bancario nacional, a pesar de todos los privilegios que le han sido concedidos, no le es útil a sus planes económicos, les bastará ordenar a cualquiera de los agentes del SIN infiltrados en el CCD que presente un proyecto de ley trasladando ese servicio a la banca extranjera. No habrá norma constitucional ni consideración alguna que impida que ese proyecto se haga ley y se ejecute, sin dudas ni murmuraciones, y sin que se inquiete un solo ministro, como ha ocurrido con la Ley Cantuta. La digna actitud de Alfonso Bustamante -renunciando al premierato- ha quedado como solitaria excepción, en cuanto a los hombres que rodean a Fujimori, y también como demostración de que las reservas morales del Perú no se han agotado; queda como prueba de que mientras haya tradiciones familiares a seguir, mientras se mantenga activa la conciencia cívica y el sentido del deber ético, siempre habrá enmienda para los errores que se puedan haber cometido. Con caballeros como Bustamante, aunque se queden solos a la hora de la renuncia, el Perú no está perdido.

El arriba descrito es el orden que impera hoy en el Perú. Es el orden de la arbitrariedad militar, reemplazante del orden caprichoso y personal que nos impuso Alan García y que -mientras no tocó a los bancos- tantos aplausos cosechó entre los mismos que hoy festejan a Fujimori, desconociendo la verdadera estructura del poder real en el actual régimen, así como ayer no quisieron advertir el carácter díscolo del joven presidente.

¿Cuál es esa estructura? … Hace muchos meses OIGA publicó el contenido de unos cuadernos que un ‘pajarillo verde’ puso en mis manos. Y, como en muchas otras oportunidades -¿recuerdan las predicciones de 1985 sobre Alan García, publicadas en esta misma columna?- poco o ningún caso se hizo a las “exageraciones de la revista de los lunes”. Como si la simple transcripción de un documento, comprobadamente de origen castrense, podía ser una exageración de propia cosecha. Pero ahora, después del desaguisado de la ‘Ley Cantuta’, esos cuadernos del ‘pajarillo verde’ comienzan a inquietar a muchos que hasta hace poco se sentían tranquilos, adormilados con la imagen del ‘chino’ que todo lo domina y todo lo controla a favor de los sagrados intereses privados.

En esos documentos del ‘pajarilla verde’ se relata paso a paso una conspiración militar que se inició mucho antes de octubre de 1989 -fecha de la entrega del pro-grama elaborado por la logia de los conspiradores- y que luego ha ido variando, aunque no de orientación ni de lineamientos generales, hasta llegar a las declaraciones que, hace pocos días, un alto jefe militar en actividad confió a la agencia de noticias ANSA: “La Fuerza Armada no puede mantenerse al margen de los problemas nacionales -dice el alto mando citado por ANSA-, no se nos puede negar nuestro derecho, como pueblo uniformado, a luchar por el desarrollo nacional dentro de una estrategia integral que tiene un solo objetivo: el bienestar general de los ciudadanos … Somos una fuerza pensante y comprometida con el desarrollo económico y social: Ahora hemos asumido el rol de coadyuvar el desarrollo nacional de una manera intensa y sostenida, basándonos en planes que son producto de muchos años de visualización y experiencia ‘directa, así como de interpretación correcta -de los problemas que afronta el Perú y que siempre se han mantenido en los inventarios políticos electoreros, sin alcanzar soluciones concretas”.

Ellos, los uniformados, los dueños de la verdad. La misma ceguera, el mismo error de siempre. El mismo lenguaje de la revolución militar del año 68 y de los cuadernos del ‘pajarillo verde’, con la única variante de que el 68 alzaba la bandera socialista y hoy alza la bandera liberal. Es siempre, en el meollo del tema, el Ejército que se siente predestinado a salvar al Perú. Es una historia incesante, continuada, con avances y repliegues, que en los cuadernos de ‘pajarillo verde’ describen la necesidad de dar un golpe militar contra el gobierno de Alan García, por considerar, con no poca razón, que el irresponsable y locuaz líder aprista nos llevaba al desastre nacional. Pero esos planes se detienen cuando las evaluaciones de Inteligencia aseguran que el vencedor de las elecciones próximas será Mario Vargas Llosa, en quien confían los militares como corrector del rumbo seguido por Alan García. Más, cuando el comando de la conspiración advierte que el triunfo corresponderá al desconocido Fujimori, con un programa apenas diseñado y sin orientación precisa, de nuevo se comienzan a barajar los ‘escenarios’ para el golpe. Sin embargo, pequeños tropiezos demoran el pronunciamiento y, de pronto los conspiradores se festejan por la demora. Consideran que el presidente electo. Alberto Fujimori, puede ser la cabeza del Movimiento. Rápidamente entran e acción los enlaces y Fujimori acepta cobijarse bajo el ala militar, que le impone como condición hacer un gobierno de “democracia dirigida con economía de mercado”. Algo sorprendente e inusitado si se recuerdan las veleidades socialistas de la revolución militar del 68.

Esta es, en grandes trazos, la historia que relatan los cuadernos del ‘pajarillo verde’. Y el plan de gobierno que en ellos se esboza es, hasta en detalles, el programa que se ha venido desarrollando -con variaciones impuestas por las circunstancias- durante el régimen que algunos llaman fujimorista. En él no hay mayores misterios ni secretos, sí la comprobación plena de que la imaginación y la originalidad de Fujimori no existen, son pura ilusión. En los cuadernos -en el verde para ser precisos- está planteado desde el desarme militar hasta la siembra de auquénidos por todo el Ande y desde la restricción a la gratuidad de la enseñanza hasta el arreglo de las fronteras norte y sur, abriéndonos a una alianza con Brasil, Bolivia y Paraguay. En la mira militar está un corredor del Pacífico al Atlántico. Planteamiento que podría ser muy grato a Japón y que, hace algunos años, los militares lo rechazaban airados, igual que la economía de mercado. ¡Cambios de los tiempos y de la moda!.

Tampoco hay demasiado misterio en las recientes declaraciones del alto jefe militar a ANSA. El que “grandes unidades militares de las tres armas estén comprometidas en la ejecución de la guerra contra la pobreza” no hace otra cosa que comprobar que los militares ingresarán con todo a respaldar la reelección de Fujimori, su candidato. Y el que la guerra contra la pobreza sea una cruzada encomiable, en la que el país entero debe comprometer todas sus energías, no oculta el engaño que se está montando: hacer de ella el principal agente de propaganda para la reelección del mascarón de proa de la cúpula militar.

Conclusiones finales

4. CONCLUSIONES

a) El hipotético cambio de administración civil en el país constituye una fase superior en el proceso de ruptura en el que se encuentra la sociedad peruana, sin planeamiento estratégico y sin posibilidad de colocar al Perú en el siglo XXI con opción a transformarse en sociedad moderna.

b) La predica política evade el plantearse los problemas estratégicos del Estado peruano oscilando en enfoques simplistas de estatismo versus propiedad privada, mucha burocracia o poca burocracia.

c) Se carece de planteamientos sobre política poblacional, sobre tratamiento correcto del excedente poblacional nocivo y se soslaya la necesidad de aplicar la pena capital a los enemigos de la patria y a los sectores irrecuperables.

d) Esta apreciación de Inteligencia parte de que la necesidad histórica existe y que la defensa de la patria lo exige, ilustrando al Comando sobre las coyunturas posibles para iniciar las hostilidades contra la experiencia aprosubversiva impulsando su erradicación definitiva.

e) El derrocamiento del gobierno civil supone una operación militar de gran alcance, en el que el enemigo estaría conformado no solo por el partido político que será desplazado del poder, sino también por las fuerzas controladas por la izquierda e incluso por la resistencia que opondría el liderazgo de agrupaciones conservadoras.

f) El costo social tendría tres componentes:

1. El inherente a las operaciones del pronunciamiento.

2. El que se producirá en la guerra con los grupos subversivos.

3. El costo de recomponer la actual coyuntura económica, moral y terminar con el proceso delincuencial que asola al país.

g) Es necesario precisar que este costo en ningún caso será mayor que el que se pagara continuando con el statu quo e intenciones de cambio en régimen democrático sin perspectiva estratégica (Proyecto Nacional), podríamos definir esto como la administración de la guerra civil.

h) Sera necesario la implantación del estado de emergencia en todo el territorio nacional.

i) El abastecimiento de artículos de primera necesidad y combustibles en los días posteriores al pronunciamiento merecerán una especial atención.

j) El aislamiento diplomático inicial del nuevo gobierno militar es inevitable. Es necesario prever acciones de gran impacto internacional contempladas en el plan político (rompimiento de relaciones con la República Popular de China, reconocimiento del gobierno de Taiwán, tema narcotráfico USA-Europa, contactos políticos USA-Europa, campaña sicológica internacional).

k) Es necesario contemplar entre los primeros actos del gobierno militar el derogar la Constitución Política del país, hecho que debe significar encuadrar al gobierno dentro de un nuevo marco legal y facilite la adhesión creciente de elementos civiles.

l) Es necesario contar con unidades amigas en la I y III regiones, Fuerza Aérea y Marina, que sirvan de soporte a partir del cual se plieguen al pronunciamiento la mayoría de elementos, debiendo preverse una acción sicológica para los indecisos y aquellos que pretendan ponerse en contra.

ll) Al interior del país es necesario que la acción militar cuente con el apoyo de una campaña sicológica agresiva desde el inicio de las operaciones (empleo máximo de comunicaciones nacionales).

m) Es necesario ponderar adecuadamente en el análisis de los escenarios la importancia de acortar el sufrimiento de la población debido al dilatamiento excesivo de la situación de caos actual.

ULTIMAS EVALUACIONES

Al producirse los primeros resultados electorales del 8 de abril de 1990, el Servicio de Inteligencia comienza a confeccionar añadidos a su ‘apreciación’.

A la sorpresa del segundo lugar en la elección presidencial para el casi desconocido Fujimori se une el desmoronamiento del candidato del Fredemo y la incertidumbre que esta situación ha abierto para el futuro próximo.

El SIN comenta:

“Ha quedado configurado un golpe electoral que compromete a los partidos políticos y al gobierno”.

“El gobierno y el Apra han visto alterada su estrategia al no pasar a la segunda vuelta”.

“El Fredemo sufrió una derrota significativa al no haber obtenido un mandato claro”… “Su candidato ha manifestado un estado de ánimo perdedor”.

“El gobierno insiste en su posición irresponsable en la conducción del país”.

“Las izquierdas fueron pulverizadas electoralmente”.

“Preocupa a Alan García dejar el gobierno e incluso se habla de la gestación de un autogolpe”.

“Palacio apoya la candidatura Fujimori”.

Luego resalta el SIN que los movimientos subversivos no pudieron impedir el proceso electoral y no lograron orientar al electorado hacia el voto en blanco o viciado. Sin embargo, cree que los grupos subversivos pueden recuperarse de su fracaso. Considera además que el comportamiento subversivo se ha desenvuelto dentro de los lineamientos esbozados en la apreciación previa.

“La coyuntura -agrega- ha permitido impulsar el entrenamiento de la fuerza -la conspiración- dentro del marco del DIT”. “En las últimas semanas se han podido actualizar planes”. “El personal operativo ha tenido intenso trabajo”. “No se percibe en el Alto Mando preocupación por la participación de las FFAA en la conducción política del país, que es inevitable”. “Continua el problema en la FAP y se tiene información de que el ministerio de Defensa se estaría prestando al autogolpe de Alan García”.

Y anota, entre otras cosas, estas dos preocupaciones: “Cambio 90 no es más que una corriente de opinión, no fue capaz siquiera de inscribir candidatos en diez departamentos”, “La renuncia de cualquiera de los dos candidatos configuraría un problema de orden legal constitucional”.

Sus conclusiones son que “los grupos de poder económico (integrantes del Fredemo), ante la configuración de su derrota, buscaran inexorablemente el concurso de las FFAA”, ya que “a la debacle económica se agrega la perspectiva de la anarquía política”.

“El alto mando naval muestra desconfianza al liderazgo del Ejercito, ante la posibilidad de un autogolpe de Palacio”.

“Este es el momento de mayor parálisis y falta de reflejos en el escenario político”. “Un pronunciamiento despues de la segunda vuelta electoral constituye ir en contra de una esperanza de cambio ya configurada… los estratos de menores niveles económicos verían que la irrupción de las FFAA es en favor de los ricos”.

Apreciación al 13 de junio del 90

“Nos encontramos en el Escenario N° 3, periodos N° 2 y 3 de la apreciación de inteligencia estratégica del 20 de febrero de 1990. El resultado oficial de la segunda vuelta era la diferencia entre el periodo N° 2 y 3. Dado el desplome de nuestra principal dificultad (Fredemo) dicha diferencia desaparece”.

“El golpe electoral del 8 de abril ha quedado consolidado con el resultado del 10 de junio”. “Los partidos políticos han sido rechazados en su totalidad”. “La derrota de Vargas Llosa y su alejamiento del país han configurado un vacío de liderazgo en importantes sectores económicos y sociales”.

“Los índices delincuenciales son alarmantes y de igual magnitud nociva que la de los grupos subversivos”.

“Algunos comandos de las FFAA desde hace tres semanas son motivo de especial control por parte de Palacio”.

“Las FFAA se encuentran con sus planes de operaciones terminados y de alguna manera puestos en práctica en el proceso electoral, excepto algunas variantes”. “El liderazgo de las FFAA está definido”. “No se ha realizado ningún contacto con la Policía Nacional”.

Análisis

“Dado que no podemos esperar nada seguro de Cambio 90 y la patria no está para mas experimentos económicos y dado que nos encontramos ‘listos’, ningún escenario debe ser descartado. El escenario N° 3 sigue vigente de análisis. Hay que reconocer que el esperar al 10 de junio fue un éxito, dado el resultado electoral”.

“Nos encontramos en una coyuntura de máxima acumulación de fuerzas amigas en las FFAA como para empeñar la lucha en condiciones optimas”. “La coyuntura estratégica es inmejorable en la consecución de los objetivos nacionales de largo plazo”. “Vargas Llosa perdió el liderazgo político, vacio que puede ser llenado fácilmente por la Junta de Gobierno”. “Hoy podemos reorganizar bajo nuestras banderas a las fuerzas dispersas del Fredemo, que son la mayoría cualitativa del país, mañana quien sabe”.

Y resaltan enseguida estas anotaciones:

“Los grupos subversivos, fuertemente golpeados y debilitados en los últimos meses podrían recibir un golpe demoledor con una poderosa represión de los primeros 90 días de la Junta de Gobierno, efecto que podría tener un alto valor estratégico impulsando la política de pacificación”.

7. La perdida de espacio político nacional y el periodo de reorganización en que se orientaran las izquierdas las encuentra relativamente desarticuladas.

8. El ajuste de cuentas a García representa un capital político considerable.

9. Cualitativamente hablando la sensación de pavor que se presenta al sector lucido de la población es superior a la fuerza que puede representar un movimiento que no pudo presentar candidatos en diez de los veinticuatro departamentos y que selecciono mal en los otros catorce que consiguió y que hace noventa días era desconocido en la escena nacional.

10. Es posible actuar antes de que se configure un fenómeno de anemia aguda (fase de descomposición social crítica).

11. No hay un resultado formal del proceso electoral ni hay un nuevo gobierno recién instalado.

12. La población se encuentra desmovilizada políticamente debido al mundial de futbol.

Factores de debilidad:

1. No controlamos la Policía Nacional

2. El Apra representa una fuerza considerable.

3. El ajuste económico tendrá que hacerse bajo la conducción de las FFAA.

Consideraciones finales

1. La fase de ‘prudencia y acumulación de fuerzas’ ha concluido y podemos pasar a una fase de resolución.

2. La confrontación político-electoral ha permitido nuclear reservas intelectuales que hoy están disponibles, paro que entraran en un proceso de dispersión.

3. Dentro o fuera del gobierno las FFAA no podrán estar al margen de los efectos del ajuste económico.

4. Si no tomamos una decisión rápida y preventiva correremos el riesgo de que cuando tomemos el gobierno solo nos quedara pasar “de los reductos a Julcamarca” y jugarnos el destino en una tempestad.

Se fija el día D hora H y se plantea negociar con Fujimori

Las anteriores “consideraciones finales” no resultan del todo finales. Les sigue una ‘Hoja de coordinación final’ donde se indica que el ‘detonante’, el argumento de justificación al golpe es la ’situación de traición a la patria, configurada por la vergonzosa liberación de medio centenar de elementos subversivos (MRTA) por parte del gobierno de García Pérez…”

Fecha del día D

27 de julio de 1990

Criterio de selección

Es el momento en que el poder de García Pérez se encuentra minimizado y Fujimori no ha tomado posesión del cargo permitiéndole así a las FFAA negociar la conducción política del Estado en una solución cívico-militar dentro del concepto de ‘democracia dirigida’ que se ha elaborado para hacer frente a las necesidades de la patria.

Secuencia del día D

1. Ejecución del plan militar

2. Pronunciamiento:

Comunicado N° 1

Contenido: Pronunciamiento contra García de acuerdo al detonante para entregar el gobierno al presidente electo Fujimori haciendo ver que las FFAA no tienen ambición de gobernar.

3. Negociación y acuerdo con Fujimori.

Bases de negociación, concepto de ‘democracia dirigida’.

a. Inminencia de que las FFAA y el gobierno de la República caigan en manos de Fernandez Dávila – García Pérez en el verano de 1991.

b. Solución del país en el largo plazo resolviendo los problemas estratégicos del Estado.

c. Imposibilidad práctica de solución a la crisis del Perú después del entrampamiento legal que el traidor García Pérez ha producido y la atomización del Congreso, lo que hace necesario su receso transitorio.

d. Garantía y estabilidad a los agentes económicos con el respaldo de las FFAA (economía de mercado).

e. Política de pacificación coherente, planeada y dirigida por las FFAA.

f. Moralización, juzgamiento por traición a la patria a García Pérez y jerarcas del régimen aprista (tribunal militar).

g. Depuración moral en las FFAA.

h. Posicionamiento de las FFAA en el primer periodo de ‘democracia dirigida’.

De no arribarse a un acuerdo con Fujimori nos moveremos en el escenario N° 2.

Comunicado N° 2

Contenido: Haciendo conocer que el presidente electo no acepta la política de pacificación, moralización y solución a la crisis económica planteada por las FFAA y reconoce no estar preparado para la conducción del país en su actual estado de destrucción en que el traidor a la patria García Pérez lo ha dejado y entrega a las FFAA la responsabilidad del Estado.

Escenarios Posibles en que se encontrara el pais hasta fines de marzo 1991

3.- Escenarios posibles en que se encontrara el país hasta fines del mes de marzo de 1991

a) Definición de los escenarios posibles

Se ha definido como escenarios posibles a aquellos en que la situación política, económica, social y militar presenta características definidas y presuponen un ordenamiento cualitativamente diferente, según se modifiquen la correlación de fuerzas, la actividad y las actitudes de los protagonistas.

La variación del marco económico dependerá tanto de las acciones que continúe desarrollando la actual administración del país; así como las decisiones que tenga que tomar la nueva autoridad que emerja del proceso en curso.

Las variaciones en los aspectos sociales dependerán tanto de estas acciones económicas, como del grado de movilización que la coyuntura política presupone. Los aspectos militares tendrán relación directa con la táctica a emplear en el periodo por los movimientos subversivos; así como por las decisiones políticas que puedan tomar la actual y la nueva administración del Estado; así como por el comportamiento que sigan las fuerzas paramilitares.

Son pues, escenarios cualitativamente distintos y es propósito de la misión, considerar los factores de poder y debilidad que cada uno de estos plantea en el momento del derrocamiento del poder civil y que la responsabilidad de la conducción de la patria recaiga en la reserva estratégica del Estado, las FFOO.

ESCENARIO N° 1

b) Análisis del Escenario N°1 Preelectoral (hasta el 20 de marzo de 1990)

Este escenario presupone a los actores políticos ‘democráticos’ enfrascados en sus intereses de grupo y sus intereses personales compitiendo unos con otros para alcanzar su cuota de poder político y lanzando mensajes de distintos calibres a la ciudadanía con el propósito de obtener su preferencia.

Dado que 1990 será un año de profundas tensiones, no es posible prever con certeza el comportamiento de los elementos subversivos.

Factores de poder para las FFOO

1. Plan militar listo con requerimiento de ocho días previos para su ejecución.

2. Plan político de corto, mediano y largo plazos listo.

3. Equipos de trabajo base preparados (tomaremos los equipos de trabajo que falten del mercado, inmediatamente después de haberse ejecutado el Plan Militar).

4. Sorpresa completa: El planeamiento se ha realizado con el más completo orden y compartimentaje, las fuerzas enemigas no consideran posible un pronunciamiento en la coyuntura.

5. El caos político social no ha alcanzado dinámica propia.

6. Gobierno aprista en su coyuntura más débil, sin credibilidad.

7. Países limítrofes en coyuntura de cambio de gobierno.

8. Los nuevos mandos se han asentado en sus puestos.

9. Completo apoyo del sector privado, en especial del sector exportador.

10. Represión con claro efecto preventivo de mediano plazo.

11. Se han definido nuevas tendencias políticas ajenas a las tradicionales, algunas con claro contenido patriótico.

Factores de debilidad

1. La Marina no está consolidada.

2. El nuevo Comando no está totalmente coordinado.

3. Sectores de la oficialidad comprometidos desmoralizados por falta de resolución a fines de 1989.

4. Irremediablemente estallara la economía en manos del gobierno emergente de las FFOO.

5. Grupos subversivos no han demostrado aun todo su poder politico-militar.

6. Sectores políticos se activan y se organizan para la coyuntura.

ESCENARIO N° 2

c) Análisis del Escenario Electoral N° 2. Primera vuelta (hasta la segunda semana del mes de mayo de 1990)

Evolución probable de los acontecimientos; desde el punto de vista del accionar de la subversión; las municipales de 1989 establecieron la pauta de lo que será el proceso presidencial y renovación del Legislativo.

Sin embargo, ante la casi certeza de que el proceso electoral presupone dos vueltas, la dinámica subversiva podría caracterizarse por dos tiempos, siendo el primero un amague y el segundo llevar la lucha armada a un plano superior.

Esta posibilidad debe encuadrarse en el hecho de que gran parte del armamento en poder de los subversivos no ha sido empleado aun y la coyuntura podría ser la adecuada para una demostración de poder.

La proliferación de candidatos y su dispersión geográfica facilitaría los asesinatos selectivos.

Es necesario pensar en una escalada de violencia, el probable resultado electoral sería el siguiente: Fredemo 40/45%, blancos, nulos y viciados 15/25%, IS (Barrantes) 12/15%, IU 12/15%, Apra 10/15%.

De realizarse el ataque en este escenario los factores de poder serian:

1. Las fuerzas políticas desplazadas en la primera vuelta asumirían una postura hacia la pasividad relativa al quedar definida su participación en el cuadro político y ver frustradas su máxima expectativa.

2. La frustración del Fredemo de ganar en primera vuelta abriría unos compas de espera, desaliento, expectativa y tensión en los sectores sociales de clase media y alta que le son proclives.

3. El escenario quedara aclarado, pero sin un mandato definido.

4. Grupos subversivos empezaran a mostrar su verdadera fuerza relativa.

5. Nuevo Comando con alto grado de coordinación.

6. Consolidación de la oficialidad en las diferentes armas.

Factores de debilidad:

1. Expectativa y actividad política in crescendo.

2. Expectativa definida en los sectores que quedan en carrera.

3. Se aleja la posibilidad de que el pronunciamiento quede focalizado contra el partido gobernante y el espectro político en carrera se sienta directamente agredido.

4. Sectores políticos patrióticos pueden quedar minimizados electoralmente.

5. La actividad político-social puede ir adquiriendo dinámica propia.

6. Se exacerbara el conflicto social.

7. Desmoralización de sectores de las FFOO sobre una conducción directa del Estado y tendencia a tomar simpatía dentro de las alternativas.

8. Intento de seducción y neutralización de los mandos de las FFOO por parte de los actores políticos con expectativas.

9. La economía estallara siempre en las manos de las FFOO.

ESCENARIO N° 3

d) Análisis del escenario electoral N° 3 Segunda vuelta (Hasta el 28 de julio de 1990)

Evolución probable de los acontecimientos: la fecha de la segunda vuelta no está definida y es posible esperar que el gobierno aprista influya en el momento de su realización y es presumible que alargue el momento hasta el mes de junio de 1990.

Es previsible una intervención descarada y manipuladora del gobierno en contra de la candidatura del Fredemo usando los recursos y medios del Estado; así como el aparato partidario en apoyo de la segunda alternativa; sin descartar que el grado de convulsión política de la primera vuelta le permita al gobierno aprista maniobrar para mantenerse en el poder, aunque el grado de deterioro de la situación económica parecería hacer desistir incluso a AGP de esa posibilidad; la victoria del Fredemo sería un escenario y la victoria del segundo la variante.

Antes de llevarse a cabo esta segunda vuelta la subversión habrá intentado alcanzar su máxima expresión destructiva asestando golpes en energía, transporte, asesinatos selectivos, incluso la posibilidad de copar algunas ciudades o localidades con alto contenido político (objetivos posibles: bloqueo y corte de la carretera Central y FFCC con carácter semipermanente; destrucción de una hidroeléctrica clave, acopamiento y/o aniquilamiento de unidades militares acuarteladas; atentados espectaculares con gran pérdida de vidas, enfrentamientos armados urbanos en acciones simultaneas con búsqueda de resonancia internacional).

Factores de poder:

1. Alto nivel de violencia política que incremente la conciencia de inviabilidad democrática para hacer frente a la subversión.

2. Conciencia creciente a nivel de fuerzas políticas sobre la necesidad de la intervención de las FFOO ante las bajas sufridas en sus propias filas.

3. Grupos subversivos mostrando su verdadera capacidad de combate.

Factores de debilidad:

1. Alternativa en la conducción política del Estado elegida según el método convencional.

2. Posibilidad de intervención y/o presión extranjera para que se respete el gobierno elegido.

3. El sector político elegido puede considerar el pronunciamiento motivado por el propósito de violentar sus derechos legítimamente adquiridos.

4. Actividad político-social con dinámica propia.

5. Neutralización de la opinión al interior de las FFOO.

6. Iniciar la conducción del Estado con el grado máximo de anemia económica.

7. Colapso del sector Energía y Transporte.

ESCENARIO N°4

e) Análisis del escenario N° 4. Estallido económico (Antes de fines del mes de octubre de 1990)

Evolución probable de los acontecimientos: Los intentos de corrección de la actividad económica estarán acompañados de actores político-sociales movilizados por la actividad política y la gravedad de la situación, la conducción política del Estado intentara emplear a las FFOO en el control de la población con criterios potencialmente ambivalentes, intentando evadir la responsabilidad de la represión, descargándola en las FFOO.

Factores de poder:

1. Definitivamente este escenario es el que presenta las mínimas ventajas.

Factores de debilidad:

1. Nueva conducción de la política del Estado con el máximo nivel de respaldo político interno y externo.

2. Carácter legitimo de la conducción del Estado con el actual partido gobernante fuera del papel protagónico, diluyéndose crecientemente su responsabilidad en el desastre ejecutado.

3. Presiones y demandas sociales en fase de agudización.

4. Desmoralización de nuestras propias fuerzas.

5. Cambio de mando o mediatización parcial de los mismos.

6. Expectativas favorables de amplios sectores de la población ante la supuesta oportunidad que significa la nueva dirección política del país.

El Plan de Gobierno

Es en estas circunstancias que el ‘Comando’ -en los documentosno se revela nombres- ordena al equipo de trabajo la elaboración de un Plan de Gobierno, con su correspondiente análisis de la situación político-social-económica del país. Esto debió ocurrir antes de octubre del 89 -fecha de la entrega del trabajo- pues se trata de un estudio muy detallado de la realidad peruana y sus proyecciones.

Comienza el trabajo con un apurado y superficial recuento de la “evolución y características del Estado en su etapa republicana”, en el que destacan algunas clamorosas inexactitudes, como afirmar que el inicio de la Seguridad Social fue en 1950. Ignora el ‘equipo de trabajo’ que ese inicio y el Hospital Obrero fue obra de un militar, el mariscal Benavides, concretada en la década de los treinta. También con gran simplicidad, se afirma que “el Perú perdió, en los años sesenta, su mejor oportunidad de integrarse a la dinámica económica mundial”, por culpa de la Cepal y de su aliento a la sustitución de importaciones. Ignora el equipo que fue justamente la sustitución de importaciones la primera herramienta para el despegue económico de la mayoría de los tigres asiáticos. La diferencia entre esos países y América Latina estuvo en que Asia uso la sustitución para acumular capitales y lanzarse a la conquista de los mercados del exterior, mientras que en nuestra región solo sirvió para que una minoría viviera espléndidamente y abriera cuentas bancarias en el exterior.

Al llegar a la etapa de la ‘revolución’ militar del 68, el análisis se torna más agudo y concluye en que los grandes males por corregir –hipertrofia del Estado empresario, masificación de la enseñanza, aliento a la explosión demográfica, desarrollo burocrático, endeudamiento exterior, excesivos gastos militares- se gestaron y consolidaron en los años sesenta. También apunta que la incipiente acumulación de capitales que, mal que bien, se había iniciado en esos años, quedo bruscamente congelada con el gobierno militar.

Todos esos males no fueron afrontados en el gobierno civil del 80 al 85. Al contrario, “incorporo 150 000 empleados a la planilla fiscal…”, “estructura burocrática que constituye una traba cada vez más grande e incoherente al desarrollo de las fuerzas productivas, constituyendo un obstáculo al desarrollo nacional”.

La administración aprista es calificada de “el colapso final de la estructura del Estado”, para luego enumerar todos los desastres debidos al Apra, entre ellos la incorporación de 300 mil nuevos empleados a la burocracia estatal, emisión monetaria fiscal e hiperinflación, incremento de la fuga de capitales, recesión…

La tendencia a la economía liberal demarcado asumida por las FFAA se pone en evidencia en las consideraciones que se hacen sobre la ‘mentalidad eficiente’, que se debe guiar por “el prerrequisito fundamental de la actividad empresarial, que es: el beneficio o la perdida que la empresa reporte estimula o castiga directamente a los interesados o gestores”. Todo esto en contraposicion al Estado-empresario que “altera el principio de costo-beneficio, distorsiona la mentalidad de los recursos empleados al ser estos mal utilizados y anula su competitividad, desanima a los agentes productivos que saben conscientemente o intuyen que sobre ellos va a apoyarse esta carga injusta y desproporcionada”.

A la lucha contra la inflación, que es tratada en este capítulo, se une la guerra al terrorismo. “Guerra que debería obligar al Estado a un planteamiento de prioridades militares, modificando la doctrina de defensa y modificando las hipótesis de guerra existentes con anterioridad al fenómeno terrorista”.

Poco a poco el lector ira observando que los novedosos planteamientos que va exponiendo hoy el señor Fujimori se parecen muchísimo a las ideas plasmadas en este plan de gobierno diseñado por los militares en 1989. En los ‘objetivos nacionales de largo plazo’, por ejemplo, se admite que es necesario aceptar que el concepto territorial en la delimitación de los intereses de la soberanía de los estados ha sido desbordada y que estos intereses se refieren a la mayor o menor presencia relativa en los distintos mercados mundiales”, “Por lo tanto el poder nacional es asimétrico con el stock bélico y es simétrico con la capacidad de dichos estados en organizar moderna y eficientemente sus unidades productivas orientadas hacia el comercio exterior”.

De todo esto se deduce que es tarea central atraer capitales de inversión, para lograr incrementar el poder nacional, “orientado hacia una estrategia de proyección en el siglo XXI, planteando los problemas estratégicos del Estado y sus drásticas soluciones”.

Como se aprecia, el lenguaje, por lo general, es sosegado, propio de tecnócratas universitarios, pero de vez en cuando suenan o resuenan tacones castrenses. Como en el capítulo que sigue, dedicado a “los problemas estratégicos en la consecucion de los objetivos a largo plazo”.

Los problemas de corto plazo -según el documento militar que tenemos a la vista- son la desarticulación económica, la excesiva y distorsionante intervención del Estado en la vida económica y social del país y el auge de la subversión. Esto es lo urgente. Pero lo importante “reside en que las tendencias demográficas han alcanzado proporciones de epidemia… De nada servirá derrotar a la subversión si seguimos incrementando en 500 mil personas anuales la demanda de alimentos, educación, servicios, vivienda, agua, energía”.

Y se añade lo que sigue: “Ha quedado demostrado la necesidad de frenar lo mas pronto posible el crecimiento demográfico y urge, adicionalmente, un tratamiento para los excedentes existentes: utilización generalizada de esterilización en los grupos culturalmente atrasados y económicamente pauperizados. Sin estas cargas innecesarias, se facilitaría el acceso de grupos familiares débiles a ciertos niveles de bienestar”. “Los métodos compulsivos deben tener solo carácter experimental, pero deben ser norma en todos los centros de salud la ligadura de trompas”.

Más aun: “Hay que discriminar el excedente poblacional y los sectores nocivos de la población. Consideramos a los subversivos y a sus familiares directos, a los agitadores profesionales, a los elementos delincuenciales y a los traficantes de pasta básica de cocaína como excedente poblacional nocivo”

Naturalmente que se trata de un documento-propuesta, hecho por el equipo de trabajo, que debe haber sido revisado por el Comando, ya que a continuación propone algo espeluznante: “Para estos sectores, dado su carácter de incorregibles y la carencia de recursos… solo queda su exterminio total”.

Posteriormente se ocupa el equipo de trabajo de la ‘hoja de coca’, como “principal recurso estratégico del país”.

Aquí se plantea el problema de la coca como el más importante recurso para las negociaciones con Estados Unidos y se trazan lineamientos generales de una política cocalera que más tarde enfrentara, ya en el gobierno de Fujimori y Vladimiro Montesinos con Hernando de Soto, con el previsible apartamiento de este ultimo. (Sobre este tema hay un anexo II que no ha llegado a nuestras manos).

Dentro del desorden y la insistencia en algunos temas que tipifican este documento se trata enseguida de la “necesidad de la reestructuración del Estado… y de que la reducción del aparato burocrático sea el máximo posible, lo mismo que la transferencia de las empresas públicas al sector privado nacional o vía conversión de deuda”. Se exige a la vez que todo esto se haga “con racionalización eficaz y rápida de los recursos humanos, para garantizar el funcionamiento efectivo de los servicios y la infraestructura del país en los esfuerzos de la guerra con los grupos subversivos”.

También hay cabida para desarrollar con amplitud la conveniencia de integrarnos con el Brasil -tesis a la que antes se oponía la Fuerza Armada peruana-, con miras a la “proyección conjunta a la Cuenca del Pacifico en el siglo XXI”. El tema es tratado con gran sensibilidad geopolítica y ecopolítica.

Y, dentro de esta política de acrecentar el poder nacional, sigue un tratamiento minucioso de la necesidad de “atraer capitales de riesgo”… Continúa con el problema de la educación. La conclusión es que el actual servicio educacional “es una farsa” y es “gratis a la peruana”, o sea gratis para el que lo consume y caro para la ciudadanía. La solución es que “que el Estado debe retirarse lo más pronto posible de la enseñanza media y reordenar su presencia en la educación superior”.

Bastan los párrafos que siguen para ilustrarnos sobre la orientación ‘pragmática’ -esto también es una ideología- de la política educativa trazada en el documento del equipo de trabajo. Como se ve, no difiere en nada con las ideas que va ‘descubriendo’ Fujimori: “Dado que la calidad de la formación de la enseñanza media es sumamente baja, el Estado debe prestar atención preferente solo a aquellos recursos humanos que muestren alto nivel de preparación. El ingreso a primer y tercer año de media deben ser filtros poderosos, los que no superen estos filtros o resulten desaprobados, deberán tratar de completar su educación en el ámbito privado. Lo contrario sería malgastar los escasos recursos en quienes no tienen aptitudes”.

“El ingreso de niños a la educación primaria a cargo del Estado deberá estar acondicionado a la adopción, por parte de los padres, de la política poblacional que el estado elija”.

Luego el documento se ocupa de cada uno de los sectores del aparato estatal, en lo que viene a ser su puntual programa de gobierno. En el cuadernillo que obra en nuestro poder, al capítulo que, suponemos, debe titularse Economía, le faltan dos hojas, pero en la última página -que si está en nuestras manos- se hallan los objetivos de largo y cortó plazos y el comentario final. Son suficientes para descubrir la línea a seguir: lograr una economía estable con un crecimiento sostenido y balanceado a nivel regional, en concordancia con los objetivos nacionales a largo plazo; pero antes “hay que acabar con la hiperinflación y dar señales concretas al sector privado, respecto al papel protagónico que se le va a dar en el proceso de desarrollo nacional”. El ‘comentario final’ insiste en lo mismo: “Acabar con la hiperinflación rápidamente seria el éxito político de corto plazo más importante…”.

El resto, política exterior y aranceles, es liberalismo puro: apertura de mercados, baja de aranceles, ‘reinserción’, FMI, Banco Mundial, Club de Paris, etc., etc., etc.

Las políticas propuestas para cada sector -Pesquería, Minería, Educación, etc.- responden a los lineamientos generales reseñados en las páginas anteriores; salvo una que otra novedad, que no resultan de interés para el lector en general. Daremos cuenta de ellas al final de esta nota, que es de esperar resulte verdadera primicia para nuestro público y sean tomados como apuntes básicos para el rescate de una verdad histórica, hasta hoy escamoteada por los brillos y resplandores de la agitada actualidad que nos está tocando vivir.

Inquietante paso a paso del SIN

El documento más atractivo de los cuatro cuadernillos que han llegado a nuestras manos, es el titulado: “Apreciación de Inteligencia”. Los más urticantes son los anexos.

Es en realidad el seguimiento que el Servicio de Inteligencia Nacional va haciendo de los sucesos políticos, económicos y sociales que se van produciendo en ese lapso; y su evaluación, en relación con el documento anterior, y las recomendaciones estratégicas y tácticas que es necesario emplear para la consecución de los objetivos trazados en el programa de octubre del 89.

Ya hemos transcrito la ‘misión’ que debe cumplir el SIN: “Evaluar los escenarios para escoger el más adecuado y derrocar al gobierno civil y disolver el Parlamento…”

El escenario comienza con Alan García de presidente y una cúpula militar incapaz que le hace la corte. Se trata pues, de un golpe militar contra la situación aprosubversiva, tal como es calificada en los documentos.

Al leer las páginas se va viendo cómo va variando de tácticas la conspiración, aunque la estrategia no cambia ni cambian sus objetivos. Lo más sorprendente es ver como logran descubrir, a último minuto, al cabecilla ideal para el golpe militar: un civil que ha sido elegido presidente. Es como si les hubiera caído del cielo la solución, aunque es de dudar que el cielo haya amparado tan grande y grave traición a la Constitución y a la democracia. Traición planeada y aceptada poco antes de presentarse Fujimori ante el Congreso para jurar en vano, conscientemente, y recibir del Congreso el cargo de Presidente Constitucional.

Apreciación de Inteligencia

La evaluación se inicia con un análisis de la ’situación general’ al 20 de febrero de 1990:

a) “La descomposición social así como las tensiones políticas propias de la época subversiva-electoral que se vive, configuran un cuadro caracterizado por el caos, donde se advierte claramente la ausencia del sentido de autoridad y de determinación para modificar este curso” (Es resumen).

b) “El saldo que está dejando la actividad subversiva desde 1980, tanto en pérdidas humanas como materiales, ha rebasado las posibilidades reales y sicológicas del país”. (Es resumen)

c) “Las posibilidades de que el gobierno en los próximos meses pueda manejar la situación económica en cierto equilibrio son limitadas y estas tendrán como fundamento medidas cortoplacistas y electoreras que comprometerán tanto al proceso de transferencia como al primer año del próximo gobierno, independientemente de la orientación política y económica de la administración que asuma. Para que se tenga una idea de la gravedad de la crisis, debe citarse que las correcciones tendrán que ser de una magnitud mucho mayor al ajuste de setiembre de 1988″.

d) “En síntesis, las previsiones sobre un proceso electoral, transferencia de gobierno, y los próximos meses de la nueva administración del país dentro de un marco ordenado, carecen de realismo y podrían conducir a la república al desencadenamiento de una convulsión social generalizada. En estas condiciones solo las fuerzas del orden en la conducción de la política del Estado pueden garantizar la unidad de la mayoría de la población y la iniciación de un proceso de construcción nacional, al margen del sistema democrático establecido en la Carta Magna. A continuación de este análisis de la situación general al 20 de febrero de 1990, se estudian las ‘características del área de operaciones’. Destacándose en este estudio la importancia que tiene en el sostén de la subversión, tanto de Sendero como la del MRTA, la ‘izquierda legal’. “En la llamada izquierda legal existen sectores proclives a la lucha armada, que consideran que el objetivo prioritario de su programa no es combatir a las agrupaciones que practican el terror y el crimen…”

Reconoce en estas páginas el Servicio de Inteligencia, aunque no lo prevé abiertamente todavía, la importancia que tendrá, para desarticular la subversión y, sobre todo, para que pierda apoyo y abastecimiento de cuadros, la caída universal de las ideas marxistas, el gran aliento violentista en las universidades, educación y sindicatos, todas ellas canteras de Sendero y el MRTA.

Características del área de operaciones:

1) Factores generales

2) Factores políticos

(1) El primer elemento que debe tenerse en cuenta visando el cumplimiento de la misión es la estructura política y paramilitar del partido gobernante.

(2) Un segundo escalón a considerar son los partidos políticos, aunque ahora integran el frente electoral Fredemo, tienen una posición decididamente en contra de la interrupción del sistema constitucional.

(3) La izquierda legal, agrupada ahora en la Izquierda Unida e Izquierda Socialista. En este sector predomina la predica, generalmente solo formal en defensa del sistema democrático, no porque se interesen realmente en preservarlo, sino como posición táctica y su preocupación porque las FFOO signifique una posición represiva contra ellos.

(4) El fracaso de los dos últimos regímenes democráticos habría producido en el grueso de la opinión pública, una actitud de rechazo hacia las agrupaciones partidarias tradicionales, incluyendo a los dirigentes de mayor figuración y trayectoria. Evidencia de esta apreciación son los resultados electorales municipales en Lima, que permitió el acceso a la alcaldía de Ricardo Belmont Cassinelli.

c) Factores Sociales

(1) En la ultima década, el país a ingresado a una etapa crítica, que se vino incubando probablemente desde tiempo atrás, pero que en la actualidad se manifiesta, por un lado, a través de la actividad creciente de los grupos subversivos Sendero Luminoso y MRTA, cuyo accionar no es ya como el de las guerrillas de los años sesenta, una etapa episódica y focalizada que pueda ser erradicada en pocas semanas mediante una operación militar contundente, como sucedió con el alzamiento del MIR en el año 1965. La insurgencia sostenida y creciente de estas agrupaciones terroristas, imbuidas de una predica política marxista es posible, en gran parte, por la situación convulsiva que vive la República, que les permite reclutar sin mayor dificultad, el sector social marginado y más duramente castigado por la crisis, que ingresa diariamente a las filas de la subversión, no porque adhiera voluntaria y conscientemente a las tesis complicadas del senderismo, sino porque la metodología violentista de los grupos subversivos ofrece a estos la oportunidad de descargar el resentimiento que han acumulado por sus frustraciones de orden económico y social.

(2) Los grupos subversivos SL y MRTA son en realidad las expresiones más extremas del estado de convulsión por la que atraviesa la sociedad peruana. En la llamada “izquierda legal” existen sectores proclives a la lucha armada, que consideran que el objetivo prioritario de su programa no es combatir a las agrupaciones que practican el terror y el crimen como método cotidiano, sino a la denominada ‘derecha’, termino en el que agrupan al gran empresariado y a los partidos que hoy integran el Fredemo.

En el personal subalterno de las Fuerzas Policiales, también está latente esta actitud violentista y agresiva que ha quedado demostrada fehacientemente en las paralizaciones policiales de los años 1983 – 1987 y más recientemente el 16 de octubre de 1989. Las manifestaciones de confrontación alcanzan a las denominadas ‘organizaciones populares’, como los clubes de madres, asociaciones vecinales y otras agrupaciones que habitan principalmente en los barrios marginales de la capital de la República. En el interior del país, los frentes de defensa departamentales han sido infiltrados por la subversión o simplemente han perdido su vigencia y representatividad.

(3) En esta nueva realidad, caracterizada por el crecimiento constante de la subversión, el agravamiento de las desigualdades sociales, la confrontación política y la agudización de las pugnas electorales con miras a los próximos comicios generales, indica con toda nitidez, que una eventual intervención de la Fuerza Armada en la conducción política del país tendría no solo un costo social altísimo en relación con situaciones anteriores, sino que además, tendría que planificarse teniendo en cuenta el crecimiento significativo que se ha operado en la capacidad de respuesta de los sectores que se verían afectados por dicha intervención.

d) Factores militares

2) En el combate cotidiano contra la acción desestabilizadora de los grupos subversivos SL y MRTA, la Fuerza Armada ha visto mellada su imagen de eficiencia que siempre ha tenido frente a la ciudadanía, porque las limitaciones en el aspecto logístico la colocan en una situación de desventaja frente a un enemigo de efectivos reducido pero de gran movilidad, el cual además aprovecha hábilmente la venta que le da la indiferencia o la complicidad, en muchos casos, de importantes sectores de la población civil. La posición institucional de las FFOO está comprometida además por la acción sicológica de la subversión, en alianza táctica con grupos de la izquierda legal, algunos medios informativos importantes y organismos dedicados a la defensa de los derechos humanos, los cuales explotan el concepto de la denominada ‘guerra sucia’, contribuyendo así no solo al avance de la subversión sino también al cuestionamiento sistemático del modelo contrasubversivo. En este marco, los integrantes de las fuerzas regulares del Estado viven sometidos en forma permanente y a veces implacable a la acción fiscalizadora de los organismos como la Fiscalía de la Nación y el Poder Judicial que justamente, por ser partes integrantes del Estado, debieran respaldar la acción de la fuerza que les garantiza su supervivencia.

Geopolítica, narcotráfico y aspectos sicológicos

Termina este estudio de las ‘características del área de operaciones’ con un tema sumamente delicado, que solo resumiremos a continuación.

Afirma el SIN que “hay que asumir que los países fronterizos del Perú están evaluando en forma constante esta situación, que compromete de manera peligrosa al sistema de defensa nacional, no solo en lo que podría estar relacionado al equilibrio de los respectivos potenciales militares de la región, sino también respecto a la posición que nuestros vecinos asumirán en caso de que se instale un gobierno militar en el Perú”.

Cree el SIN que en el Brasil se encontraría apoyo por la línea liberal que tendría el movimiento, coincidente con la de Collor, que acaba de ganar las elecciones brasileñas. En Chile, “la victoria de la oposición establece un equilibrio delicado entre el gobierno saliente y el entrante”… Y así se van descartando reacciones contrarias, en Ecuador y Colombia, a un cambio traumático en el Perú. Sobre el grupo de los 8 dice que “la invasión de Panamá desinflo su capacidad de maniobra o articulación”.

El documento pasa luego a tocar, muy brevemente, el “Problema del narcotráfico” insistiendo en que “las relaciones con USA giraran, no sobre las características democráticas o de DDHH, sino sobre la estrategia en este tema”. Y recuerda que el plan político preparado en octubre de 1989 considera la coca como “el segundo problema estratégico del Estado, después de la política poblacional en la primera mitad del siglo XXI”.

Después de criticar al Servicio de Inteligencia anterior y destacar la desmoralización y corrupción en la policía y en algunos sectores de las FFAA, pasa a los ‘Aspectos sicológicos’.

2.- Aspectos sicológicos

a) Impregnación ideológica y propaganda

Los grupos de izquierda leninista, como parte de su accionar subversivo ha realizado un sistemático trabajo de orden sicológico para conseguir el desprestigio de las instituciones y valores nacionales, particularmente los referidos al ordenamiento democrático y a la doctrina y previsiones de la seguridad nacional.

Se ha desarrollado, igualmente, un trabajo prioritario de infiltración e impregnación ideológica en los sectores vinculados a la educación y a la comunicación social para ejercer una influencia dominante sobre los medios transmisores de la cultura y la formación de la opinión publica nacional.

Al respecto, estas agrupaciones han logrado:

- El control mayoritario de los tres estamentos de la Universidad Peruana.

- Una influencia dominante sobre el magisterio nacional, la que se mantiene a través del Sutep.

- El control hegemónico de las organizaciones de estudiantes secundarios, a los que se busca convertir en mecanismos de presión política con una dimensión nacional.

- Una presencia significativa, por la vía específica de la infiltración, en los cuadros directivos y técnico profesionales del sector educacional, particularmente a nivel de los núcleos educativos y de las aéreas de investigación, capacitación y diseño curricular.

- Una influencia sustantiva en los sectores intelectuales y culturales del país; así como en las organizaciones de periodistas y de los trabajadores gráficos.

A nivel de la población, la impregnación ideológica viene tratando de conseguir a partir de la ‘politización’ masiva de los sectores populares; la generación de un movimiento de dimensiones nacionales que busque la transformación estructural de la sociedad peruana y, fundamentalmente, de la formación de una nueva moral de corte socialista. Con estos fines, se ha montado un amplio sistema de difusión de material periodístico y bibliográfico que es abastecido fundamentalmente con publicaciones del comunismo internacional y de los países del bloque socialista.

La comercialización de estas publicaciones en algún grado constituye una fuente de financiamiento para las actividades de propaganda que realizan las agrupaciones marxistas en el Perú.

Es importante destacar que la izquierda complementa su labor ideológica con efectivos mecanismos de promoción para afirmar su unidad por la vía practica de la participación de la ciudadanía y el estudiantado en actividades de lucha popular.

Básicamente, la propaganda marxista se ha ejecutado en función de los siguientes objetivos de naturaleza sicológica:

- Ruptura del principio de autoridad y disciplina laboral.

- Desprestigio de las instituciones y liderazgos nacionales.

- Promoción sistemática de la división de los grupos políticos de mayor alcance nacional.

- La división y el enfrentamiento de la civilidad con la FA.

En este avance de orden politico sicológico, las agrupaciones marxistas-leninistas han capitalizado la labor que desarrollan los grupos de la llamada ‘Iglesia progresista’ o ‘Iglesia del Tercer mundo’. Es más, se ha explotado con ventaja el sensacionalismo y/o tremendismo informativo de algunos medios de comunicación social que, indirectamente, hacen la apología del terrorismo y de la violencia en sus diferentes matices.

A continuación, luego de analizar las fuerzas de Sendero y el MRTA, el Servicio de Inteligencia Nacional va evaluando los cinco escenarios posibles en que pueden hallarse los acontecimientos en las siguientes fechas, en relación a la oportunidad de dar el golpe: Hasta el 20 de marzo de 1990; hasta la segunda semana del mes de mayo de 1990; hasta el 28 de julio de 1990; antes de fines de octubre de 1990, antes de fines de marzo de 1991. Termina con las conclusiones finales, anteriores al primer acto electoral.

Historia de una traicion – publicado por la revista Oiga – 12 de julio de 1993

Para muchos fue una gran sorpresa la aparición de los carros armados en las calles de Lima el 5 de abril de 1992, mientras el presidente constitucional, Alberto Fujimori, anunciaba por televisión y radio la clausura del Parlamento y del Pode Judicial, el control de las comunicaciones y la prensa, etcétera. Solo unos pocos, entre ellos la revista OIGA, venían observando que el régimen perseguía este desenlace desde tiempo atrás y en estas páginas hasta nos adelantamos a la noticia oficial del golpe militar. Sin embargo, nadie -fuera de los círculos castrenses- sospecho que el pronunciamiento militar del 5 de abril tenía un inicio muy lejano: octubre de 1989, cuando el señor Fujimori no había siquiera aparecido en el panorama político nacional. En esa lejana fecha, un “equipo de trabajo” cumpliendo el “misionamiento ordenado por el comando” culminaba su tarea con un documento que así explicaba los objetivos revolucionarios en la introducción.

Introducción

El presente Plan de Gobierno ha sido preparado por el equipo de trabajo dentro de una perspectiva de Estado Mayor, en el marco de un proyecto nacional necesario para llevar al país al siglo XXI con opción de alcanzar un nivel de país desarrollado.

En su elaboración a sido lamentable constatar el alto grado de desarticulación en el que se encuentra el país, a raíz de la experiencia aprosubersiva.

Ha resultado penoso reconocer y aceptar la gravedad de los males que nos aquejan, hubiéramos querido arribar a conclusiones diferentes sobre las soluciones a los problemas estratégicos del Estado, sin embargo, la evidencia es de tal magnitud que hace imposible soslayar la realidad.

El esfuerzo realizado ha estado ajeno a “ideologismos”, hemos mantenido un espíritu pragmático al abordar los distintos temas tratados teniendo siempre presente solo los intereses de la patria.

El equipo de trabajo cumple con el misionamiento ordenado por el comando y agradece la confianza y asume la responsabilidad entregada.

Viva el Perú

Octubre 1989

Luego de esta breve introducción que no lleva firma alguna -tampoco la lleva el resto de la documentación- el equipo de trabajo hace un análisis objetivo de la realidad peruana, aunque falto de matices y, en partes, algo prejuiciado e inexacto, para terminar presentando el programa de gobierno que se le había encomendado bosquejar.

Junto a este documento ha llegado a nuestras manos las “apreciaciones” que el Servicio de Inteligencia va haciendo desde el 20 de febrero del 90 al 19 de junio de ese año, sobre las variaciones políticas que se van presentando y los cálculos realizados sobre la conveniencia o no de poner en marcha la captura del poder y la instalación del gobierno civil-militar diseñado por el equipo de trabajo, gobierno al que se comienza a llamar de Reconstrucción Nacional y que no oculta la orientación mesiánica y totalitaria de sus autores de la que Fujimori se ha hecho o, para mejor decir, lo han hecho abanderado.

En las “evaluaciones” al 13 de junio de 1990 se puntualiza: “El golpe electoral del 8 de abril de1990 ha quedado consolidado con los resultados del 10 de junio”, “continua el proceso de descomposición del Fredemo”…”el liderazgo de las FFAA está definido”.

Y en los “análisis” se señala: “El modelo de representacion política vigente en el país se ha mostrado incapaz de proyectar al Perú”… “No existirá la posibilidad de acceder al periodo de atracción sostenida de capitales mientras el país no sea pacificado y se termine con la suerte de ‘lotería política’ que impide el planeamiento de largo plazo”… “No podemos esperar nada seguro de Cambio 90 y la patria no está para mas experimentos económicos”…

La desconfianza militar en el programa económico de Fujimori es total y una de las conclusiones del “escenario N° 3″, después de apuntar que todo está “listo”, es la siguiente: “Hoy podemos reorganizar bajo nuestras banderas a las fuerzas dispersas del Fredemo que son la mayoría cualitativa del país, mañana quien sabe”… “Si no tomamos una decisión rápida y preventiva, correremos el riesgo (de) que cuando tomemos el gobierno solo nos quedara pasar ‘de los Reductos a Julcamarca’ y jugarnos el destino en una tempestad”.

Por último, el 19 de junio, en la Hoja de coordinación final, se fija que la fecha del día D (se supone la del golpe) será el 27 de julio de1990… Y oh! sorpresa! En estas últimas páginas se añade bajo el subtitulo Secuencia del día D: “Negociación y acuerdo con Fujimori. Bases de negociación: concepto de Democracia dirigida y Economía de Mercado”… “De no arribarse a un acuerdo con Fujimori nos moveremos en el escenario N° 2″. Y así se plantea el escenario N° 2: “Comunicado N° 2, Contenido: Haciendo conocer que el presidente electo no acepta la política de pacificación, moralización y solución a la crisis económica planteada por las FFAA y reconoce no estar preparado para la conducción del país… lo ha dejado y entregado a las FFAA la responsabilidad del Estado”. El documento concluye con “Nota: todos estos eventos deben producirse entre el día D, hora H mas 24 horas”.

Con estas rápidas citas es fácil entender como fue evolucionando el pronunciamiento militar hacia Fujimori y explica porque este dejo en la estacada, pronto y sin explicación alguna, a sus asesores económicos y se paso instantáneamente a la “Economía de Mercado”. También aclara como pudo ser posible que Fujimori eliminara, sin correr sin ningún contratiempo, a los altos mandos de las FFAA el mismo día que asumió la presidencia, después de jurar, “ante Dios y estos Santos Evangelios”, cumplir y hacer respetar la Constitución que acababa de comprometerse con el Ejercito a violar y destruir.

El golpe del 5 de abril de 1992 no fue, pues, una decisión desesperada de un presidente que se sentía impotente para gobernar, porque el Parlamento obstaculizaba sus planes y el Poder Judicial no le permitía moralizar. Los pretextos esgrimidos por Fujimori ese día eran falsos. Nunca antes un Parlamento había otorgado con más amplitud y facilidades poderes extraordinarios al ejecutivo, sobre todo en el terreno de la lucha antisubversiva, y hasta ahora Fujimori no ha detenido, no ha puesto entre rejas a un solo corrupto, ni a un solo narcotraficante, prueba de que el afán moralizador no fue ni es real. Ese día -5 de abril de 1992- se ejecuto el mismo plan de captura del poder diseñado por los militares en octubre de 1989: neutralización de AG y AM (Alan García y Agustín Mantilla), toma del Congreso, control de la prensa, etc. Los objetivos de entonces son los que ahora se están cumpliendo: Democracia dirigida, o sea autocracia, para que sea posible -según los golpistas- la economía de mercado al estilo de Chile. Como siempre falta de imaginación y proclividad al calco y al calco más cercano a la vista, sin perspectiva y sin análisis de la diversidad de realidades. En todo el ‘estudio’ no hay dos líneas dedicadas a ‘apreciar’ el ejemplo colombiano, más exitoso que el chileno en el terreno económico y sin quebrantamientos del orden democrático. Si se dedican muchos párrafos a Taiwán y a los otros tigres asiáticos. Ejemplos todos de países con gobiernos autocráticos y, quien sabe, muy ajenos a la realidad peruana.

Un pajarillo verde

Pero constatados los hechos que explican las razones de fondo del golpe del 5 de abril y comprobados los lazos de complicidad entre el Ejército y Fujimori en la violación constitucional que mancho indeleblemente al régimen, pasemos a la descripción de los documentos que obran en nuestro poder gracias al obsequio que nos trajo un pajarito verde de alta graduación. Son pruebas de que era cierto lo que alguna vez, en una recepción diplomática, le confió a nuestro director un alto mando militar: “Hemos corregido los errores de Velazco. Tenías razón, eso del socialismo fue un disparate. Pero, ahora si el movimiento tendrá éxito. No se podía desconocer la importancia de la iniciativa privada. Sera, eso sí, un proceso largo”.

La intención golpista del programa de gobierno, elaborado por el equipo de trabajo y presentado en octubre de 1989, queda estampada en negro sobre blanco en el cuadernillo que va elaborando el Servicio de inteligencia Nacional a partir del 20 de febrero de 1990. El punto primero en el índice de ‘Apreciación de inteligencia’ lleva el título de ‘Misión’ y la misión es: “Evaluar los escenarios nacionales próximo-futuros para escoger el más adecuado y derrocar al gobierno civil, disolver los poderes Ejecutivo y Legislativo para que la Fuerza Armada institucionalmente asuma la conducción del Estado, con el fin de revertir la actual situación político-social-económica, cuyo deterioro amenaza destruir el sistema y las instituciones tutelares de la República”.

En esa época gobernaba Alan García y el Servicio de Inteligencia estaba bajo las órdenes del general Edwin (Cucharita) Díaz, quien tenía de asesor al doctor Vladimiro Montesinos, capitán retirado del Ejército. Este asesoramiento no era muy visible, pero si decisivo.

Alan García, el desastroso presidente que las mayorías nacionales eligieron, ilusionadas por su juventud y empuje -a la corta el empuje solo fue verbal-, dormía tranquilo en Palacio, confiado en ‘Cucharita’ Díaz y en el comandante general del Ejercito, su amigo Artemio Palomino. Al parecer García nunca sospecho de su jefe de Inteligencia y, tampoco, ni se entero quien era el consejero del SIN. Tampoco advirtió que el jefe del Estado Mayor, general Alejandro Antúnez de Mayolo, y el general Jorge Zegarra -comandante general de 1990- tenían posición muy diferente a la de Artemio Palomino y a la corte militar de Alan García.


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog