LA REVOLUCION INDUSTRIAL

Significación para la historia de Occidente. Consecuencias.

A partir de la segunda mitad del siglo 18, una profunda mutación transformará los fundamentos milenarios de la cultura europea: La Revolución Industrial. Con ella se inicia la historia del mundo contemporáneo.

Desde el punto de vista económico se nos presenta como una súbita aceleración en el ritmo de la actividad productiva y una elevación general de los índices económicos. Cabe agregar el carácter cíclico que asume el proceso económico, con sus bruscas sucesiones de expansión y contracción en el ritmo de la acumulación.

Desde el punto de vista social, la expansión industrial tiende a dividir cada vez más la sociedad en las dos clases polares de empresarios burgueses capitalistas y proletarios que venden su fuerza de trabajo –al lado de los cuales persisten los rentistas y los restos de las clases medias independientes-, frente al carácter particularista y complejo que había caracterizado a la estratificación social de los períodos medioeval y mercantilista.

Las consecuencias en lo político fueron diversas según los países. Inglaterra no encuentra en el mercado competencia alguna para sus productos; de ahí que tanto en el plano interno como en el externo requiera escasa protección estatal. Su consecuencia será el doble carácter de la política inglesa en el siglo 19: liberalismo político y librecambismo económico. Los países que, por el contrario, inician tardíamente su proceso de crecimiento industrial, han de necesitar de la protección del Estado para expandir sus nacientes empresas frente a la competencia progresiva de los productos británicos. De tal modo, Estados Unidos adoptará desde el comienzo una política arancelaria de corte proteccionista, que se acentuará después de la Guerra de Secesión, y Alemania requerirá de toda la fuerza del Estado bismarckiano y de la organización bancaria surgida por el influjo de su acción.

La Revolución Industrial se produjo antes en Inglaterra que en los demás países debido a la conjunción de diversas causas. El proceso de los cercamientos –como consecuencia del cual desaparece la clase media rural y se inició la explotación del capitalismo latifundista de la agricultura con métodos modernos-. La existencia de un Estado surgido de las revoluciones burguesas del siglo 17, interesado en facilitar al máximo el proceso de expansión capitalista. A esto se le agrega la alta acumulación de capital comercial en las centurias anteriores y la descomposición del sistema de gremios.

Períodos de las grandes transformaciones

El primer período de grandes transformaciones técnicas discurre entre 1750 y 1815. Se experimentan cambios decisivos en la industria textil, la siderurgia y aquellas actividades productivas a las revolucionó la invención de la máquina de vapor. El antiguo torno de hilar fue reemplazado sucesivamente por la hiladora de rodillos de Lewis Paul y Jhon Wyatt, por el torno de hilar de Hargreaves, por la hiladora hidráulica de Arkwright y por la hiladora mecánica de Samuel Crompton. En lo vinculado a la tejeduría el antiguo telar de mano fue sustituido por lanzadera volante de Jhon Kay y más tarde por el telar mecánico de Cartwright, hasta llegar al telar automático de Roberts. Asimismo en este período las industrias británicas del hierro y del acero inician sobre bases sólidas su expansión. Las innovaciones técnicas que la hicieron posible fueron la adaptación de la fundición a la hulla (se utilizaba el carbón de leña). Por último luego de varios intentos fallidos, Watt, inventa la máquina a vapor culminando así una primera etapa y preparábase la expansión ulterior. En 1815 etapa de invocaciones técnicas y de la historia europea caracterizada por los bloqueos napoleónicos, en la cual Gran Bretaña salía fortalecida logrando un predominio industrial enorme en el mercado mundial.

Desde entonces, y hasta 1870, transcurre el segundo período: el clásico del capitalismo o denominado de la libre competencia frente a la etapa monopolista que habrá de sobrevenir. En esta segunda etapa, la maquinización industrial creció a un ritmo importante. La industria algodonera se mantuvo a la cabeza de la producción. Así, Inglaterra pagó una buena parte de sus materias primas importadas sobre la base de la exportación de tejidos de algodón. En la industria de la lana, el proceso fue más lento. La producción de carbón, la extracción de cobre de Swansea y, sobre todo las industrias del hierro y del acero, donde los procedimientos revolucionaron las técnicas productivas.

Se debe señalar que la Revolución Industrial acarreó una revolución en los medios de transporte. Junto a las mejoras en la técnica de construcción de caminos y al desarrollo de la navegación a vapor, el surgimiento del ferrocarril implicó el paso a una verdadera nueva era en la historia mundial, tanto por el hecho de que su construcción significó la concentración de muchas ramas industriales, como porque acercó los productos a sus lugares de venta o de embarque y por este camino se transformó en un factor decisivo en la consolidación de un mercado mundial.

En el resto de Europa el proceso fue más lento siguiendo distintas pautas:

Francia: se debió a la existencia de una revolución agraria y el predominio del minifundio. Con todo, se produce un proceso de expansión bajo Napoleón, que aspiraba la unificación de Europa sobre la base de la autosuficiencia. Una política proteccionista bajo Los Borbones y, en menor grado, bajo Luis Felipe, logró la continuidad de la del desarrollo industrial con la industria textil a la cabeza.

Alemania: por la parcelación política y sus innumerables barreras aduaneras, lo que impedían la constitución de un importante mercado interno. Desde 1834, con la unión aduanera, la industria pudo progresar, si bien su crecimiento cobró auge luego de 1871, al realizar Bismarck la unificación política de Alemania.

Rusia: su régimen agrario se modifica con la liberación de los siervos en 1861. Inicia la industrialización a fines del siglo 19, sobre la base de capitales esencialmente franceses.

Fuera de Europa el proceso se desarrolló en Estado Unidos de Norteamérica.

Estados Unidos: existía la posibilidad de emigración y colonización agrícola a través de la ocupación progresiva del Oeste. Lo cual, si bien creaba para la industria un mercado potencial de consumo, tendía a privarla de brazos. La solución se buscó en el fomento de la inmigración como en un ritmo de tecnificación sin precedentes destinado a ahorrar mano de obra.

Asia: el único país de este continente que inicia una transformación es Japón, reconvirtiendo las estructuras feudales con una fuerte participación del Estado en todo el proceso.

Cracks industriales del siglo 19

El carácter anárquico de la producción capitalista determinó que ningún control pudiera regular eficazmente las sucesivas etapas de expansión y contracción económica, a la vez que la escasa amplitud de los mercados determina sucesivas crisis de sobreproducción, con la consiguiente secuela de parálisis industrial y desocupación. Así se sucedieron los violentos cracks de 1825, 1836, 1847, 1857, 1866. La crisis de 1873 representó la larga depresión el tránsito a una nueva fase del capitalismo: la fase monopolista e imperialista con la que se atenuó el rigor de la crisis por un largo período.

Condiciones de la clase obrera. Su organización.

Sus condiciones de vida fueron de una extrema dureza, lo cual engendró unidos a otros factores, movimientos de protesta que habían de conducir finalmente al surgimiento del sindicalismo y del partido de ideología socialista. En Inglaterra, la resistencia al nuevo sistema se inició con el movimiento de los “ludditas” expresión de protesta de los artesanos empobrecidos, que destruían la nueva maquinaria industrial. Diversas huelgas o expresiones de protesta fueron reprimidas de manera sangrienta, como el célebre mitin del 16 de agosto de 1819, en el cual la caballería mató a once personas e hirieron a cuatrocientas. De mucho mayor alcance fue el levantamiento de 1830 y sobre todo el cartismo, que se desarrolló en 1837 hasta 1848, constituyendo un movimiento de carácter político, que tendía a obtener la participación electoral de los sectores populares mediante la implantación del sufragio universal.

La expansión imperialista de la segunda mitad del siglo mejoró en buena medida la situación de la clase obrera inglesa, que se fue orientando hacia un sindicalismo de tipo conservador. Expresión política de éste fue el Partido Laborista, fundado en 1900. En el Continente, el peso creciente de organización sindical y de las formas políticas de ideología proletaria condujo en 1862 a la formación de la Asociación internacional de Trabajadores o Primera Internacional Socialista, que prolongó su acción hasta 1876, carcomida por las disensiones internas entre anarquistas y marxistas. Su programa abarcaba la organización del partido independiente de la clase obrera, la jornada laboral de ocho horas, la creación de cooperativas, la nacionalización de las minas, los bancos, la tierra y los sistemas de comunicación y transporte, la lucha contra la guerra y, finalmente, la toma del poder por parte de los trabajadores.

El auge del capitalismo condujo a la formación de poderosos sindicatos de industria en toda Europa, de partidos políticos socialdemócratas. Estos constituyeron la Segunda Internacional Socialista, que prolongaría su existencia hasta 1914. Ésta fue formalmente marxista que planteaba la transformación de Europa por una revolución y no por reformas pacíficas.

APUNTES DE JGL


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, , Reportar este Comentario adarsha dijo

Buen artículo Javier!
Nuestra sociedad está en profunda crisis, pero la causa es asombrosamente simple.
Las tres posturas actuales (capitalismo, socialismo y corporativismo) han establecido conceptos extraños que perjudicaron a la sociedad: jerarquía de clases, lucha de clases, solidaridad de clases.
Nosotros, la cuarta postura, proponemos sinergia de clases.
¿Advirtieron que cuando un asalariado dice “mi empresa”, todo el mundo le corrige diciendo “no es tu empresa, es del dueño”?
Es un grave error, porque el dueño sólo lo es del capital de la empresa.
La empresa es tanto de sus asalariados como del emprendedor.
Empresa es la simbiosis copulativa de capital y trabajo. Eso es lo esencial que viene a corregir la “cuarta postura”.
Es un error tan grave como si la madre dijera que los hijos son sólo suyos, y no del padre. O viceversa.
Creemos que ésa es la causa de muchos males de nuestra sociedad.
Será la revolución más profunda de todas las acontecidas.

http://www.proyectoactitud.com

, , Reportar este Comentario jglcom dijo

A VECES SE NECESITA VOLVER A REVISAR LA HISTORIA, PARA PODER ENTENDER LO QUE LE SUCEDE A NUESTRA SOCIEDAD. ES TAN SIMPLE, PARECE TAN SIMPLE. LOS PUEBLOS QUE NO TIENEN MEMORIA, CORREN RIESGO DE REPETIR LA HISTORIA…

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De esa manera podemos evaluar lo que estamos haciendo que sea impropio o inconveniente a la sociedad.

No decimos que hay que redireccionar “todo” el Impuesto a las Ganancias de las empresas hacia su personal propio y de terceros.
Para eso hemos desarrollado un modelo matemático:
http://www.proyectoactitud.com/proyectoactitud_planilla.xls
Ese cálculo simple determina qué parte del impuesto es la que corresponde al mayor esfuerzo evidenciado por el personal y que actualmente es confiscado por el Estado. El resto podrá seguir siendo confiscado por el Estado.

Esto no está ocurriendo en ningún lugar del mundo, pero tampoco en ningún lugar del mundo la inversion más rentable es contratar personal, que es el objetivo esencial de nuestro Proyecto.
Logrado ese objetivo se acabará el desempleo que es la causa de los males de la sociedad.
Un abrazo
Néstor
http://www.proyectoactitud.com