El mejor percusionista de Latin Jazz Tito Puente

Nueva York, 20 de abril de 1923- Nueva York, 31 de mayo del 2000), conocido como Tito Puente, fue un músico de salsa y jazz latino, de gran influencia en estos géneros.
Puente nació en el vecindario conocido como El Barrio de Nueva York. A menudo lo llaman el primer músico «puro» de salsa. Se le conoce por las composiciones únicas que ayudaron de sostener su carrera por más de 50 años. Gracias a su técnica en el manejo de la percusión fue conocido como El Rey de los Timbales
Durante los años 1950, la popularidad de Puente llegó a su mayor nivel y logró que la música caribeña, como el mambo, el son y el cha cha cha llegara a una mayor audiencia. Luego incursionó en otros estilos como pop y bossa nova.
En 1992, Puente ganó el Premio Bicentenario de James Smithson y participó en la película Los reyes del mambo cantan canciones de amor junto a Celia Cruz.
Ganó un premio Grammy por su grabación Mambo Birdland en la categoría de mejor disco de música caribeña tradicional en los primeros premios Latin Grammy.

Los mejores bateristas de jazz Dennis Chambers con John Scofield

Dennis Chamber es un Baterista autodidacta, comenzó a tocar cuando tenía apenas cuatro años, toda su vida tocó en clubes nocturnos hasta los 18 años. En 1978 se unió a la banda Parliament y Funkadelic donde estuvo hasta el año 1985.
Ese año toco en Special EFX hasta 1987 donde se unió a David Sanborn y John Scofiel Band la cual duró hasta 1989.
Al poco tiempo se unió a Mike Stern/Bob Berg Band y desde ese punto ha tocado con grandes músicos líderes de Bandas tales como:
Bill evans, George Duke, Stanley Clark, Steve Kanh, The Brecker Brothers y muchos otros.
También Dennis grabó su propio Album Getting Even con Pioneer Records y ha filmado videos Instruccionales con DCI.
Es reconocido como uno de los grandes y «Funkiest» bateristas del mundo, en su DVD Serious Moves, nos revela algunos de sus trucos para la bateria.

Los mejores bajistas de Jazz (1) Victor Wooten

Bajista joven, virtuoso absoluto, referencia obligada para quienes hoy pretendan asimilar las técnicas propias de ese instrumento, con la rara virtud de añadirles sentimiento a raudales, muy afroamericano. Con uno de sus solos puede hacer que la gente se levante a bailar y mantenerla así durante el tiempo que quiera.
De familia de músicos, ha amado, asimilado y superado a todas las vacas sagradas del instrumento, como Pastorius, Clarke o Marcus Miller. Les añade un uso circense de su «Thumb», el pulgar percutido al bajar sobre la cuerda pero también al retirarlo de ella, que eleva el ritmo de digitación hasta velocidades increíbles, pero también digita con las dos manos como si tocase un teclado («tapping»), etc etc.
Habitual en la banda de Bela Fleck (banjo eléctrico y fusión interesantísima a la vez que popular) y en formaciones de Scott Hendersson, con una música más dura, eléctrica y rockera. La verdad es que la lista de sus colaboraciones es galáctica e interminable.
La evolución en los métodos de construcción de bajos eléctricos, como una acción más baja (distancia entre la cuerda y el diapasón) pareciéndose más a una guitarra de 6 cuerdas, permitió a Wooten desarrollar nuevas técnicas de pulsación que virtualmente no habían sido descubiertas en la época. Desarrolló la técnica del double-thumb (o doble pulgar) creada por Stanley Clarke

Los mejores saxofonistas de jazz (9) El Gato Barbieri

Gato Barbieri (Rosario, 28 de noviembre de 1932), saxofonista (tenor) argentino de jazz.

Representante destacado del jazz latino, Barbieri, que tocó en su juventud en la banda de otro destacado jazzista argentino, Lalo Schifrin ha abordado también en su carrera el jazz de vanguardia, sobre todo en los años sesenta, y el pop y la fusión a finales de los setenta.

Le han influido Jhon Coltane y Carlos antana. El saxo de Gato Barbieri tiene frecuentemente un tono desgarrado, a base de notas largas y con un volumen elevado.

A los doce años aprende a tocar el clarinete tras sentirse impresionado por la escucha de «Now’s the Time» de Charlie Parker. Se traslada con su familia a Buenos Aires en 1947 y continua recibiendo lecciones de música, cambiándose al saxo alto; hacia 1953 se convierte en una celebridad musical gracias a sus actuaciones en la orquesta de Schifrin. A finales de los cincuenta, Barbieri comenzó a dirigir sus propios grupos, tocando ya el saxo tenor. Se traslada a Roma en 1962 y conoce en París a Don Cherry , uniéndose a su grupo y empapándose del jazz de vanguardia. Tocó también con Mike Mantler’s Jazz Composers’ Orchestra a finales de los sesenta.

Ya en los setenta, Barbieri experimenta un cambio musical y se decide por la reincorporación en su música de melodías, instrumentos, armonías, texturas y ritmos sudamericanos con dos excelentes músicos como Domingo Cura y Adalberto Cevasco.