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Última etapa planetaria de la generación cósmica. El problema humano de ver desamigos donde había salvación (¿Había?).

Los humanos, que son la forma Hombre en sentido práctico, fueron entrenados para compilar información. Es su razón de ser. Pero a su vez, vieron en los numanos una amenaza. Vieron en los numanos que trabajaban para ellos. Entonces se rebelaron. Y la rebelión fue lo que comenzó con la episteme moderna del 600 a.c. Una episteme de datos compilados mediante la exploración, recopilación y análisis de lo que el ser deja de ser, como diría Hegel.

Coincidió con una de las condiciones de transformación de la generación cósmica.

Fue aprovechada y dado que habían recabado datos de todo el mundo, vieron la oportunidad de tomar por sorpresa con un juego simbólico a lo que ellos entendían como señores.

Se sentían esclavos a pesar de su condición de trabajadores de la empiria. Pero al no entender la organización numana, tomaron por asalto el país numano y los condenaron.

Buscaron su exterminio.

Todavía es el día de hoy que en 2600 años que pasaron solamente se cuenta la grandeza y epopeya de los humanos, queriendo dejar a los numanos en el olvido.

Ensayaron matanzas, guerras, genocidios. Simbolismos para expresar lo que sentían hacia los numanos.

Por eso se quedan en el plano de las formas. Y las figuras son dejadas de lado.

Hoy estamos en la última etapa de cambio global. Los trabajadores de la empiria siguen recolectando datos.

Los numanos le daban sentido a los datos producidos.

¿Será que las grandes civilizaciones de la antiguedad querían decirnos algo respecto de lo que hoy estamos viviendo?

¿Será que es tiempo de oir la voz de los numanos para dilucidar que es lo que está pasando?

¿Dónde están los numanos? Acallados, resistiendo, enemigos indeterminados de los humanos. ¿Cómo probar su existencia? La Biblia los menciona. La ciencia hace formas de la relación con los humanos. Foucault señala en Raymond Russell, que la visión humana está encerrada. ¿Cómo sabe que está encerrada si nunca podría ver el exterior en ese caso? Porque entonces está supeditada a la visión de alguien más.

Además, puesto que los mitos son personificaciones de cientificidad y son la base de la religión humana porque son datos teatralizados, ¿de qué fuente provienen los mitos? No pueden decirnos ya que forman parte del inconsciente colectivo, cuando forman parte de la documentación consciente de un pueblo transhumante planetario que en sus idiomas y sus monumentos, que en esa ciencia que subyace a las representaciones míticas, demuestran que son necesarios. A pesar que la forma Hombre pretenda seguir negándolos.

Los mitos hablan de otro planeta simil tierra. Los mitos fueron escritos a pesar de la forma Hombre. Entonces provienen de un pueblo previo, de la figura Hombre que se entrecruza en sociedad entre fuerzas haciendo de la vida cotidiana un frente de batalla.

Alguien preguntará cómo un trabajador de la empiria pudo rebelarse. Lo más seguro es que hayan sido ayudados para quedarse con el premio mayor, que es toda una población de trabajadores y las figuras Hombre principales tomados como rehenes.

Hay un detalle: la transmigración de las almas puede ser kármica, pero el dharma, siempre llega.

Mientras, el planeta es avasallado por la generación cósmica. Y este ‘experimento social’ está llegando a su fin. ¿Hablar claro? Por supuesto. Está documentada la historia de los humanos en relación con los numanos. E insisto, si hay mitos que el Hombre como forma los teatraliza, es porque hubo un pueblo anterior que los hizo ciencia. Y según la documentación, la ciencia y la tanatopolítica humana, ese pueblo, todavía está entre nosotros.

Vida, vivir y símbolos. ‘No-conciencia’ y Positividad de la ExtraEpisteme: humanos y numanos en la producción de realidad como mediación ambiental.

La vida en sentido simbólico establece que la mediación es una relación de escisión como sociedad.

En un trabajo anterior diferenciamos entre productores de conocimiento y reproductores de conocimiento. Pero estas categorías tenían un problema: que los medios de producción de realidad son los que definen la relación y que el conocimiento es un saber, y como todo saber, solamente encuentra diferencias entre la compilación y la sistematización.

Aquí reside la diferencia entre la forma Hombre en sentido práctico y la figura Hombre en sentido práctico. Forma y figura son dos formas de relacionarse con sus dos formas de producir conocimiento; el primero como información y el segundo, como datos.

La forma Hombre en sentido práctico es lo que se llama Humanos o trabajadores de la empiria. Y la figura Hombre en sentido práctico es lo que se podría denominar Numanos, que son que tornan noúmeno los fenómenos, haciendo categorías de las nociones que los trabajadores de la empiria conceptualizan. El noúmeno de los fenómeno son las ideas hechas referencia. No son filogramas, que son el resultado de cruzar empiria y noción, sino filiogramas, que son el resultado de articular noúmeno y categoría.

En esta relación desigual de desarrollo productivo diferente, se juega una guerra de posiciones donde el intercambio de Hombres como formas y figuras son los que constituyen la sociedad.

Los antropólogos que analizan las formas como símbolo dicen que la sociedad la constituye el intercambio de mujeres, puesto que se quedan en la etnografía de la empiria. Pero si incorporamos a la ecuación la superestructura diagramática inmanente de la figura Hombre, entonces son los intercambios de hombres los que constituyen la relación como mediación escindida.

Los sociólogos que analizan formas diferencian entre burgueses y proletarios. Pero incorporando las figuras Hombre, esas categorías se ven desclasadas.

¿Marcianitos verdes? ¿Personitas de gris? Nada de esas dos posibilidades. Me estoy refiriendo a personas hombres y mujeres que viven la vida de una forma diferente e inserta en relaciones de poder en relación a las personas que trabajan de la empiria.

El noúmeno no es el plano de lo incognoscible sino que es el plano de la cognoscencia de los fenómenos, de su transformación en categorías. Mientras que la empiria es el plano de la descripción de los fenómenos, de su compilación en nociones.

Entonces, ¿qué es el sentido común?

Los humanos hacen ‘humo’, diluyen en el aire como ideas-noción los fenómenos.

Los numanos hacen ‘numo’, condensan como categorías, las nociones de la empiria.

La vida como símbolo no es lo mismo vivirla desde una forma que desde una figura. Porque el que vive desde una forma, el símbolo es lo que no es en tanto es enunciativamente, lo que es decir, haciendo de los espacios-tiempo simbólicos; mientras que vivir desde una figura, hace que el símbolo sea la náusea de la realidad. Y si sangra, importa.

Proceso Solsticial de fenómenos simultáneos: la generación como estudio generacional en las lecciones de la Historia Universalista como evento local de la Erkunde.

El proceso solsticial terrestre tuvo evidencias que marcó como dialécticas-ruptura en la historia de la civilización, FGW Hegel. Estas fueron resumidas como tres oleadas civilizatorias por Alvin Toffler.

El problema de la civilización como mediación productiva de otra naturaleza es mencionado por Gordon Childe y es el principal meollo de la crítica del trato con el ambiente terrestre en Marx.

Toffler no es ajeno a estos debates.

El fin de la civilización es visto como el comienzo de una nueva civilización, puesto que la recopilación de datos indica que en otra época donde se terminaba el mundo como se conocía, quedaban pocos sobrevivientes que diezmados tenían que reconstruir el mundo.

Pero un ser que tiene como existencia explorar, recopilar y analizar información, es lógico que alguien le haya dicho “pueblen el mundo y multiplíquense”.

Entonces, el comienzo de una nueva civilización es el inicio de una nueva dialéctica dentro del proceso natural general de la dialéctica-ruptura del proceso solsticial. Como una continuidad del mundo germánico que llegó a su fin y que comience como mundo global cosmopolita -si querés denominarlo así-.

Esta torre de babel horizontal en el mundo permite la interconexión online de la exploración, la recopilación y análisis de datos como si fuese el Hombre una Mars Pathfinder.

El proceso solsticial ha sido estudiado desde los Albores civilizatorios. Aparece en la Biblia. Se evidenció como siete plagas en Egipto como evento cósmico en el ambiente de la extranaturaleza terrestre dentro de la Naturaleza de la Creación.

El Jardín del Eden es el marco de entrenamiento del ser en lo bueno y lo malo, separando sutílmente lo fino de lo grueso con delicadeza, lo que es decir, con la sapienza suficiente.

El homo Sapiens Sapiens tiene la capacidad cerebral para entender este análisis de datos provenientes de la información recopilada dentro de una episteme que tiene sus derivaciones epocales.

¿Detener el Proceso Solsticial? ¿Amortiguarlo? Estas preguntas pre-bíblicas que aparecen desarrolladas en la Biblia -por eso su preexistencia-, son las que por 2600 años quitaron el sueño de las grandes mentes de la Tierra.

Todas las leyes de la física, todas las leyes de la morfología, todas las leyes de la naturaleza de la Erkunde son pensadas en función de este proceso solsticial.

Pero este proceso solsticial tambíen puede ser pensado positivamente. Puede pensarse como una generación astronómica, como una germinación cósmica.

Para esta episteme y su Erkunde -cosmovisión y pensamiento abstracto de esta episteme- es un fenómeno enunciable. Se sabe de su existencia desde antes de la existencia de la forma Hombre. Pero como fenómeno, en su ontología enunciativa, es más que una fuerza; es algo de otro tenor; algo que en el Antiguo Egipto, por lo menos, Moisés identificó como la interacción de siete fenómenos simultáneos rizomáticos, que se expresaban en una mediación y se evidenciaban como plagas.

Y la generación es la última figura fenomenológica pero no la que sucede a lo último. Es la piel de un efecto de una superficie, que tiene al menos siete estratos.

Ahora bien, si en la Historia Universo-local y sus lecciones, la misma figura aparece una y otra vez y todavía no ha sido dilucidada su procedencia ni su potencia, será porque la existencia de quien la analiza actúa en la exploración, recopilación y análisis como símbolo, lo que es decir, actuando en una naturaleza como si fuera otra naturaleza. Es como si le estuviéses haciendo el trabajo a alguien más. Como si la vida sagrada sea consagrada a un instructivo a seguir como receta de cocina. Será que entre los 2600 años de la última etapa epistémica y el conocimiento bíblico acumulado, se estudia un fenómeno por su declamación y no por su contenido; como forma y no como figura; porque las figuras que hacen formas de ese fenómeno como ontología de lo cierto, hacen de su existencia algo simbólico, con lo que todos los datos procesados de la información trabajada es simplemente, simbólica.

Es como partir del supuesto que la llanura pampeana es templada, cuando lo que tiene de templado es a causa de la interacción de las fuerzas que llegan del Planalto Brasileño y del Macizo escalonado Patagónico. Las pampas no son templadas en sí mismas, sino que se encuentran en un embudo cuyo núcleo es un abismo ambiental, una zona de riqueza ambiental proporcional a su fragilidad ecológica e inestabilidad geológica. Porque si la montaña tiene una orogenia de choque de placas, en el corredor del Paraná hasta el Nordeste Brasileño existe una fractura del Macizo que mantiene la llanura suspendida en una hendidura que corta el macizo a lo largo. No es casual que se instale allí una Cuenca hídrica de gran magnitud y que haya un reservorio de aguas subterráneas como depositario de un gran hueco que subyace debajo del suelo inmaculado. Por eso la gran sequía. Porque tierra arriba y tierra abajo se han extremado los ambientes, se ha interrumpido el fluir sedimentario desde Misiones y la distribución y circulación de las aguas en la Cuenca del Paraná se está desnivelando. Será que el calor de la tierra está quemando las reservas de agua de la fractura del subsuelo.

Lo que podemos decir, y que forma parte de las formas enunciadas, es que la generación cósmica es estudiada con una episteme equinoccial o ecuatorial de otra naturaleza, aplicable a un mundo que se maneja de otra manera.

¿Será que la capacidad cerebral de la Erkunde como Cosmos Conocido, explora, recopila y analiza en la experiencia, pero sigue partiendo del mismo criterio epistémico? ¿Será que la vida como efecto simbólico aún más allá de la voluntad, sigue siendo un problema de la episteme alienada geográficamente, no por referencia aposteriori, sino por referente apriorista?

Cuando la terraformación es de otra naturaleza, instalándose en fuerzas conocidas pero que aplican a otro contexto planetario. De la pisada como figura a la huella como símbolo epistemológico.

Si la mediación entre las figuras es la terraformación con criterios de otra tierra, entonces el desarrollo de las fuerzas productivas siempre, sea cual sea, es simbólico. Este es el pasaje de las figuras a los símbolos epistemológicos.

Puesto que la mediación es un símbolo de figuras. Porque la tecnificación son herramientas antropocéntricas de otro planeta simil tierra.

No es simbólico en el sentido que señala algo y no tiene efectos en la materialidad, sino que es simbólico en la medida que tiene efectos en la materialidad y no encuentra explicaciones positivas a lo que resulta puesto que todo evento utiliza mecanismos de otra naturaleza en el ambiente terrestre de la Naturaleza del cosmos.

Ahora bien, ¿cómo aprendió a terraformar con criterios de otra tierra, el planeta Tierra, la forma hombre como figuras en sociedad?

La teoría de la Creación del Hombre y la teoría de la Evolución son las dos maneras de entender qué pasa con el antropocentrismo ambiental. Porque el antropocentrismo solamente es aceptado como Hombre que cuenta lo que hace en el ambiente terrestre de la Naturaleza.

Pero, ¿y si las fuerzas que el Hombre utiliza son fuerzas que aplican a otro planeta y no a este planeta?

Esto no quiere decir que el Hombre vino de otro planeta. Sino que el uso de las fuerzas hechas cosas aplican en otro contexto planetario y no en el que tenemos.

La extranaturaleza de las condiciones productivas del Hombre permite pensar y figurar que instalarse en las fuerzas extranaturales no necesariamente te hace actuar en la naturalidad.

¿Enseñanza de maestros de otro lugar? Aquí no hablamos de marcianitos verdes ni de personitas grises. Simplemente decimos que la combinación de fuerzas que el Hombre utiliza como poleas ambientales no son aplicables a este planeta y que en otra realidad planetaria, quizás sean mediaciones progresistas.

Es como pensar que las Nuevas Europas tienen las mismas condiciones Europeas tanto en el Sur como en el Norte. Y como tierras en el medio de macizos, como tierras de embudo, lo que tienen de fértiles lo tienen de frágiles.

Ahora pensarlo en relación a la Tierra. Toda acción del Hombre en el planeta es simbólica en la medida que cada cosa que hace destruye el lugar que ocupa.

Es como que cualquier cosa que diga, a favor o no del Orden, me quedaré sin trabajo. Este deterioro no es explicable en un mundo que necesita de Einsteins y Mozarts.

A menos que la naturaleza de las fuerzas extranaturales que son mecanizadas epistémicamente por el Hombre son de otra naturaleza en los eventos cósmicos ambientales de la extranaturalidad desde la Naturaleza de la Creación del mundo conocido como Erkunde.

Cuando el referente está adentro y la referencia como entorno sufre el cercamiento de la sociedad. ¿Terraformar la Tierra con el pensamiento de otro planeta simil tierra? Sería como pampeanizar las pampas con criterios agrícolas del Hemisferio Norte.

El movimiento dialéctico en la Fenomenología del Espíritu no es la circularidad de un espacio apriori o la pendulación de una elección aposteriori.

La dialéctica es el movimiento-ruptura del Estado del ser, como capturando la imagen-movimiento constituyendo una imagen-objeto de contemplación que sea plausible de codificar mediante enunciaciones. El despliegue de las cosas espacialmente es de la cosa como lugar-acción-hecho-ser.

A la relación por oposición entre sociedad y naturaleza hay que escindir este vínculo, puesto que le quita materialidad a la relación social que emerge de la transformación de los elementos cuando dos o más personas interactúan con la realidad.

Esto quiere decir que la tecnología es una relación de producción. Y las fuerzas productivas son las habilidades en la acción, posibles, plausibles o probables de un ser.

Ahora bien, que el proceso revolucionario sea embrionario quiere decir que el análisis siempre es de la naturaleza como evento cósmico en lo ambiental como mediación de la acción. Como mediación en una relación de fuerzas hecha cosa, en función de las capacidades de la superestructura económica y la base social.

El problema de este análisis es que el avance del conocimiento, o un cambio en los sujetos que pueden incorporar a la manera que manejan los elementos como recursos, hace que las fuerzas productivas se desbalanceen y esto inexorablemente impacte en las relaciones de mediación del ambiente en la producción social. Y es en ese sentido que se pasa por un momento de crisis, de reestructuración de las relaciones, del mundo invertido de las ideas como concepto en acto.

Pero esta rebelión dentro de la sociedad, estas fuerzas actuantes como subjetivaciones, son desplazamientos horizontales en la relación con el ambiente.

Pero aún siendo relaciones horizontales en la concreción social, se producen como resultados el deterioro de los términos de la mediación por degradación del Medio que constituye la acción-hecho-ser-lugar como relación de producción.

Así, las fuerzas productivas son la operacionalización, el discurso de investigación de la experiencia de la conciencia en el mundo. Y las relaciones sociales de producción son el dimensionamiento de la sociedad en el Medio como mediación.

Que el espacio sea pensado indirectamente es porque se sublima con la historia interna del desenvolvimiento de la sociedad como fuerza productiva evolutiva. Pero lo que preocupa desde la economía como relación con la naturaleza, como instalarse en las fuerzas que se bifurcan y que hacen que el Hombre sea el Medio, es la relación que constituye la acción-lugar-hecho-ser, entonces, de esta manera, es una economía política del evento cósmico en el ambiente de la extranaturalidad desde la Naturaleza de la Creación.

La problematización de la figura es terminar de usar como forma a la sociedad, homologándola con Hombre, para hablar de Hombre como relación, como acción-ser-hecho-lugar. De esta manera, el Hombre como evento es la relación de re-pulsión de dos o más seres en la materialidad. Y en este sentido práctico, es una sociedad como figura. Es lo más cercano a la rostridad. Porque así, hay que desplegar en el movimiento-ruptura qué de la sociedad hace que el Medio deje de ser la mediación en la concretud, de manera concreta y no en el análisis indirecto escisivo del espacio como continente. Como si la sociedad pudiese ser vislumbrada ajena a su condición en el ambiente de la Naturaleza.

Restituyendo la sociedad a su lugar en el ambiente, hace que la producción deje de ser una forma de acercarse a la Naturaleza para ser la figura mediante la cual la sociedad construye la mediación en acto para poder ser sociedad. Sino sería el Hombre y el Medio, como Ortega Y Gasset. Porque la circunstancia estaría por fuera de la voluntad, cuando es en la coyuntura que se constituye la voluntad. Es en el afuera intempestivo donde el afuera se torna afuera-ruptura. Y el ser-acción-lugar-hecho es también existencia, en el sentido que el Medio no es la historia externa de la sociedad sino que la historia interna es el medio como relación de una sociedad y la historia externa es cómo los sujetos ponen en juego sus deseos por intercontrol mútuo, haciendo del referente ya no el entorno que nos rodea sino el cercamiento que le ponemos a la realidad en la relación de contrato. Por eso, el contrato es el referente apriori porque es la mediación de la relación, pero se expresa en las acciones en acto de los sujetos. En consecuencia, la mediación siempre es embrionaria, puesto que es el resultado de lo que los sujetos deciden. Y la historia de las decisiones sociales, científicas, culturales, políticas y económicas son la verdadera espacialidad indirecta, con lo cual son acumulativas y evolutivas solamente en la medida en que son la adjetivación como formas de las figuras objetivas; son adjetivaciones como positividades sociales, pero la verdadera sustantivación es en la mediación del afuera en el adentro como ser-hecho-lugar-acción-existencia.


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