fatal accidente seis muertos en acceso oeste.

SEIS PERSONAS PERDIERON LA VIDA EN UN CHOQUE MULTIPLE ENTRE UN CAMION Y UN COLECTIVO EN LA AUTOPISTA DEL OESTE  EN EL PARTIDO DE MORENO.

CUANDO EL CONDUCTOR DEL CAMION PERDIO EL CONTROL SOBRE EL VEHICULO E INVISTIO DE FRENTE AL COLECTIVO. EL JUEVES POR LA NOCHE. SEIS PERSONAS MUERTAS ENTRE ELLAS DOS MENORES DE EDAD DE ENTRE CINCO Y SIETE AÑOS QUE VIAJABAN EN EL MICRO DE LARGA DISTANCIA. CON DESTINO A GENERAL BELGRANO. SEGUN FUENTES POLICIALES VARIOS DE LOS TESTIGOS DECLARARON EN LA COMISARIA SEXTA DE MORON QUE EL CHOFER DEL CAMION IBA ALCOHOLIZADO Y POR ESO PERDIO EL CONTROL SOBRE EL MISMO. RAPIDAMENTE SE HICIERON PRESENTES EN EL LUGAR AMBULANCIAS DEL SAME POLICIAS PARAMEDICOS Y BOMBEROS. QUIENES INTERVINIERON EN AYUDA DE LAS PERSONAS ATRAPADAS CON HERIDAS CORTANTES. FAMILIARES DE LAS VICTIMAS SE HICIERON PRESENTES EN EL LUGAR DEL HECHO HORAS DESPUES DEL TRAGICO ACCIDENTE.

Flavia Montiel.

YPF UNA EMPRESA SIN CONTROL

LA NUEVA PETROLERA MIXTA DE CAPITAL ESTATAL Y PRIVADO SERA UNA SOCIEDAD ANONIMA POR LO CUAL ESCAPA A VARIOS CONTROLES COMO LA IGJ ENTRE OTROS ENTES ¡¿QUIEN CONTROLA A LA EMPRESA MAS GRANDE DEL PAIS.

LA NUEVA YPF MIXTA VA A ESCAPAR A VARIOS CONTROLES FUNDAMENTALES DE TODAS LAS EMPRESAS DE CONTROL ESTATAL. LA NUEVA YPF DE MAYORIA ACCIONARIA ESTATAL NO VA A TENER CONTROLES DE TODOS SUS RECURSOS LOS CUALES PODRIAN CAVER EN SOSPECHA DE CORRUPCION FALTA DE INVERSION ENTRE OTROS TEMAS DE IMPORTANCIA LO MISMO PASO CON AEROLINEAS ARGENTINAS Y AUSTRAL LA EMPRESA AEREA DA PERDIDAS TODOS LOS DIAS Y ES MANEJADA POR LOS QUE AHORA MANEJAN YPF COMO POR EJEMPLO EL VICE MINISTRO DE ECONOMIA AXEL KICILOF EL SUPER VICE MINISTRO DE ECONOMIA LA NUEVA JOYA DEL KIRCHNERISMO. SERIA IMPORTANTE QUE LA EMPRESA LA MANEJEN PERSONAS EXPERTAS EN EL AREA Y NO POLITICOS DE TURNO PUES QUE ESTO LLEVA AL FRACASO DE LAS MISMAS YA QUE NO ESTAN CAPACITADOS PARA GOBERNAR TAMAÑA EMPRESA Y RECURSOS ESTRATEGICOS PARA EL PAIS CITAR EJEMPLOS COMO LA PAPELERA MASSUH QUE EL INTERVENTOR FUE GUILLERMO MORENO EL ACTUAL SUPER MINISTRO. PODRA EL GOBIERNO HACER UNA GESTION EFECTIVA EN YACIMIENTOS PETROLIFEROS FISCALES. COMO LO HIZO BRASIL CON PETROBRAS.

RICARDO GONZALEZ

La Ingratitud

En todo el mundo existen las personas ingratas esas que cuando te necesitan sos  el mejor del mundo cuando y cuando no te necesitan mas no te dan ni la hora, como dice el dicho ladron que roba a ladron tiene 1oo años de perdon hay que jugarles con la misma moneda sin reconcor alguna y no buscar venganza que no sirva de nada

Ferrobaires

Ferrobaires

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Locomotora con logo de la UEPFP.

Tren de Ferrobaires en Dolores.

Interurbano de Ferrobaires.

La Unidad Ejecutora del Plan Ferroviario Provincial (UEPFP) es una empresa pública argentina propiedad de la provincia de Buenos Aires. Actualmente usa como nombre comercial Ferrobaires, juego de palabras entre ferrocarril y Buenos Aires. Transporta anualmente un promedio de 1.500.000 pasajeros. Creada el 15 de enero de 1993 por el decreto provincial 99/1993, heredó de Ferrocarriles Argentinos la prestación del servicio interurbano de pasajeros tanto en su provincia de origen como en la vecina provincia de La Pampa en parte de las líneas Roca, Sarmiento y San Martín de la red ferroviaria argentina a través de un convenio ratificado por la ley provincial 11.547.[1] Además de los servicios regulares, corre también un tren especial, El Marplatense, a la ciudad de Mar del Plata, principal puerto y polo turístico de la provincia.

En concreto, fueron transferidos a la provincia de Buenos Aires a través de los decretos nacionales 1168/1992 y 770/1993 los corredores “Plaza Constitución – Bahía Blanca; Constitución – San Carlos de Bariloche; Plaza Constitución – Quequén; Plaza Constitución – Bolívar, Olavarría – Bahía Blanca; Once – Toay; Once – General Pico; Once – Lincoln – Lincoln – Villegas, Lincoln – Pasteur; Once – Villegas; Once -Darragueira; Retiro – Alberti; Retiro – Junín; Federico Lacroze – Rojas, con exclusión del corredor Plaza Constitución – Mar del Plata – Miramar” y “General Altamirano – Mar del Plata – Miramar, incluyendo la rehabilitación del sector General Guido – General Madariaga – Vivoratá“.

Inicialmente muchos servicios que prestaba Ferrocarriles Argentinos fueron cancelados y suspendidos, agravándose aún más la situación por la crisis de 2001, pero en la actualidad han sido reactivados muchos de ellos, incluyendo uno de los trayectos más largos que recorre Ferrobaires, el que va desde Plaza Constitución, en la Ciudad de Buenos Aires, hasta Carmen de Patagones, en la frontera con la provincia de Río Negro. Si bien en un principio la UEPFP fue pensada como un organismo de transición hasta la privatización del servicio, se fue manteniendo con los años y actualmente no hay mayores cambios planeados, aunque en el pasado hubo algunos intentos de venderla a algún inversor privado por parte del gobierno provincial. Una particularidad es que las formaciones de Ferrobaires mantuvieron el esquema de colores que heredaron de Ferrocarriles Argentinos, con mínimos cambios.

A 2006 Ferrobaires padece graves problemas de mantenimiento de su parque de locomotoras, lo que ha motivado mayores reducciones en los servicios prestados y frecuentes demoras y cancelaciones. Tras meses de negociaciones con el gobierno nacional,[2] el 8 de febrero de 2007 se firmó un convenio entre los estados nacional y bonaerense estableciendo la transferencia de los servicios concesionados a la Unidad Ejecutora del Plan Ferroviario Provincial[3] promulgado el 13 de julio de 2007 a través de la ley provincial 13.705 y el decreto provincial 1475/2007.[4] A través del convenio se crearon una Unidad de Gestión Operativa y una Unidad Operativa de Transferencia destinada a que “se efectúen inventarios, estados patrimoniales, programas de mantenimiento, relevamiento de personal y toda otra acción que resulte conducente” en un plazo de 180 días prorrogable. Las partes se comprometieron a mantener en operación todos los corredores concesionados entre 1992 y 1993 además de garantizar la estabilidad laboral de los empleados de Ferrobaires en el traspaso.

Guerra de Independencia de la Argentina

Guerra de Independencia de la Argentina

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Guerra de Independencia de la Argentina
Suipacha.jpg
La Batalla de Suipacha fue la primera victoria del Ejército Argentino.

Fecha 1810 a 1825
Lugar América Austral
Resultado Victoria patriota. Independencia de la Argentina (la Patagonia, si bien fue independizada, no pertenecería al estado hasta la Conquista del Desierto.)
Beligerantes
Bandera Argentina.png Provincias Unidas del Río de la Plata Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg España[. 1] [. 2]
Comandantes
Antonio González Balcarce
Manuel Belgrano
José Artigas
José Rondeau
José de San Martín
Martín Miguel de Güemes
Guillermo Brown
José Manuel de Goyeneche
Manuel Cabañas
Gaspar de Vigodet
Joaquín de la Pezuela
José de la Serna
Mariano Osorio
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Campañas de la Guerra de independencia de la Argentina
Primera campaña al Alto PerúCampaña al ParaguayExpediciones Libertadoras de la Banda OrientalSegunda campaña al Alto Perú • Republiquetas • Tercera campaña al Alto PerúGuerra gauchaCampaña Libertadora de ChileCampaña Libertadora del Perú

Se denomina Guerra de Independencia de la Argentina o de las Provincias Unidas del Río de la Plata al conjunto de combates y campañas militares ocurridos en el marco de la Guerra de Independencia Hispanoamericana, en los que participaron fuerzas militares de las Provincias Unidas del Río de la Plata, un estado que sucedió al Virreinato del Río de la Plata y que antecedió a la República Argentina.

Los bandos enfrentados suelen ser identificados como patriotas y realistas, ya que se trató de un enfrentamiento entre quienes defendían la autodeterminación de su patria y aquellos que defendían la continuidad de la dependencia de la América española del rey de España.[. 3] [1]

Sólo una parte menor de estos enfrentamientos tuvo lugar en el territorio de la actual Argentina. La mayoría ocurrió en los territorios del antiguo Virreinato del Río de la Plata que al finalizar la guerra quedaron fuera de las Provincias Unidas, o en otras regiones de América del Sur que nunca pertenecieron a ese virreinato, tales como Chile, Perú y Ecuador. No obstante, en todos los casos se considera que los bandos enfrentados luchaban no solamente por la situación en esos territorios, sino también por la soberanía nacional sobre el territorio que había pertenecido al Virreinato del Río de la Plata. También hubo enfrentamientos en el mar, en algunos casos en aguas muy alejadas del continente americano.

Se pueden distinguir tres frentes militares principales:

La guerra duró quince años y terminó con la victoria de los independentistas, que lograron consolidar la Independencia de la Argentina y colaboraron en la de otros países de América del Sur.

Contenido

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[editar] Antecedentes

El Virreinato del Río de la Plata, perteneciente al Imperio español, fue creado en 1776 con territorios que habían pertenecido al Virreinato del Perú,[2] y que poco después se reorganizaron en ocho provincias: La Paz, Cochabamba, Chuquisaca o Charcas, Potosí, Salta, Córdoba, Paraguay y Buenos Aires y cuatro gobernaciones Moxos, Chiquitos, Misiones y Montevideo. La capital del virreinato estaba en la ciudad de Buenos Aires.[3]

Con excepción de la conquista portuguesa de las Misiones Orientales en 1801, que tuvo una respuesta militar limitada e insuficiente por parte de España, el territorio permaneció en paz interna y externa hasta 1806. Ese año y el siguiente se produjeron las llamadas Invasiones Inglesas, en las que tropas británicas ocuparon brevemente Buenos Aires, Montevideo y otras plazas de la Banda Oriental. Fueron expulsadas por la reacción de la población local, que luchó en defensa de ambas ciudades organizándose en milicias. Éstas alcanzaron un total de 7.253 hombres en octubre de 1806, y aunque aumentaron ligeramente antes de la Segunda Invasión Inglesa (1807), se vieron muy disminuidas cuando la amenaza británica desapareció.[4]

El súbito contacto con los conflictos políticos europeos, la influencia ideológica de la Ilustración y el ejemplo de la Revolución francesa y de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos generaron una actividad política inusitada y creciente en los años que siguieron a las invasiones británicas. La falta de respuestas de parte de la metrópoli española a los pedidos de auxilio de su colonia y el exitoso rechazo de las poderosas invasiones sin ayuda externa hicieron que la población local, especialmente de Buenos Aires, adquiriera un alto grado de conciencia política.[5] La falta de respuesta desde la metrópoli a los crecientes reclamos de autonomía económica llevó a la burguesía mercantil de Buenos Aires a formar parte de los grupos que buscaban un cambio sustancial en la relación con España, dotando a estos de poder económico.[. 4] [6]

En el contexto de esa creciente autoconciencia política y social, la noticia de la invasión francesa a España y el destronamiento del rey Fernando VII catalizaron un aumento de los conflictos internos en el Río de la Plata. Diversos experimentos políticos como el carlotismo,[. 5] [7] aunque lograron reunir adhesiones, no pudieron vencer la fidelidad de la población a España y la desconfianza y rechazo a la hegemonía portuguesa. Mientras en la metrópoli tenía lugar la guerra contra la invasión francesa, el virreinato permaneció fiel a la autoridad de la Junta Suprema Central, el cual, aglutinando a las diversas juntas de gobierno surgidas en la Península, gobernaba en España en nombre del depuesto rey Fernando, que permanecía prisionero en Francia.

Imitando la organización de la insurrección en España, se hicieron efímeros intentos de autogobierno por medio de juntas en Montevideo, Chuquisaca y La Paz. La primera duró nueve meses, extinguiéndose sin resistencia a fines de 1809, la segunda fue disuelta sin derramamiento de sangre, pero la de La Paz fue sangrientamente aplastada por una expedición enviada desde el Perú.[5] Fuera del Río de la Plata, hubo otra junta de gobierno en Quito, que fue vencida sin lucha.[8]

En Buenos Aires, la llamada Asonada de Álzaga, ocurrida el 1 de enero de 1809, fue derrotada militarmente ese mismo día, causando la disolución de varios cuerpos de milicianos de origen español que habían participado en la misma y fortaleciendo a las fuerzas criollas. El nuevo virrey del Río de la Plata, Baltasar Hidalgo de Cisneros, reorganizó los cuerpos urbanos de Buenos Aires, modificando su distribución.[9]

Durante los primeros meses de 1810, varios grupos conspiraban por separado para deponer al virrey y darse alguna forma de autogobierno. A mediados del mes de mayo, la llegada de la noticia de que casi toda España había caído en manos de los ejércitos de Napoleón Bonaparte y que había sido disuelta la Junta Suprema Central que gobernaba en España durante la invasión napoleónica, catalizó las discusiones políticas y causó el estallido de la Revolución de Mayo en Buenos Aires.[5]

[editar] La Primera Junta y la Junta Grande

Cornelio Saavedra, presidente de la Primera Junta.

Como resultado de la revolución, el 25 de mayo de 1810 se estableció la Primera Junta de Gobierno presidida por un criollo, Cornelio Saavedra, la cual pretendió imponer su autoridad sobre todo el Virreinato del Río de la Plata como sucesora legítima del virrey.

El 27 de mayo la Junta envió una circular a las principales ciudades del virreinato en la que se informaba de los hechos, se exigía acatamiento y se solicitaba el envío a la capital de un diputado por cada ciudad y villa.[10]

Pese a que – a poco de formada – la Junta supo que en España la autoridad había sido asumida por un Consejo de Regencia, continuó exigiendo acatamiento a su autoridad y negándosela al Consejo, ya que éste había sido electo sin consentimiento de los americanos. Tampoco la reunión de las Cortes Generales del Reino que sancionó la constitución española de 1812, en las que la representación de los territorios americanos era claramente inferior a la que su población ameritaba, modificaría la negativa de las autoridades locales a reconocer a cualquier potestad superior a ellas.[11] [12]

Durante todo este primer período, España estuvo casi enteramente bajo el control de las fuerzas de Napoleón Bonaparte, y la posibilidad de que la Regencia enviara ayuda militar eficaz a sus defensores en América fue desdeñada por el gobierno revolucionario.

Así como la Primera Junta pretendió extender su autoridad a todo el virreinato y difundir la revolución por toda la América española, la Junta Grande que la sucedió extendiendo la representación en el ejecutivo a los representantes del interior, en sus diferentes etapas – diferenciadas por la mayor o menor influencia de los grupos dirigidos por Cornelio Saavedra y Mariano Moreno – mantuvo esa política y la actitud militar expansiva del gobierno.[13]

Recién a mediados de 1811, al conocerse en profundidad el alcance de la completa derrota sufrida en el Alto Perú, la Junta adoptó una actitud más prudente.[12] Pero no sobrevivió a este cambio: en septiembre de 1811 fue reemplazada por el Primer Triunvirato, que con la excusa de centralizar el ejecutivo en pocas personas para asegurar la gobernabilidad, concentró el poder de decisión en torno a los intereses de Buenos Aires.[14]

[editar] Creación del Ejército Argentino

La Guerra de Independencia se inició el mismo día 25 de mayo de 1810, en que culminaba exitosamente la Revolución de Mayo: el mismo documento que exigía la formación de la Primera Junta de gobierno también reclamaba la remisión de un ejército al interior del abolido Virreinato del Río de la Plata,[15] exigencia que fue incorporada al acta de formación de la Junta:

“(…) instalada la Junta, se ha de publicar en el término de 15 días una expedición de 500 hombres para auxiliar las provincias interiores del reino, la cual haya de marchar a la mayor brevedad …”[16]

Dos días más tarde, en la circular dirigida a las provincias exigiendo el reconocimiento a su autoridad y pidiendo el envío de diputados a Buenos Aires, la Junta manifestaba que enviaría “una expedición de 500 hombres para lo interior con el fin de proporcionar auxilios militares para hacer observar el orden, si se teme que sin él no se harían libre y honradamente las elecciones de vocales diputados.”[17]

En consecuencia, el día 29 de mayo ordenó una reorganización general de las fuerzas de la capital: los batallones pasaron a ser regimientos con 1.116 plazas cada uno y se estableció una rigurosa leva de los vagos y desocupados de entre 18 y 40 años para cubrir las vacantes.[18]

Los distintos ejércitos de que dispusieron los gobiernos rioplatenses se originaron en las fuerzas de milicias urbanas de Buenos Aires. Como consecuencia de las reformas de Cisneros, el ejército del virreinato en la ciudad de Buenos Aires estaba conformado en mayo de 1810 por siete batallones de infantería: los batallones N° 1 y 2 de Patricios, Arribeños, Montañeses, Andaluces, los Granaderos de Terrada y el Batallón de Castas; el Cuerpo de Artillería Volante y los Húsares de Pueyrredón.

Existían también varios cuerpos de veteranos, que ascendían a casi 1.000 hombres, incluidos el Fijo de Infantería, los Dragones y los Blandengues de la Frontera.[19] Excepto estos últimos, cuya recluta se basaba principalmente en criollos, todos estos cuerpos veteranos serían desmantelados ese mismo año.

En total, eran 4.145 hombres: 3.128 de infantería, 555 de caballería y 462 de artillería. Antes de fin de año se les sumó un nuevo regimiento, el Regimiento América o de la Estrella.[20]

A estas fuerzas habría que sumarle otras que nunca formaron parte –como tales– de las fuerzas de las Provincias Unidas, como las unidades estacionadas en Montevideo, diversos cuerpos de defensa de la frontera indígena, y los 500 hombres que habían marchado en octubre de 1809 a sofocar las revueltas de Chuquisaca y La Paz al mando de Vicente Nieto.[21] En años posteriores, estas tropas combatirían en su mayor parte en las filas realistas.[22] [23]

Si bien la tropa era numerosa, no tenía otra experiencia que las Invasiones Inglesas, y desde entonces habían sido adiestrados por oficiales tan inexpertos como los soldados. Los primeros comandantes fueron oficiales de graduación inferior o civiles, puestos al frente de las tropas por razones políticas o por su carisma personal, no por su capacidad militar.[24]

[editar] Armamento y técnica

Las tecnología disponible y las tácticas utilizadas por los ejércitos serían comunes tanto para las fuerzas patriotas como para las realistas, y no cambiarían mucho a lo largo de todas las campañas. Los ejércitos de la época estaban distribuidos en tres armas: infantería, caballería y artillería. No había cuerpos de apoyo, que recién aparecerían con las campañas de San Martín, aunque sí jefes de la especialidad de ingenieros.

La infantería solía ser la más numerosa, armada de fusiles a chispa de avancarga y ánima lisa – muy lentos y complejos de cargar – y bayonetas para el combate cuerpo a cuerpo; los oficiales disponibles desde en un principio tenían experiencia en el manejo de tropas de infantería, lo que hacía su uso preferible al de las otras armas.[25]

La caballería era poco numerosa en un principio, dado que había sido escasa en los regimientos levantados sobre la base de las milicias urbanas de Buenos Aires y a que los criollos desdeñaban la caballería. Su uso eficaz, limitado a operaciones de protección de los flancos de las formaciones de infantería,[25] se veía limitado por la carencia de un entrenamiento adecuado en maniobra y táctica, y en razón de que los criollos preferían las carabinas y consideraban a la lanza como un arma indígena; lo cual —teniendo en cuenta las características de las armas de fuego de la época— era un claro error. Pero la recluta de milicias de caballería se extendería rápidamente entre la población rural del interior y su prestigio se incrementaría a partir de la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, cuerpo de caballería especializado en choques armados a gran velocidad.[26] A partir de ese momento, la superioridad de la caballería patriota se mantuvo durante el resto de la guerra, sustentada en la habilidad de sus jinetes.

La artillería de campaña manejaba pequeños cañones portátiles de bronce o cobre,[. 6] y requería una importante logística para proveerla de balas y municiones, y para transportar las piezas desarmadas. Las piezas eran ubicadas dentro de las formaciones de infantería, en uno a tres grupos. Su oficialidad era deficiente en un principio, apenas suplantada por artilleros de marina trasladados a tierra, pero posteriormente se instalaron escuelas de oficiales con gran preparación técnica.[25]

Las fuerzas auxiliares o irregulares eran en general de caballería, armadas en general con lanzas improvisadas, boleadoras, y a veces con armas de fuego cortas.[27] En el Alto Perú y en el Perú las fuerzas irregulares eran de indígenas de a pie, armados de macanas, garrotes y hondas.[28]

Los desplazamientos se realizaban en general a lomo de mula, excepto en zonas montañosas, en que las mulas eran utilizadas exclusivamente para transporte de carga, mientras los soldados de infantería marchaban a pie.[29] Las mulas habían sido el principal producto de exportación de varias zonas de las provincias de la Quebrada de Humahuaca hacia el sur,[30] pero la guerra se detuvo este tráfico y las mulas fueron destinadas masivamente a los ejércitos en campaña.[31]

Las técnicas de combate eran generalmente muy simples: ataques frontales con el grueso de la infantería, apoyados por la artillería, mientras la caballería protegía los flancos o intentaba rodear a las fuerzas enemigas. Solamente las fuerzas irregulares llevaban adelante operaciones tácticamente más imprevisibles, lo que explica su notable éxito.[32]

Durente los tres primeros años de guerra, ambos bandos combatirían bajo la bandera de España.[33]

[editar] La revolución en el Interior

La circular del 27 de mayo fue enviada a todas las ciudades y villas del virreinato. Las del interior de la actual República Argentina acataron a la Junta, incluidas Mendoza y Salta, cuyos gobernantes coloniales la desconocieron;[10] el único cabildo que no lo hizo fue el de Córdoba, lo que obligaría a la Junta a hacerse obedecer por la fuerza, iniciando la Guerra de la Independencia.

Las ciudades del Alto Perú no tuvieron oportunidad de pronunciarse antes de que sus gobiernos lo hicieran en forma negativa. El único caso de una villa en el Alto Perú que reconoció tempranamente a la Junta fue el de Tarija, que eligió también su diputado.[. 7] [34]

La primera ciudad en recibir la circular fue Montevideo, el 31 de mayo.[35] Al día siguiente, un cabildo abierto acordó reconocer la autoridad de la Junta de Buenos Aires, aunque aplazó el envío del diputado. Horas más tarde llegó a Montevideo la noticia de que en Cádiz se había establecido el Consejo de Regencia, que gobernaría el Reino hasta la liberación del monarca cautivo Fernando VII.[36] El Cabildo de Montevideo, presionado por las tropas desplegadas por el comandante del Apostadero José María Salazar, resolvió acatar su autoridad y desconocer a la Junta de Buenos Aires hasta tanto ésta no reconociera al Consejo de Regencia.[36]

Tras una infructuosa gestión del secretario Juan José Paso en Montevideo,[12] la Junta declaró las hostilidades contra los realistas de Montevideo, cuyo cabildo también rompió relaciones con Buenos Aires el 15 de junio.[37]

Montevideo resultaba una seria amenaza para Buenos Aires: aunque la relación de fuerzas militares de tierra era favorable a los revolucionarios porteños, allí se hallaban acantonados la mayoría de los veteranos del virreinato. Entre las milicias que guarnecían Montevideo se hallaban el Regimiento de Voluntarios del Río de la Plata, el Regimiento de Cazadores de Infantería Ligera y el 1° Escuadrón de Húsares, todos ellos creados en Buenos Aires. Dirigidos por Prudencio Murguiondo, se sublevaron el 12 de julio y exigieron la destitución del comandante naval de la ciudad, pero el movimiento fue desbaratado por el gobernador Joaquín de Soria.[37]

En cambio, la relación de fuerzas navales era abismalmente favorable a Montevideo: los pocos buques de guerra surtos en Buenos Aires habían sido autorizados a retirarse a Montevideo en medio de las negociaciones con esa ciudad y la mayoría de los oficiales había adherido al Consejo de Regencia: la Junta no tenía fuerza naval alguna. El dominio del estuario permitiría a Montevideo eventualmente bloquear a la capital revolucionaria y el control de un puerto de aguas profundas aseguraría el abastecimiento de sus fuerzas y sería el destino seguro de cualquier expedición realista.[37]

Otro caso especial fue el de Asunción, capital del Paraguay, que recibió con desagrado al enviado de la Junta, el coronel José de Espínola y Peña, que tenía mala fama en esa provincia. Dado que el gobernador había recibido la noticia de la instalación del Consejo de Regencia –y de su jura en Montevideo– el 24 de julio se reunió un cabildo abierto que juró obediencia al Consejo de Regencia y rechazó el movimiento revolucionario porteño, aunque conservando relaciones amistosas con la Junta de Buenos Aires.[10] Espínola y Peña regresó a Buenos Aires convencido de que existía un poderoso foco revolucionario en Asunción, y de que bastaría una expedición revolucionaria de 200 hombres para apoyarlo y unir al Paraguay con el resto del antiguo virreinato.[38]

[editar] Contrarrevolución en Córdoba

Artículo principal: Contrarrevolución de Córdoba

El mismo día de la instalación de la Primera Junta, el derrocado virrey Cisneros envió un mensaje secreto a su antecesor, Santiago de Liniers, que se hallaba en Córdoba, en que le encargaba la dirección de la resistencia contra la Revolución.[39]

En varias reuniones en casa del gobernador Juan Gutiérrez de la Concha se encontraron — entre otros — el ex virrey Liniers, el obispo Rodrigo de Orellana y el deán de la catedral Gregorio Funes, que adhería a la Junta.[40] Allí se enteraron del mensaje de Cisneros y de la circular de la Junta que exigía al gobernador y al cabildo cordobés su acatamiento a la misma.[40]

Antes de que se tomase alguna decisión — el 14 de junio — se supo de la instalación del Consejo de Regencia. Liniers se decidió por el desconocimiento de la Junta, y junto a sus compañeros, excepto el Deán Funes, decidieron rechazar la autoridad de la Junta y prepararse para la resistencia. El 20 de junio, el Cabildo, con la presencia del gobernador juró fidelidad al Consejo de Regencia.[41]

El mismo día 20, en Buenos Aires, el ex virrey Cisneros y los oidores de la Real Audiencia fueron arrestados y embarcados hacia las islas Canarias, por haber jurado en secreto al Consejo de Regencia y haber promovido la contrarrevolución en Córdoba.[42]

Liniers y Gutiérrez de la Concha alistaron milicias urbanas y milicianos reclutados en la campaña por el coronel Santiago Allende. De acuerdo al Reglamento de milicias de 1801, existía en Córdoba el Regimiento de Voluntarios de Caballería de Córdoba, con un total teórico de 1.200 plazas. Los preparativos llegaron a verse muy avanzados, y se reunieron 1.500 hombres y 14 cañones.[. 8] [43]

A fines de julio, el gobernador de Córdoba reconoció la incorporación de esa provincia al Virreinato del Perú anunciada por su virrey José Fernando de Abascal, mientras que el cabildo cordobés se ponía bajo la jurisdicción de la Real Audiencia de Charcas.[44] [45]

El 13 de junio, la ciudad de Mendoza recibió la circular del 27 de mayo, casi al mismo tiempo que llegaba una comunicación de Gutiérrez de la Concha solicitando el desconocimiento de la Junta y el envío de tropas a Córdoba, bajo cuya dependencia se hallaba Mendoza. Un cabildo abierto reconoció la autoridad de la Junta y eligió un diputado para enviar a Buenos Aires, y simultáneamente decidió reemplazar al Subdelegado de Real Hacienda y comandante de armas, Faustino Ansay; éste aceptó los hechos y entregó una parte de las armas en su poder el día 28, pero esa misma noche dirigió un levantamiento, tomando el cuartel y reuniendo más de 200 soldados. Tres días más tarde, falto de apoyo, depuso su actitud y reconoció a la Junta.

Días después, Gutiérrez de la Concha volvió a reclamar armas y tropas, pero se le contestó negativamente. El comandante Ansay fue destituido de su cargo y enviado prisionero a Buenos Aires.[46]

En las otras ciudades y villas de la Intendencia de Córdoba del Tucumán, las autoridades vacilaron sobre la posición a tomar: en San Juan, el cabildo esperó hasta conocer la decisión de las demás ciudades, y solo el 7 de julio decidió reconocer a la Junta y elegir un diputado, aunque manteniendo el reconocimiento de las autoridades de Córdoba.[47] A principios de agosto, esa decisión fue acatada e imitada en las villas de San José de Jáchal y San Agustín de Valle Fértil.[48] El 18 de septiembre fueron remitidos 111 milicianos sanjuaninos para la Expedición Auxiliar, y posteriormente otros 100 hombres,[49] que se dirigieron a Buenos Aires.

También el cabildo de La Rioja evitó pronunciarse a favor de la Junta hasta el 1º de septiembre, cuando fue elegido diputado Francisco Antonio Ortiz de Ocampo, comandante en ese momento del recién formado Ejército del Norte y a quien la Junta ordenó que permaneciera en ese puesto.[10]

La excepción fue la ciudad de San Luis, que reconoció a la Junta apenas llegada la noticia de su formación, y que se negó a oponerle la resistencia ordenada por el gobernador Gutiérrez de la Concha. Ante el pedido de tropas hecho por la Junta, San Luis contribuyó con 400 soldados que marcharon a Salta.[50]

[editar] Expedición de Auxilio a las Provincias Interiores

La organización del ejército que debía marchar al interior fue encargada al vocal Juan José Castelli, quien reunió 1.150 hombres provenientes de los regimientos de infantería y caballería, tanto de las tropas milicianas como de los veteranos.[51] La artillería estaba compuesta de 4 piezas volantes y 2 obuses. La fuerza iba regularmente uniformada, con abundantes municiones y buen armamento, y con el sueldo pagado por anticipado, gracias a un empréstito obtenido del comercio por el vocal Juan Larrea.[52]

El 14 de junio, la Junta nombró comandante del Ejército al coronel de Arribeños Francisco Ortiz de Ocampo, elegido para la misión por ser natural de las provincias del interior y por su conocimiento del centro y norte argentino, adquirido durante sus viajes como comerciante.[53] Lo acompañaba como “mayor general” el teniente coronel Antonio González Balcarce.

A semejanza de los ejércitos de la Revolución francesa, estaba acompañado por Hipólito Vieytes como comisionado de la Junta, y por Feliciano Antonio Chiclana como auditor de guerra. El mando militar estaba sujeto al político y éste a la Junta a través de la Secretaría de Guerra, que ocupaba Mariano Moreno. Todos estos jefes militares y políticos formaban una “Junta de Comisión” que por mayoría debía tomar las resoluciones, y cuyo secretario era Vicente López y Planes.[52] [54]

El 27 de junio, Moreno publicó en La Gazeta un ultimátum a los contrarrevolucionarios: “La Junta cuenta con recursos efectivos para hacer entrar en sus deberes a los díscolos que pretenden la división de estos pueblos, que es hoy día tan peligrosa: los perseguirá y hará castigo ejemplar que escarmiente y aterre a los malvados.”[55]

El coronel Balcarce capturó a Liniers y más tarde comandó el Ejército del Norte.

Una vez instruido el ejército, partió hacia el norte el 7 de julio.[56] Al día siguiente, la Junta ordenó que los que se opusieran a la revolución fueran remitidos a Buenos Aires a medida que fueran capturados, pero el 28 de julio ordenó

” … que sean arcabuceados Santiago Liniers, el Obispo Orellana, el intendente de Córdoba Gutiérrez de la Concha, el coronel de milicias Allende, el oficial real Moreno y Dn. Victoriano Rodríguez en el mismo momento en que todos y cada uno de ellos sean pillados. Sean cuales fueren las circunstancias se ejecutará esta resolución sin dar lugar a demoras que pudiesen promover ruegos y relaciones capaces de comprometer el cumplimiento de esta orden.”[33]

González Balcarce se adelantó con 75 hombres en persecución del pequeño ejército realista, que se retiraba hacia el norte.[33] Las tropas realistas desertaron en masa, por lo que sus jefes continuaron su camino con una escolta escasa, hasta ser capturados por separado los días 6 y 7 de agosto y llevados a Córdoba.[52]

El 10 de agosto llegó el grueso del Ejército a la ciudad de Córdoba, y el cabildo cordobés reconoció a la Junta y al nuevo gobernador, Juan Martín de Pueyrredón. El 17 de agosto, un cabildo abierto eligió diputado al Deán Funes.[57]

Ortiz de Ocampo ordenó la ejecución de Liniers, Gutiérrez de la Concha, Orellana y sus compañeros, pero la suspendió posteriormente por presión de una comisión de notables cordobeses — de la cual formaba parte el Deán Funes — y los envió prisioneros hacia Buenos Aires.[33]

Los miembros de la Junta, alarmados por la desobediencia, resolvieron ejecutar sin demora a los prisioneros, misión para la cual fue destacado el vocal Castelli, acompañado por Nicolás Rodríguez Peña como su secretario y por un destacamento de 50 soldados al mando de Domingo French. Encontraron a los prisioneros el 26 de agosto cerca de la posta de Cabeza de Tigre, en el sudeste de Córdoba, desde donde el oficial Juan Ramón Balcarce los condujo hacia el cercano Monte de los Papagayos; allí fueron fusilados Liniers, Gutiérrez de la Concha, Allende, Victorino Rodríguez, y Joaquín Moreno.[52] El obispo Orellana fue enviado preso a Luján.[58]

Castelli regresó de inmediato a Buenos Aires, donde recibió las instrucciones secretas para comandar el proyecto revolucionario en el Alto Perú.[33] Moreno emitió una violenta proclama con la que justificaba el fusilamiento del héroe de las Invasiones Inglesas.[59]

Por orden de la Junta, González Balcarce reemplazó a Ortiz de Ocampo al frente de las tropas de vanguardia — aunque éste continuó como jefe nominal — con Juan José Viamonte como segundo jefe. En sustitución de Vieytes, Castelli ocupó el cargo de delegado y Bernardo de Monteagudo el de auditor. French y Rodríguez Peña integraban también el nuevo comité político. Luego el ejército continuó la marcha en dirección a Santiago del Estero, donde Ortiz de Ocampo quedó reuniendo tropas mientras González Balcarce continuó su avance hacia Salta.[33]

Castelli partió desde Buenos Aires el 22 de septiembre, como representante de la Junta ante el ejército, los gobiernos y pueblos del interior, revestido de todas las facultades y distinciones de que gozaba la propia Junta; se esperaba así evitar nuevas desobediencias.[33]

[editar] La Revolución en el Alto Perú

El presidente de la Real Audiencia de Charcas, Vicente Nieto, había recibido la noticia de la Revolución de Mayo a fines de junio. Previendo que las fuerzas pertenecientes al Regimiento de Patricios que había traído de Buenos Aires se pronunciaran a favor de la misma, las había desarmado, destituyendo a los oficiales y mandando a los soldados sorteados por el método del diezmo a trabajar al socavón de Potosí.[60]

El 13 de julio de 1810, a pedido de las autoridades de las intendencias respectivas, el virrey José Fernando de Abascal proclamó la reincorporación de las intendencias de Charcas, Potosí, La Paz y Córdoba al Virreinato del Perú.[61]

Abascal nombró General en Jefe del Ejército Expedicionario del Alto Perú, con orden de coordinar sus acciones con las autoridades de esa región, al presidente provisorio de la Real Audiencia del Cuzco, José Manuel de Goyeneche, que situó su campamento sobre el río Desaguadero.[33]

Nieto envió al mayor general José de Córdoba y Rojas a ocupar el pueblo estratégico de Santiago de Cotagaita con tropas de Chuquisaca y Potosí al mando del coronel Indalecio González de Socasa. La posición fue fortificada con fosos y trincheras en espera de la llegada de los refuerzos solicitados al virrey del Perú.[33]

En abril de 1810 había sido movilizado hacia la villa de Oruro un batallón de 300 milicianos comandados por el coronel Francisco del Rivero, secundado por Esteban Arze, con el fin de aplastar una revuelta local relacionada con las revoluciones altoperuanas del año anterior. Estas fuerzas, que no habían llegado a combatir, recibieron orden de unirse al ejército de Córdoba y Rojas en Tupiza. Pero Rivero se dirigió a Cochabamba, entrando a la ciudad el 14 de septiembre e iniciando la Revolución de Cochabamba: arrestó y derrocó al gobernador y adhirió a la Junta de Buenos Aires sin derramamiento de sangre, siendo él mismo proclamado “Gobernador Intendente, Presidente y Capitán General de la Provincia”.[62]

En agosto, el capellán José Andrés de Salvatierra lideró un movimiento en el Fuerte de Membiray y el 24 de septiembre tomó la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Allí, un cabildo abierto formó una “Junta Provisoria”, liderada por Antonio Vicente Seoane, el coronel Antonio Suárez, José Andrés de Salvatierra, Juan Manuel Lemoine y el enviado de la Junta de Buenos Aires, Eustaquio Moldes.[61]

El 6 de octubre se produjo el pronunciamiento de Oruro, que adhirió a la Junta de Buenos Aires. Una efímera resistencia fue rápidamente aplastada por fuerzas llegadas desde Cochabamba al mando de Esteban Arze.[62]

[editar] Unificación revolucionaria del Alto Perú

En octubre de 1810, la vanguardia del Ejército del Norte inició su marcha hacia el Alto Perú a través de la quebrada de Humahuaca. A partir del poblado de Cangrejos, las fuerzas de vanguardia observaron fuerzas realistas que se retiraban a medida que avanzaba la vanguardia patriota.

Tras detenerse brevemente en Yavi, donde incorporó los 200 milicianos de Tarija — que había mandado a buscar con el capitán Martín Miguel de Güemes[63] — y unas pocas municiones, y sin esperar la incorporación del grueso del ejército, González Balcarce inició el avance hacia el norte con 400 hombres y dos cañones. Los realistas abandonaron Tupiza y se replegaron a Santiago de Cotagaita. El 27 de octubre, en el Combate de Cotagaita, González Balcarce fracasó en ocupar las posiciones realistas debido a su escasa artillería y la superioridad numérica de los españoles.[64] Las tropas expedicionarias regresaron a Tupiza sin ser perseguidas.

Una semana más tarde, los realistas al mando de Córdoba avanzaron hacia el sur. Balcarce los esperó a 25 km. de Tupiza, en Suipacha, frente al río del mismo nombre, donde recibió un refuerzo proveniente de Jujuy con dos piezas de artillería y abundantes municiones. Córdoba se situó en el pueblo de Nazareno, del otro lado del río.

El 7 de noviembre, en la Batalla de Suipacha se enfrentaron 800 realistas con 4 cañones contra 600 patriotas con 2 cañones. González Balcarce atrajo a las tropas realistas incitándolas a cruzar el río con una fuga fingida; en la orilla sur fueron sorpresivamente atacados de flanco por la infantería y la artillería que estaban ocultas entre los cerros, mientras que la caballería que en apariencia huía dio vuelta para enfrentarlos. Los realistas se dieron a la fuga, arrojando armas, artillería y municiones, desbandándose por completo.[65]

Si bien algunos historiadores han afirmado que la acción fue mérito del capitán Güemes, que habría comandado la operación de retirada y contraataque,[66] el mismo no fue mencionado en el parte de la batalla y más tarde Castelli lo enviaría de regreso a Salta. La versión tradicional en Bolivia asigna el principal mérito a las milicias tarijeñas.[67]

El resultado de Suipacha tuvo un fuerte efecto moral, y el 10 de noviembre la ciudad de Potosí deponía al gobernador Francisco de Paula Sanz.[68]

Goyeneche había enviado una división al mando de Juan Ramírez Orozco a aplastar la revolución, pero éste sólo llegó hasta Viacha, donde se dividían los caminos a Oruro y La Paz. Desde allí envió hacia Oruro a unos 800 infantes veteranos y dos piezas de artillería al mando del coronel Fermín Piérola, que fue atacado por sorpresa y derrotado por Arze el 14 de noviembre en la Batalla de Aroma, perdiendo la mitad de sus fuerzas. Piérola y Ramírez Orozco se retiraron hacia el Desaguadero.

Por su parte, Rivero despachó dos divisiones desde Cochabamba: una de ellas ocupó el 13 de noviembre Chuquisaca, donde un cabildo abierto reconoció la autoridad de la Junta porteña, declarando nula su adhesión al Virreinato del Perú. La otra división entró el 19 de noviembre en La Paz, donde el intendente Domingo Tristán y Moscoso se plegó a la revolución y un congreso del pueblo aceptó por unanimidad la autoridad de la Junta de Buenos Aires.[28] Todo el Alto Perú quedaba asegurado para la Revolución.

A fines de noviembre, Ramírez Orozco se incorporó a las fuerzas de Goyeneche. En su división también viajaba el obispo de La Paz, Lasanta, condenado a muerte por la Primera Junta.[61]

El 21 de noviembre, la Junta creó el Regimiento Nº 7 de Infantería de Cochabamba, cuyo jefe era Francisco del Rivero, que fue ascendido a general en enero siguiente.[69]

Castelli se hizo cargo del mando político en el Alto Perú; nombró gobernador de Potosí a Feliciano Antonio Chiclana y de Chuquisaca a Juan Martín de Pueyrredón.[61] Cumpliendo órdenes de Buenos Aires, y como castigo por la represión de 1809 en las rebeliones de Chuquisaca y La Paz, fueron ejecutados los jefes realistas Córdoba, Sanz y Nieto.[70]

[editar] Expedición Libertadora al Paraguay

Como respuesta a la jura del Consejo de Regencia por parte del gobierno de Asunción, la Junta de Buenos Aires cortó las comunicaciones fluviales de Montevideo con el Paraguay a través del río Paraná, y las autoridades de la ciudad de Corrientes detuvieron varias embarcaciones que se dirigían a Asunción.[71]

El 4 de septiembre, la Junta había nombrado al vocal Manuel Belgrano comandante de las fuerzas que debían operar en la Banda Oriental contra los realistas de Montevideo. El ejército con que contaba era por demás exiguo: 250 hombres, extraídos de diversos cuerpos militares porteños, con 6 cañones.[72]

El gobernador Bernardo de Velasco detuvo en septiembre de 1810 a varios ciudadanos del partido revolucionario y los envió al Fuerte Borbón. Fuerzas realistas paraguayas, con Velasco al frente, incursionaron en territorio de las Misiones en busca de armas.[73]

[editar] Marcha hacia el norte

Manuel Belgrano comandó la campaña al Paraguay y posteriormente el Ejército del Norte.

Cuando la noticia del ataque llegó a Buenos Aires, la Junta decidió desviar la pequeña división de Belgrano hacia el Paraguay, otorgándole el mando militar y político de las provincias del litoral fluvial. Belgrano partió el 26 de septiembre.[38] En San Nicolás de los Arroyos incorporó unos 357 hombres de caballería pertenecientes a los Blandengues,[74] a los que sumó otros 200 hombres en Santa Fe.[75]

El 1 de octubre, una flotilla paraguaya atacó Corrientes y rescató los buques paraguayos incautados; continuó incursionando en la zona durante varias semanas, apoderándose también de la Guardia de Curupayty, que Corrientes mantenía en el actual Departamento de Ñeembucú.[71]

Tras cruzar el Paraná, el pequeño ejército siguió aumentando sus fuerzas con tropas voluntarias reunidas por el comandante militar de Entre Ríos, José Miguel Díaz Vélez, y unos 200 hombres del Regimiento de Patricios, mandados por Gregorio Perdriel. A fines de octubre, organizadas sus fuerzas en 4 divisiones,[76] [77] y llevando al paraguayo José Machain como sargento mayor, el ejército avanzó hacia el norte por el centro de Entre Ríos, evitando cruzar cursos de agua. El 6 de noviembre, una escuadrilla con 300 realistas al mando de Juan Ángel Michelena ocupó Concepción del Uruguay; las milicias de esa villa, comandadas por Diego González Balcarce, se incorporaron al ejército de Belgrano.[38]

En Asunción, el gobernador español Velasco ordenó ocupar con milicias de la Villa del Pilar los pasos sobre el río Paraná, mientras organizaba cerca de la capital un ejército de entre 6.000 y 7.000 hombres.[78] Por su parte, Belgrano ordenó al teniente de gobernador de Corrientes, Elías Galván, situar 300 milicianos en Paso del Rey — actual Paso de la Patria — para hacer creer al enemigo que se dirigía hacia allí.[38]

Al llegar frente a la isla Apipé Grande, Belgrano proclamó la libertad, propiedad y seguridad de los indígenas de los pueblos de Misiones.[79] Desde allí siguió hacia Santa María de la Candelaria, desde donde dirigió un oficio al gobernador Velasco, al Cabildo y al obispo, pidiéndoles un acuerdo para evitar el derramamiento de sangre, invitándolos al sometimiento a la Junta y el envío de un diputado.[80] El mensaje fue llevado por el capitán Ignacio Warnes, pero éste fue apresado por el jefe de un destacamento paraguayo de 500 hombres apostado en la margen opuesta del río.[38]

El 19 de diciembre Belgrano cruzó con el grueso del ejército revolucionario el río Paraná y atacó la posición fortificada de Campichuelo, de donde los realistas se retiraron tras un un breve intercambio de disparos.[81] Los patriotas ocuparon sin lucha el evacuado pueblo de Itapúa, distante cuatro leguas, pero la falta de caballos y el mal estado de la tropa obligaron a Belgrano a detenerse, sin poder perseguir a los realistas. Una amistosa proclama de Belgrano no tuvo efecto alguno.[38]

La vanguardia al mando de Machain inició el avance hacia la capital paraguaya el 25 de diciembre, seguido a corta distancia por Belgrano, que había dejado 100 hombres en Candelaria. Los pobladores, contrariamente a lo que había predicho Espínola y Peña, huyeron del ejército — al que consideraban invasor — llevándose todos los medios de subsistencia. El territorio paraguayo, con sus numerosos ríos, esteros y selvas tropicales, era un terrible obstáculo para el avance del ejército. No obstante, los hombres de Belgrano continuaron su difícil avance y obtuvieron una pequeña victoria junto al río Tebicuary.

[editar] Derrota de Belgrano

Artículos principales: Batalla de Paraguarí y Batalla de Tacuarí

Operaciones militares en territorio paraguayo.

Velasco se puso al frente de su ejército y eligió como punto de resistencia a Paraguarí, un pueblo ubicado en una elevación rodeado de zonas pantanosas. Hasta allí llegó Belgrano el 15 de enero de 1811, y durante tres días los ejércitos se mantuvieron a la vista. Belgrano envió varias proclamas a los paraguayos, pero Velasco prohibió conservar copia de los panfletos.

El 19 de enero, el avance general del ejército de Belgrano dio comienzo a la Batalla de Paraguarí. Pese a la diferencia numérica — 460 hombres contra 6.000 — los independentistas lograron tomar la posición paraguaya y obligar a sus tropas a retirarse, mientras Velasco huía hacia el pueblo de Yaguarón. Pero las tropas de la avanzada de Belgrano se dedicaron al pillaje y luego confundieron los auxilios enviados por Belgrano con enemigos, por lo cual se desbandaron cuando los paraguayos se reorganizaron y contraatacaron. Belgrano se vio obligado a retroceder por el camino por el que había llegado, pero no fue perseguido.[82]

Belgrano detuvo su retirada junto al río Tacuarí, esperando refuerzos. En su apoyo, la Junta le envió una escuadrilla de tres buques comandada por Juan Bautista Azopardo, pero esta fue destruida muy lejos de allí el 2 de marzo, en el Combate de San Nicolás. Unos cuantos soldados con cartuchos para cañones y fusiles, dirigidos por Francisco Ramírez,[. 9] [83] partió demasiado tarde en su ayuda desde Buenos Aires.

La situación en la Banda Oriental se había agravado, por lo que la Junta ordenó a Belgrano concluir pronto la campaña de Paraguay —vencer rápidamente o retirarse— para atender al nuevo teatro de operaciones.

El ejército paraguayo, de 2.400 hombres, con diez piezas de artillería, al mando del general Manuel Cabañas, atacó al ejército de Belgrano, poseedor de 600 hombres y 6 cañones, en la Batalla de Tacuarí el 9 de marzo. La artillería de Belgrano logró frenar el avance de los paraguayos, pero fueron derrotados por una división que cruzó el río aguas arriba y los tomó de flanco.[84] Belgrano rechazó una primera intimación a rendirse y contestó a la segunda iniciando negociaciones pacíficas. De resultas de las mismas, el ejército abandonó el Paraguay a los pocos días, con todas sus armas y bagajes.

También se inició un intercambio de notas entre Belgrano y Cabañas que convenció a varios de los oficiales paraguayos de la conveniencia de independizarse del gobierno colonial español, acción que convertiría eventualmente una derrota militar en una victoria política.

El fracaso de Belgrano llevó a un contraataque paraguayo, por el cual la ciudad de Corrientes fue invadida y ocupada militarmente el 7 de abril.[71]

Belgrano estableció su cuartel general en Candelaria, donde se le reunieron las milicias de Misiones y de Corrientes, mandadas por el gobernador misionero Tomás de Rocamora, a quien Belgrano había dejado a retaguardia. Posteriormente, en el juicio que se seguiría a Belgrano por su fracaso, uno de los cargos que se imputaría sería el error de no haber incorporado estas fuerzas a su ejército antes de avanzar sobre Asunción.[85]

El 14 de mayo de 1811, uno de los jefes del ejército de Cabañas, Fulgencio Yegros, dirigió una revolución en Asunción, conocida como Revolución de mayo de 1811, por la que reemplazó a Velasco por una junta de gobierno presidida por el propio gobernador. Corrientes fue evacuada.[71]

Un mes más tarde se formó un congreso provincial, que derrocó a Velasco y lo reemplazó por una nueva Junta, en que jugaba un papel decisivo Gaspar Rodríguez de Francia, que gobernaría al país durante casi tres décadas. El nuevo gobierno proclamó la independencia absoluta hasta la reunión de un Congreso General compuesto por representantes de todo el antiguo virreinato, pero manteniendo buenas relaciones con Buenos Aires.[86]

En octubre, el mismo Belgrano fue enviado a Asunción, donde firmó un tratado de confederación entre el Paraguay y Buenos Aires.[87] En la práctica, tal confederación nunca existió, en gran parte por acción del doctor Francia, que prefirió mantener al Paraguay completamente aislado del exterior.[88]

[editar] Primera Campaña en la Banda Oriental

A la fecha de la Revolución de Mayo, la Banda Oriental era un término únicamente geográfico, y jurídicamente estaba dividida en tres secciones: la ciudad de Montevideo y una estrecha zona que la rodeaba, gobernada desde la misma como una estación naval; la zona al sur del río Negro, excluida Montevideo, que incluía varias villas y pueblos, dependía de la Intendencia de Buenos Aires; por último, la región al norte del río Negro dependía de la Gobernación de las Misiones Guaraníes.[89]

Junto a la notificación a Montevideo, la Junta había enviado la noticia de su instalación a las villas y pueblos de la Banda Oriental.

El 9 de octubre se hizo cargo del gobierno de Montevideo el general Gaspar de Vigodet, recién llegado de España,[12] el cual reforzó su posición militar con tropas urbanas dirigidas por oficiales de la Real Armada. Lanzó una serie de campañas terrestres hacia las localidades del interior de la Banda Oriental, obligando sucesivamente a sus autoridades a reconocer la autoridad montevideana. Ése fue el principio de la unificación jurídica de la futura Provincia Oriental.[89]

Poco después, envió al marino Juan Ángel Michelena a ocupar las costas del río Uruguay, obligando a las autoridades de los pueblos de ambas márgenes del mismo — incluyendo la villa de Concepción del Uruguay, que actualmente pertenece a la provincia de Entre Ríos, ocupada el 6 de noviembre — a someterse a su autoridad. Poco después también eran ocupadas las villas de Gualeguaychú y Gualeguay.

Los realistas intentaron tomar por vía terrestre los pueblos de Nogoyá y de La Bajada, pero encontraron resistencia de partidas irregulares formadas por pobladores locales. Especialmente exitosa fue la rebelión del comandante Bartolomé Zapata, emigrado de Concepción del Uruguay, que lideró una partida en Nogoyá.

Tras una serie de escaramuzas, los realistas evacuaron sus posiciones en la margen occidental del río Uruguay, y los revolucionarios quedaron dueños de la región en marzo de 1811.[90]

[editar] La primera escuadra patriota

Artículo principal: Combate de San Nicolás

El gobernador José María Salazar declaró el bloqueo naval contra Buenos Aires el día 3 de septiembre. El 10 de septiembre se presentó frente a esa ciudad la flota de 9 buques de guerra comandada por el capitán de fragata José Primo de Rivera y Ortiz de Pinedo, que cerró todas las comunicaciones.

Inicialmente el bloqueo fue reconocido por la estación naval británica, pero ésta recibió el reclamo de la Junta y de los comerciantes ingleses. El capitán Roberto Ramsay, autorizado por Lord Strangford, encargado de negocios británico en Río de Janeiro, se hizo cargo de la flotilla británica en el Plata el 10 de octubre y exigió a Primo de Rivera suspender el bloqueo, amenazándolo con atacar sus buques. De hecho, el bloqueo quedó levantado.[37]

La Junta instalada en Buenos Aires encargó al diputado Francisco de Gurruchaga, nombrado vocal de Marina, poner en pie de guerra una escuadra naval. Gurruchaga adquirió y armó precariamente tres buques: el bergantín 25 de Mayo al mando del jefe de la escuadra, el antiguo corsario de origen maltés, teniente coronel Juan Bautista Azopardo; la goleta Invencible, al mando del francés Hipólito Bouchard; y la Balandra América, a cargo del también francés Ángel Hubac. Para suplir la inexistencia de marineros locales se recurrió a marinos extranjeros, que no entendían el idioma castellano, aunque se sumaron tropas de artillería e infantería de las milicias porteñas.

La Junta encomendó a Azopardo transportar por vía fluvial refuerzos para el ejército de Belgrano en el Paraguay. Las autoridades realistas de Montevideo destacaron para interceptarlo una flotilla de siete navíos de calidad superior y tripulación más experimentada que los de su adversario, dirigida por Jacinto Romarate.

La flotilla de Azopardo remontó el Paraná hasta llegar a la altura de San Nicolás de los Arroyos, donde divisaron a los realistas y el comandante decidió presentar combate. Para prevenir un desembarco, una batería con cañones sacados de los buques fue instalada en la costa junto a una tropa de marineros y milicianos.

El 2 de marzo se inició el Combate de San Nicolás, con el intento fracasado de Azopardo de abordar dos buques realistas que quedaron varados. Los dos buques menores fueron abandonados por su tripulación: la América cuando comenzó a hundirse y el 25 de Mayo al ser abordado. Tras dos horas de resistencia, la destrozada Invencible fue abordada por los navíos realistas. Azopardo intentó volar la santabárbara, pero — a pedido de los heridos — accedió a rendirse. El comandante cayó prisionero de los realistas y fue llevado a España, mientras el gobierno porteño lo condenaba en ausencia por impericia en el comando.[91]

Con la desaparición de la pequeña fuerza naval patriota quedó confirmado el dominio de los ríos por parte de la flota realista de Montevideo, que se modificaría recién tres años más tarde. Los refuerzos requeridos por el general Belgrano no llegaron a su destino, y pocos días después del combate de San Nicolás, el ejército de Belgrano fue derrotado en la batalla de Tacuarí.

[editar] Sublevación de la campaña oriental

Artículo principal: Revolución Oriental

La mañana de Asencio, óleo de Carlos María Herrera.

En enero de 1811 llegó a Montevideo Francisco Javier de Elío, designado virrey del Río de la Plata. Tras ser rechazada en Buenos Aires su exigencia de sumisión, la declaró ciudad rebelde, le declaró la guerra el 18 de febrero y estableció la nueva capital del virreinato en Montevideo.[92]

Los realistas controlaban Montevideo, pero en las zonas rurales de la Banda Oriental las ideas revolucionarias eran acalladas por la fuerza. En lugar de apelar a su fidelidad, el gobierno de Montevideo exigió a la población rural la exhibición de los títulos de propiedad de los campos que ocupaban — generalmente a título precario — amenazando a los que no lo hicieran con la expulsión de los mismos.[93]

El 28 de febrero, a orillas del arroyo Asencio, el comandante Ramón Fernández lanzó el llamado “Grito de Asencio“, levantándose en armas contra la autoridad de Elío. Fue secundado por estancieros y gauchos locales que conformaron partidas de irregulares, iniciando una serie de combates cntra fuerzas leales al rey.

La Junta auxilió a los patriotas de la Banda Oriental con el fin de extender la revolución e intentar neutralizar a Montevideo, apostadero de la flota española en el Océano Atlántico sur. Por ese puerto podrían llegar tropas desde España para sofocar la revolución en el antiguo virreinato, de modo que su conquista era crucial.

Finalizada la lucha en la Intendencia de Paraguay, la Junta Grande envió a la Banda Oriental a los 1.134 hombres del ejército de Belgrano, que fue nombrado comandante de las fuerzas militares en la misma el 7 de marzo. Allí se puso en contacto con el capitán de blandengues orientales José Gervasio de Artigas quien tras desertar de su puesto en la guarnición de Colonia del Sacramento y pasar a Buenos Aires para ofrecer sus servicios a la Junta, había recibido el encargo de fomentar y dirigir el levantamiento popular contra los realistas..[94]

Artigas desembarcó en suelo oriental el 9 de abril al frente de algunas tropas de Buenos Aires y fue reconocido como jefe por los patriotas locales. Algunos combates menores — como el de San José — permitieron a los patriotas avanzar hacia Montevideo. Elío envió a su encuentro una división a órdenes del capitán José Posadas, pero Artigas lo derrotó el 18 de mayo en la Batalla de Las Piedras.[95]

Tras la Revolución del 5 y 6 de abril de 1811, la Junta ordenó a Belgrano regresar a Buenos Aires a rendir cuentas de su fracaso en la campaña al Paraguay y dejó el mando se esas tropas al teniente coronel José Rondeau, de larga trayectoria en la Banda Oriental.[96] Su presencia, aunque brevísima, fue fundamental por la actividad diplomática que efectuó con los paraguayos cerrando definitivamente ese frente, demorando la intervención portuguesa, socavando la lealtad de los realistas de Montevideo, organizando al ejército y las milicias, definiendo el plan de operaciones y manejando eficazmente los conflictos entre los comandantes, donde fallarían trágicamente sus sucesores.

[editar] El Sitio de Montevideo y la Invasión Portuguesa

Primera expedición a la Banda Oriental.

Reducidos los realistas al control de Montevideo y Colonia, ambas plazas fueron puestas bajo sitio el 21 y 26 de mayo, respectivamente. A comienzos de junio, los realistas evacuaron Colonia, la cual fue ocupada por los revolucionarios, y Artigas puso sitio a Montevideo con el auxilio de los gauchos orientales y las fuerzas enviadas por Buenos Aires. Poco después se le incorporaron las fuerzas de Rondeau. Sólo las murallas de la ciudad y los cañones de la flota anclada en el puerto impidieron una rápida caída de la ciudad, pero su situación era comprometida.[96]

La noche del 15 de julio la escuadra española se presentó frente a Buenos Aires y bombardeó la ciudad desde balizas interiores sin aviso previo. La relativa distancia y la oscuridad hicieron que muchos tiros se perdieran y que pocos fueran rasantes, y aunque hubo daños de poca consideración en algunos edificios y dos heridos, el ataque fue un claro fracaso. En la mañana siguiente el comandante realista envió un ultimátum a la Junta, el que fue de inmediato rechazado pese a lo cual el bombardeo no prosiguió.[37]

El virrey Elío, sitiado en Montevideo, vio como única salida el auxilio de las tropas portuguesas del Brasil, y solicitó su concurso para derrotar a los revolucionarios. Ya el 20 de marzo de 1811, Elío había emitido una proclama al pueblo oriental amenazando con la intervención portuguesa si la insurrección continuaba.[37]

Portugal siempre había disputado a España el territorio de la Banda Oriental y no dejaría pasar la ocasión: el gobierno portugués había organizado el Ejército de Observación en la recientemente creada Capitanía de Río Grande de San Pedro, al mando de su capitán general y gobernador, Diego de Souza. Estas fuerzas ya habían tomado contacto con el gobernador paraguayo Velasco, ofreciéndole su ayuda contra el ataque de Belgrano.[97] Souza tenía, además, orden de hacer reconocer como reina del Río de la Plata a la infanta Carlota Joaquina, esposa del rey Juan VI de Portugal y hermana de Fernando VII.[98] [99]

El 17 de julio cruzó la frontera un ejército de 3.000 soldados portugueses, comandados por el gobernador Souza. Todos los pueblos del este del actual territorio uruguayo fueron ocupados por tropas portuguesas,[100] [101] [102] y el 14 de octubre se estableció el cuartel general portugués en Maldonado.[97]

[editar] Reinicio de la Guerra en el Alto Perú

José Manuel de Goyeneche, comandante del ejército realista del Alto Perú.

Durante su gobierno en el Alto Perú, Castelli y su asesor Bernardo de Monteagudo tomaron medidas drásticas que les ganaron la enemistad de gran parte de las clases acomodadas, y cometieron una serie de actos hostiles a las formas tradicionales de la religión católica.[103]

El ejército auxiliar se instaló en el campamento de Laja, cerca de La Paz, a principios de abril. El 17 de abril fue conjurada una contrarrevolución realista en Potosí.[104]

Situado desde octubre en Zepita —entre el río Desaguadero y el lago Titicaca— Goyeneche logró aprovechar los errores políticos del representante de la Junta y consiguió que los peruanos se alistaran en masa en su ejército, llegando a reunir 8000 hombres y 20 cañones. Con autorización de Abascal, el 16 de mayo de 1811, Goyeneche firmó con Castelli un armisticio por cuarenta días, tiempo que el virrey aprovechó para enviar refuerzos y abastecimientos a su ejército. Mientras tanto, Castelli ordenaba al ejército —que nominalmente contaba con 23000 hombres— suspender sus operaciones,[105] y al mismo tiempo enviaba agentes a las provincias del Virreinato del Perú a propagar la revolución. Logró varios conatos de revolución en Arequipa, Locumba y Moquegua, que fueron rápidamente sofocados.[106]

La revolución del 5 y 6 de abril de 1811, que alejó de la Junta Grande a los aliados de Castelli, produjo una división en las filas del Ejército del Norte entre los partidarios de Cornelio Saavedra, liderados por Juan José Viamonte, y los partidarios de Castelli. Éste impidió que los diputados electos en el Alto Perú viajaran a Buenos Aires e intrigó para que los gobernadores desconocieran a la Junta Grande. Desde entonces, sus planes fueron derrotar a Goyeneche y luego dirigirse a Buenos Aires para reponer a sus amigos.[107]

El 25 de mayo de 1811 Castelli reunió a jefes indígenas en las ruinas de Tiahuanaco y proclamó su libertad solemnemente a nombre de la Junta.[108]

[editar] Huaqui

Artículo principal: Batalla de Guaqui

Antiguo plano de la Batalla de Huaqui.

Castelli movió su ejército desde La Laja hacia el nuevo campamento en Huaqui, desde donde podía guarnecer el Puente del Inca, principal paso entre ambos virreinatos, y que había sido fortificado por Goyeneche. Las fuerzas con que contaba Castelli en Huaqui eran de entre 6000 y 7000 hombres, pues la mayoría del ejército se hallaba en distribuido en el Alto Perú.

Un primer combate ocurrió el 6 de junio, del que Goyeneche culpó a los patriotas, mientras que Castelli lo atribuyó a los realistas y pretendió utilizarlo para justificar un ataque sorpresa. Pero Goyeneche se le adelantó y ordenó un ataque general el 20 de junio, iniciando la Batalla de Huaqui.

Las fuerzas de los revolucionarios estaban divididas por una serranía, de modo que los realistas atacaron simultáneamente los llanos a cada lado de la misma, al tiempo que las fuerzas del coronel Pío Tristán trepaban los cerros intermedios. Gran parte de las tropas patriotas demostraron falta de espíritu combativo, y algunos jefes —como el general Rivero y el coronel José Bolaños— casi no llegaron a entrar en combate.[109] Por otra parte, algunos autores creen que Juan José Viamonte negó auxilios a Eustoquio Díaz Vélez por rivalidades políticas.[110]

Goyeneche obtuvo una amplia victoria. Los patriotas tuvieron menos bajas que sus enemigos, pero se desbandaron por completo y perdieron todo el parque y la artillería.[105] [111]

Las fuerzas patriotas en retirada no pudieron ser reunidas sino parcialmente, y muy lejos del campo de batalla. A medida que pasaban los días, las deserciones aumentaban. Algunos jefes, como Rivero, se negaron a seguir a Castelli y se dirigieron a sus ciudades de origen. A su paso por las ciudades y villas del Alto Perú, las tropas cometieron todo tipo de desmanes, mientras que las poblaciones, enervadas desde hacía tiempo por las acciones de Castelli y sus oficiales, repudiaban su presencia y facilitaban las deserciones.

El grueso del ejército retrocedió casi sin detenerse hasta Chuquisaca, mientras Goyeneche ocupaba Oruro y La Paz, entregada por el gobernador Tristán. Al conocerse en Buenos Aires lo ocurrido en Huaqui, la Junta Grande destituyó el 3 de agosto a Castelli y a Balcarce, a quienes reemplazó en la jefatura del ejército auxiliar por Francisco del Rivero, aunque este no llegaría a enterarse.[28] No volvería a haber comandos colegiados en el ejército.

El 13 de agosto, en la Batalla de Amiraya, Rivero fue derrotado por Ramírez Orozco y — viendo la inutilidad de su resistencia y escuchando el pedido de paz de los habitantes de Cochabamba — solicitó el cese de hostilidades, entregó su ejército y fuie incorporado al ejército realista. Cochabamba fue ocupada pacíficamente por Goyeneche.[28]

El mando de lo que quedaba del Ejército del Norte fue asumido por Juan Martín de Pueyrredón, quien se retiró a Potosí —donde fue muy resistido por la población— y luego a Jujuy, llevándose consigo los caudales de la Casa de Moneda de Potosí.

Enterado de la defección de Rivero, Saavedra ordenó que Viamonte tomara provisionalmente el mando del ejército, y luego partió desde Buenos Aires con la intención de asumir el mando en persona.

[editar] Nuevas insurrecciones

El mismo día de la batalla de Huaqui estalló una revolución en la ciudad peruana de Tacna, que fue fácilmente aplastada debido a que la esperada ayuda del Ejército del Norte no se produjo.[106]

Los indígenas de los partidos de Omasuyos, Pacajes y Larecaja, que habían sido incitados a la resistencia por Rivero, no aceptaron la restauración realista y se sublevaron, sitiando La Paz desde el 29 de junio. Su centro de operaciones se ubicó en las alturas de Pampajasi.

A principios de agosto, las fuerzas indígenas al mando de Juan Manuel Cáceres, que había sido lugarteniente de Tupac Catari en su rebelión de 1780, incendiaron y ocuparon la ciudad, masacrando a la guarnición realista —incluyendo al gobernador interino— y poco después destruyeron la guarnición que custodiaba el paso del río Desaguadero. Los insurrectos nombraron gobernador a Ramón Mariaca.[70]

[editar] El Primer Triunvirato

Una serie de incidentes entre la Junta y el cabildo porteño, que se resentía de la primacía de los diputados del interior, llevaron al reemplazo de la Junta por el Primer Triunvirato el 23 de septiembre de 1811.

Este nuevo gobierno llevó adelante una política mucho más prudente en cuanto a la guerra, prefiriendo las soluciones diplomáticas a las bélicas.[14]

Influenciado por la figura de Lord Strangford, cónsul del Reino Unido en Río de Janeiro, el Triunvirato pretendió contemporizar con las autoridades españolas, e incluso pretendió alguna forma de avenimiento pacífico con las autoridades españolas, a cambio de una autonomía política limitada para el territorio.[112]

[editar] El Éxodo Oriental

Artículo principal: Éxodo oriental

Francisco Javier de Elío ejerció como virrey del Río de la Plata, pero únicamente sobre la Banda Oriental.

El ataque portugués se había iniciado al poco tiempo de conocerse la noticia del desastre de Huaqui, por lo que la Junta Grande ya había comenzado a enviar todas las tropas disponibles en ayuda del Ejército del Norte. Encontrándose con sus fuerzas atrapadas entre dos fuegos en la Banda Oriental, con sus líneas de comunicación amenazadas e imposibilitada de enviar refuerzos, la Junta decidió contemporizar: propuso un armisticio a Elío, del cual también informó a las fuerzas sitiadoras y la población civil; todas las partes rechazaron el acuerdo.[12] El 19 de agosto, la flota realista lanzó un segundo bombardeo de Buenos Aires, tan inútil como el anterior.[113]

Poco después la Junta era reemplazada por el Triunvirato, que reinició las tratativas con la mediación de Strangford, ofreciendo la inmediata retirada de las fuerzas sitiadoras. Antes de la firma del acuerdo, el enviado porteño José Julián Pérez informó a los orientales que se iba a firmar un armisticio por el que la Banda Oriental quedaría en manos de Elío, lo que fue nuevamente rechazado.[12]

Simultáneamente, bandas armadas irregulares brasileñas invadieron los pueblos misioneros capturando al comandante de Yapeyú, Bernardo Pérez Planes, y poco tiempo después tomaron los pueblos de Belén y Salto Chico.

El 1 de septiembre fue ocupada Paysandú, y —aunque su comandante Bentos Manuel Ribeiro fue vencido y tomado prisionero en Yapeyú— los portugueses saquearon las zonas aledañas a Santo Domingo Soriano y a Mercedes.[114] Para contener los ataques portugueses, Rondeau envió a principios de septiembre un destacamento al norte del río Negro, que liberó Mercedes y logró desalojar a los portugueses de Paysandú al mes siguiente.[115]

Desde Mandisoví las fuerzas luso-brasileñas ocuparon Curuzú Cuatiá y llegaron hasta la actual La Paz, sobre el río Paraná. A pedido de Elío, atacaron Concepción del Uruguay, que se hallaba bloqueada por barcos españoles, pero fueron rechazados.

También fueron atacadas La Cruz y Santo Tomé. El teniente gobernador de Corrientes, Elías Galván, recuperó Curuzú Cuatiá el 29 de noviembre y Mandisoví poco más tarde.[116] Temiendo la alianza entre el Paraguay y los invasores portugueses, el comandante de tropas misioneras Andrés Guazurary expulsó a las tropas paraguayas que habían ocupado Candelaria tras la retirada de Belgrano. Años más tarde, el jefe guaraní sería el principal líder de la resistencia contra la Invasión Luso-Brasileña en esa región.[117]

El 12 de octubre fue levantado oficialmente el sitio y el ejército de Rondeau inició la retirada hacia Entre Ríos.[96] Artigas no tuvo otra opción que retirar también hacia el norte sus tropas, unos 3000 hombres, seguido de numerosa población civil.

El 20 de octubre de 1811 se firmó un armisticio entre el Primer Triunvirato y el virrey Elío, el cual establecía el cese de las hostilidades, el levantamiento del bloqueo naval sobre Buenos Aires y el reconocimiento de la soberanía de Fernando VII por ambas partes. También se acordaba la retirada de las tropas revolucionarias y portuguesas de la Banda Oriental y de las villas entrerrianas de Concepción del Uruguay, Gualeguay y Gualeguaychú, y se reconocía a Elío como virrey, aunque sin autoridad fuera del territorio cedido.[118]

El Triunvirato logró retirar sus tropas, salvándolas de la derrota y llevándolas a la Mesopotamia, pero disgustó a los orientales y entrerrianos, que se vieron abandonados en plena lucha. El Tratado generó también oposición entre los realistas. El Virrey del Perú, que no había sido consultado y llegó inicialmente a considerarlo apócrifo, temiendo la llegada de las tropas retiradas del frente oriental ordenó con el acuerdo de Goyeneche conservar sus posiciones ante la “cruel situacion á que quedaron espuestas las provincias y las armas” realistas.

[editar] La “Redota”

José Artigas.

Artigas se enteró del armisticio el día 23, a orillas del río San José, donde tuvo lugar una reunión o asamblea espontánea de los orientales que se hallaban incorporados al sitio. Allí Artigas comunicó a los asistentes su decisión de acatar el armisticio y retirarse hacia el norte. Sin embargo, todos los demás proclamaron la voluntad de no abandonar las armas y reemprender la lucha cuando fuese posible.

De inmediato Artigas retomó su camino hacia el Norte, y un gran número de civiles lo siguió, en lo que popularmente se llamó la “Redota” y los historiadores llaman el Éxodo Oriental. El caudillo se opuso a esta emigración masiva en un principio, pero luego ordenó levantar un registro de las familias e individuos que lo seguían, resultando ser 4435 personas; incluyendo a quienes se sumaron posteriormente, pueden haber llegado a un número aproximado a las 16000 personas.[119]

El 15 de noviembre de 1811 el Triunvirato nombró a Artigas “Teniente Gobernador, Justicia Mayor y Capitán de Guerra del Departamento de Yapeyú y sus partidos”, con mando sobre los 10 pueblos misioneros sujetos al control de Buenos Aires.[120]

El 18 de noviembre, Elío regresó a España por orden del gobierno español, que pretendía aplastar a los independentistas sin aceptar ningún acuerdo.[12] Ningún otro funcionario español volvería a ejercer el título de Virrey del Río de la Plata.[121]

Cumpliendo lo pactado, Rondeau evacuó la Banda Oriental en diciembre de ese año y regresó a Buenos Aires, mientras que otras fuerzas cruzaron el río Uruguay, acampando en la Mesopotamia.[96]

El 10 de diciembre, las tropas y civiles que seguían a Artigas comenzaron a cruzar el río Uruguay cerca de Salto, instalándose al noreste de la actual provincia de Entre Ríos, que en ese entonces formaba parte de las Misiones. El 18 de diciembre, tropas de Artigas lograron recuperar el pueblo de Belén.[122]

Souza fue notificado de que su ejército debía retroceder al Brasil, pero se negó a regresar: exigió como condición para su partida la disolución de las milicias de Artigas, que no había evacuado totalmente el territorio oriental, y garantías de que esas fuerzas no atacarían poblaciones portuguesas.

Vigodet, nuevamente nombrado gobernador de Montevideo, exigió al Triunvirato acciones contra Artigas. Con el frente norte ya estabilizado, el gobierno porteño rechazó las exigencias. Dando por roto el armisticio, Vigodet reanudó las hostilidades el 31 de enero de 1812; y el 4 de marzo se produjo el tercer bombardeo de Buenos Aires, que sólo causó daños en embarcaciones menores.[37]

Artigas destacó a Fernando Otorgués y a Fructuoso Rivera hacia las Misiones, donde recuperaron los pueblos de Santo Tomé, Yapeyú y La Cruz.

En marzo, tras haber recibido refuerzos desde el Brasil y provisiones desde Montevideo, un ejército portugués de 5000 hombres marchó desde Maldonado hacia Paysandú, entrando en ese pueblo el 2 de mayo.[97] Al mes siguiente, el Triunvirato envió a Diego de Souza un ultimátum exigiendo su inmediato retiro. Además nombró a Artigas jefe de las operaciones contra los portugueses, y le envió el Regimiento de Pardos y Morenos al mando de Miguel Estanislao Soler y una gran cantidad de dinero.

Un nuevo ataque portugués obligó a las fuerzas de Artigas a repasar el río Uruguay hacia Entre Ríos, aunque a poco pudieron recuperar posiciones al este del Uruguay.[123] [124] El 4 y el 6 de mayo los portugueses atacaron Santo Tomé, pero fueron rechazados.

El gobierno de Buenos Aires ordenó a Artigas regresar al Campamento del Ayuí, dado que Strangford había conseguido el 26 de mayo la firma del Tratado Rademaker-Herrera, que determinaba la retirada de las tropas portuguesas al Brasil, dejando las manos libres a las Provincias Unidas para volver a atacar Montevideo.[89]

Souza volvió a desconocer el acuerdo, pero —tras nuevos combates— recibió orden del rey Juan VI de retirarse de la Banda Oriental, orden que finalmente cumplió el 13 de junio.[97] Pocos días después, el comandante de las Misiones ocupadas por Portugal, Francisco das Chagas Santos, intentó atacar La Cruz, defendida por fuerzas correntinas, pero se retiró cuando Galván le comunicó que habían cesado las hostilidades.[125] Pese los intentos del gobernador Vigodet por evitarlo, el armisticio sería ratificado el 13 de septiembre.

Los portugueses no evacuaron completamente sus fuerzas a los límites previos a la invasión, quedando en su poder la región de los actuales municipios de Uruguayana, Quaraí, Santana do Livramento y Alegrete, y parte de Rosário do Sul, Dom Pedrito y Bagé.[89]

En abril de 1812, una sublevación en el aislado fuerte patagónico de Carmen de Patagones —liderada por Faustino Ansay, prisionero en ese lugar desde que fuera depuesto de sus cargos en Mendoza— permitió a los realistas tomar el control de ese puerto.[37]

Ese mismo mes, Manuel de Sarratea, uno de los miembros del Triunvirato, asumió el mando del ejército instalado en Entre Ríos, aunque Artigas no lo reconoció como su superior.[126]

En junio, Artigas instaló su campamento en Ayuí, en Entre Ríos. Allí permanecerían las tropas hasta que la reanudación de las hostilidades permitiera iniciar el regreso a la Banda Oriental. Instalado a una legua del campamento de Artigas, Sarratea se dedicó a seducir a los oficiales del ejército oriental para incorporarlos al suyo, logrando que se pasaran a sus fuerzas unos 2000 hombres. Como igualmente el jefe oriental conservó unos 1500 soldados y la mayor parte de la población, lo declaró traidor, aunque no obtuvo apoyo del gobierno.[126]

En septiembre, la vanguardia del ejército de Sarratea, comandada por Rondeau, cruzó el río Uruguay e inició la marcha sobre Montevideo. Simultáneamente, las tropas de Artigas y la población que lo habían seguido iniciaron su regreso a la Banda Oriental, aunque no participaron en las operaciones.[96]

[editar] Guerra defensiva en el norte

Artículos principales: Revolución de Cochabamba (1811) y Republiquetas

A solo 8 días de su llegada a Salta, Saavedra recibió del Triunvirato la orden de dejar el mando del ejército a Pueyrredón,[70] y poco después fue arrestado.

Sin ayuda externa, los revolucionarios se organizaron en grupos guerrilleros, llamados Republiquetas, que resistieron con medios precarios a las invasiones realistas; contaban a su favor el apoyo de la población y el conocimiento del terreno.

Las fuerzas de la ciudad de La Paz derrotaron el 6 de octubre en Sicasica a los 1200 hombres del coronel Jerónimo Marrón de Lombera. Al día siguiente, Oruro pasaba a manos de los revolucionarios.

Goyeneche había ocupado Chuquisaca, pero debió retroceder con 3500 hombres hacia Oruro. El virrey Abascal envió en su ayuda igual cantidad de tropas reunidas por el gobernador de Puno Manuel Quimper e indígenas quechuas del Cuzco, mandados por el cacique Mateo Pumacahua, que cometieron excesos y crueldades contra las poblaciones aymaras.[28]

Aún lograron los independentistas una pequeña victoria en Tiquina, pero los coroneles Pedro Benavente y Lombera tomaron La Paz. Pumacahua logró restablecer las comunicaciones con el ejército de Goyeneche, que regresó a Chuquisaca.[28]

Los excesos de las tropas indígenas llegadas del norte enardecieron a las poblaciones del Alto Perú. El coronel Esteban Arze, que se había negado a rendirse con Rivero, regresó al valle de Cochabamba y se puso al frente de una revolución el 14 de noviembre. Arze fue nombrado comandante general y Mariano Antezana presidente de la Junta Provincial de Cochabamba. El 16 de noviembre, Arze atacó Oruro, pero fue rechazado por González de Socasa.

También se formó una republiqueta en Ayopaya, que resistiría durante años la dominación realista.[70]

Para apoyar la nueva Revolución en Cochabamba, Pueyrredón decidió hacer un nuevo intento de avanzar sobre el Alto Perú, enviando un regimiento de caballería y un batallón de infantería al mando de su segundo, el mayor Eustoquio Díaz Vélez.[127] Este envió al teniente coronel Manuel Dorrego a atacar una partida realista situada en el pueblo de Sansana, donde logró un pequeño éxito.

Tras recibir refuerzos, con los que llegó a 860 hombres, Díaz Vélez envió nuevamente a Dorrego a Nazareno, donde este inicialmente venció a Francisco Picoaga; pero sus fuerzas fueron divididas por una creciente del río Suipacha, que permitió a los realistas contraatacar y derrotarlo.[128] [129] Pueyrredón ordenó a Díaz Vélez la inmediata retirada, ya que Goyeneche estaba avanzando.[130]

El 16 de enero, Arze logró tomar el pueblo de Chayanta. Simultáneamente, el teniente coronel Martín Miguel de Güemes, segundo jefe de la vanguardia, fue enviado por Díaz Vélez a recuperar Tarija, lo que consiguió el 18 de enero.[131]

Pero el Ejército del Norte no intentó siquiera apoyar a los revolucionarios del Alto Perú: el 20 de enero, Díaz Vélez retiró sus agotadas tropas y las de Güemes hacia la Quebrada de Humahuaca. Por otro lado, el Triunvirato tenía una actitud remisa respecto a la guerra, y prefirió conservar sus fuerzas en los alrededores de la Capital.

Una división revolucionaria de 2000 hombres proveniente de Mizque se dirigió a Chuquisaca, pero fue completamente derrotada el 4 de abril por un batallón del Regimiento Real de Lima. Pocos días después, el 12 de abril, los indígenas de Ayopaya fueron derrotados cerca de La Paz. Todos los prisioneros fueron ejecutados.[132]

Desde Santa Cruz de la Sierra avanzó una división realista de 1200 hombres en auxilio de Goyeneche, pero fueron derrotados en la batalla de Samaipata, departamento de Santa Cruz, y todos los realistas quedaron muertos o prisioneros.[133]

Tras abortar una rebelión en Potosí, Goyeneche partió hacia Chuquisaca el 5 de mayo. Desde allí envió 4000 hombres sobre Cochabamba, mientras enviaba una columna sobre Chayanta y otra a Tapacarí con 2000 hombres al mando de Lombera. El coronel Huici avanzó hacia Vallegrande, destruyendo el pueblo de Pocará.

Las diferencias entre Arze y Antezana hicieron que decidieran la división por mitades del ejército cochabambino, que contaba con 6000 hombres, armados casi todos con garrotes y macanas, aunque contaban con 40 cañones y 400 arcabuces. El 24 de mayo, Arze fue derrotado en la Batalla de Pocona o Quehuiñal, y el ejército realista marchó sobre la ciudad.

Antezana no mostró la misma actitud combativa, pero los cochabambinos —especialmente las mujeres— presentaron batalla en el Cerro de San Sebastián. Fueron derrotados el día 27 y Cochabamba cayó nuevamente en manos realistas. Esta vez Goyeneche reprimió con crueldad: muchos revolucionarios fueron ejecutados —entre ellos Antezana— y los realistas saquearon e incendiaron la ciudad. Lombera fue nombrado gobernador intendente, con una guarnición de 2000 hombres.[134]

Goyeneche regresó a Potosí y luego llevó su ejército a Chichas, mientras Pumacahua regresaba al Cuzco.[28]

El 2 de junio, los revolucionarios de Ayopaya al mando de Baltazar Cárdenas fueron derrotados en Sicasica. También Arze, que había logrado escapar con parte de sus tropas, fue derrotado; más tarde se sumaría a las guerrillas de Juan Antonio Álvarez de Arenales.[132]

La ciudad de Cochabamba volvería a insurreccionarse en dos oportunidades más, el 11 de marzo y el 18 de junio de 1813.

[editar] El Éxodo Jujeño y la Batalla de Tucumán

Artículos principales: Éxodo Jujeño y Batalla de Tucumán

El 26 de marzo de 1812 asumió el mando de Ejército del Norte el general Manuel Belgrano, que hacía varios meses había sido absuelto en su juicio por el fracaso en el Paraguay. En el ínterin, había comandado el Regimiento de Patricios, había aplastado en Buenos Aires el Motín de las Trenzas y había enarbolado en Rosario una bandera, que el Triunvirato le ordenó destruir.[135]

Belgrano estableció defensas en San Salvador de Jujuy y situó su campamento en Campo Santo. Contaba con una fuerza exigua: unos 1500 hombres, de los cuales dos tercios eran de caballería; en un principio contaba con solo dos cañones.

Con Belgrano se inauguró un cambio sustancial en la organización militar, haciendo primar la disciplina y austeridad más estrictas, a las que él mismo se sometía. Estableció un hospital, un tribunal militar y un cuerpo destinado a administrar las provisiones. Se aseguró de que las fábricas de armamentos, municiones y vestuario estuvieran constantemente en producción. También organizó cuerpos avanzados de reconocimiento, e incorporó a un oficial alemán, el barón de Holmberg, que le ayudó a organizar su reducida artillería y a entrenar a los oficiales.

Belgrano intentó una breve ofensiva, haciendo avanzar parte de sus fuerzas hasta la Quebrada de Humahuaca. Estando en San Salvador de Jujuy celebró el segundo aniversario de la Revolución de Mayo, acto durante el cual hizo bendecir la bandera que había creado.

Poco después, el gobierno le dio la orden terminante de retroceder hacia Córdoba sin entablar combate. En ese momento, destruida ya la resistencia de Cochabamba, la vanguardia del ejército de Goyeneche al mando de Pío Tristán, recientemente ascendido a brigadier, iniciaba su avance sobre la frontera salteña.

Cuando a mediados de julio supo que las avanzadas realistas llegaban a La Quiaca, Belgrano inició el “Éxodo Jujeño“: ordenó a la población civil replegarse junto con el ejército y quemar todo lo que pudiese ser útil al enemigo. El 23 de agosto, población y ejército abandonaron San Salvador de Jujuy, que fue poco después ocupada por los realistas.[135]

En su marcha hacia el sur, el Ejército del Norte no pasó por Salta, que fue ocupada por un batallón realista. La avanzada española alcanzó a la retaguardia patriota el 3 de septiembre, pero fue derrotada en el Combate de Las Piedras.[136]

Pese a que estaba en desacuerdo con la orden de abandonar todo el norte del país, Belgrano continuó su retirada hacia el sudeste. Animados por la reciente victoria, los tucumanos pidieron a Belgrano que intentara defender su ciudad. De modo que el general se desvió de su camino y el 21 de septiembre se instaló en San Miguel de Tucumán, informando al Triunvirato de su decisión. De inmediato se dedicó a reforzar su ejército con voluntarios, mientras Tristán daba un descanso a sus tropas.[137]

El 24 de septiembre, los 3000 hombres del ejército de Tristán atacaron a los 1800 del Ejército del Norte en la Batalla de Tucumán. Fue un combate caótico, en el que Belgrano no se enteró de que había triunfado hasta el día siguiente, cuando Tristán emprendió la retirada hacia el norte. El más valioso botín que dejó el ejército vencido fueron sus 13 cañones.[38]

Imposibilitado de efectuar una persecución eficaz, envió a Díaz Vélez a Salta, ciudad que logró ocupar por unos días, antes de que Tristán la ocupara a su vez.[138] Durante los meses siguientes, Belgrano se dedicó exclusivamente a reorganizar su ejército.

[editar] La época de la Asamblea

La noticia de la victoria de Tucumán —en opinión de muchos historiadores, la más importante de la guerra de independencia[139] — causó en Buenos Aires un enorme descrédito para el gobierno que había ordenado la retirada hasta Córdoba. Un golpe de estado protagonizado por el coronel José de San Martín derrocó al Triunvirato y lo reemplazó por el llamado Segundo Triunvirato.[140]

El nuevo gobierno convocó a una Asamblea General Constituyente, que llevó adelante importantes avances legislativos y abandonó la Máscara de Fernando VII, es decir, el discurso sobre la supuesta continuación de la soberanía del rey Fernando VII. Tanto el período del Segundo Triunvirato, como de los dos primeros Directores Supremos estuvieron signados por la actuación de la Logia Lautaro, que dirigió su política interna, internacional y militar.

El Segundo Triunvirato y el primer Directorio tuvieron una actitud más decidida en la defensa militar del joven estado y en la pretensión de reconstruir el Virreinato, y enviaron poderosos refuerzos tanto al Ejército del Norte como a las tropas estacionadas en la Banda Oriental.

Con el paso del tiempo, la situación en España se fue revirtiendo, hasta que Fernando VII regresó al trono español. La política francamente absolutista del rey conllevaba también una actitud más agresiva en contra de los estados independizados del imperio, rechazando cualquier arreglo que no significara una completa vuelta a la anterior situación de dependencia colonial absoluta.

Los gobiernos rioplatenses reaccionaron perdiendo el impulso en sus reformas sociales y concentrando el poder: el último día de enero de 1814 la Asamblea nombró Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata a uno de los triunviros, Gervasio Antonio de Posadas. Este dedicó todos sus esfuerzos a ocupar Montevideo, con el fin de evitar que sirviera como puerto de llegada de fuerzas reconquistadoras españolas.[141] Una gran expedición de 10600 hombres había sido preparada para retomar el Río de la Plata, pero la captura de Montevideo, junto a la negativa portuguesa a permitirle desembarcar y aprovisionarse en Brasil,[14] obligaron a desviarla: fue enviada finalmente a Venezuela.[142]

El gobierno del sucesor de Posadas, Carlos María de Alvear, se dedicó a intentar fortalecer su posición interna en la capital y aplastar la revuelta federal en el Litoral. No llevó adelante acción militar alguna en el Norte, y pretendió reemplazar a San Martín como gobernador de Cuyo, aunque fracasó en su intento.[143]

Al producirse la caída de Alvear, que había abandonado la estrategia de defensa agresiva y contraataque, le sucedieron dos directores interinos, que en la práctica no gobernaron sobre todas las provincias argentinas. La política exterior, tanto diplomática como bélica, permaneció errática durante este período.[144] Por su parte, el Ejército del Norte continuó con planes ofensivos trazados en años anteriores.

[editar] Segundo sitio de Montevideo

Artículo principal: Sitio de Montevideo (1812-1814)

El 20 de octubre, poco después de recibir la noticia de la caída del Triunvirato, el ejército patriota ponía sitio nuevamente a Montevideo. El 31 de diciembre, sin saber que la noche anterior los sitiadores habían recibido refuerzos, los realistas atacaron el campamento enemigo, pero fueron duramente derrotados en la Batalla de Cerrito.[96]

La ciudad sitiada pudo resistir debido a su indiscutible superioridad naval, pero sus defensores no volverían a intentar defenderse en tierra.[145] No obstante, justamente durante el año 1813 comenzaron a llegar nuevos refuerzos a Montevideo. Mientras que entre los años 1811 y 1812 habían llegado menos de 800 hombres desde España, en 1813 fueron enviados 3440 hombres a Montevideo, de los cuales unos 400 murieron.[146] Hasta entonces se había preferido reforzar a los ejércitos que luchaban en el Virreinato de Nueva Granada y en el de Nueva España, pero ese año el 37% de las tropas enviadas a América lo fueron al puerto de Montevideo.[147]

Combate de San Lorenzo, del 3 de febrero de 1813.

Imposibilitados de dominar territorio que los proveyera de víveres, los realistas de Montevideo lanzaron sucesivos ataques a la costa de los ríos Uruguay y Paraná, que saquearon impunemente hasta que una sonora victoria de los Granaderos a Caballo del coronel José de San Martín en el Combate de San Lorenzo, el 3 de febrero de 1813, los inhibió para nuevas incursiones.[148] Desde entonces, la ciudad debió bastarse a sí misma.

El nuevo gobierno rioplatense accedió finalmente a reconocer la autoridad que tenía Artigas sobre las fuerzas de su mando, y ordenó a Sarratea regresar a Buenos Aires a principios de 1813. Artigas se sumó con sus fuerzas al sitio de Montevideo, poniéndose a órdenes de Rondeau, pero conservando cierta autonomía.[149] Durante el resto del año 1813, la acción en el sitio de Montevideo se limitó a algunas escaramuzas.

[editar] Segunda campaña al Alto Perú

Los cuatro meses con que contó para reorganizarse tras la victoria de Tucumán permitieron a Belgrano duplicar el número de sus hombres y mejorar su formación y disciplina, aunque le costaron el alejamiento de Holmberg, enemistado con otros oficiales.

Bien pertrechado y con la moral alta, emprendió el 12 de enero la marcha hacia Salta, donde Tristán se había fortificado y recibido refuerzos de Goyeneche: dos batallones, alguna caballería y 6 cañones. Un mes después, a orillas del río Juramento, el Ejército del Norte juró lealtad a la Asamblea General Constituyente y a la Bandera Argentina, bajo la cual lucharía desde entonces el Ejército del Norte.

Tristán esperaba el ataque de Belgrano desde el sur, pero —guiado por un oficial salteño— el Ejército del Norte se ubicó en la Hacienda de Castañares, al norte de la ciudad, cerrando una posible retirada de su enemigo hacia Jujuy. El 20 de febrero, en la Batalla de Salta, el ataque en columnas paralelas de los patriotas logró la rendición incondicional de Tristán: además del parque y el armamento capturado, que reforzó al Ejército del Norte, fueron tomados prisioneros 3200 efectivos.[. 10] [150] Retener semejante cantidad de prisioneros hubiera imposibilitado el avance hacia el Alto Perú,[25] de modo que Belgrano los puso en libertad a cambio del juramento de no volver a tomar armas contra las Provincias Unidas.[135]

Goyeneche evacuó Potosí rumbo a Oruro el 1º de marzo con solo 450 hombres, y acordó con Belgrano un armisticio por 40 días. Desde Oruro, Goyeneche envió al virrey su renuncia, y en su reemplazo fue nombrado el general Joaquín de la Pezuela. También el reemplazo provisional de Goyeneche, el general Ramírez Orozco, abandonó Chuquisaca el 2 de marzo de 1813 y dejó como gobernador de Charcas al patriota Esteban Agustín Gascón. El Ejército del Norte avanzó hacia el Alto Perú y ocupó Tupiza.

Al llegar a Oruro, los soldados realistas juramentados en Salta fueron relevados de su juramento por el obispo de La Paz y por el virrey, y en gran parte reincorporados al ejército. En cambio, Tristán no volvería a luchar contra las Provincias Unidas.

Tanto Santa Cruz de la Sierra como Cochabamba se pronunciaron prontamente a favor de los independentistas en el mes de marzo, antes de la llegada del ejército de Belgrano a la región. Era el efecto de la completa derrota del ejército al mando de Tristán y de la caída de la moral, y obligó a los generales Tacón, Lombera y Ramírez Orozco a retirarse hacia el norte. Una división de 400 chuquisaqueños, al mando del teniente coronel Juan Antonio de Acebey se unieron al Ejército del Norte en Potosí, a la cual Belgrano llegó el 7 de mayo.

Mientras avanzaba hacia el interior del Alto Perú, Belgrano intentó expandir la revuelta hacia la villa peruana de Tacna, donde el oficial porteño Enrique Paillardell logró dominar la ciudad. En lugar de intentar entrar en contacto con las fuerzas de Belgrano, Paillardell quiso avanzar sobre Arequipa, pero fue vencido en Camiara, huyendo los derrotados al Alto Perú. De todos modos, Belgrano dominaba gran parte del Alto Perú al frente de 3500 hombres.[151]

Antiguo plano de la Batalla de Vilcapugio.

En los primeros días de agosto, el general Pezuela tomó en Oruro el mando del ejército realista, que aumentó hasta 5000 hombres. Desde allí partió en busca del ejército independentista.

Belgrano había enviado al coronel Cornelio Zelaya, jefe de la caballería, a sublevar las poblaciones a espaldas del ejército realista. La captura de correspondencia entre este y algunos jefes de montoneras patriotas permitió a Pezuela saber que su enemigo estaba esperando refuerzos, de modo que decidió atacar cuanto antes.[152]

El 1º de octubre, en la Batalla de Vilcapugio, Belgrano logró desbaratar la formación realista, pero una señal equivocada de detener el ataque, sumada a la sorpresiva reaparición en la batalla de la caballería del coronel realista salteño Saturnino Castro causó la completa dispersión de las tropas independentistas.[153]

Antiguo plano de la Batalla de Ayohuma.

Belgrano se retiró hacia el este, ubicándose en la posición de Ayohuma, donde logró reunir unos 3400 hombres, de los cuales solamente unos 1000 eran veteranos.

Al iniciarse la Batalla de Ayohuma, el 14 de noviembre, Belgrano formó con demasiada anticipación a sus tropas en formación de batalla, lo que aprovechó Pezuela para atacar de flanco y obligarlo a cambiar de posición. La batalla fue desde el principio una clara victoria de Pezuela, y el Ejército del Norte quedó reducido a un tercio de su fuerza original.[153]

El 18 de noviembre Belgrano y Díaz Vélez, en retirada, llegaron a Potosí. Partieron de allí al día siguiente, ante la inminente llegada del ejército realista, ordenando volar la Casa de Moneda, orden que no se cumplió. Efectivamente, al día siguiente entraba la vanguardia realista, al mando de Castro. A principios de 1814, el ejército realista se adueñó de Tarija.[28]

En enero de 1814, el general Belgrano entregaba el mando del Ejército del Norte al coronel José de San Martín.

[editar] Captura de Montevideo

Durante el año 1813, el Sitio de Montevideo se prolongó sin grandes alternativas, evidenciando la abundancia de recursos de los defensores y la falta de medios de los atacantes.[14]

Las relaciones entre Artigas y el gobierno porteño habían empeorado: el rechazo de los diputados orientales a la Asamblea del Año XIII y la elección de otros, elegidos por inspiración de Rondeau, llevaron a su máxima tensión el conflicto entre las intenciones de independencia inmediata y de organización federal propugnadas por Artigas, y el centralismo y la moderación de la política del gobierno porteño.[96]

A fines de enero de 1814, las tropas leales a Artigas abandonaron el sitio y se retiraron a la costa del río Uruguay. Estaban convencidos de que el gobierno porteño pretendía gobernar el país como una dependencia de Buenos Aires.[89]

En respuesta, el Director Posadas declaró a Artigas “traidor a la Patria” y puso precio a su cabeza.[154] Envió un ejército a enfrentar a las montoneras federales de Artigas, comenzando de este modo la guerra entre Artigas y el Directorio, la primera de las guerras civiles argentinas.

El ejército enviado a enfrentar a Artigas —que después de vencerlo debía engrosar el sitio— fue derrotado en el Combate de El Espinillo, el 22 de febrero.[90] En rápida sucesión, los territorios de Corrientes y Misiones, y los pueblos del interior de la Banda Oriental se pronunciaron a favor del federalismo propugnado por Artigas,[71] de modo que las fuerzas sitiadoras no recibieron refuerzo alguno.

El gobernador Vigodet creyó que Artigas, pronunciado contra el gobierno central rioplatense, podría ser incorporado a la causa del Rey, pero el caudillo rechazó sus ofrecimientos.[149]

[editar] Guerra naval y ocupación de Montevideo

Guillermo Brown, vencedor de los realistas de Montevideo.

El gobierno revolucionario creó una pequeña flota y la dotó de la misión de disputar a los realistas el control de los ríos interiores y el estuario del Plata. El comando de todos los buques estaba en manos de marinos extranjeros, incluido su comandante, el irlandés Guillermo Brown, que venció al capitán Jacinto Romarate en el Combate de Martín García y ocupó la estratégica isla, obligando a los barcos realistas a retirarse remontando el río Uruguay el 15 de marzo.[37] Los buques enviados en su persecución fueron derrotados en el combate de Arroyo de la China, pero Romarate permaneció en Concepción del Uruguay hasta el final de la guerra.

La noticia del inminente regreso de Fernando VII al trono español obligó a acelerar las acciones: el 20 de abril, la flota de Brown ancló frente a Montevideo, declarando el bloqueo naval a la ciudad. La escuadra realista comandada por Miguel de la Sierra zarpó de Montevideo a enfrentar a Brown, pero en el Combate naval del Buceo, librado entre los días 15 y 17 de mayo, la mayor parte de los buques realistas fueron capturados o destruidos. Varios de las naves restantes huyeron en dirección a España, y unas pocas unidades menores se encerraron en el puerto de Montevideo.[37]

El cerco sobre la ciudad estaba completo, y la superioridad naval realista había desaparecido. Rondeau comandaba 4000 hombres en el sitio y Vigodet contaba con 5000 para defender la ciudad, por lo que Posadas envió a su sobrino, el coronel Carlos María de Alvear, con más de 1500 hombres; llevaba también orden de reemplazar a Rondeau al frente del sitio.

Alvear tomó el mando el día 17 de mayo, cuando la victoria de la flota de Brown ya era completa, y de inmediato negoció con Vigodet la entrega de Montevideo: llegaron a un acuerdo, por el cual los realistas podrían retirarse a España con sus barcos y armas, mientras que los patriotas tomarían Montevideo en depósito, en nombre de Fernando VII. Pero Alvear, amparándose en la falta de ratificación del acuerdo por Posadas,[155] ocupó la ciudad el 23 de mayo, tomó prisioneros a los realistas y capturó todo su armamento.

La caída de Montevideo significó el fin de la amenaza realista sobre el Río de la Plata, que había durado cuatro años. Vigodet sería puesto en libertad poco después, junto con todos los oficiales, pero las tropas de origen americano y africano y el armamento engrosaron los ejércitos independentistas: fueron tomados 5340 prisioneros, 310 cañones, 8000 fusiles y 99 embarcaciones.[156]

También la población de Carmen de Patagones, que llevaba dos años y medio como bastión realista, fue ocupada por los patriotas.[157]

Tras la captura de Montevideo, que se debió principalmente a la escuadra de guerra, esta fue desmantelada para cancelar deudas.[13]

[editar] La guerra civil

La caída de Montevideo no significó el final de los problemas en el frente oriental, sino solo un cambio en su naturaleza. Pese a su promesa de entregar la ciudad a los hombres de Artigas, Alvear atacó a sus lugartenientes, lo que causó el reinicio de la guerra civil. Esta continuó con altibajos durante varios meses, forzando a mantener tropas en la Banda Oriental y en Entre Ríos, que no pudieron ser enviadas a reforzar el único frente que aún existía contra los realistas, en el Norte.[158]

En enero del año siguiente, tras la victoria de Artigas en la Batalla de Guayabos Alvear acordó la paz y entregó a Artigas el control de la Provincia Oriental.[89] Ese pacto liberó algunas fuerzas militares para ser enviadas hacia el norte, pero la negativa de Artigas a suspender su ayuda a los federales de Entre Ríos y Corrientes obligó a mantener muchas tropas en esa región y en la Capital.

Una campaña lanzada en abril de 1815 contra los federales terminó con la sublevación de las unidades porteñas y la caída del Director Alvear. El Director Supremo sustituto, Ignacio Álvarez Thomas firmó un nuevo acuerdo con Artigas, gracias al cual se liberaron nuevas fuerzas que fueron enviadas en ayuda del Ejército del Norte. No obstante, meses después, el mismo Álvarez Thomas rompería el acuerdo.[159]

El litoral fluvial rioplatense permanecería durante muchos años como un sumidero de recursos militares, que no estarían disponibles para las campañas en otros frentes.

[editar] La Guerra Gaucha

Artículo principal: Guerra gaucha

El general Martín Miguel de Güemes, líder de la guerra gaucha.

En el frente norte, el ejército realista comenzó su avance hacia el sur sin asegurar su retaguardia, ya que en los valles del este del Alto Perú se estaban formando núcleos de resistencia informal, las Republiquetas. Eran al menos diez grupos distintos, de los cuales los dos más poderosos eran los reunidos por Juan Antonio Álvarez de Arenales cerca de Cochabamba, e Ignacio Warnes en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. El 25 de mayo, ambos jefes lograron una gran victoria en la batalla de La Florida y lograron controlar Cochabamba poco después.[160]

No obstante, el rápido avance realista logró sus objetivos: Ramírez Orozco ocupó Salta y diversas partidas ocuparon otras localidades de la Intendencia; el 27 de mayo, Pezuela entraba en Jujuy.[161] Algunos realistas de Salta reunieron tropas para los ejércitos del Rey, como el hacendado Manuel Fernando de Aramburú, que organizó el Escuadrón de Caballería de San Carlos.[162]

Ante el avance de la invasión realista, San Martín retiró el desmoralizado Ejército del Norte a Tucumán, convencido de que no tenía posibilidades de enfrentarla. Encargó la defensa de la frontera norte a una división irregular de gauchos comandada por Manuel Dorrego, que fue suficiente para retrasar el avance realista. Poco después, San Martín reemplazó a Dorrego —a causa de problemas disciplinarios— por Martín Miguel de Güemes y Apolinario Saravia. Estos establecieron contactos con estancieros de la zona, como José Ignacio Gorriti, Pablo Latorre y Luis Burela, que organizaron y dirigieron partidas irregulares.[27]

Güemes dirigía la coordinación de los movimientos de cada partida de gauchos y organizaba también su provisión de víveres y armamento. A mediados del año 1814, los gauchos de Güemes controlaban la mayor parte de la zona rural de Salta.[27]

Por razones de salud, San Martín renunció al comando del Ejército a los cuatro meses de haberlo asumido, siendo reemplazado por el general José Rondeau.[96]

La acción guerrillera de los gauchos de Güemes y la noticia de la caída de Montevideo hicieron desistir a Pezuela de avanzar sobre Tucumán. Replegó el ejército hacia el norte, abandonando Jujuy el 3 de agosto y llegando a Suipacha el 24 de ese mes.[163]

[editar] Revolución en Cuzco

Artículo principal: Rebelión del Cuzco

Al llegar a Tupiza, Pezuela recibió una noticia alarmante: poco antes había estallado la Rebelión del Cuzco, dirigida por los hermanos Angulo y el cacique Mateo Pumacahua, que había abandonado el bando realista. Estos enviaron un ejército al mando del coronel Juan Manuel Pinelo —uno de los oficiales juramentados en Salta— a tomar Puno, desde donde marchó a La Paz, que ocupó el 24 de septiembre. Otras divisiones avanzaron sobre Arequipa y Huamanga, logrando un amplio éxito.

Pezuela envió a su segundo, el general Ramírez Orozco, para enfrentar a los revolucionarios. Este derrotó a Pinelo y ocupó sucesivamente La Paz el 2 de noviembre, Arequipa el 9 de diciembre, Puno el 11 de marzo y Cuzco el 25 de marzo.[70]

No obstante, recrudeció la actividad de las Republiquetas, entre las cuales sobresalieron la de Larecaja, dirigida por el cura Ildefonso de las Muñecas, la de Tarija, comandada por Juan Ramón Rojas, y la de Cinti, dirigida por Vicente Camargo, que obtuvieron varias pequeñas victorias sobre los realistas.[160]

Aprovechando la inactividad de la vanguardia realista, Güemes avanzó hasta Humahuaca y estableció un batallón en Yavi en diciembre de 1814. Pezuela reaccionó enviando al coronel Pedro Antonio Olañeta a ocupar Yavi y Tarija. Un intento de sublevación de las tropas acantonadas en Jujuy y Humahuaca, formadas por soldados rendidos en Montevideo, fue abortado antes de que estallara.[163]

Casi en la misma fecha, el Director Posadas ordenó el reemplazo de Rondeau como jefe del Ejército del Norte por su sobrino Alvear. Pero varios oficiales del Ejército se sublevaron y se negaron a acatar a Alvear, que regresó a Buenos Aires —donde Posadas acababa de renunciar debido a esa rebelión— y fue electo Director Supremo en su lugar.[13]

[editar] La guerra en Chile

Artículo principal: Guerra de independencia de Chile

En la vecina Chile, la independencia fue un proceso prácticamente incruento. Casi no hubo resistencia militar de parte de los realistas, y desde ese país fue enviada en 1811 una división de auxilio a luchar por la independencia en el Río de la Plata,[164] aunque permaneció inactiva en Buenos Aires.

En 1812, durante los enfrentamientos internos entre los patriotas chilenos, la isla de Chiloé y la ciudad de Valdivia se pronunciaron contra el gobierno chileno y se pusieron a órdenes del virrey Abascal. Este aprovechó la oportunidad y envió hacia Chiloé una pequeña expedición con 50 soldados y 20 oficiales veteranos, pero provistos de abundante armamento, equipos y dinero.

En pocos meses, el brigadier Antonio Pareja creó un pequeño ejército en Chiloé, lo aumentó en Valdivia y desembarcó cerca de Talcahuano y Concepción, apoderándose de ambas ciudades al frente de 3400 hombres, comenzando la Guerra de independencia de Chile a principios de 1813.[165]

Las fuerzas de la división chilena en Buenos Aires se retiraron a su país, y la lucha se prolongó a lo largo del año 1813 sin que ningún bando obtuviera ventaja. El gobierno chileno pidió refuerzos al rioplatense, el cual envió un batallón de Auxiliares Argentinos, formado por 257 soldados de infantería de línea procedentes de Cuyo y Córdoba.[164] Bajo el mando del teniente coronel Santiago Carreras, gobernador saliente de Córdoba —posteriormente reemplazado por Marcos Balcarce— y su segundo jefe Juan Gregorio de Las Heras,[166] [167] llegó a Santiago de Chile en octubre de 1813.

Las tropas argentinas participaron como auxiliares de las divisiones chilenas del general Juan Mackenna en las batallas de Cucha Cucha y Membrillar.[166]

[editar] Emigración chilena

Una serie de campañas indecisas y el fracasado Tratado de Lircay llevaron gradualmente a la Patria Vieja a una situación más peligrosa.[168] Una guerra civil entre partidarios de Bernardo O’Higgins y de José Miguel Carrera determinó que los Auxiliares Argentinos, mandados por Las Heras, fueran expulsados por este último. Dejando a sus hombres en Los Andes, Las Heras regresó a Mendoza, desde donde San Martín, gobernador de la Intendencia de Cuyo, lo envió de regreso a Chile.

También fueron remitidos a la Argentina varios altos oficiales del ejército chileno expulsados por Carrera, como el general Mackenna, que predispusieron a San Martín y al gobierno argentino en contra del partido de aquél.[169]

Poco después se produjo la completa derrota de los independentistas chilenos ante el general Mariano Osorio en la Batalla de Rancagua. Las Heras y el batallón de Auxiliares escoltaron al gobierno, algunas tropas y gran cantidad de civiles hacia Mendoza.[170] Otros oficiales, como Ramón Freire, llevaron sus fuerzas hacia el sur de Mendoza.

Carrera seguía considerándose el jefe de gobierno de los chilenos, pero San Martín, aconsejado por O’Higgins, lo expulsó y puso a las tropas emigradas —unos 600 hombres— bajo las órdenes de Marcos Balcarce. Muchos de estos soldados chilenos desertaron y regresaron a sus hogares en el verano, mientras que otros se unieron a las fuerzas argentinas en la capital. El resto de las tropas permaneció en Cuyo, donde posteriormente se incorporarían al Ejército de los Andes.[171]

[editar] El plan continental de San Martín

San Martín había comprobado durante su estancia en el Ejército del Norte que sería muy difícil conquistar el Alto Perú y el Perú avanzando por tierra, tanto por razones geográficas como étnicas. El corazón de la resistencia realista estaba en Lima, desde donde el virrey Abascal había coordinado las operaciones militares, incluidas las reconquistas del Alto Perú, del sur del Perú y de Chile.[172]

Tomando la idea de los antiguos proyectos británicos de conquista de América del Sur,[173] o bien, como sostienen algunos historiadores, por orden de autoridades militares británicas,[174] San Martín ideó llegar a Lima por mar, partiendo desde Chile. Esa parece haber sido la verdadera razón de su abandono del Ejército del Norte y de su pedido de ser nombrado gobernador de Cuyo.

Pese a que la idea pareció destinada al abandono debido a la reconquista de Chile, San Martín se aferró a su “plan continental”, solo que la nueva situación lo obligaba a reconquistar Chile en primer lugar.[175] Por ello reforzó los recursos militares de su provincia, e incorporó a los oficiales y las tropas chilenas a los mismos: en noviembre de 1814, el Director Supremo creó en Mendoza el Batallón N° 11 de Infantería, en base a los Auxiliares Argentinos remanentes,[176] con el teniente coronel Las Heras como comandante. Este cuerpo sería transformado en regimiento en enero de 1816, y Las Heras ascendido a coronel.[177]

Antes de finales de ese año de 1814 se incorporaron a las fuerzas de Cuyo dos compañías del Batallón de Castas y 50 artilleros con 4 cañones, al mando del capitán Pedro Regalado de la Plaza. Otros refuerzos fueron llegando en los meses siguientes, con la misión de evitar una posible invasión realista desde Chile.[178]

[editar] Tercera campaña al Alto Perú

Alvear no tomó ninguna resolución sobre el Ejército del Norte,[. 11] Pero en enero de 1815 Rondeau inició la campaña al Alto Perú avanzando lentamente hacia el norte. La lentitud sería la característica más sobresaliente de esta campaña.

Güemes fue reemplazado como comandante de vanguardia por el coronel Martín Rodríguez, pero este fue capturado en el Combate del Tejar. La pequeña derrota obligó a retrasar el avance hacia el norte, que recién se reinició tras un cambio de prisioneros y la Batalla de Puesto del Marqués, a mediados de abril.

Faltándole las tropas de Ramírez Orozco, Pezuela ordenó el repliegue de sus fuerzas de Potosí y Chuquisaca. Esta última ciudad fue ocupada por Manuel Asencio Padilla, jefe de la Republiqueta de La Laguna, y por Álvarez de Arenales, de la Republiqueta de Vallegrande.

El ejército de Rondeau continuó su despacioso avance sobre el Alto Perú, mientras Arenales ocupaba Cochabamba. En Buenos Aires, la revolución dirigida por Álvarez Thomas acababa de derrocar a Alvear, y el general Rondeau fue nombrado Director Supremo. No podía ejercer ese cargo sino en el territorio que dominaba —desde Tucumán hacia el norte, incluyendo la meseta altoperuana— por lo que en la capital ejercía como sustituto el propio Álvarez Thomas.[96]

Indignado por el papel secundario asignado por Rondeau a sus gauchos, y considerando que la falta de disciplina del ejército lo condenaba a la derrota, el coronel Güemes abandonó las filas al frente de sus gauchos y regresó a Salta, apoderándose de armas de la reserva del ejército en Jujuy. Al llegar a la ciudad de Salta, sus habitantes lo eligieron gobernador. No era más que un ejercicio de la soberanía por parte del pueblo salteño, pero significaba un claro desafío a la autoridad del Director Rondeau. Éste lo declaró desertor, pero por el momento no pudo tomar otras medidas.[27]

[editar] Sipe Sipe

General Joaquín de la Pezuela, vencedor en la Batalla de Sipe Sipe y posteriormente virrey del Perú.

La lentitud de Rondeau dio a los realistas tiempo para recibir refuerzos: un regimiento y un batallón enviados desde Chile y —a mediados de julio— la división de Ramírez Orozco, que ya había recuperado Cuzco. Mientras Pezuela maniobraba para lograr una posición ventajosa sobre su enemigo, Martín Rodríguez intentó una sorpresa sobre los realistas, siendo completamente derrotado en la Batalla de Venta y Media. Esta causó graves bajas y una fuerte baja en la moral del ejército.[25]

En ayuda de Rondeau habían sido enviados dos regimientos, vacantes por una interrupción temporaria de la guerra civil, al mando de Domingo French y Juan Bautista Bustos. Temiendo que antes de seguir su camino hacia el norte intentaran derrocarlo, Güemes prohibió su ingreso a Salta hasta que lo reconocieron como gobernador. Esto ocurrió a mediados de noviembre, cuando ya era tarde para que se incorporaran al ejército.[27]

Rondeau llevó su ejército hasta las cercanías de Cochabamba, en una posición que consideró muy favorable, pero una audaz maniobra del ejército realista —bajar una peligrosa cuesta—, permitió a Pezuela obtener una completa victoria en la Batalla de Sipe Sipe o de Viluma, el día 29 de noviembre. El Ejército del Norte perdió mil hombres entre muertos y prisioneros, toda la artillería y el parque.[179]

Rondeau huyó sin dar órdenes a sus soldados, que se dispersaron casi completamente, tenazmente perseguidos por los realistas. A lo largo del mes de diciembre, los españoles ocuparon todas las ciudades del Alto Perú, con excepción de Santa Cruz de la Sierra, defendida por su gobernador Ignacio Warnes.

Rondeau dedicó el mes de marzo de 1816 a intentar derrotar a Güemes, el cual eludió el combate y lo dejó sin víveres, obligándolo a negociar un acuerdo por el que fue reconocido como gobernador.[27] La única acción contraofensiva que intentó el Director Supremo fue enviar hacia el norte a Gregorio Aráoz de Lamadrid, pero fue derrotado en dos combates y obligado a retirarse hacia el sur.[180]

[editar] Destrucción de las Republiquetas

Artículo principal: Republiquetas

Salvo el coronel Arenales, que se retiró hacia Jujuy, los demás jefes de las republiquetas continuaron su resistencia. Pese a las promesas de Rondeau de regresar cuanto antes, sin embargo, quedaron abandonadas a su suerte, y fueron derrotadas una por una: después de tres derrotas en marzo y abril, Vicente Camargo fue muerto y su Republiqueta de Cinti fue destruida.[181] El 5 de abril Tarija cayó en manos realistas.

El cura Muñecas logró evadir por bastante tiempo a sus enemigos, pero fue vencido y capturado, muriendo a manos de quienes lo llevaban prisionero hacia el Perú.[182]

Manuel Ascencio Padilla, y su esposa Juana Azurduy resistieron varios meses, hasta que fueron derrotados en el mes de octubre por el coronel Francisco Javier Aguilera, batalla en que Padilla resultó muerto.[. 12] Aguilera continuó su marcha y derrotó el 21 de noviembre en la Batalla de El Pari al coronel Warnes —que murió en combate—, ocupando Santa Cruz de la Sierra.[183]

Otras republiquetas resistieron algún tiempo más, pero casi todas fueron cayendo en manos de los realistas. La única que resistió hasta el final de la guerra fue la Republiqueta de Ayopaya, dirigida por José Miguel Lanza.[160]

[editar] Directorio de Pueyrredón

El Congreso de Tucumán, reunido por orden del Director interino Álvarez Thomas, nombró nuevo Director Supremo a uno de sus diputados, Juan Martín de Pueyrredón, que marchó a la capital. En el camino se detuvo en Córdoba a discutir con el general San Martín su plan continental y los recursos que debía aportar el Directorio.

Todos los esfuerzos militares del gobierno de Pueyrredón estuvieron orientados a dos objetivos centrales: aplastar la resistencia de los federales en el Litoral y en Córdoba y sostener los esfuerzos de San Martín en su campaña a Chile. El frente norte fue abandonado y, aunque siguió existiendo, el Ejército del Norte fue destinando a someter las rebeliones de los caudillos federales, tales como la sublevación autonomista de Borges en Santiago del Estero y las recurrentes insurrecciones federales en Córdoba.

Al producirse la invasión portuguesa de la Banda Oriental, a partir de 1816, el Director no solo se negó a colaborar con Artigas en su defensa, sino que pretendió utilizar la invasión para doblegar a los federales de las provincias del Litoral.

Después de la reconquista de Chile, Pueyrredón exigiría a San Martín y Belgrano, comandantes de los ejércitos de los Andes y del Norte, que trasladaran a esas fuerzas al Litoral para acabar con los federales. Ambos comandantes obedecieron solo a medias.

A mediados de 1819, Pueyrredón presentó su renuncia y fue suplantado por Rondeau. Este continuó y profundizó la política de su antecesor, llamando perentoriamente a ambos ejércitos al Litoral, y abandonando por completo la Guerra por la Independencia.[184]

En España, Fernando VII había recuperado el gobierno y ejecutaba una política firmemente absolutista. En años anteriores, España se había mostrado dubitativa al momento de defender sus ex colonias, debido a que temía la reacción de las demás naciones europeas. Pero, con sus espaldas cubiertas por la Santa Alianza —la cual, siguiendo las recomendaciones del Congreso de Viena,[185] sostenía a todos los gobiernos establecidos en Europa y promovía la paz entre ellos— Fernando pudo dedicar todos sus esfuerzos al intento de reconquistar la América española. La acción del Papa Pío VII, que lanzó la encíclica legitimista de 1816, por la cual bendecía las acciones represivas de los realistas en España, respaldaba su actitud agresiva.[186]

De modo que Fernando envió sucesivas expediciones para reconquistar las colonias americanas, llegando a un total de 13 expediciones con 26542 hombres. No obstante, esas expediciones nunca tuvieron fuerza suficiente como para imponerse decisivamente a los independentistas del Río de la Plata. La única expedición poderosa proyectada para ser lanzada sobre esa región debió ser suspendida repetidas veces, ante las epidemias que diezmaron y debilitaron a sus tropas.[14]

[editar] Expedición corsaria en el Pacífico

Croquis de la Fragata Hércules (Sidders).

El desmantelamiento de la escuadra de guerra después de la caída de Montevideo no dejó a las Provincias Unidas indefensas por mar: el Directorio organizó la guerra de corso contra España y otorgó varias decenas de patentes. Mediante esta modalidad, los corsarios bajo bandera argentina obtuvieron unos cien barcos como presas entre 1814 y 1823.[37]

En mayo de 1815, el gobierno resolvió organizar una campaña corsaria al Océano Pacífico, como medida defensiva ante la inminente llegada de una expedición reconquistadora desde España. Muchos emigrados chilenos participaron en la organización, el financiamiento y en la dotación de la expedición.[187]

La escuadrilla corsaria quedó formada por 4 barcos con unos 150 cañones y más de 500 tripulantes: la Fragata Hércules, al mando del comandante Guillermo Brown, el Bergantín Santísima Trinidad, al mando del capitán Miguel Brown, la Corbeta Halcón, al mando de Hipólito Bouchard —en la que viajaba el capitán chileno Ramón Freire— y la Goleta Constitución, al mando de Oliverio Russell, tripulada por chilenos.

Zarparon en octubre y traspusieron el cabo de Hornos soportando un fuerte temporal, en que naufragó la nave de Russell. Llegaron en los últimos días del año a la isla Mocha, en las costas de la Araucanía, donde se reorganizaron. El gobierno realista chileno reaccionó prohibiendo toda salida de buques desde sus puertos.[188]

En enero de 1816 bloquearon el puerto del Callao, apoderándose de nueve buques que se dirigían al mismo, y que se sumaron a la expedición.[189]

En febrero bloquearon el río Guayas y ocuparon la isla Puná. Desde allí, Brown dirigió un ataque sobre Guayaquil, pero fue derrotado y tomado prisionero. Tras un cruce de amenazas entre el gobernador de Guayaquil y Bouchard, este logró un canje de prisioneros con el que liberó a todos los capturados.

La expedición se dirigió a las islas Galápagos, donde se separaron: Bouchard, al mando de una nave que luego fue renombrada como fragata La Argentina, arribó a Buenos Aires en junio. Brown se dirigió a la bahía de San Buenaventura, desde donde pretendió ponerse en contacto con las autoridades revolucionarias de Bogotá; pero esa ciudad había caído en manos realistas.[190] Tras perder la Halcón en un naufragio, Brown regresó al Océano Atlántico, donde esquivó una escuadra portuguesa que se dirigía a Montevideo y continuó viaje hacia el norte.

Terminó por anclar en Barbados, donde las autoridades británicas lo acusaron de piratería e incautaron el buque y su cargamento. Retornó a Buenos Aires a mediados de 1818.[191]

[editar] El Ejército de los Andes y la Campaña a Chile

En agosto de 1815, San Martín dispuso una leva de “vagos” y voluntarios en Mendoza y San Juan. Al mes siguiente se incorporaron dos escuadrones de Granaderos a Caballo, que habían participado en la guerra civil en la Banda Oriental y que fueron aumentados con gauchos de San Luis. En diciembre de 1815, informaba al gobierno que disponía de 3887 hombres, incluidos unos 700 esclavos libertos.[192]

San Martín encargó al fraile Luis Beltrán —que contaba con 700 hombres a sus órdenes— la fabricación de pólvora, armamentos, municiones y uniformes.[193]

San Martín envió a Chile a José Antonio Álvarez Condarco, director de la fábrica de pólvora, con la excusa de llevar un mensaje, pero este aprovechó el viaje para realizar un plano muy detallado de los pasos de los Andes.[194]

El 1 de agosto de 1816, el Director Supremo Juan Martín de Pueyrredón, decretó que el nombre de la fuerza fuera “Ejército de los Andes”, designando como su general en jefe a San Martín, al que el Congreso de Tucumán ascendió al grado de Capitán General, con las facultades políticas y militares necesarias. San Martín delegó el mando político de Cuyo en el coronel Toribio de Luzuriaga y se instaló con su Ejército en Campamento del Plumerillo, en las cercanías de Mendoza, con el brigadier Miguel Estanislao Soler como jefe de estado mayor.[172]

Pueyrredón envió al nuevo ejército toda la ayuda que pudo, incluyendo refuerzos militares, dinero, alimentos, armas, uniformes y municiones en gran cantidad.[159] No obstante, su obstinación en aplastar la resistencia de los federales, especialmente en la provincia de Santa Fe, no le permitió enviar más tropas al frente de los Andes, ya que las necesitó para continuar la guerra civil.[195]

El Capitán General Casimiro Marcó del Pont conocía los planes de San Martín, que era consciente de que nunca podría llevar hasta Chile un ejército tan numeroso como el de su enemigo. Por ello buscó dividir sus fuerzas, haciéndole creer alternativamente que iba a invadir por el sur o por el norte del país.

San Martín se esforzó en conservar un trato amistoso con los caciques pehuenches del sur mendocino, que dominaban los pasos cordilleranos. Sostuvo con ellos un gran parlamento, solicitándoles permiso para cruzar sus tierras hacia Chile, lo que fue aprobado por los caciques. Uno de los jefes indígenas llevó a Chile esa noticia, que pareció confirmar a Marcó del Pont su creencia de que el esperado ataque se produciría por el sur. Las fuerzas realistas en Chile se mantuvieron divididas hasta muy poco antes de la invasión de San Martín.[178]

Por otro lado, algunos activistas mantuvieron en continua alerta al ejército realista por todo el territorio chileno. El más destacado de ellos era un ex oficial del partido de los Carrera, Manuel Rodríguez, que recorrió el centro y el sur del país atacando poblaciones, causando desgastantes alarmas en las fuerzas realistas y lanzando panfletos contra el gobierno. También sirvió como espía a favor de San Martín, y como correo entre este y los patriotas chilenos.[196]

Este notable conjunto de estrategias indirectas para obtener ventajas antes del combate decisivo fueron llamadas “guerra de zapa”.[172]

[editar] Cruce de los Andes

Artículos principales: Cruce de los Andes y Rutas sanmartinianas

Formaban la infantería del Ejército de los Andes 2334 hombres, de los siguientes batallones: N° 8, al mando de Ambrosio Crámer; Nº 11, bajo el mando de Juan Gregorio de las Heras; y Nº 7, al mando de Pedro Conde. La caballería estaba formada por el Regimiento de Granaderos a Caballo, comandando por José Matías Zapiola, y el batallón Nº 1 de Cazadores, al mando de Rudecindo Alvarado, y totalizaba 1395 hombres. La artillería estaba servida por un regimiento de 258 hombres, al mando de Pedro Regalado de la Plaza.

El 6 de enero de 1817, el Ejército de los Andes se puso en marcha desde el Campamento del Plumerillo, totalizando 5.350 hombres: 14 jefes, 195 oficiales y 3.778 soldados, de los cuales varios centenares eran de origen chileno. Además formaban como auxiliares unos 1.200 milicianos de caballería de La Rioja, Mendoza, San Juan y Chile, y 120 barreteros.[197]

Las tropas no combatirían bajo la bandera argentina, sino bajo la del Ejército de los Andes, que contenía un escudo argentino sobre fondo azul y blanco.[198]

El Ejército se dividía en seis columnas, que pasarían por seis pasos distintos. Dos columnas reunían la mayor parte del ejército, mientras las otras cuatro eran mucho menores, y su misión era confundir a Marcó del Pont sobre el verdadero lugar por el que cruzaría el grueso del Ejército.[199]

José de San Martín en el cruce de los Andes.

  • Por el Paso de Guana, en San Juan, cruzaron 200 hombres para tomar la ciudad de La Serena y el puerto de Coquimbo, al mando del teniente coronel Juan Manuel Cabot,[200] pasando por Talacasto, Pismanta y el paso de Agua Negra. El 6 de febrero sorprendieron a una guardia realista, y días después se interpusieron entre Coquimbo y Santiago. Las autoridades de La Serena, escoltadas por una guarnición de 100 hombres, se retiraron hacia el río Limarí, en cuyas orillas fueron alcanzados por las fuerzas patriotas e intervinieron en dos pequeños combates, Barraza y Salala. Cabot tomó posesión de Illapel, La Serena y Coquimbo el 25 de febrero.
  • Por el Paso del Portillo se desplazaron 55 hombres al mando del capitán José León Lemos, con una misión puramente distractiva.[201] Pese a que no lograron capturar a la partida que los avistó en San Gabriel, cumplieron su misión y se incorporaron a la fuerza principal.
  • Por el Paso del Planchón cruzaron 100 hombres del ejército –80 infantes montados y 20 jinetes con 3 oficiales– y un grupo de emigrados chilenos voluntarios, al mando del teniente coronel Ramón Freire.[202] Intentando convencer a los realistas de que eran la avanzada del grueso del ejército invasor, lograron una victoria cerca de Talca. Aunque no pudieron perseguir a los derrotados por el mal estado de los caballos de la expedición, Freire lograría capturar casi 2.000 hombres. Marcó del Pont envió a su encuentro unos 1.000 soldados, que no pudieron regresar a tiempo a Santiago al saberse que el avance del Ejército se producía por el norte de Santiago.
  • El 17 de enero de 1817 iniciaron 3.200 hombres el avance por el paso de Los Patos. Formaban parte de esa fuerza las divisiones de Soler, O´Higgins y San Martín. Las avanzadas lograron una pequeña victoria en Achupallas,[203] y poco después otra en Las Coimas. El 8 de febrero ingresaron en San Felipe. El día 9 fue reconstruido el puente sobre el río Aconcagua y el comandante Melián avanzó con un escuadrón de granaderos hacia el oeste.
  • El avance por el Paso de Uspallata se inició el 18 de enero. Por esa ruta viajaban 800 hombres al mando del general Las Heras,[. 13] [204] y el mayor Enrique Martínez, junto con casi toda la artillería y el parque, dirigidos por Fray Luis Beltrán. Tras ser derrotadas sus avanzadas en los combates de Picheuta y Potrerillos, vencieron a la avanzadilla realista en Guardia Vieja.[205] Llegaron a la ciudad de Los Andes el día 8 de febrero, tras un retraso de dos días ordenado por San Martín.

El 9 de febrero, ambas columnas se reunieron en el campamento de Curimón, cerca de la villa de Los Andes. Desde allí enviaron partidas exploratorias, que confirmaron que los realistas los esperaban en la Hacienda de Chacabuco.[206]

[editar] Chacabuco

Artículo principal: Batalla de Chacabuco

La Batalla de Chacabuco, según el óleo de Pedro Subercaseaux.

Debido a la dispersión de sus fuerzas, a Marcó del Pont se le hizo muy difícil reunir un ejército, el que finalmente sería de 1.500 hombres, puesto a último momento al mando de Rafael Maroto.

La Batalla de Chacabuco comenzó en la madrugada del 12 de febrero. El plan de ataque de San Martín, consistente en dos asaltos simultáneos desde el oeste y el norte, fue alterado por O’Higgins, que atacó de frente antes de la llegada de la columna al mando de Soler. El ataque fue detenido por una eficaz defensa realista, hasta que San Martín logró reagrupar los hombres de O’Higgins con la reserva y lanzar un nuevo ataque. Con la carga de la división de Soler, después de unas 3 horas de combate, la batalla terminó con una aplastante victoria patriota.[207] [208] Los realistas sufrieron la pérdida de 600 muertos y 500 prisioneros, más toda la artillería, y los patriotas tuvieron 130 muertos y 180 heridos.[209]

Poco después de finalizar la batalla, San Martín dirigió al Director Supremo argentino el parte oficial, cuya frase más conocida decía:

“En veinticuatro días hemos hecho la campaña; pasamos la cordillera más elevada del globo, concluimos con los tiranos y dimos libertad a Chile.”José de San Martín.[210]

El 14 de febrero de 1817 el Ejército de los Andes entró en Santiago. O’Higgins fue nombrado por el cabildo “Director Supremo del Estado de Chile”, y San Martín fue nombrado comandante del “Ejército Unido Libertador de Chile”,[211] una agrupación militar formada por las unidades del “Ejército de los Andes” más las formaciones chilenas que se incorporaron. Como auditor del Ejército fue nombrado Bernardo de Monteagudo.

Se iniciaba el período conocido como la Patria Nueva.

A los pocos días de asumir como Director Supremo, O’Higgins envió al bergantín Águila, capturado en el puerto de Valparaíso, a rescatar a los patriotas desterrados en Juan Fernández.

El nuevo Director organizó un ejército para enfrentar a las fuerzas realistas que actuaban en la región del río Itata.[212] Poco después, el Ejército Unido comenzó una rápida marcha hacia el sur de Chile.

[editar] Güemes y la guerra gaucha

El general José de la Serna dirigió dos invasiones a Salta y más tarde fue virrey del Perú.

La defensa de la provincia de Salta había quedado en manos del gobernador Güemes, mientras el ejército de Rondeau se retiraba hacia Tucumán. Allí recibió este la noticia de que había sido desplazado del cargo de Director del Estado, y se encargó de la protección del recién formado Congreso de Tucumán. Después de la Declaración de Independencia fue reemplazado como comandante del ejército por el general Belgrano, que tampoco pudo lanzar ningún ataque hacia el norte. Por el contrario, su ejército se vio disminuido porque muchas tropas y oficiales fueron trasladados al Ejército de los Andes.

El ejército realista logró avanzar hasta la ciudad de Jujuy, pero la lucha contra las republiquetas le obligó a retirarse.

En septiembre de 1816, tras el nombramiento de Pezuela como virrey del Perú, asumió el comando el general José de la Serna, que incorporó una gran cantidad de oficiales y tropas que habían luchado en la guerra contra Napoleón. El nuevo comandante trazó un plan completo de invasión de las Provincias Unidas, desde el norte y desde Chile.

A fines de octubre, De la Serna inició el avance sobre la provincia de Salta al frente de 5.500 hombres, y unos días más tarde capturó al Marqués de Yavi.[213] Entró en Jujuy el 6 de enero, pero su ejército no logró controlar el interior de la provincia y los gauchos lo obligaron a recluirse en la ciudad. Poco después, el comandante Manuel Arias derrotaba a los realistas en el Combate de Humahuaca, cortando la vía de aprovisionamiento del ejército invasor.

Varias semanas tardó el ejército realista en reconstruir sus comunicaciones con el Alto Perú, por lo que recién llegó a Salta el 15 de abril. Encerrado en la ciudad y falto de víveres, envió una fuerte expedición a reunir ganado y caballos en el valle de Lerma; pero esta fue atacada continuamente durante varios días por partidas de Güemes, y prácticamente destruida en el Combate del Bañado.[32] [214]

[editar] Contraataque de Lamadrid

Años más tarde, Gregorio Aráoz de Lamadrid llegó al grado de general.

Aunque se sabía impotente para intentar una nueva campaña al Alto Perú, Belgrano decidió ayudar a las fuerzas de Güemes. Envió desde Tucumán una fuerza de 350 hombres y dos piezas de artillería al mando del teniente coronel Lamadrid, con la intención de cortar las comunicaciones entre De la Serna y el Alto Perú en la zona de Yavi. Al llegar allí, Lamadrid supo que fuerzas montoneras operaban en torno a Tarija, y como no le fueron enviadas las mulas de carga y los caballos necesarios para internarse hasta Oruro por el despoblado de Atacama, se dirigió hacia allí y logró la victoria en la Batalla de la Tablada de Tolomosa, que hizo que el comandante realista Mateo Ramírez se rindiera.

Animado por la inesperada victoria, y dejando de lado las instrucciones originales, Lamadrid continuó su camino hacia el norte; tras tomar prisionero a un escuadrón realista, se lanzó al temerario intento de capturar por sorpresa la ciudad de Chuquisaca. Fue derrotado y comenzó su retirada hacia el sur. Tras reunir unas partidas de guerrilleros a sus fuerzas, fue nuevamente derrotado en el Combate de Sopachuy, llegando de regreso a Tucumán a fines de julio.[215]

Esta campaña no obtuvo el resultado esperado. Igualmente, tras el fracaso en consolidar su posición –y con noticias cada vez más firmes sobre el triunfo de San Martín en Chile– De la Serna abandonó Salta y Jujuy en el mes de mayo, retirándose a Tupiza.[27]

[editar] Nuevas invasiones a Jujuy y Salta

En agosto de 1817, el coronel Olañeta inició una nueva invasión con una fuerza de 1000 hombres. Obligó al coronel Arias a evacuar Humahuaca, pero fracasó en varios enfrentamientos menores y no pudo pasar de Tilcara. Se retiró hacia Yavi en los primeros días de enero de 1818.

Una quinta invasión fue lanzada por el mismo Olañeta y el coronel Jerónimo Valdés con 2400 hombres. El 14 de enero de 1818 ocuparon Jujuy, pero la evacuaron dos días después, retirándose a Yavi.

A principios de 1819, De la Serna renunció y se dirigió a Cochabamba, dejando el mando al coronel José Canterac. Luego de pacificar Tarija y Cinti, el nombrado inició una nueva invasión con tres columnas, que entraron por Humahuaca, Orán y la Puna. El 26 de marzo ocuparon San Salvador de Jujuy, aunque solo tres horas más tarde la evacuaron, retirándose a Yala ante el riesgo de quedar aislados. Posteriormente regresaron a Tupiza.[216]

[editar] Fin de la campaña de Chile

General Mariano Osorio.

En marcha hacia Concepción, Las Heras fue atacado el 4 de abril en Curapaligüe, muy cerca de esa ciudad, por una fuerza realista enviada desde la ciudad por el general José Ordóñez. La victoria patriota obligó a los realistas a retirarse.[166]

En un primer momento se pensó sitiar las ciudades de Concepción y Talcahuano, pero Las Heras —consciente de su inferioridad numérica frente a los realistas comandados por Ordóñez— pidió refuerzos a O’Higgins, que partió en su ayuda a mediados de abril, al frente de 800 hombres.

El 5 de mayo, las tropas de O’Higgins y Las Heras fueron atacadas por el propio Ordóñez en el Cerro Gavilán. Los agresores fueron derrotados y se vieron obligados a evacuar Concepción, encerrándose en el puerto fortificado de Talcahuano.[166]

Tras varios meses en que los realistas permanecieron sitiados, O’HIggins pretendió asaltar Talcahuano. Organizada y dirigida por el general francés Miguel Brayer, la operación fracasó por completo, sufriendo los atacantes graves bajas.[217]

El virrey Pezuela envió 2500 hombres a Talcahuano, al mando de Mariano Osorio, vencedor del Desastre de Rancagua. Allí se unió a Ordóñez, que había resistido cerca de nueve meses los ataques independentistas. San Martín reclamó entonces a O’Higgins que se reuniera con él en el río Maule, mientras la población civil de Concepción abandonaba la ciudad.

O’Higgins levantó el asedio y se retiró a Talca, donde aprobó el Acta de Independencia de Chile, fechada el 12 de febrero de 1818, al año exacto de la Batalla de Chacabuco.[218]

A poco de reunirse las divisiones del Ejército patriota, el general Ordóñez convenció a Osorio de atacar el campamento patriota en la noche del 19 de marzo de 1818. La Batalla de Cancha Rayada fue una victoria de los realistas, que consiguieron dispersar por completo a las fuerzas patriotas.

Cuando la noticia de la derrota llegó a Santiago, la desmoralización fue general y se llegó a pensar en una segunda edición de la derrota de Rancagua.[22] En ese momento apareció en Santiago el coronel Manuel Rodríguez, que asumió momentáneamente el gobierno. Poco después lo reasumía O’Higgins, herido en Cancha Rayada.[219]

Pronto se supo que el desastre no había sido completo: las bajas realistas habían sido mayores que las de los patriotas, y muchas fuerzas del Ejército Unido –especialmente unos 3000 hombres conducidos por Las Heras– habían podido retirarse en orden. Con ayuda de Beltrán, San Martín reequipó y reorganizó el ejército. Apenas quince días más tarde estuvo en condiciones de dar batalla nuevamente.[220]

[editar] Maipú

Artículo principal: Batalla de Maipú

El día 5 de abril, en los llanos de Maipú a unos 10 km al sur de Santiago, se encontraron 5300 realistas con 12 piezas de artillería contra 4900 patriotas con 21 piezas de artillería.[221] San Martín organizó a su ejército en una posición elevada esperando el ataque español.

La batalla se inició con el fuego de la artillería patriota de Manuel Blanco Encalada, seguido de la carga general de las tropas de San Martín. Los españoles parecían estar triunfando cuando San Martín lanzó la reserva en una dirección oblicua, una acción que revirtió la situación. Los Granaderos a Caballo apoyaron a Las Heras, que barrió la posición realista.

Tras la huida de Osorio, un resto del ejército realista, dirigido por Ordóñez, se refugió en la hacienda de Lo Espejo. Hasta allí lo fue a buscar el general Las Heras, apoyado por unos 1000 hombres que acababa de llevar O’Higgins –aún herido– desde Santiago. La artillería patriota completó la masacre de los realistas, hasta que Ordóñez decidió finalmente rendirse.

Apenas terminada la batalla, San Martín y O’Higgins se encontraron en el Abrazo de Maipú. El ejército realista había perdido 2000 muertos y 2463 prisioneros, contra 1000 bajas patriotas, entre muertos y heridos.[222] Fue la batalla más sangrienta de las guerras de independencia de la Argentina y de Chile.

[editar] Campaña del Sur de Chile

Pese a la contundente derrota sufrida, los realistas lograron reunir algunas partidas de su ejército —dirigidas en un primer momento por Osorio— a lo largo de las líneas del río Ñuble, sin que San Martín se apurara a destruirlas. Sólo a mediados de mayo envió a su encuentro una parte de los Granaderos, comandados por Zapiola, que alcanzaron algunas victorias menores pero fracasaron en ocupar Chillán.[223]

En mayo de 1818 zarpó desde Cádiz una expedición de once buques de transporte y uno de guerra, trasladando hacia Chile algo más de 2000 soldados. Su partida era ya tardía, en tanto que Osorio apenas podía contar con algo menos de mil hombres. La traición de los marineros y soldados de uno de los buques —el transporte Trinidad, que ancló en Buenos Aires— permitió a las autoridades conocer los pormenores de la expedición, incluyendo el sistema de señales de la flota y el lugar y fecha en que se reunirían después de ingresar al Océano Pacífico. Estas noticias fueron enviadas a Chile junto con dos buques de guerra, y toda la escuadra española fue capturada en la isla Mocha, al sur de Chile.[224]

Los pedidos de ayuda de Osorio a Pezuela no fueron escuchados, y en agosto las fuerzas de línea fueron embarcadas hacia el Perú. Una importante fracción del ejército realista fue destruida en la Batalla del Bío Bío en enero del año 1819.[225] De allí en adelante, la defensa de la causa del rey en Chile estaría en manos de las partidas irregulares de origen chileno, que continuarían una guerra de guerrillas.

Las fuerzas chilenas suieron la lucha contra las fuerzas irregulares realistas a lo largo de los meses siguientes, en la llamada “guerra a muerte“.[226] Las fuerzas argentinas no participaron en estas campañas, ya que se concentraron en el norte del país o pasaron de regreso a las Provincias Unidas, para preparar la campaña libertadora del Perú.

[editar] Guerra de Independencia sin gobierno central

Durante todo el período anterior, el Ejército del Norte había permanecido inactivo en Tucumán, excepto por la fracasada campaña de Lamadrid y la incorporación de pequeñas partidas a los gauchos de Güemes. En cambio, había sido repetidamente utilizado para luchar contra los federales de Córdoba y Santa Fe. A fines de 1819, por orden del Director Supremo Rondeau, el Ejército del Norte debió marchar hasta esta última provincia, pero una sublevación evitó que fuera empleado una vez más en la guerra civil. No obstante, las fuerzas de ese ejército se dispersaron entre sus provincias de origen y no volvieron a participar en la Guerra de Independencia.[227]

Rondeau también había ordenado a San Martín que condujera el Ejército de los Andes hacia el Litoral, pero el libertador de Chile se negó, y ordenó a sus fuerzas repasar la Cordillera y prepararse a la conquista del Perú. No todas esas fuerzas lograron trasladarse a Chile, ya que algunas se sublevaron y participaron posteriormente en las guerras civiles en el oeste y el norte de las Provincias Unidas.[228]

La sublevación del Ejército del Norte dejó al Director Rondeau apenas con solo un pequeño ejército para enfrentar a los caudillos federales, que lo derrotaron en la Batalla de Cepeda. Esta determinó la disolución del Congreso y de toda otra autoridad nacional en febrero de 1820; de allí en adelante, cada provincia se gobernó a sí misma.

Todo el esfuerzo de la guerra estaba en manos de los ejércitos en campaña, sustentados por el gobierno de la Provincia de Salta –en el caso del frente norte– o en el de la República de Chile, en cuanto a la campaña del Perú. Ningún aporte vino en adelante de los demás gobiernos provinciales. La provincia de Buenos Aires era la única que hubiera podido colaborar económicamente, ya que monopolizaba la principal fuente de ingresos públicos, la Aduana. Pero el gobierno porteño —dirigido por los ministros Bernardino Rivadavia, el mismo que había dirigido una política militar de repliegue como secretario del Primer Triunvirato y Manuel José García, que había llevado a Gran Bretaña un pedido de protectorado— se desentendió completamente de la guerra. Llegó al extremo de rechazar un pedido de ayuda de San Martín con el argumento de que “al país le era útil que permaneciesen los españoles en el Perú”.[229] El gobierno porteño también firmó con el gobierno español del Trienio Liberal una Convención Preliminar de Paz en 1823. El mismo sería ignorado por el restaurado Fernando VII al año siguiente.[230]

La anarquía en que se debatían las Provincias Unidas hubiera sido una oportunidad única para la proyectada expedición que debía partir hacia el Río de la Plata –con mucho retraso– a principios de 1820. Pero la acción de una filial de la Logia Lautaro entre sus oficiales, y el descontento de muchos de estos —antigua oficialidad de la Guerra de la Independencia Española— con la política absolutista del rey, llevaron a la sublevación de esas tropas en enero de 1820.[231] [232]

Los gobiernos del Trienio Liberal en España se mostraron poco activos en su intención de restaurar el imperio colonial español, y la defensa del mismo quedó en manos de sus virreyes. Por otro lado, las autoridades realistas se vieron muy debilitadas por los enfrentamientos entre liberales y absolutistas, lo que llevó en algunos casos a insurrecciones que instauraron regímenes independientes. El caso más paradigmático, y estratégicamente más importante, fue la Independencia de México, consumada por el general realista Agustín de Iturbide.

Cuando a fines de 1823 se produjo la segunda restauración absolutista, ya era demasiado tarde para nuevos esfuerzos reconquistadores. Aún si el rey lo hubiera intentado, no hubiese encontrado un puerto seguro adonde llevar sus tropas.[233]

[editar] Final de la Guerra Gaucha

El 8 de mayo de 1820, Ramírez Orozco —que había sustituido en febrero a Canterac como comandante de las fuerzas españolas en el Alto Perú— salió de Tupiza al mando de un ejército de 4000 hombres: ocupó Jujuy el 28 de mayo y la ciudad de Salta el día 31 de ese mes, llegando hasta el río Pasaje. Lograron algunos pequeños triunfos, pero varias victorias de los gauchos, incluida la captura del coronel Antonio Vigil, obligaron a los invasores a encerrarse en las ciudades.

Estando en Salta, los jefes realistas se enteraron de la sublevación militar del 1º de enero de ese año en España, que había proclamado la restauración de la Constitución liberal de 1812. También supieron que, a mediados de año, partiría desde Chile la Expedición Libertadora del Perú. En espera de los acontecimientos del Perú, Ramírez Orozco ordenó la retirada hacia Tupiza, llegando allí a mediados de junio.

En octubre, mientras se realizaba la jura de la Constitución liberal en el Alto Perú, se conoció la noticia del desembarco del ejército al mando de San Martín en la costa peruana —ocurrido el 8 de septiembre— y que el coronel Arenales se internaba en la sierra con una división. Inmediatamente, Ramírez Orozco y Canterac iniciaron la marcha hacia el Perú con la mayor parte de las fuerzas disponibles. En Tupiza permaneció Olañeta, al mando de unos 2000 hombres.[234]

San Martín había nombrado a Güemes General en Jefe del Ejército de Observación. Habían acordado que, coincidentemente con la invasión al Perú, el gobernador salteño se encargaría de mantener ocupados los ejércitos realistas muy lejos de Lima. Continuamente informado sobre los movimientos de San Martín, cuando se produjo su desembarco en la costa peruana, Güemes decidió avanzar hacia el Alto Perú.

Del Ejército del Norte solo quedaba una pequeña división al mando del coronel Alejandro Heredia, que estaba a las órdenes de Güemes. El gobernador de la provincia de Tucumán, Bernabé Aráoz, había conservado algunas armas del Ejército, que estaba usando para intentar volver a la obediencia a su gobierno a la provincia de Santiago del Estero, dependiente hasta ese momento de la de Tucumán. Eso provocó que Güemes participara en la guerra civil e invadiera Tucumán.[27]

Olañeta aprovechó los conflictos internos de Salta lanzando a mediados de abril una invasión a la ciudad de Jujuy, al mando de su cuñado jujeño, Guillermo Marquiegui. Tras tres días de ocupar la ciudad, éste se retiró hasta León, donde esperó la llegada de Olañeta.

Viendo que Olañeta llegaría antes que los refuerzos de Güemes –que estaba aún en Tucumán– los jujeños organizaron una partida de 600 hombres al mando del coronel José Ignacio Gorriti, que derrotó completamente a Marquiegui en la madrugada del 27 de abril, el llamado Día Grande de Jujuy. Olañeta intentó recuperarse, pero retrocedió hacia el norte cuando Gorriti amenazó con fusilar a los jefes y oficiales prisioneros.[235]

Las clases altas de la sociedad salteña, cansadas del gobierno de Güemes, autoritario y oneroso para ellos, habían decidido librarse del gobernador. Aprovechando la campaña del caudillo a Tucumán, lo depusieron en su ausencia, reemplazándolo por Apolinario Figueroa, y llamaron en su auxilio a Olañeta.

Güemes, que había sido derrotado en Tucumán, regresó a Salta y recuperó el gobierno en forma incruenta, pero Olañeta lanzó igualmente la solicitada invasión a Salta, enviando por senderos desiertos de la Puna al coronel José María Valdez, quien tomó Salta el 6 de junio, por sorpresa. Una de sus partidas logró causar a Güemes una herida de la que falleció –debido a su hemofilia– once días más tarde.[236]

Olañeta se trasladó a Salta, donde nombró un gobernador adicto a su causa, pero se encontró cercado por las tropas del fallecido Güemes, al mando del coronel Jorge Enrique Vidt, nombrado comandante de las mismas por el propio gobernador horas antes de su muerte. Obligado por las fuerzas patriotas, el 14 de julio firmó un armisticio con el cabildo salteño, retirándose a continuación al Alto Perú.[27]

La última incursón realista en suelo argentino fue dirigida por Oleñeta en junio de 1822, llegando hasta Volcán, 40 kilómetros al norte de Jujuy. El 6 de diciembre se retiró de territorio argentino por última vez. Hasta 1822 se habían registrado en territorio salteño doscientos treinta y seis combates.[237] Sus fuerzas permanecieron, sin embargo, ocupando algunos pueblos fronterizos, tales como Santa Victoria Oeste.

[editar] Campaña de San Martín al Perú

En mayo de 1818, el Ejército Unido se instaló en Quillota, donde fueron adiestrados un total de 5000 efectivos, cifra que se fue reduciendo debido a enfermedades y deserciones.

En ese momento comenzaron a llegar las órdenes del Directorio de trasladar el Ejército de los Andes a Buenos Aires para luchar contra los federales. San Martín no respondió, y en carta a O’Higgins explicaba:

“Se va a cargar sobre mí una responsbilidad terrible, pero si no se emprende la expedición al Perú, todo se lo lleva el diablo”.
Carta de San Martín a O’Higgins, 9 de noviembre de 1819.[238]

De todos modos, la falta de apoyo económico desde Buenos Aires causó un retraso de muchos meses a la partida de la expedición. Por otro lado, la desobediencia de San Martín le acarreó el cese de la ayuda económica de parte de su gobierno, de modo que el gobierno chileno debió hacerse cargo de toda la financiación, por medio de préstamos tomados en Gran Bretaña y los Estados Unidos.[239]

Disuelto el gobierno rioplatense, el Ejército de los Andes quedó sin un gobierno del cual depender. San Martín presentó su renuncia en una nota a los jefes del Ejército el 26 de marzo de 1820. Los oficiales rioplatenses se reunieron el 2 de abril en la ciudad de Rancagua y labraron un acta en que declaraban que

“(…) la autoridad que recibió el señor jeneral para hacer la guerra a los españoles i adelantar la felicidad del pais no ha caducado ni puede caducar, porque su oríjen, que es la salud del pueblo, es inmudable (…)”

Ratificada su autoridad, San Martín y el Ejército de los Andes emprendieron la expedición al Perú junto a las fuerzas chilenas.[240]

[editar] Expediciones navales

A su regreso de la expedición al Pacífico, Bouchard organizó una nueva expedición corsaria en sociedad con el capitalista Vicente Anastasio de Echevarría, quien acondicionó una fragata y la equipó con 34 piezas de artillería. La mayor parte de la tripulación era de origen extranjero, aunque se destacó el pilotín argentino Tomás Espora.

A lo largo de su periplo de dos años, liberaron esclavos en Madagascar, sufrieron 40 muertes por el escorbuto,[241] rechazaron un ataque de piratas malayos en el estrecho de Macasar, bloquearon durante dos meses el puerto de Manila, capital de la Capitanía General de las Filipinas, y capturaron varios buques.

Hallaron en Hawái a la corbeta corsaria Chacabuco, que sus tripulantes habían capturado y dedicado a la piratería,[242] y capturaron a la dotación para castigarla. Durante las negociaciones con el rey Kamehameha I,[243] que concluyeron con la entrega del buque, ambos firmaron un acuerdo al que el capitán no dio mayor importancia, pero uno de sus marinos declararía que fue “un tratado de unión para la paz, la guerra y el comercio”, y que implicaba el reconocimiento de la independencia de las Provincias Unidas por un estado soberano.[244] La condena a muerte del líder de los piratas causó un conflicto con el rey de la isla de Kauai.[245]

En California atacaron la ciudad de Monterrey. Tras vencer una débil resistencia, ocuparon la ciudad e izaron la bandera argentina durante seis días.[246]

Atacaron sucesivamente Santa Bárbara, bahía Sebastián Vizcaíno, San Blas, Sonsonate en El Salvador y El Realejo en Nicaragua, puertos en los que tomaron varios buques españoles. Una versión supone que la presencia del buque de Bouchard con su bandera inspiró la bandera de las Provincias Unidas del Centro de América, y por su intermedio, la de los actuales países centroamericanos.[247]

Por su parte, el gobierno chileno había realizado grandes esfuerzos en equipar su nueva escuadra, proveyéndola de municiones y víveres, pero no lograba encontrar buenos marineros y oficiales. Bajo el mando de Manuel Blanco Encalada, en la escuadra chilena reinaba la indisciplina.[248]

Thomas Cochrane, comandante de la Escuadra Chilena.

El coronel Álvarez Condarco, enviado a Londres, contrató al marino Thomas Cochrane, para dirigir la escuadra chilena en formación. Este último llegó a Chile en noviembre de 1818.

Mientras Cochrane estaba organizando la escuadra, el 9 de julio de 1819 arribó a Valparaíso la escuadrilla de Bouchard, tras 2 años de periplo. A su llegada, Cochrane lo acusó de piratería y apresó a los oficiales, iniciándose un largo juicio,[. 14] durante el cual la Argentina fue desvalijada y los dos buques capturados que llegaron con ella incorporados a la escuadra chilena.

En septiembre de 1819 zarparon de Valparaíso con rumbo al Callao cinco buques comandados por Cochrane. El puerto estaba defendido en tierra por 3000 hombres y gran número de cañones, y por mar mediante cinco buques. Tras fracasar en un ataque con cohetes, capturó la goleta Moctezuma. Desde allí navegó hacia el norte, donde el general Miller ocupó unos días la ciudad de Pisco.

En ausencia de Cochrane, finalmente el tribunal escuchó a Bouchard y Espora, que negaron las acusaciones,[249] por lo que fueron absueltos en diciembre. Si bien nunca recuperó el cargamento, se le permitió a Bouchard embarcar al mando en la Argentina.

De regreso al sur con dos buques, Cochrane atacó la ciudad de Valdivia, que permanecía en manos realistas y funcionaba como cuartel general de los españoles en el sur. Perdió uno de los buques en un naufragio, pero con la Moctezuma y la tripulación de ambas atacó los fuertes que guarnecían la ciudad. Avanzando de fuerte en fuerte, logró llegar a la ciudad, que capturó el 4 de febrero de 1820.

Desde allí se dirigió a Chiloé, pero fracasó en un ataque terrestre a Ancud y debió regresar.[250]

[editar] Desembarco y primeras campañas en el Perú

El 20 de agosto de 1820 zarpó rumbo al Perú una escuadra compuesta por 25 naves, de las cuales 8 de guerra y 17 de transporte, tripuladas por 1740 marinos. Entre los buques estaba la “Argentina”, al mando de Bouchard, que transportó 500 hombres, incluidos los Granaderos a Caballo.

El ejército constaba de 4118 soldados y 296 oficiales, de los cuales unos 750 eran rioplatenses. Estaban organizados en dos divisiones, una llamada “De Chile” y otra “De Los Andes”,[251] y contaban con 25 piezas de artillería.

La expedición zarpó de Chile e inició sus campañas en el Perú bajo una bandera que era una variante de la Bandera de Chile, solo que en lugar de una estrella ostentaba tres.[252] [253]

El 8 de septiembre se produjo el desembarco en la playa de Paracas, cercana a la villa de Pisco, desde donde San Martín lanzó la primera proclama al pueblo peruano.[254]

El virrey Pezuela tenía bajo su mando unos 20000 soldados distribuidos por todo el virreinato, de los cuales la mayor parte defendían Lima y el Alto Perú.[255] De modo que la estrategia de San Martín, al desembarcar con poco más de 4000 hombres, no era atacar de frente, sino desgastar y desprestigiar a su enemigo. Por ello se propuso demostrar que podía atravesar el Perú con parte de su ejército y con el resto establecerse donde quisiera.

Envió una división al mando del general Juan Antonio Álvarez de Arenales a internarse en la Sierra, llevando consigo al Batallón Nº 11 del Ejército de los Andes al mando de Román Deheza, al Batallón Nº 2 de Chile bajo el mando de José Santiago Aldunate, a los Granaderos a Caballo comandados por Juan Lavalle y dos piezas de artillería.

Por su parte, San Martín se reembarcó y se trasladó por mar a Huaura, al norte del Perú, donde inició negociaciones diplomáticas con el virrey.

Al producirse el desembarco patriota, el coronel Manuel Quimper, comandante de la costa del Sur del Perú, se retiró hacia el sur, pero fue derrotado en tres combates: por Rufino Guido en Palpa el 7 de octubre, una semana más tarde, en Nazca por el teniente coronel Manuel Patricio Rojas, y el día 15 en Acarí, donde fue capturado Quimper.

Arenales cruzó la Cordillera y el 24 de octubre ocupó sin combatir la ciudad de Huamanga. Tras derrotar a una fuerza secundaria en el puente de Mayoc, disolvieron una división enemiga en la cuesta de Jauja. El 23 de noviembre, en TarmaDepartamento de Junín– Rojas consiguió dar alcance al intendente de Huancavelica, Juan Montenegro, tomándolo prisionero y quitándole seis cañones, 500 fusiles y 50000 cartuchos.

El 6 de diciembre de 1820, Arenales destruyó completamente a la división del general Diego O´Reilly en la Batalla de Pasco. Los realistas sufrieron 83 muertos y 400 cayeron prisioneros, entre estos últimos toda la caballería dirigida por Andrés de Santa Cruz, que se pasó a los patriotas después de la batalla.

El 8 de enero de 1821, la división de Arenales se reincorporó al Ejército Unido. Varias provincias de la Sierra habían sido ocupadas, pero no quedaron ejércitos para asegurarlas. Algunos oficiales, entre los que se destacó el fraile exclaustrado José Félix Aldao, organizaron montoneras que podían resistir con una acción de guerrillas.

A pesar de que el territorio recorrido no quedaba asegurado, la campaña debilitó militarmente al virrey Pezuela y lo desprestigió políticamente.[163] [256] Como consecuencia de las demostraciones de poder de San Martín, y disgustados los oficiales realistas de extracción liberal con la orientación absolutista de Pezuela, lo derrocaron el 29 de enero de 1821, sustituyéndolo por el general De La Serna.[257]

[editar] Independencia del Perú

Mientras tanto, la ciudad de Guayaquil,[258] y poco más tarde Trujillo,[259] se pronunciaron por la independencia, dejando casi todo el norte del país en manos de los aliados de San Martín.

Aumentando la presión sobre el nuevo virrey, Arenales partió en una seguna expedición a la Sierra, y el inglés Guillermo Miller desembarcó en las costas del sur peruano.[172] Simultáneamente, San Martín desembarcó en Ancón, más cerca de Lima, y lanzó sucesivas expediciones de exploración sobre esa ciudad, mientras realizaba nuevas negociaciones de paz con De la Serna a fines de abril. San Martín no aceptaba otro resultado que la independencia del Perú, lo cual era inadmisible para De la Serna, de modo que no hubo acuerdo, pero sí intercambio de prisioneros.[. 15]

La columna de Miller desembarcó en Arica y se trasladó a Tacna, donde reunió un contingente de voluntarios peruanos. El 22 de mayo venció a las tropas de José Santos La Hera en la Batalla de Mirave y posteriormente regresó a Lima.[260] Las fuerzas que dejó en el sur del Perú serían derrotadas en la batalla de Ica, en abril del año siguiente, debiendo los independentistas abandonar esa región.[261]

El alzamiento del batallón realista “Numancia” —integrado por venezolanos— a favor de la independencia y la captura del buque más poderoso de la escuadra española por Cochrane, forzaron a De la Serna a abandonar Lima el 5 de julio, internándose en la Sierra. Allí lo esperaba para atacarlo la división de Arenales, pero no logró averiguar qué paso utilizarían los realistas para cruzar la Cordillera, fracasando en su cometido.[172]

San Martín ocupó la capital y reunió un cabildo abierto el 15 de julio. El día 28 de julio declaró la Independencia del Perú y fue nombrado jefe civil y militar como Protector del Perú desde el 3 de agosto.[262] Su mano derecha fue Bernardo de Monteagudo, que había llegado desde Chile como auditor del Ejército.[263]

Las fortalezas del Callao habían quedado en manos de los realistas, y los patriotas tardaron muchos meses en capturarlas.[166] [264] Una serie de conflictos causaron la separación de algunos oficiales rioplatenses, entre ellos el general Las Heras. La mayor parte de las tropas chilenas regresaron a Chile, a terminar la guerra contra los últimos bastiones realistas en la Araucanía.[265]

También Cochrane, que nunca se había llevado bien con San Martín, regresó a Chile con la escuadra. Algunos buques, dirigidos por Bouchard y Martin Guisse, continuaron al servicio del Perú.[172]

En octubre de ese año, San Martín creó la primera bandera del Perú, de color rojo y blanco con un escudo,[266] bajo la cual combatieron en adelante las tropas del Ejército Unido del Perú, tanto peruanos como rioplatenses.

[editar] Bolívar y la campaña del Perú

El 9 de octubre de 1820 la ciudad de Guayaquil se había constituido como Provincia Libre de Guayaquil. El gobernador José Joaquín Olmedo solicitó entonces ayuda para atacar la ciudad de Quito a Simón Bolívar. Éste había logrado recientemente la independencia de la actual Colombia tras la batalla de Boyacá, y envió a Guayaquil al general Antonio José de Sucre con 650 soldados, que sumó a los 1400 que tenía Guayaquil.[267] Por un tratado firmado el 15 de marzo, la provincia de Guayaquil quedaba bajo la protección de la Gran Colombia, formada por el Virreinato de Nueva Granada y la Capitanía General de Venezuela.

Sucre avanzó hacia Quito, pero fue derrotado en un combate en Ambato, viéndose obligado a regresar a Guayaquil. Por ello solicitó urgentes refuerzos al presidente grancolombiano Santander, que se los envió por tierra desde Popayán, por un camino demasiado largo. También pidió ayuda a San Martín, que le envió una división al mando del coronel Santa Cruz, la cual incluía fuerzas argentinas, entre ellos 90 Granaderos a Caballo comandados por Juan Lavalle.

Sucre embarcó 1200 hombres hacia Machala, y desde allí tomó a fines de febrero la ciudad de Cuenca, donde aumentó sus fuerzas a 2000 hombres. Continuando hacia el norte, los Granaderos y los Dragones de Colombia derrotaron a fuerzas superiores en la Batalla de Riobamba.

El 24 de mayo de 1822, los independentistas escalaron el volcán Pichincha, en cuyas laderas se libró la Batalla de Pichincha, una victoria absoluta de los independentistas sobre los realistas del Capitán General Melchor Aymerich. En ella se destacó el batallón Nº 2 del Perú, comandado por el argentino José Valentín de Olavarría. La victoria significó la independencia definitiva de la Presidencia de Quito, que fue incorporada a la Gran Colombia.[268]

En Guayaquil, la opinión pública permanecía dividida, pero la ciudad fue ocupada militarmente y anexada a la Gran Colombia el 15 de julio. Este hecho causó serias desavenencias entre San Martín y Bolívar.

San Martín era consciente de que le era imposible terminar la campaña sin ayuda exterior. Pidió ayuda a los distintos gobiernos de las Provincias Unidas, pero las provincias interiores se excusaron por falta de fondos y la provincia de Buenos Aires prefirió mantener su aislamiento, que le permitía progresar económicamente y no colaborar en las campañas finales contra su antigua metrópoli.[269] Así, el Protector del Perú se vio obligado a recurrir a la ayuda de Bolívar, con quien concertó una entrevista en Guayaquil.

Una visión idealizada de San Martín y Bolívar en la Entrevista de Guayaquil.

San Martín llegó a Guayaquil el 25 de julio, y al día siguiente mantuvo una larga entrevista a solas con Bolívar, cuyo contenido permaneció secreto. Como consecuencia de la distinta situación militar y política de ambos libertadores, San Martín anunció que renunciaba al Protectorado del Perú y que encargaba la terminación de las campañas de independencia de ese país a Bolívar.[270] [271] [. 16]

Ese mismo día reembarcó hacia Lima, y a poco de llegar hizo expresa su renuncia al Protectorado, la que le fue aceptada el 20 de septiembre de 1822. El Congreso del Perú nombró Presidente de la Junta de Gobierno al general José de La Mar. San Martín regresó a Buenos Aires, y de allí emigró a Europa.

[editar] Fracasos y pérdida de Lima

San Martín había encargado al general Rudecindo Alvarado una campaña a los puertos intermedios entre Perú y Chile, para privar de la salida al mar a las tropas del virrey. En octubre de 1822, 4490 hombres al mando de Alvarado –entre los cuales 1700 argentinos, 1390 peruanos y 1200 chilenos– desembarcaron en Ilo y ocuparon Tacna. Desde allí avanzaron hacia la Sierra, buscando entrar en el Alto Perú, pero fueron derrotados en las batallas de Torata y Moquegua por Jerónimo Valdés. Debieron reembarcarse y regresar a Lima, muriendo muchos soldados argentinos en un naufragio.

La derrota causó en febrero un golpe de estado por el que La Mar fue derrocado y reemplazado por José de la Riva Agüero. Este solicitó la intervención de Bolívar, que envió desde Guayaquil 6000 hombres al mando de Sucre, que también era el encargado de negociar con el gobierno peruano los términos en que Bolívar intervendría en la guerra.

Una de las primeras acciones de Sucre fue insistir en una segunda campaña hacia los puertos intermedios entre Chile y Lima. Envió hacia el sur 2500 hombres al mando del general Santa Cruz, conducido por la flota dirigida por Martín Guisse. Desembarcaron en Arica, avanzaron rápidamente hacia el interior pasando por Tacna y Moquegua. Ambos bandos se adjudicaron la victoria en la indecisa Batalla de Zepita.[163] [272]

Ante la ausencia de las tropas de Santa Cruz y Gamarra, Lima estaba casi desguarnecida. El brigadier José Canterac organizó en Jauja un ejército de 8000 hombres con el que marchó sobre la capital, entrando en Lima el 18 de junio, mientras el Congreso evacuaba la ciudad y se retiraba a El Callao. No obstante, Canterac abandonó Lima un mes más tarde y se dirigió al sur por Jauja.[273]

Sucre partió por mar y capturó Arequipa el 18 de agosto. Desde allí avanzó hasta Puno, pero no logró coordinar sus acciones con Santa Cruz, que continuó su marcha hasta Oruro. La rápida reacción realista —que sus cronistas llamaron la “campaña del talón”— dejó a Santa Cruz aislado; de modo que, sin presentar batalla, regresó apresuradamente a la costa y reembarcó su ejército hacia el norte.[274] Arequipa fue recuperada por los realistas en octubre,[275] forzando además a retornar a Chile a un ejército de 2500 hombres enviado en su auxilio.[276]

Mientras tanto, a principios de septiembre llegó Bolívar con nuevos refuerzos a Lima, mientras estallaba un conflicto entre el nuevo presidente José Bernardo de Tagle y Riva Agüero, que se había instalado en Trujillo y se había puesto en contacto con los realistas. Ignorando las intrigas de Riva Agüero, Guisse se pasó a sus filas y bloqueó la costa peruana. De modo que Bolívar desgastó su ejército en una campaña contra Riva Agüero, que terminó con el arresto de éste a fines de noviembre.[259]

El 5 de febrero de 1824 se produjo la Sublevación del Callao, en que la tropa acantonada en este puerto —principalmente soldados rioplatenses, pero también chilenos y peruanos— se rebeló contra sus oficiales por el retraso de sus pagos y el estado de miseria en que se encontraban luego de su última campaña en el sur. Temiendo por las consecuencias de su rebelión, se pusieron bajo la dirección de los oficiales realistas prisioneros y enarbolaron la bandera española. También se produjo una sublevación de parte de los Granaderos, que se pasaron a los realistas.[163] [277]

La captura del puerto por los realistas causó una gran alarma en Lima. Viéndose incapaz de sostener su posición, Bolívar evacuó la capital, que fue ocupada por el ejército realista dirigido por José Ramón Rodil.[163] Varias otras divisiones se pasaron también a los españoles, y el general Juan Antonio Monet trasladó los prisioneros del Callao hasta Puno.[278]

En el bando realista surgió un conflicto tan grave como el que afrontaban los patriotas: el absolutista general Pedro Antonio Olañeta se rebeló contra la autoridad del virrey De la Serna,[132] seguido por varios destacados oficiales, y al frente de unos 5000 soldados tomó el control de las cuatro provincias del Alto Perú en febrero de 1824. El virrey reaccionó enviando al general Valdés con un ejército equivalente,[279] que persiguió a su enemigo por todo el Alto Perú. Tras varias batallas entre ambos bandos, a fines de agosto la situación era aún indecisa, pero había costado un enorme desgaste y pérdida de recursos al ejército realista.[132]

[editar] La campaña de Ayacucho

Artículos principales: Batalla de Junín y Batalla de Ayacucho

Lo que quedaba del ejército libertador –unos 5000 hombres, de los cuales apenas unos 500 eran argentinos– se concentró en Trujillo, al mando de Bolívar. Allí recibió en el mes de mayo nuevos refuerzos llegados desde Bogotá, reuniendo un ejército de 8000 hombres con los que inició su avance hacia la Sierra en junio, aprovechando la división de las fuerzas realistas.

El ejército a órdenes directas del virrey De la Serna ocupaba el valle del Mantaro, excepto las tropas del general José de Canterac, situadas en el norte. Éstas fueron alcanzadas por los independentistas a orillas del lago Junín el 6 de agosto. Confiando en la superioridad de sus fuerzas de caballería, Canterac se defendió del ataque de la caballería patriota sólo con sus jinetes, de modo que la Batalla de Junín se luchó sin disparar un tiro. Inicialmente, las tropas de Canterac arrollaron a los patriotas en un desfiladero; pero un contraataque de los Húsares del Perú, comandados por el argentino Manuel Isidoro Suárez, logró desorganizar a su vez a los realistas. Un nuevo contraataque patriota decidió la victoria para las fuerzas de Bolívar.[280] [281]

Bolívar dejó el ejército bajo el mando de Sucre, que inició la marcha hacia el sur en busca de De la Serna. Éste ordenó el regreso de Valdés con todas sus fuerzas desde el sur; por un acuerdo, Olañeta aportó 2500 hombres al ejército del virrey y quedó en poder de todo el Alto Perú.[282] A fines de septiembre, Bolívar se comunicó con Olañeta, intentando unirlo a la causa independentista, pero no recibió respuesta.

Durante varias semanas, Sucre avanzó lentamente hacia el sur. Una rápida reacción de Valdés con las avanzadas realistas le permitió derrotar a Sucre el 3 de diciembre en la Batalla de Corpahuaico, cerca de Cangallo.[275]

Pese a la derrota, Sucre se apresuró a volver a avanzar hacia Huamanga y seis días más tarde, el 9 de diciembre, el Ejército Unido inició la Batalla de Ayacucho. La superioridad táctica y moral de las fuerzas de Sucre, y un torpe contraataque de De la Serna –que cayó prisionero– decidieron la batalla, la campaña y toda la Guerra de Independencia Hispanoamericana a favor de los independentistas. En esta batalla combatió por última vez un escuadrón del Regimiento de Granaderos a Caballo, al mando de José Félix Bogado.[163]

Los realistas tuvieron 1800 muertos y 700 heridos, contra los 370 muertos y 609 heridos patriotas. El jefe accidental del ejército realista, general Canterac, firmó esa noche con Sucre la Capitulación de Ayacucho, por la que el ejército realista del Perú renunciaba a continuar la lucha y sus oficiales y soldados podían marcharse a España.[283]

[editar] Independencia del Alto Perú

El coronel Urdininea fue posteriormente presidente de Bolivia.

El coronel José María Pérez de Urdininea, que había combatido en las Republiquetas y en la Guerra Gaucha, se radicó hacia 1820 en San Juan, donde fue elegido gobernador en 1822. Allí pretendió formar un ejército para invadir el Alto Perú, pero no logró reunir fondos ni consiguió apoyo en Buenos Aires. A pesar de todo logró formar un contingente de casi 500 hombres, que llevó a Salta y puso al mando de José María Paz. Instaló sus fuerzas en Humahuaca, pero éstas permanecieron inactivas durante dos años.[25]

El general Arenales se había trasladado a principios de 1823 a Salta, donde fue electo gobernador en enero de 1824. Dedicó sus esfuerzos a intentar una última campaña al Alto Perú, aprovechando las tropas reunidas por Urdininea, más algunas otras tropas reunidas por Paz en Santiago del Estero.

El 4 de agosto de 1824, el gobernador Arenales nombró comandante general de Vanguardia al general Urdininea —a pedido del mariscal Sucre— para que se dirigiera al Alto Perú a atacar a Olañeta desde el sur. Este se puso en marcha el 3 de enero de 1825, con una fuerza de alrededor de 604 hombres.[284]

En Puno –donde se hallaban los prisioneros del Callao– el general Pío Tristán desconoció la capitulación de Ayacucho y asumió el cargo de virrey, por lo que solicitó a Olañeta su cooperación. Olañeta se puso a sus órdenes, pero el comandante Francisco Anglada se rindió en La Paz y el coronel José María Fascio entregó Puno.[. 17]

Tristán y otros jefes realistas se acogieron a la Capitulación de Ayacucho y abandonaron la guerra. Sucre propuso a Olañeta pasarse también de bando, conservando el mando en el Alto Perú, pero no logró más acuerdo que un armisticio por cuatro meses. Este fue desconocido por Bolívar, que ordenó a Sucre cruzar el Desaguadero. A medida que Olañeta abandonaba Oruro, Chuquisaca y Cochabamba, estas ciudades se iban entregando al ejército de Sucre. El gobernador de Santa Cruz, Aguilera, se rindió a las tropas patriotas en Valle Grande.[285]

Conocida en Buenos Aires la noticia de Ayacucho, el ministro Manuel José García encargó al gobernador Arenales ajustar convenciones con los jefes realistas del Alto Perú, como así también avanzar con sus tropas hacia esa región. El 12 de marzo, el gobernador Arenales pidió instrucciones al Congreso Nacional y solicitó autorización para crear un ejército de 3292 hombres e, implíctamente, dinero para financiarlo.[286]

Cuando Olañeta dejó Potosí, el teniente coronel Carlos Medinaceli se pasó de bando y el 1º de abril atacó a Olañeta en el Combate de Tumusla, entre Cinti y Cotagaita, resultando muerto el último general realista.[287] [. 18]

Al saber de la muerte de Olañeta, Arenales envió en apoyo de Medinaceli desde Humahuaca a Pérez de Urdininea, pero éste se autonombró Comandante en Jefe del Ejército Libertador de Chichas, poniéndose fuera del alcance de la autoridad de Arenales. El 7 de abril, el coronel Valdez se rindió ante Urdininea, pidiendo ser comprendido en la Capitulación de Ayacucho.[132]

Había terminado la Guerra de Independencia en el Alto Perú.

[editar] Los últimos realistas

Al conocerse la noticia del avance patriota después de Junín, las tropas que guarnecían Lima abandonaron la ciudad en dirección a la Sierra solo para rendirse poco después, ateniéndose a la capitulación de Ayacucho. Las tropas de Bolívar ocuparon inmediatamente la ciudad, pero la guarnición del Callao se negó a rendirse. Comandados por el coronel Rodil, los 2500 soldados realistas alojaron a unos 8000 civiles y soportaron el sitio al que los sometieron los patriotas durante más de un año, hasta su rendición el 23 de enero de 1826. La mitad de la guarnición había muerto de hambre.[275] [288]

Otra plaza que permanecía aún en manos realistas era la isla de Chiloé, defendida tenazmente por sus habitantes, gobernados por Antonio de Quintanilla. Este había logrado rechazar un ataque chileno en 1824.[289] El presidente Ramón Freire dirigió personalmente una campaña contra la isla, que terminó con el Tratado de Tantauco, en enero de 1826.[290]

México había declarado su independencia en septiembre de 1821, pero las fuerzas de España continuaron intentando reconquistarla hasta su fracaso definitivo en septiembre de 1829.[291]

En enero de 1828, el coronel Francisco Javier Aguilera, que había sido gobernador de Santa Cruz de la Sierra, se rebeló contra las autoridades de Bolivia, pero fue derrotado y fusilado.[61]

Los últimos que defendieron en el actual territorio argentino la causa realista fueron los hermanos Pincheira, soldados blancos del ejército realista chileno que se unieron a los indígenas pehuenches, realizando correrías en territorio de ese país al frente de una partida de entre 500 y 1000 hombres.[292] Tras la muerte de dos de los Pincheira en 1823, sus hermanos se instalaron en la actual provincia del Neuquén, lanzando malones en distintos lugares de la llanura pampeana hasta ser definitivamente destruidos por una partida chilena en la Batalla de las lagunas de Epulafquen, en 1832.[293]

[editar] Consecuencias

Las Provincias Unidas del Río de la Plata alcanzaron a través de la Guerra de Independencia su objetivo principal, independizar al ex Virreinato del Río de la Plata de su metrópoli, España. La primera nación en reconocer la independencia de las Provincias Unidas fue Gran Bretaña, que lo hizo oficialmente en un tratado del 2 de febrero de 1825.[. 19] [. 20] [294]

En 1826 las Provincias Unidas cambiaron su nombre por el actual, de República Argentina, oficializado en la Constitución de ese año.[295]

España recién reconocería la independencia de la Argentina en el tratado del 29 de abril de 1857,[. 21] que fue rechazado, y por el tratado definitivo del 21 de septiembre de 1863.[296]

No obstante, no se logró la independencia de un país unificado, sino de al menos cuatro: algo más de la mitad del territorio rioplatense que en esa época había sido ocupado por la población blanca pertenece hoy a la República Argentina, pero también existen en ese territorio las naciones de Paraguay, Bolivia y Uruguay.[297] [298] Por otro lado, las Misiones Orientales y algunos otros territorios cercanos terminaron de ser anexados definitivamente al Brasil como resultado de la dispersión de las fuerzas rioplatenses en la guerra de independencia y de los disesios internos.[299]

Esta situación fue resultado del desarrollo de la Guerra de Independencia: las autoridades coloniales de estos tres territorios se negaron desde un principio a adherir a la Revolución de Mayo, y por largo tiempo tuvieron éxito en su negativa, derrotando repetidamente a los ejércitos argentinos.

Los repetidos fracasos de los ejércitos de las Provincias Unidas en sostener su dominación en el Alto Perú llevaron a esa región a madurar una identidad geográfica y social propia, que eclosionó en la independencia tras la llegada del ejército libertador desde la Gran Colombia en la independencia de Bolivia.[300] [301]

La negativa de las autoridades virreinales paraguayas –y posteriormente de sus primeros gobiernos independientes– a pertenecer a las Provincias Unidas se mantuvo firme a lo largo de décadas, apoyada por la población, hasta que la independencia del Paraguay fuera definitivamente reconocida por el gobierno argentino en la década de 1850.[302] [303]

Por último, la negativa de Montevideo a acatar a los gobiernos independientes, la negativa de los federales de Artigas a someterse a un gobierno centralizado y la invasión brasileña, definieron asimismo a la Banda Oriental como un territorio con identidad propia, que terminó por alcanzar la independencia como República Oriental del Uruguay ante la falta de un triunfador claro en la Guerra del Brasil.[304] La cual, desde este punto de vista, puede considerarse una continuación de la Guerra de Independencia de la Argentina.[305]

[editar] Véase también

[editar] Anexos

[editar] Artículos relacionados

Águila de sangre

Águila de sangre

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Detalle de Stora Hammars I de Gotland, Suecia. La ilustración muestra un hombre sobre su vientre y otro hombre usando un arma sobre su espalda; hay un valknut encima, y dos águilas, una de las cuales está posada en la mano del hombre de la derecha.

El Aguila de sangre fue un método de tortura y ejecución que se menciona en la literatura de algunas sagas nórdicas, se supone que como rito de sacrificio humano. La acción se ejecutaba abriendo a la víctima desde la columna vertebral, cortando y abriendo las costillas de forma que parecían alas manchadas de sangre, y sacando los pulmones hacia afuera. La herida abierta se cubría con sal. Algunas víctimas de este tipo de ejecución, mencionadas en textos de poesía escáldica y sagas nórdicas, pudieron ser el rey Ælla de Northumbria, Halfdan hijo del rey Harald I de Noruega, Edmundo Mártir rey de East Anglia, Máel Gualae rey de Munster, y posiblemente el arzobispo Ælfheah de Canterbury.

La autenticidad histórica de esta práctica está muy discutida. Para unos es un hecho histórico: pruebas de atrocidades alimentadas por el odio pagano al Cristianismo; otros lo toman como ficción: sagas islandesas heroicas, poesía escáldica y traducciones inexactas.

Contenido

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[editar] Testimonios e interpretaciones

Existe un número de citas de tal práctica en fuentes nórdicas:

[editar] Saga Orkneyinga

De la Saga Orkneyinga : A la mañana siguiente, cuando hubo luz fueron a buscar hombres en las islas por si alguno había escapado; y cada uno fue matado sobre el terreno nada más levantarse. Entonces el conde Torf-Einarr dijo estas palabras: ’sé no lo que veo en Rinansey, a veces esto sucede, pero a veces esto se postra, que ni es ave o un hombre, iremos a ello.’ Allí encontraron a “Pierna Larga Halfdan”, y Einar los hizo esculpir a un águila sobre su espalda con una espada, y cortar todas las costillas de la columna vertebral, y exponer los pulmones allí fuera, y le ofreció a Odin por la victoria ganada; entonces Einar cantó”.[1] [2]

[editar] Norna-Gests þáttr

La Norna-Gests þáttr tiene dos estrofas de un verso al final de la sexta sección, “Sigurd Abatiendo a los Hijos de Hunding”, donde describe acontecimientos pasados, dice:

Nú er blóðugr örn
breiðum hjörvi
bana Sigmundar
á baki ristinn.
Fár var fremri,
sá er fold rýðr,
hilmis nefi,
ok hugin gladdi.[3]
Ahora el águila de sangre,
con la ancha espada,
el asesino de Sigmund,
tallada en su espalda.
Pocos fueron más valientes,
cuando las tropas se dispersaron,
un jefe del pueblo,
quien hizo al cuervo feliz. [4]
 

[editar] Crónica anglosajona

Algunos encuentran testimonio del águila de sangre en las crónicas anglosajonas cuando describe la muerte del rey Ælla de Northumbria tras la batalla por el control de York: Le causaron el águila de sangre marcando la espalda de Ælla, y ellos cortaron todas las costillas de su columna, y entonces le arrancaron sus pulmones. [5]

Ivar el Deshuesado había capturado a Ælla, quien había asesinado al padre de Ivar Ragnar Lodbrok. En el año 867 de la crónica anglosajona se cita:

Her for se here of East Englum ofer Humbre muþan to Eoforwicceastre on Norþhymbre, ⁚ þær wæs micel ungeþuærnes þære þeode betweox him selfum, ⁚ hie hæfdun hiera cyning aworpenne Osbryht, ⁚ ungecyndne cyning underfengon Ællan; ⁚ hie late on geare to þam gecirdon þæt hie wiþ þone here winnende wærun, ⁚ hie þeah micle fierd gegadrodon, ⁚ þone here sohton æt Eoforwicceastre, ⁚ on þa ceastre bræcon, ⁚ hie sume inne wurdon, ⁚ þær was ungemetlic wæl geslægen Norþanhymbra, sume binnan, sume butan; ⁚ þa cyningas begen ofslægene, ⁚ sio laf wiþ þone here friþ nam; ⁚ þy ilcan geare gefor Ealchstan biscep, ⁚ he hæfde þæt bisceprice .l. wintra æt Scireburnan, ⁚ his lic liþ þær on tune.
Aquí el enemigo vikingo se encaminó desde East Anglia sobre la boca del Humber a la ciudad de York en Northumbria, y había gran desconcierto entre la gente ya que habían destronado a su rey Osberht, y aceptaron a Ælla un rey extraño; y a finales del año se enfrentaron al ejército enemigo, y ellos juntaron un gran ejército, y ellos buscaron al ejército enemigo en York, y llegaron a la ciudad, y algunos de ellos entraron, y hubo una matanza inmensurable de Northumbrians, algunos dentro, otros fuera y ambos reyes fueron matados, y los supervivientes hicieron las paces con el ejército enemigo; y en el mismo año el obispo Ealhstān murió, quién permaneció en la diocesis 50 inviernos en Sherborne, y su cuerpo permanece en la ciudad.

[editar] Knútsdrápa

Finalmente, algunos ven el rito águila de sangre referenciado por el poeta del siglo XI Sigvatr Þórðarson quien, en algún momento entre 1020 y 1038, escribió un poema escáldico llamado Knútsdrápa esto cuenta que Ivar el Deshuesado como habiendo matado a Ælla, posteriormente talla un águila en su espalda.

Verso escáldico de Sighvatr en Nórdico antiguo:

Original
Ok Ellu bak,
At lét hinn’s sat,
Ívarr, ara,
Iorví, skorit.[6]
Traducción literal
Y en la espalda de Ella
tuvo a quien le dió
Ívarr, con águila,
York, corta.
Lectura sugerida
E Ívarr, él único
quien moró en York,
la espalda de Ella
cortó con [un] águila [7]

La poesía escáldica, un medio común entre poetas nórdicos, era intencionadamente críptico y alusivo, por lo que la naturaleza idiomática del verso de Sighvatr, describiendo lo que venido siendo conocido como águila de sangre, es materia de opinión histórica. Sea cierto o no en este caso, en la tradición nórdica, la figura de águila siempre ha estado profundamente asociada con sangre y muerte.

[editar] Autenticidad

Hay un serio debate en cuanto a la autenticidad del águila de sangre. Se ha basado su existencia en algún vestigio de piedras rúnicas de Gotland considerado como evidencia arqueológica que afirme la autenticidad de tal práctica como prueba que testimonia la autenticidad del águila de sangre presente en tradiciones literarias Nórdicas. Unos han sugerido que el águila de sangre nunca fue realmente llevado a la practica, argumentando que tales vestigios se basan en folclore sin referencias de peso o traducciones inapropiadas e inexactas. El libro Las religiones paganas de las viejas Islas Británicas: Naturaleza de su legado de Ronald Hutton afirma que el rito hasta ahora célebre de el Águila de Sangre, la matanza de un guerrero derrotado arrancando las costillas y pulmones por su espalda, ha sido ciertamente más un mito cristiano como resultado de malinterpretaciones de versos más antiguos. No obstante, también se había sugerido que la palabra en Nórdico antiguo para referirse a tal práctica, blóthorn o blóðörn indica que existió algún tipo de ritual.[8]

Alfred Smyth (1977) es particularmente un entusiasta partidario, tomando el rito de águila de sangre como una práctica histórica de sacrificio humano al dios nórdico Odín.[9]

Roberta Frank escribe en su artículo Atrocidad Vikinga y Verso Escáldico: El Rito de Águila de Sangre: “A principios del siglo XIX, varias referencias de las sagas — el esbozo del águila, partición de costillas, pulmones fuera y ‘estimulante salino’ — fueron combinados en secuencias inventadas y diseñadas para mostrar el máximo horror.” Concluye que, deleitándose en las fechorías de sus precursores paganos, los autores de las sagas tomaron la poesía escáldica original con la intención de hacer referencia elíptica para derrotar al enemigo en batalla provocando que el adversario no se decida por el enfrentamiento por miedo a ser marcado por águilas, es decir matándolos y convirtiéndoles en carroña junto con una suma de detalles con tortura final de víctimas, merecidas en términos reflexivos, a una ejecución intencionada de San Sebastián (le dispararon un montón de flechas y sus costillas y órganos internos quedaron expuestos), combinando y elaborando en su conjunto una brutal tortura y ritual de muerte que nunca tuvo lugar.

Canibalismo

Canibalismo

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Canibalismo en Brasil, descrito por Hans Staden (1557)

El canibalismo es el acto o la práctica de alimentarse de miembros de la propia especie. El término se aplica a cualquier animal, aunque se suele emplear el término caníbal para referirse al ser humano que se alimenta o come a otro ser humano (antropofagia).

El término proviene de la deformación de la palabra caribe en caniba o cariba del idioma taíno, parcialidad de la etnia arawak. Nativos de América que Cristobal Colón encontró en la isla de La Española en su primer viaje y que practicaban la antropofagia.

Se trata una práctica socialmente rechazada y legalmente sancionada, los casos particulares en sociedades occidentales, actualmente se relacionan con situaciones extremas de hambre, criminales o personas con profundos problemas psicológicos.

Contenido

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[editar] Origen

“Mujer caníbal”, escultura en marfil de Leonhard Kern (c. 1650).

No se sabe a ciencia cierta cuando los humanos adquirieron el habito de la antropofagia En Europa, Francia, Alemania y en concreto, entre otros, en los yacimientos arqueológicos de Atapuerca, en España, mediante el estudio de las marcas en los huesos encontrados en la cueva de la Gran Dolina demuestran que se practicó un canibalismo que, con toda seguridad, no fue producto de una hambruna y carecía de cualquier intención ritual, sino que se efectuó por lo que se ha denominado como canibalismo gastronómico ancestral. Se ha demostrado que el Homo antecessor lo practicaba hace ya unos 800.000 años de antigüedad, siendo esta la referencia sobre canibalismo más antigua de Europa.,[1] [2] recientes estudios aportan pistas[3] para creer que los seres humanos actuales tienen genes neandertales y el cruce entre especies podría haber ocurrido, además de aportar el rasgo cultural o habito del antropofagia que es algo probado en diferentes yacimientos neandertales.[4]

[editar] Canibalismo ritual y cultural

Varios arqueólogos dicen que ruinas en Mesoamérica y Sudamérica contienen muestras de canibalismo, y se discute sobre la extensión del canibalismo ritual en algunas culturas africanas o polinésicas

Sin duda una de las sociedades que más desarrollaron esta práctica en el pasado fue la de los guaraníes, que lo practicaban con fines religiosos. En Norteamérica, el análisis de los restos descubiertos en yacimientos arqueológicos habitados entre el 1150 y el 1200 d. C. por los indios anasazi, confirmó la existencia de canibalismo en este pueblo. Primeramente divulgado en 1967 por el bioarqueólogo Christy G. Turner, se probó más concretamente en la década de los 90 la existencia de canibalismo, por los hallazgos de Richard Marlar de la Escuela de Medicina de la Universidad de Colorado. Él y sus colaboradores dicen haber encontrado hemoglobina humana en los vasos de cerámica de la cultura anasazi, lo que sugiere que fueron cocinados con sangre humana. Más aún, en coprolitos humanos quemados (antiguas deposiciones), encontrados cerca del fuego en uno de los refugios abandonados, también se comprobó la existencia de hemoglobina humana.

[editar] Explicacion

Según los relatos de los conquistadores, entre los pueblos indios aliados y adversarios de Hernán Cortés la práctica del canibalismo era habitual en actos religiosos y tras las escaramuzas, llevándose incluso sal a las batallas para salar a los enemigos muertos y que les durase más tiempo su carne, y así volver con ella a sus poblados y repartirla entre los familiares.[5] El canibalismo como forma habitual de sostén alimenticio no ha sido probado y los casos de los que se suele hablar se basan en fuentes que podríamos calificar de parciales; conquistadores, enemigos, exploradores, etc.

Parece probada la existencia del canibalismo ritual como ofrenda a los dioses o como manera de obtener la fuerza y el valor del guerrero enemigo. El principio básico que sustentaba la antropofagia guaraní era que la persona acumula energía a lo largo de su existencia, y que esa energía puede ser utilizada por otra persona para expandir la conciencia. El objetivo vital de los guaraníes era trascender los límites de la existencia cotidiana accediendo a lo que llamaban «La Tierra Sin Mal»; un estado vital en donde una persona escapaba al daño, e incluso a la muerte (como supresión del nivel físico de la existencia). En este contexto, consumir la personalidad de una persona primero y su cuerpo físico después daba al practicante un incremento de energía imposible de conseguir por otros medios. De allí que los guaraníes no comieran a cualquiera, sino solo a los mejores. El canibalismo era parte del Camino de la Perfección o Aguyé.

Es atribuido a muchas tribus y etnias: los indios amazónicos, los aztecas, los pigmeos y otros nativos de la cuenca del río Congo, las tribus Korowai y Fore de Nueva Guinea.

En 1779, el 14 de febrero, en Kealakekua Bay en Hawái, el Comandante (Master and Commander) de la expedición marina inglesa James Cook y algunos de sus hombres, fueron muertos y consumidos (aunque todavía hay controversia sobre la certeza este hecho) por la población local tras un intento fallido de secuestrar a su rey, en represalia a los robos de los nativos. Los restos remanentes fueron luego recuperados y se les hizo un funeral marino. (se piensa que fue el destino del capitán James Cook).

En 1809, los 66 pasajeros y la tripulación del barco The Boyd fueron muertos y comidos por maoríes en la península de Whangaroa, en la isla Norte. Esto fue un utu (’venganza’) por el azotamiento con látigo de un maorí que rehusó trabajar en el barco durante el viaje desde Australia. El hecho permanece como la mayor matanza en la historia de Nueva Zelanda. (Véase The Boyd Massacre).

En casos aislados se ha acusado de caníbales a las poblaciones enemigas como medio de propaganda con el que desproveerlas de toda civilización o humanidad. De esta forma la conquista, represión o cualquier tipo de trato inhumano y vejatorio podía ser más fácilmente justificados moral y legalmente. Otro ejemplo clásico de esta tendencia sería la acusación de canibalismo hacia los cristianos en época romana que facilitó su criminalización y posterior represión. Por extensión, se emplea también para referirse a la reparación de máquinas o vehículos mediante la reutilización de piezas de otras máquinas similares.

[editar] Otras razones de canibalismo

  • El canibalismo por hambre en tiempos de amenaza extrema.

Se trata de una práctica vinculada a situaciones donde se pone en juego la propia existencia, por lo que tiene su causa inmediata en la desesperación y la necesidad radical de sustento.

Actualmente, ha decrecido su práctica y en las civilizaciones actuales es socialmente rechazado y legalmente sancionado; la extensión y aceptación social en el pasado es un tema debatido en la antropología y se enmarca en el relativismo cultural. Los casos particulares en nuestras sociedades, actualmente se relacionan con situaciones extremas de hambre, criminales o personas con profundos problemas psicológicos.

En el Antiguo Egipto, a fines del 3er milenio a.d.C., debido a una muy larga sequía (al parecer un evento global llamado «Súper Niño»), el hambre llevó a la gente a la insurrección y al canibalismo (única ocasión conocida de Egipto), época registrada en la historia egipcia como “los años de los chacales”. Este suceso llevó a su fin al Imperio Antiguo, creando el Primer periodo intermedio de Egipto.

En la Biblia está escrito que los antiguos israelitas en caso de desobediencia a Dios serían castigados con grandes calamidades incluyendo el comer carne de sus propios hijos e hijas (Levítico 26:27-29). Durante el sitio de Samaria por parte de los Sirios, se relata el caso de una mujer que junto a otra se comieron al hijo de la primera (Segundo Libro de los Reyes 6:24-33). Durante el sitio de Jerusalén (70 D.C.) el historiador Josefo relata un caso de canibalismo perpetrado por una mujer de nombre María contra su propio hijo ante la hambruna que asolaba a la ciudad rodeada por el ejército romano.[6]

En estos casos suelen ingerirse los cuerpos de los muertos por otras causas y es poco frecuente el homicidio con fines caníbales. Históricamente, están atestiguados, con mayor o menor grado de verosimilitud, casos de canibalismo durante la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), el asedio de Leningrado durante la Segunda Guerra Mundial y la época del colonialismo, sobre todo como consecuencia de los frecuentes naufragios. Más allá de circunstancias históricas de este tipo, se conocen también casos de canibalismo vinculados a hechos dramáticos concretos, como fue el caso de los supervivientes del accidente aéreo producido en los Andes en 1972, que hubieron de alimentarse de sus compañeros muertos para sobrevivir.

Quienes han probado la carne humana afirman que ésta tiene un sabor similar a la de cerdo.[7] [8]

En las selvas de Nueva Guinea existen muchas comunidades nativas aisladas, muchas de ellas aguerridas, algunas de las cuales han practicado el canibalismo, principalmente atacando a sus vecinos, otras veces por ritual rendido a sus recién difuntos (es lo que les provocaba la enfermedad conocida como kuru).

En guerras o épocas de hambre surgen a menudo relatos de este tipo de canibalismo. Algunos ejemplos, más o menos debatidos, serían: en la Unión Soviética en los años 1930; durante el Sitio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial; en China, durante la guerra civil y durante la gran hambruna del «Gran salto adelante».

Las tropas japonesas lo pudieron practicar ocasionalmente en la Segunda Guerra Mundial. Muchos informes escritos y testimonios recolectados por la Sección australiana de crímenes de guerra del Tribunal de Tokio e investigados por el fiscal William Webb (el futuro juez en jefe), indicaban que el personal japonés en muchas partes de Asia y el Pacífico cometieron actos de canibalismo contra los prisioneros de guerra aliados. En muchos casos, esto estuvo inspirado por los ataques siempre crecientes de los aliados a las líneas de suministro japonesas y a la muerte y la enfermedad del personal japonés como resultado del hambre. Sin embargo, según el historiador Yuki Tanaka: «el canibalismo era a menudo una actividad sistemática conducida por escuadrones enteros y bajo la dirección de oficiales».[9]

Por ejemplo, un prisionero de guerra de India, Havildar Changdi Ram, testificó que: «el 12 de noviembre de 1944 el Kempeitai decapitó a un piloto aliado. Yo vi esta escena desde atrás de un árbol y observé a algunos de los japoneses cortando carne de sus brazos, piernas, caderas, nalgas y llevársela hacia sus cuarteles… La cortaron en pequeñas piezas y la frieron».[10] Quizás el oficial de más alto rango condenado por canibalismo fue el lugarteniente general Yoshio Tachibana, quien con otros once japoneses fue juzgado en relación con la ejecución de pilotos estadounidenses y el canibalismo de, al menos, uno de ellos, en agosto de 1944, en Chichi Jima, en las Islas Ogasawara.[11]

El caso quizás más conocido sea el del Sitio de Leningrado en 1941; durante 900 días de asedio murieron alrededor de 1.500.000 de personas y se dieron muchos casos de canibalismo entre sus habitantes. Muchos sobrevivieron depredando a quienes caían en sus habitáculos atrayéndolos con el pretexto de obtener comida. A quienes fueron sorprendidos se les aplicó la ley marcial en el acto.[cita requerida]

El canibalismo, asimismo, también es practicado como último recurso en situaciones de hambre. Un ejemplo reciente de ello fue la extrema situación de los jugadores de rugby uruguayos supervivientes de un accidente aéreo en los Andes en 1972, lograron sobrevivir alimentándose de los cuerpos de las víctimas mortales del accidente. El canibalismo como forma de supervivencia fue realizado después de una oración solemne. Más tarde se justificó plenamente la acción de supervivencia.

El 11 de julio de 1981 Issei Sagawa asesinó de un disparo a Renée Hartevelt de 25 años de edad, descuartiza el cuerpo y lo come. Narraría su experiencia caníbal en un posterior libro. Actualmente Sagawa vive en libertad en Tokio y es una pequeña celebridad en Japón, a menudo es invitado a participar como conferenciante y comentarista en televisión.[12]

En 1999, se dio en Venezuela un caso de canibalismo: José Dorangel Vargas, un indigente oriundo del Estado Táchira asesinaba a sus víctimas para luego consumir la carne. Se le conoció como “El come-gente del Táchira”. Sin embargo, en este caso se trataba de un cuadro de esquizofrenia aguda que padecía.[13]

En marzo de 2001 Armin Meiwes grabó en vídeo como cortó el pene, asesinó, descuartizó y se comió a Bernd Brandes con quien contactó por Internet y que supuestamente le pidió que lo matara y luego le devorara. Por ello Armin Meiwes es conocido como: El Caníbal de Rotemburgo.

El 8 de octubre de 2007, miembros de la Procuraduría General de Justicia de México DF fueron a la casa de José Luis Calva Zepeda y lo arrestaron bajo la sospecha de ser responsable de la desaparición de su novia Alejandra Galeana Garabito, quien había sido vista por última vez el día 6 del mes. Fue hallado el cuerpo de esta mujer destazado y algunas partes frito en un sartén. No se ha comprobado científicamente que ingiriera carne humana, y él mismo lo negó antes de morir, pero algunos datos apuntan a que así fue. Trató de escapar a través de una ventana, pero se lastimó en el intento y fue aprehendido. La policía encontró restos del cuerpo de su novia, carne humana en el refrigerador, una sartén con carne humana frita y huesos humanos en una caja de cereal, además de un libro sin terminar titulado “Instintos Caníbales” o “12 días” y una foto de Anthony Hopkins en su papel de Hannibal Lecter.

  • En la mitología griega, al dios Crono se le profetizó que uno de sus hijos le destronaría, por lo que cada vez que nacían sus hijos, los devoraba; pero su esposa Rea, harta de esa costumbre, cuando iban a nacer su quinto y sexto hijos, Rea parió en secreto y una vez nacido Zeus, le dio una piedra en lugar de su hijo; lo mismo ocurrió con Poseidón, que comió un potro, en lugar del hijo. Una vez crecido Zeus, obligó a su padre a vomitar a sus hermanos: Hera, Deméter, Hestia y Hades.
  • El citado caso de los Supervivientes de los Andes provocó la generación de noticias, libros y películas.
  • Uno de los caníbales más reconocidos durante el siglo XXI ha sido el alemán Armin Meiwes, conocido como el caníbal de Rotenburgo.
  • Aparece también como tema en múltiples obras, desde Tito Andrónico de William Shakespeare, o más recientemente la novela de Edgar Allan Poe Las aventuras de Arthur Gordon Pym, donde cuatro supervivientes deciden jugarse a suertes quién de ellos se sacrifica para que los demás coman, pues llevaban muchos días en mitad del océano sin comida y sin bebida,

hasta el caso del Dr. Hannibal Lecter, personaje de ficción de la película The Silence of the Lambs, basada en la novela homónima de Thomas Harris.

[editar] Canibalismo no humano

Varias especies animales no humanas recurren al canibalismo. Se citó ya el caso de los cocodrilos. Se ha visto a algunos insectos comerse a sus propios hijos en épocas de extrema escasez, y eso los ayuda a sobrevivir para cuando pase la crisis, pues sus crías de cualquier forma tienen muy pocas o nulas posibilidades de sobrevivir. Los arácnidos hembras que se comen al macho, como en el caso de los escorpiones y las arañas.

La mantis religiosa, al acabar la reproducción, se come al macho.

Se ha visto a perras comerse a alguno de sus hijos recién nacidos, pero no se sabe si lo han hecho por hambre o el bebé comido nació con algún defecto no visible que la madre olió, aunque en estos casos generalmente sólo los dejan morir de hambre.

La foca leopardo come a sus crías en casos de hambre, o a otras focas.

En el caso de los hamsters, puede darse casos de canibalismo cuando uno de los progenitores se come a alguna cría, tal vez por algún defecto no visible.

Primera División de Argentina

Día Mundial de la Lucha contra el Sida

Día Mundial de la Lucha contra el Sida

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Día Mundial de la Lucha contra el Sida
Condom on Obelisk, Buenos Aires.jpg
El Obelisco de Buenos Aires vestido con un condón para conmemorar el Día Mundial de la Lucha contra el Sida.
Día de celebración 1 de diciembre
Lugar de celebración Día Internacional

El Día Mundial de la Lucha contra el Sida se conmemora el 1 de diciembre de cada año, y se dedica a dar a conocer los avances contra la pandemia de VIH/sida causada por la extensión de la infección del VIH.

Se eligió el día 1 de diciembre porque el primer caso de sida fue diagnosticado en este día en 1981. Desde entonces, el sida ha matado a más de 25 millones de personas en todo el planeta, lo que la hace una de las epidemias más destructivas de la historia registrada. A pesar de que existe un mayor acceso y se ha mejorado el tratamiento antirretroviral y el cuidado en muchas regiones del mundo, la epidemia de sida costó aproximadamente 3,1 millones (entre 2,8 y 3,6 millones) de vidas sólo en el año 2005, de las cuales más de medio millón (570.000) eran niños.

La idea de dedicar un día a la lucha contra el sida en el mundo surgió en la Cumbre Mundial de Ministerios de la Salud de 1988, dentro de los programas para la prevención del sida. Desde entonces, la iniciativa la han seguido gobiernos, organizaciones internacionales y caridades de todo el planeta.

Desde 1988 hasta 2004, UNAIDS (ONUSIDA) organizaba el Día Internacional de la Lucha contra el Sida. Escogía un tema para cada año, después de consultarlo con otras organizaciones. En 2005 la UNAIDS entregó la responsabilidad de la conmemoración de este día a la organización independiente WAC (World Aids Campaign: Campaña Mundial contra el Sida). Para el 2005, eligieron como tema de su campaña: “Paren al sida: cumplan la promesa” (Stop Aids: Keep the Promise), que estará vigente hasta el 2010. Este tema no es específico para el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, sino también para las labores de la WAC durante todo el año.

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[editar] Símbolo

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Las personas que lo portan, quieren decir que mantienen la esperanza en encontrar una cura para el SIDA, o por la vida de las personas que viven con VIH o SIDA; también significa la solidaridad y el apoyo a las personas que se han visto afectadas por esta enfermedad, indica además, estar consciente e informado de cómo prevenirlo.

[editar] Qué se debe hacer

Es un día en que se recuerda que es nuestro deber apoyar (no sólo un día, sino todos los días del año) a las personas con sida y ofrecerles ayuda.

[editar] Temas del Día Mundial contra el Sida

1988 Comunicación
1989 Juventud
1990 Las mujeres y el sida
1991 Compartiendo la lucha
1992 Compromiso de la comunidad
1993 Actuar
1994 El sida y la familia
1995 Derechos compartidos, responsabilidades compartidas
1996 Un mundo. Una esperanza
1997 Niños viviendo en un mundo con sida
1998 Fuerza para cambiar: campaña mundial del sida con la gente joven.
1999 Escucha, aprende, vive: campaña mundial del sida con niños y gente joven.
2000 Sida: los hombres hacen la diferencia
2001 A mí me importa. ¿Y a ti?
2002 Estigma y discriminación
2003 Estigma y discriminación
2004 Mujeres, chicas, VIH y sida
2005 Para al sida. Mantén el compromiso
2006 Para al sida. Mantén el compromiso. Responsabilidad
2007 Para al sida. Mantén la promesa
2008 Para al sida. Mantén la promesa
2009 Para al sida. Mantén la promesa
2010 Para al sida. Mantén la promesa

Astronotus ocellatus

Astronotus ocellatus

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Pavón copaneca

Astronotus ocellatus.jpg
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Actinopterygii
Orden: Perciformes
Familia: Cichlidae
Género: Astronotus
Especie: A. ocellatus
Nombre binomial
Astronotus ocellatus
Agassiz, 1831
Sinonimia
  • Acara compressus
  • Acara hyposticta
  • Astronotus ocellatus zebra
  • Astronotus orbiculatus
  • Lobotes ocellatus Agassiz, 1831

Astronotus ocellatus es una especie de peces de la familia de las Cichlidae; con una variedad de nombre común como oscar, tigre oscar, pavón copaneca.[1] En Sudamérica, donde es endémica, A. ocellatus se ofrece a la venta para alimentación en el mercado local.[2] [3] Sin embargo, su lento crecimiento limita su potencial para acuicultura.[4] La especie es también un popular pez de acuario.[5] [6]

[editar] Apariencia, tamaño, coloración

A. ocellatus ha reportado que alcanza una longitud (SL) de 5 dm y un peso de 1,6 kg.[1] Las formas silvestres capturadas de esta especie son típicamente oscuras y coloreadas con manchas anilladas anaranjadas u ocelos en el pedúnculo caudal y en la aleta dorsal.[5] Se ha sugerido que tales ocelos funcionarían para limitar la mordedura de aletas por parte de la piraña (Serrasalmus spp.) que comparte su distribución natural con A. ocellatus .[7] Otros estudios sugieren que dichos ocelos podrían ser importantes en comunicación intraespecífica.[8] La especie es también hábil en alterar rápidamente su coloración, una treta que facilita conductas rituales territoriales y de combate entre conespecíficos.[9] Los juveniles A. ocellatus tienen diferente coloración de la de los adultos, y presentan tiras blancas y anaranjadas y cabeza manchada.[8] Acuaristas han logrado obtener una variedad albina del A. ocellatus.

[editar] Distribución y hábitat

A. ocellatus es nativa de Perú, Colombia, Brasil, Guayana Francesa, y en la cuenca del Amazonas, a lo largo del propio río Amazonas y los ríos Içá, Negro, Solimões y Ucayali, y también en los drenajes de Approuague y Oyapock.[1] [2] En su ambiente natural, la especie típicamente se halla en hábitats de aguas limpias de lento movimiento, y se la aprecia escondida debajo de ramas sumergidas.[5] Hay también poblaciones en China,[10] norte de Australia,[11] y Florida, EE. UU.[12] como resultado del mercado de peces ornamentales. Esta especie se ve limitada en su distribución por su intolerancia a temperaturas del agua más frías, su límite inferior letal de la especie es 12,9 °C.[13]

[editar] Dimorfismo sexual y reproducción

Aunque la especie es ampliamente reconocida como sexualmente monomórfica,[5] se ha sugerido que el macho crece más rápidamente, y en algunas poblaciones naturales, los machos poseen pintas negras en la base de la espina dorsal.[8] [6] La especie alcanza la madurez sexual con aproximadamente 1 año de edad, y continúa reproduciéndose por 9-10 años. La frecuencia y tiempo de desove puede estar relacionado con la ocurrencia de lluvia.[14] A. ocellatus es desovador biparental, aunque no existe información sobre su reproducción en la naturaleza. Se ha observado a su pariente cercano Astronotus crassipinnis que, en momentos de peligro, protege su fresa (o puesta) en su boca, como una conducta reminiscente del empollado bucal de los cíclidos Geophagus. Aunque esta conducta no ha sido observada aún en A. ocellatus.[6] En cautividad, la hembra selecciona y limpia una superficie, generalmente aplanada horizontal o vertical, donde desova de 1000-3000 huevos. Como muchos cíclidos, A. ocellatus cuida de su puesta durante la incubación, aunque la duración y detalles de tal cuidado en la naturaleza permanece desconocido.[6]

[editar] Alimentación y presas

El examen del conenido estomacal de A. ocellatus por Winemiller, en 1990, demostró que su dieta natural son insectos acuáticos y terrestres (comprende más del 60% de su ingesta), y además consume pequeños peces, y crustáceos. Muchos de los peces comidos por A. ocellatus eran pez gato relativamente sedentarios, incluídos Bunocephalus, Rineloricaria, Ochmacanthus.[7] La especie usa un mecanismo de succión, generado por una extensión (protusión) de mandíbulas, para capturar su presa,[15] y se ha reportado que exhibe un comportamiento de “mímica de muerte” yaciendo de costado al encontrase en una situación estresante, de manera similar a Parachromis friedrichsthalii y a Nimbochromis livingstonii.[16] [17] La especie presenta un requerimiento elevado de vitamina C, desarrollando problemas de salud en su ausencia.[18]

[editar] Historia, taxonomía y sinonimia

La especie fue descrita por Louis Agassiz en 1831 como Lobotes ocellatus, ya que supuso equivocadamente que se tratabade una especie marina, y más tarde se asignó a la especie al género Astronotus.[8] La especie tiene un número de sinónimos juniors: Acara compressus, Acara hyposticta, Astronotus ocellatus zebra, Astronotus orbiculatus.[19]

[editar] Mejoramiento selectivo

Un pavón copaneca leucístico.

Un número de variedades ornamentales de A. ocellatus se han desarrollado para la industria del acuario; incluyendo formas de tallas más grandes que los ejemplares de poblaciones anturales,y de más mayor cantidad e intensidad de colores. Existen variedades de coloración albinos, leucísticos y formas xanticas. Tambien se venden A. ocellatus con parches marmolados de pigmentación roja, a estos ejemplares se les suele denominar como “tigres rojos”, y las razas con coloración pura roja se venden frecuentemente con el nombre comercial de “rojos”.[20] EL patrón de pigmentado rojo difiere entre los individuos, uno del RU A. ocellatus tiene marcas que recuerdan la palabra arábica para “Allah”.[21] En recientes variedades, se han desarrollado variedades muy alargadas. También la especie es ocasionalmente y artificialmente coloreada por un proceso conocido como pintado de peces.[22]

[editar] En el acuario

A. ocellatus es popular como mascota, y considerada como inteligente por acuaristas. Esto es en parte porque aprenden a asociar comer y dueños[6] y capaces de reconocer a sus dueños de extraños.[20]

A pesar de su tamaño grande, y su naturaelza predatora A. ocellatus es relativamente plácido como residente de acuario, comparado con otros tan grandes.[5] [6] [20]

A. ocellatus se reconoce como desenraizador de plantas, y de mover objetos en acuarios[23] y están mejor mantenidos en volúmenes de 200-600 L.[20] [23] A. ocellatus es relativamente tolerante a un rango de química del agua de acuario,[5] aunque por su gran tamaño y hábitos desordenados de alimentación necesita buen ainstalación de filtrado eficiente en el acuario.[20] A. ocellatus es de baja demanda de alimento en cautiverio y acepta un rango de comida que incluirá piezas de pescado y aliemnto balanceado para cíclidos.[5] [6] [20] También tienden a saltar fuera del acuario si la altura del acuario es insuficiente.

Historia del chocolate en España

Historia del chocolate en España

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Mujer (Aline Masson) tomando una taza de chocolate, en un lienzo de Raimundo Madrazo.

Escena habitual en el siglo XVII de preparación del chocolate (Xocolatada).

La historia del chocolate en España es una parte de la historia culinaria española comprendida desde el siglo XVI, cuando al comenzar la colonización de América se descubre la planta del cacao (Theobroma cacao) en regiones de Mesoamérica,[1] hasta el presente. Tras la Conquista de México, el cacao viaja como mercancía en barco desde un puerto de Nueva España, rumbo a las costas españolas. Este primer viaje a Europa ocurre por primera vez en algún momento indeterminado de la década de 1520. No fue hasta el siglo XVII cuando sale regularmente desde el puerto de Veracruz, abriendo una ruta comercial marítima que abastecería la nueva demanda de España, y posteriormente de Europa.[2]

La introducción de este ingrediente en las costumbres culinarias españolas fue ciertamente inmediato, comparado con la de otros ingredientes traídos de América, y su popularidad y aceptación en todos los estamentos de la sociedad española alcanzó niveles muy elevados ya a finales del siglo XVI.[3] Desde sus comienzos, el chocolate fue considerado por los españoles como una bebida y permaneció en ese concepto hasta principios del siglo XX.

Desde el primer momento se endulzó con azúcar de caña, y fueron los españoles los primeros en difundirlo en Europa. En la América precolombina el chocolate se condimentaba con chiles y resultaba una mezcla amarga y picante cuyo sabor no agradó inicialmente a los conquistadores españoles, que pronto se vieron motivados a endulzarlo con azúcar traído desde la Península Ibérica, además de prepararlo caliente.[4]

Durante cerca de cien años, desde su aparición en los puertos de Andalucía, el chocolate se popularizó como bebida en España. En este periodo el furor por el chocolate hacía que fuese servido en forma de bebida en la Corte, mientras que la fórmula era desconocida en el resto del continente. Posteriormente, el chocolate se difundió desde España al resto de Europa,[5] y los países que primero lo adoptaron fueron Italia, y después Francia.

La gran popularidad de la bebida en la sociedad española hasta el siglo XIX se puede ver reflejada en diversas anotaciones de viajeros que visitaron la Península Ibérica: se llegó a decir que «el chocolate es para el español lo que es el té para el inglés».[6] De esta forma, el chocolate logró convertirse en un símbolo nacional.[7] La afición tan desmedida por esta bebida hizo que el café se incorporara tardíamente a las costumbres culinarias españolas, comparado con la incorporación que tuvo en otros países europeos.[8] En España el chocolate era considerado exclusivamente como una bebida reconfortante y apenas era empleado en otros aspectos culinarios, existiendo raras excepciones de platos clásicos españoles donde el cacao entre como ingrediente. Tras la Guerra Civil Española la costumbre fue decayendo poco a poco a favor del consumo de café.[9] En la actualidad las empresas chocolateras, las chocolaterías y los museos van dejando rastros de la historia de esta bebida en España.

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[editar] Época precolombina

Escritura maya para denominar al cacao.

El origen mesoamericano del árbol del cacao (a quien Linneo dio, en el año 1753, el nombre científico de Theobroma cacao) es disputado hoy en día por los historiadores botánicos,[1] ya que existen distintas hipótesis sobre la región de la que procede. Así, algunas teorías apuntan a la zona de Amazonia;[5] sin embargo, se estima que la planta crecía igualmente en estado salvaje en otras partes de América, que incluyen las llanuras del alto Orinoco. Es muy probable que los olmecas conocieran la planta del cacao, ya en el año 1000 a. C. y transmitieran su uso y cultivo a los mayas,[10] quienes fueron los primeros en describir el cacao en sus jeroglíficos (véase la imagen del margen izquierdo). Existe algún vínculo entre la sangre de los sacrificios humanos y la ingesta del cacao, y muestras encontradas en tumbas mayas han podido documentar que la bebida era habitual en las clases nobles. El papel que desempeñaba en las ceremonias religiosas ya lo explicaba Diego de Landa, en su obra Relación de las cosas de Yucatán.

[editar] La bebida / alimento

Gran parte de las formas de consumo se conocen por excavaciones arqueológicas y por descripciones textuales, como las existentes en el códice de Madrid (Códices mayas). Los cronistas españoles describen las diversas formas en las que los aztecas precolombinos solían preparar el cocolatl: el padre José de Acosta menciona cómo lo elaboraban en Nueva España, y Gonzalo Fernández de Oviedo se refiere a las técnicas aplicadas en el golfo de Nicoya, así como en la isla de Chira (ambos en Costa Rica). En ellas, la «almendra tostada» se molía y se dejaba cocer en agua hasta que sobrenadaba una capa de «aceite» (la manteca de cacao), que se distribuía entre los comensales. Este «aceite» de color amarillo dorado, se teñía durante el molido, añadiendo como colorante alimentario una planta denominada bija o achiote (Bixa orellana) para proporcionar un color rojizo a la bebida final. El aspecto grasiento, oscuro y amargo de la bebida era un gusto adquirido en las sociedades precolombinas.

Otra forma en que el cacao era preparado por los aztecas como bebida ha llegado a la actualidad por medio de unos manuscritos anónimos en los que se realiza la descripción de Tenochtitlan. Estos manuscritos, firmados por un conquistador que adopta el nombre de «caballero de Hernán Cortés», fueron publicados en Venecia en el año 1556. En la descripción que se hace de la preparación de la bebida del cacao se narra que, inicialmente, las granas del cacao eran molidas hasta ser reducidas a polvo; durante la molienda se añadían otros ingredientes (que podían ser semillas, maíz, etc.) de tal forma que el polvo resultante se mezclaba con agua fría y se removía con una cuchara hasta que subía la espuma por la aireación de la mezcla. En algunas ocasiones el cacao era preparado no como bebida, sino como gachas, a las que se le añadían cereales como el maíz nixtamalizado, o mezclado con otros ingredientes como el chile.[10]

Este conocimiento acerca del uso del cacao pasó de los mayas a los aztecas, de modo que cuando los colonizadores españoles entran en contacto con el producto, tanto aztecas como mayas utilizaban como bebidas populares el octli (una bebida fermentada) y el chocolate. La denominación de la bebida azteca era un acrónimo: cacahoaquahuitl (’árbol del cacao’),[11] mecacaohatl, tlalcacaoahoatl, etc. Gran parte de esas denominaciones se recogen en las descripciones que de ellas se hacen en los escritos de los españoles, como por ejemplo en la obra Magnum opus de Francisco Hernández de Toledo.

[editar] La moneda

De todas formas, las crónicas de los conquistadores españoles van dando indicaciones de su utilización por parte de los aztecas como moneda de cambio, que emplea el sistema vigesimal azteca y cuyo uso es muy generalizado. Existían denominaciones específicas, como puede ser el countle, que consistía en cuatrocientas almendras de cacao, el xiquipil formado por una veintena de countles y la «carga», que incluía tres xiquipiles. Gonzalo Fernández de Oviedo expone:

De manera que en aquella provincia de Nicaragua, un conejo vale diez almendras de éstas y por cuatro almendras dan ocho pomas o nísperos de aquella excelente fruta que ellos llaman munonzapot; y un esclavo vale ciento, más o menos, almendras de estas, según es la pieza o la voluntad de los contrayentes se conciertan.

El cacao era valioso por ser empleado en rituales religiosos, en rituales maritales, como medicina (solo o mezclado con otras plantas), así como alimento nutritivo. La creencia generalizada de ser «un regalo de los dioses» le confería cierto atractivo en las sociedades precolombinas como símbolo de un bien precioso. Su empleo como moneda consistía fundamentalmente en el pago de impuestos a los poderosos.

[editar] La época de su descubrimiento

Granos de cacao; su similitud con las «almendras» hizo que los españoles lo denominaran así en sus comienzos.[12]

El descubrimiento de nuevos alimentos, o preparaciones culinarias, pasa por varias fases de comprensión.[13] En primer lugar, el cacao debía ser comprendido como un alimento, y posteriormente como un sabor agradable. Esto último sólo es posible si se adapta el alimento a los sabores que ya previamente se conocían. Es en estos primeros encuentros de los conquistadores españoles con el cacao donde puede verse que la preparación del mismo sufrió una adaptación: se dulcificó, se aromatizó con otras especias (canela) y se sirvió caliente. Tras ello, se comprendió mejor el valor del chocolate.[14] Estas tres simples transformaciones distinguieron, durante los primeros siglos, el chocolate de los autóctonos del que se servían los colonizadores españoles.

Este mismo patrón lo han sufrido otros alimentos que han viajado en los dos sentidos (ida y vuelta), a través de ambos mundos,[15] aunque ninguno tuvo una aceptación y una demanda mundial semejante en proporciones a la del chocolate.

[editar] El primer encuentro con Colón

El navegante Cristóbal Colón, mediante la inversión económica de los Reyes Católicos, alcanza por primera vez las costas del Nuevo Mundo el 12 de octubre del año 1492 y cree inicialmente haber alcanzado las Indias. Este afán viajero se realizaba con el objeto de poder ampliar mercados mediante el establecimiento de nuevas rutas comerciales y poder así rivalizar con el Imperio portugués, ya muy implantado en Asia. Tras el éxito de ese primer viaje al Nuevo Mundo, se organizaron otros con la intención de explorar y crear nuevas rutas comerciales.[4] Es en el cuarto viaje de Colón, realizado en el año 1502 con cuatro carabelas, cuando debido a una tormenta inesperada desembarca provisionalmente el 15 de agosto en las islas de la Bahía. En sus primeras pesquisas por la zona Colón intercepta una embarcación de transporte de origen maya que procedía de la península de Yucatán y que sorprende a los españoles por su gran tamaño. Colón hace detener la embarcación, y a pesar de capturar los frutos del cacao (que dio en su diario el nombre de «almendras»), no les llegó a dar importancia, de modo que tras la inspección dejó a la embarcación seguir su transcurso. A pesar de que él sabía que estas «almendras» eran empleadas como trueque, se tiene constancia de que Colón no probó nunca el cacao.[16]

En el periodo posterior, que se extiende desde 1517 hasta 1519, los conquistadores españoles Bernal Díaz del Castillo (quien hace mención del uso del cacao por los aztecas en su obra Historia verdadera de la conquista de la Nueva España) y Hernán Cortés, probaron la bebida y la encontraron muy amarga y picante (debido al empleo de achiote). En algunas ocasiones se añadía harina de maíz y a veces setas alucinógenas.[17] Ya por entonces los españoles sabían que los frutos del cacao eran considerados como moneda de cambio por los lugareños. Fray Toribio de Benavente (apodado Motolinía) ya alude a la existencia del cacao en su obra Memorias o Libro de Cosas de la Nueva España o de los naturales de ella.

[editar] El encuentro en Nueva España

Tras la conquista de México, el emperador de los aztecas, Moctezuma, ofrece a Hernán Cortés y los suyos medio centenar de jarras llenas de espumeante chocolate. Según la narración del toledano Francisco Cervantes de Salazar, el gran emperador poseía unas reservas de varios millares de «cargas» (varias decenas de millares de «almendras» de cacao).[18]

El italiano Girolamo Benzoni describe en su libro La Historia del Mondo Nuovo (1565) que «el chocolate parecía más una bebida para cerdos, que para ser consumido por la humanidad», mencionando que nunca lo había probado a pesar de haber residido en esas tierras por más de un año.[19] A pesar de estos reparos, Gonzalo Fernández de Oviedo lo caracteriza como un ingrediente interesante, aunque muestra algunas reticencias al describir cómo algunos indios, tras beberlo, tenían los labios manchados como si hubieran ingerido sangre humana. Esta percepción fue cambiando debido, en parte, al agotamiento de las subsistencias. Las tortillas elaboradas con harina de maíz (tamales), calentadas sin el empleo de grasas, no parecieron satisfacer los gustos de los conquistadores acostumbrados a la carne de cerdo y a las técnicas culinarias fundamentadas en la fritura o rehogado con grasas, bien fuesen el aceite de oliva o el tocino de cerdo.[4] Los alimentos grasos, como el queso, no eran conocidos por los habitantes del Nuevo Mundo.

A medida que se acababan las existencias traídas en los barcos de los colonos españoles, el afán de encontrar un sucedáneo o reproducir alimentos a los que estuvieran acostumbrados era una necesidad logística. Por eso, se plantaron en el Nuevo Mundo legumbres, como los garbanzos; cereales, como el trigo; frutas, como naranjas y peras, y se inició el cultivo de la oliva y la vid. Pronto se implantaría también el cultivo de la caña de azúcar en los estados del Marqués del Valle. A finales del siglo XVI se aclimataron los cultivos en las plantaciones de México. Es por esta época cuando se añadió azúcar a la pasta de cacao por primera vez, lo que hizo posible que la aceptación fuera mayor.

Durante este periodo anterior a la aclimatación de los nuevos cultivos, que se inicia en los años 1520, los españoles tuvieron que acostumbrarse a los nuevos sabores mientras se desarrollaban los cultivos de alimentos del «viejo mundo» en los desconocidos climas de América. Los nuevos ingredientes traídos por los españoles (trigo y garbanzos)[20] eran rechazados igualmente por la población autóctona: los sabores eran extraños para ellos.

Los españoles de humilde condición económica se casaban con mujeres aztecas y los ricos las tomaban como concubinas, por lo que las cocinas coloniales tenían en la mayoría de los casos diversas influencias de la gastronomía azteca.[4] En este contexto se propagó el cacao entre las dos culturas. Bernal Díaz del Castillo menciona que, en un banquete celebrado en la Plaza Grande de México (construida sobre las ruinas de la capital azteca) con objeto de celebrar la paz entre Carlos I de España y Francisco I de Francia, se sirvió chocolate en tabletas doradas. La gran aceptación del cacao por los conquistadores españoles ya la describe el jesuita José de Acosta en su obra Historia natural y moral de las Indias (publicada en 1590), sobre todo entre las mujeres.[21]

Así, conforme la aversión inicial por el cacao se disuelve entre los conquistadores, este se envía a España. La segunda transformación que experimenta el chocolate en manos de los españoles es la forma de ser servido: el cacao calienta hasta lograr que sea fluido. En su lugar, los autóctonos lo tomaban a temperatura ambiente o frío.[22] El tercer cambio es el intento de mezclarlo con especias traídas del viejo mundo, como son la canela, las semillas de anís y la pimienta negra molida.

[editar] La denominación del nuevo alimento

Véase también: Chocolate#Etimología

El metate, o piedra de moler el cacao, muy usado en España hasta el siglo XIX, en lo que se denominaban «chocolates de brazo» o «chocolate a la piedra».

El idioma de los aztecas, el náhuatl, era difícil de pronunciar para las tropas españolas destacadas en México y la terminación tan habitual en -tl sonaba similar a -te. La dificultad de Hernán Cortés para la sutileza del náhuatl era evidente en las cartas de relación enviadas al emperador, cuando escribe «Temistitan» en lugar de Tenochtitlan, y el dios tribal Huitzilopochtli como «Uichilobos». La convivencia entre aztecas y españoles dio lugar a la incorporación de ciertos sustantivos de origen precolombino al léxico de la lengua española, como coyote (coyotl), maíz (elotl) o jícara (xicalli). Claro está que la denominación de esta nueva bebida debió sufrir una hibridación lingüística.

Muchos de los diccionarios sugieren que la palabra proviene del término náhuatl chocolatl, y parece lógica la evolución de -tl a -te; sin embargo, la historia de dicha transformación es más complicada. La primera razón para rechazar esta hipótesis es el hecho de que la palabra chocolatl no aparezca en los registros actuales de la cultura azteca,[4] ni en la obra de Alonso de Molina —lexicógrafo de la época, que en 1555 publicó una gramática—, ni en la enciclopedia de Bernardino de Sahagún, ni en el Huehuetlatolli (’Los dichos de los antiguos’).[23] [24] En todas esas obras aparece siempre la palabra cacahuatl (’agua de cacao’), una denominación muy razonable para una bebida elaborada con agua y cacao. En sus periódicas misivas, Hernán Cortés hace referencia al «cacao». Lo cierto es que en un instante indeterminado dentro del siglo XVI, los españoles de la Nueva España comienzan a usar la palabra chocolatl.

El físico de la Casa Real Francisco Hernández de Córdoba ya lo nombra de esta forma en la década de 1570:[25] menciona el chocolatl (granos de cacao) y el pochotl (semillas del árbol céliba), ambos frotados con un «molinillo». El término ya lo empleaban, asimismo, José de Acosta y sus contemporáneos; el nombre chocolatl se divulgó posiblemente a lo largo de Nueva España y del Yucatán. Por lo tanto, la palabra chocolatl es un neologismo. Otras escuelas de investigación sugieren que chocolatl puede provenir de xocoatl, donde xoco es ‘amargo’ y atl es ‘agua’;[24] esta derivación se comprende mal desde la fonética, cuando debe modificarse el sonido de una x para insertar una l. Otra explicación proviene de la costumbre colonial de tomar el cacao caliente,[12] es por esta razón por la que en muchos vocabularios mayas se glosa «la bebida llamada chocolate» como chacau haa (literalmente significa ‘agua caliente’) que se coloca muy próximo desde el punto de vista fonético a chocolatl.[26] [12]

El filólogo mexicano Ignacio Davila Gabirí fue el primero en proponer que los españoles acuñaron la nueva palabra maya chocol y finalmente denominaron al chocolatl como chocolate.

[editar] Primeros envíos a España

En 1520 las carabelas españolas empiezan a enviar cacao a España y los piratas con patente de corso de Inglaterra, quizás por desconocimiento del nuevo ingrediente, quemaban y desechaban el contenido de las naves españolas al ser apresadas.[1] No se sabe a ciencia cierta la fecha de llegada del cacao a las costas españolas, pero sí que ya era considerado un material valioso a mediados del siglo XVI. El valor que tenía este ingrediente en aquellos primeros años lo muestra el que los galeones españoles llevaran las primeras semillas de cacao a los puertos de España en los guardajoyas de los galeones, con la intención de evitar su robo.[27] No existen evidencias de que el propio Hernán Cortés lo llevara a España en su viaje de regreso: cuando en 1528 se presenta a Carlos I (ya titulado como Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) el cacao no aparece entre la lista de regalos traídos desde el Nuevo Mundo. Los primeros envíos a España se realizaban mediante galeras que se desplazaban con el denominado «viento chocolatero», brisas del norte favorables a la navegación y que se llaman así en el golfo de México.

La primera prueba documental del chocolate en España se debe a una delegación de dominicos liderada por Fray Bartolomé de las Casas, que elige una representación de mayas kekchí de Alta Verapaz para que en 1544 viajen a la Península con el fin de visitar al príncipe Felipe, futuro emperador Felipe II.[28] Durante la recepción se mencionan plantas como el liquidámbar, el maíz, y el cacao. Se alude asimismo a que se sirvió chocolate batido, siendo este el primer caso documentado de la presencia del chocolate en España.[28] La familiaridad de los monjes dominicos con este tipo de alimentos pudo haber facilitado la transmisión del cacao entre los monasterios de Mesoamérica y España durante los primeros años. Estudios realizados muestran que, previa a esta recepción, fray Aguilar sería el primero en España en preparar las primeras jícaras de chocolate al abad del Monasterio de Piedra, don Antonio de Álvaro.[29] Otros autores mencionan a los monjes benedictinos como los primeros importadores del chocolate en 1532. La comunidad llevaba el cacao al Convento de los Terceros Franciscanos de Sevilla, traídos por la galera María del Mar que desembarcaba en Cádiz. Una frase de los benedictinos de aquella época era: «No bebía del cacao, nadie que no fuese fraile, señor o valiente soldado». En el año 1585, una embajada de Japón, de visita al emperador Felipe II en Alicante, quedó impresionada por el ofrecimiento del chocolate de las monjas clarisas de la Verónica, convento cercano. Desde los comienzos, los religiosos españoles fueron los expertos chocolateros que difundieron su receta entre las congregaciones. En 1601, el confesor de la Corte en la ciudad de Córdoba, Serven Serrietz, elaboraba chocolate en pequeñas fracciones (a las que dio el nombre de chocolatina) y en su interior insertaba hortalizas.[14]

Se procuró desde los inicios plantar el cacao en la Península Ibérica y el resultado fue del todo infructuoso, comprobándose que el árbol sólo crece en latitudes comprendidas entre los 20° Norte y los 20° Sur.[22] La expansión y la necesidad de buscar climas propicios para el cultivo del nuevo alimento hace que los árboles de cacao prosperen en Fernando Poo (en la Guinea Española) y a partir de ahí se difundiría por el continente africano. La aceptación de la repostería española de aquella época permite que las recetas pasteleras y de elaboración de dulces se encuentre en manos de boticarios, lo que hace que la mayoría de las veces estas preparaciones sean secretas: se trata de los letuarios, que poseían aplicaciones farmacéuticas y reposteras. El chocolate tuvo en estas épocas sus primeras discusiones nutricionales, y los posibles usos medicinales del cacao se investigaron desde el primer momento: un ejemplo se puede encontrar en el Badianus Codex, escrito en el año 1552.[30]

El chocolate ya se servía en las confiterías de Madrid durante el siglo XVII, y los madrileños solicitaban en estos establecimientos la «bebida que provenía de las Indias».[31] Lo mismo se puede afirmar en establecimientos públicos a comienzos del siglo XVIII, dando cuenta de ello algunos visitantes extranjeros de la época.[32] Se sabe que era servido en 1680 en combinación con agua de nieve a los nobles presentes durante los autos de fe públicos.[25] La pasión de la época la narra el escritor Marcos Antonio Orellana en una breve rima:[33]

¡Oh, divino chocolate!
que arrodillado te muelen,
manos plegadas te baten
y ojos al cielo te beben.

La popularidad de la bebida era tal entre las mujeres de los nobles que, no contentándose con tomar el chocolate varias veces al día, solicitaron llevarlo a la iglesia. Este capricho disgustó a los obispos, lo que provocó que en 1681 se publicase una circular del nuncio apostólico prohibiendo el consumo de chocolate en las iglesias durante los largos sermones.[34] Las chocolatadas, celebradas al finalizar los oficios religiosos, se hicieron muy populares.

En 1690 y con motivo de la visita del obispo Fernández de Santa Cruz y Sahagún al Convento de Santa Rosa de Puebla, la encargada de elaborar las viandas del banquete, Sor Andrea, introdujo por error en el metate unas almendras de cacao al preparar la salsa del pavo (guajolote); a pesar de todo, sirvió el plato. La sorpresa de los invitados por los sabores de esta nueva preparación dio lugar al mole poblano.

[editar] La Edad de Oro del chocolate

«Pocillo» de chocolate con su «molinillo» (palo de madera). Forma habitual de tomar chocolate en España durante el siglo XVIII.

Ya a comienzos del siglo XVII el chocolate servido para beber comenzaba a ser popular en España, y fue aceptado primero por las clases altas. Poco a poco va expandiéndose en dos direcciones: el geográfico y el social. Otros alimentos procedentes de América no tuvieron tanta aceptación en la sociedad española de la época como la tuvo el cacao. El resto de alimentos fue relegado a situaciones de estudio botánico, o incorporados excepcionalmente y con reticencias generales en algunas preparaciones culinarias novedosas.[31] Sin embargo, el chocolate formaba parte en el siglo XVII del catálogo de rituales palaciegos ofrecidos a las visitas, una de ellas era el «agasajo». Este ritual consistía en que las damas de la Corte ofrecían a sus visitas femeninas una dosis de cacao junto con diversos dulces (bizcochos, panes azucarados y bollos de leche) y un búcaro de nieve. El chocolate se servía a las visitantes entre almohadones, tapices y al calor de braseros.[31] La costumbre social de beber chocolate en comunidad, la denominada chocolatada, surge en los primeros siglos de aparición en España.

Es durante este siglo cuando se comienza a difundir el cacao por dos motivos: las infantas españolas que se casan con sendos reyes franceses y los jesuitas que divulgan las recetas de chocolate en diversos países, como Italia.[35] La exportación de cacao desde las Américas a mediados del siglo XVI, no paró de crecer debido al incremento de la demanda desde Europa. Las partidas se introducían en los puertos españoles y desde ahí se dirigían a otros puertos marítimos europeos.[36]

[editar] Aceptación en la Corte española

La difusión de nuevos alimentos parece dispersarse con frecuencia desde las clases más altas, y poco a poco, por imitación, va descendiendo a las clases inferiores, hasta que es finalmente aceptado. Inicialmente, los austeros regentes de la Casa de los Austrias no eran aficionados al chocolate.[3] Hernán Cortés menciona el chocolate a Carlos I en sus misivas desde América (en las denominadas Cartas de relación) y tras ello, consigue que el emperador lo pruebe por primera vez en la ciudad de Toledo. A comienzos del siglo XVII, el chocolate bebido ya estaba plenamente aceptado en la Corte, y su ingesta resultaba habitual en las recepciones reales matutinas. Pronto, el chocolate se sirve de forma similar en todas las casas españolas de las grandes ciudades, ya en el siglo XVII.[31] El viajero inglés Ellis Veryard, que viaja por España en 1701, publica en sus Choice Remarks la buena reputación que hay del chocolate en España,[37] y describe cómo se elabora el chocolate, moliendo esforzadamente el cacao en molinos de piedra portátiles y mezclándolo con canela, vainilla (bainillas) y una pequeña cantidad de achiote. Otra de las primeras recetas españolas de chocolate se puede encontrar en Antonio Colmenero de Ledesma, que en 1644 ofrece la receta que puede considerarse estándar en España y Europa a finales del siglo XVI.[38] El trabajo de Colmenero es traducido al inglés por él mismo y se difunde a lo largo de Europa. Los médicos españoles seguidores de la teoría de los cuatro humores (entre ellos Colmenero) establecen que el chocolate es de temperamento «frío y seco» y produce melancolía. Uno de los ingredientes empleados en la receta de Colmenero es el mecasuchiles (mecaxochitl), indicando que a falta de este ingrediente puede usarse rosa de Alejandría.

Desde el siglo XVII hasta el siglo XX, el cacao se ofrece en España básicamente como bebida caliente. Ni siquiera aparece en las obras de culinaria repostera española del siglo XVII, como lo son Arte de Cozina, Pastelería, Vizcocheria y Conserveria de Francisco Martínez Motiño de 1620; ni posteriormente en las del siglo XVIII, como el Nuevo arte de cocina del cocinero Juan de Altamiras. De esta forma, el chocolate no entra en la repostería española como ingrediente hasta comienzos del siglo XX. Las horas de servir el chocolate entre la aristocracia de la época ya eran las del desayuno (por la mañana) y de la merienda (a media tarde).

[editar] Difusión desde España al resto de Europa

En este cuadro de Francisco de Goya pueden verse dispersos diversos pocillos, copas y frutas.

La forma en que la mercancía era traída a los puertos españoles hace ver que durante el siglo XVII era una de las más preciadas especies traídas de ultramar.[39] En 1691 se intentó hacer estanco de su distribución y pronto se encontró con la oposición de la mayoría de los comerciantes andaluces. El chocolate entra en Francia de mano de los jesuitas y por la actividad propagandística de las reinas de origen español: Ana de Austria (hija de Felipe III de España y esposa de Luis XIII de Francia) y María Teresa de Austria (hija de Felipe IV de España), quien se trasladó en 1660 a Francia con todas sus doncellas, para casarse con Luis XIV de Francia (el Rey Sol). Gracias a ello, en pleno siglo XVII, el chocolate se empezó a poner de moda en París. Ya en el siglo XVIII, Voltaire cita esta bebida en sus obras.[40]

El chocolate era servido en las grandes salas de la nobleza mediante el maestresala en finas mancerinas de plata o porcelana china: bandejas donde se sujetaba la jícara, una taza de porcelana que era el recipiente típico para la bebida de cacao. Ya era costumbre remojar en las jícaras algunos panes dulces. El empleo de mancerinas se debió a Pedro Álvarez de Toledo y Leiva, primer marqués de Mancera, inventor de la bandeja.[5] El recipiente y la bandeja se hicieron muy famosos entre las nobles casas españolas; por ejemplo, Teresa de Reter y Paz, condesa de San Jorge, tenía en 1695 para uso en la sala de recepción (estrado) cerca de doce «salvillas chocolateras» y dieciséis mancerinas de plata labrada. Los diversos recipientes para servir el chocolate como eran los denominados «cocos» y los barros bruñidos procedentes de Tonalá y de Chile eran enviados a los orfebres con el objeto de aumentar su costo y belleza. Las descripciones literarias y costumbristas en las que se muestra la costumbre española de remojar bizcochos y dulces en las jícaras se repiten, tanto de Nueva España como de España.[41]

El repostero español Juan de la Mata escribe en 1747 uno de los primeros tratados sobre la repostería española, titulado Arte de repostería: en que se contiene todo género de hacer dulces secos, y dedica un capítulo acerca de cómo se elabora el chocolate en España:

[...] es una pasta sólida, compuesta de cacao (cuya variedad de especies es muy notoria, entre las cuales goza la más superior preeminencia el de Caracas), de azúcar y canela.

De la Mata añade agua de azahar y vainilla. El uso de aditamentos aromáticos era una constante en el chocolate español hasta el siglo XIX (que Ángel Muro denominara «chocolates coquetones»).[7] Con la llegada al trono español de la Casa de los Borbones, los reyes se sintieron muy atraídos por esta nueva bebida, siendo el desayuno preferido de Felipe V y Carlos III.[42] De esta forma, el chocolate era en 1730 uno de los más preciados regalos que podía hacer la realeza. Era servido de la misma forma en las posesiones ultramarinas españolas, generalmente incluyendo canela entre su composición.[7] Carlos III y la Corte solían enviar chocolate como regalo a diferentes casas de Europa, así como al Papa. El chocolate que se servía en esta época en España era de calidad homogénea e independiente de la clase social que lo tomara; lo que diferenciaba las clases sociales era la jícara sobre la que era servida: el clero, en jícaras de plata o de «porcelana de mérito», las familias distinguidas en otras jícaras decoradas especialmente, el pueblo llano en simples jícaras de barro. La condesa de Aulnoy describió en sus obras literarias las costumbres aristocráticas españolas de servir el chocolate.

[editar] El siglo XVIII: la industrialización del chocolate

El cacao que entra en España durante los siglos XVII y XVIII proviene de las colonias españolas de Venezuela. Inicialmente, el mercado en estas zonas era holandés, y éstos imponían los precios de comercialización del cacao de forma arbitraria. Es por esta razón que España, a propuesta de Francisco Xavier Munibe Idiáquez, constituye el 25 de septiembre de 1728, en virtud de una Real cédula expedida por el rey Felipe V, la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas permitiendo un esquema de intercambio comercial recíproco y exclusivo entre Madrid y la Capitanía General de Venezuela. Esta organización se convirtió en uno de los mercados de exportación del cacao a Europa.[43] Las tiendas de ultramarinos españolas pronto se vieron abastecidas de cacao y otros productos gracias a la flota de cuarenta y ocho galeras (cada una de ellas con un nombre elegido del santoral) de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas. De este modo, durante el siglo XVIII, existía en las calles de Madrid una gran diversidad de puestos de venta de chocolate en jícaras.[44] Durante el periodo de Carlos III, la Corte de Madrid llegó a consumir cerca de doce millones de libras de chocolate al año.

A medida que la fórmula del chocolate se divulgaba por toda Europa, las técnicas de elaboración inicialmente ideadas por reposteros españoles recibieron el impacto de las nuevas posibilidades técnicas ofrecidas por la potente maquinaria de la Revolución Industrial. Dichas máquinas irían sustituyendo poco a poco los procesos manuales y los aparatos a tracción por animales. Así, en el último cuarto del siglo XVIII, el francés Pelletier fundó por primera vez una fábrica de chocolate que empleaba máquinas de vapor en el proceso de elaboración.[45] En 1828, en los Países Bajos, se investigó intensamente la composición del cacao hasta hacer posible extraer de la pasta las materias grasas del cacao, de forma controlada. Estas mejoras aumentaban la calidad del chocolate sustancialmente y facilitaban el control de texturas. Todos estos avances tecnológicos fueron la semilla de las grandes casas chocolateras europeas: Kholer, Tobler, Suchard, Lindt y Nestlé.

En España, algunos viajeros testifican que, ya en la década de 1780, en Barcelona se estaba sofisticando el proceso de molienda, a cargo de una caballería que desplazaba cinco rodillos de acero.[46] La progresiva mecanización dio al traste poco a poco con el oficio de «molendero», que portaba de pueblo en pueblo su metate y se instalaba en aquellos lugares donde se requería su habilidad de molienda de cacao. Las familias españolas del siglo XVIII, en un esfuerzo por mantener la idea tradicional, preferían el cacao molido en sus propias casas y el «metatero» (con su «chocolate a la piedra») era todavía habitual en España, por lo que la industria chocolatera española tardó en consolidarse.[47] La primera fábrica de chocolate en España data del año 1777, su fundador se consideró «Fabricante de la Madama Delfina y de los Señores de la Corte» y puso las instalaciones en las cercanías de Barcelona.[48] Las innovaciones en la técnica chocolatera irían abandonando, poco a poco, las técnicas del metate, que desaparecería definitivamente doscientos años más tarde.

[editar] El siglo XIX y el Romanticismo

Bombones, una forma exportada del Norte de Europa.

Típica lata de Cola-Cao, de mediados de los años cincuenta.

Los avances técnicos en la producción del chocolate descubiertos en el Norte de Europa, en concreto de prensa de cacao por el holandés Coenraad Johannes van Houten en 1828, hacen que se reproduzcan nuevas formas de presentar el cacao en estado sólido, como son las tabletas y los bombones. Es habitual entre los historiadores culinarios atribuir la invención del chocolate sólido a la tecnología europea del siglo XIX, aunque ya en el siglo XVII lo elaboraban en las colonias de México los misioneros españoles.[4] Pero lo que sí es cierto es que hasta las mejoras técnicas del siglo XIX no se extendió la posibilidad de esa nueva presentación del producto. En 1844, la chocolatería Brazo Fuerte de La Habana se anunciaba con el reclamo de que su chocolate se elaboraba sin intervención humana, gracias a máquinas procedentes de España.[49] En Astorga, ya en 1885, existían numerosos ingenieros que inventaban maquinarias para mejorar los procesos de elaboración, uno de los más conocidos era Ángel García (apodado el Mecánico), que realizaba norias, batidoras, refinadoras y molinos. La industria chocolatera europea consigue, ya en 1870, fabricar el chocolate con leche en polvo, y aparecen las primeras tabletas de chocolate. La aplicación de novedosos aparatos y procesos como el concheado permitiría pronto fabricar las actuales pastillas de chocolate. Con las chocolatinas se comprobará una fuerte demanda de moldes imaginativos que capten la imaginación de los consumidores infantiles.

Las novedades científicas y la inclusión de nueva maquinaria en la elaboración del chocolate fue la causa que abarató y diseminó aún más el consumo de chocolate en España. Este consumo tuvo su periodo de mayor esplendor en el siglo XIX. [31] La producción española comenzaba a estar en manos de pequeñas empresas familiares emergentes que ofrecían sus productos tan sólo a la demanda interior. El resto de empresas europeas se adaptaron y sus ventas fueron acaparando progresivamente los mercados internacionales.

Entre las primeras fábricas instaladas en España se encuentran los industriales y hermanos Nicolás y Fortunato Luca de Tena y Reina, que en 1860 iniciaron su elaboración en la ruta Sevilla a Alcalá de Guadaira (zona industrial Torre Blanca). Estos hermanos perfeccionaron las técnicas del tostado del cacao. La marca que salía de su fábrica era «Reverendos Padres Benedictinos», que debido a una estrategia empresarial pasaron a producir exclusivamente para el restaurante Lhardy.[14]

El público del siglo XIX tenía preferencia por el chocolate molido a mano («chocolate de brazo»), e incluso se prefería que la mezcla no fuera homogénea, ya que se aseguraba que de esta forma poseía mejor sabor. Las tareas de molido manual son un trabajo muy arduo, y la condesa Emilia Pardo Bazán atribuía el gusto diferenciado entre ambos métodos al sudor de los molineros.[50] Estos molineros realizaban el trabajo de rodillas, moviendo con el cuerpo inclinado una muela sobre una piedra curva. Esta técnica, denominada «metate», se empleaba en otras partes de las colonias. Del gusto por el chocolate en las situaciones cotidianas da buenas referencias el escritor Benito Pérez Galdós en muchas de sus novelas.[51] [52]

En La Habana se anunciaba por primera vez la elaboración de «chocolate con maní» (cacahuete), tradición que se trasladó a España y que se reprodujo posteriormente con almendras. La introducción del cacahuete en el chocolate hizo que la vida del chocolate disminuyera debido a la tendencia a enranciarse del maní, algo que reduce la vida de almacenamiento del chocolate. De entre las variedades servidas a los consumidores, el chocolate de soconusco era siempre el más valorado, seguido del de vainilla y después, el de canela. El chocolate se hacía mezclando la pasta molida a mano con agua (en raras ocasiones leche, costumbre restringida a las clases altas) mientras se hervía, al ser batido vigorosamente con una espátula de madera.

Se comunican recetas procedentes de los sectores del clero. Una de las más famosas la divulga Ángel Muro en 1884, procedente de unas monjas de Zamora.[7] En ella, se cocía el chocolate en una olla de barro la noche de la víspera y se dejaba reposar. Al día siguiente se ponía la olla al baño María. Esta fórmula reconcentraba el chocolate y le daba una mayor suavidad.

A mediados del siglo XIX, las casas de alta alcurnia empiezan a ofrecer una bebida de origen asiático, el . El chocolate empieza a ir cediendo fama entre las clases altas, y los tratados de urbanidad ya muestran ejemplos con ambas bebidas.

En 1875, el farmacéutico suizo Henri Nestlé creó la leche condensada y las harinas lacteadas, en colaboración con Daniel Peter. Estos inventos hicieron que la producción de chocolate sólido diese fama a Suiza: la mezcla de cacao, azúcar y leche era la fórmula secreta a finales del siglo XIX. En ese momento, las fábricas instaladas en España eran de distinta capacidad productiva, aunque de media solían elaborar entre 125 y 250 kilogramos de chocolate al día, y el cacao empleado solía proceder de Fernando Poo.

[editar] Establecimientos especializados: las chocolaterías

El chocolate alcanza en esta fecha a la clase burguesa y esta situación hace que proliferen diversos establecimientos de reunión social, como los cafés de tertulia o las chocolaterías. Esta costumbre española que nace a finales del siglo XVIII y que florecería a mediados del siglo XIX, facilitó el consumo de chocolate a la taza. En cada lugar de España se optó por un elemento culinario característico del lugar, como acompañante idóneo del chocolate. De esta forma, se tienen los churros en Madrid, los buñuelos y porras en Valencia, los bizcochos de soletilla y los sequillos en Barcelona y los picatostes y bolados en la cornisa cantábrica. Cada chocolatería ofrecía de esta manera su especialidad, que se servía junto con el chocolate.

La primera referencia escrita en España acerca de la profesión de «churrero» data del año 1621, cuando durante el periodo inicial del reinado de Felipe IV, un súbdito conocido como Pedro Velasco, del gremio de los alojeros, solicita un aumento de precios en los productos que fabrica.[53] Cabe la posibilidad de que el oficio existiera incluso antes.

Entre las referencias literarias de la época acerca del chocolate se tiene la jocosa explicación de Ramón María del Valle-Inclán, aficionado a los cafés de tertulia, de por qué el chocolate, aun siendo una bebida que tanto agradaba al clero español, no había sido inventada en un convento:

¡Cacao! Afrodita jardín del puma
y chocolate de Moctezuma.
El chocolate –parece cuento-
no lo inventaron en un convento,
unos achacan a los Aztecas,
disputan si Chuchumecas,
hay sus dos credos con sus dos papas;
¡Si fue en Tabasco! ¡Si fue en Chiapas!
Cacao en lengua del Anahuac.
Es pan de dioses, o Cacahuac.
Y el hombre sabio sigue la broma
cacao en lengua griega: Theobroma
Ramón María del Valle-Inclán

El chocolate surge como bebida de culto en los populares cafés de tertulia, que empezaban a florecer en las ciudades españolas a partir de las antiguas posadas. Las tertulias literarias, políticas y de opinión, que pronto se establecerían en estos espacios públicos, tenían en la mayoría de los casos olor y aromas a cacao.[54] El 27 de septiembre de 1821 comienza la independencia de México y esto, además de suponer el fin del Virreinato de Nueva España, afecta a las exportaciones de cacao a España.

Los primeros establecimientos especializados en servir el chocolate fueron las chocolaterías, que comenzaron a hacer acto de presencia en las grandes ciudades. En Madrid, una de las primeras chocolaterías fue Doña Mariquita, situada en la calle de Alcalá (conocida también como El sotanillo), lugar donde eran famosos los «chocolates con mojicones».[55] En Barcelona se encuentra la tradicional Casa Cucharillas, inaugurada en 1786, que fue una de las primeras chocolaterías de la Ciudad Condal.[56] El nombre le viene por ser de las primeras en emplear cucharillas al servir el chocolate, una novedad, debido a que hasta entonces se empleaban cucharas de madera. Una de las primeras chocolaterías en España es Can Joan de S’Aigo en Palma de Mallorca, la cual data de 1700[55] y está ubicada junto a la Iglesia de Santa Eulalia.

[editar] Los viajeros extranjeros

Algunos platos españoles contienen chocolate entre sus ingredientes, como es el caso del conill a la xocolata (en catalán ‘conejo al chocolate’).

Los viajeros extranjeros que visitaron la Península Ibérica fueron recopilando ideas de las costumbres culinarias de los españoles y, entre ellas, hay descripciones acerca de la popularidad del chocolate.[57] Entre estos extranjeros, uno de los primeros fue el diplomático francés Juan Francisco Peyron, que en su viaje por España en 1772-1773 destaca el uso social del chocolate durante las meriendas.[58] Estos viajeros aluden a su presencia en los servicios estándares de la mayoría de fondas, posadas y figones.[59] Ya por estos años era muy popular en Madrid, donde no había pastelería ni calle en la que no hubiese puesto callejero en el que se labrara y se vendiera chocolate.[31]

La determinación del consumo en el siglo XIX por parte de la población española es bastante difícil de realizar.[17] A pesar de ello, en los comienzos de ese siglo recorrieron España numerosos escritores extranjeros y cada uno de ellos encontró el chocolate como bebida habitual. Uno de los primeros, Joseph Townsend, menciona cómo en las ventas le ofrecían chocolate para desayunar.[46] Townsend comenta:

Una ventaja de las posadas de España, en compensación de sus numerosas dificultades, es que por muy malas que sean, siempre está uno seguro de hallar en ella un buen chocolate.

Fue durante el siglo XIX cuando el chocolate bebido caliente alcanzó la condición de símbolo nacional, marcado con trazos identitarios. Ángel Muro, gastrónomo español de finales de ese siglo, consideraba al chocolate bebido como uno de los símbolos de España junto con los toros.[7] De la habilidad para hacerlo y de la disponibilidad del chocolate en las ventas españolas también da cuenta Mrs. Wm. Pitt Byrne.[59]

A finales del siglo XX se empieza a emplear el chocolate como ingrediente en diferentes recetas culinarias, debido a los intensos contactos con las otras cocinas de ultramar, como la cocina mexicana. Algunas de las cocinas españolas incorporaron el chocolate en sus ingredientes, y fue la catalana una de las que con mayor aceptación dio cabida a los productos del cacao entre sus ingredientes.[60] Aparece en recetas españolas de preparación de perdices (en la cocina navarra).[61] Algunas recetas empezaban a incluir el chocolate como ingrediente, como el «rebozuelo bañado en chocolate», la «langosta y pollo a la catalana», las «perdices estofadas al chocolate», el «conejo al chocolate», el «magret de pato al chocolate», el «mero al chocolate» o la «lamprea con chocolate», entre otras. En la cocina americana se empleaba el cacao en la elaboración del guajolote (pavo de indias), en una preparación culinaria denominada mole.[14] La introducción del pollo por parte de los conquistadores en Mesoamérica hizo que la mezcla de pollo y chocolate fuese un sustituto habitual que, poco a poco, se extendió a otras cocinas, como la cubana.[62]

[editar] Pasión eclesiástica por el chocolate

La pasión eclesiástica española por el cacao ya se muestra desde los primeros albores del siglo XVI a ambos lados del Atlántico.[34] [63] Las primeras fórmulas de elaboración fueron llevadas a España ya desde sus orígenes. La fama de los mejores chocolates se la llevó la orden cisterciense, que tras la reforma de la Trapa, elaboró la que sería la primera fábrica de chocolate en estancias del Monasterio de Poblet, en la actualidad, denominada «la chocolatería». Fue costumbre de los eclesiásticos regalar chocolate a sus benefactores y de ello da cuenta en sus Avisos en 1892 don Jerónimo de Barrionuevo.

Esta afición se mantiene hasta el siglo XIX, momento en que la literatura costumbrista se encarga de ofrecer la imagen de eclesiásticos tomando meriendas de chocolate en su jícara. Esta idea se traslada similarmente a diferentes países de Europa. Solo rechazó su consumo la Compañía de Jesús, durante la época de Muzio Vitelleschi, por considerarlo un atentado a la pobreza y a la mortificación.[64] Desde los comienzos, la costumbre eclesiástica era consumir chocolate durante el desayuno. Desde 1662, los eclesiásticos, por preferencia generalizada, se hacían servir el chocolate elaborado con agua caliente durante el desayuno, antes de la eucaristía.

El chocolate eclesiástico se tomaba con la ausencia de cualquier tipo de producto lácteo, con la intención de respetar el ayuno; es por esta razón que el cacao se mezclaba con agua caliente, y se procuraba servirlo justo después de la celebración de la misa. De este acto hay varias evidencias literarias a lo largo del siglo XIX.[65] De todas formas, ya en el siglo XVII había un debate entre casuistas, teólogos y catedráticos acerca de si el chocolate quebranta o no el ayuno cristiano.[63] Esta discusión dividió a la sociedad cristiana entre los que renegaban del chocolate como ayuno, y aquellos que afirmaban que sí lo era, escribiéndose muchos tratados a favor y en contra. Los que afirmaban que era una violación del ayuno se fundamentaban en que todos los alimentos que poseían una «condición nutritiva» violaban el ayuno, lo que incluía al chocolate. Antonio de León Pinelo escribe en 1636 la obra Question moral si el chocolate quebranta el ayuno eclesiastico, que publica en Madrid, donde determina que el asunto debe centrarse en el estado «sólido o líquido» del chocolate.[66] Si las pesquisas determinaran que el chocolate es un «alimento sólido» entonces se debe entender que viola el ayuno y no debería ser tomado durante los periodos de ayuno y abstinencia.

La cuestión del chocolate tuvo una fuerte polémica.[67] El cardenal François Marie Brancaccio se declaró también partidario del chocolate en su sentencia de 1662, expresada con la frase latina Liquidum non frangit jejunum, en latín ‘El líquido no infringe el ayuno’.[68] Es decir, la Iglesia católica admitía su consumo sin violación del ayuno, siempre que no se le añadiera leche o huevos. El papa Pablo V se hizo servir la bebida diciendo esa famosa frase, aunque algo mutada: Hoc non frangit jejunum, en latín ‘Esto no infringe el ayuno’). En el mismo sentido se pronunció el papa Gregorio XV.

[editar] La modernidad

El chocolate se ha solidificado y ahora se emplea como decoración saborizante de pasteles.

Surgen nuevas formas de chocolate, como el chocolate blanco y el cacao en polvo, que fue descubierto en 1930 debido al aumento de los conocimientos acerca de las cualidades de la manteca de cacao. Así, se descubren propiedades nutritivas y antioxidantes en el chocolate.

El chocolate se elabora, en esta época, por los modernos métodos mecánicos de molienda establecidos durante la Revolución Industrial del siglo anterior. Pero coexiste en España de forma tradicional: el molido a mano en molinos de piedra, es el denominado «chocolate a brazo». En Madrid, la importante fábrica chocolatera La Española anuncia como signo de calidad que sus chocolates se realizan «a brazo».[69] Las empresas creadas poseían pocos trabajadores y fundamentalmente eran de carácter familiar.

Durante ese periodo de finales del siglo XIX, el chocolate bebido en España era más espeso que el servido en el extranjero, donde solía prepararse un chocolate más fluido.[70] Es tradicional que los contenidos de fécula (harinas de trigo y espesantes naturales) estuvieran entre un diez y un veinte por ciento de la proporción total de chocolate. Esta espesura tradicional del chocolate español hace que, a la entrada de España en la Comunidad Económica Europea, esta tenga que negociar la composición de aditivos para que fuera aceptada como un hecho diferencial.[71] La forma espesa del chocolate se puede ver en refranes españoles como «las cuentas claras y el chocolate espeso», donde a la vista de algunos autores el chocolate que se hace en España resulta tan espeso como lo puede ser un puré.[3]

El chocolate se servía durante esta época en diferentes establecimientos públicos, como en los cafés de tertulia. Poco a poco, la jícara se va abandonando dentro del ritual del chocolate, adoptándose la polivalente taza. Las jícaras se rompían con facilidad y eran caras de mantener, motivo por el que se impuso la taza en este siglo. En las grandes ciudades españolas surgen las chocolaterías, como establecimientos especializados en servir chocolate, el cual también era popular en velatorios y banquetes funerarios. En las casas particulares de la mesocracia era una costumbre privada a la hora de la merienda: en muchos casos, la sociabilidad de estas familias hacía que el chocolate fuese ofrecido como bebida de agasajo a las visitas. Estas meriendas se componían de chocolate caliente junto con un acompañamiento de diferentes pastas y golosinas, «ya que es costumbre española consistente en mojar todo lo sólido en la jícara».[72]

[editar] Comienzos del siglo XX

Torre de chocolate blanco, típica de una pastelería de Madrid.

Empiezan a surgir nuevas formas de chocolate, uno de los más populares es el de pastilla (o de «onza») que se presenta ante los consumidores sólido y crudo. Este tipo de chocolate era más difícil de elaborar por la industria chocolatera, aunque los avances tecnológicos recientes hicieron posible su fabricación en grandes cantidades, así como su mejor distribución. Es a comienzos del siglo XX cuando los chocolates de onza se propagaban por todas las tiendas de ultramarinos de España, y emergía el bocadillo de chocolate, típico de las meriendas. Otras invenciones para la juventud eran las «monedas de chocolate», los «cigarros de chocolate», etc. De la misma forma, los bombones aparecen en las pastelerías de las grandes ciudades. También comenzaron a adquirir celebridad las mousses de chocolate, de las que el repostero madrileño Juan de la Mata fue precursor en su propia obra del siglo XVIII, denominándolas espuma de chocolate.[73] También a principios de siglo, la repostería española empieza a incluir el chocolate en sus tartas, bien sea como ingrediente o como decoración. El chocolate se establece asimismo en otros elementos de la repostería española, como son las monas de Pascua y las cocas de Cataluña.

Las cafeterías empiezan a entrar en escena a principios del siglo XX, iniciándose el declive de la «cultura del chocolate».[74] La aparición de estas hace que los patrones de consumo acerca del chocolate vayan cambiando poco a poco: el café empieza a ser más popular y la demanda de chocolate disminuye. Por su parte, las chocolaterías se convierten en un lugar atractivo para trasnochadores y juerguistas.

Otras bebidas comienzan a hacer acto de presencia y algunas de ellas compiten en popularidad con el chocolate. Así, en el año 1931 surge una nueva idea de bebida con chocolate procedente de un empresario catalán, Joan Viader Roger, que decide comercializar una mezcla batida de chocolate y leche. Este invento fue denominado «cacaolat»[75] y se hizo muy popular en España a mediados del siglo XX.

Aparecen diversas empresas chocolateras españolas, como Nutrexpa, que lanzaron con éxito el Cola-Cao (polvo de cacao que se suele disolver en un recipiente con leche caliente). De la misma forma, surgió el Phoscao. Otras empresas como Chocolates Matías López, que aparece en Lugo en 1825; Chocolates Elgorriaga; Chocolates Nogueroles, que inicia su actividad en 1843 (gracias a los dibujos de carteles diseñados por Francisco Ortego Vereda se establece la primera campaña publicitaria en España); Santiveri, fundada en 1885; Chocolates Valor; Chocolates Ricord (o la saga de los Joaquines); Chocolates Lacasa, y Xocolates Juncosa.[75]

El chocolate elaborado en esta época mantiene las características de calidad del pasado, si bien en algunos casos se rebaja el volumen neto del producto con harina o almendra molida, con objeto de abaratarlo.[70] Este aditamento, que marca un mayor espesor en el chocolate, es criticado sin embargo por la Marquesa de Parabere, ya que disminuye la calidad del producto final.

Existían tres formas de tomar el chocolate en los años 1960 en las familias acomodadas: la primera es el clásico chocolate de textura espesa («a la española»), o más claro diluido en leche («a la francesa»), o bien con nata («a la suiza»).[70] Estas tres formas eran habituales en las cafeterías.

Son raras las recetas de la cocina española que emplean el chocolate en sus ingredientes. No obstante, existen algunos platos, como las migas con chocolate (de influencia navarra), la langosta con chocolate gallega, etc. Los acompañamientos al servir los chocolates van adquiriendo diversas formas. En muchas zonas se emplean distintas frutas de sartén dependiendo de la zona: en el sur, los churros; en el norte, los buñuelos y los bolaos.

En esta época surgen los sucedáneos de chocolate y, en algunos casos, chocolates adulterados con el claro objeto de abaratar el producto. Los ingredientes empleados eran migas de galleta, cacahuete finamente molido o harina de trigo, entre otros. Estos aditamentos, si bien no eran perjudiciales a la salud, eran engañosos, ya que disminuían la calidad del producto. Este hecho se solucionó con la imposición de la etiqueta: «mezclas autorizadas». Otra adulteración frecuente consistía en sustituir la manteca del cacao incluida en el chocolate, por otras grasas de inferior calidad, como el aceite de palma o el coco.

[editar] Periodo de posguerra y siglo XXI

El popular chocolate con churros español, empleado como desayuno y/o merienda. Un vestigio moderno que nos recuerda los tiempos de su popularidad en España.

Durante el periodo de la Guerra Civil, el consumo de chocolate se redujo considerablemente debido a la falta de abastecimiento general de alimentos. Sin embargo, ya en la posguerra, y debido a la escasez de productos y a que el cacao y el azúcar estaban sometidos a cupos de racionamiento que controlaba la Comisaría de Abastecimientos, se hacen populares algunos sucedáneos del chocolate, como fue el chocolate de algarroba. En algunas ocasiones, no se desdeñaba la cascarilla del cacao, que entraba pulverizada de nuevo en el ciclo de producción de la bebida. En algunas poblaciones españolas, el «chocolate de cascarillas» fue muy popular: de esta forma, por ejemplo, a los habitantes de la La Coruña se les llegó a denominar con el sobrenombre cascarillas, debido a su afición al consumo de este tipo de chocolate.[17]

En los años 1940, el café con leche empieza a tener cada vez más popularidad como bebida social entre los españoles, y en muchas ocasiones es entendido como un sustituto del chocolate. Hay autores que defienden el uso del chocolate frente al café como algo «auténticamente español».[72] Es en esta época cuando las casas chocolateras toman como estrategia de marketing la oferta de cromos en la venta de pastillas de chocolate. El no lograr con rapidez los cromos difíciles obligaba a las familias a seguir consumiendo una misma marca hasta lograr una serie. Este proceso impulsó las actividades de las empresas de litografía. Los primeros temas eran motivos de guerras, como la de Cuba y África (ambas emitidas por la casa La Juncosa). Fueron continuadas con la Segunda Guerra Mundial (chocolates Amatler). La firma Nestlé hizo colecciones de animales salvajes.

Hoy en día, la existencia de numerosas chocolaterías en las ciudades mantiene un consumo de chocolate que resulta más acusado en los meses de invierno. Se conserva la tradición de ser servido con churros y/o picatostes, así como cualquier otra fruta de sartén. En la actualidad, España se sitúa entre los diez primeros productores mundiales de chocolate para confitería, el séptimo en el espacio europeo.[76] De todas formas, el consumo de productos de cacao se ha estancado. Desde comienzos del siglo XIX, la demanda se ha venido apoyando en los sectores infantil y juvenil de la población: la evolución demográfica moderna de España hace que existan menos jóvenes, por lo que la demanda ha caído.

El cacao en polvo ocupa casi la mitad de la demanda del sector chocolatero, el resto va a parar a la diversa confitería, que va desde las tabletas hasta las cremas para la repostería. El perfil de consumo de cacao difiere en gran medida del europeo, debido a que se consume mucha cantidad de cacao soluble, cremas para untar y, en menor medida, chocolate en forma de tabletas, bombones y productos impulso. Empresas como Chocolates Valor han creado franquicias de integración vertical, en las que no sólo elaboran y procesan el chocolate, sino que además proporcionan locales en los que se proporciona este producto «a la vieja usanza». Las empresas son, por regla general, pequeñas y su objetivo es el mercado interior, las cuales están ubicadas, en su gran mayoría, en Barcelona. Una de las más grandes empresas españolas productoras de chocolate es Nutrexpa.

España era, a finales del siglo XX, la octava nación en consumo de cacao, oscilando entre dos y cuatro kilos per cápita.[76] A pesar de todo, el consumo de chocolate va en incremento: en el año 1930 se consumieron ocho mil toneladas, mientras que en el año 2000 se superaron las quinientas mil toneladas, lo que sitúa el consumo actual en unos cuatro kilos por persona y año.[74] No obstante, estos valores están por debajo de otros consumos europeos.

[editar] Museos del chocolate

Los periodos de consumo del chocolate a la taza y su posterior declive han dado lugar a la creación de un conjunto de museos monográficos dedicados al chocolate y a su elaboración en España. La mayoría de estos museos se inauguraron a finales del siglo XX y contienen descripciones de las marcas y del instrumental empleado en su fabricación. Como tónica general, se puede ver la evolución en la maquinaria empleada a partir del siglo XIX.

Entre los más famosos dentro de la Península Ibérica se encuentran el Museo de la Confitería de Tolosa, patrocinado por una pastelería local. También destaca el Museo del Chocolate de Astorga, inaugurado en 1994 por José Luis López García, en el que se puede ver reflejada la próspera actividad chocolatera existente en esta zona a mediados del siglo XIX. El Museo del Chocolate de Villajoyosa está patrocinado por la empresa española Chocolates Valor y dedica algunas secciones a la historia del turrón. Dentro de la provincia de Valencia, se encuentra el Museo del Chocolate de Sueca. La Chocolatería del Indio es una sección ubicada en el Museo Nacional de Antropología de Madrid que contiene detalles de la chocolatería Doña Mariquita, emplazada en Madrid. Por último, en Barcelona se encuentra el célebre Museu de la Xocolata.

Wikileaks

WikiLeaks

De Wikipedia, la enciclopedia libre

WikiLeaks
.
Dibujo de un reloj de arena que representa el planeta tierra goteando sobre sí mismo, aclarándose desde la oscuridad
Información general
URL www.wikileaks.org
Comercial No
Tipo de sitio Whistleblower – Alertador
Denuncias anónimas – Alerta
Registro Privado
Idiomas disponibles Página en inglés; documentos en 20 idiomas (alemán, francés, español…)
Propietario The Sunshine Press
Creador Julian Assange
Lanzamiento Diciembre de 2006
Estado actual Activo

WikiLeaks (WikiFiltraciones o WikiFugas en inglés) es un sitio web que publica informes anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia religiosa, corporativa o gubernamental, preservando el anonimato de sus fuentes.[1] El sitio fue lanzado en 2006 y está gestionado por The Sunshine Press.[2] Uno de sus asesores, editor en jefe y actual director es el australiano Julian Assange. El portavoz, desde septiembre de 2010, es Kristinn Hrafnsson, después de la renuncia de Daniel Domscheit-Berg, quien planea fundar su propio portal de filtraciones.[3] [4]

A pesar de su nombre, Wikileaks no es un sitio wiki, los lectores que no tienen los permisos adecuados, no puede cambiar su contenido.

Contenido

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[editar] Actividad, objetivo y anonimato

Su lanzamiento se realizó en diciembre de 2006, su actividad comenzó en julio de 2007 y desde entonces su base de datos ha crecido constantemente hasta acumular 1,2 millones de documentos.[5]

El objetivo inicial de WikiLeaks se centra en la actividad exterior de los Estados Unidos,[6] especialmente en relación con las guerras de Iraq y de Afganistán.[7] No obstante, también se ofrece a recibir filtraciones que desvelen comportamientos no éticos por parte de gobiernos y empresas de todo el mundo, y concretamente de los países que considera tienen regímenes totalitarios.

WikiLeaks usa una versión modificada del software de MediaWiki[2] y su servidor principal está alojado en el ISP sueco PRQ.[8] En agosto de 2010 el Partido Pirata sueco firmó con Wikileaks un acuerdo para alojar su página web y poder conseguir la inmunidad de su página.[9] Sin embargo, debido a la derrota electoral de este partido, no prosperó la iniciativa de ofrecer inmunidad a Wikileaks.[10]

Para proteger el anonimato de sus informantes, WikiLeaks utiliza OpenSSL, Freenet, Tor y PGP.[2]

[editar] Filtraciones más relevantes

[editar] Informe sobre Wikileaks de la inteligencia estadounidense

El 15 de marzo de 2010 Wikileaks hizo público un informe del Departamento de Defensa de los Estados Unidos en el que trataba varias filtraciones protagonizadas por esta web relacionadas con intereses estadounidenses y proponía diversas vías para marginarla.

[editar] Video de asesinato de periodistas

El día 5 de abril de 2010 WikiLeaks publicó un vídeo[11] en el que se ve como soldados estadounidenses asesinan al reportero de Reuters Namir Noor-Eldeen, a su ayudante y a nueve personas más, algunas de ellas cuando iban a llevarse a los muertos y heridos. Se ve claramente que ninguno de ellos hizo el amago de atacar al helicóptero Apache desde el que se les dispara: ni siquiera lo miran. Aunque la agencia Reuters solicitó en numerosas ocasiones el material, les fue negado hasta que WikiLeaks lo consiguió inédito y puso en jaque al aparato militar de EE.UU., manchando la imagen de este ejército en el mundo.[12]

El ejército de EE.UU. había negado incumplir sus normas de enfrentamiento.

[editar] Diarios de la Guerra de Afganistán: 31 de julio de 2010 (Afghan War Diary)

En relación con la Guerra de Afganistán iniciada en 2001, el 25 de julio de 2010 los periódicos The Guardian,[13] [14] The New York Times[15] [16] y Der Spiegel[17] hicieron públicos un conjunto de unos 92.000 documentos sobre la guerra de Afganistán entre los años 2004 y 2009. Estos les llegaron a través de Wikileaks sin compensación económica a la página.[18]

Entre los documentos se incluyen sucesos no revelados hasta el momento: víctimas civiles provocadas por soldados de Estados Unidos y por soldados de los países aliados, fuego amigo, conexiones entre la inteligencia pakistaní y los talibanes insurgentes.[19] [20] [21] [22] Otros documentos, en torno a 15.000, no fueron liberados a falta de comprobar que no supongan un peligro para gente inocente, mientras que otros no serán filtrados por el mismo motivo. [23] [24]

Estados Unidos acusó a WikiLeaks de poner en peligro la vida de civiles a los que se tomó declaración para elaborar los informes militares. El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha manifestado que la Casa Blanca estaba informada una semana antes de la publicación con el objeto de “minimizar la aparición de los nombres de algunos informantes”. Según Assange, el Gobierno de EEUU se negó a colaborar y no dio respuesta alguna, además, ha indicado que no se han publicado otros 15.000 documentos para proteger la identidad de algunas personas que aparecen en ellos.[25] [26] Estos contactos previos a la publicación han sido negados por el El Pentágono. [27]

El 29 de julio, se colgó en la página un archivo denominado Insurance file (”Archivo seguro” en inglés). El archivo, de 1,4 GB, está cifrado con AES por lo que se precisa de una clave, de 256 bits, para descifrarlo. Se especula con que se trataría de una filtración cuya contraseña se haría pública en caso de que Wikileaks sufriera algún ataque grave, como la detención de Julian Assange.

[editar] Registros de la Guerra de Irak: 22 de octubre de 2010 (Irak War Logs)

Articulo principal: Registros de la Guerra de Iraq

El 22 de octubre de 2010 Wikileaks hace público Irak War Logs (Documentos de la guerra de Irak), 391.831 documentos filtrados desde El Pentágono (sede del Departamento de Defensa de los Estados Unidos) sobre la guerra de Irak y su ocupación entre el 1 de enero de 2004 y el 31 de diciembre de 2009 en los que se revelan, entre otros asuntos, el uso sistemático de torturas, la cifra de 109.032 muertos en Irak -de los que 66.081 fueron civiles, el 63%; 23984 ‘enemigos etiquetados como insurgentes’; 15.196 del “país anfitrión” (las fuerzas del gobierno iraquí) y 3.771 fueron muertos “amigos” (fuerzas de la coalición)-. Cada día, de media, murieron 31 civiles, durante un período de seis años. En los ‘Diarios de la Guerra Afgana’, publicado anteriormente por Wikileaks, que abarca el mismo período, murieron unas 20.000 personas. Además del número de muertos y otros crímenes,[28] la filtración confirma la ayuda de Irán a las milicias iraquíes. Como en la filtración de los Diarios de la Guerra de Afganistán el seguimiento de la filtración se hace a través de la página de wikileaks y de las ediciones digitales de The Guardian[29] y The New York Times,[30] Le Monde,[31] Der Spiegel,[32] Al Jazeera[33] y el Bureau of Investigative Journalism.[34] [35] [36] [37]

The Guardian informó que el 21 de octubre había recibido todos los documentos.[38] El 22 de octubre 2010 Al Jazeera, adelantándose media hora al horario establecido, lanzó la filtración denominada Registros de la Guerra de Irak. Poco después de que el material de origen estuviera disponible en los medios indicados se colgó en la página WikiLeaks con funciones de búsquedas dada la cantidad de material filtrado. La BBC citando al Pentágono considera los Registros de la Guerra de Irak “la mayor filtración de documentos clasificados de su historia.”[39]

Según Julian Assange, los documentos de la guerra de Iraq publicados reflejan la verdad de la guerra de Iraq:[40] las autoridades estadounidenses dejaron sin investigar cientos de informes que denunciaban abusos, torturas, violaciones e incluso asesinatos perpetrados sistemáticamente por la Policía y el Ejército iraquí, aliados de las fuerzas internacionales que invadieron el país. Oficiales británicos y estadounidenses insistían hasta ahora en que no había registro oficial de las víctimas. Los informes, apoyados por evidencias médicas, describen la situación de prisioneros con los ojos vendados, maniatados, recibiendo golpes, latigazos y soportando descargas eléctricas. Todo ello en conocimiento del Pentágono, de las autoridades militares y políticas de Estados Unidos y también de otras fuerzas internacionales que han participado en la guerra de Irak (básicamente Gran Bretaña junto con EE.UU.). Aunque no consta que los soldados estadounidenses perpetraran abusos, sí que utilizaron la amenaza de abusos por parte de las fuerzas iraquíes para obtener información de los detenidos.[41] [42]

La filtración ha sido recogida prácticamente por la totalidad de la prensa internacional:

[editar] Los papeles del Departamento de Estado (Cable Gate)

El 28 de noviembre de 2010, Wikileaks filtró a la prensa internacional una colección de 251.187[43] cables o comunicaciones entre el Departamento de Estado estadounidense con sus embajadas por todo el mundo (denominados en inglés United States diplomatic cables leak, Cable Gate o Secret US Embassy Cables).[44] [45] Se trata de la mayor filtración de documentos secretos de la historia. WikiLeaks proporcionó esa información a los diarios The Guardian,[46] The New York Times,[47] Le Monde,[48] El País[49] [50] [51] y al semanario Der Spiegel.[52]

Especiales sobre los documentos secretos del Departamento de Estado de EE.UU.

Las filtraciones de telegramas y documentos, de carácter no secreto, confidencial y secretos, afectan a un gran número de países, entre ellos a Argentina, España,[53] Afganistán, Bosnia Herzegovina, Brasil, Canadá, China, Alemania, India, Irán, Israel, Italia, las dos Coreas, Kuwait, Pakistán, Arabia Saudía, Servia y Kosovo, Siria, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido, Yemen.[54] [55]

[editar] Argentina: Hillary Clinton indagó en la salud mental de la presidenta Kirchner

La Secretaría de Estado norteamericana, Hillary Clinton mostró tanto interés en conocer la personalidad del matrimonio Kirchner (Cristina Kirchner y Néstor Kirchner) que en el cable 242255 se demandan respuestas sobre el estado mental y salud (”Mental state and health”) de Cristina así como de otros comportamientos emocionales del matrimonio.[56]

[editar] España: asesinato de José Couso durante la Invasión de Iraq de 2003

Los cables de la embajada americana en España confirmarían las presiones del entonces embajador Eduardo Aguirre y la conveniencia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (en las figuras del fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido y el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza) en la ocultación de delitos y en la colaboración con las autoridades estadounidenses para impedir la investigación del asesinato de José Couso durante la Invasión de Iraq de 2003.[57] [58] [59]

[editar] Otros portales especializados en filtraciones

Además de la intención de Daniel Domscheit-Berg (antiguo portavoz de Wikileaks) de fundar su propio portal de filtraciones, existen otras páginas que, en defensa de la libertad de prensa y la transparencia exigible a gobiernos, instituciones y empresas, publican documentos prohibidos o sensibles:

  • Cryptome, creada en 1996, contiene 54.000 documentos. Acepta documentos para su publicación que estén prohibidos por gobiernos en todo el mundo, en especial material sobre la libertad de expresión, privacidad, criptología, seguridad nacional, inteligencia…”. Los documentos no develan asuntos clasificados.. [60]
  • Secrecy News, Blog fundado en 2006. Publica secretos de seguridad nacional. Steven Aftergood, su autor publica posts sobre el armamento del Ejército de EEUU, los planes presupuestarios de la Casa Blanca o las relaciones de la primera potencia mundial con la India.

VENTA DE ESPACIOS EN RADIO POR INTERNET

Se vende espacio mensual de una hora de lunes a viernes en nueva radio sin SIN LIMITE DE OYENTES, el precio es de 200$ pesos mensual por una hora de lunes a viernes

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Panqueque (Argentina)

El panqueque es una especie de crêpe utilizado en las cocinas argentina, uruguaya y chilena para hacer preparaciones tanto dulces como saladas.
Su uso más habitual es para la elaboración de panqueques con dulce de leche, que no es otra cosa que un crepe untado con dulce de leche al cual se lo ha enrollado formando lo que comúnmente se denomina canelón. Se come solo o se fríe en mantequilla para luego flambearlo con azúcar quemada o caramelo, se lo acompaña con un coulis de fresa, melocotón o relleno de plátano.
El canelón también se prepara con el panqueque, pero esta vez relleno de acelga y ricota o pollo, los cuales son colocados en un horno, acompañados de un tuco y gratinados con queso parmesano, constituyendo así los canelones.

Un plato tradicionalmente argentino resulta ser el panqueque de manzana al ron.

 
Procedimiento para la creación de un panqueque
Panqueque1.jpg Panqueque2.jpg Panqueque3.jpg
Se utiliza una masa similar a la de los crêpes Se unta con algún relleno, en este caso dulce de leche Se enrrolla y se termina de emplatar

wikipedia

Facturas

Facturas

De Wikipedia, la enciclopedia libre

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Se ha sugerido que este artículo o sección sea fusionado con Bizcocho (panadería) (ver la discusión al respecto).
Una vez que hayas realizado la fusión de artículos, pide la fusión de historiales en WP:TAB/F.

Para el tipo de documento, véase Factura.

Un plato con facturas, de Argentina.

Facturas es el nombre genérico con el cual se nombra en Argentina a la gran variedad de masas dulces conocidas como Krapfen, y que fueron introducidas por la inmigración alemana que se dirigió a la región del Río de la Plata. En Uruguay son conocidas como bizcochos.

Por ser países de inmigración en los que se asentaron varios millones de europeos, la idiosincrasia de estas naciones se fue conformando con los diferentes aportes inmigratorios que fueron recibiendo. En este caso, las conocidas como facturas o bizcochos forman parte de los bocados recurrentes tanto de la Gastronomía de Argentina como de la uruguaya. Son comunes para acompañar el café con leche o incluso también el mate y hasta pueden estar rellenas con dulce de leche, dulce de membrillo o crema pastelera y cubiertas de azúcar, ya sea blanca, negra o glas (también llamada impalpable).

Las más conocidas son los croissants denominados como medialunas (del alemán Halbmond, Hörnchen) en ambos países, los vigilantes, las tortitas negras (también conocidas como caras sucias), las palmeritas, las berlinesas –conocidas como borlas de fraile (o en forma irónica, “bolas de fraile” o “suspiros de monja”), los sacramentos (una especie de gran medialuna salada con la cual se suelen hacer sandwiches llamados del mismo modo), los cañoncitos (que deben distinguirse, ya que difieren bastante en aspecto, de los bizcochos llamados cañoncitos), y bombas de dulce de leche o de crema. Otras directamente se tratan de tortas alemanas, rebautizadas en el país y horneadas ya en porciones. Tal es el caso, por ejemplo, de la Zuckerkuchen (o Butterkuchen) alemana, que lleva azúcar arriba, cuyas porciones se venden como facturas bajo el nombre de salteñas.

Las facturas propiamente dichas, que parecen tener como modelo a la medialuna, se caracterizan por ser de masa dulce y esponjosa algo amarillenta mientras que su cáscara es delgada, ligeramente tostada, acaramelada y crocante. La masa suele contener una moderada cantidad de manteca o grasa animal en otros casos, aunque para quienes tales ingredientes están vedados existen asimismo las facturas que tienen substituida la grasa animal (butiro) por aceites vegetales como la margarina de la mejor calidad.

Las facturas son vendidas en las panaderías y su precio es determinado por docena, aunque también se venden por unidad. Se las consume en el desayuno o en la merienda o se las acompaña comúnmente con mate en otros momentos del día.

Afines a las facturas (por lo que en ocasiones se los llega a incluir algo incorrectamente) son otros postres de confitería como los que se clasifican con el nombre genérico de masas de confitería o masitas de confitería (profiterol –o más conocidas en Argentina con la denominación bombitas de crema–, rodajas de pionono, etc.), o “frutas de sartén” como los churros, tortas fritas (conocidas también como los Kreppel), ensaimadas, pastelitos, buñuelos y preparaciones próximas como las vainillas, alfajores, cañoncitos, cubanitos, postres de mazapán, etc.

[editar] Curiosidades

Las facturas conocidas como vigilantes, bolas de fraile, cañoncitos y sacramentos fueron nombradas así por obreros panaderos anarquistas que ironizaban a los diversos estamentos de poder en la sociedad argentina. Como por ejemplo, el cañoncito o la bomba de crema fueron nombradas así para ridiculizar al ejercito. Las bolas de fraile o el suspiro de monja para ridiculizar a la iglesia. y, en cuanto al vigilante, fué para ridiculizar a la policia.[cita requerida]

[editar] Galeria de Facturas

Tortitas negras

Bombitas de crema

Medialuna

Factura con membrillo

Factura con membrillo y crema pastelera

Factura conmasmembrillo.JPG

Factura con dulce de leche

Alfeñique

Alfeñique, especie de caramelo o confitura procedente de España en base al azúcar pura de la caña preparada en pasta alargada y retorcida a la que pueden sumarse otros componentes; es una confitura folclórica desde tiempos coloniales en gran parte de Hispanoamérica.

Contenido

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[editar] Etimología

Alfeñique es una palabra que viene del idioma español en el continente europeo cuya primera etimología conocida se encuentra en la palabra sánscrita: phaṇita con la cual se alude al concentrado de guarapo; luego pasó al persa, del persa al árabe clásico como fānīd y de allí al árabe andalusí fa[y]níd con el artículo árabe al antepuesto. Entre los varios significados de la palabra alfeñique está el que describe a una pasta de azúcar utilizada para elaborar dulces tradicionales. Tal pasta de azúcar, una especie de turrón, suele ser amasada con aceite de almendras dulces.

 

[editar] En Argentina

En Argentina los alfeñiques son típicos del Noroeste destacándose la provincia de Tucumán; allí se les prepara con la melaza de caña de azúcar, dándole en forma redondeada a modo de caramelos blanquecinos, en ocasiones se les añaden ingredientes como el anís.

[editar] En México

Alfeñiques mexicanos.

En México el alfeñique es un fenómeno sincrético en el cual se funden costumbres y técnicas indígenas con las traídas por los españoles que a su vez heredaron de las culturas árabes. es costumbre su consumo en la celebración del 2 de noviembre, «día de muertos», en las tradicionales calaveritas de azúcar. Los dulces más elaborados son pequeñas frutas y cráneos decorados con el nombre de personas.
El dulce de alfeñique es un complejo objeto artístico que reúne en sí mismo al infinito espectro de aromas, texturas, sabores y colores que sintetizan el refinado gusto popular que se ha decantado a lo largo de la historia mexicana.

Actualmente sus formas son: calavera, ataúdes con su muertito adentro, angelitos, animalitos y frutas.

En cada estado mexicano, los alfeñiques se hacen de distinta manera:

En Puebla son en forma de calaveras, cajitas de muertos o sepulcros, su ingrediente principal es la almendra, el cacahuate o la semilla de calabaza mezclándola con azúcar y huevo al estilo del mazapán.

En Oaxaca, las formas del alfeñique son de calaveritas, coronas, cruces y muertitos, hechos de azúcar cristalizado con miel en el centro.

Alfeñiques mexicanos.

En el Estado de México Las formas de ataúd, carros con muertes, venados, borregos, angelitos, frutas, calaveras de azúcar de pasta blanca, así como pasta de almendra, la Ciudad de Toluca, la capital del Estado de México, que es famosa por sus dulces típicos, se realiza anualmente la Feria del Alfeñique en donde se expone toda la variedad de este rico dulce.

[editar] En Perú

Son conocidos los alfeñiques de Lambayeque que tienen como ingredientes: una chancaca, una taza de agua potable, una cucharada de anís en grano y el jugo de un limón; para preparalos se procede a trozar la chancaca y ponerla en una olla con agua y dejar que hierva hasta que se forme una “miel”. Luego colarla a través de un paño limpio y verter en otra olla para que siga hirviendo hasta que se forme una melcocha (miel a punto de bola). Agregar el anís y luego el jugo del limón. Vaciar la melcocha en una fuente engrasada y dejar que entibie, entonces estirar la masa con las manos repetidas veces (es decir amasando), hasta que se vuelva blanca, finalmente cortar en pedacitos y moldear al gusto.

Wikipedia

Alfajor (Latinoamérica)

Alfajor (Latinoamérica)

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Para otros usos de este término, véase Alfajor.

Alfajores triples de chocolate y glaseado.

Alfajores artesanales de maicena y dulce de leche.

En Latinoamérica, el alfajor es un dulce, que comparte el origen con su homónimo español desde una golosina tradicional de la gastronomía del Al-Ándalus. Fue difundido en América durante el periodo colonial.[1] Su nombre proviene del hispanoárabe al-hasú que significa ‘el relleno’.[2]

Esta variedad se compone de dos o más galletas unidas por un relleno dulce y generalmente bañadas en chocolate, glaseado o azúcar en polvo. El relleno suele ser de dulce de leche, aunque también existen alfajores de frutas, mousse de chocolate y diferentes rellenos.

Contenido

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[editar] Historia

Debido a la popularidad del alfajor español, éstos iban ya en los almacenes de las primeras naves de los españoles que se dirigían a América,[1] Las primeras referencias de su presencia en América mencionan a Venezuela[3] y al Perú, donde les eran dados como ración a las tropas españolas. La popularidad de este dulce en el siglo XVI queda patente en obras literarias como Guzmán de Alfarache.[4]

Fue adoptado en el Río de la Plata empleando dulces de origen (como el dulce de leche), siendo muy probable que haya llegado desde España de la mano de inmigrantes andaluces. Su origen se emparenta con otros productos de la cocina árabe como el turrón de almíbar.[4] El antecedente más cercano del alfajor sudamericano está en los alfajores de Valverde, muy conocidos en Andalucía. En Valverde del Camino, provincia de Huelva, Andalucía, se fabrican artesanalmente las tortas de alfajor, que consisten en una masa de miel, almendras, pan molido, canela, clavo y matalahuva que rellena dos obleas. Estas obleas son popularmente llamadas hostias por hacerse de la misma forma que las hostias que se consagran en la misa católica. Suelen venderse envueltos en celofán y está documentada su elaboración desde hace dos siglos. A su fama han contribuido las alfajoreras, mujeres de Valverde que se desplazaban a las Ferias y Romerías de la región con sus puestos de dulces y turrón, con un circuito que empezaba en la Feria de Sevilla y terminaba por Todos los Santos en la Feria de Niebla. Los mejores «cantaores» de fandangos llevan en su repertorio una letrilla popular que dice:

Dos cosas tiene Valverde
que no las tiene La Habana
tortillas de gurumelos
y alfajor de Las Manzanas.

En las Provincias Unidas del Río de la Plata se introdujo a mediados del siglo XIX, siendo uno de sus pioneros Augusto Chammás, francés, que llegó a esas costas en 1840, y en 1869 fundó una pequeña industria familiar dedicada a la confección de confitura, entre ellas el alfajor. La innovación que introdujo Augusto consistió en confeccionar el alfajor con tabletas redondas.

[editar] En el presente

[editar] Argentina y Uruguay

Un alfajor de maicena artesanal servido frente al mar.

Según el código alimentario de la Argentina, se debe entender por alfajor

al producto constituido por dos o más galletitas, galletas o masa horneada, separadas entre sí por rellenos como mermeladas, jaleas, u otros dulces, pudiendo tener un baño o cobertura exterior. (Art. 132)
Industriales
Como golosina de producción masiva su producción se remonta a la década del 50 en la costa atlántica argentina. Marcas como Havanna y Balcarce son las primeras, desarrollándose posteriormente otras que suman más de 30 distintas en kioscos y supermercados. Las estadísticas de 2004 indican que en la Argentina, sus habitantes consumen 6 millones de alfajores al día por eso es el pais del mundo que consume mas alfajores,[5] una importante cantidad si consideramos que se trata de un país de 36 millones de habitantes. Es tal la variedad, que en las góndolas de los supermercados pueden encontrarse hasta 34 tipos diferentes de este producto. En Uruguay las marcas más importantes son Punta Ballena, Portezuelo, Sierras de Minas y Solanas. Punta Ballena y Portezuelo también exportan sus productos hacia Argentina, Brasil, Chile y Paraguay.
Regionales
Tanto en Uruguay como en Argentina, el alfajor lleva elaborándose más de 130 años[cita requerida], y cada región le da su toque distintivo. Existen así alfajores de Córdoba (Argentina) creados en 1869 por el químico francés Augusto Chammás, Santa Fe, Santiago del Estero (Argentina), de Tucumán (Argentina), de Punta del Este (Uruguay), Mar del Plata (Argentina) y en general de la mayoría de los lugares turísticos de ambos países. Es tradición que los turistas agasajen a sus familias y amigos, regalándoles cajas de alfajores tradicionales del lugar que visitan, como un sello de que “estuvieron allí”. Asimismo se suele despedir a los viajeros diciéndoles (en broma): “Traé alfajores Chammás”.

Entre los alfajores regionales argentinos se destacan el cordobés, relleno de dulces de fruta (generalmente de membrillo), el santafesino, de no menos de tres tapas hojaldradas pegadas entre sí con mucho dulce de leche y todo el conjunto glaseado (se pueden reconocer las preparaciones industriales por no disponer del baño en la parte inferior, ya que se lo realiza sobre placas). También en Santa Fe se puede adquirir el Rogel, de iguales características, pero más grande (del tamaño de una torta chica) y el Tucumano que es conocido también como clarita, está hecho con unas galletitas crocantes como tapas y relleno de dulce hecho con miel de caña.

[editar] Chile

En Chile la forma del alfajor es básica para todos los tipos de “dulces criollos”. Se preparan en todo Chile pero con otros nombres, como dulce de maicena o el típico “Chilenitos“. Alfajor, conocido como tal, se le llaman a las preparaciones del centro y sur del país, muy similares en preparación al rioplatense; básicamente, dos galletas o bizcochos unidas por manjar(dulce de leche), y generalmente bañadas en chocolate, aunque en otras preparaciones las galletas se unen con mermelada y se espolvorean con azúcar flor en vez de ser bañadas en chocolate.

[editar] Colombia y Venezuela

Es una golosina, muy típica en todas las ciudades pertenecientes a dicho país, están compuestos de galletitas de mantequilla rellenas de arequipe y en los bordes coco rallado o trocitos de maní, un bocadillo exquisito, muy parecido a los alfajores del Perú.

[editar] México

El alfajor o alfafor en México es un dulce típico en las zonas rurales de todos los estados del país, elaborado a base de granos de maíz recios y tostados, molidos y mezclados con una melcocha hecha a base de piloncillo y anís para dar su sabor característico. Todo esto a fuego lento se hace una masa que se aplana y se deja endurecer a temperatura ambiente para, al final, cortar tabletas en forma de rombitos.

[editar] Perú

Alfajores peruanos en miniatura.

En este país, el alfajor llegó desde principios de la presencia hispánica con toda su influencia Al-Ándalus y desde entonces formó parte de la gastronomía en la época del Virreinato del Perú. La presentación característica es dos discos de masa de harina horneada y unidos por una capa de manjar blanco (dulce de leche). Van cubiertos con azúcar impalpable. Los hay también de maicena. Existen múltiples ejemplares de este postre, siendo el más destacado, al menos por su tamaño, el King kong de manjarblanco típico del norte del Perú. Hay variedades regionales como el alfajor arequipeño, alfajor moqueguano, alfajor de Sayán, alfajor de camote, alfajor de miel, etc.

Budín de pan

Budín de pan

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Budín de pan criollo de Austin Leslie, con salsa de whisky y vainilla.

El budín, pudín, flan o torta de pan, también llamado colegial,[1] es un postre popular en las cocinas británica, portorriqueña, argentina, mexicana y del sur de Estados Unidos, así como en las belga y francesa. Se elabora usando pan duro (normalmente de las sobras), manteca, leche, huevo, azúcar o miel de caña, especias y fruta seca.

El pan se pone en remojo (a menudo toda la noche), se exprime hasta secarlo y se mezcla con los demás ingredientes. La masa se pone en un molde y se hornea.

Puede servirse con una salsa dulce de algún tipo, como salsa de whisky, de ron o de caramelo, pero típicamente se espolvorea con azúcar y se toma frío en cuadrados o rebanadas. En Malasia, el budín de pan se consume con crema pastelera, y en Hong Kong con salsa de crema de vainilla. En Argentina se consume acompañado con dulce de leche.

El budín de pan no debe confundirse con el budín de pan y mantequilla.

Arroz con leche

Arroz con leche

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Para el disco, véase Arroz con leche (disco).

Arroz con leche.

Pulut Hitam, variedad malaya de arroz con leche, en un restaurante de Malasia.

El arroz con leche es un postre de la gastronomía de múltiples países.Se hace cociendo lentamente arroz en leche con azúcar. Se puede comer frío o caliente. También se le suele echar canela, vainilla o cáscara de limón para aromatizarlo.

[editar] Formas de servir

Se suele servir espolvoreado con canela o leche endulzada aunque en Asturias y Portugal es habitual servirlo con azúcar quemado con un hierro candente (queda la superficie caramelizada y crujiente). En Argentina y Uruguay se lo sirve también con dulce de leche.

[editar] Variedades

En América Latina es muy tradicional, generalmente se le agregan pasas y canela. También es común incorporarle yemas de huevo y vino Oporto. La receta original, fue creada en España, mediante arroz, leche y canela. Después, se exportó a las Américas debido al comercio y población que emigraba al territorio americano.

Hay una variedad de arroz con leche llamada “arroz emperatriz” en la que se le añaden yemas de huevo. Existen varias maneras de prepararlo, pero generalmente se prepara cociendo previamente el arroz con agua, un poco de canela y cascaritas de naranja o limón. Una vez efectuada la cocción se le incorpora leche condensada azucarada, y una cantidad acorde de leche entera pasteurizada para que no quede tan espeso. Después de agregados estos últimos ingredientes, se cocina durante unos 10 o 15 minutos más. En algunas regiones se acostumbra agregarle pasas de ciruela o de uva. Se dice que el arroz con leche sana las heridas del alma y alegra el día, según afirman los habitantes de Costa Rica.

Se puede espesar con huevo nata o harina, o usando leche abundantemente.

En los páíses anglosajones y nórdicos se suele aromatizar con vainilla, en los mediterráneos con canela, con azafrán en Irán, con cárdamo en el norte de la India,…

Churro

Churro

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(Redirigido desde Churros)

Para otros usos de este término, véase Churro (desambiguación).

Churros rectos (denominados chiribiquis) en una bandeja.

Churros en lazo.

Combinación típica: chocolate con churros.

Los churros son una comida de las denominadas frutas de sartén muy difundida en países hispanos como España, México, Uruguay, Argentina, Chile, Colombia, Perú, República Dominicana, Costa Rica y Venezuela. Este dulce también es popular en Portugal, Francia y Brasil. Pueden tener relleno o estar rebozados de dulce de leche, crema o chocolate. La forma puede ser recta en forma de palos, o en lazos. Tienen su origen en la repostería española.[1] La realización y venta se realiza en locales especializados denominados fábrica de churros (también churrería).[2]

Contenido

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[editar] Características

Cada churro consiste en una masa compuesta por harina, agua, azúcar y sal, que se introduce en un aparato parecido a una manga repostera, por donde sale mediante extrusión convertido en tiras cilíndricas de un dedo de grosor, aproximadamente, y con sección trasversal en forma de estrella (estrías), que se fríen en aceite y una vez hechos, a veces, se rebozan en azúcar. En la actualidad en los casos en los que se emplea aceite de oliva se suele mezclar con girasol o soja, debido a su coste elevado. El aceite de soja no se emplea solo debido a la gran cantidad de humos que produce, sin embargo el aceite de girasol se utiliza con mayor frecuencia en las churrerías sin mezclar debido a su coste inferior.[2]

[editar] Churros

El primer paso en la elaboración de la masa consiste en el cernido con un cedazo de la harina. La masa se hace como la de los buñuelos, echando de golpe la harina en el agua (con la sal, el azúcar y a veces un poco de aceite) ya hirviendo y removiendo hasta que esté hecha (a esta operación se le denomina golpe de agua). La proporción más habitual suele ser de dos litros de agua por cada kilo de harina con una cucharada de sal. Dentro del barreño la masa se remueve mediante el palo de amasar y para ello se realizan movimientos circulares. Esta masa se suele emplear en el mismo día que se elaboró.

La masa así elaborada se introduce en la churrera (máquina de estrusionar que se denomina por las palancas “estrella”), como se hacía antiguamente en la churrera de hombro. Con el aceite ya caliente se suele vertir los hilos, cortados a mano, que salen por la churrera. Es en este instante cuando el churrero decide hacer los churros en línea o en forma de lazo. Durante la fritura la forma de estrella es porque la masa crece mucho con el calor y el aceite sella la superficie exterior. Si no tuviera esta forma, estallaría al entrar en contacto con el aceite caliente. La fritura de la masa de una treintena de churros dura aproximadamente unos diez minutos. y se suele sacar con un pincho que ensarta los churros. A veces se emplea una espumadera (sobre todo si los churros son rectos). Antiguamente los churros se insertaban en juncos, en la actualidad se sirven en papel.

[editar] Porras

La masa de las porras posee tres diferencia con respecto a la de los churros, la primera diferencia es relativa a los ingredientes: lleva una pequeña “pizca” de bicarbonato sódico.[2] La segunda es que esta masa además se deja reposar unos diez minutos. La tercera y última es la proporción relativa de harina con respecto a la de agua (son superiores la cantidad de harina a la masa de los churros). El instrumento para estrusionar la masa difiere de la empleada en los churros, se denomina combrera y se coloca en el centro de la sartén con aceite hirviendo. Las porras se hacen con dos operarios, mientras uno de ellos va tirando la masa de las porras el otro con dos palos (palos de rodar) va girando la masa hasta que ésta adopte una forma espiral. Esta operación se realiza moviendo la masa que se fríe con la punta de los palos de rodar, obligándola a que gire esta sobre sí misma.

La espiral (que se denomina rosca) se voltea mediante los palos de rodar, se introduce uno de los palos por el centro y se va guiando con el otro, evitando que se salpique aceite. La extracción de la rosca, se realiza también con los palos de rodar que se ponen debajo en forma de aspa y se saca en “bloque”. Con los mismos palos debajo de la rosca se deja escurrir durante un minuto. El cortado se suele hacer con un cuchillo o tijeras. Se inicia por la parte exterior de la rosca y se va avanzando hasta el centro. La fritura de las porras requiere un poco de tiempo más que la de los churros, debido al tamaño mayor de estos.

[editar] Servir

Es un alimento que se suele tomar como desayuno y merienda. Su consumo es mayor en los meses invernales, descendiendo su demanda en los meses veraniegos. Lo más común es servirlos con bebidas calientes como puede ser el chocolate a la taza, café con leche, etc, aunque también es común mojarlos en anís. Se sirven lo antes posible, una vez realizados en la churrería. Se pueden servir tal cual salen, o bien se espolvorean con azúcar de diversas calidades.

[editar] Variantes

Escenas de elaboración de pan y «porras». Tumba de Ramsés III. Valle de los Reyes. Egipto.

Porras rellenas de crema pastelera y chocolate.

  • Una variante de los churros, son las porras, hechas con una masa semejante a la de los churros, pero con mayor cantidad de agua, lo que las hace más esponjosas. En general se fríen en una rosca grande que luego se corta con tijeras en trozos más pequeños.
  • Otra variante, casi desaparecida, son los buñuelos, de la misma masa, en forma de tortitas planas muy delgadas y fritas después. No hay que confundir éstos con los buñuelos de forma más o menos esférica y generalmente rellenos.

[editar] Churros en las gastronomías

  • En España en partes de Valencia, Andalucía, Madrid, Canarias y Cataluña además de los churros se hacen las ruedas o porras, producto frito en forma de espiral más grueso que los churros. En Madrid son típicos los churros de lazo que antiguamente se servían insertados en un junco.[1] En Madrid, Valencia, Cataluña y Canarias es costumbre desayunar chocolate con churros, esto es, churros acompañados de una taza de chocolate caliente en la que se van mojando antes de comerlos. En Madrid se denominaban antiguamente churros verbeneros, por ser habituales en las verbenas.[3] También se pueden mojar en anís. Suelen ser servidos como desayuno o merienda. La costumbre de desayunar chocolate con churros es especialmente popular en Año Nuevo., en la madrugada del 1 de enero. En Sevilla y Huelva se los llama calentitos (también se los llamaba masa frita), en Jaén tallos y en Granada y en Cádiz tejeringos y jeringos en Córdoba. Sin embargo la palabra “churro” ha terminado desbancando las denominaciones locales.
  • En México los churros son más gruesos y se les espolvorea canela y se consideran un postre, aunque también se ofrecen simplemente azucarados y son considerados un pan, pues no sólo se ofrecen en churrerías, sino se encuentran en las panaderías. En la gastronomía de México, también se ha incluido los churros, y al igual que en España, el chocolate con churros es disfrutado en el desayuno, pero también en la merienda; no obstante, pueden ser comidos a cualquier hora. En la ciudad de México hay establecimientos famosos y tradicionales, que incluyen “La parroquia” cerca del museo de El Carmen y la churrería “El moro” en el Eje Central Lázaro Cárdenas y República de Uruguay cerca del centro de la ciudad. En la capital de México también se llegan a encontrar churros rellenos de mermelada. En Guadalajara, Jalisco, también hay establecimientos que se remontan a muchos años de tradición. Ahí se pueden encontrar también churros rellenos con chocolate y churros rellenos de cajeta.
  • En Argentina son comunes rellenos de dulce de leche, bañados en chocolate o ambos.
  • En Uruguay son habituales los churros rellenos de dulce de leche e incluso de crema pastelera y espolvoreados con azúcar. En ciertas zonas se les expende en puestos callejeros donde son preparados a la vista del público. Por otra parte, durante los meses fríos es bastante común que los churros acompañen a una infusión de chocolate con leche (Ver: chocolate con churros).
  • En Brasil, los churros son popularmente vendidos por las calles y se les espolvorea azúcar y canela. Son más gruesos y tienen relleno generalmente de dulce de leche, pero también son populares los de chocolate, goiabada, leche condensada, coco y otros más. El relleno es introducido en el interior del churro con la ayuda de un tubo.
  • En Colombia comúnmente son rellenos de arequipe, y cubiertos con azúcar y canela. Se consumen calientes y recién hechos.
  • En Chile generalmente se compran en puestos en la calle (en lugares concurridos como cerca de circos o cerca de la playa) y se espolvorean con azúcar flor (azúcar impalpable). También los hay rellenos con manjar (dulce de leche). Pero los más populares son los primeros, que se consumen calientes, recién hechos y al paso. También tienen los Churros con chocolate, pero se conocen como churros españoles.
  • En Estados Unidos se encuentran en circos, parques de diversiones y otros festivales. Generalmente se venden los de estilo mexicano. En el supermercado, se pueden encontrar cajas con todo lo necesario para prepararlos en casa.
  • En Francia se venden también bajo el nombre de churros o “chichis”.
  • En el Perú los más populares son los churros rellenos de dulce de leche espolvoreados con azúcar que se expenden en churrerías del centro histórico de Lima. Es habitual que estos se consuman por las tardes acompañando una taza de té o infusión de hierbas.
  • En República Dominicana los churros se compran en pequeños puestos de la calle o panaderías, y se venden espolvoreados de azúcar o rellenos de algún dulce como mermelada de fresa, chocolate, dulce de limón, dulce de leche, bavaria o nutella.
  • En Puerto Rico es habitual toparse con un carrito rojo en las plazas donde concurre mucha gente por las tardes, sobre todo en el Viejo San Juan. Su elaboración suele ser a la usanza española.
  • En Venezuela es muy común encontrar tiendas de comida rápida especiales de churros, siendo “Churro Manía” una de las más conocidas. Se suelen acompañar muy comúnmente con arequipe, así como con canela y azúcar, o con chocolate. También se encuentran en algunos lugares lo famosos Churros Rellenos, que son gruesos y rellenos con cremas.
  • En Costa Rica suelen ser vendidos principalmente en ferias populares o “Turnos” y como en la mayor parte de Hispanoamérica son rellenos con dulce de leche y espolvoreados con azúcar.

[editar] Referencias

  1. a b Manuel Martínez Llopis, (1999), La dulcería española, Madrid
  2. a b c Matilde Cuevas de la Cruz Juan Miguel Benítez Benítez, (1982), «El oficio de la churrería en Madrid», Madrid, ISBN: 84-50CL761-4-5
  3. Simone Ortega, Manuel Martinez Llopis, (1987), Cocina típica de Madrid, Alianza Editorial, pag. 57

[editar] Preparaciones afines

Frutas de sartén

Frutas de sartén

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Fritura de unos bartolillos en Madrid.

Flor frita típica de La Mancha.

Detalle de unos buñuelos.

Bandeja de pestiños recién elaborados.

Las frutas de sartén (denominados a veces como dulces de sartén) son elaboraciones culinarias de fritura en aceites hirviendo de forma que los alimentos sean ligeramente fritos en una sartén. Se suele aplicar a alimentos de estructuras livianas como masas.[1] El concepto es muy empleado en la repostería española desde la Edad Media,[2] [3] y algunos de los primeros libros de cocina española describen este proceso de fritura con este nombre. Es común a todas las frutas de sartén que sean servidas a los comensales recién hechas.

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[editar] Historia

La técnica de masas fritas se remonta en la cocina española a la época medieval, uno de los mayores influencias proviene de la cocina sefardí.[1] En el Llibre de Sent Soví del año 1324 aparece una receta sobre ffrexols y bunyols de fformatge d’ous.[4] Un siglo más tarde el cocinero Ruperto de Nola en su libro “Libro de manjares, guisados y potajes” (Llibre del Coch) de 1477 ya describe como fruta, la ligera fritura de un hígado de ave.[5] En otras deja claro una especie de descripción:

Queso añejo rallado tomarás y harina; y echarlo en un cazo; y moler azúcar; y batirlo muy bien con sus huevos, y después tomar buena manteca y echarla en una sartén; y después ir echando de la fruta [masa].

Ruperto de Nola, Libro de manjares, guisados y potajes (1477)[5]

Nola describe igualmente los flaones, o flaoncillos. La mayoría de las recetas incluyen la preparación de bien sea una masa o un recubrimiento que puede llevar queso rallado y huevo. La fruta es descrita como una pasta de harina a la que se suele añadir huevos y azúcar y que se fríe ligeramente en un aceite vegetal, en una mantequilla o grasa animal (manteca de cerdo).[6] En algunas ocasiones la masa frita se solía endulzar con miel.[7]

Durante la Edad de Oro fue muy popular esta preparación en la repostería española y se puede encontrar referencias al mismo en novelas como El Quijote al narar relata las Bodas del rico Camacho.[8] Se considera una técnica repostera de origen la gastronomía sefardí y hoy en día aún se siguen elaborando en muchos sitios de Andalucía por Semana Santa, más como una reminiscencia de la pascua judía que de la cristiana.

La popularidad de algunas frutas de sartén llegan a influenciar la repostería de algunos países de latinoamérica.[6] Los españoles al colonizar algunos países llevan las maneras de elaborar las harinas de cereal y con ello las frituras, de esta forma se transmiten la costumbres de la repostería y sus métodos culinarios.

Angel Muro, en su famoso Practicón de finales del siglo XIX y comienzos del XX, propociona información acerca de las flores a las que llama rosas y que según la receta que describe: “Son manjares de golosina que se hacen con una pasta más clara que la de los buñuelos, de modo que pueda adherirse perfectamente al molde que representa la figura” y que él emparenta con los “gaufres” franceses. Ambos dulces son masas esculpidos en molde de hierro.

[editar] Algunas frutas de sartén

[editar] Técnicas similares

Las masas estampadas en hierros candentes son una especialidad en el Norte de Europa y a veces se denominan igualmente frutas de sartén. Un ejemplo son los Æbleskiver de Dinamarca. En Asia existen cocinas que dominan perfectamente las frituras en caeites calientes y es frecuente encontrar preparaciones similares, en el caso de la cocina nipona se tienen los agemono.

[editar] Véase también

Casadielles

Casadielles

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Detalle de una casadiella.

Casadielles.

Les casadielles o casadiellas (en castellano) es un dulce típico asturiano. Se trata de una especie de empanadilla elaborada con una masa de harina de trigo aromatizada con anís en general, a la que se rellena de nueces y/o avellanas, azúcar y posteriormente se fríe. Al servir se espolvorea su superficie de azúcar. Se suele servir como postre.

[editar] Características

La receta de la elaboración de la masa difiere un poco dependiendo de la zona de Asturias, hay algunas que incluyen vino, otras anís, etc. La forma final en es una especie de canuto o tubería de 10 cm de longitud aproximadamente con los extremos cerrados para que no se salga el contenido de su interior, hay variantes en las que la forma es de media luna y normalmente se suele utilizar un tenedor para sellar los extremos.

[editar] Véase también

Fabada

Fabada

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Un plato de fabada.

Fabada asturiana, o simplemente fabada, es el cocido tradicional de la cocina asturiana elaborado con alubias blancas (en asturiano, fabes), embutidos como el chorizo y la morcilla asturiana, y con cerdo. Es el plato típico de Asturias (el plato regional más conocido de la región asturiana), pero su difusión es tan grande en la península ibérica, que forma parte de la gastronomía de España más reconocida; se considera según ciertos autores una de las diez recetas típicas de la cocina española.[1] En España suele venderse enlatado en los supermercados. Es un plato invernal con un volumen alto en calorías y grasa; se sirve caliente a mediodía (almuerzo),[2] su alta cantidad de calorías suele hartar a los comensales (provocando lo que se denomina en asturiano una “fartura”).

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[editar] Historia de la Fabada

El consumo de “fabes” se remonta en Asturias al siglo XVI, en el que se sabe con certeza que se plantaba en el territorio y algunas de ellas se consumían. La variedad que se emplea en la fabada es la que se denomina “de la Granja”, es una variedad suave y mantecosa apropiada para este plato. El cultivo de esta variedad ocupa en Asturias cerca de 2500 hectáreas. La receta de la fabada revela un origen humilde pues los ingredientes así lo muestran. Los estudiosos mencionan que pudo haber nacido la fabada ya en el siglo XVIII aunque no hay evidencias que apoyen esta afirmación, hay que considerar que a pesar de que las fabas son un ingrediente puramente rural, se tiene la creencia de que la fabada nace en las ciudades.[3] No existen referencias escritas literarias sobre las fabas en ninguna de las obras, una de las más conocidas: La Regenta no la menciona a pesar de hacer un descripción exaustiva de las costumbres de la región. Otros autores mencionan su parecido con la cassoulet del Languedoc procedente de la cocina francesa que podría haber llegado a España gracias al camino de Santiago vía la ruta francesa en la época de la Edad Media.[4] [5]

La primera referencia escrita a la fabada aparece en un diario asturiano de Gijón denominado “El Comercio” el año 1884 a pesar de ello no menciona la receta.[6] las apariciones posteriores en la literatura culinaria asturiana relacionan el plato con el pote asturiano, autores como Armando Palacio Valdés al describir las características de los pastores asturianos en su obra “Sinfonía Pastoral” (1931) no menciona el plato.[7] Según la investigación de diferentes expertos[8] la fabada nace en un periodo no determinado entre el siglo XIX y XX. Algunos autores se inclinan más por el siglo XX.[9] Hoy en día es sin embargo ya un plato conocido, no sólo en Asturias sino que en todo el territorio español. Aparecen recetas en la literatura de comienzo de siglo.[10]

Los inmigrantes asturianos por el mundo dieron cuenta de este plato allí por donde fueron, de esta forma hay en algunos sitios variantes de este plato como en las áreas cercanas a la ciudad estadounidense de Tampa.[11]

[editar] Características

Compango.

La forma de cocinar de este plato es simple, aunque no fácil. Existen factores que pueden echar a perder su elaboración: no desalar bien las carnes, por cocer a fuego fuerte, por el empleo de ingredientes no adecuados, que el agua empleada no reúna las condiciones adecuadas, etc. Existen referencias que mencionan la fabada como un plato popular, asequible por un módico precio.

[editar] La Faba

Faba asturiana.

La fabada está hecha con alubias blancas (Phaseolus vulgaris) secas puestas a remojo durante varias horas antes de la cocción, existen muchas variedades asturianas, no obstante algunas variedades como la “Faba asturiana” tienen denominación de origen [2] con la que se regula a cerca de 300 productores. En España es sin embargo asociada la faba con el “judión de la Granja” (las “fabas de la granja” también se usan para cocinar este plato). Sea como fuere, se comercializa seca y debe ser puesta a remojo en agua fría, justo que las cubra, unas horas antes de ser cocinada (a poder ser, el día antes por la noche). Como regla nemotécnica, Asturias es fría, del norte (de España), luego a les fabes se le echa agua fría, mientras que los garbanzos son de León, al sur (de Asturias), de clima caluroso en verano, luego se les echa agua caliente.

La cocción dura entre cinco y ocho horas dependiendo de la variedad y antigüedad de la faba, debe ser con la tapadera a medio poner, la cocción debe ser suave, no violenta, y se debe romper el hervor con pequeñas cantidades de agua fría (a esta operación se le dice que “asusta” o que “plasma” las fabas). Durante la cocción no debe removerse con instrumento alguno las fabas, basta con mover la olla periódicamente (con un cuarto de hora basta). Les fabes bien cocidas se notan por estar tiernas (tiernes) y enteras (enteres) y sobre todo que no se note la piel o cutícula que las rodea. Desde el punto de vista nutricional las fabas aportan fibra e hidratos de carbono.[12] [13]

[editar] El compango

Artículo principal: Compango

Chorizo, morcilla, lacón y tocino.

Las alubias se acompañan de otros ingredientes cárnicos procedentes del cerdo como el tocino (que debe ser de la zona de la papada), el chorizo (suele tener alguna cantidad en pequeña proporción de carne de vacuno), la morcilla de Asturias (con sabor ligeramente ahumado),[14] lacón, costillares, oreja o rabo, etc a todos estos embutidos y salazones se le conoce con el nombre de compango. Todos ellos productos de la matanza del cerdo. Poseen un aroma ligeramente ahumado. Se suelen añadir especias como azafrán que le proporcionan un color anaranjado y aromas característicos, así como laurel. La faba bien cocida es según los expertos, mantecosa al paladar, en ningún caso deben existir fabas rotas tras la cocción o deshechas en puré.

[editar] Preparación

Fabada asturiana preparada ya en olla, en la que se pueden ver los chorizos y la morcilla.

Es un plato de preparación lenta que puede llevar varias horas de preparación si se hace de manera tradicional. Las alubias se cuecen durante durante dos horas (con una cebolla entera que luego se tira), siempre cubiertas de agua, y en la etapa final se le añade el compango. Hay que pensar que les fabes aumentan de tamaño con la cocción y que nunca se deben remover con una cuchara (ya que se romperían). El caldo de la fabada debe ir ligado, a veces se suelen romper unas fabas para que proporcionen el almidón suficiente, debe tener una color rojizo/amarillento debido a la solución grasienta del pimentón/azafrán. Los puristas de la fabada rechazan la adición de especias como hojas de laurel, ajo y carnes que no sean de cerdo.

[editar] Servir

Fuente de Fabada.

Es un plato que según la sabiduría popular: “sabe mejor al día siguiente” de haberlo cocinado. Se suele servir en plato o cazuela de barro con los trozos de compango cocidos servidos aparte en una fuente. Por su contenido se trata de plato único. Existe una disputa entre los seguidores de este plato acerca de la bebida con la que se debe acompañar, algunos mencionan la sidra por tradición, otros que cerveza y los hay que mencionan el vino. Lo cierto es que no hay bebida unánimemente aprobada por todos. Tras su ingesta hay que saber que las fabas son causantes de los reflujos gastroesofágicos, se pueden aliviar con cualquier medicamento adecuado para combatir la pesadez del estómago (en ningún caso bicarbonato, provoca efluvios).

[editar] Confusión

Se suele confundir la fabada con el pote asturiano y lo único que tienen en común son las alubias y el compango, al pote asturiano se le añade patata y berzas, así como otras verduras típicas de la región asturiana. El pote asturiano es un precursor de la fabada.

[editar] Fabada envasada

La fabada desde mediados del siglo XX se viene envasando en latas de metal, se ha podido demostrar que el producto enlatado conserva sus propiedades organolépticas intactas. Existen numerosas marcas que lo comercializan y no es raro encontrarlas en los supermercados de España.

Fiesta de los Humanitarios

La Fiesta de los Humanitarios, o Fiesta de San Martín, se celebra el 11 de noviembre, día de San Martín de Tours, en la localidad de Moreda de Aller en el concejo de Aller, Principado de Asturias, España.

[editar] Festejos

La fiesta comienza con una misa tradicional cantada con la tradiciona gaita asturiana. Tras la misa se produce un desfile en la que tanto los participantes como muchos de los espectadores van vestidos con el traje tradicional. Las carrozas son las protagonistas del desfile, acompañadas por bandas de gaitas y grupos de danza asturiana.

La comida típica de este día es la fabada, casadielles y pan de escanda.

[editar] Reconocimiento

Fue declarada como de Interés Turístico Nacional en 1985.

[editar] Enlaces externos

Fiesta de Nuestra Señora del Carmen y la Magdalena

La Fiesta de Nuestra Señora del Carmen y la Magdalena o La Descarga es una fiesta que se celebra en la localidad asturiana de Cangas del Narcea.

La fiesta se celebra el día del Carmen, el 16 de julio.

La fiesta comienza en la víspera de noche con la competición de fuegos artificiales por parte de las peñas, al día siguiente se celebra el día grande.

El día 16, de tarde, se inicia la procesión de retorno de la imagen de la Virgen a su capilla, cuando la imagen llega a la mitad del puente romano se inicia la descarga, que consiste en el lanzamiento de miles de voladores durante siete minutos aproximadamente.

Wikipedia

Feria de la Miel

Certamen apícola celebrado en la localidad asturiana de Boal, generalmente el último fin de semana de octubre o primero de noviembre.

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[editar] Historia

Su primera edición tuvo lugar en 1986. Originariamente, fue una feria dominada por la exposición y venta de productos apícolas, principalmente miel, teniendo lugar conferencias paralelas de interés para el sector de la apicultura. No obstante, en los últimos años, ante el descenso de expositores relacionados con dicho sector, la feria ha incorporado también una gran presencia de productos artesanos y agroalimentarios.

Inicialmente, se celebraba en el recinto ferial ubicado en la zona alta de la villa, pero en años recientes ha sido trasladada al recinto del polideportivo municipal, de más fácil acceso, que se encuentra a la salida del pueblo, bajo la carretera comarcal AS-12 en dirección hacia Navia, al lado del Instituto de Enseñanza Secundaria y de la piscina municipal.

[editar] Actividades

Son numerosas las actividades que tienen lugar en la actualidad durante esta feria:

Concurso de platos en la XXII Feria de la Miel (25 y 26 de octubre de 2008).

  • Exposición y venta de miel, productos artesanales y agroalimentarios, y otros relacionados, en el interior del recinto polideportivo municipal, lo cual constituye la esencia de la feria.
  • Conferencias relacionadas con la temática apícola, usualmente albergadas en la Casa de Cultura municipal (sita junto al ayuntamiento de la localidad).
  • Concursos: en todas las ediciones, es habitual organizar un concurso de carteles, para elegir aquel que anunciará la siguiente edición del certamen, así como un concurso de maquetas de temática apícola (dirigido fundamentalmente a escolares), y un concurso de platos elaborados con miel.
  • Otras actividades: asimismo, se celebran un torneo de bolos, en la bolera municipal de Llaviada (en 2008 contaba su duodécima edición), una exhibición de deportes tradicionales asturianos (tiro de cuerda, tiro al palu, corta de troncos, carrera de lecheras, etc.), junto al polideportivo municipal, y actuaciones musicales y teatrales en la carpa instalada en la plaza anexa a la Casa de Cultura del pueblo, entre otras.

[editar] Turismo

Esta feria es uno de los emblemas y distintivos turísticos del concejo de Boal, cuya miel, generalmente de la flor del brezo, es ampliamente valorada. Para conocer más sobre la apicultura en el concejo, es posible concertar visitas a la Casa de la Apicultura, sita en la localidad de Los Mazos, poniéndose para ello en contacto con el ayuntamiento boalés.

[editar] Véase también

Estadio Municipal El Molinón

Estadio Municipal El Molinón

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Estadio El Molinón
El Molinon (aereo).jpg
Conocido como El Molinón
Localización Bandera gijon.svg Gijón,
Flag of Asturias.svg Asturias,
Bandera de España España
Propietario Ayuntamiento de Gijón
Detalles técnicos
Superficie Césped natural
Dimensiones 105 x 68 m
Capacidad 29.538 espectadores
Construcción
Apertura 1908
Equipo local
Real Sporting de Gijón
Acontecimientos

El Estadio Municipal El Molinón se encuentra en la ciudad de Gijón, en la Comunidad Autónoma de Asturias en España. En él se disputan los encuentros de fútbol que el Real Sporting de Gijón juega como local y, en ocasiones, también es utilizado para hospedar conciertos musicales.

Está ubicado en el Parque Isabel la Católica, flanqueado por el río Piles. Su nombre hace referencia a un gran molino hidráulico que se erguía en el lugar cuando fue construido.

No se conocen con exactitud las fechas de su construcción e inauguración. La primera constancia documental de su existencia se encuentra en el diario local El Comercio el 20 de mayo de 1908. La reseña de ese partido no lo presenta como algo excepcional, lo cual hace sospechar que el escenario ya era conocido por los gijoneses y, por tanto, la existencia del estadio es anterior.

La FIFA lo designó como una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol de 1982, disputada en España. Además, ha albergado once encuentros de la Selección Española de fútbol.

Tiene el récord absoluto de asistencia a un partido de fútbol en Asturias, con 42.000 espectadores, en el partido de promoción disputado entre el Sporting y el Lleida en 1995. Por el momento, esta cifra no se podrá superar ya que ninguna ciudad de Asturias posee un estadio con este aforo.

Tras la reciente reforma (aún no finalizada) El Molinón ha alcanzado los 29.538 asientos.

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[editar] Historia

Se tienen referencias de la disputa de partidos en El Molinón desde 1908, lo que lo convierte en el campo más antiguo del fútbol profesional español.[1]

El Sporting empezó a utilizarlo como campo oficial en 1915. El primer partido de competición nacional se disputó el 22 de abril de 1917, entre el Sporting y el Arenas Club de Guecho, en el Campeonato de España.

El 20 de noviembre de 1924, el club lo adquiere en propiedad, ya que hasta entonces lo tenía en arrendamiento.

En 1920 se jugó en el campo la final de la Copa del Rey de Fútbol entre el Athletic Club y el FC Barcelona. En 1931 la tribuna cubierta sufrió un incendio que la destruyó totalmente, y dada la precaria situación económica del Sporting y los costes de la reconstrucción, el Sporting devuelve la titularidad al ayuntamiento en 1944.

En diciembre de 1968 se instalaron 4 torretas que dotaron al estadio de luz artificial, indispensable para la disputa de partidos por las noches. El primer partido disputado con iluminación artificial enfrentó al Sporting y al Valencia CF Mestalla.

El 30 de noviembre de 1969 se inauguraron las cubiertas de las gradas general y sur, que convirtieron al Molinón en el primer campo de fútbol de España totalmente cubierto.

El 28 de enero de 1970 se produjo la primera retransmisión en directo por televisión desde el Municipal gijonés, con el partido Sporting – Osasuna. También fue éste el primer partido de segunda división de la historia en ser ofrecido en directo por televisión, y el primer partido televisado en Asturias. Ganó el sporting por 3 a 0, con goles de Marañón (2) y Herrero II.

Entre 1997 y 1998 se realizaron obras en el campo para adecuarlo a las normativas de seguridad que marcaron la UEFA y la FIFA para los estadios de fútbol profesional. De esta forma, se hicieron todas las localidades de asiento y se retiraron las vallas de seguridad, pasando de una capacidad para 45.000 espectadores a 25.885. También se dividieron las gradas en sectores independientes y se instalaron cámaras de seguridad. En 2006 se anunció un proyecto de remodelación parcial del estadio que afectará principalmente a la imagen exterior del estadio, en el que ha colaborado el artista Joaquín Vaquero Turcios. La remodelación se financiará con la privatización de los locales existentes bajo las tribunas. El proyecto, actualmente en ejecución, no alcanza las condiciones exigidas por la UEFA para que el estadio sea homologado como estadio elite, aunque ha aumentado el aforo hasta los 29.538 espectadores.

[editar] Partidos internacionales

  • El 22 de abril de 1928 se disputó el primer partido de selecciones nacionales en Asturias, en El Molinón, entre España e Italia. Por aquel entonces, el estadio tenía una capacidad de 36.000 localidades.
  • Con motivo de la designación de El Molinón como sub sede del Mundial 82, se elevaron con tribunas superpuestas las gradas oeste y fondo sur, lo que supuso un aforo de casi 45.000 espectadores, de los que 16.600 era sentados. En El Molinón se disputaron los siguientes partidos:
  • Primera ronda (Grupo B): Alemania Federal v/s Argelia, Alemania Federal v/s Chile, Alemania v/s Austria
Alemania Federal Flag of Germany.svg 1:2 (0:0) Flag of Algeria.svg Argelia 16 de junio de 1982 – Estadio El Molinón, Gijón
Asistencia: 42.000 espectadores
Árbitro: Enrique Labo Revoredo (Perú)
Rummenigge 67′   Madjer 54′
Belloumi 68′
 

 

Alemania Federal Flag of Germany.svg 4:1 (1:0) Flag of Chile.svg Chile 20 de junio de 1982 – Estadio El Molinón, Gijón
Asistencia: 42.000 espectadores
Árbitro: Bruno Galler (Suiza)
Rummenigge 9′ 57′ 66′
Reinders 81′
  Moscoso 90′
 

 

Alemania Federal Flag of Germany.svg 1:0 (1:0) Flag of Austria.svg Austria 25 de junio de 1982 – Estadio El Molinón, Gijón
Asistencia: 43.000 espectadores
Árbitro: Bob Valentine (Escocia)
Hrubesch 10′    
 

[editar] Curiosidades

Fachada de la tribuna oeste del Molinón, conocida como La tribunona.

  • Escándalo del Mundial 1982: El 25 de junio de 1982 se disputó en el estadio de El Molinón el último partido del grupo B de la primera ronda del Mundial 82, entre Alemania y Austria. Era el último partido del grupo, y los alemanes (tras su derrota ante Argelia en el primer partido) necesitaban ganar para clasificarse para la segunda ronda, mientras que los austriacos se clasificaban aunque perdiesen por 1-0, ya que se producía un empate a cuatro puntos entre Alemania, Austria y Argelia, que clasificaba a Alemania y Austria para la segunda fase por diferencia de goles. Y eso fue lo que ocurrió. Tras el primer gol alemán (Hrubesch, minuto 10) el partido se convirtió en una pachanga entre dos equipos que lo único que querían era que pasara el tiempo y clasificarse para la siguiente fase. La FIFA inició una investigación sobre los hechos pero no pudo llegar a ninguna conclusión. Eso sí, para evitar más problemas en el siguiente Mundial (México’86) se estableció que en la última jornada de la primera fase se jugaran los dos partidos de cada grupo simultáneamente, como se hace actualmente.
  • Frase célebre: El 25 de noviembre de 1979, en un partido Sporting-R. Madrid, se generó en la grada del Estadio El Molinón uno de los gritos más populares del fútbol español, el “Así, así, así gana el Madrid”, un grito que se ha hecho famoso para criticar las supuestas ayudas arbitrales al Real Madrid,[2] y que posteriormente adoptaron los seguidores madridistas para celebrar las victorias de su equipo.[3] A los siete minutos de aquel partido, una durísima entrada de San José a Ferrero quedó sin sanción, pero al hacerle el rojiblanco un gesto despectivo al madridista, el árbitro del encuentro, Ausocúa Sanz, expulsó al sportinguista.
  • Origen de su nombre: El Molinón será así llamado porque en aquellos terrenos se levantaba un molino de agua (hidráulico) de gran tamaño, utilizado para moler maíz, que había sido propiedad de un ciudadano inglés apellidado Rimmel. En el mismo se levantó posteriormente el Parador Nacional Molino Viejo. En el Diccionario toponímico del concejo de Gijón, de Ramón de Andrés, publicado por el Ayuntamiento de Gijón en 2008, se puede leer acerca del origen del nombre de El Molinón:
El Molinón designa, ante todo, un viejo molino que existió en este lugar, movido por las aguas de un riachuelo llamado El Molín, afluente del Piles. En el siglo XIX formó parte de las instalaciones de la fábrica de harina «La Hormiga», fundada por Romualdo Alvargonzález. El lugar quedó abandonado cuando esta industria desapareció. En los años 70 del siglo XX el lugar se restauró y recuperó, dando lugar al actual «Parador Nacional del Molino Viejo». El nombre de El Molinón se aplicó también a sitios cercanos: la avenida del Molinón (l’avenida’l Molinón) y el campo del Molinón (el campu’l Molinón), estadio de fútbol del Real Sporting, que ya se usaba como tal desde comienzos del siglo XX, inaugurándose oficialmente en 1917; pasó a titularidad del Ayuntamiento en 1944. Además, El Molinón designa toda una zona de la ciudad que tiene como referencia el emplazamiento del antiguo molino y el actual estadio de fútbol.”

Diccionario toponímico del concejo de Gijón.
  • Conciertos: El Estadio El Molinón ha albergado, además de acontecimientos deportivos, todo tipo de conciertos multitudinarios entre los que cabe destacar:

Gijón

Gijón

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Gijón
Bandera de Gijón
Bandera
Escudo de Gijón
Escudo
Gijón en España

Gijón

Término municipal de Gijón en el Principado de Asturias
Xixon Asturies map.svg

País Flag of Spain.svg España
• Com. Autónoma Flag of Asturias.svg Asturias
• Provincia Flag of Asturias.svg Asturias
• Comarca Gijón
• Partido judicial Gijón  
Ubicación 43°32′N 5°42′OCoordenadas: 43°32′N 5°42′O / 43.533, -5.7 / 43.533, -5.7
• Altitud 3 msnm
(mín.: 1 Playa de San Lorenzo[1] , máx.: 737 Pico Cima[2] )
• Distancias 25 km a Avilés
27 km a Oviedo
146 km a León
467 km a Madrid
872 km a Barcelona
Superficie 181,6 km²
Parroquias 22
Fundación Siglo V a. C.
(Noega, primer poblamiento del que se tiene constancia)
Población 277.554 hab. (2009)
• Densidad 1.528,38 hab./km²
Gentilicio Gijonés, gijonesa
Código postal 33201 - 33213
Alcalde (2007) Paz Fernández Felgueroso (FSA-PSOE)
Patrón San Pedro (29 de junio)
Patrona Virgen de Begoña (15 de agosto)
Sitio web www.gijon.es

Gijón (en idioma asturiano Xixón) es una ciudad española, con la categoría histórica de villa,[3] capital del concejo del mismo nombre.[4] Está situada en la costa del Principado de Asturias, comunidad autónoma de la que es su municipio más poblado con 277.554 habitantes (INE, 2009).

Gijón es, además, una parroquia del concejo, cuya única entidad singular de población es la localidad homónima.

La villa de Gijón es conocida por antonomasia como la capital de la Costa Verde,[5] siendo su topónimo oficial, bilingüe, Gijón / Xixón.[6]

Hasta fechas recientes, había sido una población eminentemente industrial, lo que había favorecido su gran desarrollo y crecimiento a lo largo del siglo XX; no obstante, durante los últimos años la crisis de la siderurgia y el sector naval ha supuesto su reconversión en un importante centro turístico, universitario y de servicios.

La villa se sitúa en la zona central-superior de Asturias, a 27 km de Oviedo y 25 km de Avilés, formando parte de una gran área metropolitana[7] que abarcaría veinte concejos del centro de la región, vertebrada con una densa red de carreteras, autopistas y ferrocarriles, con una población de 869.723 habitantes (2009). Gijón, junto con las otras cuatro poblaciones más populosas de la zona, Oviedo, Avilés, Langreo y Mieres, forma además el “ocho asturiano“, así llamado por la forma geométrica resultante de unir dichas localidades con una línea imaginaria.

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[editar] Toponimia

El origen del nombre de Gijón suscita desde hace tiempo un intenso debate entre los estudiosos. En fecha tan temprana como 1899, Miguel de Unamuno emitió ya su opinión según la cual la palabra provendría del latín saxum ‘peñasco’, lo cual tendría relación con las características geográficas del emplazamiento de la ciudad, cuyo núcleo primitivo se asentó en el gran promontorio que hoy se denomina Cerro de Santa Catalina y en el que se ubica el casco histórico. Otras interpretaciones de la época buscan el origen del término en voces celtas como:

  • gy: ‘agua’ + om: ‘rodeada’ (según Bullet);
  • hitón: ‘gran hito’ o ‘gran mojón’ (según Uría) o
  • egi + gon: ‘sitio estrecho y recogido, alto y bueno’ (según Becerro de Bengoa).

Basándose en el primitivo carácter de Gijón como asentamiento militar, Sánchez propone la palabra sessio, que aparece en expresiones como sessio legionis o in sessione legionum, teoría que reforzaría la presencia de unas ‘aras sestianas’ o ‘aras sessianas’ que algunos autores sitúan en la Campa Torres y Sánchez interpreta como ‘aras de la sessio’ o ‘aras sessianas’, es decir, ‘aras gijonesas’. Otras explicaciones han buscado el origen del término en antropónimos como gegionus, gegion, segius (según Manzanares); sassonius (según Schulze) o hipotéticos *iaionus, *ieionus (según García Arias). Por otra parte, según sostiene el filólogo Xosé Lluis García Arias, la enormemente popular identificación de Gijón con la Gigia citada por Ptolomeo, en realidad no tendría nada que ver con la urbe asturiana sino que correspondería a una población situada en lo que hoy es territorio leonés, quizá próxima al río Cea.

[editar] Historia

[editar] Prehistoria y romanización

Los primeros testimonios de presencia del hombre en lo que hoy conocemos como concejo de Gijón se sitúan en el Monte Deva, donde existen una serie de túmulos (primitivos enterramientos) y en el Monte Areo, donde existe un conjunto dolménico neolítico considerado como el más importante del norte de España.

En 1990, unas prospecciones arqueológicas permitieron sacar a la luz 30 dólmenes, repartidos en dos sectores diferentes: Los Llanos y Les Huelgues de San Pablo, que según los están agrupados en un “cierto orden monumental”. Sucesivas campañas arqueológicas han permitido el estudio de un túmulo en el área de San Pablo y otros dos en la zona de El Llano. De tipología diferenciada, dos de ellos presentan cámaras de planta rectangular y otro, trapezoidal con un pequeño corredor precediéndolo. Este último es un caso interesante, ya que no es frecuente encontrar dólmenes de corredor en el área del Cantábrico. Este conjunto dolménico está datado del 5000 a. C.

Ayuntamiento de Gijón

“Elogio del Horizonte”, obra de Eduardo Chillida (conocida informalmente como El Eulogio).

Escultura de Octavio Augusto junto a las Termas Romanas

Playa de San Lorenzo y Cimadevilla.

Vista de “la acerona” con el edificio “Bankunión” al fondo

Vista de Gijón

El primer poblado del que se tiene noticia (Noega) se encuentra en la Campa Torres, con origen en los siglos VI y V a. C., poblado por astures de la gens de los cilúrnigos y posteriormente romanizado. Sin embargo Noega fue progresivamente abandonada como consecuencia de la fundación de la ciudad romana de la península de Cimadevilla, posiblemente llamada Gigia.

Esta ciudad, sin duda la más importante de la Asturias romana, debió de ser un importante puerto de la ruta marítima del cantábrico, además de servir de enlace con la meseta a través de la vía que, partiendo de Gigia, recorría el centro de asturias por Lucus Asturum y que posteriormente enlazaba, en Asturica Augusta, con la Vía de la Plata. De esta etapa histórica nos quedan los restos de las termas romanas del campo valdés (siglo I a II d. C.), la muralla romana (siglo III a IV) y la fábrica de salazones, entre otros hallazgos arqueológicos.

Además la romanización debió de ser intensa en todo el concejo, como atestiguan las villas romanas de Veranes y Murias de Beloño.

[editar] Edad Media y Moderna

Fue capital de los dominios musulmanes transcantábricos bajo mando de Munuza con un destacamento de tropas en Gijón y en algún punto clave (debido al bajo número de tropas que habían cruzado el estrecho) dejando el resto del territorio con más autonomía. La dominación duró del 713 (aprox.) hasta el 718-722 (inicio de la revuelta, hasta la victoria de Covadonga) con la guerra que expulsión de los musulmanes y de Munuza por el Rey Pelayo.

Hay una época muy oscura que va desde la caída del Imperio Romano hasta la Edad Media. Las siguientes noticias fueron en 1270 con Alfonso X, que le concede la categoría de puebla, apareciendo dicha documentación en la iglesia de San Vicente de Oviedo.

El siglo XIV estará marcado por una lucha dinástica con la muerte de Alfonso XI, alcanzando en esta época la cúspide del poder de la nobleza. Es la guerra entre Pedro I El Cruel descendiente legitimo y el bastardo Enrique de Trastámara. En los años siguientes serán otra vez centro de luchas entre el conde Alfonso Enríquez y Enrique III, siendo la villa de Gijón cercada, incendiada y arrasada, desapareciendo como centro urbano.

Será en los siglos XV y XVI cuando empezó a desarrollarse de nuevo, pero esto estará unido a su puerto, es cuando se construye una dársena que traerá un gran desarrollo en él trafico de pesca y en el comercio de subsistencia.

En los siglos XVII y XVIII, es cuando Gijón empieza a tener un gran desarrollo que hará que su principal núcleo expanda fuera de su casco antiguo. Fue debido a un Real Decreto que habilito el puerto de Gijón para el comercio con las colonias americanas.

El siglo XVIII, traerá un freno al desarrollo de Gijón, debido a las guerras, invasiones francesas y al desbarajuste económico de la época, esto trajo un retroceso que no cambiaría hasta las últimas décadas del siglo donde empieza a haber una mejoría en sus infraestructuras como fueron, la carretera Oviedo-Gijón. Su puerto es el mejor de toda Asturias y esto hará que pequeñas fabricas empiecen a instalarse en la villa desarrollándose ya una incipiente actividad industrial.

[editar] Edad contemporánea

El siglo XIX, traerá un gran desarrollo, unido a diversos factores como la explotación del carbón, la carretera Gijón-León y más tarde el ferrocarril Sama-Gijón. Todo esto hizo que el puerto de Gijón tuviera que desarrollarse de una forma rápida, pues la intensidad del trafico desbordaba el puerto. Se construyó un nuevo puerto en 1893 que sería el primer puerto carbonero de la Península. Esto hace de Gijón una villa industrial, con una burguesía y un desarrollo urbano, abriéndose nuevas calles y plazas. Esto trajo un gran equipamiento de infraestructuras y equipamientos municipales como la traída de aguas, recogida de basuras, alumbrado a gas y luego eléctrico, etc. Todo este desarrollo industrial dejó en la ciudad una gran cantidad de mano de obra y un desarrollo urbanístico rápido. Creándose barriadas obreras alrededor como fueron el Natahoyo, La Calzada, Tremañes, El Humedal.

Ya en el siglo XX, con el estallido de la Guerra Civil, el 18 de julio de 1936, la ciudad y sus habitantes se mantuvieron fieles al gobierno legítimo republicano, formándose el Comité de Guerra de Gijón de preponderancia anarquista, mientras que el ejército, concentrado en los cuarteles de Simancas y El Coto se unió al alzamiento, siendo eliminada su resistencia a mediados de agosto. Posteriormente la villa fue la capital del Consejo Interprovincial de Asturias y León —que se acabaría declarando soberano convirtiéndose en el Consejo Soberano de Asturias y León— hasta la ocupación de la ciudad el 20 de octubre de 1937 por las tropas del general Franco.

La siderurgia es la principal industria desde finales del siglo XIX y sobre todo con la creación de Uninsa en 1971 a partir de la fusión de las fábricas de Moreda y Mieres y su posterior unión con Ensidesa, convertida luego junto a Altos Hornos de Vizcaya en Aceralia, para integrarse a finales del siglo XX en el grupo europeo Arcelor junto a la luxemburguesa Arbed y la francesa Usinor.

Las últimas décadas del siglo XX, traen consigo la crisis industrial que afectó sobre todo a la siderúrgica y al sector naval trayendo la liberalización del suelo que nos dejó un nuevo aprovechamiento como nuevas playas, parques, un ensanchamiento de sus zonas urbanísticas y la creación de su campus universitario.

[editar] Historia heráldica

Artículo principal: Escudo de Gijón

Letrero de la Plaza Mayor con el antiguo escudo de la ciudad arriba a la izquierda

El escudo de Gijón, de cuyo uso se tiene constancia desde el año 1649, representa a Don Pelayo, primer rey de Asturias al que la leyenda vincula con Munuza, gobernador musulmán de Gijón con quien entró en lucha ofendido por el matrimonio no consentido de éste con la hermana de aquél, sosteniendo una espada en su mano derecha y la Cruz de la Victoria prolongada con un báculo en la mano izquierda. Preside el conjunto la corona real española.

[editar] Ciudadanos ilustres

Algunas personas famosas oriundas de Gijón son:

[editar] Medio físico

Gijón está situado en el centro de la costa cantábrica del Principado de Asturias, España, en el suroeste de Europa, al norte de la Península Ibérica, sobre una rasa litoral en las estribaciones de la Cordillera Cantábrica, forma parte de la vertiente hidrográfica cantábrica y se sitúa en su punto más alto (Pico Cima) a 737 msnm.[2] El punto más alto de la zona urbana (Ceares) se sitúa a 59 msnm. Sus coordenadas son 43° 32’ 43” N, 5° 39’ 44” O. El término municipal de Gijón tiene una superficie de 181,60 km2 y una forma vagamente rectangular. La ciudad está situada en el tramo costero central del concejo, en una bahía dividida por la península de Cimadevilla (casco antiguo) que separa la playa de San Lorenzo al este, del puerto deportivo, playas de Poniente y Arbeyal, astilleros y puerto de El Musel, al oeste.

Climograma de Gijón

[editar] Distancias

Éstas son las distancias en línea recta a algunas ciudades, a los mares que bañan la costa española y a las fronteras con Portugal, Francia y Andorra:

[editar] Límites

El término municipal de Gijón limita con los siguientes concejos: Carreño y Corvera al oeste, Llanera al suroeste, Siero al sur y Villaviciosa al este. Con Sariego no comparte frontera, aunque sus límites llegan a unirse en un pequeño punto correspondiente a la Peña de los Cuatro Jueces, así llamada por constituir la confluencia de los concejos de Gijón, Villaviciosa, Sariego y Siero.

[editar] Hidrografía

Gijón forma parte de la vertiente hidrográfica cantábrica. Los ríos más destacables del concejo son: el río Aboño y el río Piles. El río Aboño es el de mayor envergadura. Nace en el Alto de la Miranda (Llanera) y desemboca en el límite entre el concejo de Gijón y el de Carreño formando la ría de Aboño, fuertemente industrializada en las últimas décadas. Este río se encuentra embalsado a la altura de San Andrés de los Tacones, al oeste del concejo al lado de la autopista A-66, y sirve de abastecimiento de la empresa Aceralia. El principal afluente del Aboño es el río Pinzales, de similar importancia hidrológica. El Pinzales nace en el concejo de Siero y atraviesa el concejo de Gijón de Sur a Norte. El río Piles, de gran importancia por atravesar parte del casco urbano de la ciudad, es un río corto y de caudal escaso cuyos 10 o 15 kilómetros transcurren íntegramente dentro de los límites del municipio, atravesando la parte este de la ciudad hasta desembocar en la playa de San Lorenzo. Existen otros arroyos menores (Peña Francia, Santurio, San Miguel, Tremañes, Cutis, Pilón, etc), de los cuales el más importante es el de La Ñora, que forma un tramo de la frontera con el concejo de Villaviciosa y desemboca en la playa del mismo nombre.

[editar] Clima

El clima de Gijón, determinado por la presencia del mar y la baja altitud del concejo, es básicamente oceánico fresco, con abundantes precipitaciones desde el otoño hasta los primeros días de la primavera y un tiempo más estable y cálido en verano. Según los datos ofrecidos por la Agencia Estatal de Meteorología para la estación metereológica de Gijón (período 1971-2000), la media del mes más frío (enero) es de 8,9 °C, la media del mes más cálido (agosto) es de 19,7 °C, la temperatura media anual es de 13,8 °C (media anual de máximas: 17,6 °C; media anual de mínimas: 10 °C). Respecto a los días de nieve, son poco frecuentes, sólo 1 al año.[8]

La precipitación media anual es una de las más bajas de la región: unos 1000 l/m². Ello se debe al denominado efecto de ladera, según el cual las lluvias más intensas se localizan en las zonas más altas y las mínimas en zonas costeras del centro y el occidente. Coincidiendo con la época de menos lluvias se dan situaciones de aridez y sequía (el 22% de los meses hay aridez y el 11% el déficit hídrico es grave).

Los vientos son esporádicos y estacionales. En invierno soplan preferentemente del sureste, templados y cálidos, a causa de la retirada hacia el sur del anticiclón de las Azores, con lo que las borrascas atlánticas siguen una trayectoria más meridional. En verano la situación se invierte, predominando vientos del nordeste, fríos y secos.

[editar] Comunicaciones

[editar] Vías de acceso

Gracias a la remodelación de la autopista urbana  GJ-81 , se ha podido agilizar la entrada a Gijón de los automóviles, ya que gracias a ella los viajeros pueden desplazarse tanto al este como al oeste, a través de la rotonda realizada en la misma. Esa rotonda comunica la  GJ-81  con la  N-641 , nacional que comunica Gijón con El Musel.

Autopistas y Autovías (Estatales y Autonómicas)

  •  GJ-81 : Autopista Acceso Sur a Gijón. Ronda Sur de Gijón ( A-8 / A-66 ) – Plaza del Humedal (Centro Ciudad)

Red viaria del Estado

  •  N-641  Carretera de acceso a El Musel: GijónLa CalzadaEl Musel. Según el PGO del 2010, esta via pasara a ser una via urbana tras la entrada en servicio del nuevo acceso a el Musel.

Red viaria autonómica y comarcal

[editar] Autobuses

Actualmente, Gijón posee 21 líneas de autobús[9] , las cuales son:

  • Línea 1: Cerillero – Hospital de Cabueñes
  • Línea 2: El Corte Inglés – Hospital de Cabueñes
  • Línea 4: El Lauredal – Viesques – Campus Universitario
  • Línea 5: Pza. del Humedal – Hospital de Jove – El Musel
  • Línea 10: Pumarín – Somió – Candenal
  • Línea 12: Cerillero – Montevil – Contrueces
  • Línea 14: Polígono de Somonte – Infanzón
  • Línea 15: Nuevo Roces – Viesques – Hospital de Cabueñes
  • Línea 16: Playa de Poniente – Vega
  • Línea 18: Nuevo Gijón – Hospital de Cabueñes
  • Línea 20: Montevil – Somió
  • Línea 21: Hospital de Jove – Campa Torres
  • Línea 22: Pza. de Europa – Polígono de Zarracina
  • Línea 24: Monteana – La Pedrera – Mareo
  • Línea 25: Tremañes – Infanzón – La Olla
  • Línea 26: Gijón – Deva
  • Línea 30: Pza. del Humedal – Feria de Muestras (Solamente en época de Feria)
  • Linea 31: Pza. del Humedal – Molinón (dias de partido de futbol)
  • Búho 1: El Cerillero – Pza. del Carmen
  • Búho 2: Roces – Pza. del Carmen
  • Búho 3: Contrueces – Pza. del Carmen
  • Búho 4: Vega – Pza. del Carmen

[editar] Carril – Bici Gijón

En Gijón podemos encontrar diferentes rutas por las cuales los ciudadanos pueden viajar en bicicleta. Así, podemos encontrar los carriles bici de la Avenida de la Constitución, Calle Velázquez, Calle Rodríguez San Pedro, y muchas más.

También, con las obras de la Avenida Carlos Marx (en la que se incluyó una rotonda que conecta dos avenidas; la de Portugal y la de Carlos Marx) se construyó un carril bici que lleva desde Nuevo Gijón hasta el carril bici de la Avenida de la Constitución, es decir, desde Nuevo Gijón hasta el centro de la población.

[editar] Ferrocarril

Gijón tiene conexiones autonómicas con Oviedo, Avilés, Pola de Laviana y Puente de los Fierros. En ámbito nacional, tiene conexiones diarias con Madrid, Barcelona, Ferrol, León, Alicante, Vigo y Bilbao. En el año 2015, se prevee una modernizacion del trazado ferroviario de asturias, con lo que se podra construir la linea Gijón-Aeropuerto y Gijon-Aviles; ambas operadas por Renfe Operadora

Actualmente se está llevando a cabo la construcción del soterramiento e integración del ferrocarril en la ciudad: Metrotren, el cual será operado por Renfe Operadora y FEVE. La red estará compuesta por una línea que tendrá varias estaciones urbanas. El soterramiento se realizará desde la Estación Intermodal que estará ubicada en la calle Sanz Crespo, hasta la estación que se ubicará en Cabueñes. Las estaciones urbanas serán las siguientes: La Calzada, Estación Intermodal, Centro (plaza Europa – paseo Begoña), El Bibio (próxima a plaza de Toros y El Molinón), Viesques, Campus Universitario y Cabueñes (próxima a la Ciudad de la Cultura y el Hospital). La Estación de Viesques no será de uso público, sino para controlar la logística del Metrotren. Todas las estaciones serán soterradas, menos la de La Calzada. Véase el artículo Metro de Gijón

[editar] Transporte aéreo

El aeropuerto de Asturias, situado a 38 km de la ciudad y bien comunicado por autovía, cuenta con vuelos regulares a los siguientes destinos: Barcelona, Bruselas, Fuerteventura, Ginebra, Gran Canaria, Ibiza, Lanzarote, Lisboa, Londres- Stansted, Madrid, Málaga, Palma de Mallorca, París- Charles de Gaulle, Sevilla, Tenerife-Sur y Valencia, operando compañías como Air Berlín, Air Europa, Air France, Easyjet, Iberia, Iberworld o Spanair(mienbro de STAR ALLIANCE MENBER.

[editar] Parroquias

Mapa parroquial de Gijón según el ayuntamiento

El Ayuntamiento de Gijón divide, territorialmente, el término municipal del concejo entre el casco urbano de la ciudad y 25 parroquias rurales:[10]

  1. Serín
  2. San Andrés de los Tacones
  3. Fresno
  4. Poago
  5. Veriña
  6. Jove
  7. Gijón
  8. Somió
  9. Cabueñes
  10. Deva
  11. Caldones
  12. Baldornón
  13. Fano
  1. Lavandera
  2. Huerces
  3. Leorio
  4. La Pedrera
  5. Ruedes
  6. Cenero
  7. Porceyo
  8. Tremañes
  9. Roces
  10. Granda
  11. Bernueces
  12. Vega
  13. Santurio

Demográficamente hablando, la población del concejo de Gijón se reparte en 22 parroquias (entidades colectivas de población), según los nomenclátores del Instituto Nacional de Estadística o los realizados por sadei para el Gobierno del Principado de Asturias:[11] [12]

  1. Serín
  2. San Andrés de los Tacones
  3. Fresno
  4. Poago
  5. Veriña
  6. Gijón
  7. Cabueñes
  8. Deva
  9. Caldones
  10. Baldornón
  11. Fano
  1. Lavandera
  2. Huerces
  3. Leorio
  4. La Pedrera
  5. Ruedes
  6. Cenero
  7. Porceyo
  8. Granda
  9. Bernueces
  10. Vega
  11. Santurio

El crecimiento de la ciudad de Gijón, desde los años 60, hizo que se incorporaran al núcleo urbano los núcleos de la parroquia de Tremañes en el padrón de 1981 y los de Jove, Roces y Somió en el de 1996. Todo ello a pesar de que las densidades de población de dichas parroquias en el momento de la incorporación no pudieran considerarse como urbanas y, por tanto, no justificaran su inclusión.[13]

[editar] Barrios de la ciudad

[editar] Demografía

Población de Gijón (1857-2006)
Evolución 1900-2006[14]   Año Ciudad Municipio Año Ciudad Municipio
Demografía Gijón (España).PNG  
1857 - 23.621 1997 - -
1887 - 35.170 1998 - 265.491
1900 27.000 47.544 1999 - 267.980
1910 - 55.248 2000 - 267.426
1920 - 57.573 2001 - 269.270
1930 50.000 78.239 2002 - 270.211
1940 - 101.341 2003 - 270.875
1950 - 110.985 2004 - 271.039
1960 90.000 124.714 2005 - 273.931
1970 160.000 187.612 2006 - 274.472
1981 233.000 255.969 2008 - 275.699
1991 235.000 260.267 2009 - 275.826
1996 - 264.381 2010 - 274.986      

[editar] Economía

Vista de la playa artificial de Poniente de Gijón.

Ciudad tradicionalmente industrial, la economía de Gijón ha sufrido grandes cambios a partir de las duras reconversiones del sector industrial desde la década de los setenta.

El despegue económico de Gijón se inició a finales del siglo XIX, debido a la confluencia de varios factores:

  • La explotación del carbón de las cuencas hulleras del interior de Asturias (principalmente en Mieres y Langreo). La construcción del Ferrocarril de Langreo, tercer ferrocarril español, en 1856, hizo de Gijón el puerto de embarque de la mayor parte de la producción minera asturiana, estimulando el comercio y la industria local.
  • La repatriación de capitales antillanos, como consecuencia de la independencia de Cuba, que propiciaron la creación de nuevas industrias e inversiones inmobiliarias.

El modelo industrial generado, típico de la primera Revolución Industrial, constaba por tanto de un fuerte sector secundario, con gran presencia de la industria metálica, siderúrgica, cerámica, vidrio y textil. El sector terciario, además de la actividad comercial generada por la ciudad, incluyó la incipiente actividad turística del Gijón de la época, que también aspiró a convertirse en una gran estación balnearia. Sin embargo no llegó a prosperar lo esperado debido al tardío enlace ferroviario que conectó a Asturias con la meseta.

La siguiente etapa de gran crecimiento económico de Gijón se produjo a finales de la década de los sesenta, debido a la construcción de la factoría de Uninsa (Ensidesa) y a la actividad del puerto y de los astilleros.

Tras una dura crisis y reconversión en los años ochenta, en la actualidad, el sector terciario es el más importante de la economía gijonesa, seguido del sector secundario (industrias siderúrgicas y metálicas). El peso del sector primario en la economía del municipio es prácticamente irrelevante.

El Ayuntamiento de Gijón tiene una deuda pública de 140,145 millones de € [15] , siendo el municipio del Principado mas endeudado en datos absolutos.

[editar] El Puerto de Gijón

Artículo principal: El Musel

El Musel es el primer puerto granelero español, el sexto en el ranking general de puertos españoles y el cuarto en resultados de explotación. El Puerto de Gijón está equipado con las más modernas instalaciones, aptas para manipular todo tipo de tráficos.[16]

Puerto del musel desde la Campa de Torres

[editar] Gobierno y administración

El gobierno municipal está formado por los siguientes elementos:

  • Alcalde
  • Pleno del Ayuntamiento
  • Junta de Gobierno Local
  • Tenientes de Alcalde
  • Portavoces
  • Delegaciones Municipales
  • Comisiones del Pleno

[editar] Alcaldes

Nombre Desde Hasta Partido
José Manuel Palacio 1979 1987 PSOE
Vicente Álvarez Areces 1987 1999 PSOE
Paz Fernández Felgueroso 1999 actualidad PSOE
Lista completa de alcaldes de Gijón desde 1840

Desde la instauración de la democracia en la Transición, la villa ha tenido tres alcaldes, todos ellos del PSOE, como se muestra en la tabla de arriba. Para una información más completa véase la lista de alcaldes de Gijón, la cual detalla los máximos dirigentes de la corporación municipal desde 1840.

La actual alcaldesa es la Socialista Paz Fernández Felgueroso, quien gobierna en coalición con Izquierda Unida desde el año 2003.

[editar] Reparto de ediles

Elecciones municipales
Partido 1979 1983 1987 1991 1995 1999 2003 2007
PSOE 13 17 11 12 12 16 13 13
PP 1 7 7 9 11 9 11 12
IU 4 3 3 3 4 2 3 2
UCD/CDS 9 - 6 0        
UGJ       3        
Total 27 27 27 27 27 27 27 27

Fuente: Ministerio del Interior.

[editar] Medios de comunicación

[editar] Periódicos

[editar] Emisoras de radio

El “Hoy por Hoy” edición Gijón, en sus estudios de la Playa de San Lorenzo

[editar] Cadenas de televisión

[editar] Cultura

La actividad cultural es muy amplia, y hace especial hincapié en la formación pública. Desde 1981 existe una Universidad Popular con talleres y cursos, así como una red de centros sociales y bibliotecas en cada barrio. Tienen especial importancia el Ateneo Obrero de Gijón( Ateneo de la Calzada ), una entidad cultural con más de cien años de vida, y el Antiguo Instituto Jovellanos.

Se realizan actividades culturales todo el año, que aumentan considerablemente en los meses de verano, sobre todo en agosto por las fiestas de Begoña (15 de agosto), con fiestas, música y teatro, que complementan la programación continua del Teatro Municipal Jovellanos. Entre los eventos consolidados en la ciudad podemos destacar:

- FETEN-Feria Europea de Teatro para niños en febrero. – El Salón del Libro Iberoamericano, en mayo. – La Semana Negra, en julio. – Festival Folclórico Internacional, finales de julio. – El Festival Internacional de Cine de Gijón a finales de noviembre.

Además la ciudad es sede de un festival de jazz, semana internacional de montaña, Salón del cómic, festival de Gospel y en las navidades se programa “Gijon en el país de los títeres” que acerca al publico infantil y adulto al mundo de los títeres.

El Centro Cultural Palacio de Revillagigedo por su parte programa en los meses de otoño y Primavera programa de teatro (jueves), música del s. XX (viernes) y teatro infantil (sábados)

Por otro lado la autoridad portuaria lleva varios años programando bajo el título ” A ver la Ballena” espectáculos callejeros entorno al espacio físico del puerto deportivo.

En la Universidad Laboral de Gijón tiene su sede, dentro del espacio multicultural Laboral, Ciudad de la Cultura, el Centro de Arte Contemporáneo. En la Univarsidad Laboral también está situado el Conservatorio Profesional de Música de Gijón desde el curso 2007-2008, anteriormente se encontraba en el barrio del Coto en el antiguo Cuartel de El Coto. En este conservatorio se estudian 18 especialidades, entre ellas la gaita desde el curso 2006/2007. El conservatorio cuenta con una Orquesta Sinfónica, Banda, Orquesta de Cuerdas, la LittleBand y la BigBand; además de alrededor de 60 profesores y 600 alumnos. Además el mismo recinto cuenta con un centro de arte dramático en el que se imparten clases de interpretación y baile y un teatro.

Los centros municipales programan en sus sedes todo tipos de espectáculos, destacar la cita con el Jazz que se celebra al menos una vez al mes en el “Antiguo Instituto” bajo el nombre “Jazz en el Centro”. Desde 2006, la ciudad cuenta con un coro de voces blancas conocido en toda la región, los Niños Cantores de Gijón, que ofrecen anualmente conciertos de diferentes iglesias y parroquias de la ciudad, tales como San José, Nª Señora de Fátima o San Nicolás de Bari entre otros.

Así mismo existen en la villa numerosos grupos tanto profesionales entre los que se cuentan a Higiénico Papel, Teatro del Norte, Teatro Margen, Konjuro teatro… así como grupos amateur como Atrebil, Compañía asturiana de comedias, Electra, G con G, La capacha, La Galerna, La Peseta, Rosario Trabanco, Telón de Fondo, Trama y Traslluz. Todos ellos tanto unos como otros conocidos fuera de los límites de la villa como de la provincia Asturiana recibiendo premios y menciones.

El programa de arte en al calle llena las calles del verano de espectáculos tan diversos como música clásica, folklore, teatro, circo e incluso cine.

Concierto de Manu Chaoen Gijón

Gijón esta incluida en las giras internacionales de los cantantes y grupos más diversos; por la villa han pasado: Backstreet Boys,Bon Jovi, Ana Belén, Jane Birkin, Rubén Blades, María del Mar Bonet, David Bowie, Montserrat Caballé, Celia Cruz, Miles Davis, Bob Dylan, Cesária Évora, Paco Ibáñez, Iron Maiden, B.B. King, The Kinks, Alfredo Kraus, Lluís Llach, Les Luthiers, Mano Negra, Manu Chao, Paul McCartney, Motörhead, Georges Moustaki, Luciano Pavarotti, Oasis, Prince, Quilapayún, The Rolling Stones, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Shakira, Mercedes Sosa, Bruce Springsteen, Sting, Tina Turner, Chavela Vargas, Víctor Manuel y Atahualpa Yupanqui, entre otros muchos.

La ciudad también cuenta con Orquesta Sinfónica de Gijón/OSGI y con banda de música.

En los últimos años, Gijón comienza a ser ciudad de parada para el Cirque du Soleil. Pese al pequeño tamaño de Gijón en comparación con las ciudades en las que suele parar el Circo, Gijón se ha ganado un hueco entre las grandes. Las actuaciones del Circo del Sol han tenido mucho éxito en la ciudad. En julio de 2004, llegó Saltimbanco y en el verano de 2007, presentaron en Gijón Alegría, siendo la primera vez que esta gira, para en el norte de España. Obtuvo gran éxito, tuviendo que doblar pases. Durante el verano de 2009, el Cirque du Soleil, volvió a Gijón, con el espectáculo Varekai. El “Grand Chapiteau” se instaló en el Parque de los Hermanos Castro (Antiguo Parque Inglés), entre el 9 de julio y el 16 de agosto de 2009.

José Luis Garci grabó a principios de la década de 1980 la mayor parte del metraje de Volver a empezar, película que posteriormente obtendría un Oscar de la Academia a la mejor película extranjera. A principios de la década de 1990 hubo un auge de bandas de música indie en la villa, que se conoció como el Xixón Sound. También la comedia Mortadelo y Filemón fue grabada en parte en la Ciudad de la Cultura de Gijón, conocida como la Universidad Laboral en el barrio de Cabueñes. En 2006, la ciudad albergó el rodaje íntegro de la película de los hermanos Ulloa, “Pudor”.

[editar] Literatura

La ciudad de Gijón destaca también por su vitalidad literaria, de la que es ejemplo la Semana Negra, que se celebra desde 1988, año en que el escritor asturmexicano Paco Ignacio Taibo II, la organizó por primera vez, como un evento cultural que serviría de marco a un encuentro del ejecutivo de la Asociación Internacional de Escritores Policíacos, AIEP.

Jovellanos fue uno de los politicos y escritores más importantes de La Ilustración

La ciudad es sede del Salon del Libro Iberoamericano, que se celebra en mayo y esta organizado por Luis Sepulvera, afincado en Gijon.

Entre los escritores nacidos en la ciudad destacan los siguientes:

[Museos y espacios expositivos[17]

Edificio del Museo del Pueblo de Asturias, que sirvió de pabellón del Principado de Asturias durante la Exposición Universal de Sevilla en 1992

[editar] Gastronomía

Podemos destacar dentro de la comida clásica, como primeros, les fabes, las reinas en la cocina asturiana, ya sea en la conocidísima fabada asturiana con compango (chorizo, morcilla asturiana y lacón), como con almejas, centollo, con caza, etc y el pote asturiano. En los segundos el puerto aporta sabrosos pescados y mariscos del Cantábrico con el que se realizan recetas tradicionales como la chopa a la sidra, besugo a la espalda, ventresca de bonito o los oricios, aunque también tienen su importancia los platos de carne de las parroquias del interior como la ternera o el pitu de caleya. Los postres típicos son el arroz con leche, tarta charlota o gijonesa, biscuit Gijón y princesitas.

Todo ello se riega con sidra, que servida al modo tradicional (escanciandola en “culinos”) acompaña comidas y las largas tardes de verano acompañando a tortillas, chorizos a la sidra y empanadas en los “merenderos” que salpican las parroquias rurales como Deva, Castiello o Mareo.

Gijón es cantera también de jóvenes cocineros que han rejuvenecido la cocina asturiana. No es difícil encontrar en Gijon sitios donde la sofisticación en la comida no esté acompañada de un trato amable y unos precios muy ajustados.

[editar] Centros comerciales

  • Centro comercial “Los Fresnos” – Avd. del Llano, este centro dispone de hipermercado, tiendas de moda, gimnasio, karting, y numerosísimos restaurantes y locales comerciales.
  • Centro comercial “San Agustín” – Pza. Romualdo Alvargonzalez, cuenta con cines (Cines Centro, Cadena Clarín),supermercado y numerosas tiendas y locales de restauración.
  • Centro comercial “La Calzada” – “Ocimax Gijón” – C/Maestro Amado Morán, s/n, dispone de cines (Yelmo Cineplex), Mcdonald’s, hipermercado y diversas cafeterías y locales.
  • Centro comercial “Costa Verde” – C/ Ramón Areces, grandes almacenes de Hipercor y El Corte Inglés.
  • Centro comercial “Alcampo” – Roces
  • Centro comercial “Centro histórico”, abarca los locales miembros del centro histórico de la ciudad.
  • Centro Comercial “Opción” – C/ General Suárez Valdés, tiendas locales, bares, hipermercado y, en el exterior, extenso parque.
  • Centro Comercial Abierto de La Calzada – Abarca los diferentes establecimientos (bares, sidrerías, cafeterías, pescaderías, carnicerías, etc.) del barrio.

[editar] Universidades

Universidad Laboral de Gijón vista desde la torre de la propia universidad

En Gijón se sitúan centros docentes de dos universidades, la Universidad de Oviedo y la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

[editar] Universidad de Oviedo

El campus de Gijón de la Universidad de Oviedo, que se ubica en las parroquias de Somió, Cabueñes y Bernueces, sobre fincas de la antigua Universidad Laboral de Gijón, incluye los siguientes centros docentes:

  • Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón. De gran tradición y que recientemente celebró sus 150 años de antigüedad.
  • Escuela Superior de la Marina Civil.
  • Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales “Jovellanos”.

[editar] Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)

Gijón cuenta también con una delegación de la UNED, donde se pueden cursar a distancia distintas disciplinas.

[editar] Deportes

Vista de El Molinón, campo de juego del Real Sporting de Gijón

La villa cuenta con uno de los equipos históricos del fútbol español, el ya centenario Real Sporting de Gijón, que desde la temporada 2008/09, tras pasar diez años consecutivos en la Segunda división española,[18] milita en la Primera División de la liga española. El de 2008 fue su sexto ascenso a la máxima categoría del fútbol español, en la que ya estuvo anteriormente durante 36 temporadas, de las cuales 21 fueron consecutivas. Juega en el estadio de fútbol de propiedad municipal de El Molinón, que es el más antiguo de España (construido en el año 1908).[19] Contó con un equipo de baloncesto, el Gijón Baloncesto equipo que estuvo en la liga ACB cuatro temporadas, tres de ellas consecutivas.El equipó jugó su ultima temporada el año 2008/2009, en verano cesó su actividad deportiva al no poder permitirse la inscripción en la categoría. Su cancha de juego era el Palacio de Deportes de Gijón. En fútbol americano, Gijón está representado por los Gijón Mariners. En béisbol, por El Llano Béisbol Club. En hockey sobre patines por el Gijón Hockey Club. En balonmano femenino por el Club Balonmano Gijón. En Floorball por el Unihockey Gijón y en rugby por el Club de Rugby La Calzada y el Gijón Rugby Club, dos equipos cuya rivalidad es ya histórica. En tenis, hay actualmente dos deportistas gijoneses becados en equipos universitarios norteamericanos, Gabriel Meana en la Universidad Estatal de Carolina del Sur (South Carolina State University en inglés),[20] y José María Hilla,[21] en la Universidad de Fresno Pacific (Fresno Pacific University en inglés),[22] donde consiguió el campeomato nacional de la NAIA en 2009.
Otro deporte muy practicado es el llamado patinaje de velocidad sobre patines en línea. Aunque, es este caso, sobre ruedas. En Gijón hay al menos media docena de equipos (AD Astur Patín, Club Patín Pelayo, Club Patín Costa Verde, Club Patín Enol, Calzada Tejanort,…) que hacen que los patinadores asturianos alcancen un nivel nacional en las competiciones que se suceden a lo largo del año, sobre todo en los meses de primavera y verano. Precisamente, Gijón acogió el Mundial de Patinaje de Velocidad en septiembre de 2008.

El Real Grupo de Cultura Covadonga es una de las sociedades privadas de carácter deportivo más importantes de España. Cuenta con casi 30.000 socios y unas instalaciones punteras en materia deportiva que hacen de la entidad un fenómeno social a nivel nacional. Otro clubes destacables son: el Club Natación Santa Olaya, el Club Hípico Astur, el Real Club de Golf de Castiello, el Club de Tenis de Gijón, y el Real Club Astur de Regatas.

Una de las competiciones deportivas más importantes que se celebran en Gijón es el Concurso de Saltos Internacional de Gijón, que se celebra en el Complejo Deportivo Las Mestas. Desde 1995, exceptuando el año 2008 por motivos de promoción de la candidatura olímpica de Madrid 2016, Gijón es la sede del CSIO***** de España (Concurso de Saltos Internacional Oficial de España), si bien el primer CSIO celebrado en Gijón, fue en el año 1987. La celebración del CSIO, conlleva que Gijón sea sede de de una de las pruebas de la Copa de las Naciones de Saltos durante el transcurso de la competición.

Para los amantes de la montaña; la estratégica situación de Gijón, permite a los esquiadores acercarse a las estaciones de esquí de la Cordillera Cantábrica como es Valgrande-Pajares a tan sólo 75 km.

Panorámica del puerto deportivo, con el barrio de Cimadevilla al fondo. 12 de septiembre de 2005

[editar] Fiestas

  • Antroxu:

Fiesta de interés turístico regional. El Antroxu, en Gijón, son las fiestas de Carnaval. Se celebran coincidiendo con los carnavales al igual que en el resto de la geografía española, generalmente en el mes de Febrero. Las fiestas del Antroxu comienzan con el popular Jueves de Comadres y se alarga hasta el martes de Carnaval. Durante todos estos días se celebran en la ciudad concursos de disfraces, charangas… pasacalles, el famoso desfile d’Antroxu (Lunes de Carnaval) y la fiesta finaliza el Martes de Carnaval, con la lectura del testamento y el entierro de la Sardina. Durante las jornadas de fiesta se pueden degustar los típicos platos asturianos de estas fiestas en numerosos restaurantes de la ciudad (Pote Asturiano, Frixuelos, Picatostes…)

  • San Pedro:

Fiesta dedicada a San Pedro, celebrada el 29 de Junio. Durante la jornada se celebra una jornada campestre típicamente asturiana en los jardines del museo del Pueblo de Asturias.

  • Semana Negra:

Festival de novela negra, que ha ido creciendo a lo largo de sus más de 20 ediciones. Se celebra a partir del segundo viernes del mes de Julio y hasta el Domingo de la semana siguiente, durando unos 10 días y no una semana. Comienza con la llegada del tren negro a la estación de tren de Gijon, en el que llegan todos los autores y autoridades invitadas al festival. Además de novela negra, hay exposiciones, concursos, comics, mercadillo de libros además de todos los elementos propios de las ferias (Atracciones, tiendas de comida, bares… etc.) Más información: Semana Negra y Semana Negra de Gijón

  • Día de Asturias (en Gijón):

Fiesta de interés turístico Nacional. Se celebra el primer domingo de Agosto. Durante la jornada se celebra una jira en el Cerro de Santa Catalina. Ya por la tarde se realiza un desfile de diversos grupos folclóricos y con numerosas carrozas, que va desde los jardines del Náutico hasta el estadio de El Molinón. Más información: Día de Asturias en Gijón

  • Semana Grande:

Fiestas patronales de la ciudad (Fiestas de Begoña). A pesar de conocerse como “Semana Grande”, las fiestas se prorrogan durante casi las dos primeras semanas de Agosto, aunque las principales actividades y festejos se concentran en la segunda semana, la propiamente “Semana Grande” ó “Semanona”. Durante las jornadas festivas se celebran en la ciudad conciertos gratuitos todos los días. Cada día se celebran dos conciertos, uno en la Plaza Mayor y el otro en el escenario de la Playa de Poniente. Además durante las jornadas de Semana Grande, se celebrá la feria taurina de Nuestra Señora de Begoña, en la Plaza de Toros de Gijón (El Bibio). Las jornadas festivas coinciden también con la celebración de la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA). El certamen ferial se lleva a cabo en el Recinto de Ferias y Exposiciones del Principado de Asturias (Recinto ferial “Luis Adaro”) situado en la margen derecha del Río Piles, frente al Estadio de “El Molinón”. El 15 de agosto es el día grande de las fiestas. Durante la noche del día 14 al 15, se celebra el tradicional espectáculo de fuegos artificiales. En principio esta dirigido para ser observado en la Playa de San Lorenzo, pues los fuegos de artificio se lanzan desde el Cerro de Santa Catalina, pero se pueden observar perfectamente desde numerosos puntos de la geografía gijonesa (Playa de Poniente (Gijón), Parque de la Providencia…), durante la mañana del día 15 se celebra la tradicional Danza Prima en la Playa de San Lorenzo y posteriormente el famoso Restallón, una descarga de voladores de unos 15 minutos, que ponen fin a las fiestas de Gijón.

  • Fiesta de la Sidra Natural.

Fiesta de interés turístico regional. Se celebra el último fin de semana de Agosto, de viernes a domingo. Durante ese fin de semana se instalan numerosos mercadillos de los principales llagares de sidra asturianos a lo largo de la Plaza Mayor y del Puerto Deportivo de Gijón. Durante las fiestas se celebran concursos, degustaciones, muestras de folclore asturiano, etc. El punto álgido de la fiesta suele darse con el récord guiness de escanciado simultáneo de Sidra, que se bate cada año en la Playa de Poniente (Gijón) durante el domingo de cada festival.

  • “Fiestes de prau” y Romerías tradicionales.

Durante todo el verano, las parroquias del municipio de Gijón celebran sus fiestas patronales. Son las conocidas “Fiestes de Prau” y Romerías Asturianas. Estas fiestas, muy típicas en Asturias, son fiestas que se celebran en grandes fincas, al aire libre, con barracas, puestos de comida y sidra… suelen contar con orquesta, concursos, juegos para niños… etc. La celebración varía según la parroquia (Junio: Castiello, Cabueñes, Mareo… Julio: Porceyo, Granda, Somió… Agosto: Deva, Roces, Fano…)

[editar] Turismo, monumentos y lugares de interés

Vista del barrio de Cimadevilla.

Iglesia de San Lorenzo

[editar] Hostelería

Numerosísimos bares, cafeterías, restaurantes y sidrerías, hoteles de todas las categorías, parador nacional.

[editar] Ciudades hermanadas

Gijón en la actualidad se encuentra hermanada con las siguientes ciudades:[23]

MySpace

MySpace

De Wikipedia, la enciclopedia libre

MySpace
Información general
URL http://www.myspace.com
Tipo de sitio Servicios de red social
Registro requerido
Idiomas disponibles multilingue
Creador Tom Anderson
Chris DeWolfe
Lanzamiento Agosto de 2003
Ingresos US$385 million (2009 est.)[1]
Estado actual activo

MySpace (MySpace.com) es un sitio web, de interacción social constituido por perfiles personales de usuarios que incluye redes de amigos, grupos, blogs, fotos, vídeos y música, además de una red interna de mensajería que permite comunicarse a unos usuarios con otros y un buscador interno. Fue creado por Tom Anderson, Chris DeWolfe y un grupo de programadores. En julio del 2005 fue adquirido por la “News corporation”, cuenta con 300 empleados, con 200.623.371 usuarios (en septiembre de 2007) y su velocidad de crecimiento es de unos 230.000 usuarios al día. Su sede central se encuentra en California, Estados Unidos y además tiene otra sede y servidor en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Según el sitio web Alexa dedicado a medir el tráfico de Internet, MySpace es el decimosegundo sitio más visitado de toda la red[2] y el cuarto sitio más visitado de la red de lengua inglesa; aunque por otro lado, este sitio es poco frecuentado en Australia.

MySpace comenzó a expandirse y ganar popularidad además de usuarios lentamente, hasta llegar al punto de convertirse en algo fuera de lo común y en una revolución social, especialmente en Estados Unidos donde MySpace es el sitio web más visitado tras Yahoo!, MSN, Google y YouTube y hasta el punto en el que la mayoría de la población del país conoce el servicio y es muy habitual, especialmente entre jóvenes y adolescentes estadounidenses, ser usuario de MySpace. En la actualidad el servicio se está extendiendo mundialmente y ganando usuarios de otros países.

Entre sus posibilidades, MySpace ofrece perfiles especiales para músicos y sus usuarios usan el servicio con diversos y diferentes fines, entre ellos el comunicarse con amigos o familiares, el conocer gente, por motivos de trabajo, como ha servido para que grupos musicales se den a conocer, así todos tienen un perfil en la página, siendo a veces más visitada que la verdadera página oficial. En Latinoamérica y España la barrera del idioma ha impedido hasta ahora que se extienda su uso, aunque ya existe una versión beta del web en castellano.[3]

En mayo de 2007, myspace compra el sitio photobucket. En abril de 2008, se lanza un servicio de música streaming por suscripcion[4]

Contenido

[ocultar]

[editar] Características de MySpace (Villaspace)

[editar] Boletines

Boletines son recados que son apostados en un “cuadro de boletines” para cualquier amigo del usuario de MySpace ver. Son eliminados después de diez días. Boletines pueden ser usados para contactos entre todos los amigos de la lista sin precisar mandar mensajes individualmente.

[editar] Grupos

El MySpace tiene una característica que permite que un grupo de usuarios comparta una misma página y cuadro de mensajes. Los grupos pueden ser creados por cualquier usuario, y el moderador del grupo puede elegir si cualquier es aprobado directamente o se precisa algún requisito para pertenecer al grupo.

[editar] MySpaceIM

Es una mensajería instantánea que usa una cuenta de MySpace como un nombre en la tela. El usuario entra en él usando el mismo e-mail asociado con su cuenta. Al contrario de las otras partes del MySpace, MySpaceIM es independiente del Microsoft Windows. Los usuarios pueden usar MySpaceIM como notificación instantánea de nuevos mensajes, solicitudes de amigos, y comentarios.

[editar] MySpaceTV

Es un servicio parecido al de compartimiento de videos YouTube. Fue creado en 2007 y está en fase de desarrollo (beta).

[editar] Aplicaciones

En 2008, MySpace introdujo un API donde los usuarios pueden crear aplicativos para otros usuarios para apostar en sus perfiles. Los aplicativos son parecidos con los aplicativos del Facebook. En mayo de 2008, MySpace adicionó algunas opciones de seguridad considerando la interacción con fotos y otras funcionalidades.

[editar] MySpace Mobile

Hay una gran variedad de medios a los que los usuarios pueden acceder al contenido de MySpace en su teléfono celular.

[editar] MySpace News

Es un servicio que permite que tú mandes feeds RSS o recibas noticias. También permite a los usuarios ordenar cada materia por votación. Cuanto más votos recibe una materia, más alta en prioridad de la página se situará.

[editar] MySpace Classifieds

Es la sección de clasificados del MySpace, que fue creado en agosto de 2006 y creció un 33% en un año desde su origen.

[editar] MySpace Karaoke

Lanzado en 29 de abril de 2008, ksolo.myspace.com es la combinación de MySpace y kSolo, que permite al usuario cargar grabaciones de audio de ellos mismos cantando para sus páginas de perfil. Sus amigos pueden evaluar su rendimiento.

[editar] MySpace Polls

MySpace Polls es un servicio en MySpace desde el 2008 para que los usuarios puedan incluir encuestas en sus perfiles y compartir con otros usuarios.

[editar] Otros Servicios

MySpace Sports (Deportes), MySpace Books (Libros), MySpace Horoscopes (Horóscopos), MySpace Jobs (Empleos), y MySpace Movies (Películas).

[editar] Contenido de un perfil

[editar] Humor

Son emoticones que muestran cual es el estado emocional de la persona en aquel momento. Fue creado en julio de 2007.

[editar] Secciones

Los perfiles [que]contienen dos secciones principales como: “Acerca de mí” y “Quién me gustaría conocer”. También contiene una sección de “Intereses” y otra de “Detalles del Estilo de Vida” . El blog tiene campos como: Título, Entrada, Ánimo, Categoría y Escuchando Ahora (es decir, la canción que se estaba escuchando cuando se realizó la entrada). Y también tiene la opción de compartir y bajar fotos, donde eliges una foto o imagen principal que será mostrada en su página inicial, en la página de búsqueda de perfil y al lado de sus comentarios y mensajes. Los videos también pueden ser usados para ser vistos en su perfil o bajarlos. En la Sección de Detalles el usuario da a conocer su estilo de vida como su sexo (masculino o femenino), religión, orientación sexual.

[editar] Comentarios

Debajo la Lista de Amigos del usuario (mostrada a modo de lista, donde el usuario elige a sus amigos principales) hay una sección de “Comentarios”, donde se dejan recados o mensajes los cuales puede ser leídos por todos aquellos que visiten el Perfil. Aunque también existe la opción de sólo admitir los mensajes que el usuario apruebe. Cuando el Usuario elimine su cuenta todos sus comentarios en otros perfiles serán eliminados y aparecerá la leyenda de “El usuario no existe”. Se recomienda y solo como comentario, verificar los niveles de seguridad para evitar Spam en los distintos bloques de MySpace, esto puede afectar la recepción de correos y/o mensajes de usuarios que no se agreguen, así como el envio de peticiones a usuarios con contenido no apropiado, la confirmación y el envio de aplicaciones para agregar a su espacio.

[editar] Personalización (HTML)

MySpace permite a los usuarios a personalizar sus perfiles a través de códigos HTML (pero no JavaScript) en las áreas “Acerca de Mí”, “Quién me Gustaría Conocer” e “Intereses”. Vídeos y contenido en flash también puede ser incluido.

[editar] Música

Los perfiles de MySpace para cantantes son diferentes de perfiles normales donde los artistas pueden subir seis pistas musicales en formato MP3 las cuales pueden ser agregadas al perfil del Usuario como música de fondo. El usuario que las suba o use como fondo musical en su Perfil debe de tener en cuenta los Derechos de Autor para su uso (ser su propio trabajo, tener permiso, etc.). Los nuevos cantantes o músicos pueden inscribirse para promover y vender su música, que es una práctica bastante popular entre los usuarios de MySpace. Permite a los usuarios exhibir sus canciones. No importa si el artista ya es famoso o no; artistas y aspirantes pueden cargar sus canciones para el MySpace y tener acceso a millones de personas en un día básico. La disponibilidad de la música en este sitio continúa desarrollando en la fundación de jóvenes talentos.

Tras meses de especulaciones, en septiembre de 2008 MySpace logra un acuerdo con las compañías discográficas Sony BMG Music Entertainment, Universal Music Group, Warner Music Group y EMI y lanza su alternativa[5] a los iTunes. El servicio de descarga de música solo está disponible en los EE.UU. por el momento. Las canciones en formato MP3 se venderán en Amazon.com a partir de 79 centavos de dólar por título. De este modo MySpace Music se convierte en el principal catálogo de música del mundo y un serio competidor para iTunes.

 

[editar] Idiomas

La red social se encuentra disponible en 18 idiomas:[6]

[editar] Sitios internacionales

  • Internacional[7]

[editar] Europa

  • Austria
  • Bélgica (Holandés y francés)
  • Dinamarca
  • Finlandia
  • Francia
  • Alemania
  • Irlanda
  • Italia
  • Países Bajos
  • Noruega
  • Portugal
  • Polonia
  • Rusia
  • Suecia
  • Suiza (Alemán, francés e italiano)
  • Turquía
  • Reino Unido
  • España

[editar] América

  • América Latina (español)
  • Argentina
  • Brasil
  • Chile
  • Canadá (inglés)
  • Canadá (francés)
  • Colombia
  • Estados Unidos (inglés)
  • Estados Unidos (español)
  • México
  • Venezuela
  • Rusia
  • Nueva Zelanda

[editar] Asia – Pacífico

  • Australia
  • India
  • Japón
  • Nueva Zelanda

[editar] Famosos en MySpace

Gracias a su enorme popularidad y al gran número de posibilidades que el servicio ofrece, muchos renombrados artistas, famosos y estrellas de enorme fama internacional de todo tipo, tales como músicos, actores, directores de cine, presentadores, modelos, deportistas y empresas WWE, entre otros, tienen su propio perfil en MySpace. Aunque es muy habitual encontrarse con un gran número de perfiles falsos o impostores que pretenden hacerse pasar por los personajes reales (se pueden encontrar hasta 100 falsos perfiles de Angel Lannex, Matt Hardy, Rob Van Dam, Ashley Massaro, Amy Dumas, Chris Jericho, Jared Leto, Frank Iero…etc), el servicio lucha cada día para borrar los perfiles de los impostores.]] Los famosos reales tienen verdaderamente su propio perfil e interactúan con otros usuarios, como es el caso del músico Mitchel Musso,Diego Javier Volpe,Lucas Matias VolpeCantantes y grupos como, Son by Four, Green Day, Alesana, Metallica, AuroraPower, Britney Spears, Tool Gnk, Lindsay Lohan, Nick Carter, Paramore, fall out boy, Good Charlotte,System Of A Down,Blink 182, Metro Station, Christina Aguilera, Angel Lannex,Tokio Hotel 30 Seconds To Mars, My Chemical Romance, Miley Cyrus, Ashley Tisdale, Juan Luis Guerra, Russian Red, Zahara,Jowell & Randy o estrellas del porno como Sasha Grey, Dana DeArmond, Ron Jeremy, Jenna Jameson o Eddie Endless justin bieber, quienes han convertido sus perfiles en una forma de mantener a los fans al tanto de sus noticias.[8] Otros como Rodolfo Chikilicuatre, llegó a Eurovisión a través de Myspace.

[editar] MySpace CD

En México varios artistas como Zoé, Allison, Kinky, Porter, Jumbo, Accion Oaxaca, Panda, División Minúscula, Nortec Collective, Molotov, Los Cocuyos de La Sierra entre otros tienen su sitio en MySpace, y debido al éxito de este sitio en México a inicio del 2007 salió a la venta un CD llamado MySpace México que reúne a los artistas de rock más destacados o con más “reproducciones” de este blog. A su vez se realizó la versión mexicana de MySpace.

Aunque también existen otros artistas como Insite, Quiero Club, Los Dynamite y Elis Paprika que tienen gran impacto entre los usuarios mexicanos y es común que – a pesar de que apenas empiezan a darse a conocer por otros medios como el radio y la televisión – tengan un lugar en el Top 20 del sitio debido al alto volúmen de visitas que reciben, el número de “amigos” que se les unen cada día o por la cantidad de veces que se tocan sus temas.

[editar] MySpace en América Latina

En febrero del 2007, MySpace anunció que lanzaría una versión hispana para toda Latinoamérica, decisión que se concretaría pocos meses adelante.[9] La base operativa se encuentra en Palermo, Buenos Aires y desde allí se comandan las acciones del negocio para los diversos países de la región.[10] Actualmente la web se encuentra en fase BETA; sin embargo, MySpace Argentina, MySpace Brasil y MySpace México se encuentran actualmente en su versión completa y no de prueba.

[editar] Véase también


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