Pensares

Digo yo… ¿de dónde sale ese mandato que obliga a una madre a levantarse cada dos horas durante la noche para darle el pecho a su bebé? ¿Y si ella se cae de cansancio? ¿Y si el bebé tiene un sueño tranquilo y profundo? ¿No sería lo más normal dejar que los dos duerman? ¿No decimos siempre que “la naturaleza es sabia”? Imagino que antes de conocer esa imposición las madres dormían a pata suelta y podían recuperarse. Y los bebés no morían de hambre ni mucho menos, crecían sanos y felices.
Puedo estar equivocada, claro, ¿pero no es para pensarlo?

Hoy vi a un muchacho con la cara pintada de plateado, de las cejas al mentón. Viajaba en el 5. Amén de ese detalle, su aspecto era normal y prolijo, un flaco más de mochila y pelo corto. Nadie le dio mayor importancia. Se me ocurrían mil preguntas: ¿Era mimo? No, no mimo… ¿estatua viviente? ¿Se maquillaba antes de salir, para ganar tiempo? ¿O se había quemado y lo que usaba era una crema regeneradora de algún mineral costoso? Como si fuésemos ciudadanos del Primer Mundo (nosotros, vestidos todos de negro y marrón), hicimos caso omiso del extraterrestre parado en el pasillo. New York, un poroto.

Tengo miedo que nos tape la basura, literalmente. Tengo miedo de que el oficio de cartonero/reciclador pase a ser uno de los más útiles, tanto como el de los médicos y maestros. Tengo miedo de lo que le hacemos al planeta. Compren algo en cualquier local de accesorios, de esos que abundan en los barrios. Los aros, por ejemplo, se exhiben en un cuadrado de plástico negro con una etiqueta en el reverso, detallando origen y precio. Una vendedora diligente los guardará en una bolsita de papel satinado, con base, cerrada con otra etiqueta autoadhesiva. ¿Termina ahí el packaging? Qué va, sorpresivamente aún falta una nueva bolsa con manijitas de soga. Todo en blanco y dorado, precioso. A eso súmenle el ticket, por supuesto. ¿Qué hace una cuando llega a su casa? Tira todo, a lo sumo se queda con el cartoncito y no por demasiado tiempo: abulta en el alhajero. Multipliquen ese descarte por número de clientas y sucursales. Agreguen el embalaje que requiere el fast food (bandejitas, cubiertos y vasos descartables, servilletas, sachets de condimentos), las botellas y latas, los pañales descartables… Ayer estuve en la zona de Avellaneda y Nazca, era imposible caminar, montañas de cajas, nylons y basura tapaban las esquinas, la gente vendía sus cosas conviviendo con lo que parecía una ciudad de comics, de arquitectura efímera. Se utiliza petróleo para todo lo plástico, y árboles para todo el papel.

Escribir mil veces: Se utiliza petróleo para todo lo plástico y árboles para todo el papel, se utiliza petróleo para