La gente está muy loca
Estoy armando un collar, para no quedar con el culo cuadrado me paro y analizo mi obra desde arriba. “Es muy importante mantener despejada la mesa de trabajo -comienzo explicando- eso nos permite ahorrar tiempo”. No tengo cara, la mesa es un quilombo padre. “La distancia que ven aquí, entre argolla y argolla de esta pieza, nos permite abrir el diseño -avanzo más segura- lo cual proporciona una ventaja a la hora de exhibirlo”.
Qué aburrido es laburar solos. “Yo sé que parece mucho trabajo, pero es la atención a los detalles la que permite la excelencia. Por ejemplo, con un pequeño movimiento de pinza conseguimos que estas dos partes ensamblen perfectamente” (no he hecho más que ajustar una argollita) “Puede ser que a veces se encuentren con un rastro de oxidación -digo maldiciendo la lluvia del domingo- eso no es problema…” Mojo mi dedo en saliva y froto el verdín en cuestión. Ups, estoy en cámara. Dirijo una mirada de soslayo al director. Se ordena un corte, qué poco elegante lo mío.

El video tenía que ser suyo, Juana Molina una genia pero me gustaría verla actuando el post Maia! Jueguese