Absurdidades II

Coqueto casco para dormir parado
Domingo de mañana, colectivo 126. Viajo semidormida aferrada al caño. ¿Quién puede estar tocando el timbre de esa forma? ¡Qué desconsiderados! Se escucha la voz del chofer:
-Señora, por favor el timbre!
Sí, señora, es insoportable.
-SEÑORA, EL TIMBRE!!!
Medio pasaje me está observando. Soy yo, es mi codo derecho que descansa sobre el timbre en cuestión.
*
Tengo un compañero de feria. Me contó que viajaron 480 km con su socio -invitados por otro compañero que vende cuero- a participar de una Expoagro. Llegaron, se instalaron en un hotel, se dieron una buena ducha caliente y (contando con las ventas que harían) salieron a cenar. A la mañana siguiente desayunaron bien y partieron para la feria en cuestión. El lugar estaba lleno de barro, había máquinas tirando arena. Así que mi compañero dijo, con buen criterio, “Yo hoy no armo, vuelvo mañana”. Convenció al socio, regresaron al hotel, y nuevamente a almorzar y cenar afuera.
Al día siguiente, de vuelta en la feria, no les gustó el lugar asignado, así que ayudaron al compañero que vendía cuero a mover su stand de casi diez metros y se instalaron finalmente uno en cada punta, a vender su propia mercadería. En eso estaban, en plena venta, cuando se les acercó un muchacho joven: “Número de permiso”. “Yo -dijo mi compañero- cuando vendo me transformo, qué número de permiso ni número de permiso. Así que ni lo miré, seguí vendiendo y le dije: ‘No sé, preguntale a Fulano, él nos invitó’. El pibe se fue. A los diez minutos teníamos ahí a cuatro canas y gente de la Comisión para sacarnos. Cuando les expliqué que nuestro compañero nos había invitado, el tipo dijo ‘¿A quién? Yo no los conozco’. Y tuvimos que volvernos, otros 480 km”. “¿Y alcanzaron siquiera a cubrir los gastos?” “No, ni ahí, ¿no te digo que pagamos hotel y comimos afuera varias veces?”
-¿Y vos qué hiciste cuando dijo “No los conozco”?
-Me empecé a reir…




