Pensamientos de perfección

Quedaron en verse con Rulo. Anoche, en la pensión, la mujer le avisó del llamado. Fue lindo decirle “Tendría que ser después de mi trabajo” y escuchar cómo el silencio se estiraba al otro lado de la línea. La Gorda está ahora en el bar acordado, tomando un capuccino. No porque no lo espere, sino porque llegó temprano y el día está frío. ¿Está nerviosa? Sí. Anda leyendo un libro muy de moda, El Secreto. Lo ha abierto al azar con los ojos cerrados, como hace siempre que busca respuestas. Y su dedo ha apuntado a la frase “Ten pensamientos de perfección”.

Le gusta la frase, la perfección tiene mala prensa. Toda la vida se lo han dicho, “No seas perfeccionista”. Por qué no, si perseguir la excelencia es una de sus virtudes. ¿Para que sirve la utopía? Para caminar, decía Galeano. Buen consejo… “Ten pensamientos de perfección”. Difícil, cuando una se encuentra con un ex. Rulo atraviesa en ese momento la puerta, a primera vista parece más delgado. Tiene esa cualidad que a sus ojos lo vuelve tan viril, ella no sabe definirla. Un hombre, eso es lo que siente cerca suyo, que está con un hombre. Y bueno, no en vano estuvieron tantos años juntos.

-Hola.

-Hola.

Rulo la besa en la mejilla, huele a un perfume que ella no conoce.

*

Quedó en verse con la Gorda, no sabe por qué. Sí, claro, qué piensa hacer con sus cosas y todo eso. Pero además, hay como un ciclo que necesitan cerrar. ¿Por qué te fuiste, realmente por qué te fuiste? Hay parejas que conversan fácilmente, ellos no. Rulo siempre pensó que el lenguaje de las manos en la cama lo decía todo. ¿Qué más que eso, para qué complicarse la vida? “¿Me querés, bichi?” Ay, esas parejas pegajosas, no las aguanta. Papi, mami, vida, cielo… por favor! Aparte… ¿qué se puede contestar a eso, salvo “te adoro”? Te quiero, te adoro, como la vaca al toro. A su modo de ver, si un hombre vuelve todas las noches a casa, si lo último que ve antes de dormirse y lo primero que ve al despertar es la misma cara durante años de años de años, eso sólo debería bastar como declaración de amor. ¿O no? ¿O miento, Macaya?

La Gorda lo espera sentada al lado de la ventana, aparentemente llegó hace rato, hay una taza vacía frente suyo. Le da ternura, siempre le produce el mismo efecto. Le dan ganas de protegerla, de abrigarla, se ve tan vulnerable con su cara seria, como una nena que jugase a ser grande. ¿Acaso no estuvo jugando a la casita, todos estos años?

-Hola.

-Hola.

La mejilla suave y fría, el brillo de una cadena de plata por dentro de su camisa.

Luz de fuego

VENGA VECINO, NO SE QUEDE EN SU CASA, VENGA A LA FIESTA DEL BARRIOOO!!! VAMOS A QUEMAR TODO LO NEGATIVO, VENGA CON NOSOTROS!!!

Alguien abre la marcha ondeando una bandera enorme, detrás avanza gente en zancos y un fantoche grotesco que pretende asustar a los chicos con sus zarpas. Hay una murga, también, delante bailan una mulata brasilera toda de blanco, una reina de belleza en vestido mínimo, un viejo de barba blanca y galera. Detrás de todos ellos camina la Gorda. Que camina es un decir, va medio caminando, medio bailando. Cae una garúa que molesta, pero al mismo tiempo le agrega magia al evento. Los muchachos tocan los tambores, la reina de belleza va y viene en medio de su baile y todos ellos atraviesan lentamente el parque, iluminado por las farolas. Es San Pedro y San Pablo.

Mirá, mirá, miralos como bailan, mirá qué lindo que se puso esta vez. Mirá y mirá la roja llamarada, la noche iluminada, la gente aquí de pie. Mirá, mirá, no pares de mirarlos, cerrá los ojos seguro vas a ver, la juventud que no arranca los años, chasquidos de esperanza que no se han de romper.

Hay un grupo bastante considerable reunido en el campo de fútbol, están presentando los fantoches de las distintas escuelas. Uno de ellos lleva un suerte de cola de novia sostenida entre varios, todo a lo largo le han cosido paquetitos con petardos. Las chicas bailan en parejas, portando antorchas, se reparten mechas entre el público. El fantoche mayor grita y se resiste: NOOOO, AL FUEGO NOOO!!! Sí, sí, al fuegooo!!!, gritan todos en respuesta. “¿Quién es, Macri?”, pregunta algún gracioso, todos se ríen, hace frío y llueve cada vez más. Así y todo la gente aguanta firme bajo el agua, los más chicos a cococho de sus padres, alguien se apura arrojando combustible sobre los muñecos y la enorme montaña de leña.

Mirá y tirá al fuego la amargura, la pretensión de ceder y claudicar. Mirá y tirá la bronca de los días, esa cruel ironía de ser solo uno más. Tirá y tirá, tiralo y que reviente y si te sobra el tiempo recordá, siempre hay momentos como barriletes, siempre queda un instante que merece regresar.

La Gorda canta como puede, no conoce la canción de Raúl Aguirre. La gente de adelante se acerca a la pira en una sola fila cerrada y arroja las mechas encendidas.

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh

luz de fuego,

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh

luz de fuego

Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh

luz de fuego

Oh, oh, oh

La fogata se enciende espectacularmente. La Gorda se siente purificada, como quien vuelve de rezar. Serán los tambores, serán las llamaradas, algo muy antiguo se moviliza dentro suyo, una ceremonia secreta que acompaña la colectiva.

Bajo esa lluvia fuera de lugar, todos queman sus propios dolores.

Y para qué?

Ahora resulta que en el Microcentro hay un “siestario”. Un lugar donde uno puede tirarse a dormitar durante no más de 45 minutos, que es lo que el cuerpo necesita para recuperarse del cansancio que -sí o sí, así haya uno almorzado livianamente- se manifiesta alrededor de las 14 horas. Se pagan la friolera de 100 pesos por sesión. Con coach que los guía en visualizaciones relajantes, té de Inés Berton, lo que quieran.

Pero Rulo no puede evitar acordarse del cuento del santiagueño. Ese que contaba del tipo que descansaba tirado bajo un árbol, con sus pocas cabritas pastando algo más lejos. Y venía un coso de la ciudad a aconsejarle que trabajase más. ”Y para qué?”, le contestaba el santiagueño.

-Para ganar más dinero. 

-Y para qué?

-Para poder comprar más ganado.

-Y para qué? 

-Bueno, para mejorar su situación económica.

-Y para qué?

-Hombre! Para, por ejemplo, tomarse vacaciones y disfrutar del verde.

-Y qué estoy haciendooo…

Hay algo equivocado en esta idea del trabajo. José Ingenieros decía que sólo los ignorantes y los mansos terminan dependiendo de la caridad del Estado, es necesario apelar a las fuerzas morales para elevarse por encima de semejante indignidad. Rulo recuerda una tira de su amado Quino, donde Felipe camina hacia la escuela arrastrando el portafolio y con aire vencido. En el medio de la plaza que atraviesa, la figura de un prócer de bronce, con el dedo en alto. Luchador incansable de preclaras ideas…, lee Felipe en la placa que lo conmemora. Y piensa: “Así cualquiera, el mérito está en sentirse cansado y seguir luchando”.

La verdad? Se siente más cerca de Felipe, que de José Ingenieros. No puede ser que el ritmo de vida actual nos lleve a destinar parte de nuestro sueldo para dormir la siesta, estamos todos locos. Simplificar, simplificar. Necesitar cada vez menos y ganar horas para dedicarnos a aquello que realmente nos gusta. “¿Y qué te gusta, Carlos?” Lo parió, tantos años dedicado a ganarse la vida… Si alguna vez lo supo, ya no se acuerda.

GUAU, AUUUUUU!!!!!!!

-Miralo a Otto, está enloquecido.

-Y también, pobres, los descalifican…

(¡Impresionante zurdazo de Samaras! Nos salvamos, saben que si se quedan atrás se quedan afuera… Las diez menos veinte de la noche, tenemos aquí… ingresa Ninis, un metro setenta y tres de puro talento…) Al fin un nombre fácil (…todos los cambios del equipo griego han sido por lesión, estamos a 11 minutos del segundo tiempo…) Ay, será de Dios, este hombre, cómo ataja… (…muy buena actuación de Rodríguez en todo el partido, realmente un jugador ambicioso, la Argentina con este resultado se está metiendo en octavos de final, yo no tengo nada, pero nada de frío, eh?) Qué suerte, yo estoy congelada. Acercate a la estufa, tía, si serás tonta. Es que tan lejos no veo bien, querido.

Sos bravo, Samaras (…tremendo en su búsqueda, por suerte no tiene puntería) ¡Ponésela, ponésela! (entra Di María, sale Rodríguez, estamos a 17 minutos del segundo tiempo) La verdad, se merece hacer un gol el Samaras ese. ¡Pero qué decís, Nora! Y sí, me da cosa… (21 minutos, fue penal, claramente… ¿Ud dice que tienen título de profesor de fútbol? No sé… 23 minutos, la Pulgaaaa!!!! Bien el arquero) ¡Lo fusiló! Mirá como quedó…. (guau, guau, guau!!!!) Sonamos, empezó Apolo… portate bien, haceme el favor, dale que te portás bien? ¿Comió? Pero claro que comió, tía, decís cada cosa… (y vos amigo, te pusiste loco, no?) Miralo a Diego, no suelta el rosario ni por joda (26 minutos, Palermo está haciendo movimientos de precalentamiento, será el momento de Palermo?) Ay sí, por favor, que lo pongan… ¡me encanta ese hombre! Eso sí, yo le haría algo distinto en el pelo, ese look mechitas ya fue (…de acuerdo a esta línea que estamos marcando…) “De acuerdo a esta línea…”, si vos no haces una mierda! Sacalo a Otamendi, te pido por favor. Bien, bien!!! Miralo a Otto, es una tragedia, una tragedia griega!

jajajaja! Para allá hay que patear, le está diciendo el arquero (amonestado Bolatti, entra Pastore, sale Agüero, 32 minutos del segundo tiempo… le da con la zurda Demichelis, gol! GOOOOLLLLLLLL!!!!!!!!!!!!!!!!!!) GOOOOOOLLLLLLLLLLLLL!!!!!!!!!!!! GUAU, GUAU, GUAU!!!!! Sííí, ladrá todo lo que quieras, Apolo querido!!! (…se viene Martín Palermo, sale D. Milito… Entramos a jugar los últimos cinco minutos de este partido… Pulga, Pulga, Pulgaaaaa…) Uh, la concha de la… (Fue travesañooo!!! Ay… qué linda jugada, señores) Diossss, siempre falta algo (Hay desesperación en el banco griego…gol! GOOOOOOOOOOOOOLLLLLLLLLLL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!Golazo de Palermoooo!!!!! ¡En los bares, en el trabajo, en sus casas, solos, en familia, con amigos, la Argentina toda está festejando este regalo de Palermo…) GUAU, AUUUUUU!!!!!!! Qué emoción, voy a llorar. Yo también, mirá la madre y el hermano…

Si algo le faltaba a este Seleccionado Argentino era este gol de Palermo, gana la Argentina, qué alegría, qué emoción… Diego está como loco, como loco. Samarassss!!! Romerito, terminó el partido, señoras y señores.

“Voy a desatar el Santo Pilatos que vengo atando en cada partido”, dice Nené intentando con dedos temblorosos deshacer un nudo en su pañuelo de mano. Apolo corretea enloquecido entre las piernas de todos. Rulo, Juan y Juri festejan en la oficina, Carolina en la suya, Nacho y la Flaca en un bar, Mateo en su casa taller y nosotros aquí, este blog guarda una vuvuzela para cada uno de ustedes.

Escuchá las vuvuzelas, a full

“¿Vas a ver el partido?”, le pregunta Sarita a la Gorda. “Sí, en la pelu, cerramos esas dos horas, si igual no va a andar ni el loro…” Y en eso están. La Gorda, Ruben (sin acento), su tía Nené venida especialmente (la tele se estropeó en su casa), la recepcionista, la colorista y la piba que hace los shampoos. Ah, y el yorkshire de Ruben, personaje importante en esta historia, que no tiene mejor idea que llamarse Apolo.

“Me encierro en el baño para llorar, para que los muchachos no me vean llorar -está diciendo Diego, al habla con su hija Dalma- este presente es obra tuya y de Giannina, que me pidieron que no muriera aquella vez que estaba internado. Me dan fuerzas para encarar este partido, este proyecto…” Se le quiebra la voz a Diego, está emocionado. Al final- piensa la Gorda- todo tiene que ver con la familia. Los jugadores ya están en pleno precalentamiento. “Mirá cómo se acomodan las partes, sin ningún disimulo”, dice Ruben. “Ruben!”, amonesta Nené, pero está demasiado feliz de estar allí para sonar convincente. Hoy juega Argentina.

*

-Qué linda la casaca azul, divina. Mirá los hinchas… ¿con qué se pintarán la cara, con tiza?

-Me gustaría estar ahí… a vos, Nora?

-Sí, con una peluca celeste y blanca. Qué mujer tan elegante, Karina Rabolini.

-Ay, querida, no se arriesga para nada, cualquiera es elegante de negro o beige. Elegante, elegante, es Patricia Miccio.

(Esta pelota es un 5% más veloz que la del anterior Mundial, pica y se va, y esto fue a pedido de la FIFA… Ud que charló con Verón, cómo lo vio? Bien, muy bien… La marca personal de Messi se llama Sokratis, el de nombre largo, con el nº 19)

-Lindo pelo Maradona, no? Abundante y brilloso, y eso que ya es un tipo grande.

-Leí que se dejó la barba para ocultar la mordida de su perro, o algo así.

-Escuchaste, Apolo? (guau, guau, guauauau!!!) No sos el único que hincha, viste? Ay, por Dios, esa rubia, qué horror… Mirá, Martita, lo que te decía el otro día, más amarillo que ceniza…

(Por ahora el partido está cero a cero… “¿Qué cobrás?”, le dice Verón… Messi, insistimos, está jugando detrás de los delanteros argentinos)

-Yo de fútbol no entiendo nada.

-Ah, no te creas que yo mucho más, pero me gusta ver a la Selección. 

(Meten miedo los defensores del equipo griego, se han olvidado del ataque, ya tenemos una experiencia con los coreanos… estamos a 16 minutos del primer tiempo…) Ahhh! No (…empieza a armarse el equipo argentino…) Uhhh!!!!!! No (Agüero no pudo, saca el arquero griego… La Brujaaa!!!! 19 minutos, Nigeria le está ganado a Corea uno a cero, estuvo cerca La Bruja de marcar el primer gol del partido… de la defensa hacen un arte…) Armaron el Partenón. ¡Sacale tarjeta! ¡Le pone el pie, Ruben, mirá! Tía, por lo que más quieras, no me pongas nervioso (guau, guau, guauuauau!!!) Apolo, basta! (23 minutos, estuvo cerca la Argentina, no hay amonestados en este partido… Esta marca personal a Messi, redobla el esfuerzo de Verón… tres remates de Argentina, ninguno de Grecia)

-Escuchá las vuvuzelas, a full.

-Yo si tengo un coso tocando una vuvuzela en mi oreja, le clavo un codo en las costillas, qué molesto (guau, guau, guauuu!!!!!) Apolo, terminala! (…no sé si la banderita, pero sí la base que quedó tecleando sobre el rincón… Hay que meter uno, eh? Amonestado el número 21 de Grecia, seguramente les van a decir que no hagan marcas tan pegajosas) Nooo!!! (Tiro de esquina, Messi… Saramas impone respeto, por la talla, por el empuje) Uhhhh… (una nueva chance para el equipo argentino, desde las esquinas… son altos, pero no saben cabecear… la venda en la boca del nº 8…) No, es un payaso, qué hijo de puta! Cómo le van a poner eso… (Militooo… el arquero que la sacó con los puños… Samaras, atención que se está convirtiendo de a poco en la figura del equipo griego) Es bueno el flaco, un peligro (En las escuelas, en las plazas, en todos lados, ustedes están acompañando a la Selección Nacional… 41 minutos, el partido está por ahora cero a cero, hay tiro libre y la jugada es para Grecia) Ja!, mirá Rodriguez cómo lo chicanea al 11 (…saca Romerooo!!! ahora Grecia no se clasifica con este resultado…) Nooo. Uhhh. Nacimos para sufrir (ocho remates de la Argentina y ninguno del equipo griego,  gran desempeño de Tzorbas que atajó todas en este primer tiempo)

*

-Tía, querés un café? Apolo, si seguís jodiendo, te rapo.

Algo que lo represente

Green-gift

Es una fecha comercial. Como el Día de la Madre o de la Secretaria. O Navidad, si vamos al caso. Igual la Gorda no puede evitar sentirse triste. Está Nacho, claro. La más que probable reunión de Nacho con Rulo. Y su propio padre, fallecido hace tanto.

Ahí anda el locutor de la radio diciendo que no se deben regalar cosas caras, cosas que nos endeuden en pagos interminables. Que si pensamos que a papá lo vamos a conquistar regalándole el último PDP Flunchin Pum etc, cuando no lo hemos tratado en todo el año, estamos equivocados, ese no es el camino a su corazón. Que deberíamos, sí, darle algo que lo represente, con lo cual se identifique.

¿Qué puede uno regalarle a un padre que ya no está? ¿No sólo que no está, sino que tampoco estuvo? Es tan difícil… ¿qué puedo regalarte, papá? Dicen los que saben que si queremos tener una relación de pareja armoniosa, debemos curar la que tuvimos con nuestros padres. ¿Cómo te gustaría que sea tu hija, papá? ¿Feliz? Lo intento, te juro que lo intento. Mi problema tiene que ver con los espacios y el dolor de perder esos espacios. Carezco de la liviandad de cierta gente que transita la vida sabiendo que llegamos desnudos y nos vamos desnudos. Me aferro, no hay otra palabra. A personas, a lugares, a objetos, a pequeñas rutinas. Sabés, mamá a medida que envejecía se desprendía cada vez de más cosas, un día pensé que se quería volar de tanto que fue regalando. Ropa que ni siquiera había usado una vez, una locura.

Y yo quisiera ser un poco así, quedarme con poco y bueno. Descartar todo lo que no soy yo ahora. Vos sabés que soy de ofenderme fácil. Bah, no sé si te acordás. Eso de enchincharme y encerrarme en mí misma capaz que durante días. Y en una de esas el otro ni enterado estaba, cómo iba a saberlo si yo no hablaba. No cambié demasiado, papi. Me duele que Rulo se haya desprendido tan fácilmente de mí, que no haya insistido para que vuelva. Como si le diese igual. Peor, como si le viniese bien.

Entonces, lo que te decía de los espacios, ¿cual es el espacio de uno? Tu casa está donde está tu corazón. No sé dónde está mi corazón, papá. Y hoy te necesito, precisaría que me lleves a tomar un café y me banques así, llorosa, un papá de abrigo largo y cálido, un papá que saque del bolsillo un pañuelo grande y bien planchado y me seque la nariz.

No sé qué regalarte, todavía.

Yoko Ono, dijo?

¿No te digo? Hubo un cambio, cómo te enterás si son todos iguales, sólo por el cambio de camiseta (Dormí, Corea, dormí que falta mucho para terminar el Mundial… pero si dormís, hacelo en un colchón Suavestar, el mejor colchón…) Uyyy (…me pareció que si convertía era uno de los goles más lindos del Mundial, Argentina es mucho más que Corea) Mirá cómo se protegen el pecho… El corazón, un pelotazo en el corazón te puede provocar un paro cardíaco.

No quiero mirar, no quiero mirar… Afuera! Qué jugada metieron!!! (Aplauden el taco de Maradona, el estadio se levanta y dice “¿No hay chance de que este hombre entre a jugar?” Estufas eléctricas Kacemaster, en cada hogar desde siempre) Uhh, los coreanos nos van a vacunar si seguimos así… (¿Querés un 0 km? Entonces querés un Sedán. Era cuestión de soplarla, ataja y devuelve Sung Ryong Jung para Corea del Sur) Devuelve yum yum. Yoko Ono dijo? No, escuché mal (Termidor, pasión argentina. Beber con moderación, prohibida su venta a menores de dieciocho años. Éste puede ser si lo administra bien… se gana la tarjeta amarilla Heinze) ¿Cuántos años tiene Heinze? No podés… Cambiale la yerba, negra, sé gauchita…

(GOOOOOOOLLLLLLLLLLLLL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!) Gol! Gooooolllllll!!!!!!!!!! (¡Jugada encantadora desde la mitad de la cancha, Messi, Mesías argentino, qué buena dupla con Higuain, a los treinta y dos minutos del segundo tiempo!) Ahora sí, bueno… ahora sí, puf. Qué pelotudo, le tiró una masita… muy dulce… (GOOOOOOOOOLLLLLLLLLLLLLLLL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!) GOOOLLLLLLLL, loco!!! (Messi, Agüero Higuain… Cuatro a uno!!! La pipa de la paz… la pipa de la definición… la pipa del Mundial… la opípara pipa de Higuain…) Ahí está Diego con el rosario en la mano, ¿no lo ves en la mano izquierda? Sólo falta el gol de Messi (…falta el gol, pero ya llegaará) ¿Oiste? Ese es Kempes, qué tonada tiene, que lo parió (Cuarenta y cuatro minutos con quince segundos, esto se está acabando, señores, este triunfo es casi la clasificación…) Bruce Lee, dijo? ¿Sos nabo? Escuchás cualquiera!!!

Y se acabó el partido, el abrazo de los jugadores argentinos en medio del campo de juego, tres mazazos de Higuain y el cerebro de Messi, más el gol en contra que abrió todo lo que después sucedió. La verdad, la verdad? Con este triunfo, con esta diferencia de goles, Argentina ya está en los octavos de final de la Copa del Mundo!!!

-Lindo partido, qué grande Messi…

-Abran cancha que me estoy meando.

Frotar la lámpara

  

“Por eso les tengo tanta simpatía a los negritos -dice Juan, mientras busca Radio Rivadavia en el dial- este Mundial es casi un homenaje a Mandela, 92 años tiene… ¿cuándo va a tener oportunidad de ver otro?” “Dejá de jorobar con la radio, si en la tele relatan bien”, dice Juri. “No vas a comparar -dice Rulo- tiene razón Juan, en la radio tienen más oficio”.

El televisor -chiquito, prestado- está encendido en la oficina, Patas de Tero ha bajado a traer facturas para todos. “Venían barcos llenos de negros y sobrevivieron sólo la mitad, los llevaban hasta el Alto Perú -sigue Juan- todo eso para masajear el ego de estas burguesitas”. “Es como la que se cuelga una iguana del hombro y sale a pasear, nunca un perro de la calle -acuerda Rulo- che, miralo a Maradona las veces que se persigna, una por cada jugador…”

-Si lo ve Fidel.

-Parece esas viejas que van a misa a las siete y media de la mañana, a las diez y de vuelta a la tarde, no se pierden ni una.

-Pero no tiene rosario.

-Sí que tiene.

-Te digo que no, recién aplaudió. Se te hace un despelote si aplaudís con un rosario, tenés que andar buscando cuentas por el pasto.

-Medio sintético, medio natural, el pasto ese. Uy, un coreano alto, es una rareza.

-Hay que pedirle documento, hay que ver si es coreano… ¿vos viste alguna vez un coreano alto?

-Tienen nombre de chicle: yum yum.

Rulo acepta una factura, todavía está calentita.

-Loco, tienen que sacarle de otro color, no pueden sacarle tarjeta amarilla si son amarillos, parece una cargada.

-Se pueden enojar.

-”Esto es racismo”.

-¿Cómo sabés, por ejemplo, cual es la figura de Corea del sur? Son todos iguales.

-Por eso, mejor los japoneses, que se tiñen.  

-Naaa… ¿cómo vas a protestar un lateral? No protestés, es de maricones.

(Es un partido realmente trabado, es el juego al que nos lleva Corea del Sur. Alfajor Grandote, simple o triple, probalo, te va a gustar… Messi la busca, Chu Young Park… Gol, gol! Gooollllll!!!!!!!!!!!!!)

Juri se para, incrédulo.

-¡Gol en contra, boludo, gol en contra!

-No puede ser, la metió Messi.

(Dieciseis minutos del primer tiempo, gol en contra, son cosas que tiene el fútbol, una jugada desafortunada para el equipo rojo…)

-¿Desafortunada? Pobre tipo, lo mandan a Corea del Norte. Oí… ¿qué festejan, el gol del coreano?

Ayy, qué cerca le pasó, decí que es de metal, si es de madera le saca astillas. ¡Qué grande Tevez! (Sabrositos, la línea de alimentos más completos para perros y gatos… ¡¡¡el cañón de Fuerte Apache tiró un balazo impresionante!!!) No pueden meterle tantas piernas, boludo, falta que lo acuchillen… GOOOOLLLLLLLL!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (…de Pipita, la pipa de la paz, treinta y dos minutos del primer tiempo, el gol de Higuain le permite a la Argentina estirar la ventaja. ¡¡¡Argentina dos, Corea del Sur, nada!!!)

Este Jonás Gutiérrez, a los tres años tuvo parálisis infantil. Mirá vos. Cuando la agarra Messi, pareciera que frota una lámpara y va a salir algo distinto (Alba, color para tu vida. Tarde, se le fue la pelota, ni en taxi, Maxi, ni en taxi… ¡una tremenda atajada, señores, un latigazo de Di María!) Mirá, mirá, frotó la lámpara… ¡Una belleza, Messi! (Corea simplemente espera, a este primer tiempo sólo le falta el gol de Messi, ha hecho una jugada magistral en el cierre del primer tiempo …Ford camiones, el mejor negocio en transportes… Gol, gol de Corea del Sur, Chung Yong Lee, se lo comió desde atrás, Demichelis se duerme, ¿nadie le dijo que viene algo de atrás? Argentina jugó bien, lástima el error del final que empaña este primer tiempo, una pena)

-A mí me gustó.

-Sí, loco, pero dos a uno no es diferencia.

El camino del medio

A todo se acostumbra una, claro que sí. Ahí está la Gorda, tan canchera, pareciera que no ha hecho otra cosa en su vida que trabajar de manicura. Y es buena -rápida y prolija- ya tiene una clientela fija que la busca. Está pensando seriamente en la posibilidad de hacer algún curso, no estaría mal sumar belleza de pies. Una de las chicas le contó, en Corea era? Que hay belleza de pies al paso, una pone los pies en una fuente y vienen montones de pececitos a picotearlos, la piel queda lisa y suave. Más ecológicos, imposible. Pero esto ya es bastante más serio. Está el pie diabético, por ejemplo, ella no sabe si es necesario ser pedicuro para tratarlo.

Ese ha sido siempre su problema, el exceso de responsabilidad, pensar que hay gente que se larga sin saber. Tampoco el otro extremo es bueno. Recuerda a la tía de una amiga, médica, no se animaba a usar su propio recetario, para eludir responsabilidades pedía prestado el de su cuñada, también médica. Pobre, qué inseguridad. Y eso que sabía muchísimo. Es que también esta sociedad, con sus dobles mensajes… Qué difícil a veces congeniar todo, ser audaz pero medir los riesgos, proactiva (como les gusta decir ahora), pero no competitiva, permitirse el deseo sin caer en lo promiscuo, generosa, pero resguardar el propio espacio… Tendría que haber dos vidas, siempre pensó eso. Una para ensayar y otra para vivirla a pleno. La experiencia es un peine que te regalan cuando te quedás calvo, tal cual.

Tal vez la solución esté en transitar el camino del medio, como dicen los budistas. Es simple… ni ponerse eufórico con las cosas buenas, ni deprimirse con las malas. Justo para ella, que casi se muere viendo a Rulo en el cine. Mateo se dio cuenta, no es ningún boludo.

-Ese tal Carlos… es tu ex, no?

-Sí. ¿Cómo te diste cuenta?

Porque estabas blanca como un papel -pensó Mateo- porque te tuve que ayudar a subir los escalones, porque no nací ayer ni soy boludo.

-La intuición no es privativa de las mujeres.

Sabe Dios que quería estar con ella, pero la acompañó hasta la pensión y se despidió con un beso suave.

La Gorda está… no sabe cómo está. Bien con Mateo, es tierno con ella, contenedor… ¿sano? Le da paz. Por qué entonces le pican los ojos cuando escucha este tema. No estás ciego si no vas donde no hay nada, tremendo.

Esta vez le tiene que salir bien

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Rulo está cocinando. Lasagna rellena. Esta vez le tiene que salir bien, qué caray. Ha puesto primero una capa generosa de salsa casera en la base de la fuente, luego la masa precocida y encima la espinaca cruda bien prensada (tres atados), mezclada con ricota y tres huevos batidos para ligar todo. Otra capa de masa, más salsa y quesito muzzarella. Joya. Mientras cocina, disfruta de un vinito tinto servido al costado.

En realidad, no lo está haciendo tan mal. Una vez por semana (el sábado a la mañana), va al lavadero. Los lunes, las compras en el super (20% de descuento y tres pagos sin interés). Ha guardado las cosas de la Gorda en cajas, más apresurada que prolijamente. Al menos ya no duele abrir el placard y toparse con su ropa. Algún día ella se dignará a buscarla, mientras tanto las cajas se apilan en el lavadero. La vida no ha resultado como él imaginara tras su partida. No hay mujeres haciendo cola para meterse en su cama, ni reuniones salvajes con música y alcohol. Es el departamento tranquilo de un hombre solo. Nacho y la Flaca vienen alguna que otra vez, pero ya no los miércoles, sino cuando acuerdan. Y está bien, tienen que hacer su vida.

No ha vuelto a ver a Carolina desde aquella ida al cine, no hace tanto en realidad. A la salida fueron a tomar un café y ella le preguntó por Nora, directamente.

-Esa mujer que saludaste cuando entramos… ¿es tu ex?

-Sí.

-¿Sentís algo por ella, todavía?

Rulo se enfrentó a la pregunta.

-Son muchos años… y tuvimos un hijo juntos.

-Sí, es imposible competir con eso.

No se trata de competir, quiso decirle él. Se trata de que seas vos y si tiene que ser, va a ser. Pero era demasiado pronto y la Gorda había estado demasiado cerca. Un cimbronazo, propiamente. No lo que se dice un tsunami, pero un cimbronazo, seguro. Carolina pareció darse cuenta, se despidieron aquella noche sin intentar ir más allá.

Es curioso, a todo se acostumbra uno. Esta vida de hombre solo no es desagradable, Rulo se ha impuesto pequeñas rutinas que le devuelven cierto orden mental. Tres veces por semana sale a caminar, el primer día se sintió como un burro girando en la noria, ¿puede haber algo más aburrido que gastar las zapatillas alrededor de una plaza? Pero ahora le encontró el gustito, ya se saluda con otros vecinos que lo cruzan también caminando o corriendo. No, a él déjenlo tranquilo, media hora es mucho tiempo para andar echando los bofes. De todas formas, le imprime buen ritmo a la caminata, no es como si anduviese mirando vidrieras, tampoco. Por otro lado, atenti al dato, ha dejado las medialunas, la mayonesa y la coca. Lo vieran ahora… el famoso Levi’s, no digamos que le entraría perfecto, pero ya no tendría necesidad de tirarse en la cama para subir el cierre. Y eso ya es mucho.

Lo intentó con Juri.

-Juri, vení conmigo a caminar.

-Ah, dejame de joder.

-Dale, te ayudaría a largar el pucho. ¿No estaría piola poder jugar un picadito?

-Los otros días me crucé a los mormones.

-Y?

-Me rompieron menos que vos, boludo. Cuando empezás así…

Así que Rulo desistió. Por el momento. Cubre la lasagna con un papel de estaño y la guarda en la heladera para hornearla esta noche. Su gata lo mira. Bicho hermoso.