Infinidad de parejas insatisfechas

Ahí andaba leyendo en el blog de Vanesa sobre el “sexo vainilla”.
http://blogsdelagente.com/sexualidad-sin-tabues/2009/11/9/sexo-vainilla-te-identificas-#comments
El convencional, digamos. El que no innova. El que no prueba ni el spanking ni el bondage (mucho gusto). El que, según un amigo con quien charlé del tema, es “fuente de separación de infinidad de parejas insatisfechas”. Mmm…
Yo le contesté, medio brutalmente, que si un tipo se separa de mí porque me niego a que me ate, me ponga una venda en la boca y ejem un palo ya saben dónde, bien separado está. Su ruta.
Le pasó a una amiga mía, se la pasaba comprando lencería erótica para estimular a su pareja. Empezó con unas ligas blancas, siguió con las ligas rojas, después el portaligas… y ya no sabía qué más inventar. Lo peor de todo era que no lo tomaba como un juego, estaba auténticamente angustiada de “aburrirlo”. Que si este video, que si aquel, que si los juegos de rol… A mí, qué quieren que les diga, el coso me parecía un nabo. De ahí a pedirle una ménage à trois, no faltaba nada. Uds dirán “Y si a ella le gustaba, ¿cual era el problema?” El problema es que muchas mujeres acceden a prácticas con las cuales no acuerdan, para no perder a sus eventuales parejas.
Hay como una obligación de ser la más loba, la más guarra, la más qué sé yo. El vacío interno, bien gracias.
Seré anticuada, seré prejuiciosa, hasta sonaré autoritaria si uds quieren. Pero extraño la época en que un hombre y una mujer no necesitaban más que de si mismos y no había esta imposición constante de “innovar”, so pena de fracasar como pareja.
Ah! Y la tele-basura tampoco ayuda en nada.
