No te comportas como un ser humano

Yesenia y la nena de otra compañera. A la derecha, alcanza a verse nuestro carro-banco-taller. Gracias por la foto, Moni!

Yesenia me saluda con una gran sonrisa.
-Cómo estás, Yesi…
-Muy bien.
-Qué buen decir. El sábado pasado andabas medio medio…
-No, io siempre estoy bien, pasa que no lo digo porque no me creen. O piensan “Qué comió esta chica para estar tan bien…”

Me hace un bailecito. Daniel la mira como si recién la viese. “Ah, bueno…” Daniel, el mismo que se adormece y cabecea tras su puesto de cuadros. Yesenia sigue bailando con los ojos cerrados. Los de Daniel brillan tras sus anteojos. Yesi se rie con toda la boca, una risa franca.

-¿Y cual es el secreto?
-No hay secreto.
-Estar bien, nomás…
-io no me amargo por nada.

Yesenia me señala una gran mancha ocre en la delantera de su cardigan de hilo blanco. No entiendo como no la vi antes, abarca toda la mitad izquierda y parte del hombro.

-Por ejemplo, io me he manchado ahorita con salsa de soja y no me preocupa…
jajaja! ¿Ves la cara que pones? io no, io no me amargo.
-Y como hacés
-Trato de sacar lo positivo de cada situación.
-Sí, claro. ¿Qué tiene de positivo que te hayas manchado, a ver?
-Me estoy acariciando, mira…

Dice Yesenia, frotando lentamente con un trapo rosa su saquito.

-Si a mí me caga una paloma, voy y le digo: “Ven palomita, cágame aquí, anda…”

Dice Yesenia, parándose debajo de un árbol y señalando algún punto en su cabeza.

Su puesto es un revoltijo, los collares en parte están expuestos y en parte asoman de su mochila. La famosa botella de salsa de soja está sobre su paño (una tela de arpillera), al sol. Vaya a saber por qué la dejo ahí. ¿Y ella? Allá lejos, sentada en la escalera con una amiga. Varias mujeres levantan los collares y se los prueban, la botella de soja sigue ahí, en medio de todo. “Qué belleza”, dice una. “Qué talento para combinar, yo puedo estar toda la tarde enhebrando y me sale una porquería”. Yo digo que son collares sin censura. Como le salen de adentro, sin ningún filtro.

A media tarde, le compro una porción de lemmon pie a una señora que pasa. Yesenia no sabe si imitarme o esperar a otra chica que también vende. “Espero que pase, si no me voy a quedar sin el pan y sin el queso”. Finalmente consigue su propia porción y se sienta en el suelo a comerla.

Nos enteramos entonces que su cumpleaños fue el jueves. ¿Por qué no lo dijo? “Para que no se pongan en compromiso”, dice, y frunce la nariz como un conejo. Tiene mousse de limón en la punta, como los chicos. “No me gusta que me regalen el día de mi cumpleaños”.
Elijo un colgante de mi paño, un trabajo en fundición muy bonito, con un tiento de cuero negro. Lo acerco a su cuello para prendérselo. Yesenia me detiene con las manos.

-No, gracias…
-Pero Yesenia…
-No uso nada, te agradezco.
-Hoy no es tu cumpleaños, dejame darte algo.
-Tengo tu mirada.

La suya en este momento es muy hermosa.

“Chau mi amor, que estés bien”, le dice a una señora que le compra. “Está re rico”, opina de un sombrero para su amiga. “Hola mi niño”, al chico que vende los panes rellenos. Se define a si misma como güeva gente. “Buena gente”. “No, güeva gente, porque soy una güevona”.
Yesenia esta parada al lado mio, desde mi asiento le veo una marca larga debajo del mentón.

-¿Qué te pasó ahí?
-Me caí cuando estaba pequeña.
-No tengo historia para el blog, Yesi… Contate algo.
-No, mi amor.

Y se va.

Al rato vuelve. A contar que la quiere ir a ver a Roxana. Quién es Roxana. Una cantante española, informa Mónica. No la tengo, qué canta?

-Si tú no estás aquí, no sé…
-…qué diablos hago amándoteee
-Si tú no estas aquí, sabráaaaaaas…
-Es la única que conozco.
-No, tiene esta otra: A fuego lento, revoltosas…
-…caricias que parecen mariposas

Cantamos a los gritos. “Seguridad!!!”, llama Mónica. Yo intento disimular que escribo los modismos de Yesenia en papelitos, se da cuenta igual.
Ah, qué mirada tan torva me lanza.

-Máquina.
-Eh?
-No te comportas como un ser humano.
-jajajaja!!!
-Sí, es una forma de espiar, viste? Ésta es la espía de los que hacen los chats esos. La Ciro James del blog.
-jajajajajajaja!!!!!

“io a veces tengo miedo de hablar con ella…”, le informa Yesenia a Mónica, como si yo no estuviese presente.

Del auto de Claudio sale muy buena música. B. B. King, me informa.