El arte de amar

“Hola gringa, light my fire”, me dice Dani, el librero anarquista.

-Qué hacés, Dani, cómo anda el puppy love?

-¿El quéee?

-El amor de los cachorros. “And they call it puppy loooove…”

-Ah, no. Por suerte tuvimos sexo, pero ya fue. Hoy viene una novia nueva a verme.

-Pero no te digo que no tenés moral…

Le miro los libros a Dani. El arte de amar, tal vez sea tiempo de leerlo.

-Che, Dani, dame éste.

-Hacé una cosa, dejalo ahí. Si no lo vendo, te lo llevás y me lo traés el próximo domingo.

-Dejate de joder, vendémelo. Oime… ¿y qué hace tu novia nueva?

-Es portera en una escuela.

-Ah, bien ahí. ¿Y pinta bien, la cosa?

-Y… por de pronto, ya tuvimos sexo.

-Jaja, sos terrible!!!

-El movimiento se demuestra andando…

Abro el libro: “La lectura de este libro defraudará a quien espere fáciles enseñanzas en el arte de amar”.

-Dani, no te lo compro nada…

Ah, qué interesante. Me siento al lado del Indio y empiezo a leerle.

-Indio, escuchá… “… La segunda premisa que sustenta la actitud de que no hay nada que aprender sobre el amor, es la suposición de que el problema del amor es el de un objeto y no una facultad. La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto para amar…”

El Indio escucha atentamente. Al rato, hace un resumen un tanto confuso de la lectura, pero interpreto que ha captado la idea general y sigo adelante… “De cualquier manera, la sensación de enamorarse sólo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de intercambio. Quiero hacer un buen negocio; el objeto debe ser deseable desde el punto de vista de su valor social y, al mismo tiempo, debo resultarle deseable, teniendo en cuenta mis valores y potencialidades manifiestas y ocultas”.

Veo por el rabillo del ojo la sonrisita irónica de Dani, que va y viene acomodando sus libros. “Ésta ya parece los evangelistas, que te persiguen con el librito…”

Callate -dice el Indio- los otros dias me paró una mina, en la parada del colectivo. A las ocho de la mañana, loco. Para decirme que se venía el fin del mundo.

Le hubieses dicho: “Vamos a coger, entonces”, dice Dani. Y sigue “Yo la cazo del pescuezo y me la llevo pa dentro…”

Esta gente no tiene remedio. Lo intento con Lucas: ” El hombre está dotado de razón, es vida consciente de sí misma; tiene consciencia de sí mismo, de sus semejantes, de su pasado y de las posibilidades de su futuro. Esa conciencia de sí mismo como una entidad separada, la conciencia de su breve lapso de vida, del hecho de que nace sin que intervenga su voluntad y ha de morir contra su voluntad…

Lucas huye de mí. Lo sigo con el libro en la mano

…de que morirá antes que los que ama, o éstos antes que él, la conciencia de su soledad y su “separatidad”, de su desvalidez frente a las fuerzas de la naturaleza y de la sociedad, todo ello hace de su existencia separada y desunida una insoportable prisión. Se volvería loco si no pudiera librarse de su prisión y extender la mano para unirse en una forma u otra con los demás hombres, con el mundo exterior”.

Lucas se me ríe en la cara, se esconde ahora tras su perchero.

-Loco, el Indio me escuchó con más seriedad que vos.

-Porque venía de fumarse un porro, boluda. No viste que estaba como así… (pone cara de místico) Andá a leerle dentro de un rato, te manda a la mierda…

-jajaja! ¡Con razón no entendí nada de lo que me dijo!

Vuelvo con Dani, es hora del almuerzo. No están mal los tallarines a la bolognesa, faltaría un poco de queso rallado, nomás…

-Che Dani… ¿Qué es para vos el amor?

-Qué sé yo. Extrañar a la otra persona, querer estar con ella… Seguro no es esa frase: “Amar es nunca tener que pedir perdón”, cómo vas a decir esa pavada. Menos mal que la mina se murió de cáncer o no sé qué.

Al rato cae una amiga a verme. Para qué.

-Maia, vení a leernos el libro!!!

Cuando se va, les digo: “Son unos babosos”. “Ah, mirá quién habla, acordate del día que pasó el pelado ese…” “Sí, pero no era tu amigo”. “Podría serlo”, dice Lucas. “Tranquilamente”, dice el Indio.

-Mi amiga es una persona ci-vi-li-za-da, a ver si entienden.

-Decile que en cinco minutos le quito todo lo civilizado que pueda tener…

“Son de lo peor, los voy a mandar al frente”, les digo. “Haceme quedar bien, poné morocho fibroso”, pide el Indio. Suray agrega:

-Poné: “Muchacha fácil y rápida, pero no tanto, busca morocho que porte veinte centímetros”.

-Eh!!!

-Morocho que SE porte bien, entonces…

Light my fire -se mete Dani- You and your friend… ¿lo dije bien?

Hay que verlo, intentando el inglés.