Gente grande, che

Qué joda cuando no hay turismo en la feria. Menos mal que están Dardo y Jorge.

Dardo, alias Bonito, nos cuenta de las jodas que se mandó en su vida. Iba a jugar fútbol a un club, de adolescente, y les pagaban con una coca y un sandwich. Había dos pibes que se apuraban en ducharse y corrían para conseguir dos cocas y dos sandwiches. A todas luces, una injusticia. Así fue que un día le clavó los zapatos a uno en la rejilla de madera del baño. El pibe se los puso, quiso salir disparado y se cayó de bruces al suelo. Enfermería, tabique roto, un mes sin jugar.

A un tipo, en otra oportunidad, dulce de leche dentro de los mocasines.

Ah, otra vez que fue a pescar, había un chabón que se acostaba en la carpa para dormir, en calzoncillos “…de esos amplios, viste?” y se le salía el coso afuera. Además “tenía un olor a pata infernal, nadie quería entrar a la carpa cuando él estaba durmiendo adentro”. Los compañeros solían tirarle con un zapato porque, por si todo esto fuera poco, roncaba mucho. De sueño profundo, el hombre. El guaso agarraba el zapato y se los arrojaba de vuelta, protestando porque lo despertaban. No van un día y le atan el pitulín al zapato, con una tanza, y se lo tiran al pecho, como hacían siempre. El hombre se despertó, puteó según costumbre y les devolvió el zapatazo… “El médico de la clínica nos dijo que podía haber sido mucho peor. Se le puso negro e hinchado, el coso…”

Otra brava que se mandó fue en la época de la coupe Chevy y el trailer para llevar la lancha.

-Pinché una rueda y no tenía repuestos. La gomería más cerca estaba como a veinte kilómetros. Saqué la rueda del trailer y la llevé en el auto. Fuimos a la gomería y el gomero estaba dormido, me cansé de golpearle la puerta… veíamos la luz en el fondo y el tipo ahí, en una silla. “¿Querés ver cómo lo despierto?”, le dije a mi compañero, y agarré una cadena que tenía en el baul, até el compresor y lo llevé arrastrando hasta la ruta.

-No te puedo creer… ¿y el tipo que hizo?

-Nos corrió a los escopetazos

-También… ¿y qué hora era?

-Como las tres y media

-Ay Dardo, pobre hombre!

-¿Para qué tiene abierta la gomería, con un cartel que dice “Abierto las veinticuatro horas”, si le golpeas durante dos y no te atiende?

Se mete Jorge, a contar de las chinches sobre los bancos de las chicas -en el colegio- del lápiz que tiraba al piso para verle las piernas a la maestra, del hilo negro atado a los picaportes de bronce (esos con forma de mano) para golpear la puerta desde lejos y hacer salir a los viejos a ver quién llamaba… y ellos a media cuadra de distancia.

¿Y mi tío? -dice Dardo- Qué hijo de puta!!! Se fue a cosechar ají puta parió, se acostó a la tarde a dormir la siesta y le metió mano a mi tía. La vieja estaba después en una palangana y decía: “¡Gallego y la puta que te parió!”

Y siguen y siguen… imposible no reirse con ellos, es un chiste tras otro. La brasilera pregunta qué edad tiene Domenico, su amiga quiere saber. “Cuarenta y seis”, le digo yo. “Pero cuidado con Domenico… es un hombre de envergadura”, le dice Dardo. La brasilera se ríe, hace años que vive en Capital. Pasan hombres de La Pampa, viene un grupo grande por Humberto Primo. Van al obelisco por el acto del 1° de mayo, de la CGT. Se escuchan fuerte las bombas de estruendo y los bombos. El perrito adorable de un vecino, se refugia bajo el puesto de Jorge y le mea la mochila. Es el karma que te vuelve, le digo, por todas las que te mandaste. “Es suerte eso”, dice Jorge. “Suerte es que no te cagó”, contesta Dardo.

Uno de los pampeanos -un hombre sencillo- está fascinado con la flor rosa del árbol bajo el cual estamos todos sentados. Me pregunta qué arbol es. Un palo borracho, le digo. ¿Y tiene semillas? “Sí, en esa papa que ves ahí… Llevate una, no sé si te va a prender en La Pampa, en una de esas sí”. “Sí -dice Dardo- en La Pampa hay palos borrachos”. “Tomá -le dice Jorge- llevate otra, tenés que dejar que se sequen y abran solas y después las enterrás”. “Bueno -se mete otro pampeano- yo voy a llevar una también, para una tía mía”. “Ah, si es para tu tía, llevate ésta más gorda… cuidado con el uso que le da”.

Vemos a uno de los feriantes, tomando de una petaca. Dardo me dice que lo llaman televisor descompuesto, por culpa del tubo está perdiendo imagen. Qué lástima que tome así, le digo. “No, si es por el frío”, contesta Dardo, a pleno sol igual que todos nosotros. “Le dicen enero, no tiene un solo día fresco”.

Pasa una chica vendiendo ruda macho, no puedo repetir las barbaridades que se mandan estos dos. Les comento que hay uno que se viene desde Escobar en bici, con Santa Ritas en el carrito. “Cómo se va a venir desde Escobar -me retruca Dardo- si son cincuenta kilómetros”. “Y qué -le digo- Domenico se fue en triciclo de una ciudad a otra, y eran veinte”. “En realidad… dieciseis”, aclara Domenico, al lado mío. “Yo una vez -dice Jorge- me puse dos panes de jabón en los pies y me vine desde Córdoba en los rieles”. “Y en cada paso a nivel, tocaba la campana”, agrega Dardo, haciendo el gesto que imaginan entre las piernas.

Ahí arranca la pareja que baila el tango. Y viene el chiste, claro. Le dice un tipo a una mina: “¿Baila?” “No, entra justito”.

Ahora los locos estos miran hacia una feriante, que está acostada boca abajo en una colchoneta. “Che -dice Dardo- esto es Miami bich?” “No -dice Jorge- es meame el bich”.

Como me rio tanto, ahí va y me cuenta el chiste de la mujer que saca el pecho y le da de mamar a su bebé en el colectivo. Y un guaso la mira… y la mira…. “¿Qué le pasa? -lo increpa ella- ¿Nunca vio una teta de madre?” “Mire, señora, yo tengo una p…… de padre, y no la ando mostrando”.

Cuando me voy, Jorge está con la nieta, haciendo bajar de un árbol a una enorme araña de plástico sobre la gente que pasa. Las víctimas preferidas son las mujeres que pasean de a dos. Los otros días era la vieja joda del billete, se divirtieron toda la tarde con un billete de dos pesos que la gente se agachaba a recoger y le mezquinaban, con un tirón de tanza.

Cartas de amor y desamor

Se leyeron cartas de amor y desamor, en la Feria del Libro. Escritas por “grandes autores de la literatura universal”.

Desfilaron entonces, en las voces de los famosos, las palabras de Frida Kahlo a Diego Rivera, de Oscar Wilde a Lourd Douglas, de Alejandra Pizarnik a Silvina Ocampo, de Borges a Estela Canto.

Claudia Lapaco fue de las más aplaudidas de la noche cuando terminó de leer esa carta en la que Pizarnik explica que lo suyo “no es una calentura, es un reconocimiento infinito”, y hasta se pone brava con la despedida en que “la besa a la rusa, con variantes francesas y a la córcega”.

Ver más…

http://www.clarin.com/diario/2009/04/28/sociedad/s-01907212.htm

Claudia Lapacó dijo en un aparte: “Las mejores cartas no son las de amor, sino las de amores no correspondidos. Me gustan mucho las cartas. No tengo mail y me cuesta entender a la gente que se enamora por Internet. ¿Qué se dicen?”

Vecinos indignados

El presunto ladrón yace en el pavimento: habría sido atropellado dos veces.

A ver, me pone loca esto. Resulta que a un pibe de Córdoba -un remisero de 17 años- un muchacho le robó el celular y la billetera. Además lo encerró en el baul de su auto. Cuando el delincuente quiso escapar, no pudo arrancar y huyó a pie.

El pibe pudo salir de su encierro, lo persiguió con su auto y lo atropelló, matándolo. Y una vez hecho esto, le revisó los bolsillos en busca de lo que le había robado. El choque sonó como una explosión y los vecinos salieron de sus casas a ver qué había pasado. Al ver al pibe revisando el cuerpo, lo increparon indignados, pero se calmaron al saber que el ladrón no era él, sino el muerto. O sea, está mal que alguien intente robarnos, pero está bien que nos “defendamos” y atropellemos y matemos.

¿Estamos todos locos? ¿No es repudiable que el muchacho hay matado a alguien embistiéndolo adrede con el coche? ¿Por más que ese alguien le haya afanado el celular y a billetera?

¿Ven como los discursos de gente como Susana Gimenez, Radio 10 y toda esa mierda calan hondo? ¿En qué nos estamos convirtiendo?

Así lo leí en Clarín de ayer u hoy, no puedo encontrar la noticia. Pero sí encontré esta otra. Y parece que no fue tan así la cosa. Lo que Clarín omite decir es que hubo vecinos que sí se enardecieron con el remisero y lo golpearon hasta que tuvo que rescatarlo la policía. Acabo de encontrar esto

http://www.diaadia.com.ar/?q=content/remisero-mato-al-ladron-que-le-habia-robado

Les juro que parecen noticias diferentes. O sea, los medios en general, una bosta.

¿Por qué le conviene, al Gran Diario Argentino, defender la necesidad de la mano dura? ¿Alguien me explica?

Sexo tántrico

Ni tántrico, ni tan pócrito.

¿Qué viene siendo, voto a Kämadeva?

Secretos del sexo tántrico

Una introducción al sexo tántrico, planteando las diferencias con la sexualidad occidental, y algunas técnicas básicas para demorar la eyaculación e intensificar el placer sexual.

Tantra procede de dos antiguas palabras del sánscrito cuyo significado es expansión y liberación. Es una forma de enseñanza budista e hindú que considera el sexo como una forma de expansión y exploración de la espiritualidad. En el tantra se utilizan todos y cada uno de los cinco sentidos hasta el límite, siendo bueno todo aquello que te produzca placer a ti y a tu pareja.

La idea es que implicando todo vuestro ser en una unión sexual sin culpas, el placer se transforma en dicha e inyecta energía a toda vuestra vida, comportando resplandor y curación. La energía sexual, como puede confirmar mucha gente, posee el poder de transformar tu vida, hacerte feliz y aportarte seguridad y autoestima.

‘El tantra es la filosofía de la plenitud y la unidad en la que se aconseja al hombre explorar su lado femenino y a la mujer sus cualidades masculinas’ explica Linda Sonntag en su libro ‘Sexo sensacional’. Allí se recomienda a los dos componentes de la pareja mantenerse físicamente en forma y sanos, y meditar juntos.

En la cultura occidental orientada hacia los logros, el orgasmo está considerado como el objetivo del sexo, especialmente en el caso de los hombres. En el tantra, la satisfacción femenina y el orgasmo son muy importantes, pero el orgasmo masculino debe demorarse para prolongar la dicha.

‘El viaje es todo y, una vez alcanzada la meta, el viaje ha finalizado’, explica Linda Sonntag. El hombre queda agotado tras la eyaculación, por lo que los practicantes del tantra aprenden a llegar al orgasmo sin eyacular. Los hombres que practican el sexo tántrico pueden tener múltiples orgasmos, al igual que orgasmos en todo el cuerpo, como las mujeres.

Algunas técnicas tántricas:

Existen diversas formas para conseguir que la erección remita y demorar la eyaculación.

- Quédate totalmente quieto, relaja los músculos genitales y anales, y empuja la lengua contra el paladar, justo detrás de los dientes.

- Permanece quieto y respira profundamente y con regularidad.

- Retira un poco el pene hasta que pase la urgencia, y a continuación alterna nueve empujones débiles con uno más profundo.

- Presiona el perineo con el índice y el pulgar, entre el ano y el escroto. Puedes hacerlo tú mismo o tu compañera.

- Utiliza la técnica de la presión, creada por los sexólogos Masters y Johnson. Coloca el pulgar en el frenillo, en la parte inferior del pene, con los dedos índice y medio en las ondulaciones del glande en la parte superior del pene, y aprieta durante 10 o 15 segundos. En este caso, también puedes hacerlo tú mismo o tu compañera.

Aquí, la página con la información

http://www.terra.com/vidablue/articulo/html/vid457.htm

Trato de guardar la compostura, pero me causa un poco de gracia, perdonen los que llegaron hasta acá buscando una definición seria de la cosa (”Presioname el perineo, presioname el perineo!!!” “No lo encuentro, cual es?”)

Domenico

Estoy en la feria y Mónica me señala a un hombre, que recién llega.

-Uh, aquel tipo no sabés cómo dibuja, aparte es un personaje total…

-Contame.

-Estuvo ayer y dibujó a una pareja de japoneses, no sabés… te juro que parecía una foto. Eso sí, se tomó su tiempo, estuvo como una hora.

El hombre se instala con su caballete de metal, con una cartuchera doble a la cadera, abrazando además la pierna izquierda.

-Che, y si voy y lo entrevisto para el blog?

-Y dale, debe tener una vida re interesante.

Es el segundo día de Domenico en Argentina, viene de Bari. Está algo más flaco que en esta foto y tiene barba de días. Me clava esa misma mirada, me siento realmente vista. Está masticando ajo, es bueno para las cuerdas vocales.

Sí que es interesante, su vida. Hizo teatro, cantó, danzó, ahora toca guitarra (flamenco) en realidad todo instrumento de cuerda y piano también. Conoce ciento treinta y siete países. Habla siete idiomas: alemán (lo puse a prueba, lo habla fluídamente, vivió años en Berlín), inglés, francés, portugués, italiano, español y dialecto molese. Su castellano no es bueno, quisiera poder transcribirlo con las expresiones que usó, pero mi italiano no existe.

Tiene dos hijos en Brasil, con los cuales se alfabetizó cuando aprendieron portugués. ¿Por qué Buenos Aires? Porque es la ciudad más cultural de toda América latina, hay más bibliotecas que en todo Brasil. ¿Piensa volver a vivir en Italia? Italia es el principio y el fin, allí nació y allí va a terminar sus días. El “mientras” es algo ambiguo. Se ve a si mismo como un chico revolucionario, empezó a viajar a los diecisiete años. ¿Revolucionario por qué, militaba? No, quiso decir rebelde.

A los dos o tres años de edad se fue en triciclo desde Mola di Bari a Rutigliano, otra ciudad, distante a veinte kilómetros (en Rutigliano se hacen los spaghetti Di Bella, los conozco?) Lo encontraron un día después, llorando en una plaza y preguntando por su mamá. La señora que lo encontró telefoneó a los carabineros, él no recuerda nada de esa primera noche que pasó solo.

¿Qué países le parecieron más interesantes?

-El triángulo de oro: Nepal, Birmania e India/Pakistán. Es donde más se dio mi crecimiento espiritual.

Y me sigue mirando así, y cuenta…

-Con mis amigos de infancia somos muy unidos y viajamos juntos a la India. Yo quería ir a un monasterio budista, cerca de Katmandú, y estuve un mes acampando afuera, pidiendo entrar. No pude ingresar. “¿Para qué quiere entrar?”, me preguntaban los monjes.

-¿Y por qué no te dejaban?

-Supongo que sospechaban de mí, con la guitarra… El tema es que en el camino de vuelta conocí a una chica muy hermosa… Ella se prostituía.

-Aha

-Y le pagué una semana entera, para poder estar con ella.

-Y te seguía cobrando?

-No, al final no (se ríe). Me llevó a un pequeño templo, donde había una mujer que nos inició en la practica del sexo tántrico.

-Y estaba ahí, mirando? Me muero.

-Sí, no.

-¿Sí, no?

Acá farfulla algo ininteligible, Dominico. Se le atasca el castellano… o tal vez la pregunta sea un poco difícil. Parece ser que la mujer les enseñó los preliminares de la cosa, la respiración y demás. Me acuerdo de Sting y su sesión de ocho horas de sexo maratónico.

-Nunca más experimenté algo así. Yo aprendo más de las mujeres, son mis maestras espirituales. Los hombres, en cambio, son mis maestros materiales. Cuando los monjes no me dejaron entrar a su monasterio yo me enojé, me sentí rechazado. Pero después me di cuenta de que todo conspiraba a mi favor, no me estaban echando… estaban trabajando a favor mío.

-¿Y qué aprendiste del amor?

-Que el cuerpo da un placer enorme, pero el amor y el placer producen la perfección.

-Bueno, pero para saber eso no hace falta internarse en un templo tántrico…

-Pero es diferente que te lo digan, a vivirlo.

-Habiendo estado en tantos países, y llevando una vida tan libre, qué raro sólo dos hijos en Brasil.

Baja la vista Domenico, y piensa.

-Bueno, no sé. Tal vez con una polinesa… o francesa…

-¿No estás seguro?

-No.

-¿Puedo escribir esto en el blog?

-Sí, claro, no hay problema.

Pese a sentir que puedo aprender mucho de él, no encuentro la pregunta correcta, esa que uno percibe como una llave.

-¿Por qué retratos?

-He hecho unos 25.000 retratos. Mi trabajo ya es perfecto. Lo que yo busco es esa relación con lo espiritual. Me gusta lo que comunica la gente… que confía en mí… lo sientes en el interior.

Me lo dice y se pone la mano en el pecho, inspira profundo, en un intento de transmitirme esa comunicación plena.

-¿Y cómo hacés para alcanzar esa perfección en los dibujos?

-Nunca pensé en aprender, simplemente en hacerlo… ¿Quieres que haga tu retrato?

-Hoy no, no me siento linda.

-¿Otro día?

-Otro día.

No soy fotogénica, ya lo dije alguna vez.

La mirada sobre el cuerpo

Personalmente, no soy amiga de los tattoo. Qué sé yo, eso de marcar la piel para siempre… Ni siquiera me parecen sensuales los estratégicamente ubicados. Pienso ahora en Natalia Oreiro, creo que es, que se tatuó un alambre de púas alrededor de un tobillo. Qué necesidad, decime.

He visto un delfín en una nalga. Bueno, imagino el paso del tiempo. Y ese mismo delfín que termina pareciendo una anchoa, me siguen?

En la revista tendencia de febrero de 2009, salió un largo artículo al respecto. Y me enteré, que eso es lo que uno hace cuando lee.

Me enteré que Mike Tyson prefirió un modelo de inspiración maorí, cosa que provocó el rechazo de historiadores del arte frente a lo que consideraron un mal uso de la simbología de aquel pueblo.

Me enteré que Diego Maradona, “…además de los nombres de su hijas, tiene la cara del Che Guevara (sic) y anunció su intención de realizarse la efigie del presidente de Venezuela, Hugo Chávez”.

Que el último de los diez tatuajes de David Beckham, es un dicho romano: “dejad que odien mientras teman”.

Que lo de Francisco de Narvaez en el cuello, es una serpiente de agua. Porque es serpiente de agua en el horóscopo chino, “el animal más antiguo de todas las culturas, el que prevalece a pesar del paso del tiempo”. Tomá.

Sebastián Ortega dice: “A mí la gente me señala un tatuaje y me dice “Uy, eso te queda para toda la vida”. Para mí toda la vida es hoy. La mayoría de los chantas que andan dando vueltas por el mundo visten de traje y corbata. La gente inteligente tiene la capacidad de ver más allá de mi arito o mis tatuajes. Tengo dificultades para expresar mis sentimientos con la palabra, así que lo hago con una aguja hirviendo”.

Sabrán uds que, hace un ratito nomás, salió un Decreto Ley que obliga a todos los habitantes del suelo argentino a tatuarse. ¿Qué se van a hacer y dónde? No, no me digan que no les gusta, es Decreto Ley… a ver si entienden.

Aprovechen que somos unos perfectos desconocidos y ningún historiador de arte va a objetar nada.

Post nocturno

En reglas generales, no soy muy amiga de la noche. Será que mi biorritmo o como se llame, funciona mejor de mañana bien temprano. Prefiero acostarme a las nueve y levantarme a las cinco, que a las doce y levantarme a las ocho… para que se den idea.

Pero una vez fui a la Reserva Ecológica de noche. Una visita guiada a la luz de la luna. Y estuvo muy piola.

Será que asocio la noche con toda suerte de catástrofes. Ataques sexuales, robos y demás. Ya de chicos, en los cuentos de hadas, los bosques son oscuros y tenebrosos. Me acordé de eso en la Reserva, pisando ramitas que se partían a mi paso y escuchando toda clase de sonidos entre la vegetación. Para colmo la guía no tuvo mejor idea que contar: “Acá encontramos un ahorcado”.

Si sumamos a eso los carteles que dicen NO MOLESTE A LAS VÍBORAS…

Fue toda una prueba para mí ir a cuidar mi lugar en la feria, a las dos de la mañana. Aclaro que no hablo de una feria hecha y derecha, con sus puestos de estructura metálica y cierta organización. Hablo de la calle. Nos turnábamos y a veces sólo eramos dos o tres por cuadra. Es larga, una cuadra. Vi mucho borracho, mucho drogado. Mucha pelea.

No de los feriantes, sino de gente que salía de los boliches. De algún modo me sirvió, me templó. Se han peleado enfrente mío, arrojando a un flaco contra la persiana del comercio de enfrente. Era todo un grupo disfrazado, parece que fue por una mina. La chica en cuestión estaba con su tutú de bailarina, llorando sentada en el cordón de la vereda. Y ahí andaba el cowboy, trompeando al pirata. Cuando al mediodía del domingo llegó el dueño del negocio y levantó la persiana, llovieron los pedazos de vidrios rotos a la vereda.

Nunca creí que iba a decir esto, pero me tranquiliza la presencia de los travestis y putas en las esquinas de mi barrio. Si están ellos hay gente, hay luz, hay canas.

De noche he salido a la terraza de casa, a calmar penas de amor entre las sogas de la ropa, mirando las estrellas y comiendo helado. Un clásico, ya sé (soy una mujer clásica).

He mirado los fuegos artificiales en las Fiestas, en hermosas cenas de a dos en un balcón terraza.

Caminé desnuda (sí, me animé!) con un amor de verano en las playas de Necochea. Después no encontrábamos la ropa, les juro!

Fue durante una noche que estuve recostada en una tumbona blanca, sola en Cuba, triste porque estaba distanciada de mi pareja. Recuerdo la brisa y las palmeras y las luces reflejadas en la pileta del hotel.

Pero en la misma Cuba tuve una cena para el recuerdo, en el jardín de un restaurant encantador, a la luz de las farolas.

Era también de noche cuando encontré un bellísimo reguero de luciérnagas al costado de la vía, de regreso de lo de mi amiga en Villa Elisa. Cuando llegué a casa se había cortado la luz, así que subí los dos pisos por la escalera, iluminada con velitas cada pocos escalones.

Y, yendo más lejos en el recuerdo, fue siempre de noche el festejo del carnaval en mi pueblo, con las bombitas de color cruzando la avenida principal de lado a lado.

Pónganse cómodos

Este es un post libre. Para que comenten lo que quieran.

Desde “¡Qué frío hace!” y “Bueno, ya era hora, después de todo estamos en otoño”, hasta “Todavía me deben el pago, yo no sé que hago en ese laburo de mierda”.

Yo tengo varios días de feria y trabajo atrasado… igual voy a leerlos, cómo no.

La llave está debajo del macetón de la izquierda, en la escalera. Besos, pásenla lindo!


El puf es para Mochu. Tuve que dejar la otra casa, muy caro el alquiler, están locos…

¡Un aplauso para el asador!

Hace mucho que no voy a uno, pero creo recordar que es algo así…

Está el dueño de casa que nos recibe en bermudas, aunque sea invierno y haga un frío de cantarse. Porque está haciendo el fuego. Eso tiene algo de ritual. Ya saben, el Hombre haciendo el Fuego. Que el papel de diario, que la leñita, que el carbón. Que lo empieza así, que lo sigue asá, que lo apantalla. El tema es que nos recibe con un beso transpirado y sigue en la suya. Suele tener los dedos tiznados, un vaso de tinto al costado y mucha concentración en su tarea. Tiene un aire profesional (como de tipo que sabe lo que está haciendo) con el atizador en la mano. Es lindo estar parado al lado suyo, tal vez cebándole un mate. Mate y vino juntos, así son los hombres…

La señora de la casa está con el tema ensaladas. Si los comensales son muchos se suelen preparar dentro de una palangana, no problem. Lechuga, tomate, tal vez zanahoria rallada y cebolla. Si hay confianza, uno ya empieza a picotear del pan blanco, y se pone al día con chusmeríos varios. Cae más gente, que sigue trayendo vino. Todos tintos, por supuesto. Cómo vas a comer un asado con vino blanco, tás del marote vo.

Primero van las achuras: chinchulines, morcillas, chorizos, riñoncitos y -si el bolsillo lo permite- mollejas. Las cuales serán convenientemente tiernizadas en limón, qué rico. Algunos agregan provoletas y salchichas. El chimichurri merece un capítulo aparte.

Ingredientes para preparar chimichurri clásico

Ingredientes líquidos: 1/2 vaso de aceite para ensalada, 1 vaso de agua tibia, 1 vaso de vinagre o 1/ vaso de vinagre y 1/2 de vino.

Vegetales: 1 pimiento morrón chico finamente picado, 1 tomate perita en cubitos pequeños, 1 cebolla de verdeo cortadísima, 1 cucharada de perejil picado, 2 dientes de ajo picado.

Especias: 1 cucharadita de pimentón dulce o picante, 1 cucharadita de ají molido dulce o picante, 2 hojas de laurel picadas, 1 cucharadita de orégano, sal.

Escoja una botella en donde puedan introducirse los ingredientes que van picados y solamente a mano, los líquidos, las especias y la sal. Deberá quedar algo saladito. Hacer macerar doce horas batiendo ocasionalmente el contenido. La botella se cierra con un corcho al cual se le han hecho dos ranuras para que salga la salsa. Las variaciones o sustituciones que se pueden introducir a este receta cuentan con las preferencias del asador por un ingrediente u otro.

La receta fue robada de aquí, si quieren pispear más

http://www.taringa.net/posts/info/860631/Chimichurri-recetas-y-trucos.html

“¿Alguien quiere un choricito?”, se escucha al fin y el asador lo ofrece sobre el pan abierto, con la cuchilla en la otra mano. Tiene algo de ofrenda ese gesto, se está lindo, hay solcito, uno está hace rato con su propio vaso de tintillo… La vida es bella. La hora de la comida es una fiesta, que si lo querés más crudo o más cocido, nada más rico que la grasita crujiente y dorada de una tira de asado.

Me está dando hambre, les cuento que la ensalada me gusta con mucho limón. Una empieza el asado guardando las formas, toda compuesta. No sé en qué momento las pierde y termina medio en pedo. Hay alguno, incluso, con el botón del lompa desprendido.

Comí mucho pan, o tal vez fue la mezcla de vinos. La grasa fría en los platos de madera se ve blancuzca… ¿Tengo todo eso en el estómago, ahora? Una piedra, propiamente.

¿No te enojás si me tiro un ratito?

Sexo sostenible

La asociación ambientalista Greenpeace ha presentado una publicación donde se instruye sobre ciertas reglas para no dañar el medio ambiente mientras se hace el amor.

Apagar la luz. El sexo se puede practicar perfectamente sin necesidad de tener las luces encendidas. Si la oscuridad para mantener relaciones no es ideal se pueden encender velas de cera natural o esperar a que sea de día. La energía limpia es lo que se pregona desde la asociación.

Afrodisíacos: los mariscos son muy sensuales, pero no contribuyen a salvaguardar la fauna marina. Lo mejor es inclinarse por alguna bebida respetuosa con el medio ambiente.

El sexo en el jardín puede ser muy excitable, pero no es recomendable ya que se estará en contacto con pesticidas químicos y se pueden sufrir alergias e irritaciones.

Los juguetes sexuales deben estar libres de pvc ya que liberan dioxina. Mejor inclinarse por productos elaborados con sustancias naturales.

Una buena ducha es ideal, pero si es de a dos mucho mejor, así se estará ahorrando agua, un bien tan preciado y escaso últimamente.

La cama de madera debe provenir de un bosque explotado ecológicamente. Para eso hay que fijarse al comprarla que tenga el sello FSC.

Utilizar ecolubricantes. La lengua es un buen instrumento para prescindir de ingredientes tóxicos y prejudiciales para el medio ambiente y la propia salud.

Las frutas despiertan la pasión, pero deben ser libres de transgénicos y pesticidas. Es posible adquirirlas en pequeños comercios dedicados especialmente a la alimentación orgánica.

Estos consejos permiten la posibilidad de practicar sexo amigable con el medio ambiente, sin poner en riesgo la propia salud ni la del planeta. Esta guía ecosexual contribuye a quienes respetan la ecología y practican una vida sana y a quienes desean a partir de ahora sumarse a la propuesta de sexo sano.

“Cambiar las costumbres sería muy valioso. Ir al trabajo en bicicleta, comer de manera orgánica, usar biodegradables…son maneras de protegerse y cuidar la tierra. Si ejercemos estas prácticas de modo habitual, también tenemos que tener una conducta sexual adecuada y respetar de la misma manera el ecosistema”, comenta Flavio Demaría, diseñador gráfico argentino y practicante de este estilo de vida desde hace ya varios años.

“El sexo verde es mucho más erótico y beneficioso, ¿quién puede dudar después de informarse sobre sus ventajas?”, termina diciendo.