El siguiente texto, es una transcripción literal de lo expuesto oralmente por Eduardo Galeano en: “La vida según Galeano”, un nuevo ciclo del canal Encuentro.
En Cuba, según Cristóbal Colón, había sirenas con cara de hombre y plumas de gallo.
En la Guayana, según sir Walter Raleigh, los nativos tenían los ojos en los hombros y la boca en el pecho.
En Venezuela, según el fraile Pedro Simón, había indios de orejas tan, pero tan grandes que las arrastraban por los suelos al caminar.
En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés. Los talones adelante y los dedos atrás.
Según Pedro Martín de Anglería, que escribió la primera historia de América, pero por supuesto nunca estuvo allí… Los nativos americanos tenían rabos, y rabos tan pero tan largos que para sentarse necesitaban asientos con agujeros.
Así nos vieron. Y así vieron a América los Europeos del Renacimiento.
Hoy voy a contarles, a mi modo y manera, algunas historias que quisieran verlos… a los antiguos americanos, a los primeros de todos, cómo fueron y cómo son.
La Historia que pudo ser.
Cristóbal Colón no consiguió descubrir América porque no tenía visa y ni siquiera tenía pasaporte.
A Pedro Álvarez de Cabral no lo dejaron desembarcar en Brasil, porque podía contagiar la viruela, el sarampión, la gripe y otras pestes desconocidas en el país.
Hernán Cortés y Francisco Pizarro se quedaron con las ganas de conquistar México y Perú, porque carecían de permiso de trabajo.
Pedro de Alvarado, rebotó en Guatemala y Pedro de Valdivia, en Chile, porque ninguno de los dos tenía el certificado policial de buena conducta.
Y los peregrinos del Mayflower fueron devueltos a la mar, porque en las costas de Massachussets no había cuotas abiertas de inmigración.
Americanos.
Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio desde una cumbre en Panamá los dos Océanos.
Los que allí vivían ¿Eran ciegos?
¿Quiénes pusieron sus nombres al tomate, a la papa, al maíz, al chocolate, a los ríos, a las montañas de América?
Los que allí vivían ¿Eran mudos?
Lo escucharon los peregrinos del Mayflower y desde entonces se repite siempre.
Dios decía que América era la tierra prometida.
Pero los que allí vivían ¿Eran sordos?
Los nietos de aquellos peregrinos del Norte se apoderaron del nombre: “América”… y de todo lo demás o casi todo lo demás.
Ahora Americanos son ellos.
Nosotros, los que en las otras Américas vivimos, ¿Qué somos?
El diablo es indio.
La Historia que pudo ser no fue la historia la historia que fue.
En la que fue, en la historia de a de veras, los conquistadores entraron en América y pudieron confirmar que Satán, expulsado de Europa, había encontrado refugio en las islas y las costas de América, besadas por su boca llameante.
Aquí en América habitaban seres bestiales, que llamaban “juego” al pecado carnal y lo practicaban sin horario ni contrato, y que ignoraban los diez mandamientos y los siete sacramentos y los siete pecados capitales y andaban en cueros y hasta tenían la costumbre de comerse entre sí.
La conquista de América fue una larga y dura tarea de exorcismo. Tan arraigado estaba el maligno en estas tierras, que cuando parecía que los indios estaban venerando a la virgen, en realidad veneraban a la serpiente aplastada bajo sus pies. Y cuando adoraban la cruz, estaban en realidad celebrando el encuentro de la lluvia con la tierra. Los conquistadores cumplieron la misión de devolver a Dios, el oro, la plata y las muchas otras riquezas que el diablo había usurpado. No fue fácil recuperar el botín.
Menos mal que, que a veces recibían alguna ayudita desde las alturas.
Una vez, el señor de los infiernos preparó una emboscada, en el desfiladero que conducía al cerro rico de Potosí, para impedir el paso de los Españoles. Y desde el cielo bajó un arcángel, que le propinó tremenda paliza.
Fundación de la guerra bacteriológica.
Mortifero fue para América el abrazo de Europa. Murieron nueve de cada diez nativos. Víctimas, sí, de las armas desconocidas que los conquistadores traían: la pólvora, el acero, los caballos; pero sobre todo víctimas de los guerreros más chiquitos, que fueron los más feroces, los involuntarios aliados de la conquista de las Américas: los virus y las bacterias. Las poblaciones nativas no tenían defensas contra enfermedades que no conocían, contra la viruela, contra la difteria, el tifus, la gripe, el sarampión… una cantidad enorme de pestes extrañas desconocidas, que mataron más que todo lo que mató el arcabuz o la espada, muchísimo más.
La experiencia se repitió, ya tiempo después, en Australia, donde ocurrió lo mismo; y en el Norte de América también; donde se llegó en algunos casos a distribuir frazadas infectadas de viruela… porque se suponía que los indios eran intrusos en esas tierras que Dios había prometido a los colonos puritanos venidos de Inglaterra. Y hasta hubo un comandante, sir Jeffrey Hamster, que lo celebró y dijo: “Bienvenida sea la viruela para extirpar a esta raza execrable”.
Continuidad del camino.
Cuando alguien muere. Cuando su tiempo acaba. ¿Mueren también los andares, los deseares, los decires que se llamaron con su nombre en el mundo?
Entre los indios del Alto Orinoco, quien muere pierde su nombre. Ellos comen las cenizas del muerto, mezcladas con plátano, con vino; y después de esa ceremonia ya nadie nunca más nombra al muerto, porque el muerto sigue estando con otros nombres, en otros cuerpos, que andan, desean y dicen.
Señor que calla.
En la época colonial el cerro rico de Potosí produjo mucha plata y muchas viudas. Durante más de dos siglos, Europa celebró allí, en esas heladas alturas, una ceremonia caníbal, daba de comer carne humana al cerro a cambio de la plata que le arrancaba. De cada diez indios que entraban en los socavones, siete no volvían. El exterminio ocurrió en Bolivia, que todavía no se llamaba así, para hacer posible el desarrollo europeo del capitalismo que tampoco se llamaba así.
El nombre del cerro provenía de la lengua indígena “Ppotocci“, Potosí, significaba: “Truena, hace explosión”, porque los indios creían que el cerro tronaba cada vez que le arrancaban la plata de sus entrañas.
Ahora el cerro rico de Potosí…
vacío,
vaciado,
calla.
Ellos venían desde lejos.
Si hubieran conocido la lengua de la ciudad, hubieran podido preguntar: ¿Quién sostiene a los aviones en el aire? O ¿Por qué los dioses nos negaron el acero?
Pero ellos no conocían la lengua de la ciudad. Eran pastores de la sierra nevada de Santa Marta, que visitaban por primera vez la ciudad de Bogotá, y no conocían la lengua que hablaban esos millones de urbanoides que iban y venían por las calles ruidosas, sobre piernas, sobre ruedas, a todo vértigo.
De modo que nada decían, pero, calladamente contemplaban el sentido, sin miedo, ni admiración, ni nada que no fuera compasión; Porque calladamente se preguntaban:
¿Qué sería de todos ustedes si nosotros no hiciéramos salir el sol todos los días?
Tik.
En el verano de 1972, Carlos Lankester, escuchó “ésta” palabra por primera vez. Él había sido invitado a una Asamblea de Indios Tzeltales, en el pueblo de Bachajón, y no entendía nada. No entendía la lengua. La discusión muy animada, le sonaba como algo así a una lluvia loca. Había una palabra que atravesaba esa lluvia, era la palabra “tik”. Parecía una asamblea en clave de “tik”. Tik, tik, tik… entre muchas otras palabras siempre sonaba la palabra tik.
Carlos, antropólogo, lingüista, había andado mucho mundo y sabía que la palabra más usada en todas las lenguas es la palabra “Yo”.
La palabra “Tik”, que brilla, en los sentires y los vivires del pueblo Maya, significa: “Nosotros”.
Promesa de América.
El tigre azul romperá el mundo.
Otra tierra, la tierra sin mal, la tierra sin muerte será nacida de la aniquilación de esta tierra. Así lo pide ella. Ella pide morir porque pide nacer, esta tierra vieja y ofendida que esta cansadísima y ya ciega de tanto llorar. Moribunda la tierra atraviesa los días, basura del tiempo, y por la noche tira piedad a las estrellas. Pronto el padre primero escuchará la suplica del mundo. Tierra queriendo ser otra. Tierra queriendo morir, tierra queriendo nacer. Y entonces, soltará al tigre azul que duerme junta a la hamaca.
Esperando ese momento los indios guaraníes, viajan por la tierra condenada.
Y bailan sin parar, anunciando, celebrando el próximo nacimiento de la tierra nueva. La que será fundada sin vejez, ni enfermedad, ni nada que interrumpa la incesante siesta de vivir.
El maíz crecerá por su cuenta. Las flechas se dispararan solas. Y no serán necesarios el castigo ni el perdón porque no habrá prohibición ni culpa.
La Creación.
La mujer y el hombre soñaban que dios los estaba soñando. Dios los soñaba mientras cantaba envuelto en humo de tabaco y agitaba sus maracas y se sentía feliz y también estremecido por la duda y el misterio. Los indios Maquiritares saben que si dios sueña, sueña con comida, fructifica y da de comer; y si dios sueña con la vida, nace y da nacimiento… Y en el sueño de los Maquiritares, la mujer y el hombre soñaban que en el sueño de dios aparecía un gran huevo brillante. Y dentro del huevo ellos cantaban y bailaban, y armaban mucho alboroto porque estaban locos de ganas de nacer. Y soñaban que en el sueño de dios, la alegría era más fuerte que la duda y el misterio. Y dios soñando los creaba… Y cantando decía: “Rompo este huevo y nace la mujer; y nace el hombre; y juntos vivirán y morirán; y nacerán nuevamente y volverán a morir; y otra vez nacerán… Y nunca, nunca dejarán de nacer… porque la muerte es mentira”.
El arquitecto Livingston dice, en uno de sus libros, como nota esa misma necesidad incluso en las viviendas más pobres, como la gente se esmera en poner un adorno, pintar un pared, disponer los muebles de determinada manera…
Y habla de que es esa necesidad, precisamente, la que lleva a las mujeres a esmaltarse las uñas de los pies. Nos imagina, entonces, con el pincelito cargado poniendo a prueba nuestro pulso, la punta de la lengua asomando hacia un costado.
Un acto tan superfluo y sin embargo tan cargado de significación, que a él lo conmueve descubrir la uña chiquita del pie… pintada.
Del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de felice recordación
Enesto, descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo; y, así como don Quijote los vio, dijo a su escudero:
-La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta, o pocos más, desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer; que ésta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.
-¿Qué gigantes? -dijo Sancho Panza.
-Aquellos que allí ves -respondió su amo- de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas.
-Mire vuestra merced -respondió Sancho- que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino.
-Bien parece -respondió don Quijote- que no estás cursado en esto de las aventuras: ellos son gigantes; y si tienes miedo, quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla.
Y, diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante, sin atender a las voces que su escudero Sancho le daba, advirtiéndole que, sin duda alguna, eran molinos de viento, y no gigantes, aquellos que iba a acometer. Pero él iba tan puesto en que eran gigantes, que ni oía las voces de su escudero Sancho ni echaba de ver, aunque estaba ya bien cerca, lo que eran; antes, iba diciendo en voces altas:
-Non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete.
Levantóse en esto un poco de viento y las grandes aspas comenzaron a moverse, lo cual visto por don Quijote, dijo:
-Pues, aunque mováis más brazos que los del gigante Briareo, me lo habéis de pagar.
Y, en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón a su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre, arremetió a todo el galope de Rocinante y embistió con el primero molino que estaba delante; y, dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. Acudió Sancho Panza a socorrerle, a todo el correr de su asno, y cuando llegó halló que no se podía menear: tal fue el golpe que dio con él Rocinante.
-¡Válame Dios! -dijo Sancho-. ¿No le dije yo a vuestra merced que mirase bien lo que hacía, que no eran sino molinos de viento, y no lo podía ignorar sino quien llevase otros tales en la cabeza?
-Calla, amigo Sancho -respondió don Quijote-, que las cosas de la guerra, más que otras, están sujetas a continua mudanza; cuanto más, que yo pienso, y es así verdad, que aquel sabio Frestón que me robó el aposento y los libros ha vuelto estos gigantes en molinos por quitarme la gloria de su vencimiento: tal es la enemistad que me tiene; mas, al cabo al cabo, han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.
-Dios lo haga como puede -respondió Sancho Panza.
Y, ayudándole a levantar, tornó a subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba. Y, hablando en la pasada aventura, siguieron el camino del Puerto Lápice…
Mis molinos de viento son tantos y tan variados… Me los invento lindo.
Por ejemplo, mis pensamientos de no poder, de no saber, de no alcanzar. Cómo crecen en estatura, en “fiera y desigual batalla”, cómo los buenos amigos vienen a decirme: ‘jate de joder… ¿Qué gigantes?
Para otros tal vez sean los trámites largos y engorrosos, la burocracia que cajonea expedientes, una larga enfermedad, el “Sistema”.
¿Tienen una Dulcinea que los inspire?
¿Un Sancho Panza tranquilo, que así y todo… los acompañe en sus delirios? Qué buena dupla. La mirada ardiente y la sensata.
Utopía – Joan Manuel Serrat
Carta de amor de Don Quijote a Dulcinea
Soberana y alta señora:
El ferido de punta de ausencia y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene. Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea asaz de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita, que, además de ser fuerte, es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, del modo que por tu causa quedo; si gustares de acorrerme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto; que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo.
Tuyo hasta la muerte,
El Caballero de la Triste Figura
No importa que seas un adolescente en pleno ataque hormonal, una señora hecha y derecha, un viudo de años, un separado que vuelve a intentarlo. La primera cita estará cargada de expectativas… ¿Le gustaré? ¿Me gustará?
Les cuento a los señores algunas de las cosas que se nos pasan a las damas por la cabeza:
¿Y si hay química, pero es un zoquete? ¿Y si me gusta cómo habla, pero físicamente, hummm…? ¿Y si tiene un lomo que raja la tierra, pero es incapaz de hilvanar dos frases seguidas? ¿Y si habla sólo de sí mismo y no se interesa en mí? ¿Y si es tan sensible, que ya resulta plomo?
¿Y si no congeniamos políticamente? ¿Y si carece de conciencia social? ¿Y si es ateo? ¿Y si es chupacirios? ¿Y si sólo le interesa “eso”? ¿Y si tiene demasiados rollos con la ex? ¿Y si resulta que es misógino? A ver si resulta que éste es misógino, todavía…
¿Y si no quiere compromisos? ¿Y si se quiere casar y tener hijos? ¿Estoy preparada para eso? ¿Y si quiere una mamá para los tres hijos que ya tiene? ¿Estoy preparada para eso?
Es un milagro que lo sigamos intentando. Creo que nos pasa como a Sandro, adelgazamos un par de kilos en cada presentación.
¿Qué clase de Citador/a eres? Encuéntrate!!!
1- El/la Nervioso/a:
Se prueba 800 atuendos hasta dar con el indicado. Así y todo no queda conforme. Limpia la casa de piso a techo y compra provisiones, por las dudas algo. Chequea sus dientes una y otra vez, se pasa hilo dental concienzudamente, revisa si no hay pelusa en el ombligo y gasta unos cuantos hisopos en sus orejas (no sea cosa que el otro/a sea de esos asquerositos que meten la lengua en la oreja).
Si es mujer, se depila hasta donde las águilas se atreven y se pinta las uñas de los pies de rojo, aunque jamás vaya a sacarse las botas. En la cartera, coloca bombacha con puntillas y medias de nylon de repuesto. Si es hombre, saca dinero del Banco, controla la tarjeta de crédito, esconde las revistas porno debajo de la cama, cambia las sábanas y las toallas del baño, carga nafta en el auto (capaz que lo lleva a lavar y todo), pasa por la peluquería y se pone el saco que no usa desde el casamiento del Cacho. Ya no cierra, pero abierto sobre un lindo bremer, ni se nota.
2- El/la Canchero/a:
Psst! Por favor, esto es pan comido. Acostumbrados a las citas, llegan de buen humor. Lo que importa es la actitud, de última quedamos buenos amigos, no? ¿Tu casa o la mía?
3- El/la Apasionado/a:
Ya casi se conocen. Mucho mail, chateo, teléfono, mensajito. Se han mandado fotos, primero del gato y el perro, luego de ellos más jóvenes, finalmente las actuales (capaz que incluso de los respectivos cónyugues) y que sea lo que Dios quiera. Han tenido sus charlas hot, sólo les falta verse.
El café, la cena y el cine son estorbos previos al Big Bang.
4- El/la Light:
Qué lindo así, sin compromisos, no? Sólo vernos cuando queremos, puede haber algo más libre que esto? Cuándo decís, el sábado? Hummm, no, creo que el sábado no voy a poder. Pero yo te llamo, quedate tranquilo/a.
5- El/la Para Toda la Vida:
Se enamoró, se enamoró antes de verla/o. Sabe lo que quiere, se lo dicta el corazón. Están a mil kilómetros uno del otro, no importa, esto es AMOR. Y lo sostienen y mantienen. Qué ternura, de veras lo digo.
6- El/la Quiero pero no quiero:
Se encuentran, se gustan, se comen con los ojos, pero qué sé yo… Te parece? Es para quilombo… Bueno, nos vemos un día de estos y salimos con el grupo, dale? Me encantó conocerte!!!
7- El/la Toco y me voy:
Eso, toco y me voy. Neeext!!!
Aquí abajo les dejo un instructivo de Mr Bean. Aunque no sean duchos con el inglés, no importa. Básicamente, dice lo que no conviene hacer en una primera cita.
Por ejemplo, cuando ella abra la puerta y lo vea por vez primera, no conviene lucir como un completo idiota, ni distraerse con algo. O saludar a sus padres de manera demasiado casual, o peor aún, sobreactuando. Y sigue en el restaurant, la moderación es la clave, el saludable término medio.
Si fuimos a bailar, no conviene hacerlo como si estuviésemos reteniendo algo o, por el contrario, quisiéramos sacarlo afuera. Mejor fingir una lesión y huir del boliche.
Mr Bean- Guía para una primera cita
Nos contás alguna primera cita significativa? Pasaste neeerrrviossssss? Tuviste algún percance?
A tono con el efecto dominó que provocase un post sobre los ex, me sumo a esta suerte de catarsis colectiva, para sacarlo todo afuera.
Según el Larousse:
ex, pal. lat., que significa fuera de y, como prefijo, se coloca delante de algunos nombres para indicar lo que ha sido una persona, como ex ministro.
Ruben Juárez – Último tango en Buenos Aires
La siguiente es una meditación ligeramente modificada. Sepan disculpar los grandes meditadores, todo vale a la hora de salir adelante.
Creá un ambiente tranquilo y relajante. Apagá la televisión y cualquier otro aparato que pueda hacer ruido. La música suave puede venir bien, pero no es necesaria. Asegurate de haber apagado tu celular.
Sentate en una silla o sobre un almohadón. No tenés que doblar las piernas para ponerte en la posición de loto o en alguna posición inusual, pero podés hacerlo si para vos es cómodo.
Cerrá tus ojos o encontrá algo tranquilo que puedas mirar. Es posible que deseés usar una pequeña vela para esto.
Cuidá de estar bien sentado, de modo que tu posición te permita respirar con facilidad. Esto ocurrirá naturalmente si tus rodillas están debajo del nivel de tu cintura. No es recomendable tenderse completamente, es posible que te quedes dormido al meditar en esta posición.
Cuidá tu respiración. No intentes cambiar la forma en la que lo estás haciendo. Sólo dejá que tu atención se centre en como fluye el aire por tu cuerpo. El objetivo de este paso es lograr que tu mente se ponga en blanco gradualmente.
Relajá cada músculo de tu cuerpo. No te apresures al hacerlo, toma tiempo relajarse completamente y uno debe hacerlo poco a poco. Empezá por la punta de tus pies y andá subiendo hasta que llegues a tu cabeza.
Mentalmente concentrate en palabras sanadoras con respecto a tu ex y la pasada relación. Por ejemplo,”Te libero y me libero”.
Visualizá un lugar tranquilo para vos. Este puede ser real o imaginario. Tomá conciencia… El centro de tu Ser, el que conoce y sabe, mantiene su luz intacta.
Este post nació como un homenaje a nuestro perro Mark. Un ovejero alemán, hermoso manto negro.
Ya había posteado largo y parejo y dos de mis comentaristas estrella habían dejado sus bellas reflexiones. Por esas cosas del servidor de Clarín (no quiero cargar las tintas, pero vieron como anda el servidor de Clarín, no?) el post que edité antes de las 12 pm fue publicado luego, por tanto me quedó anteúltimo, en lugar de último. O sea, no lo iba a ver naides!!! Anoticiada de ello -y haciéndome la canchera- fui, lo copié entero, lo borré y busqué editarlo como Artículo Nuevo.
jajaja!!! Les cuento que la opción “pegar” no apareció never in the puta life. Ergo, perdí el post, tan bello que era, y sufrí el escarnio y menosprecio de mis dos comentaristas.
Como si ellos fuesen perfectos. Como si no se les quemasen las milanesas. Como si no perdiesen el colectivo. Como si no se les encarnase la uña chiquita del dedo ídem del pie izquierdo, aquí y allá…
Pero este post era sobre mi perro. Era un buen perro.
Cuenten sobre sus mascotas. Alguna anécdota para el recuerdo?
Sólo si quieren, nadie los obliga.
Los post desaparecen enteros, a veces. No me hago cargo (vieron como anda el servidor de Clarín, nooo???)
“…sería interesante plantear, por ejemplo, si todos los atributos masculinos de debe tener un hombre (inclusive romanticismos casi oligofrénicos!) que suelen asolar los “blogs femeninos” van en la dirección correcta en cuanto a las nuevas formas de relacionamiento de “personas” a las que aspiramos”.
Palabras dichas por respetable blogger. Paradójicamente, hombre romántico si los hay.
En defensa del “romanticismo casi oligofrénico”, va este post.
Whitney Houston – I have nothing
Hermanas, ayuden con su testimonio… Cuan romántico pretenden a su hombre?
Sin pan y sin trabajo – Óleo de Ernesto de la Cárcova
Muchos de los que me leen y siguen, son amigos que saben que trabajo en una feria, en calle Defensa, barrio de San Telmo.
Estuve contratada por la Municipalidad para trabajar en un polideportivo, la cara visible de una ONG que se dedicaba a dar talleres abiertos a la comunidad, de cuidado del medio ambiente, anti-tabaco, alimentación saludable y demás. Lindo laburo. Pero subió Macri, cambiaron las autoridades y no me renovaron el contrato, como a tanta otra gente.
Entonces me puse a hacer bijouterie, un poco de caradura y otro poco porque me gusta… y la vendo en la feria, hasta tanto consiga otra cosa.
Pero hete aquí que, como expliqué en un comentario del post anterior, aparecieron la policía y los fiscales con orden de desalojar la calle donde trabajamos.
Todo el mundo volvió a armar apenas se alejaron unos pasos, pero la situación es apremiante.
Aprovecho este blog para pedir por mis compañeros, muchos de los cuales cuentan con esa única entrada. Ya fueron algunos a presentarse a la fiscalía. Son al menos cuatro cuadras de puesto tras puesto. Gente que no consigue laburo de otra forma o simplemente, gente que ama lo que hace y encuentra en ese metro y medio un espacio para expresarse y ser. Tal vez alguien lea esto y esté en condición de hacer algo.
Kar2 José Luis también está buscando. Sabe muchísimo de computación, es una luz. No sólo por lo que sabe, sino él como persona. Éste es el link a su blog:
Y para saber a qué se dedica, éste es un link a su C.V., publicado en alguno de los sitios laborales, dentro de la sección enlaces de su blog. Por ejemplo: http://www.bumeran.com.ar/cv/betha
Necesito trabajo. Por favor, si saben de algo, avísenme en Contacto en la columna de aquí abajo o al costado, depende la pc que estén usando.
Tengo presencia, soy gente, pongo voluntad, sé inglés y aprendo rápido.
A pedido de la amiga Sugus que sugirió esta idea y me está dando una mano de aquellas, agrego algunos datos:
He atendido a turistas en calle Florida, sé vender, he decorado vidrieras y estado a cargo de la caja. También trabajé en la recepción de un gimnasio.
De todo como en botica.
Pero de todo bien, de todo con amor, si se me permite el término tan bastardeado. Me gusta la gente, me gusta el trato personalizado con la gente, me gusta moverme, ir, venir, subir, bajar. Aportar ideas. Me adapto igualmente a algo más tranquilo, no crean… Pero mi corazón está en la creación.
Soy buena para el trabajo en equipo. Me gustan las “reuniones de los lunes”, esas donde cada uno aporta su visión de cómo se podría mejorar la cosa. Tener un objetivo común, respetando las individualidades y los potenciales de cada uno.
Creo en la pasión.
Creo, como estudié alguna vez, que “Arte es calidad de comunicación”.
Perdoná, Marieta, que te robe el video que supiste postear… No encuentro otro más acorde al tema.
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me dijo, le dije