HIMNO

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RICARDO ALFONSÍN EN LA ASAMBLEA DE AVELLANEDA

LA ACTIVIDAD Y EL MENSAJE DEL DR. ALFONSÍN

En estos calurosos días de enero, cuando muchos están vacacionando, algunos dirigentes políticos están trabajando con vistas a las elecciones de octubre. Es el caso del Dr. Ricardo Alfonsín, que será candidato a diputado nacional, por la Unión Cívica Radical. Aquí su mensaje.

MI MEMORIA “POLÍTICA” (AUTOBIOGRÁFICO)

La Democracia es una forma de gobierno y un estilo de vida.
Una forma de gobierno en donde el pueblo decide a través del voto : quienes serán sus representantes. En donde hay división de poderes (de acuerdo al clásico esquema de Montesquieu ,basado en ideas más generales de Locke), un sistema de pesos y contrapesos que permiten un equilibrio.
Un estilo de vida en donde se garantizan los derechos de los habitantes y se deben respetar las opiniones dispares ;en donde la participación ciudadana colabora con el perfeccionamiento de un sistema que tiene sus errores, lo cual condice con la condición humana.
Durante los últimos veintidos años he enseñado estos conceptos a miles de jóvenes. Pero recordemos….
Nací en 1967, en un mundo musicalizado por los “Beatles”. En una Argentina gobernada por la dictadura de Onganía, que el año anterior había derrocado al gobierno constitucional del Dr. Arturo Illia, un presidente honesto que había ganado con un caudal electoral muy escaso en épocas de la proscripción del peronismo.
Mis primeros recuerdos, mi memoria “política” se remonta a la vaga imagen de otro dictador: el general Lanusse. Tenía cinco años cuando acompañé a mis padres a la “cola” para votar a un nuevo presidente, en 1973.Y , encima , dos veces. Estaba en el jardín de infantes y viví el último triunfo de Perón. No olvido que se suspendieron las clases por el” fusilamiento” del líder sindical José Ignacio Rucci, ese hombre de camisa cuadriculada imitado en el programa cómico “La Tuerca”. Muchos hechos quedaron “tristemente” grabados en la memoria de un niño que iría creciendo, entre más episodios trágicos: la muerte de Perón, las amenazas de bombas en la escuela, los paros, los atentados terroristas, las limitaciones de la presidente Isabel…
Una mañana (tenía 8 años), no pude ver los dibujitos de “Bugs Buny y sus amigos”, porque un escudo ,adornado con música marcial, gobernaba la pantalla del viejo “Ranser” blanco y negro. Nuevamente una dictadura. Sería la más sangrienta, aunque de eso me enteré cuando ya era adolescente y volvíamos a la Democracia, tras otro momento grabado en mis retinas: Malvinas…
La figura de Raúl Alfonsín fue muy fuerte para un joven idealista de 15 años, que estaba cursando en 1983 su primer curso de “Instrucción Cívica”. Ese año coincidió: el estudio de la Constitución Nacional y el retorno a la democracia. Puedo dar gracias que no estudié algo “impracticable”, cosa que le ocurrió a otros jóvenes un poco mayores que yo.
Los caminos no fueron fáciles. No lo son. Ese hombre se transformó en un profesional del Derecho que ama la ley, quiere que se cumpla y siente impotencia (santa ira, talvez), cuando ve que quienes tienen que dar el ejemplo son los primeros en violarla. Ese hombre también enseña a jóvenes apáticos , alejados de la política pero que despiertan y comprueban un día que la “política” se metió con ellos porque no consiguen carne o pan en el mercado, o simplemente (y lamentablemente en un país que puede alimentar a trescientos millones de personas),no pueden adquirir esos productos por la suba de precios (que , por lo visto, no debe ser lo mismo que inflación!!).
Pero las dificultades no pueden privarme de celebrar interiormente: ha pasado un cuarto de siglo con Democracia ininterrumpida. Muchachos de veinticinco años no conocen otra forma de gobierno, con sus limitaciones y crisis.
En momentos en donde notamos pretensiones hegemónicas insaciables, debemos ser promotores de la profundización de los valores republicanos y la defensa integral de la legalidad y los derechos humanos (en forma completa, no parcial…).
Alguien dijo que los problemas de la Democracia se solucionan con “más Democracia” y no se equivocó. Los hombres y mujeres de buena voluntad debemos bregar por la profundización de las libertades. Debemos alzar nuestra voz con sentido constructivo para lograr la paz y el encuentro de todos los argentinos. En donde el diálogo (el logos, la palabra, entre varios) sea una práctica cotidiana. En donde todos crezcamos con el debate racional de las ideas, a partir del encuentro con el otro. Defendamos esa forma de gobierno que tanto nos costó, practiquemos ese estilo de vida que nos permitirá construir la grandeza nacional.
Dr. Hugo Turrini

YRIGOYEN ABOGADO

“Aún hoy algunos historiadores oficiales (es el caso de Felipe Pigna) utilizarían esta noble ciencia social con fines evidentemente políticos. Decir que Yrigoyen «no era abogado», como se pudo escuchar en un reciente programa de Telefé, es un «chisme» impropio del rigor científico.

“Lo que se puede comprobar es que Yrigoyen aprobó con 13 puntos el examen de Derecho Civil IV, materia con la cual se recibían los abogados de ese plan (llamado «Alberdi»), el 28 de marzo de 1878. Ese examen duró desde las 20 hasta las 23 horas, e integraron la mesa los profesores Leopoldo Basavilbaso, José María Moreno y Pedro Goyena. El instrumento documental para probar esto es el acta que conserva la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

“Justamente fue en esa facultad donde se rindió tributo a los quince presidentes recibidos en esa casa de estudios. Obviamente, se incluyó al doctor Hipólito Yrigoyen: un presidente de una honestidad cabal, incapaz de invocar títulos inexistentes.”

Hugo Turrini


ENTREVISTA A POLÍTICO CRISTIANO ARGENTINO AUTOFINANCIADO

CONVERSAMOS CON MARCOS HILDING OHLSSON

1) Cuál es tu testimonio de Fe? Qué experiencia de tu andar con Cristo, te gustaría comentar?
En breve, me crié en una familia cristiana (mis padres se convirtieron en 1987), pero por más que creía que había un Dios, vivía como si no estuviese. La religión me parecía aburrida e hipócrita, pero a los 16 años conocí unos jóvenes que vivían apasionados por Jesús y eso me descolocó. Igualmente seguía en la mía, pensando que era “buen pibe” sin importarme demasiado las cosas de Dios. Pero a los 17 años me fui de vacaciones con mis amigos y después de una semana de salir todas las noches y emborracharme, sentí un terrible vacío. Mientras volvía en el colectivo, con una terrible resaca, me preguntaba si eso era todo en la vida: salir, divertirme, estudiar, trabajar, nacer y morir. Mientras miraba el cielo y las estrellas mis pensamientos se dirigieron a Dios, que El existía y había creado este mundo increíble y yo nunca le había dado importancia. Fue en ese momento que me di cuenta lo insignificante que soy yo y lo grande que es El, y tuve una fuerte convicción de que estaba en falta. En falta porque no lo reconocía como Dios, no lo honraba como tal y me importaba más lo que decían los hombres que lo que decía El. Ahí me di cuenta que yo soy un terrible pecador, pero Dios un gran salvador. No vi luces, no tuve una experiencia mística sobrenatural, pero mi vida cambió. Empecé a leer la Biblia y me apasioné, encontré la razón de mi existir, y desde ese día mi mayor objetivo en esta vida es honrar a Dios en todo lo que hago y contarle al mundo entero sobre Jesús.
2) Por qué te interesó la economía de un modo especial?
De chico me habían dicho que Argentina era el granero del mundo, de que éramos potencia mundial, pero cuando crecí empecé a ver que en mi país había miles de pobres y grandes injusticias, mientras que en otros países había más riquezas. Entonces decidí estudiar economía para entender porque hay países ricos y otros pobres, y como se puede hacer para mejorar la calidad de vida de la gente.
3) Cómo fue que pasaste del sector privado a trabajar en la política?
Trabajé por casi cuatro años como analista económico, pero empecé a ver que el problema en Argentina no era económico, sino político. Así que, mientras trabajaba, colaboraba con ONGs que buscaban mejorar la política desde afuera, sin meterse en los partidos. Pero después me fui medio año a Sud África a predicar y un año a Suecia a estudiar un Master en Economía Internacional. Al ver otros países confirme que Argentina tenía mucho para mejorar y que se podría lograr. Ahí avivo el sueño de ver un país distinto y decidí volver a trabajar en la política.
4) Podrías comentarle a los lectores de Cristianos en política, cómo te transformaste en un político autofinanciado?
Comencé a trabajar en el Foro Republicano, una ONG política, pero con una metodología novedosa para Argentina: la de político autofinanciado, ya que yo conseguí mi propio financiamiento. Convoqué a mis amigos, amigos de mis padres, conocidos y les dije que iba a dedicarme a la política. Todos respondían que era muy bueno que gente joven, preparada y honesta se dedique a la política y ahí les pedí que me apoyen. Que me apoyen no solamente con una palmada en la espalda sino también financiera mente, desde $20 por mes. Además que hagan una reunión con 15 personas en su casa, así podía conseguir más apoyo. Así que fui casa por casa contándoles a la gente del proyecto y el sueño de un país distinto. No voy a negar que al principio fue incomodo, pero al estar convencido de la importancia seguí adelante y muy contento porque conseguí el apoyo para sustentarme y poder dedicarme a la política, de una manera honesta e idealista, con el compromiso hacia la gente que me apoyaba. También fue un excelente entrenamiento, porque tuve que reunirme con mucha gente de pensamientos muy diversos.
5) Cuál es tu actividad actual?
Ahora estoy asesorando a la Diputada Nacional Cynthia Hotton, analizando el impacto económico de los proyectos que se tratan en la Cámara de Diputados y también en la comisión de Turismo. También trabajo en el armado político.
Sigo trabajando en el Foro Republicano, con la visión de reformar los partidos políticos, para que la política se haga de abajo para arriba y de esta manera miles de ciudadanos honestos puedan participar de una manera idealista en política. Ahí soy editor del periódico mensual “Foro Republicano”.
Además estoy enseñando economía en ESDEADE y en la Universidad de Belgrano, y estoy trabajando en un proyecto de investigación de ESEADE en la Cava, para ver como funcionan las instituciones en las villas.
6) Cuáles son tus objetivos como ciudadano y político?
Como ciudadano vivir en un país libre y justo. Donde la gente controle a los políticos y no los políticos a la gente. Que millones de argentinos empiecen a participar de la vida pública, para que las minorías organizadas no sigan aprovechándose de las mayorías desorganizadas. Mi objetivo es que haya oportunidades para todos, para que se elimine la pobreza.
Como político mi objetivo es lograr cambiar la forma de hacer política en Argentina, que se haga de abajo para arriba. Quiero empezar por las bases mostrando que se puede hacer algo distinto, por eso voy a ser pre-candidato a concejal de San Isidro.
7) Qué mensaje le dejarías a los jóvenes cristianos que desean involucrarse en política?
Que ahora es el momento. Que se animen a meterse en un campo muy difícil, que va a haber mucho trabajo, que van a haber muchas tentaciones, que va a costar mantener las convicciones, pero que podemos hacer historia. Estoy convencido de que podemos lograr el cambio, podemos utilizar las nuevas herramientas tecnológicas, el nuevo despertar cívico que hay en la sociedad, el hartazgo por las formas corruptas de la política tradicional, pero más que nada porque veo que se levanta una generación de jóvenes que no van a transar con el poder sino que se mueve por convicciones. Así que los animo a que se metan en política, pero sean muy exigentes, no dejen que les impongan las formas corruptas de hacer política.

MANDEMOS MAILS A LOS LEGISLADORES POR EL NO SAQUEO JUBILATORIO

Entrando al siguiente link podemos enviar mails a los legisladores para que no estaticen el sistema jubilatorio. Un fuerte abrazo.

http://www.democracia-directa.com.ar/AFJP/Default.aspx

GRACIAS DOCTOR ALFONSÍN!!!!

Mediados de 1989. Los precios se dispararon. Las calles fuera de control. Los saqueos nos hacían temer lo peor: una guerra civil o una represión sangrienta. Un hombre de sesenta y dos años, con una visible tos nerviosa, anunció la “entrega anticipada del poder”.

No hubo consenso entre los que hablaron de un “gesto de grandeza cívica” y los que lo tildaron de “cobarde”. Pero , de hecho, muchos sectores ligados al presidente electo (el inefable Carlos Menem) habían exigido hacerse cargo de inmediato del gobierno.

Pasó lo peor. Con aciertos y errores, la Argentina venció a la hiperinflación.

Raúl Alfonsín volvió a aparecer. Luego, el pacto de Olivos y la reforma constitucional de 1994.

En las elecciones de 1995, los radicales , presentaron como candidato a un descolorido Horacio Massaccesi, gobernador de Río Negro. Saldrían terceros.

Pero en esa campaña electoral, cuando nadie dudaba de la reelección de Menem, apareció Alfonsín. Siempre apoyando a la Unión Cívica Radical.

Un 5 de mayo. Frío, muy frío. Me dirigí a la Rotonda de Villa Ballester. Hablaron algunos de los candidatos a concejales, a consejeros escolares, a intendente y, por fín, el que no era candidato. El mismo ex presidente . O Presidente. En eso apoyo a los estadounidenses. Alfonsín sigue siendo: el presidente Alfonsín. Entre cuarenta millones, solo uno. El destino de unos pocos (aún en un país en donde hemos tenido demasiados, por crisis constantes). Lo ví pasar frente a la “Farola” y allí me extendió un saludo con su mano, a lo lejos, rodeado de gente. Cuando comenzó a hablar: lo hizo pausado, lento, con debilidad. Fue subiendo la temperatura. Fue creciendo en pasión. Con maestría. Habló de muchos temas. Dijo que la industria se había destruído. Nombró a un oyente diciendo: “como la tricota que usa ese señor, ya no se hace más aquí”… Una mujer comenzó a gritar: “la desocupación es terrible, mi hija hace años no consigue nada….”. Alfonsín piloteó la situación: ” Desde ya disculpo esta amable interrupción..Tiene razón la señora…..” Siguió discurseando. Había pasado la hora y cuarto. Seguía y seguía. Ya no sentíamos el frío. Había fuego en sus palabras y en su voz, a esa altura, sonora, estridente que, de pronto, bajaba su intensidad hasta tornarse casi inaudible, para volver a crecer y planear en las alturas de nuestras almas. Todos queríamos que siguiera. Llegó al fin. Se fue victoreado por el pasaje Esmeralda, que conduce a la salida del túnel de la Estación Ballester donde, presumo, lo esperaba un auto. Todos se fueron tras él, por la estrecha callecita, como si entraran por un embudo. Como siempre, Alfonsín, con paso rápido entró primero en ese embudo para volver a su hogar y descansar. Para seguir su discurso en otro lugar del país al día siguiente.

Nuestros corazones salieron henchidos, como si hubiésemos escuchado a un predicador que habló de Salvación y Esperanza.

Aquí no termina la historia. Habrá otra. Pero esa fue la primera vez que con mis ojos veía a un presidente argentino. Veía a Raúl Alfonsín. El que, con la ayuda de todos, consolidó la Democracia.

Hugo Turrini


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