Reseña

DE ÁNGELES Y DEMONIOS EN LA DAMA DE BOLLINI

Por Elena Garritani[1]

Satiro

 

En el marco de las actividades de interacción de arte y psicoanálisis que realiza AIAP, en La Dama de Bollini, el sábado 5 de junio de 2010, se presentó la obra del poeta Manuel Ruano y su primer libro de cuentos No son Ángeles del amanecer, editado por De los Cuatro Vientos, en Buenos Aires, 2010. La presentación, a cargo de Irene Accarini, destacó el interés de estas actividades para AIAP. La coordinación, que realizó Lelia Reta, facilitó notablemente el intercambio entre el público y el autor.

 

El sueño de la razón engendra monstruos,

pero estos sueños sustentados por la imaginación

 y la fantasía hacen posible la creación y el arte.

Francisco de Goya.

 

No es casual que Borges estuviera parado ahí, en aquella esquina, ni que Manuel Ruano lo invitara a cruzar y mantuviera un diálogo enriquecedor con él. A modo de predestinación hubo un encuentro, “todo encuentro es una cita” decía el maestro. Ese encuentro alienta lo que para Ruano ya era una obstinación y un destino: la escritura.

Es un iniciado en el conocimiento de Santa María de los Buenos Aires, como a él le gusta llamarla, esta ciudad en la que nacieron Borges y Marechal. Se ha instruido en sus misterios a través de una ardua travesía en la vivencia y en el oficio de escribir.

Estos misterios sólo pueden ser develados por aquellos que se internan en sus calles, en sus laberintos, en sus amaneceres, en sus crepúsculos, con el asombro y la inocencia de los ángeles, sin saber de antemano qué buscan, sin darle un nombre, porque ese nombre, uno y múltiple, se irá diciendo a sí mismo, se encontrará oyendo las voces secretas, los fantasmas y las sombras que habitan la ciudad. Misterios demoníacos o perturbadores que se descifran en silencio y soledad. Como dice el autor de estos cuentos: “La topografía de Buenos Aires es conceptual. Cada una de sus calles es una puerta abierta a un peregrinaje interior … se habita esta ciudad hacia adentro como una pasión oculta y hacia afuera , como un coleccionista de espejos, de estatuas al aire libre, de fuentes inagotables, de granujas y perdularios, de filósofos naturales, que una vez me di a conocer”.

Son tan vastas y diversas las lecturas de Manuel Ruano y el diálogo encendido que mantiene con sus autores que nombrar sólo algunos de estos es delimitar las múltiples fuentes que embebieron su escritura. Quevedo, Cervantes, Dostoievski, Faulkner, Kafka, Felisberto Hernández, Julio Cortázar, Manuel Mújica Láinez, Borges, Marechal y tantos otros. No obstante su voz es férreamente personal.

El resuelto, ligero y ágil ritmo narrativo de estos veintidós cuentos facilita la rápida lectura de los mismos. Además crea con su estilo climas venturosamente ominosos, delirantes, tragicómicos o mágicos, en los que es imposible no quedar capturado. Así como “En la cresta dorada del Señor de los Milagros, el profesor Esteban Silva Bazán queda atrapado en la multitud de peregrinos que lo santifican”. Digo atrapado, pero no disuelto (aunque en realidad el profesor Bazán parece desintegrarse en la peregrinación). Los cuentos de “No son ángeles del amanecer”, posibilitan más de una interpretación, puede haber tantas lecturas como lectores. Y nos dejan pensando, es decir entretejiendo símbolos, cautivan la metáfora, estimulan la construcción de una mirada alegórica. Es decir, renuevan el significado de la lengua.

La lectura de su obra denota una cultivada erudición, pero no como un adorno, ya que se ajusta con sutileza en la trama narrativa. Sugiere la impresión de estar ante una paleta cromática cuyos colores van desde los cálidos a los fríos, o ante una partitura musical de intensa riqueza en la armonía de sus acordes. Y estas analogías son intencionales ya que el amor a las artes plásticas y la música están presentes en este libro, su autor, lo sé, así lo siente. Entonces, comprendo que el lenguaje es una piel como dijo Roland Barthes, y la textura de la misma se recorre sensitivamente, de punta a punta, con delicia y estremecimiento en su narrativa.

Encontré en el itinerario de los personajes y en el clima de estos cuentos las diversas facetas del autor: el caminante intrépido, el observador agudo, el conocedor de arte, el viajero, el dandy, el adivinador, y en esencia encontré al poeta.


[1] Elena Isabel Garritani, Chivilcoy, ha obtenido premios en poesía a nivel nacional e internacional. Publicó un libro colectivo de poemas Travesía y  propios: en 1999 Sin naufragio aparente y en 2008 Este grano de sal. Colabora en diarios y revistas de su localidad. Coordina talleres literarios y de lectura. En 2002 obtuvo el Cuarto Premio en poesía en el “III Certamen Internacional José Martí”.

Nuevo libro de la Universidad de Sevilla

Estudio acerca de Olga Orozco

Estudio acerca de Olga Orozco

De reciente edición

De reciente edición

Libros recibidos en el 2010


Demetrio Urruchúa, Desnudo (1967)

Agualava, de Patricia Díaz Bialet, Atuel, junio del 2009, Buenos Aires

Agualava cae de mi sexo.
Aguafuerte de químicos poderes.
Agua de prisión desmedida.
Agua de pequeña prostituta subterránea.

Agualava cae de mi sexo.
Pintado artilugio de mis labios.

Agualava aguaceite en borbotón de añeja ingle carcomida.
Agualava aguaceite de espeso puntapié en caída libre.
Agualava en queja de paracaídas.
Agualava en frotación constante.
Agualava por vos mi amor de veinte identidades.

De a sorbos te ofrezco mi agualava paraíso.
Mi rocío de muslo disgregado.
Yo te ofrezco mi dulce artimaña de gacela.
Mi amague de nudo.
El ardor de mi ojo de circo.
O el timbal de cópula en permanencia.

Gruta áspera de pico que penetra
la púrpura pluma de aire cuando gozo.

Agualava y su fluir en cauce anónimo.
Agualava y su tambor en talle de gladiolo.
De gorjeo.
De gruta acorazada.

Agualava por vos mi amor de quince abrazos.
Agualava aguapéndulo de piedra para ser fundida en franja de furia.

(Página 14)

 
 

LLEGADA A LA TRANSPARENCIA

 

 

 

Desde hace unos días, lo sé, esto se me hace absurdo. Al instante mismo de ingresar a mi casa por la puerta de entrada, ésta se borra de la pared como por encantamiento. La busco sin precipitarme y la encuentro frente a mí, en la pared contraria de donde estaba. Al principio, esto resultaba gracioso; pero al transcurrir del tiempo y repetirse las escenas, entra a ganarme el pánico.

 

Todo comenzó, paulatinamente, por hacerse inusual. Cuando encendía la luz de una habitación, funcionaba el aire acondicionado. Al apagar ese aparato, inmediatamente tomaba movimiento el mecanismo del lavarropas, que estaba situado dos cuartos más allá de la sala de entrada. Lo curioso de este engranaje insólito, que parecía obra de un desperfecto en las instalaciones, ocupó, a partir de ahí, todo mi tiempo. Pero cuando oprimía el interruptor del lavarropas, es cierto, se encendía el televisor y una voz muy suave me indicaba que el contacto de luz estaba en mi zapato izquierdo. Y después de muchas vacilaciones, opté por no utilizar esa fuente eléctrica. Pero el drama se agudizó.

 

Muchas veces, durante el día, intentaba leer con un esfuerzo desacostumbrado. La tarea era difícil ya que venía, ahora, a sumarse otra dificultad: alternativamente, se cambiaban el orden de las palabras. Lo que establecía en la lectura un orden sintáctico sin precedentes ni sentido lógico. Además, los tipos de imprenta, se iban haciendo ininteligibles y, en un momento determinado, las palabras se contundían formando dibujos extraños que me hacían dudar, eso es, de no estar experimentando un sueño. Un sueño donde las cosas se enfrentaran a mí. Casi como venganza.

 

En un momento, reconocí en aquellos dibujos murales de propaganda, sueltos publicitarios, slogans políticos o cuñas de televisión. Todo este absurdo, me obligaba a cerrar y abrir el libro, en casos, en reiteradas ocasiones. Lo que, luego, determinaba que abandonara con fastidio el texto. Aunque, al hacer eso, casi siempre, me asaltaban raras situaciones que creí, pienso, de cierto espejismo. Una cantidad infinita de puertas fantasmas, se abrían a mi alrededor. Creando una atmósfera de lo más aireada y ventilada.

 

Al ver esto, no dudé. “La imaginación, -me dije-. No le hagás caso. Es necesario no perder la calma”. Pero la calma, ya, se había perdido como por arte de magia. Y al correr atolondradamente hacia esas puertas, lo único que encontraba era una pared sólida y desafiante que me impulsaba, de a poco, a un estado de agonía interior, que hacía pedazos el sentimiento de salir allí. De encontrar la única y verdadera salida. Una salida que fuera, también, una huída. Pero nada. Las fosforescencias seguían allí, sí, poblando mis ojos o diciéndole cosas a los oídos. Quizás, ya conquistado por aquél odio inexplicable hacia el absurdo, que, por entonces, había dejado hace rato de parecer divertido.

 

Y todo empezó al esfumarse la puerta por donde había entrado y por querer encender una mísera lamparita, pienso indignado; mientras me va ganando la idea de romper los vidrios de cuanta cosa hay a mi alrededor. Impulso que se detiene de pronto, y me desconcierta cuando una voz me dice: “Buen día amigo, permítame ofrecerle una gran oportunidad…” Advierto, pues, que esa enigmática voz sale de un personaje de Botticcelli que está en la semipenumbra. Algo me impide destrozar el cuadro y empezar a gritar con todas las ganas. No obstante, esa circunstancia, me introduzco dentro del closet hasta quedar dormido. Más tarde, me doy cuenta de que ahí, precisamente, está el centro aun no contaminado de toda la casa. Pero al salir, siento una rara sensación de la que no es fácil recuperarme. Entonces, sí, experimento mi cerebro porque pienso. Tengo la noción de mis  ojos porque veo y de las orejas porque escucho; pero no tengo la sensación táctil porque no encuentro mis manos ni mis piernas. Y probablemente, casi seguro, haya desaparecido el rostro. Pruebo la voz y el sonido persiste. Voy hacia el espejo y advierto mis ojos, las orejas; pero falta todo lo demás. El equipo restante de mi cuerpo. Asustado como nunca, vuelvo al closet y permanezco allí durante horas y horas, hasta volver a quedar nuevamente dormido. Acaso, la oscuridad, luego me predispone para el equilibrio mental y la reflexión. Entonces, sí, dirijo toda mi energía a observar la presencia de los miembros, uno a uno, con un poder de concentración del que estaba desacostumbrado. ¡Allí están! Es cierto. Por lo tanto, lo sé, la sangre irriga todo el cuerpo. También, compruebo la sensación de dolor. Luego, me repito: “seguramente estoy completo”. En efecto, al fin tenía esa certeza, y podía salir de aquella incómoda posición. Vuelvo al espejo y veo el rostro, el cabello, las manos, el cuerpo. Todo, menos los ojos, las orejas, y no puedo saber si el cerebro. Era algo triste. Descorazonado, vuelvo al closet y hago uso de la memoria. Al hacer uso de ella, significa que tengo cerebro. ¿Cómo podría haber pensado sin cerebro?… Si me he visto en el espejo, pienso, quiere decir que también, tengo ojos… Pero, ¿y las orejas? Hablo en voz alta. Recito cuanta frase o verso me viene a la mente y los sonidos resuenan de la forma habitual. Por lo tanto, estoy seguro, he recuperado además las orejas. !Tengo las orejas! Ante esta fantástica deducción vuelvo al espejo, y entonces sí, establezco cada una de mis partes. Estoy entero. Completamente entero. Así que corro desesperado al teléfono y al gritar socorro, compruebo que mi voz queda atrapada detrás de las líneas, quedando totalmente mudo. Solo puedo emitir soplidos y ruidos con una boca que mueven a risa.

 

Llevo semanas en esto, doctor Caligari. Por lo tanto, después de haber sufrido esta desagradable experiencia, tengo la convicción de que yo no soy el que escribe. Es más, desde hace días ya he perdido, también, esa facultad. Sin embargo, estas secuencias de la narración son expuestas por una inteligencia superior que se ha apoderado de toda, exclusivamente toda mi conciencia y de mi casa. Mi cuerpo, se mueve de acuerdo a esa voluntad y, ¡ojalá!, que nadie intente encender la lámpara de entrada, porque puedo estallar como un artefacto explosivo…

 

 

 

 

 

 

(De No son ángeles del amanecer, Manuel Ruano,

De los Cuatro vientos, Buenos Aires, 2010)

 

  
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Libros recibidos del exterior

Antologías poéticas Peruanas (1853-1967) Búsqueda y consolidación de una Literatura Nacional,Inmaculada Lergo Martín, Universidad de Sevilla, Secretariado de Publicaciones, 28 de Octubre del 2008, España

Un estudio imprescindible de las diversas antologías de la poesía peruana que cubre mediados de los siglos XIX y XX, llevados a cabo por una tenaz y rigurosa investigadora literaria hispanoamericana, Inmaculada Lergo Martin. Tal como ella dice en su prólogo: “Este estudio contempla sólo algunas de las muchas lecturas que tiene una antología,sin detrimento de la posibilidad de otras vías de interpretación. Y dentro de ellas soy consciente de la necesidad de abordar más detalladamente el proceso de canonización de determinados géneros y formas de expresión, con un estudio comparativo y exhaustivo de los textos ofrecidos. También la evolución de los paradigmas estéticos y lingüísticos que se desprenden de las diversas poéticas que las antologías representan o defienden.” El libro consta de una extensa bibliografía, notas y un índice pormenorizado de los tópicos investigados. Además de un CD de apoyatura temática. Como dijera Borges de su antología Obras Completas: “Somos todo el pasado, somos nuestra sangre, somos la gente que hemos visto morir, somos los libros que nos han mejorado, somos gratamente los otros”. En efecto:Antologías Poéticas Peruanas (1853-1967), recoge, entre otras, aquella antigua Lira patriótica del Perú , publicada en Lima en la Imprenta de D. Fernando Velarde, por J.M.Ureta, en 1853 hasta una de las más recientes, Antología de la Poesía Peruana Joven preparada por D. Francisco Carrillo, Ediciones de la Rama Florida de la Biblioteca Universitaria, etcétera, etc.
En síntesis, saludamos este valioso trabajo de la Profesora Inmaculada Lergo Martín, por tan interesante puesta al día de uno de los países andinos más brillantes en la constelación poética latinoamericana.
Y para concluir, qué mejor que una cita en verso del más grande los poetas peruanos, César Vallejo: “este es mi brazo/ que por su cuenta rehusó ser ala,/ estas son mis sagradas escrituras,/ estos mis alarmados campañones…” Vale.

I have tasted the apple, por Mary Crow, Boa Editions, Ltd., Brockport, N.Y., 1996 ESCAPE


How the animal shuts down,
cowering on the trail,

body hunched and flattened.

Like a lizard cornered

on the hot shale

who becomes the landscape.

And the humiliation of the hand

that reaches out to pat.

And the soul folding smaller and smaller

trying ho hide, to become

rock or river.

(Pag.52)

Libros recibidos


Sonetos ingleses (Del siglo XVI al XX) , varios autores, traducción de Rafael Alberto Arrieta, Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, noviembre 2000

SONETO XXIII

Como indeciso actor en el proscenio
confunde, temeroso, un recitado,
o como a quien el irascible genio
desborda el corazón debilitado,

así yo, al perder mi confianza,
en los ritos de amor amar olvido,
y pareciera que mi ser no alcanza
a soportar el peso recibido.

Deja hablar a mis ojos: su elocuencia
sea del pecho mensajera muda
que amor suplica y fiel correspondencia,
más que otra lengua de expresiva ayuda.

Lee lo que el mudo amor grabó en su instante:
oír con los ojos es de ingenio amante.

William Shakespeare (1564-1616)

(Pág.28)

Construcción comparativa, de Liliana Lukin, Alción Editora, Córdoba (Argentina), noviembre 2003

XXII

Como un disfraz
es un cuerpo vacío
frente al lleno de la desnudez
mi cuerpo busca
ser lo visto y lo escondido
y en la propia ausencia
de vestido desviste más.

Como un disfraz
al propiciar el revés
del enigma hace un desvío

así yo misma
cubro y descubro una verdad:
ser cuerpo es mi extravío

y lo que viste es eso.

Como un disfraz

(Pág.51)

Arraigo inasible de Julio Bepré, Ediciones Último reino, diciembre 2006

DESPUÉS

Como ayer flota la noche
sobre ruinas humeantes.
Quizá después esta penumbra
se allanará a la luz
en cada meridiano de la tierra.
Quizá reingrese el hombre
a su vergel cerrado.

(Página 41)

Conjeturas Sobre la escritura poética, de Julio Bepré, Ediciones Ultimo reino, noviembre 2008

“…Es por ello que el arte en general,y la poesía en particular, manejan la riqueza inimaginable que encierra lo probable y nunca la certeza que licitamente pretende la ciencia. De allí la acertada aseveración de Paul Valéry al decir que un poema nunca se concluye simplemente se abandona.” (De Emoción y belleza poéticas, pág.67)

Radiofotos, de Gerardo Burton, ediciones Último reino, marzo 2004

LA SQUATTER

lobos grises, edo y sole,
animales de mirada tierna
/monstruos de la utopía que esta era no perdona
el futuro se edifica en cuclillas, dicen
/en los edificios ocupados, dicen
en las fábricas abandonadas

porque no debe haber casas vacías
/mientras haya gente sin hogar

ellos eligieron morir, eligieron la libertad
ese hogar verdadero

(Pág.49)

Tierra no prometida, de Roberto Glorioso, Ediciones ültimo reino, enero 2008

28

Aquí ocurre el mundo.

Donde muere sin tregua
/lo que amamos.

(Pág.71)

Actas, de José Antonio Cedrón, Instituto de Cultura de Morelos, México, noviembre 2007 (Premio Nacional de Poesía de México, Sinaloa 1985)

Ahora vendrá la luna, con su lengua de luz
en las cortinas
(la buena luna a veces esperaba
con la mesa tendida y el café a medio hacer)
vendrá como siempre y sólo entenderás
que jugaba al vacío girando en la cuchara
para endulzar sin nombre ni apellido la noche
Ella vendrá sin más, a la hora acostumbrada
para anunciar de nuevo
que mañana amanece un cielo limpio
bajo el que poco o nada te queda por decir.

(Pág.87)

Manantiales que reinan, de Élida Manselli, Grupo Editor Latinoamericano, octubre 2005

ESPUELA DE LA NOCHE

Faz de los amaneceres,
el tiempo hace pérdidas de mí,
acércame el manto que ha caído
en la fortaleza de los vientos,
y no te oscurezcas,
no hagas niebla de mí.
Espuela de la noche,
insecto que baña y aclara,
no sé por qué mis ijares se consumen,
la luz está más alta,
la isla me encuentra
siempre como he sido en la memoria
hierba del destino.

El destino hace pérdidas de mí,
cuando sacudo el manto
de las reliquias muertas.

(Pág.73)

Días de fuego, varios autores (Elena Cabrejas, Roberto Groijman, Martha Goldin, Vicente Zito Lema), Patagonia, junio 2008

I
Picotazos de cuervos rondando tus carnes
hasta el último rincón del alma.
Y tu canto roto como una vasija de sal
continúa cantando desde cada uno de sus pedazos.
Porque el canto es más fuerte que el dolor
que sepulta a los muertos.
El silencio es un país hondo y espeso
donde se guarda el canto a madurar
donde se guarda la melodiosa furia
del alumbramiento del próximo día. (Elena Cabrejas)

(Pág.11)

ANTES DEL VIAJE

Todo es un todo en la espesura del hombre.
Todo, es un paso entre las tinieblas de las señas
las señas son un sentir de muecas que anudan tu silencio
y tus ojos, esos que marcan el campo de la saliva
quieren ver más allá del maíz
antes del otro dormitar escurridizo que avanza.

No te vayas, espera.
No te apagues, espera.
Afuera llueve y las luces todavía no se han encendido. (Roberto Groijman)

(Pág.32)

Permanencia, de César Bisso, Ediciones Juglaría, mayo 2009

LA CACERÍA

Acechan las sombras en esta ciudad moribunda.
Inciertos corazones laten huérfanos de luz
y hay otros, sin muerte apacible que los ampare.
La desesperanza no se detiene. Cazadora furtiva,
acomete al amor sobre nuestros despojos.

No apagará el último fuego que nos ilumina.

(Pág. 24)

Manchas de sonidos, de Patricia Sibar, Ediciones BP, 2005

CÁLCULOS

Son cálculos francamente imposibles…
Imposible imaginar cifras astronómicas,
imposible sin abstracción,pero qué bellas…
Le dijo él acariciándole la mano…
Hoy ella mira…, inventa un telescopio con sus manos
Para llegar pronto al firmamento,pero no lo ve.

(Pág.7)

El libro de las aguas, de María Cristina Santiago, Libros de Alejandría, octubre 2003

LIMITES DE LA MIRADA

Con una mano acaricio
los límites del futuro
Clarividencia:
mirar mi frente
en el espejo
y rozar con la palma
su luna.
Me hablo en un tono
más bajo, para comprender
el misterio.
El ojo se enloquece
y quiere poseer también
los ritmos del pasado
que reposan ya en tierra.

Nadie te ha dado, alma
el don de descifrar el tiempo.
Paciencia, lo que has sido se escurre,
te inunda lo que viene:
una espesa ola blanca
que interrumpe tu cuerpo.

(Pág.65)

Los Príncipes oscuros,de Silvia Montenegro, Ediciones Último reino, julio 2008

Vengan a mí mis no nacidos
Mis dejados en el azul de la conquista
Mis pobres de mí Militantes doradas
Mis revolucionarios mis anárquicos
Hay lugar en la mansedumbre
No estar no es doblegarse

Llenaremos las estrellas
con la soledad de los búfalos

(Pág.54)

De vos, de Jorge Ariel Madrazo, Ediciones El mono armado, marzo 2008

SIEMPRE SERÁS JOVEN
yo envejeceré

agrio en tus labios
busco lo que no es

al alborear la noche
es cuando más volvés

te reís de este viejo
que anda a los traspiés

nos reímos muy juntos
lo ves.

(Pág. 17)

El Ojo peregrino, de María Ester Chapp, Ediciones El Mono Armado, Buenos Aires, agosto del 2008

GALA

loba y mariposa
perra sagrada
delicada y bella
como un cuarzo

me acompañas
tu pata en mi mano
mientras parpadeas
en la urdimbre sutil
moradora de éste
y otros mundos

balido de cordero
majestad echada
/al sol

yo tu animal
vos mi humana

chispas de la misma llama
el amor grande

/nos regalamos

tanta verdad en tu hocico
misericordia en tu mirada

río de blanca seda
¿acaso vienes del cristal
en el aura de los que siempre se han amado?

linaje de Anubis
guardas la llave violeta
en jardines de buenaventuranza

compartimos secretos
bajo los robles
horas de sosiego
en días de vértigo
me esperas

dormir contigo
abrazar el dulce sueño

/universal

Animales en verso, de Héctor Miguel Ángeli, Editorial Vinciguerra, Buenos Aires, 2004

LA CACERÍA

Pero el ciervo alzó la cabeza

mientras caía el bosque en la bala.

Y más aún alzada,

la cabeza asumió el equilibrio.

Extraña duración en la que

todos

quisieron retomar al frenesí.

En voz desmayada y baja, de Ernesto Goldar, Vinciguerra, colección metáfora, Buenos Aires, 2009.

LITIGIO

Los lingüistas no pierden el tiempo,
los gramáticos tampoco;
las palabras del poema que nos abren el mundo,
convocadas al juego del mundo,
develan su misterio en cuanto
son incomprendidas,
invioladas por las razones
como los dioses y como los hombres
que no buscan ser explicados en la Tierra
sino soportados, custodiados y respetados
como un secreto salvajemente oculto.

(Pág.99)

Este grano de sal, de Elena Garritani, Ediciones del Dragón, Buenos Aires, 2008.

NARCISO

Arpas de luz y silencio
mueven las ondas del agua
donde Narciso contempla su imagen
apenas quebrada.
Una mujer le ofrece dulcemente
su vientre de hembra-tigre
pero él no anuda su instinto
a una cópula.
La mirada de su madre sostiene
el espejismo.
Narciso, de tu cuerpo perfecto se desprende
un rumor frío,
enemigo de la raza de tus antepasados.
Una lujuria violenta enmudece
la secreta voz del agua.
Trágico, se yergue el cuello de un cisne
bajo las cuerdas del sol.

(Pág.73)

Por el corazón de la tierra, de Lucía Carmona, Nexo Ediciones, La Rioja (Argentina), junio de 2007

MOVIMIENTO DEL TIEMPO

Duermo todavía
en el hueco del primer vagido.
Las raíces descienden
de mi cuerpo
hasta la napa más profunda de la tierra
donde el futuro de mi nacimiento
es un recuerdo eterno.

(Pág.46)

Damero para un cuerpo, de Michou Pourtalé, Ediciones del Copista, Colección Fénix, Córdoba (Argentina), 2006.

Macerar un puñado de guindas
volcado en buena grapa dentro
del silencio protegido de la espera,
muy de vez en cuando mirarlo, cada carozo
será un hueso pulido con esmero ebrio
a puro licor de musa batir
en soliloquio simple atolladero
sin aparente importancia el tramado
toma una exacta carnadura,pulpa
de guinda trágica en continua prensa.
Huesecillo embriagador eres el yo poético
el tuyo,el mío, tan blando tan sólido
ni craso ni calcáreo sílaba ósea
requiere nostalgia y un huso de palabras.
Mandala achispada la guinda
cruje a bocajarro y salta sobre papel, voz
febril imaginada por la avidez de una boca
descorcha uno a uno cada hueso
sobre el terruño pardo de tu hoja.

(Pág.53)

La dama de noche y otras sombras , de María Amelia Díaz, Ediciones ElMono Armado, Buenos Aires, 2007.

SINFONÍA EN BRUMA MENOR

La noche es grave,
y llega con un toque suave de ciruelas,
se iza sobre el azul cobalto desteñido,
Penélope implacable, desteje el día.

Grave también, entra en la casa,
envuelve las cosas, las esfuma.

Todo es fantasma, humareda fugaz.
También yo, vista desde otros ojos,
soy una bruma más en el ojal de la ventana.

(Pág.54)

Concreto, de (Silsh)Silvia Spinazzola, Letramundi editora, Buenos Aires, septiembre 2008

DESDE DONDE SE PARTE

No se trata de dirigir la flecha
ni la fuerza del arco
ni de oxidar relojes
ni cuestiones de azar.

El centro
soberano inmutable
será nuestra condena
a lo inasible.

(Pág.98)

Primera Poesía, de Fernando Sánchez Zinny, Editorial Dunken, Buenos Aires, 2008

NUBLADO Y FIEL ESPEJO

Imagino la muerte detenida
como la esfera de un reloj parado,
como el alba al llegar al desvelado
o una pena de pronto inadvertida.

(Como fue el ademán de despedida
en la derrota, al intentar el vado:
o un último pavor, ya destinado,
prendiéndose a la crin, suelta la brida.)

Y ahora me adelanto y ya describo
lo de antes y después y lo que aguarda
al junco frágil de tu cuerpo vivo…

Y es una aldaba de mansión desierta,
un insensible azul que se retarda
en el cielo al saber que estabas muerta.

(Pág.97)

El que devora, de Beatriz Schaefer Peña, Vinciguerra, Col.Metáfora, Buenos Aires, agosto 2008.

EL PAISAJE

Alguien me dijo:
¡Qué lindos son tus ojos
iguales al color de tu vestido!
El vestido tenía el tono aguado
de ciertos atardeceres en el campo.

Cerré los ojos
y me quedé mirando esas palabras.

(Pág. 45)

Amor en vuelo, de Amadeo Gravino, Ed. La luna que, Buenos Aires, noviembre 2006

En el otoño
bailan las hojas secas
por las veredas.-

En el otoño
sobre charcos de lluvia
duerme la tarde.-

En el otoño
entre nubes de raso
llora la luna.-

(Pág.7)

Camino de ronda ,de Edda Piaggio,Botella al mar, 2da.edición, Montevideo (Uruguay), julio 2009.
POEMA 10
Era fantasma en la noche
lentísima vibración de una ternura
y el injusto obstáculo.
Distracción y asombro.
impresiones
Como semáforos callejeros desvelados
como arabescos lacerantes.

La tierra entregada de frente
primaveral
provocativa
palpitante
él no la entendía
no había forma de entender la enfermedad
y sus señas
ni el porfiado socorrimiento
de los placeres ya perdidos.

(Pág.16)
De pétalos y espada,de Diana Poblet, Ediciones En la claridad de la noche, Buenos Aires,agosto, 2008.

PORMENOR

Regreso del bosque
filtrada de silencios
camino sin huella
al final del túnel late un abrazo
secuencia inmortal.

Sólo queda pendiente
esa hora dela tarde
que tintinea
acelera el pulso
y se apaga sin beso
entre aquel hombro y mi lágrima.

(Pág.66)

Entre líneas de agua, de Ricardo Rubio, Ed. La Luna Qué, Buenos Aires, mayo 2007

DE REGRESO

Me verán volver entre líneas de agua,
simplemente,
sin más deseos que partir
/ gota entre gotas.
Será a plomo y en silencio,
un paso inmóvil
/ desde el umbral de la hondura.

Me libraré del apego
/ a las maderas de esta casa,
a los bolsillos llenos de imponderables.
Saldré de esta ropa,de este latido,
para ser disperso.

Me iré sencillo
/ a conversar con la niebla.

(Pág.15)

Los años anteriores , de Horacio Laitano, Ed. Botella al Mar, Buenos Aires, julio 2009

PAISAJE

Alcanzaron
espinosos horizontes
que apretaban
en su mente.
Mentalizados
como tales
anduvieron después
por las orillas.
Ciudades capitales
y campos arrasados.
Troncos secos
pegados al camino
en medio de la niebla.

Pasajes que ocuparon
la mirada
hasta entrar en el alma
del viajero.

(Pág.33)


Obras completas en verso hasta acá, de Rolando Revagliatti, Ed.La Luna Qué, Bs.Aires, julio 2007

DECOLORAMOS

Pasteles decepcionados en el plato de la inanición.

Expulsológicamente
no nos retenemos para nada

en las anexiones a las que los hombres propendemos
cuando decoloramos la memoria.

(Pág.98)

Diálogo del Funámbulo, de Elena S. Eyheremendy, Ediciones El Mono Armado, Bs.As., marzo 2008

BANDERA O PEZ FLAMEANDO SUS SEÑALES

Ácido sobre el testigo
que no pudo Olvidar la señal de esa nave
en peligro de naufragio

Su pelo Era bandera o pez
y su seda Flameaba señales de socorro
Para Que Vos Las Vieras

A la memoria de Joaquín Giannuzzi

(Pág.24)

El universo de Ramona Montiel, de Yolí Fidanza, Liter Art Ediciones, Buenos Aires, enero 2007

EL STRIP-TEASE

En el escenario del Chelsea Hotel
Ramona se muestra procaz.
De la música sigue el ritmo,
menea las caderas,
las piernas con gracia eleva
y antes de empezar con el strip-tease
sonríe inocente haciendo un mohín.

La anima el entusiasmo
de los caballeros,
alborota el pelo y coqueta
lanza al aire beso.
Y tras el aplauso del espectador
una a una arranca de su cuerpo curvo
la falda tan breve,las medias tan negras
el soutién de raso y una íntima prenda.

Ya toda desnuda acepta las flores
que desde la platea arrojan
los muy dignos señores.

(Pág.77)


Momentos poéticos
,de Miguel Madrid y Andrea Pía Madrid, Editorial Dunken, Buenos Aires, septiembre 2008

TORRENTE

Como el canto del pájaro,
el arrullo del bosque,
la claridad del sol,
el torrente se oye
entre los peñascos.
Cae y desparrama
al infinito
el celestial manto
de su líquido.
Se mezcla con el prado,
divaga con la llanura,
muere en el ancho río
que lo lleva
para nunca más volver.
Así pasas frente a mí.
Te quiero retener,
aprisionarte, beberte,
pero eres demasiado,
te deslizas a tu muerte. (Miguel Madrid)

(Pág. 10)

LA FIERA

Recostada en el verde a la sombra de un árbol,
la vio a lo lejos pasear ajena a todo peligro.
Tiene tiempo antes de incorporarse
de lamer orgullosa su pelaje.
Imponente y segura, con su andar cauteloso
se acerca, sintiéndose ama y señora.
Sabe como medir las distancias, su salto es certero.
Juega con su presa marcando la diferencia,
apenas la suelta para revolcarse con ella.
La estudia en silencio, devorándola con la mirada.
Prisionera de sus garras, apenas puede moverse.
Un solo golpe terminará la pena.
El calor dulce de la sangre teñirá la tarde.
Sus dientes tomarán de ella hasta el hartazgo. (Andrea Pía Madrid)

(Pág. 42)



Semblanzas Recobradas
, de David Antonio Sorbille, Ediciones AqL, Buenos Aires, mayo 2009

A Juan L. Ortiz

ME IMAGINO A JUANELE
con su aura de poeta vital
enhebrando en las sombras
versos mágicos y musicales
alumbrando tinieblas
sintiendo la nostalgia del tiempo
sufriendo los años oscuros
la insensatez y las prohibiciones
alimentando el canto sonoro
del paisaje y la esperanza
volando con las mariposas
bajo la llovizna y en los campos
junto a los hombres pobres
ascendiendo en la memoria ilustre
siendo más intenso y sabio
cobijando entre las manos
el sueño imposible de los justos
hasta confundirse con la tierra
triste y en silencio
frente a su Gualeguay

(Pág.47)

Jacarandáes en celo, de Cristina Pizarro, Instituto Literario y Cultural Hispánico, Julio 2003, Buenos Aires

XX.ME FRAGMENTO EN EL MORIR

Al poeta Manuel Ruano

Por qué padre,
me he jugado la vida.

Hubo un tiempo
en que aceché al ser
que fisgoneaba por sentidos peligrosos.
Y así, con el ardor ácido de un golpe invisible,
se acalambraron mis carnes
aguijoneadas mil veces
por esa furia execrable.
Aquí, en esta hora deforme y sin color,
me fragmento en el morir
juntando
mi propio cadáver.

(Pág.38)


Cuerpo glorificado,de Alejandrina Devescovi, Botella al Mar,junio 2002, Buenos Aires.

Pobres mujercitas,
tan frágiles como dientes de leche,
tan blandas como espinas hervidas.
Pobres de cuerpo y de bolsillo,
extranjeras en su propia tierra.
Paradas sobre la misma tabla,
el salto al vacío las hermana,
igual riesgo,
igual fragilidad y miedo.
Mujercitas endiabladas,
sobre la soledad
no hay daño posible.

(Pág.13)

El tallo de la Memoria, de Francisco Squeo Acuña, Alberto Verdaguer Editor, Buenos Aires, 2004

ESPERAS

Te veré en esas varas largas de tomate
Gimiendo un susto rojo
A través del aliento de los gusanos que rodean
Por entre las chacras

Y serás el primero que no tendrás coraje
Porque te irás de porfiado acumulando
Interesados grados de miedo
Para venderlos en los signos de la desgracia

(Pág.34)

El robo del bucle, de Alexander Pope, Pontificia Universidad Católica del Perú, traducción y presentación de César Gilberto Saldaña Fernández, Lima, Perú, noviembre del 2002
CANTO III (Fragmento)

“Cerca de aquellos prados coronados de flores,
donde contempla el Támesis sus torres orgullosas,
se yergue una estructura de majestuosa fama
que del vecino Hampton adopta el mismo nombre.
Allí los poderosos predicen la caída
de extranjeros tiranos y de ninfas locales;
aquí, tú, ¡oh gran Ana!, reina de tres países,
acá tomas consejos y otras veces el té.”

(Pág. 53)

Obra poética completa, de Constantino Cavafis, Pontificia Universidad Católica del Perú, traducción y presentación de Cayetano Cantú, Lima, enero 2003

EL ALMA DE LOS VIEJOS

En los gastados cuerpos de los viejos,
sus almas están inertes.
¡Qué gran lástima inspiran los pobres!,
y qué aburrida la patética vida que llevan.
Cómo tiemblan del miedo de perderla y cómo la aman.
Sin embargo, esta alma contradictoria y confusa
se sostiene, tragicómica, dentro de la vieja y gastada piel.

(Pág.34)

…Como el dolor callado…de un ruiseñor herido…, de Marta Castagnino, Ediciones Mis escritos, Buenos Aires, 2007

CRISÁLIDA NOCTURNA

Acaso es bendición, acaso magia,
misterio el encuentro de tu piel
con mi piel enamorada.
Tu voz me cubre con su sombra alta
y la sombra de amor de mi mirada.
Nos envuelve en capullo la urgencia del deseo.
En crisálida nocturna reposamos.
Nos despierta la luz
con libertad de alas.

(Pág.44)


Sin naufragio aparente, de Elena Garritani, Ediciones Último Reino, Buenos Aires,1999

ORFEO Y LAS SIRENAS DESTERRADAS

Se secaron mis venas
como pálidas serpientes de la noche
que guardan por siglos el veneno mortal
de una boca de sangre entre las piedras. Yo miré,
la cabeza de Eurídice rodaba como un cráneo sin muerte
por las duras escalinatas de la felicidad.
Y el olvido sepultaba sus miembros sin furia ni decoro
como una ramera que cuenta sus billetes,
como las musas despliegan sus encantos.
Estéril salario de los mártires ¿la piedad, la purificación?
y la estirpe de Orfeo pacificaba la bestia
al son de la lira. Todas éramos sirenas desterradas.

(Pág.24)

La tierra paralela, de Teresa del Valle Salinas, Ediciones Último Reino, diciembre 2006, Buenos Aires

CAFË EN AUSENCIA

Una lámpara desvela a su candil
en esta noche en que laluna
es goce de lluvias.

(Un alto río alarida mis poros.)

Es noche adentro.
Pero alguien canta.
Es este hambre el que insomnia a la palabra
cuando hablar de amor es decir plegaria.

Lo imposible se mide por los ojos.

(Pág.74)

Pleno de ánimas, de Marta Cwielong, La Guacha, junio 2008, Buenos Aires

ella dice
que
mi jardín
no es real
demasiados colibríes lo visitan
/ y le creo
no necesito imaginar
que todo ese verde
pleno de ánimas
es mío

en la mano un vaso de vino
/ tiembla
como las piernas
cuando el deseo

apago luces
cierro puertas
voy a la noche
dejo que el sauce retorcido
me abrace

(Pág.14)

Cantos de Érato, de Teresa del Valle Salinas, Poesía Barataria, mayo 2007, Buenos Aires

CARTA A MIDAS
“…No despilfarres esta sangre
Y todas las cosas que brotaron
De tu propio estremecimiento…”
(MARIA KENDRU-AGATHOPULU)

No será tu oro el que complete mi amor o el desamor.
Ni caliente mi lecho.
He regresado de la muerte.
Conozco la fuente de la reparación.
Tampoco necesito brazos de oro para mi vuelo
y ese metal en mi boca calcinaría tus labios de amante.

No, eso no quiero para mí.
Después de haber asistido a mis exequias,
mi mortaja envuelve a una muchacha morena y triste.
Mi nueva vestidura envuelve a una mujer.
Gozo la riqueza de la aceptación
y la de morir de amor y renacerme.
Resplandezco por mis propias llamas.

(No obstante la gran panacea es el amor.
Ese cosmos plausible.El légamo azul. La plegaria.
La diagonal iniciando oriente. Y entre otros sucesos más,
el dolor más alto…)

Ya ves Midas, porque no necesito tu cárcel de opulencia.
Ámame en las vigilias que acortan las distancias del deseo.

En los limites de la magia y el silencio

En los dominios del fuego que existe por ser fuego.
Mi rey,
ámame en la humildad del estremecimiento.

(Pág.20)

Las tierras naturales, Leonardo Martínez, Ediciones del Dock, octubre 2007, Buenos Aires

SIN RESTA

Atardezco
Pronto me alcanzará la noche
y la oscuridad será mi madre
recibiendo en brazos al expósito
Infierno y cielo
izquierda y derecha
nada atrás nada delante
un solo río hacia el mar
una sola voz en la sombra
Madre no me hieras
Pero la madre hiere y danza
en la cornamenta de la luna
Antes y ahora igual
corre el día por el amor de la noche
mientras la barca oscura
navega en el copioso abismo

(Pág.11)

Tiempo de otro, de Marita Miranda, Ediciones El Mono Armado, julio de 2007, Buenos Aires

NAVIDAD EN LLAMAS

Cuando la casa deje de arder
se mezclarán sollozos de muebles
con humo de discordias
quizá alguna mano perviva
bajo astillas de furia

aquella mano sobre el hombro del retrato
a los costados del pesebre
o el Santa Clauss de porcelana

el incendio de gestos cotidianos
alumbrará saldos de madera, ceniza de voces
trabajo será para bomberos
rescatar algún despojo de diciembre

estaré de imaginaria
sobre el césped
cuando la casa cese
de arder.

(Pág.28)


Crónicas de la infancia, de Amadeo Gravino, La Luna Que, Buenos Aires, 2009

EL ABUELO

mi abuelo era albañil
y era italiano/
vivía solo/
de joven había sido payador/
era hincha de San Lorenzo/
me llevaba a la cancha/
a los boliches

de noche
miraba las estrellas
y hablaba de su país/
de sus amores/
de la guerra
de él aprendí a soñar

(Pág.10)

Testimonios del presente, Antología poética, Selección Ricardo Rubio, La Luna Que, Buenos Aires, 2008

MANO EN EL PAISAJE

La mano desolada de un hombre
sobre un árbol
puede todavía crecer,
sobre la parva
puede todavía sonreir
a los maniáticos insectos,
sobre la perpetua llanura
esa mano
ya se cierra en un puño desafiante
y ya no es mano.
Es una rata herida
cansada de andar y andar
entre sitio y fecha
sin descubrir morada alguna.

(De Héctor Miguel Ángeli)

(Pág.12)

Cotidiana, de Graciela Wencelblat, Ediciones El Mono Armado, Buenos Aires, 2006

Subyugas con mirada de vampiro
a la que ama el peligro.

Descuartizas con leve movimiento
y ella sangra por ti.

Amores letales
inadecuados
trascendentes.

En la noche trata de huir
por la ranura del aire.
En los labios tatuada la poesía,
insiste en silencio una cicatriz en la voz.

(Pág.67)

El diablo pide más, de Silvia Montenegro, Ediciones Último Reino, Buenos Aires,2003

Quiero volver una noche invocando
todas mis vergüenzas. Agobiar los músculos
en tu nombre sin resistir a la tentación
de humedecer esta oscuridad que hostigo
entre las faldas.
Robar grietas y reir de plagio hasta
el amanecer.
Ser totalmente imperfecta.

(Pág.32)

Certeza indócil,de Julio Bepré, Argos, Córdoba, 2009

MÁS ALLÁ

Más allá de lo que veo desde este angosto sitio,
más allá de cuanto la lejanía oculta
y en medio de un cauto amanecer,
estremecido vuelvo a mi propia figura
plena de dicha porque la niebla huyó
y el aire me concede un tenue aroma tuyo.

Mientras oigo el bullicio matinal de los pájaros
me asomo al mundo y con pasión afirmo
que tu presencia lo hace asemejarse al cielo.

(Pág.41)



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