Mayo 29, 2009 | Por miguel-angel-gonzalez-fidani | Claves: democracia, dignidad, elecciones, estado, gobierno, partidos, persona, pueblo, republica, soberania, sociedad, votos | # Enlace permanente
HAGAMOS RESPETAR NUESTRA DIGNIDAD COMO PERSONA, Y COMO SOCIEDAD
La crisis estructural en nuestro país en lo económico, social, político, institucional, territorial y humana, no se debe ver ni como principal, ni como exclusiva y única causa, en lo puramente económico; si nos quedamos con dicha reflexión, es no ver la situación de raíz ; que es lo que nos permitirá restaurar nuestro país; debemos por lo tanto sobre todo pensar y actuar conforme a los Valores Principios éticos.
Hoy es tiempo de decir basta!!, debemos dejar de lado la critica de café, de diagnósticos de escritorios, las viejas practicas de elocuentes y demagógicos discursos; que a la hora de la verdad nos damos que solo fueron meras palabras pronunciadas solo por interés personal o meramente partidarias. Por lo tanto es hora que todos nos movilicemos con participación y compromiso ciudadano para hacer respetar nuestra dignidad como persona, nuestra dignidad como pueblo, par hacer respetar nuestra Soberanía, que siempre esta en el pueblo y que jamás se debe aceptar que solo se circunscriba al voto ( y menos cuando no es libre al estar condicionado por la dádiva ).
Debemos luchar para hacer realidad la RESTAURACION DE NUESTRA ARGENTINA, para lograr la TRANSFORMACION, CULTURAL, SOCIAL, y POLITICA que precisamos los Argentinos; y que se logra con el compromiso de pensamiento y acción de todos los ciudadanos, para que abandonemos la condición de meros habitantes aletargados y en ejercicio de la Soberanía del Pueblo y rechacemos el manipuleo electoralista, clientelista, autocrático, personalista, fundamentalista, apocalíptico. Hecho que permitirá la existencia de una Democracia Participativa- Representativa, de la República, de un país Federal, que por medio de la lucha con Valores y Principios, con convicción, con esfuerzo, con trabajo productivo, podamos satisfacer las necesidades básicas y el bien colectivo.
Debemos por lo tanto para ser Ciudadanos Responsables y Comprometidos y poder restaurar nuestro País de raíz : -
Ejercer nuestro derecho constitucional de votar y no aceptar ningún tipo de avasallamiento, atropello, amedrentamiento, que atente contra nuestra dignidad y respeto.
-Ejercer nuestro derecho soberano de hacer cumplir durante el mandato a quienes hemos elegido en las urnas, a que hagan realidad , los proyectos, las propuestas, los compromisos , que asumieron en su campaña electoral.
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Abril 19, 2009 | Por miguel-angel-gonzalez-fidani | Claves: dengue, derechos, emergencia, epidemia, humanos, organizacion, panamericana, politica, redaidi, salud, sanitaria | # Enlace permanente
San Miguel de Tucumán. Argentina,18 de Abril del 2009
Estimada Directora
de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
Mirta Roses
De mi consideración:
Por medio de la presente el que suscribe Dr.Miguel A. González Fidani,en mi carácter de presidente de la RED DE INVESTIGACION Y DESARROLLO PARA LA INTEGRACION Y VIGENCIA DE LOS DERECHOS HUMANOS – AIDI ,miembro de la red de pacto mundial -ONU,que articula en el Noa, especialmente en la Provincia de Tucumán, tengo el agrado de dirigirme a Ud ., a fin de solicitar la intervención de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en su condición de directora, con el fin de solicitar sus buenos oficios para que el ejecutivo nacional argentino de repuesta sin mas dilaciones a nuestras notas del 07/04/09,y13/04/09 .
En el sentido que “dada la epidemia instalada en la argentina, el gobierno argentino reconozca la imperiosa necesidad declarar la emergencia sanitaria y se cree un sistema sanitario eficiente.” ;como asimismo se inste al gobierno nacional a que actuae decididamente y concertadamente, y que debe realizarse por parte de todos los sectores, y en forma interdisciplinaria para enfrentar esa enfermedad, que puede afectar a cualquiera de nosotros, pues no hay vacuna o medicamento para prevenirlo.
Lo peticionado en las citas notas a la Sra Ministra de Salud de la Nación Argentina LIC MARIA GRACIELA OCAÑA , es a fin de que el mencionado ministerio proporcione información fidedigna sobre la situación real y en forma detallada sobre las reales cifras de casos de enfermedad y de muerte producto de la epidemia del dengue .-
Lo peticionado al ministerio de la nación argentina , sin perjuicio de ser nuestra organización miembro del pacto global de la ONU, que asumió el compromiso de velar por el cumplimiento de los 10 principios del pacto mundial ; es también objetivo y responsabilidad de nuestra Red de Investigación y Desarrollo para la Integración y vigencia de los derechos humanos, impulsar y fortalecer Políticas de Estado , el que se plasme el respeto al Orden Constitucional , el pleno ejercicio de las Instituciones , como a la real Vigencia de los Derechos Humanos .Y hoy que se instalo la ” epidemia del dengue en la argentina “.Para que lo mencionado precedentemente no quede en mera retórica, en letra muerta, “es deber legal y moral del gobierno nacional, provincial, municipal de la Republica Argentina, el proteger al paciente de la picadura de mosquitos, mientras el paciente se encuentre febril, para evitar la transmisión y/o propagación de la enfermedad.”
Por lo tanto el Gobierno Nacional no puede solo realizar una gestión de mera rectoría ;debe por medio de agentes sanitarios idóneos hacer docencia domiciliaria y comunitaria sobre dicha epidemia no solo con las personas ya enfermas (proporcionando en forma continua y sistemática los repelentes, telas mosquiteras, espirales o tabletas repelentes), sino sobre todo en forma preventiva. .Como así también es tarea del equipo de salud verificar que los responsables de las actividades de control del vector están realizando las tareas correspondientes en el área asignadas.
Por lo tanto solo sabremos de verdad que en la Argentina se vive un verdadero Estado de Derecho, rigen las instituciones, se cumple con nuestra Carta Magna se tiene en cuenta y se trabaja por el Interés Social, el Bien Común, si el Gobierno garantiza nuestro derecho a la salud, nuestro derecho a la vida. Dado que dicho deber legal esta expresamente establecido tanto en nuestro ordenamiento jurídico Constitucional Nacional como en los tratados internacionales sobre Derechos Humanos ,consagrados en nuestra ley fundamental (ART.75 INC 22 CN).
Por las consideraciones tantos fácticas (que son de conocimiento mundial), como jurídicas mencionadas , es que recurrimos por medio de la presente a esa Organización Panamericana de la Salud (OPS), para que como agencia de salud pública internacional intervenga para que se haga realidad los objetivos como la misión de la OPS en la Argentina , o sea “que el gobierno en primer lugar declare sin mas dilaciones la emergencia sanitaria y de inmediato se trabaje frente a la epidemia del dengue con un enfoque integrado y multidisciplinario, que se concrete la cooperación técnica y se avance en el desarrollo humano sostenible que alcance el derecho a la Salud como a la Vida para Todos y por Todos. “
Dr Miguel A. Gonzalez Fidani Presidente Red de integración y derechos humanos AIDI-
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Abril 10, 2009 | Por miguel-angel-gonzalez-fidani | # Enlace permanente
Entrevista a Deisy Ventura
MERCOSUR:
Derechos Humanos y participación ciudadana
Patricia Peralta Gainza
Deisy Ventura es Doctora en Derecho de la Universidad de Paris 1 (Pantheón-Sorbonne), Profesora de la Universidad
Federal de Santa María, Consultora Jurídica de la Secretaría del MERCOSUR. Las opiniones de la autora son de su entera
responsabilidad y no reflejan la posición de la Secretaría ni de los Estados Partes del MERCOSUR
Existen propuestas para armar una Carta de Derechos Humanos del MERCOSUR, como constitucionalista, ¿Qué nos
propondrías, cuáles son los lineamientos generales que debería seguir esta carta?
Creo que lo primero que hay que pensar es cuál sería la utilidad de una carta, si esta se armase sin la participación de los
movimientos sociales. El Programa del Trabajo 2004-2006 del MERCOSUR, que es la decisión 26/03 del Consejo, dice
que el grupo ad hoc de derechos humanos -que es un organismo vinculado al Foro de Consulta y Concertación Política, que
a su vez está vinculado al Consejo Mercado Común -es el que debería evaluar la pertinencia o no de una Carta. Ese grupo
ad hoc, se convirtió en la Reunión de Altas Autoridades de Derechos Humanos del MERCOSUR, por la decisión 40/04 que
fue tomada en Bello Horizonte, Brasil. Esta reunión tendrá su primera sesión el 7 y 8 de mayo en Asunción y es la
encargada de elaborar la Carta o de considerar la pertinencia o no de su elaboración. Por otro lado, en la reunión de los
Ministros de Justicia se discutió este tema y se empezó a trabajar en el conocimiento mutuo sobre la legislación de cada
Estado nacional. Bajo el supuesto de que va a darse esta reunión, la primera pregunta que surge es: ¿qué valor agregaría a la
lucha por los Derechos Humanos elaborar una carta dentro de las instancias gubernamentales exclusivamente?
Parece que una Carta de Derechos Humanos sólo puede ser positiva en un proceso cuando se hace con el conjunto de las
organizaciones de la sociedad civil. Creo que por dos razones: en primer lugar, que todos los Estados ya tienen
disposiciones jurídicas que protegen los Derechos Humanos, pero lo que no es suficiente, en nuestros países, es el grado de
efectividad de esas disposiciones y el grado de permeabilidad de esos principios en todo el resto del ordenamiento jurídico.
Las constituciones tienen lindas frases que muchas de las normas infra-constitucionales y el aparato del Estado no logran
concretar. Entonces, la permeabilidad en las demás normas y en la vida real es nuestro problema. Acá hay también el riesgo
de yuxtaposición o de conflicto de una nueva norma en relación a todas las reglas ya existentes en los Estados sobre
Derechos Humanos.
En segundo lugar, el proceso por el cual armamos y construimos una Carta regional de Derechos Humanos es lo más
importante por el conocimiento mutuo que se desarrolla y las posibilidades de cooperación horizontal que él crea, capaz de
mejorar el grado de protección de estos derechos en distintos países. Por un lado, estás difundiendo los derechos, estás
haciendo que la gente hable de ellos y afirmando que existen valores y principios que deben ser considerados; y por otro
lado, vamos a estudiar el ordenamiento de cada país, sus características y su diversidad. Si eso se hace exclusivamente entre
funcionarios de gobierno, yo me temo que no solamente no sea eficaz, sino que produzca un efecto de superposición de
normas.
Si uno dice que se va a hacer con participación social la respuesta es sí. Si uno toma como ejemplo el debate en la Unión
Europea, quizá la respuesta sería negativa, porque la lucha por los Derechos Humanos de la Unión Europea en los últimos
años se concentró en el tema de la Carta y el resultado desafortunadamente no fue bueno, porque ¿a qué precio se incorporó
la Carta al texto de la Constitución Europea? Al precio de rebajar el estándar de protección en muchos puntos. El
instrumento jurídico maquiavélico que se usó para hacer esto fue una declaración interpretativa de la Carta. Si miras la
Carta Europea de Derechos Humanos, que se llama “Carta de Derechos Fundamentales de la Unión” es buenísima, pero
para cada artículo hay un enunciado interpretativo, que están en la declaración número 12 – que fue una exigencia sobretodo
de los ingleses- y que en la práctica reduce a cada uno de los artículos al nivel de la Convención Europea de Protección de
los Derechos Humanos, que tiene un grado menor de protección, evidentemente porque está firmada por 45 Estados –y ya
no por los 25 de la Unión Europea. La tendencia es que cuanto más grande es el número de signatarios, entre ellos países
como Turquía, por ejemplo, más complicada es la cuestión.
Yo creo que ahora la lucha de quienes realmente quieren un grado de efectividad de los Derechos Humanos en Europa
consiste en sacar cualquier tipo de fuerza vinculante de esta declaración, una lucha que darán los movimientos sociales
desde el momento en que sea aprobada la Constitución. Desde esta experiencia, podríamos preguntarnos nuevamente ¿de
qué vale una carta? Si es elaborada junto con los movimientos sociales me parece que vale mucho, además también serviría
para oxigenar el propio proceso de integración. Se crearía –con el pretexto de discutir los Derechos Humanos- un espacio de
diálogo. Asimismo, si tuviese fuerza vinculante, lo que es muy difícil desde el punto de vista jurídico, esta tendría poder de
irradiación sobre todo el lineamiento normativo del MERCOSUR,
porque a pesar de que el MERCOSUR esté sustentado
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sobre la idea de que los Derechos Humanos son uno de los objetivos esenciales del proceso de integración, eso no se
refleja sobre el contenido del derecho derivado del bloque.
Tenemos el Protocolo de Ushuaia, que es el resultado del trauma del fracasado golpe de Estado en Paraguay en el 96, que
dice que si hay riesgo de ruptura del orden democrático en un país, se puede suspender los derechos (originados en las
normas del MERCOSUR) de un Estado miembro que se encuentra en esta situación. Otro acuerdo que tenemos es la
Declaración Socio Laboral del MERCOSUR, que no tiene fuerza vinculante y que se concentra sobre los derechos de
segunda generación.
Lograr un acuerdo entre Estados, con participación de la sociedad civil organizada, sería positivo porque tendríamos en el
ordenamiento jurídico del MERCOSUR un conjunto de disposiciones protectoras de derechos fundamentales Hay riesgo de
yuxtaposición con ordenamientos nacionales, hay riesgo de redundancia, pero que valga la redundancia, en beneficio del
conocimiento mutuo y de la difusión de los valores humanistas.
Y en un escenario ideal, con voluntad de los gobiernos y participación de la sociedad civil, ¿cuáles serían los criterios
transversales que deberían regir las negociaciones?
Aquí hay dos cosas importantes: primero, se construye un espacio con la sociedad civil, esto sería incluso un paradigma
dentro del MERCOSUR, desde donde podrían surgir contribuciones decisivas para el proceso; y segundo, ¿cómo van a
comportarse estas entidades en este espacio?
Hay que aprovecharlo para buscar una participación en los otros ámbitos de negociación. Una de las funciones de este
espacio puede ser articular los temas de interés de las entidades y ubicar en qué foros se encuentran los temas de intereses
propios. Buscar que se faculte a las entidades a participar y a acompañar el proceso. No me parece que se reconozca la
transversalidad del tema si las entidades participan solamente en los foros que tienen la expresión Derechos Humanos en el
nombre. Hay que tener claro que todos los temas tocan los Derechos Humanos, en todos los foros, incluso aquellos sobre
comercio. Hay que buscar la más grande participación posible en todas las instancias. Los dos temas están juntos: Derechos
Humanos y participación, uno lleva al otro.
En relación al contenido de la Carta, una vez que se adopta una norma que es una “norma MERCOSUR” debe ser respetada
por todos los foros, por todos los espacios de negociación. En el momento en que lleguemos a un texto, todos pasan a estar
vinculados y tiene carácter irreversible.
¿Cómo darle ese carácter vinculante en términos reales?
Aprobándola y después incorporando a los ordenamientos nacionales. Lo que hay que hacer es evitar algún tipo de
contradicción con las Constituciones nacionales, lo que puede ser asegurado por un trabajo técnico de calidad. No es nada
imposible de realizar, porque todas las constituciones vigentes son democráticas, y llegar a un texto de consenso no sería
imposible.
¿Existe una concepción integracionista en la sociedad civil de los países miembros?
Creo que
hay una gran voluntad de integración y eso no es una idea abstracta, existen: encuentros de médicos del
MERCOSUR, de abogados del MERCOSUR, de músicos del MERCOSUR, etc., pocas son las corporaciones o ámbitos
asociativos que no tengan una dimensión MERCOSUR. Pero, ¿qué es la dimensión MERCOSUR de esta gente? Es invitar a
un argentino, a un uruguayo, a un brasilero a un paraguayo y ya está, en la cabeza de la gente es más bien un tema
geográfico. Pero esta forma de reunión no es un tema menor. Si nos acordamos del pasado, Brasil y Argentina, fuimos
rivales hasta el retorno a la democracia sólo nos uníamos para torturar gente, perseguirla, hacerla desaparecer, me refiero al
Plan Cóndor.
Lo que hemos tenido es un verdadero upgrade de interés recíproco, en el cual la gente quiere conocerse mutuamente. Se
busca generar espacios colectivos, acercarse, conocer al vecino y hacer cosas juntos. Todo esto incluso cuando no se está
al tanto de lo que implica el valor integracionista, entre otras cosas porque nunca se lo difundió suficientemente. Y
este es otro punto: en el ejemplo europeo, se ha invertido mucho tiempo y mucho dinero en educación y cultura. Luego de
muchas décadas las poblaciones pasaron a tener una conciencia europea, un espacio público europeo, una identidad, que
están lejos de afirmar, pero que costó años crearla. Hay que calificar esta voluntad de integración, hay que explicarle a la
gente que no es reunir a uno de cada país sino pensar en una perspectiva regional, pero para eso hay que empezar por
nosotros.
Concretamente en plano de los Derechos Humanos, a mi me parece que las entidades no tienen claro si quieren o no una
Carta y eso es consecuencia de que no se ha pensado en MERCOSUR ni en dimensión regional. Además una cosa muy
grave que existe en algunos movimientos sociales es: ‘yo estoy contra la globalización, estoy contra el ALCA, estoy contra
el MERCOSUR’. Todo lo que sea concesión de soberanía o posible concesión de soberanía –lo que no está planteado en el
MERCOSUR, porque todas las negociaciones son intergubernamentales- el mínimo riesgo de cesión de soberanía, pone a
todos a la defensiva, ya sea a la izquierda nacionalista o a la derecha nacionalista. Pienso además que el nacionalismo es uno
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de los males más grandes de la humanidad, que es responsable en gran parte de grandes catástrofes que hemos vivido y me
parece absolutamente inaceptable que alguien que sea humanista sea nacionalista. Son dos temas absolutamente
contradictorios.
Comprendo la lucha política, comprendo porqué una parte de la gente defiende la soberanía, porque está defendiéndose
frente a la unipolaridad del poder, en el plano internacional, representada por la gran potencia que es Estados Unidos. Pero
acá hay un equívoco, yo no necesito amarrarme a la soberanía para defenderme del imperialismo de Estados Unidos. Todo
lo contrario, si yo no trabajo los grandes espacios de regulación y si no regulo estos espacios trasnacionalmente, estoy
dejando todo ese espacio abierto para la correlación de fuerzas real del poder y eso es darle al mercado, a las fuerzas del
mercado, a los americanos, el poder para hacer lo que quieren. Jürgen Habermas por ejemplo, dice hay que regular los
espacios trasnacionales, hay que formar bloques orientados por otros valores, y así podemos enfrentar los valores del
mercado.
Existe una dicotomía entre la supranacionalidad y lo intergubernamental, ¿tu opción es continuar un camino de
concreciones supranacionales?
Sí, sin duda. Creo realistamente que estamos muy lejos de eso. Pero no por defensa de la soberanía en su sentido político
tradicional sino por el temor de los Estados a un grado de compromiso más profundo que comprometa su libertad de hacer
una política comercial distinta. Es más bien un problema de la visión de la política comercial nacional, donde se quiere
guardar un margen de discrecionalidad lo más amplio posible. En ese sentido, no tengo duda de que un grado de
compromiso más profundo sería muy importante para nosotros, de la misma manera que el desarrollo de los temas no
comerciales de la integración, como por ejemplo todo lo que es vinculado a la libre circulación de personas y a la
ciudadanía. Pero también la adopción de políticas públicas que serían más eficaces en el marco regional. Te doy un ejemplo:
probablemente este año va a haber en Brasil un referéndum para prohibir el comercio de armas. Yo me pregunto, ¿qué pasa
si se prohíbe el comercio de armas en Brasil, y no se prohíbe en Argentina y en Uruguay? Además del tráfico ilícito que se
puede generar, ¿es eso positivo para la relación entre los Estados?
Pero ¿no se daría el mismo problema si esa resolución fuese tomada por el MERCOSUR, respecto al resto de sus
fronteras?
Claro, pero ahí estamos hablando de un bloque que está creando sus mecanismos de inteligencia y combate al crimen.
Además existe el efecto de contagio, el bloque va a tener que negociar con los otros países. No me parece que sea tan grave,
porque además muchos de esos países ya están asociados al MERCOSUR. Eso se podría negociar, no es fácil, pero es un
tema transnacional, como el agua, el medio ambiente, etc. Sabemos también que con mucha dificultad la gente considera las
dimensiones regionales, porque ha sido educada para pensar en términos nacionales. Pero a la gente le simpatiza la
integración y eso hay que explotarlo.
Y en ese proceso de integración, partiendo de la idea de no dejar espacios para que sean tomados por el poder fáctico,
¿qué mecanismos reales de representatividad democrática se pueden lograr para que los miembros pequeños no se vean
avasallados?
En el actual sistema del MERCOSUR, donde todo se resuelve por consenso y con la presencia de todos los Estados parte,
Brasil es formalmente igual a Uruguay. Sin embargo, las ecuaciones reales de poder son distintas. Otra vez, la participación
de la sociedad es muy importante, porque cuando estás hablando de Derechos Humanos, no importa de qué país viene la
propuesta si se defienden los mismos valores. Esa es la única ventaja que se tiene al trabajar temas no comerciales. En la
medida en que los asociados se transformen en miembros plenos del MERCOSUR, también se puede diluir esta asimetría.
Un número mayor de países trae un equilibrio institucional más importante.
En el tema del parlamento en particular, el parlamento europeo nos enseña mucho. Se formó un parlamento con distinto
número de miembros por país, donde se encontraron fórmulas para calcular el número de representantes y donde siempre
terminan sobrerepresentados los países chicos. Esto no causa ningún problema en el parlamento, porque las sillas no se
ocupan por países -pasó en el parlamento europeo y pasará en este-, se ocupan por familia partidaria: se puso de un lado la
izquierda y del otro la derecha. Lo que debemos ver es como la gente va a votar a este parlamento, no veo un riesgo para los
estados chicos, creo al contrario que el MERCOSUR es muy bueno para Paraguay y Uruguay. Es una perspectiva de
desarrollo.
Se está trabajando en los fondos estructurales, para enfrentar las desigualdades regionales, y hay que insistir en este punto,
sobretodo en lo que tiene que ver con una más justa redistribución de la riqueza. Nuevamente, esto es un tema de regiones,
porque hay zonas de Argentina y Brasil que son muy pobres. Que la integración después de 13 años, pase a tener como
valor enfrentar las asimetrías regionales de manera concreta y conjunta, me parece un aspecto muy positivo que está
vinculado a los nuevos gobiernos que están actuando en el proceso de integración.
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Uruguay, a su vez, tiene un grado de madurez democrática, bastante distinto a los demás Estados. Puede aportar muchísimo
al proceso. En el aspecto comercial sin duda, la diferencia de tamaño se ve, pero en el aspecto político, en los temas no
comerciales, la tradición democrática de Uruguay es un aporte fundamental. También su visión del MERCOSUR, porque la
visión del MERCOSUR que tiene el actual gobierno uruguayo es buenísima: quiere más y mejor MERCOSUR. Uruguay
siempre defendió un cuadro institucional más sólido, lo cual es lógico. Porque en un contexto de asimetría entre actores,
cuando menor es el grado de institucionalización, más estás favoreciendo a los grandes, a los más fuertes. Cuando más se
institucionaliza, más se protege al interés de los chicos, y Uruguay siempre ha tenido eso claro. Ahora, tiene más claro
todavía lo que quiere del MERCOSUR. Todos los integracionistas esperamos mucho de Uruguay hoy.
Para terminar, ¿qué rol cumplen en estas negociaciones los Estados asociados, que ya son más que los miembros
plenos?
Los países asociados, fueron primero Bolivia y Chile, después se incorporó Perú y en una tercera etapa: Venezuela,
Colombia y Ecuador. Bolivia y Chile, si bien hace mucho tiempo que están asociados, no forman parte de la negociación
comercial. Existen acuerdos de complementación económica y están participando en algunos foros no comerciales. Toda la
red de cooperación jurisdiccional que se ha hecho en el ámbito de la reunión de Ministros de Justicia, ya se ha hecho con
Bolivia y Chile. Los demás están entrando y toma tiempo enterarte de lo que está sucediendo.
Puede ser extraordinaria la incorporación de Estados como asociados, dependiendo de la manera como se involucren en la
negociación de los temas no comerciales, porque puede pasar que tengamos con ellos una integración política antes que una
integración comercial. Eso dependerá de qué participación tengan en los foros y su grado de compromiso. El estatuto de los
Estados asociados hoy, es casi à la carte, cada Estado elige a qué compromiso adhiere. Claro que no se trata de adhesión, se
trata solamente de asociación. Asociación puede ser todo lo que va desde el libre comercio hasta la adhesión, es un estatuto
variable.
Sería poco común … la mayoría de los tratados inician por ser eminentemente pactos comerciales.
Sin duda. Sería muy bueno y además no nos queda otra. Si el tema comercial nos pone obstáculos y tenemos tanto para
hacer en materia no comercial, no veo razón para no construir.
Yo estoy absolutamente en desacuerdo con el principio de
que la integración se determina por el ritmo del incremento del comercio, que es este el que marca las pautas de
integración, que se limita a concebir al MERCOSUR como un espacio donde hay negocios y que si no los hubiese no
habría MERCOSUR. Creo que el proceso de integración regional debe promover cambios que generen más comercio, y del
tipo de comercio sano que nos interesa. Existen muchos problemas en común que podemos comenzar a enfrentar
colectivamente. No como la panacea, la integración no es la solución para todos los problemas, pero sí tengo claro que el
proceso de integración, no puede servir para multiplicar en escala regional los problemas que ya tenemos en el plano
interno. ¿Cómo hacerlo? Intentando encontrar soluciones comunes para los problemas comunes, que son muchos.
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