Enero 16, 2012 | Por nancy-saez | Claves: discapacidad, Héroes anónimos, Miguel Onofri, solidaridad | # Enlace permanente
Alejandro Dolina en su libro “Crónicas del Angel Gris” divide a la especie humana en dos: los hombres sensibles y los refutadores de leyendas.
Los primeros se movilizan sólo ante cuestiones que los apasionan, y emocionados, se permiten soñar a lo grande…los otros, siempre tienen a mano un alfiler para pincharles el globo.
¿Quién fue Miguel Onofri?
Conocí a Miguel en la Facultad, cuando estudiábamos Comunicación Social. Desfachatado, atorrante, divertido, siempre tenía un chiste a mano o una anécdota para hacer reír a las chicas.
El típico gordito bonachón y querible. Muy lúcido e inteligente pero terriblemente vago para estudiar. Recuerdo que venía a clases siempre tarde, tomaba muy pocos apuntes pero estaba totalmente actualizado de todo el acontecer nacional.
Cada vez que teníamos algún final, se acercaba al “grupo de estudiosos” y como quien no quiere la cosa preguntaba “¿qué tema prepararon? para luego excusarse de no haber profundizado lo suficiente.
Entonces dada su eterna simpatía, comenzábamos a relatarle nuestros temas. Lo increíble y admirable era que luego, hasta se sacaba mejores notas que nosotras por su gran capacidad de retención y oralidad.
Sin duda, Dios lo había dotado con una gran capacidad de persuación, talento que siempre lo acompañó para sus emprendimientos personales.
Dos años después, le perdí el rastro, aunque esporádicamente me llegaba alguna noticia de sus andanzas en El Patagónico o alguna movida popular.
En el 2004 me entero que Miguel había tenido un grave accidente en la Ruta que lo dejó cuadriplégico y con pronóstico reservado.
Luego…la nada. No supimos más de él hasta que de golpe su nombre se popularizó en los medios de comunicación gracias a su lucha: la integración y la igualdad para personas con capacidades diferentes.
Miguel Onofri había despertado y tenía un sueño: poder concretar una ciudad amigable para las personas con capacidades reducidas.
Para lograr su concientización, ante los típicos refutadores de leyendas… planificó, gestionó y creó “Compromiso Accesible”.
Este emprendimiento que tuvo y tiene dimensiones extraordinarias en lo material y pura pasión y compromiso en lo humano, tiene un objetivo inamovible: derribar barreras arquitectónicas.
Hoy, un día después de tu muerte, me pregunto con lágrimas en los ojos ¿a cuántos refutadores de leyenda tuviste que enfrentar, solo, con tu sueño y en una silla de ruedas?…
Rastreando tus huellas encuentro una entrevista en donde decías “Yo pienso que con cada barrera arquitectónica que rompa, estoy rompiendo un poquito la indiferencia que tiene la gente hacia los que están como estamos nosotros”. Ese fue su camino ante la difícil prueba que le puso el destino
Miguel fue conocido en la ciudad por su trabajo periodístico, pero se convirtió en una persona pública al encabezar la campaña “Compromiso Accesible” que participó de la edición 2010 del programa televisivo “Bailando por un sueño”, de Marcelo Tinelli.
Asi fue como Comodoro Rivadavia llegó a las pantallas del 13 con el deseo de conseguir financiamiento para la construcción de una PLAZA INTEGRADORA.
Antes ya había impulsado una campaña de integración en el Comodoro Rock, logrando que las personas que padecían diferentes discapacidades pudieran ingresar al concierto sin cargo y con un acompañante.
Por la riqueza de su esencia, y porque él mismo la escribió, transcribo su propia CARTA ABIERTA donde explica cómo nace su sueño.
Carta abierta de Miguel Onofri – fecha 30/03/2010
“Puedo contar lo que me pasó pero no les serviría de mucho para saber lo que siento.
Puedo contar que decían que no iba a salir de un respirador, que tardé 144 días en ejercitar mis pulmones y tener el aire suficiente para hacerme entender con mis palabras. Que para lograr sentarme tuve cientos de desmayos. Que pasé miles de horas mirando sólo techos blancos con luces siempre prendidas. Que sólo muevo la cara, el cuello y la lengua de manera voluntaria. Que dependo de alguien que vacíe mi vejiga.
Puedo contarles otro montón de situaciones más que hacen a la realidad objetiva de esta nueva vida que tengo.
Pero nada de esto expresa lo que siento.
Cuando logré desplazarme en una silla, la familia y los amigos, hicieron que ganara la calle. Hice radio, entrevistas, producciones periodísticas, salidas de esparcimiento, reencontré cómplices de aventuras y muchas cosas más. Recién ahí me sentí vivo.
Salir y sentirme útil me devolvieron las ganas y va a hacer lo mismo con un montón de gente que se condena al encierro y la pasividad como parte de su discapacidad.
Las barreras arquitectónicas contribuyen a que esto ocurra. Por eso quiero que entre todos empecemos a derribarlas.
Porque las ganas piden que siga saliendo, porque puedo llegar, porque quiero entrar. Y porque es tiempo de pensar en el otro.
Por todo esto está el Compromiso Accesible.”
Ojalá con el correr del tiempo COMPROMISO ACCESIBLE pueda transformarse en una Fundación que trabaje para hacer de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly ciudades más accesibles.
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Noviembre 18, 2009 | Por nancy-saez | Claves: historia de vida, inmigrante vasco, orgullo de madre, solidaridad, trayectoria | # Enlace permanente
Francisco Pujana Asenjo
Don “Paquito” es el seudónimo con el que se reconoce a don Francisco Pujana Asenjo tanto en la Asociación Española como en la Vasca. Y es que -nadie que conozca su accionar- puede permanecer inmune a los encantos de su persona.
Don “Paquito” es profundamente humanitario, noble, de mentalidad abierta, muy solidario y poseedor de una gran dosis de sensibilidad social. Fue presidente de la Asociación Euskal Echea en dos oportunidades y ostenta el orgullo de ser el primer vicecónsul español de origen vasco.
Tiene estatura media, ojos verdes y mirada inquisidora, casi desafiante. Opina sobre todos los temas que se le presentan, políticos, históricos o geográficos.
Reconoce haber emigrado de su país por el denominado “sistema de llamadas” ya que un primo suyo lo incentivó a venirse a la Argentina ofreciéndole mejores oportunidades laborales. A los 23 años tomó la decisión de abandonar su “Durango” natal y arribó a tierras sureñas un 19 de diciembre de 1952.
A pesar de la profunda calidez que irradia con su presencia, también ha sido una persona controvertida por su amplitud de criterios y la firmeza de sus decisiones. En el año 1978 fue designado por la colectividad española como el nuevo Vicecónsul de España en la ciudad de Comodoro Rivadavia. Cargo que honró con prestancia, dedicación y trabajo desinteresado durante 20 años.
“Soy español. Soy vasco, pero soy español – afirma – y fue un orgullo para mi haber sido elegido Vicecónsul de España, aún cuando ni siquiera estaba propuesto para ese cargo. ¡Porque me eligieron a mi!… que soy vasco. ¡Cómo no voy a estar satisfecho por eso!”
Moderado y progresista, don Francisco aclara con convicción que “la mujer debe estar al lado del hombre, no un paso atrás” y que “no me gusta establecer diferencias entre vascos y españoles porque no quiero entrar en el juego de competencia”.
Una vez establecido en Comodoro Rivadavia y trabajando en Petroquímica, Paquito envió por su novia Avelina Olarte. Se casaron por poder el 30 de diciembre de 1953 en Victoria, el pueblo de Avelina y de esa unión nacieron sus tres hijos: Ignacio, Alfredo y María del Carmen.
¿Porqué se acercó al Centro Vasco?
Vosotros sabéis que cuando uno va a otro país, en el caso nuestro y el de todos los emigrantes, uno trata de juntarse con sus connacionales. Yo trabajaba en Km 8, en el “Campamento de los locos”, y empecé a venir al pueblo un poco más seguido. Ahí me relacioné con el centro vasco que en aquel entonces hacía las fiestas en la calle España. (Año 1954)
¿Y que sintió en ese momento?
Bueno uno siempre se siente mas acompañado porque están los coterraneos. Aunque ya no sabían hablar vasco. Yo sí sabía, ahora se muy poco. Porque lo que no practicas se te va.
Don Francisco dice recordar muy poco de “euskera” y aclara que esta situación es producto de la falta de práctica pero también de su origen pueblerino. “En España quienes provenían de zonas rurales lo hablaban a la perfección. Pero por ejemplo había diferencia entre mi primo y yo. Él era de caserío y yo de pueblo, en su casa se hablaba todo en vasco. Les costaba más aprender en la escuela porque Franco había prohibido hablar en vasco. Los primeros años Franco fue un dictador malísimo. Mi esposa es de Victoria y ella no sabe ni una sola palabra en vasco, porque Victoria está más metida dentro de España.”
-¿Después de la muerte de Franco comenzaron a retomar sus costumbres?
Si, pero no de inmediato. Franco estuvo 40 años en el gobierno, hasta 1975. En ese tiempo no dejaban hablar vasco y tampoco poner nombres vascos, ni leer libros de historia. Ahora se habla más vasco que en aquellos años, se han puesto las “icástolas” que son escuelas que enseñan vasco y además para ocupar cargos públicos, tienen preferencia los que saben hablar vasco.
- Cuales son las características de un vasco para ud.?
Para mi, una de las más importantes es que el vasco es un hombre de palabra. Si da su palabra, la cumple. Con mi señora hemos estado en el Senguerr y veíamos un alambrado derecho, derecho ¿y sabes quien lo hizo? El vasco tal…nos decían. Un simple alambrador, pero cumplidor. ¡Eso es lindo! Saber que a los vascos se le reconoce como gente cumplidora.
Algo que destaque de su actuación en el Centro Vasco?
Yo creo que a nosotros los vascos siempre nos ha gustado agruparnos y a mi dentro de eso me ha gustado colaborar un poco mas que ser socio nada más. Así que desde que me integré, asistí a todas las reuniones y colaboré de muchas formas. Fui presidente durante dos períodos en la década del 70.
El primer conjunto de baile
“En los años 60 junto a mi esposa iniciamos el conjunto de baile. Yo enseñaba lo poco que sabía de bailes y ella cosió todos los trajes”.
Ambos recuerdan esa época no tan lejana en años, pero sí en añoranzas, cuando juntos recorrían en su vieja camioneta, las polvorietas calles de Comodoro reclutando chicas para llevarlas a las Romerías o para enseñarles a bailar las danzas típicas. Enseñarles a bailar era para ellos una forma de legarles -de alguna manera- la cultura de aquel país tan distante que un día decidieron abandonar buscando mejores oportunidades.
No, no éramos muchos. Pero siempre para las cenas en memoria de San Ignacio de Loyola, juntábamos 200 o 300 personas. Hemos tenido mucha simpatía de la gente porque los bailes son muy vistosos.
“Los vascos no festejamos el día de la independencia porque siempre hemos sido independientes” afirma contundente Paquito demostrando que es vasca la sangre que corre por sus venas. Su verdad no admite cuestionamientos ni dudas.
Don Francisco habla, sin lugar a dudas, de la “Euskal Herria”, el antiguo territorio vasco conformado por las 7 herrialdek (provincias). Los vascos han sido, por siglos, el pueblo-nación más antiguo de Europa. Una Nación sin Estado propio, basada en un idioma y limitada, no por límites político-geográficos, sino por su propia cultura. No es en vano que su nombre histórico sea “Euskal Herria” que significa “Pueblo de la lengua vasca”. (Científicamente se afirma que el pueblo vasco lleva al menos 18.000 años viviendo ininterrumpidamente en el territorio de Euskal Herria y que su idioma, el euskera, es la única lengua pre-indoeuropea de Europa).
Sin embargo, a partir de la abolición de los fueros con la Ley del 21 de julio de 1876, la costrucción del País vasco contemporáneo ha sido un proceso largo y complejo.
“¡Este es mi hijo Americano!”
Destino o decisiones claves en el momento indicado hicieron que Don Francisco Pujana Asenjo, aún teniendo un buen trabajo en su pueblo natal, abandonara su país para intentar mejor suerte en Argentina.
“Regresé tres veces a España y en una oportunidad yo quise ir comprar y mi madre no quería que yo fuera ¡¿cómo vas a venir vos a la plaza?! – decía horrorizada. Es que allá no se acostumbraba.
-¡Yo te acompaño! Protestaba yo, y entonces iba con ella…Y ella se daba el gusto conmigo
-“Es mi hijo- decía- ¡Mi hijo americano!”
Con emoción, y con ternura recuerda el orgullo de su madre al presentarlo como su “hijo americano”. Y en cierta forma, el tiempo le dio la razón a su madre. Don Francisco Pujana reside en Argentina desde hace cincuenta años. “Tengo un certificado que dice que la Nación Argentina me agradece los servicios prestados” dice Paquito mientras su esposa confirma “nosotros tenemos más años de argentinos que de españoles, pero tenemos sangre vasca”.
Su espíritu emprendedor, su mirada amena y su figura calma no desentonan con el hombre trabajador que ha sabido poner el hombro al país que le dio cobijo cuando aún era un joven impetuoso y aventurero.
Su carácter afable y sincero ha sido ejemplo de integración y adaptabilidad, de contención al desarraigo, pero sobre todo ayuda mutua y humanitaria sin distinción de bandera.
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