Contagio (2011): todo lo que Ud quiso saber del virus del momento y no se atrevió a preguntar

Que Hollywood nos venga a contar cómo es el proceso que desencadena la aparición de un virus similar al de la Gripe A podría compararse con que un economista español nos explique de qué se trata vivir en crisis. Curiosamente, y aunque alguna parte de ese razonamiento primate sea válido, Contagio (2011) termina siendo una película más atractiva por su anclaje en un conflicto sanitario actual que por la explosión de su trama provista de un elenco multiestelar pero con escasas texturas. La película de Steven Soderbergh (sinuoso director de La gran estafa, Traffic y Erin Brickovich) plantea el vertiginoso proceso que se desarrolla desde que un virus desconocido aparece hasta que se convierte en una amenaza social: cómo se expande por el mundo, cómo la ciencia intenta descularlo, cómo las autoridades juegan el TEG con las vacunas y cómo muchos de los que ostentan la información se convierten en jueces de lo que el resto de los mortales deben saber. Todo lo que Ud. quiso saber del virus del momento y no se atrevió a preguntar. Uno de los comentarios que leí antes a verla decía que la película tiene la virtud de no ser apocalíptica, sino que aborda el conflicto desde un tamiz aséptico. Coincido. La frialdad del relato hace de Contagio un capítulo gélido de 24, en el que se encadenan muchas cosas en poco tiempo y casi no hay lugar para flaquear en sensiblerías. Si eso está bien o mal, bueno, quedará a juicio de la balanza de cada uno. Personalmente creo que le aporta cierta verosimilitud, y es saludable el uso y no abuso del efecto paranoia, aunque este abordarje tiñe la peli de un tono de documental ficcionado que le termina quedando un poco grande. Con sus altibajos, se deja ver.
Por Demian Doyle
Mi virus preferido: pensando rápidamente en películas de virus mortales, no puede dejar de preferir las desoladas calles de Londres y la explosión zombie de Exterminio.
Trailer:


Coincido en que se deja ver. Tiene un poco de todo lo que nombrás, en su justa medida. Me tuvo bastante atrapado en todo momento. Muy buen post! Abrazo!