Archivo para la categoría ‘General’

Adios

Cuando redecore las tapas de mis sesos no quiero lagrimas ni congoja de quienes no hicieron lo posible para evitar esto. Cuando estuve bien no hice otra cosa más que entregar mi corazón y confiar plenamente en quien se presentara al umbral de mi emociones solo para recibir ataques directos y helada indiferencia.

Naci extraño y mi forma parece no ajustarse a los margenes de esta hoja y siempre me hicieron saber que eso era un crimen: ser diferente y preocuparse resultan valores negativos para quienes me rodearon, valores por los que hay que denostar a su poseedor.

Ante el dolor ajeno puse mi comprensión y mi amor. Ante mi sufrimiento y mi frialdad opusieron su odio y la ausencia. Un temor innato surgio de ustedes ante la exhibición de mis males.

La confianza esta perdida y ya no volverá. Los juegos que jugamos dolieron y no fueron limpios.

¿De qué sirve la vida si nadie se dirije a ti con intenciones claras y ciertas?

¿Que quedán de los sueños que tuve alguna vez, de la estupida idea de que podia llegar a ser algo importante, de la ceguera que me llevaba a ayudar a todos y a levantarme una y otra vez?

Muerto Lugar Maldito

Ciego el hombre que vislumbra orgulloso

un naranjo donde sólo hay escombros…

J.L. Borges.

Este mundo y sus inagotables esfuerzos por dejarte seco: llenar sus ríos con las lágrimas de otro desencuentro.

La maquina que no se detiene seca tu cuerpo. Estimulo incierto el que te impulsa a mover los labios y trabar conversación con otro enfermo. Somos personajes de terapia intensiva contándonos nuestras enfermedades y contagiándonos las pestes: royendo nuestros huesos.

Advertido de la jaula de los leones te acercaste igual… indefenso. Imaginándote otro desenlace, idealizando su instinto violento.

El león, animal caprichoso, ansioso y violente, hiere y desgarra, no perdona, no entiende la ternura, tiende su trampa y gime pareciendo indefenso.

Sus maxilares brillan y tu fulgor es intenso. Te desnudas para atravesar la maleza que los separa: estas indefenso.

El león no duda: con un zarpazo desgarra tu cuerpo y tu corazón entregado se desvanece sin resistencia.

Una vez destripado el león se aleja, lento. No era de su interés saborearte ni llenar su vacío intenso.

Otro río colmado. Otro hombre muerto. Otro corazón deshojado. Otro ser despreciable triunfa en la batalla sin argumento de la guerra sin remedio.


IMPORTANTE. Los contenidos y/o comentarios vertidos en este servicio son exclusiva responsabilidad de sus autores así como las consecuencias legales derivadas de su publicación. Los mismos no reflejan las opiniones y/o línea editorial de Blogs de la Gente, quien eliminará los contenidos y/o comentarios que violen sus Términos y condiciones. Denunciar contenido.
AgenciaBlog