Incontinencia en niños: cuándo recurrir a un especialista

Una vez pasados los cuatro años, si un chico sigue sin poder controlar sus esfínteres, es momento de actuar. Lo primero que hay que hacer es detectar por qué se produce esta patología y cuáles son sus orígenes, dado que es posible que se trate de un problema urológico, neurológico o emocional.

Cuando un niño de cuatro años o más sigue sin poder controlar sus esfínteres, estamos ante un caso de incontinencia urinaria, enuresis –en caso que el problema sean las ganas de orinar- o de encoprexis cuando la incontinencia es fecal.

Mientras que la encoprexis suele ser más fácil de abordar porque habitualmente la causa que dispara este problema es emocional, la incontinencia urinaria o enuresis es mucho más compleja porque puede deberse a cuestiones emocionales, pero también urológicas o neurológicas. Tomando esta diferenciación o noción general como base, es importante empezar a desandar el camino, para llegar a un diagnóstico certero y a un tratamiento efectivo.

Lo primero que hay que hacer es diferenciar entre la enuresis primaria, que es la que se presenta cuando el niño nunca logró el control de su deseo de orinar, de la secundaria, que se da cuando en algún momento existió ese control y se mantuvo por más de 6 meses, pero en algún momento se perdió”, explicó la Dra. Nora Grañana, médica del staff de Neurología Infantil del Hospital Universitario Austral (HUA).

“Mientras que la enuresis primaria suele tener una base neurológicala secundaria por lo general obedece a cuestiones emocionales”, agregó la especialista, quien comentó que los resultados de un estudio del cual participaron más de tres mil niños demostraron que al comenzar la escuela primaria, casi el 10% tenía episodios de enuresis. A su vez, señalaron que en siete de cada diez casos la enuresis era nocturna, mientras que en los tres restantes era diurna o mixta, es decir diurna y nocturna.

La enuresis suele darse de noche porque el control nocturno es más difícil que el diurno”, confirmó la Dra. Grañana. Cuando la enuresis es nocturna y primaria, en la mayoría de los casos se debe a un problema de falta de maduración de los nervios que controlan el aparato urinario durante la noche.

“Lo bueno de este cuadro es que existen tratamientos educativos que consisten en mejorar los hábitos, así como también tratamientos farmacológicos que favorecen la maduración de la inervación, en caso que no resulten los tratamientos psicoeducativos. Éstos últimos se basan en ciertas estrategias como, por ejemplo, evitar la ingesta de líquido luego de la cena y antes de dormir; o bien en la ‘obligación’ de ir al baño antes de acostarse y en las primeras horas de la mañana”, expuso la Dra.

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Hospital Universitario Austral

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