Terapia de mate a la sombra de un arbol (II)

 

Sabes que pasa Gustavito? Las parejas fracasan porque no aceptan que es natural que uno quiera al otro con distinta intensidad, cuando acepten eso, los divorcios bajaran abruptamente en esta sociedad, me disparó Amelia con naturalidad mientras me acercaba uno de los mates mas ricos que probé en esta vida.

 

Explícame eso, a ver, le contesté mientras manoteaba un típico bizcocho entrerriano.

 

Claro, Gustavito…yo se por ejemplo que mi marido me quiere mas a mí de lo que yo a él. Pero lo tomo de manera natural, nunca dos personas quieren con la misma intensidad, uno siempre quiere mas que el otro y creeme que es absolutamente normal.

 

Me quedé en silencio como esperando la ampliación de la tesis que de por si no me parecía tan descabellada.

 

Mirá que no estoy hablando de demostraciones eh? Demostrar tienen que demostrar los dos de una u otra manera…yo lo que digo es que los dos al mismo tiempo no pueden estar en la nube más alta del amor, ni hace falta tampoco….

 

Mientras me soltaba el pelo le dije desafiante, escuchame Dra. Amor, vos no te separaste dos veces acaso?

 

Si, como te crees que se aprende en esto? Fracasando mijo….

Pensalo Gustavito, revisalo, y vas a ver que en tus parejas siempre uno quiso mas que el otro…

 

Y me dejó pensando nomás.

 

Gustavo Morales

 

Gustavomorales2712@live.com.ar

Terapia de mate a la sombra de un arbol

Cuando el termostato de mi stress esta por hacerme fundir el motor, suelo recluirme unos días en Villa Elisa, Entre Ríos.

Allí es todo calma, mis pulsaciones bajan y casualidad o no, es un lugar en el cual he tomado varias determinaciones importantes de mi vida.

 

Allí mi familia tiene un complejo en donde también guardamos un espacio para nosotros.

Por las mañanas en su ciclomotor, llega la Señora del Lavadero, Amelia.

Es tan rubia como si hubiera aterrizado de Amsterdam, tiene la paz de quienes viven en el interior del país y es feliz, justamente porque no busca serlo.

 

Ayer me invitó a tomar mates a las termas.

Me pareció un extraño programa, pero ciertamente no tenía un plan mejor.

Al rato ya me había enterado yo de su nieto estudiando en La Plata, de su cadera con delay como dice Mollo y que su vida trascurriría sin otros planes.

 

Al rato como la lógica de la conversación indica, pasamos a mi vida.

 

Vos estas solo por errores o por decisión? Me escupió mientras al menos me ofrecía bizcochitos.

 

Muchos errores que tomaron la decisión por mi, le contesté sabiendo que no iba a dejarla conforme.

 

Gustavito, la vida tiene menos pozos si caminas acompañado, sabes…

 

Puede ser Amelia, no lo discuto, es mas, espero que así sea, pero mientras tanto estoy recluido, no es que no tenga corazón, es que hace rato no lo uso. (Citando a mí poeta preferido)

 

A ver Gustavito, vamos a hablar un poco a calzón y caretas quitadas me dijo…

Me dejas darme un chapuzón en la pileta antes Amelia?

Andá que a la vuelta hablamos me dijo….y atate esa melena antes de entrar al agua.

 

Ya en el agua me dije a mi mismo, yo vine por un relax y ahora estoy en medio de una terapia inesperada, aunque al menos el menú de mate y bizcochos no es nada despreciable…que vieja linda Amelia.

 

Continuará.

 

Gustavo Morales

Gustavomorales2712@live.com.ar

Charlas de cafe

Fue el amor de tu vida, aquella o aquel por el cual por una cosa o la otra, pensás y recordás cada día de tu vida.

Y te aclaro que puede se mas de una…

 

Revolvió aun más su mate cocido y se perdió entre los escritorios.

Sonrei en silencio….

 

Gustavo Morales

Gustavomorales2712@live.com.ar

Olivia

Con vos debe ser lindo hasta ir a comprar el pan por la mañana, le dije con una convicción respetable.

 

Te puedo asegurar que no, me contesto con una sonrisa comparable a la de Penélope Cruz.

  

 

Creo que ella ni enterada está de lo que provoca, tiene una simpleza perfecta, de esas que no enamoran pero si cautivan.

 

No les pasa a todos, pero si a unos cuantos que cuando camina por la oficina, no podemos evitar mirarla.

 

No es hermosa pero donde va, pasan cosas.

 

Y yo no soy la excepción. Salvo que ella ni enterada está y en todo caso poco le importaría.

Gustavo Morales

gustavomorales2712@live.com.ar

Un minuto antes de dejar de quererte.

Siempre tuve la fantasía de que el desamor pueda programarse, que sea simétrico, como las películas de los robos de bancos, que dos enamorados sincronicen relojes y digan dentro de dos años dejamos de querernos.

 

Si fuera así no habría dolor.

 

Por desgracia eso no ocurre, hay desengaño y desilusión.

 

Pero por suerte a la vez, porque si así no ocurriese, no habría baladas, ni borracheras ni tangos.

 

Ivan Noble.

Gustavomorales

gustavomorales2712@live.com.ar

La chica que nadie saca a bailar (Penultimo capitulo)

Pasada la euforia del punzante regalo, me senté a reflexionar los pasos a seguir.

No me sentía cómodo en el juego de recibir todo y no dar nada al mismo tiempo.

Mis convicciones con respecto a Nancy seguían intactas a pesar del terremoto que su regalo había generado.

Fue por ello que decidí llamarla e intentar cerrar esta situación convocándola a un encuentro cara a cara.

Sabía que mi discurso debía contener 2 puntos que debían ser claros.

El primero el agradecimiento por el regalo, trasmitiéndole lo que había significado para mí, aún sabiendo de ante mano que ella lo tenía bien claro, pues de alguna manera se había encargado de averiguarlo.

Era justo que supiera que había llegado hasta mis entrañas.

El segundo punto era más complejo.

Citarla para una charla personalmente, y lograr que esto no significara para ella generarle falsas expectativas.

Debía manejar el delgado límite de la cortesía honesta con el histériqueo.

Tomé impulso y realicé el llamado.

La charla fue amena, logrando mi objetivo a medias.

Pudo quedarle claro que para mi ese regalo era mas importante que un Mercedes Benz.

Mi firmeza decayó cuando abordé el tema de nuestro encuentro.

Resté formalidad al encuentro y lo plantee como: lo mínimo que podía hacer ante tamaño gesto hacia mi persona.

La cité para el domingo al mediodía en el Abasto.

Logrando el porcentaje de romanticismo buscado: 0%.

Me pareció el lugar adecuado y oportuno para poder explicarle que entre mí y ella no pasaría nunca nada.

Fiel a mi estilo llegue de manera puntual y con un nudo en el estomago que difícilmente me permitiría almorzar.

Ella estaba allí. Muy sonriente y esperándome.

Continuará …

Gustavomorales2712@live.com.ar

La chica que nadie saca a bailar (Capitulo 5)

Luego de negarme al viaje, la relación con Nancy se tornó distante y de trato solo laboral.

Al ella regresar de Usa, compartió las fotos con muchos compañeros y no conmigo.

Era una buena señal.

Me pareció que era prudente mantener distancia y respetar lo que al fin y al cabo, yo esperaba y necesitaba de ella, una mera relación de compañeros de trabajo, solo eso.

Si la misma era distante, aún mejor.

Por otro lado, terminó viajando una fecha distinta a la que se disputó el Torneo de Tenis, con lo cual dejó las cosas en una cruel evidencia.

Así transcurrió el primer semestre, casi sin contacto.

Siempre para mi cumpleaños, en el mes de Octubre, trato de no estar presente en la oficina y pasarlo con mis hijos y amigos.

Esta vez, la crisis y un par de excusas más baratas me privaron de ese privilegio.

Superados los saludos de rigor, la mañana transcurría como cualquier otra, hasta que un llamado de la recepción me sorprendió.

En una moto había llegado un regalo a mi nombre, que debía recibir.

Pensé en algún detalle de algún cliente, pero al llegar a la recepción me di cuenta por el tamaño del mismo, que eso era personal.

Estaba envuelto pero se trataba claramente de un cuadro. (Al menos eso creí)

No tenía tarjeta del lado de afuera y ante muchas miradas curiosas rompí el papel envoltorio.

Radiante, inmaculada, casi heroica una camiseta de Racing firmada por todo el plantel, cuidadosamente enmarcada y dedicada me hizo emocionar.

La tarjeta estaba del lado de atrás y solo decía: “Feliz cumpleaños, Nancy”

Volví a mi escritorio casi mareado de la emoción.

No creo pueda haber un regalo mejor.

Durante largos 10 minutos y aún obnubilado pensé en proponerle matrimonio esa misma mañana.

Más frio, un rato después, sabia que tenia que llamarla y ya no podía ser un gracias, no te hubieras molestado.

Debería ir a fondo con esta situación.

Para bien o para mal….

Continuará

Gustavomorales2712@live.com.ar

La chica que nadie saca a bailar. (Capitulo 2)

Continuación del post anterior:

Creo que su primer patinada fue en la fiesta de fin de año de 2007.

Las mesas estaban asignadas mediante enormes carteles con el nombre de cada uno de los comensales y repartidos por sectores.

Sin embargo, Nancy hizo una jugada digna de un buen ajedrecista, y sin saber yo como, terminó cenando a mi lado.

Mucho no me importó, dado el contexto de la cena, poco habría para hablar y luego de los discursos de ocasión (llenos de promesas que luego serán rotas), las mesas se corren para dar rienda suelta a comportamientos que son olvidables.

Sin embargo, el pequeño rato de la comida, me alcanzó para darme cuenta que su conversación me resultaba menos interesante que un torneo de yo yo.

Se sabe en la empresa que yo no tomo alcohol, con lo cual es improbable verme en carnavales cariocas y afines.

Nancy parecía en una cruzada enfurecida para bailar conmigo, por suerte cuando ya rozaba la pesadez, se rindió a perder la batalla.

Sobre el final de la fiesta se puso un nuevo objetivo: Llevarme a mi casa en su recién estrenado vehiculo.

Cuando me dijo que le quedaba de paso, no pude evitar una carcajada.

La fiesta fue en San Isidro, ella vive en Olivos y yo en Caballito….

Nuevamente fracasó en su misión.

De todas maneras, estos son solo algunos datos de color, comparado con el comportamiento de Nancy, en el 2008.

Continuará

Gustavomorales@live.com.ar

La chica que nadie saca a bailar

Si algo hay que reconocerle a Nancy es su perseverancia y tenacidad.

No tengo recuerdos de cuando fue su ingreso a la empresa, lo cierto es que su primer contacto directo conmigo, fue en una reunión general, en la cual se acercó a presentarse.

Fue una presentación de rigor a la cual no le dí mucha importancia, luego de explicarme cuales iban a ser sus funciones en la sucursal norte, la charla derivó en cuestiones de ocasión a las cuales no presté demasiada atención.

Con alguna excusa que no recuerdo decidí terminar dialogo de manera amable.

Fue por ello que me llamó la atención su mail al día siguiente, en el cual me agradecía mi amabilidad y en el cual expresaba su deseo que fuera el comienzo de una afectuosa relación laboral.

Sinceramente dudaba yo bastante haber sido más cordial que el mínimo indispensable como para no ser grosero, pero no era una cuestión que pensaba discutir y a decir verdad poco me importaba.

Debí entender las entrelineas.

Continuará

Gustavomorales2712@live.com.ar

Preguntas equivocadas

El dvd de Fito encara su segunda vuelta.

No es una noche triste, pero si melancólica.

El pasado toca timbre desde abajo y pareciera Morfeo no visita Caballito.

Al cuarto café me pregunto:

El amor de nuestras vidas, es solo uno?

Sucede solo una vez?

Y si por lo que fuera no resultó, ya no habrá revancha?

Son preguntas de las cuales sé no obtendré una respuesta.

Son preguntas equivocadas……

Gustavomorales2712@live.com.ar


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